Ranma ½ y ninguno de sus personajes me pertenece, sólo lo hago para entretenerme

VI. Necesidad, (YURI)

Desde hacía un par de meses, una idea un poco demente y muy inusual venía rondando la cabeza de la joven Akane Tendo. Si bien era cierto que había tenido enormes avances en la relación con su prometido, se habían besado, intimado e incluso eran novios, sentía que aún no había vivido todas las sensaciones que desearía. Es cierto, eran jóvenes, inexpertos y aprendían día a día uno del otro, de sus gustos, los puntos que encendían su excitación y aquellas posiciones que disfrutaban más.

No se cansaban de devorarse y disfrutarse, compartían más con sus cuerpos que con las palabras, porque eran escazas las veces que se habían declarado cuanto se amaban con torpes balbuceos. ¡Eran artistas marciales, no escritores! Por ende, disfrutaban más de esa intimidad carnal que la comunicación tradicional. Sin embargo, existía un temor en que no le permitía a Akane ser totalmente sincera con Ranma. No sabía cómo plantearlo, como expresarle esta nueva necesidad que nacía dentro de ella. Pero sentía que si no lo hacía, nunca terminaría de amar al guerrero por completo.

La menor de las Tendo estaba determinada, guiada por un deseo de más profundo inconsciente de besar a Ranko. No se había cuestionado la necesidad de una intimidad más profunda. Sólo sabía que quería probar sus labios, que quería besarlo en todas sus facetas, como diciendo a través de esa simple acción que lo amaba con o sin maldición. No sabía de donde había nacido en ella esa beta tan liberal, aunque rodeada por malditos y diversos peligros, los cuestionamientos de la sociedad por desear a la versión femenina de su novio no deberían importarle en lo más mínimo.

Era una extraña sensación que la perseguía cada día con mayor fuerza, al principio había logrado ignorarlo, dejarlo escondido en el fondo de su alma, pero últimamente, cada vez que veía a Ranko sentía un deseo enloquecedor de tomarle la cara y besarla. Su autocontrol estaba al límite, ¡se sentía una pervertida! Pero tenía tanta curiosidad, sabía que era Ranma, que era un hombre pero aun así sentía que tal vez, sólo tal vez tendría un sabor más dulce, unos labios más suaves.

Tan perdida estaba en sus pensamientos que no se percató siquiera cuando su prometido estaba tan cerca de ella, que sólo el roce de sus narices la sacó de en ensoñación

''¿En qué pensabas marimacho?'' preguntó risueño el ojiazul, mirando embobado la cara de confusión de su novia.

''En nada'' murmuró roja, sin siquiera poder mirarlo a los ojos. Depositó un pequeño beso en los labios de Ranma y se levantó dejándolo de cuclillas totalmente confundido en la mitad del dojo Tendo. El viento y el olor de la tormenta parecieron pasar inadvertido para la joven que necesitaba huir por un momento de su hogar para poner en orden aquellos pensamientos que la atormentaban.

Ya estaba a unos cuantos kilómetros de su hogar cuando sintió unas pequeñas gotas sobre su cabeza. Se detuvo a mirar al el cielo que parecía jugarle una mala pasada. Las nubes grises se acercaban cada vez con más fuerza gracias al fuerte viento que levantaba todo a su paso y se divertía moviendo los cortos mechones azulados. Murmuró con disgusto, no quería dejar de correr, estaba tan concentrada y relajada, pero aun así, había salido únicamente con leggins deportivos y una ajustada polera fucsia. Ignoró las advertencias del clima y siguió corriendo al compass de lemonade de Beyoncé.

Ranma por su parte estaba como león enjaulado mirando como el cielo se oscurecía más y más, apoyado en uno de los pilares del dojo, bebía té tratando de mantener la compostura y no salir corriendo a buscarla. Ella tenía derecho a tener su libertad, a pasar tiempo lejos de él y lo entendía sin problemas. Lo que lo tenía tan preocupado, tan molesto es que hacía días ella se comportaba de manera muy extraña. Trataba de mantener sus distancias, lo evitaba e incluso cuando tenían sexo parecía menos conectada. Cuestionó nuevamente los últimos acontecimientos en la vida de ambos pero sentía que no había hecho nada malo para que ella se comportará así con él. Había esquivado olímpicamente a Kodashi que era la única loca que seguía persiguiéndolo, Shampoo por su parte se había aburrido al descubrir que aunque se entregara en cuerpo y en alma a él, le gustaban las chicas de pechos pequeños y ella necesitaba que la idolatrarán día y noche. Por su parte, Ukyo había conocido a un chef profesional, muy parecido tanto en físico como en actitud a su amado Ranma.

Entró a la cocina para dejar la taza en el fregadero y miró disimuladamente el reloj de la pared, las 21:15, hacía más de una hora y media que había salido a correr y el viento azotaba con fuerza las paredes de la vieja casona. Pensó que su torpe novia habría salido sin nada más que una polera, que estaría empapada y no quería verla resfriada nuevamente así que era hora de ir a su rescate. Con esa excusa, salió de la casa con una chamarra de la chica y un paraguas, anunciándole a la dulce Kasumi que iría buscar a la irresponsable morena. Ella solamente reía por lo bajo, sorprendiéndose de cuánto tiempo había durado sin salir corriendo como un demente.

Akane estaba sufriendo las consecuencias de su terquedad y de no hacerle caso a las traviesas señales del mal clima. Su ropa estaba tan mojada que le molestaban, estaba congelada y pese a que hacía un esfuerzo sobrehumano por seguir corriendo, sus zapatillas empapadas parecían pesar una tonelada. Sentía que a ese paso no llegaría nunca a su casa. Suspiró con resignación cuando vio que el reloj marcaba las 21:45 y recién estaba acercándose al rio. Nunca más murmuraba, nunca más.

Ranma por su parte había seguido el recorrido habitual que tomaba su prometida cuando iba a dar una vuelta, pasaba de un extremo al otro de Nerima y siempre seguía la corriente del rio para devolverse a casa. Estaba agradecido de tener una parka y un paraguas porque realmente estaba haciendo un frío terrible. Estaba pensando en cómo regañar a Akane por su irresponsabilidad, hasta que la vio; empapada, tiritando, corriendo en sentido contrario. Cabizbaja y con sus mechones azulados nublando aún más su vista no se percató cuando chocó con un duro torso masculino. Levanto la vista asustada, para toparse con los ojos obscuros de Ranma que la miraban con una mezcla de dulzura y reproche. Gracias a sus habilidades de artista marcial, logró ponerle la chamarra sin soltar el paraguas y la abrazo con ternura acercando su cuerpo congelado a él. Era su forma de decirle, hey! Estaba preocupado, no quiero que te enfermes, y te amo marimacho

Tan conectados estaban en su abrazo, que no se percataron la fuerte ráfaga de viento que los atacó por sorpresa. El paraguas voló lejos, dejándolos nuevamente bajo la lluvia. La altura entre ambas había desaparecido y el fuerte torso era remplazado por la frente de su ahora prometida. Akane abrió lentamente los ojos, topándose con los zafiros de Ranko y le sonrió con dulzura mientras un sonrojo invadía su rostro. La pelirroja se percató del cambio de la muchacha, pero no tuvo mucho tiempo para pensar, cuando sintió sus labios juntos. Ranko estaba en shock, no se había dado cuenta en que minuto la chiquilla había tomado su rostro con delicadeza y la había besado. No sabía si responderle, no quería incomodarla; pero Akane parecía no querer romper el contacto. Abrió tímidamente su boca, la tomó con más fuerza de la cintura y por un minuto se olvidó que eran dos chicas besándose a las orillas de un rio en Nerima. Era un beso dulce, con un sabor distinto a los de Ranma, pero no menos apasionado; sonrió al descubrir que lo había disfrutado de la misma manera que los de su prometido.

Cuando rompieron el contacto por falta de aire, ambas se miraron sonrojadas, sin saber que hacer o que decir. La menor de las Tendo sólo atinó a decir ''Te amo Ranko'', mientras la tomaba de la mano guiándola en dirección al dojo. La pelirroja sólo pudo sonreír embobada, ahora sabía que con o sin maldición podría besar a su novia bajo la lluvia.

Fin determinación, próximo capítulo Mordaza.

N/A: hola a todos, Bubu30 vuelve lentamente a las pistas! La verdad es que nunca me había llamado la atención escribir algo yuri pero aquí esta, he perdido la virginidad en un nuevo universo jajajaja, porque ya tenía algunos textos yaoi.

Tengo que admitir que ver tanto Sailor Moon, y especialmente el beso entre Usagi y Haruka la que me inspiró para curiosear más en este nuevo género, maldita Naoko jaajajaja.

Por otro lado, cuando supe que Ranma ½ originalmente iban a ser una historia lésbica, lo encontré interesante ya que muchas escenas ''románticas'' se desarrollan con Ranko. Por último, creo que besar a la pelirroja era una forma de demostrar que Akane lo ama en todas sus facetas sin discriminación. Seguramente habrán otras historias de este corte aquí, ya veremos.

Aún no termino de reeditar Sex Appel, mis musas andan haciendo destrozos con mi concentración porque tengo un par de ideas dando vuelta, pero no demorarme mucho con el nuevo capítulo. Mil gracias por sus rws, alertas de seguimiento y favoritos

Besos, Bubu30