Estaba totalmente dormida, el sol estaba apareciendo silencioso por el horizonte entrando delicadamente por la ventana de su dormitorio siendo obstruido levemente por la cortina de flores rosas y moradas que cubría la privacidad del interior. Pasaba de las 7 am y la alarma no había sonado aún, una noche antes fue desactivada con cierta felicidad porque al día siguiente era su hermoso día de descanso. No es que no amara su trabajo en el hospital, simplemente necesitaba un descanso.

Una noche antes Kakashi la había dejado en la puerta de su hogar cerca de la 1 am, temprano para lo que normalmente era llegar después de las 2 incluso. La cena fue todo un manjar, en esa ocasión la prepararon entre ambos, ella se encargó de las verduras y la sopa y él de hacer el rico filete de res que prometía quedar delicioso con su receta ''secreta'' –Sensei…¿ de verdad creíste que nadie más conocía esa preparación?... mi madre la cocinaba cuando era una niña, aún recuerdo su sazón, hace tanto que no pruebo ese delicioso sabor… - la chiquilla estaba encantada, seguramente le quedaría tan deliciosa como todo lo que hacía, pero el hecho de que fuera la misma que su madre preparaba la hacía aún más especial.

K - Dame crédito Sakura, esto lo preparo sólo en ocasiones muy especiales… – Navidad, Año nuevo – pocos de mis amigos han probado este manjar – Kakashi hablaba sin mirar a la ojiverde, sin percatarse de lo que sus palabras había significado para ella.

S- … ¿ocasiones especiales?... – se quedó un poco en silencio mientras su maestro dejaba de lado la salsa que preparaba, su pregunta le perturbo un poco…- ¿entonces ésta es una ocasión especial Kakashi? – Sakura se giró en dirección de Hatake y lo miró con una sonrisita traviesa y de complicidad, en el fondo de su ser algo lee había hecho sentir chispas.

Kakashi no midió la importancia de éstas simples palabras, obviamente era una ocasión especial, estaban juntos, como chiquillos riendo, haciendo bromas absurdas y cocinando juntos como toda una pareja de novios, aunque no lo fueran. Era importante porque a lo largo de las semanas su confianza mutua había crecido, hablaban de cualquier tema, se conocían casi totalmente y estaban juntos, compartiendo la cena ¿porque no debería de serlo?

K- Bueno… - se giró a mirarla dejando un poco de lado la tarea que estaba realizando – pues claro que es especial Sakura, estamos juntos… -eso sonó de una manera muy romántica, en el fondo si era la intención, pero no debió escucharse así…aún – es decir… compartimos la cena, somos grandes amigos y no estamos solos, siempre que se comparte algo así es especial…

¿No?

S- SI…tienes razón Sensei – Sakura se giró de inmediato, las mismas chispas que había sentido, ahora le quemaban -¿Qué te ocurre Sakura?- pensó para sus adentros mientras continuaba con las verduras.

Esa noche sin duda había sido especial, esa sencilla conversación estaba haciendo notar que ambos comenzaban a enamorarse y que curiosamente ninguno de los 2 se había dado cuenta aún. A pesar del pequeño silencio que le siguió a esas palabras, ambos retomaron su buen humor, estuvieron charlando y riendo toda la noche hasta que Kakashi decidió no ser responsable de que Sakura llegara tarde al hospital al día siguiente, ninguno de los 2 recordaba que descansaría, estaban concentrados en el presente perfecto de esa noche, y así sin más se encaminaron a media noche por las solas calles del pueblo.

La peli rosa estaba acostada a pie tirante en su enorme cama, con las cobijas en el piso y su sabana cobijando parte de su cuerpo, su mejilla tenía una larga línea blanca, una descripción gráfica de lo bien que había descansado esa madrugada. De pronto alguien toco a su puerta, pero no fue lo suficientemente audible para despertar a la chica, nuevamente el sonido de la puerta, en esta ocasión logró que la chica saliera levemente de su ensoñación. Al tercer intento el sonido fue más brusco y alto, lo que la hizo levantarse de la cama de un golpe y gritar – ya voooyy- sus manos tallaban sus ojos mientras daba un último bostezo, al parecer el sueño aún intentaba atraparla en la cama.

Se levantó con evidente desgano y se dirigió a la sala – ¡ay dios! – la chica regreso rápidamente a la habitación al percatarse que no llevaba más que unas pantaletas puestas, ella prefería dormir ligera, sólo en Invierno usaba pijamas para dormir. Busco entre su ropa algo cómodo y que fuera suficiente para cubrir su desnudez y verme algo presentable para abrir a quien fueses que estuviera tocando a su puerta.

Luego de encontrar un viejo sweater que le había relajado algunos años atrás, nunca lo usaba fuera de su casa porque le quedaba enorme y solo por comodidad era que lo usaba. Se dirigió a abrir la puerta, no sin antes afirmar una vez más que ya iba.

Cuando Sakura abrió la puerta su semblante cambio drásticamente, fue como si hubieses visto a un fantasma, sus piernas temblaron y sus manos comenzaron a sudar inmediatamente. No pronunció ni una sola palabra al abrir la puerta, sólo se quedó ahí de hielo, mirando.

H- ¿Qué pasa?... ¿A quién esperabas? Parece que viste a un fantasma – Sakura tenía sentimientos encontrados, la última vez que había tenido noticias de su amiga Hinata habían pasado meses, la chica ojiperla se había ido de viaje luego de una misión y no prometió volver pronto, sin duda, parecía haber visto un fantasma.

Sakura no logró hacer otra cosa que dar un salto hacia afuera y darle un enorme y apretado abrazo a su inseparable amiga, tenía tanto tiempo sin ver a nadie más que a las personas en el Hospital y últimamente más a Kakashi, pero no era lo mismo, una amiga es como una parte de ti, alguien que te conoce, que sabe todo de ti y que te escucha, te reprime de ser necesario y te centra cuando todo parece que nada tiene piso, sin duda era algo inesperado, algo que la hacía largamente feliz.

H- ¡hay… me… asfixias!...Sakura… - Hinata no hizo más que regresar el largo y fuerte apretón de la peli rosa y sonreír mientras sentía enorme felicidad de volver a ver a la chica ojiverde.

S- ¡perdón!… - Sakura soltó lentamente el cuerpo tamaño promedio de la ojiperla y luego la tomo con ambas manos del rostro como intentando comprobar que estaba ahí y que no seguía dormida – Hina… te extrañé tanto ¿por qué no me diste señales de vida, crees que no te necesité? – el entrecejo de Sakura se arrugo un poco como si esto último fuera un leve reclamo.

H- jajaja ok, ni un ¿cómo estás o como te fue?... yo también te extrañé boba, hay mucho que contar – Hinata se sonrío mientras pronunciaba éstas palabras.

S – Lo sé… hay mucho… qué contar Hina – su voz pasó de un momento a otro de alegría a nostalgia mientras hacía un gesto extraño entre sonrisa y algo parecido a disgusto.

H - ¡woow!... entonces algo importante está pasando... ¿por qué no pasamos y mientras me das un poco de agua charlamos? – Hina hizo un gesto chistoso para insinuarle a Sakura que estaba cansada y necesitaba algo de beber y quizás también de comer.

Las chicas pasaron a la sala y mientras Sakura cambiaba sus ropas por algo más adecuado Hina le contaba algunas de las hermosas ciudades por las que había pasado. La mañana se alargó y cuándo miraron el reloj pasaban ya de las 12:30pm.

H- Bueno loca… ya hable demasiado de todo lo que he hecho, es tu turno… ¿Qué ha pasado con la vida de Sakura? …- Hina se detuvo para beber un poco del jugo de arándano que ambas compartían antes de hacer la pregunta del millón – y ¿Sasuke?

Sakura apretó sus puños y su estómago se estrujo, sabía que todos le preguntarían eso en algún momento, pero ahora la respuesta no sería la de antes. Antes de contestar la pregunta importante, se echó un bocadillo a la boca y retomo una postura relajada para no sentirse más incómoda de lo que ya estaba.

S- Bueno… no sé nada de él… otra vez, hace… algún tiempo me envió una carta diciéndome que quiere casarse conmigo – Hinata había tomado un bocadillo y apenas dijo eso la peli rosa Hina lo escupió como sorprendida de lo que había escuchado, Sakura continuo – sabes es tan idiota, cree que lo seguiré esperando, cree que soy la misma tonta de antes y que sus cartitas son suficientes para endúlzame el oído nuevamente. Pero está equivocado, ahora soy otra Hina he cambiado… y si él regresa, nadie más lo estará esperando.

Hinata estaba realmente sorprendida de lo mucho que su amiga había crecido, era otra sin duda alguna y eso le gustaba, se sentía feliz por ella. La plática sobre el azabache se extendió hasta las más de las 2 pm y entonces Sakura dijo la palabra clave…

S- Hina… eres a la primera persona que le cuento esto, llegaste en el momento oportuno – sonrío, posteriormente bebía el último sorbo de jugo de arándano que quedaba en su vaso -… Hina… ¡creo que estoy enamorada!

Gracias por leer, ahora habrá quizás una cómplice de todo éste juego de enamorados.