Millones de siglos sin actualizar jejejeje, Sexappel está en proceso de ser reeditado y tengo un par de ideas medias dementes dando vuelta en mi cabeza pero quedará en pausa hasta que logre actualizar la historia que deje en pausa pero no en el olvido hace tanto tiempo atrás además de otros proyectos para otros fandoms. Gracias por leer, gracias por la paciencia y gracias por no abandonar a esta loca.
Espero que disfruten el capítulo, y prometo que volveré a abandonar mis ideas durante tanto tiempo nunca más :) es un universo alterno aunque con una situación conocida por todos y está inspirado en la canción Piece of my heart de la gran Janis Joplin
Capítulo 5: Dolor
Akane se estiró en su cama con la intención de volver a acurrucarse y seguir durmiendo, pero se despertó al percatarse que del otro lado de la cama se encontraba un enorme espacio vacío del cual emanaba el característico olor de su tormento, del caballo indomable llamado Ranma Saotome. Se acomodó para quedar mirando el techo, tapó sus ojos con sus manos como quien intenta tapar el sol con un dedo y soltó un suspiro lleno de decepción. Se lo había hecho de nuevo y en su estúpido enamoramiento volvió a caer en su telaraña. No sabía cuánto tiempo más sería capaz de soportar ese espiral de tira y afloja, porque lo amaba hasta con la última pequeña fibra de su cuerpo pero sabía que al final del día era más lo que perdía de lo que ganaba con la satisfacción de compartir sus cuerpos porque siempre se quedaba con la ilusión de que se quedaría, de que esta vez sería distinto y le juraría amor eterno. Rio nuevamente, era tan pero ¡tan ingenua! Ranma Saotome era un Don Juan de primera y podía tener a sus pies a cualquier mujer que quisiera en este mundo y así lo había demostrado al tener loca de amor a más de la población femenina de la Universidad de Nerima y de la preparatoria Furinkan incluida. Las mujeres más hermosas había estado en sus brazos y ella esperaba infantilmente que dejará su vida y se fijará sólo en ella.
Una lágrima solitaria invadió su mejilla, la que ella aparto con rapidez y desdén. Sería la última lágrima que soltaría por él en lo que le quedaba de vida, tomó su iphone y buscó su lista feminista en spotify, esa lista que le gustaba escuchar en sus momentos de ira y despecho. Puso Piece of my heart de Janis Joplin antes de levantarse de la cama. Comenzó a canturrear y danzar al ritmo de la música antes de dirigirse a la cocina para tomar café. Estaba harta, ella le había entregado los mejores años de su vida, le había entregado su amor incondicional y aun así eso no fue suficiente para él, en ese caso se podía ir a al carajo y más allá. Aun en ropa interior y con la taza de café en la mano se miró en el espejo de su habitación. No era la mujer más hermosa del mundo pero tampoco era un desastre, le gustaba usar el pelo corto y desordenado, se sentía una mujer más fuerte al no tener que esconderse detrás de una larga cabellera. No le molestaban sus ojos marrones y pequeños labios, pero le gustaban su pequeña cintura y abdomen tonificado. Siempre se quejó de su falta de delantera pero se comenzaba con su trasero. Una sonrisa maligna se dibujó en su rostro, el último bocadillo que le daría a Saotome sería el mejor que recibiría de su parte.
Horas más tarde en el gimnasio de la Universidad de Nerima un agotado Ranma Saotome terminaba su kata de esa tarde. Estaba anocheciendo cuando el sudor recorría todo su cuerpo. Se secó la cara con una toalla antes de recoger la botella de agua en su bolso y suspiró en paz. A pesar de que le gustaba estar rodeado de admiradores, tenía que admitir que sus momentos más felices era cuando podía concentrarse y entrenar en paz. Las chiquillas podían ser un poco molestas aunque eso le aseguraba sexo rápido, fácil y en cualquier momento. Sonrío con arrogancia al recordar que nadie se resistía al encanto Saotome, pero lejos sus amantes preferidas eran la exuberante Shampoo, una exótica china que había llegado a Nerima de intercambio y la química entre ambos se había notado desde el primer momento. Era ardiente, apasionada, voluptuosa aunque un poco obsesiva. Al comienzo lo perseguía día y noche, hasta que la amenazó con dejarla; ahora se turnaba entre la dócil gatita y la dominante fierecilla.
En el lado opuesto estaba Akane Tendo, una chiquilla un fría, distante y con un carácter de los mil demonios pero le gustaba porque era difícil dominarla, era esquiva, orgullosa y de las pocas mujeres que no babeaba abiertamente por él aunque siempre tenía un espacio en su cama esperándolo. Akane Tendo era impredecible y ese reto era lo más emocionante del mundo. Por lo mismo, grande fue su sorpresa cuando la vio entrar al gimnasio. Sigilosa como una gacela a pesar de caminar con zapatos de tacón.
''Hola Ranma'' murmuró seductora, provocándolo al no dejar de hacer contacto visual con él. Al muchacho le llamó la atención el maquillaje ahumado de su compañera y sus labios rojos además de su sonrisa coqueta. La peliazul, al contrario de Shampoo se caracterizaba por ser sencilla casi bordeando lo marimacho. Nunca, ni en las fiestas de la facultad la había visto con maquillaje o zapatos de tacón. Un trench coat beige (gabardina) completaba su atuendo.
''¿Qué estás haciendo aquí?'' cuestionó el luchador, no es que le molestara su presencia, todo lo contrario sólo que sus encuentros solían ser pactados vía whatsapp y ella nunca había invadido su espacio personal como acostumbraban hacerlo sus otras amantes momentáneas.
Ella lanzó una risita despreocupada mientras meneaba la cabeza de un lado a otros antes de responder con voz neutra ''simplemente necesitaba hablar contigo, algo importante que no puede esperar. Es ahora o ahora''. Acercó una silla que se encontraba cerca de la entrada y le pidió a Ranma que tomara asiento. El oji azul no entendía nada, menos aun cuando empezó a sonar piece of my heart pero se dejó llevar. Akane por su lado lanzó un último suspiro antes de dejar actuar a su alter ego. Al ritmo de la música comenzó a abrir su abrigo emulando un baile streap tease. Su ropa interior comenzaba a asomar mientras que en la canción se repetían los versos each time i tell myself that i, well i've just had enough, but i'm gonna show you, baby, that a woman can be tough.
Ranma estaba totalmente extasiado y excitado al percatarse de que su amante sólo traía un sostén de encaje negro y unas pantaletas pequeñas pero de tiro alto del mismo color.Totalmente embriagado por su aroma, Akane se había sentado en sus piernas mientras le cantaba al oído You're out on the street looking good, honey, deep down in your heart i said you know that it ain't right, never never never never never never hear me when i cry at , i cry all the time! La peliazul estaba disfrutando su despedida. Aprovecho de dejar una enorme marca en el cuello de Ranma rompiendo una de sus marcas de oro, nada de mordiscos con consecuencias visibles pero lo que más la entretenía era que lo tenía totalmente dominado. A pesar de que él trataba de manosearla, de sacarle sostén, de besarla ella se lo impedía dándole pequeños golpes a las manos del muchacho cuando intentaban acercarse más de la cuenta, y él estaba tan excitado que no oponía resistencia al rechazo de su seductora amante. Su miembro le dolía, su cuerpo ardía de emoción al percatarse de que ella estaba a punto de soltar el sostén pero antes de que pudiera mordisquear pezones ella se levantó huyendo de él.
Ranma estaba totalmente anonadado, no entendía absolutamente nada y la decepción se reflejaba en su rostro. ¿Había hecho algo mal? Lo estaba gozando tanto que ni siquiera le importaba que Akane no lo dejara tocarla. Cuando volvió a posar sus ojos en la peliazul ella ya había cubierto nuevamente su cuerpo con la gabardina y se dirigía con paso seguro rumbo a la salida. El luchador se levantó y trato de correr a pesar del dolor, una erección así sólo se le iría con una ducha de agua congelada o una buena sesión de sexo y sabía perfectamente lo que quería.
La sujetó con firmeza de la muñeca con la esperanza de atraerla hacía él, ella volteo y simplemente murmuró take another little piece of my heart now, another little bit of my heart, honey, yeah ''Hasta nunca Ranma'' y se soltó de su agarre saliendo con la cabeza en alto del gimnasio. El caballo salvaje se quedó sólo, totalmente excitado y adolorido sin percatarse que esa sería la última vez que vería a la indomable Akane Tendo. Mientras que ella había cumplido su promesa de superar el dolor del tóxico amorío con Ranma y comenzar de cero una nueva vida.
Fin
Omg! No saben lo mucho que me costó sacar el capítulo, me quería tirar del balcón porque mi desafío personal con esta serie de drabbles es salir de lo esperado y no me resultó mucho pero me gustó el resultado final. La verdad es que pensé en el dolor del parto, el dolor de Soun al ver que su retoña abandonaba el nido e incluso el dolor que experimentarían Ranma y Akane en el primer día de Kinder de su hijo pero preferí explotar la veta casamentera de Saotome y la calentura de estos 2 jajaja. Espero que les guste y al fin logré salir del dolor, el próximo capítulo será NECESIDAD.
Besos y abrazos, Bubu30. Ps: pronto volverá sexappel, es una promesa :3
