Hola mis grandiosos lectores
¡gracias por seguir esta historia! sé que les prometí que este sería el último capitulo, pero se me alargó la historia así que espero poder terminarla pronto. Un beso y abrazo para todos los que le dedican un poco de tiempo a seguir esta historia.
Los personajes de Rurouni Kenshin no me pertenecen sólo al grandioso Nobuhiro Watsuki.
CAPITULO 7-SEGUNDA PARTE
Los rayos del sol hicieron que Megumi abriera los ojos le tomó un tiempo reconocer que se encontraba en su habitación vistiendo sus ropas de dormir, intentó levantarse varias veces sin éxito se sentía muy débil, algunos recuerdos de lo que había pasado la noche anterior llegaron a ella, todo parecía tan irreal ¿acaso había sido un sueño?
Con dificultad se levantó del tatami, se sentía un poco mareada, abrió la ventana y el aire fresco de la mañana la reconfortó, al bajar al primer piso vio a Sanosuke recostado en una de las vigas de madera que daban al patio, estaba profundamente dormido cubierto solo por una manta de color rojo, se acercó a él y lo miro fijamente indecisa si debía tocarlo o no, pero se arrepintió y suspiro cansada. De repente volteó asustada al escuchar un ruido, allí vio a Kenshin quien de seguro había visto la escena y ahora estaba sonriendo.
_Ken-san ¡no sabía que estabas aquí!
_Se nota-dijo el pelirrojo con una amplia sonrisa.
Megumi esquivó la "directa" con otra pregunta ¿Qué hacen aquí? ¿Estás bien? -dijo alarmada al ver el brazo derecho de Kenshin vendado.
_Estoy bien señorita Megumi, no debe preocuparse el Dr. Gensai nos hizo las curaciones ¡ya estamos bien!
_ ¿Estamos? Ósea que Sanosuke- le miró preocupada y le tomó el pulso en un movimiento casi instintivo, suspiro con alivio- Sano tiene un sueño profundo, no se preocupe señorita Megumi.
_Lo siento mucho Ken-san, sé que no querías verte involucrado en ninguna pelea de nuevo.
Kenshin se conmovió al ver el gesto triste de la doctora y le tomó las manos.
_Señorita Megumi, no debe culparse más, pues ya pasó la tormenta y ahora viene la calma.
_ ¿Qué quieres decir Kenshin?
_Ya pronto lo sabrá Srta. Megumi, tengo que irme. Kaoru ya debe estar preocupada.
_Espera Ken ¿y Sanosuke?
_Lo dejaré aquí ¡por suspuesto!
_Y la razón para eso es…-dijo Megumi alzando las cejas, ya se estaba cansando del misterio.
_Es obvio, Sanosuke quiere estar aquí.
Megumi lo miró sorprendida.
_Estuvo despierto toda la noche haciendo guardia, verificando el bienestar de la señorita Megumi.
_Ya veo.
Señorita Megumi ya debo irme, pero volveré para ver como se encuentra.
_Gracias ¡por favor cuídate las heridas!
_Lo haré.
La doctora lo siguió con la mirada hasta perderlo de vista, luego bajo sus ojos al bulto que dormitaba plácidamente en su piso ¿y ahora qué? Había reaccionado como una loca, todo se había ido al infierno, tenía una laguna en su memoria y los había hecho lastimar.
Lentamente se acercó hacia Sanosuke y se arrodilló cerca de él, estaba durmiendo y podía sentir su respiración suave, de esa forma podía contemplar mejor sus facciones le hubiese gustado acariciar los mechones que caían sobre su frente y eso habría hecho de no ser por la bocota del estúpido cabeza de pollo.
_Si vas a besarme zorrita hazlo ya, sino por favor vete. Quiero seguir durmiendo.
Megumi no dijo una sola palabra simplemente se levantó y se retiró un poco al tiempo que Sano abría uno de sus ojos sorprendido ante el silencio de la mujer. Así que preguntó despreocupadamente.
_ ¿Qué sucede Megumi?
_No estoy de ánimo para tus bromas Sagara, porque mejor no te levantas y te vas de aquí.
_Megumi ¿estás bien?
_Vete-dijo ella- por favor vete-repitió casi en un susurro.
Sanosuke asintió y se levantó con esfuerzo dejando ver para horror de Megumi una venda ensangrentada desde el hombro hasta el estómago, el luchador casi pierde el equilibrio, pero Megumi corrió a él y lo sostuvo del brazo.
_Sostente de mi Sanosuke.
_Pensé que querías que me fuera ¡ya sé! ¡Me vas a acompañar a la salida! ¡Qué amable!
_No seas ridículo Sanosuke, es el deber de todo doctor atender los pacientes así sean tan encantadores como tú.
La doctora lo llevó a la clínica y lo hizo recostar en la camilla, pues allí tenía todos sus instrumentos se preparó y poniéndose a su lado empezó a cortar la camisa y las vendas de Sanosuke dejando al descubierto el torso del luchador.
_¡hey zorrita! Vas a tener que pagarme esa camisa.
_Cierra la boca Sanosuke, tu herida se ha abierto de nuevo, tengo que hacer la curación así que cierra el pico y deja los reclamos para después.
El hombre no dijo nada, Megumi se transformaba cuando hacia su trabajo, totalmente segura de sí misma, no había ningún tipo de vacilaciones en ella ¡le gustaba! La miró fijamente y en completo silencio como deslizaba el algodón por la herida para limpiarla, intentando ignorar el dolor para no perderse ni uno de sus gestos. Se había sentido aliviado cuando sintió sus manos alrededor de él colocando los vendajes, aunque los apretó como si lo odiara.
_Awwww zorrita ¡eso dolió!
_Pues lo siento, pero debía hacerlo.
En realidad no debía, lo había hecho para que le quitara los ojos de encima. Durante todo el procedimiento había sentido la mirada intensa del hombre en ella, ¡así no se podía concentrar! se podía decir que le había salvado la vida.
_Debemos hablar de la cena de anoche.
_¿Sabes? Recuerdo muy poco de esa cena porque decidieron sedarme, pero lo que definitivamente si recuerdo es que ¡fue un desastre! Nos insultaron por nuestros pasados y además por lo que veo ustedes también salieron heridos yo diría "un éxito absoluto"
_ ¡Siempre tan dramática! Hubo dos puntos a nuestro favor –sonrió- la comida de Kenshin y Mula quiere hablar contigo.
_No me interesa.
_Claro que sí.
_Ya te dije que no, ese hombre y yo no tenemos nada de qué hablar.
_Megumi…
_Tantas ganas tienes de que me vaya-la doctora lo miró fijamente.
_Te interesa lo que piense-respondió el con una picara media sonrisa.
_No me interesa, pero me causa curiosidad porque de repente ese interés en este asunto, si ya la farsa se acabó.
Él suspiró cansado-quiero que veas a tu familia.
Megumi quedó sorprendida, no esperaba esa respuesta por parte de Sanosuke.
_Por favor Megumi, a Kenshin y a mí nos costó sangre convencer a mula-dijo el luchador levantándose de la camilla con algo de dificultad dejando ver su herida y emitió un leve quejido.
_Bien iré, pero intenta no abrir de nuevo esa herida idiota y vete ya a esa guarida que llamas casa a descansar.
_Lo haré, tu piso no es nada cómodo zorrita. La cita es hoy en el Akabeko a las 02:00 p.m. no vayas a faltar.
_No lo haré-la mujer lo vio salir y se tumbó ella en la camilla ¡era un maldito manipulador!
Sabía que era un maldito manipulador, pero era la única forma de convencer a esa mujer tan necia, la verdad no deseaba volver a su casa estaba mal herido lo mejor sería ir a la casa de Kenshin y Kaoru ¡era más listo de lo que le daban crédito!
El Akabeko estaba a reventar y el Dr. Gensai pensaba que era una suerte ser amigos de Tae de otra forma no hubiesen conseguido una buena mesa, también era una suerte que él hubiese acompañado al Dr. Müller a esa cita con Megumi, pues desde que habían entrado Tae y sus empleados habían regado el té encima del doctor, salado su carne "accidentalmente" y le habían dirigido las miradas más sucias desde que habían entrado al lugar.
_Al parecer la información viaja rápido por este lugar- dijo el Dr.Müller comiendo lo poco de su comida que Tae no había estropeado.
_Si, eso parece-respondió el Dr. Gensai con resignación, al parecer ya todo el pueblo se había enterado del fiasco y por las miradas se podía saber de qué lado estaban- Megumi es una mujer muy querida y respetada por su labor como doctora en este lugar no por un pasado que se ha esforzado tanto por cambiar.
_El pasado no se puede cambiar Dr. Gensai-respondió este al ver que la doctora por fin hacía su aparición.
Cuando Megumi entró al Akabeko sintió el ambiente algo tenso, todos la observaban mientras caminaba a la última mesa guiada por Tae, era la mesa más escondida del lugar y allí encontró a los doctores. La mujer se sentó al lado del Dr. Gensai y pidió un té para beber que Tae llevó rápidamente y con una gran sonrisa no sin antes lanzarle algunas gotas al Dr. Müller.
_ ¿Y bien? Ya estoy aquí ¿dónde es el incendio? –preguntó Megumi altivamente.
_Srta. Megumi, sutilmente se me ha hecho notar-dijo esto señalando su rostro- Megumi pudo notar que tenía el labio roto y su ojo derecho morado-que tal vez la he juzgado erróneamente.
_No lo creo, me ha juzgado usted como lo hace la gente que no me conoce, desde afuera se ve definitivamente como una doctora con un pasado sucio que recibió una segunda oportunidad sin pagar las consecuencias, pero si usted estuviera dentro de mi cabeza tan sólo por un segundo sabría qué cargo con ellas todos los días.
_Megumi-murmuro el Dr. Gensai con algo de pena.
_Escuche Srta. Megumi, conozco perfectamente su historia, pero usted no conoce la mía ¿quiere oírla?
Megumi sólo asintió
_Soy amigo y colega del doctor Tao Takani desde hace un poco más de 10 años nos conocimos cuando llegó a Alemania huyendo de los problemas del Japón de esa época, él no sabía que usted había sobrevivido creía que toda su familia había perecido durante la guerra Boshin.
_ ¿y cómo fue que supo de mí?
Señorita Megumi, debe saber usted que nosotros trabajamos bajo patrocinio del gobierno alemán quien a su vez maneja negocios con el gobierno de China, yo me encontraba en ese entonces por esas tierras cuando el nombre Battousai apareció al enfrentarse a un conocido delincuente el Sr. Enishi Yukishiro; este enfrentamiento no pasó desapercibido para el gobierno chino todo lo contrario, estuvieron muy expectantes a lo que pasaría y por primera vez escuché el apellido Takani.
El asunto me interesó bastante, pero decidí no contarle nada a Tao hasta no confirmar que era su sobrina, la única forma de encontrarle era aliándome con el gobierno chino haciéndoles creer que el objetivo era Battousai, pero las cosas se salieron de control, el gobierno deseaba monitorear a Battousai y yo quería asegurarme de conocerla.
_Ya veo… ¿y el asunto del prometido?
_Señorita Megumi, lo pedí porque nunca quise que nos encontráramos a solas, quería que alguien la protegiera, creí que alguno de sus amigos le ayudaría. Y no me equivoqué.-dijo esto mirándola fijamente.
_¿y qué rayos fue todo ese circo en el dojo Kamiya?
_Un teatro , todo fue un espectáculo montado para el gobierno chino.
_ ¿El hombre que estaba con usted?
_Es un empleado del gobierno chino que ahora trabaja para mí, me debía un favor.
_Sigo sin entender.
_Señorita Megumi, luego de su desmayo…
_¿Desmayo? Querrá decir, "después de que la sedamos"
_Después de su desmayo y de algunos golpes logramos explicar nuestra situación y creamos un plan. ¡Una pelea fingida!
_ ¿Fingida? Sus heridas me parecen bastante reales y la de Sanosuke era bastante real, yo misma realicé la curación.
_Lo son, una pelea con golpes falsos no habría servido de nada para hacer ver a Battousai como un hombre sin valor para el gobierno chino, ahora usted podrá viajar ¿no está usted contenta?
_Pues verá, yo…
El Dr. Gensai sólo pudo gritar al ver el contenido vacío de un vaso de agua chocar contra el rostro del Dr. Müller mientras la doctora salía del restaurante.
