Gracias a Scar por betear el capítulo.

Nada es de mi propiedad.


Capítulo 4: El amor de las bestias.

Remus podía decir con exactitud el día en que se enamoró de Lucius, él en realidad era un niño, así que en ese momento pensó que aquel chico de cabello rubio y sonrisa ácida sólo le agradaba. Lucius era el campeón estrella de natación del instituto, podía nadar más rápido que cualquiera que hubiera puesto un pie en el instituto pero era un poco atípico en lo que respecta seguir las reglas; entre todos los estudiantes él relucía con su cabellera color oro y su fama de indiferente.

Él puede recordar el día el cual tomó toda la valentía que tenía y decidió acercarse, lo recuerda con mucha nitidez, porque Lucius le rechazó.

Sus palabras exactas habían sido "Odio a los hombres sin gracia como tú"

Siendo sincero, ya sabía que Lucius tenía fama de odiar a los hombres, se le veía muy a menudo con chicas sujetas de sus brazos, la imagen de ese típico galán de secundaria que apenas exploraba los cuerpos femeninos. Aun así, había puesto todas sus esperanzas en ese intento, y se esfumó tan rápido como el aleteo de una mariposa.

Es por eso que Remus nunca lo olvidaría.

Nunca.

-MyFavoriteAnimal-

También había algo grabado a fuego en la mente de Lucius, las palabras exactas de su madre cuando el apenas tenía 9 años, esa mujer serpiente, delgada y sonriente de hermosos ojos grises. No la veía a menudo, pero el lazo de madre e hijo atraía el afecto que necesitaba para adorarla.

— Recuérdalo muy bien, Lucius. Una vez que el cuerpo baja de 32 ° el corazón empieza a parar, debes recordarlo, nunca debes dejar que tu cuerpo actué contra ti. ¿Lo entiendes, verdad?—era su voz dulce, cantarina y hermosa.

Aquella navidad, envuelto en diferentes abrigos y una gruesa bufanda, el dulce niño de nueve años y mejillas sonrojadas había asentido. Él recordaría, incluso bajo las peores circunstancias, él recordaría.

Despertó con la visión de un cabello cobrizo sobre sus ojos y un olor dulce en sus fosas nasales que se disipó con lentitud hasta solo quedar el olor a sudor, la calefacción estaba encendida y aun así; él estaba situado entre dos chicas jóvenes de su curso, en el sofá de su apartamento. Ambas dormían, apretadas a su pecho con sus cuerpos tibios y respiraciones lentas, sus cabellos eran negros.

No recordaba la primera vez que empezó a tener sexo para regular su temperatura, pero era muy útil en los días fríos, en especial con Perros, ellos eran siempre cálidos y complacientes. A pesar que la afinidad entre víboras y caninos nunca fue buena, él prefería a los Perros. Eran obedientes y buenos en la cama, de tacto cálido y lindas piernas suaves. Lucius no podía pedir más.

El suave toquido de la puerta lo salvo de caer dormido en aquella calidez, no era Draco, aquel idiota debería estar detrás del Retrógrado que no logró engatusar por culpa de su novia. Se vistió rápido con lo que encontró en la alfombra, un par de jeans y una camiseta arrugada, cruzó la estancia hasta el recibidor con pereza y un bostezo amargo.

Quién estaba al otro lado de la puerta, a punto de llamar otra vez, era Remus.

Llevaba un paraguas negro y dos mochilas en un hombro, a pesar de ello su aspecto pequeño y empapado le recordó a porque su temperatura corrió peligro en plena clase, llovía a cantaros afuera.

Remus lo miró con una expresión enfadada, su ceño fruncido era cubierto por el flequillo húmedo.

—Dejaste esto en clases—le reprochó, el chico diminuto estampó la mochila más ligera contra su pecho. Lucius la miró sin reconocerla hasta que la abrió, era suya—No puedo hacer esto a menudo, así que por favor, ten más cuidado con tus cosas.

Y a pesar de todo lo enojado que Remus lucía, no pareció para él un inconveniente caminar tanto desde el instituto hasta su apartamento con una llovizna tan fuerte como aquélla. Aunque después de todo, cosas como esas las hacía a diario, recordarle las tareas, compartir parte de su almuerzo o caminar media ciudad bajo una lluvia intensa solo para devolver una mochila que podría haber devuelto al día siguiente.

Por todo ello, por aquel trato, Remus sólo exigía una sola cosa; que obedeciera una pequeña orden al día, esa era la única regla que propuso el día en que le ofreció que fuera su entretenimiento. ¿Cómo alguien podría conformarse con algo tan insignificante?

Incluso Lucius sabía que no era la mejor compañía, odiaba a los hombres, no eran como las chicas: finas y dulces. Eso junto con el hecho de que no podía mantener ni una conversación decente con el chico, pero Lupin era persistente y nunca aparentaba ser herido por sus desaires, además de que por alguna razón no le parecía inconveniente ayudarlo a menudo o darle un empujón, a pesar de que estaba al tanto de que él tenía una de las mejores calificaciones en años anteriores.

A Lucius le parecía gracioso que Remus aún no sabía la causa por la cual repitió el año escolar. No era por él trabajo, puesto que él podía sobrellevar los estudios y el trabajo, pero mantenerse lejos de casa era mucho más importante.

— ¿Y bien?—Remus musitó, aún lucia enfadado.

—Bien… — Lucius enarcó una de esas perfiladas cejas rubias, su largo cabello caía desordenado sobre su cara. Remus imitó él gesto con un sonrojo en la cara ¿Acaso la lluvia estaba tan fuerte como para enfermarlo enseguida?

— ¿No me invitarás a pasar? Estoy empapado— gruñó el chico. Un leve pensamiento pasó por la cabeza de Lucius, tan intenso como fugaz, los labios de Remus se veían apetitosos sonrosados por la lluvia y el rubor de sus mejillas.

Espantó ese pensamiento de su cabeza enseguida, Remus era un chico, todavía peor, un mono.

Se apartó de la puerta para dejarlo pasar con un largo suspiro resignado y tomar su paraguas. Remus caminó confiado hasta la mitad de recibidor, paró justo antes del pasillo, pareció vacilar.

—E-Es la primera vez que vengo aquí—tartamudeó, sin sonar convincente— Necesito una toalla y saber dónde está el baño.

Lucius no lo podía ver, entretenido en escurrir bien el paraguas, pero de espaldas a él las orejas ruborizadas delataban el sonrojo avergonzado de Remus.

—El baño está en el pasillo a la derecha, hay toallas limpias allí—Señaló, su curiosa mirada siguió al chico de cabello empapado hasta perderse en el pasillo. Vaya que era raro.

Remus tardó poco más de cinco minutos en el baño, apareció en la sala con el cabello cobrizo esponjoso pero seco y solo una mancha de humedad en su uniforme. Parecía tranquilo mientras tatareaba una canción y evitaba la mesilla con la que usualmente las visitas se tropezaban.

—Tu calefacción está muy alta—le dijo, Lucius lo escuchó a pesar de estar separados por una habitación.

—Me agrada así—alzó la voz.

—Pues sigue alta.

— ¿Quieres algo de beber?— le preguntó desde la cocina, no era muy dado a ofrecer, pero las pequeñas excepciones siempre eran para con Lupin. Un pequeño silencio le respondió, cortante—Oye, ¿Quieres algo o te irás ya?

Lucius se asomó a la sala con una expresión exasperada por el silencio, la cual se borró apenas vio a Lupin frente al sofá que antes había estado fuera de su vista, junto con dos de sus compañeras de clase que estaban desnudas y abrazadas en el pequeño espacio disponible. El chico parecía tan pálido como un papel con sus labios apretados y pequeño cuerpo tenso.

Casi como si hubiera visto un fantasma.

—Yo—Remus pensó rápido—T-tengo un amigo en el piso de arriba al que le prometí que estudiaríamos juntos la lecciones de aritmética. Así que solo pasaba por aquí—los ojos miel no podían apartar su mirada de ambas chicas; una suspiró entre sueños, Remus dio un saltito. Tan pálido que parecía asfixiarse—T-tengo que irme.

Lucius fue testigo de cómo Lupin caminó apresurado hacia la puerta sin siquiera vacilar el camino que tomó sin siquiera despedirse. Al día siguiente Lupin no asistió a clases por estar resfriado, tampoco visitó a ningún amigo, y estaba seguro de ello porque después de su piso solo quedaba la terraza.

Pero Lupin y sus rarezas no eran su responsabilidad.

-MyFavoriteAnimal-

Astoria Greengrass era la novia de Malfoy, lo era desde hace muchos años.

¡¿Y nadie pudo habérselo dicho antes de casi tener sexo con el estúpido jaguar de Malfoy?!

Harry estaba furioso por ello, tal vez pudo convertirse en una extraña mezcla de algún animal amorfo y sin clasificación en el reino animal, tal vez el mundo cambio de pies a cabeza, tal vez no era tan heterosexual como pensó que sería hace algunas semanas.

¡Pero él no sería amante de nadie!

No tenía idea de porque dolía tanto el que Malfoy no le hubiera mencionado sobre su novia, no le había engañado porque nunca hablaron de ello. Pero una propuesta como "quiero que tengas mis hijos" se suponía era mucho más que ser "el otro".

Harry

no

sería

amante

de

Malfoy

… Entonces ¿Por qué se le hacía tan difícil creerlo?

— ¿Sabes?, Harry—Ron murmuró con la boca llena. —No creo que la aceituna tenga la culpa.

Harry parpadeó, era la hora del almuerzo y el apuñalaba a la aceituna de su emparedado con saña ¿Tal vez en algún momento pensó que era la cabeza de Malfoy? ¡Había pasado ya una semana y por más que lo evitará, aún no podía olvidarlo!

—Uh—Harry refunfuño—Creo que no tengo mucha hambre.

Ron, apoyado en el banquillo frente al campus, sólo se encogió de hombros. Era de esos pocos momentos en los que Hermione no estaba a su lado en acecho por regañarlos. Sentados en los banquillos cerca de las flores comían silenciosos, a la espera de que una chica de cabello alborotado les gritará por no comer en el cafetín.

—Estas de mal humor desde hace una semana— Mencionó Ron, sus pecas resaltaban sobre el rojo de sus mejillas. Él dejó su almuerzo a un lado y se sentó de manera apropiada junto a Harry— ¿Tiene que ver con Malfoy?

Harry frunció el ceño con la mirada enterrada en la comida que descasaba en su regazo.

—Malfoy tiene una novia—mencionó, una nota de rabia se escapó por la comisura de su labio.

—Pues, eso es normal—admitió Ron, sin encontrar un problema—Después de todo es un semilla pesada.

Harry parpadeó, algo en su cerebro trabó la línea de pensamientos coherentes. ¿Era… era normal? Ron hablaba de ello como un hecho cotidiano, como si Malfoy tuviera todo el derecho de reclamarlo como su pareja pero al mismo tiempo tener a una chica adorable junto a él mientras Harry no estaba disponible.

—Aunque bueno… ustedes los monos no lo ven así, es por eso que me gustan. Sus romances son tan pulcros, siempre se enamoran de una sola persona y no importa que pase es la persona que han elegido para estar a su lado por el resto de su vida.

La explicación de Ron era un tanto elitista, pero… ¿Acaso no era ese el prototipo? La meta que todos buscaban en común, un amor limpio, único e imperturbable. A pesar de existir cosas como el divorcio o las infidelidades que lograban romper aquellas relaciones, eso era lo que todos buscaban, una pareja estable, solo una. ¿No debería ser así con los Hombre-Bestia?

— ¿Con ustedes es diferente?—musitó, tenía miedo de que Ron dijera que sí. Que Malfoy tenía todo el derecho de amar a otra pero utilizarlo como cuna de bebés.

—En realidad…—Ron dudó, hizo un gracioso gesto con su nariz. Miró al cielo en un intento por ordenar su escaso talento para las explicaciones— En el caso particular de Malfoy, es un semilla pesada; así que es muy raro y por lo tanto también su descendencia, es mucho más probable que sus hijos tengan los rasgos de su otro progenitor si este tiene una genética menos fuerte. Los Semilla pesada se han vuelto populares en los últimos años tanto por su fuerza y rareza; machos como Malfoy acostumbran a tener varias hembras para asegurar su estirpe.

—Así que… él está en todo su derecho—Harry suspiró. Aún su ceño estaba fruncido—Pero de alguna manera, no quiero tener ese tipo de relación con él.

Ron le miró sorprendido con sus grandes ojos azules llenos de esperanza.

— ¿Eso significa que?

—No tendré tus hijos, Ron.

—Oh, vamos. Sólo bromeo—Ron rió—Pero me sorprende bastante que no elijas a Malfoy, según sé los Retrógrados tiene una tendencia a elegir a los machos más fuertes y viéndolo de esa manera Malfoy es en definitiva "de tu tipo"

— ¿"De mi tipo"?

—Ya sabes—Ron hizo gestos exagerados con sus manos—Hueles parecido a un felino, Malfoy tiene una larga lista de jaguares en su familia.

— ¿Y tú que eres?—Harry miraba hacía el vacío con desinterés, parecía planificar algo en su mente muy importante como para no prestar atención a su entorno.

— ¿Uh?

— ¿Semilla pesada, liviana? ¿Qué eres?

El chico pelirrojo sonrió orgulloso.

—Soy un semilla liviana, igual que mi madre, soy un oso europeo. Mi padre era un oso pardo pero estaba clasificado como semilla pesada así que fui su único hijo. En cambio, tengo primos Comadreja muy fértiles—explicó con una gran sonrisa, nadie creería que Ron estaba avergonzado de su familia ya que Malfoy los había utilizado como insulto y logró funcionar en un principio, parecía orgulloso de cada uno de ellos—Aunque mi abuela no está muy feliz de que sea como mi madre, pero creo que es mucho mejor que nada a salir volando como una pluma.

Harry rió con Ron. Cuando Hermione faltaba, a veces tenían ese tipo de comentarios estúpidos.

—A pesar de todo esto—Harry suspiró, sus palabras temblaban por alguna emoción contenida—No quiero tener una relación con Malfoy si eso implica que también vera a otras personas.

—Eres un retrogrado—Ron chistó—Créeme habrá más de donde llegó Malfoy, y tal vez no sean tan pesados como él.

Ambos volvieron a reír a carcajadas, por el amor a todo lo sagrado, necesitaban a Hermione. La necesitaban enseguida.

Pero en el fondo, Harry sólo quería que fuera Draco. A pesar de que ya llevaba más de una semana evitándolo, a pesar de que se sentía traicionado por sus propios sentimientos y tenía miedo que aquél anhelo sólo fuese producto de sus instintos como un hombre-bestia.

Él quería a Malfoy.

-MyFavoriteAnimal-

Pasó otra semana y entonces se convirtieron en dos semanas el tiempo en el que Harry había estado evitando a Malfoy, se iba primero de clases y era el primero en llegar, tan pronto como escuchaba sus voz en los pasillos u oía a alguno de sus compañeros llamarlo cruzaba hacia cualquier pasillo oscuro que lo protegiera de las miradas furtivas.

Las pocas veces en las que por descuido se topaban, Astoria se sostenía del brazo de su novio con fuerza, Harry podía oír los gruñidos felinos de la Greengrass y los rumores del moretón - que ya casi sanaba en la barbilla de Malfoy - rebotar como en una cámara de resonancia.

En aquellos tiempos, a pesar de la presencia de Astoria, Harry podría jurar que ronroneaba de placer al llegar a su nariz aquella esencia caliente y varonil; el olor de Draco. Una vez aquéllos fugaces encuentros pasaban, Harry se sentía avergonzado y al mismo tiempo aterrorizado ¿Qué pasaba si de nuevo se encontraba con Draco a solas? ¿Sucumbiría ante ese olor, esos ojos grises o la profundidad de sus caricias? ¿Realmente caería de nuevo sólo por Malfoy?

Ahora que podía oír las conversaciones de los Con mancha en el instituto, ya no solo eran los rumores cotidianos.

—Dicen que Dean está embarazado de su prometido.

—Linsey ha dicho que el profesor de física es una serpiente. Lo juró.

—Oh mira, el retrogrado Potter.

Y también de las miradas, la particularidad de cada especie, las pupilas rasgadas, los olores fuertes de la semilla pesada, la sangre fría y las aves. Todos distintos pero concentrados en un sólo punto, él, la nueva diana de los lanzados rumores de pasillo.

—Dicen que Malfoy lo reclamó.

—Oh, cual, ¿El mayor o el menor?

—Ah, a este paso supongo que incluso esta embarazado.

— ¿Pero de quién? De ese chico Weasley o del heredero de los Malfoy.

—Tal vez de los dos.

—Oy…-

—Muy desagradable. Huele a celo, ¿Es que no conoce los esterilizadores, acaso?

—Harr…-

—Desagradable…

—Se ha acostado con toda su clase, por supuesto que Draco no lo elegirá por sobre Astoria. Ella es un puma con clase, no la dejará por un gato callejero por más "especial" que sea.

—Oye, va- ¡Harry!— La voz fuerte y clara de Hermione chocó contra su tímpano sensible, por un momento Harry volvió al pasillo por el que caminaban en vez de estar sumergido en las voces de los rumores mismos, ajustó la pila de libros que llevaba contra su pecho. Hermione llevaba uno igual—Te estado llamando por dos minutos y no me has prestado atención—Hermione refunfuño—Pareciera como…. como si estuvieras escuchando el vacío. ¿No necesitas recostarte un poco? ¿Estás mareado?

—Lo siento—Harry negó, algo en su rostro pareció decaer—Sólo no he dormido bien los últimos días.

La chica de cabello alborotado frunció el ceño, ella en particular no solía elegir la falda más corta o llevar las medias alineadas, Hermione era toda una visión de una chica que se dedicaba a estudiar. No utilizaba maquillaje, no cuidaba de su pelo y sus uñas cortas solo servían para raspar la portada de los libros mientras leía de esa manera tan suya. Ella era su amiga, casi incondicional.

¿Por qué no contárselo? No es como si ella en particular pudiera tildarlo de loco ¡Después de todo ella era quién se masticaba la punta de los lapiceros cuando estaba nerviosa!

Pero, al final. Hermione era sólo una mono.

Los monos no escuchaban a los Hombres-Bestias y sus problemas sentimentales.

—No te preocupes, después de estos exámenes estaré mejor—extendió una gran sonrisa en su rostro pálido. Hermione se dio por satisfecha porque le devolvió una de esas cálidas sonrisas con hoyuelos.

—Bueno, apresúrate. Cierran la biblioteca a las nueve y necesito sacar tres tomos de ciencias naturales de una autora en específico, sé de buena fuente que la profesora Minkus utiliza el tomo 7 de química avanzada así que debo conseguir ese también —ella reanudó el paso, sus medias largas, una más caída que la otra, le daban un aire infantil tan descuidado como su pequeño tamaño. Lo único que le desagradaba de Hermione era que él y ella median exactamente lo mismo.

Bajo como una pulga, Potter. Y nunca podrías salir de allí.

Harry sentía que el universo tal vez confabulaba contra él, y de alguna forma, tenía razón. Se apresuró para alcanzar a Hermione, a pesar de ser pequeña caminaba con zancadas largas, Harry era más de quedarse varado con grandes distancias, era mejor con una motocicleta o algún automóvil, pero caminar, bueno era tan torpe para ello.

¡Oh, Hablando de caminar!

¿Saben que lo de torpe no se lo ha ganado por hacer gimnasia o algo así, verdad?

Tres de los seis libros de portada gruesa que cargaba con apenas algo de estabilidad cayeron al suelo cuando una persona paró justo frente a él. Harry logró salvar su equilibrio para descubrir que doblar las rodillas con 10 kilos de libro y tinta de ciencias naturales tomo I, II, y la edición especial de los 90, era por demás imposible.

La persona frente a él chasqueó la lengua con fastidio, levantó los libros como si se tratara de hojas secas y se los entregó. Harry vio los dedos delgados y pálidos del chico rozar cerca de su mejilla. Siguió la línea de la mano hasta el brazo hasta un uniforme arrugado y una larga cabellera rubia bien cuidada sobre unos hombros anchos, la cara angulosa y fría le recordó a alguien en especial.

— ¡¿Malfoy?! —no, no olía a Draco. Su olor era mucho más fuerte pero no tan agradable, sus ojos eran un poco más oscuros y no tenía aquellos rasgos en la nariz que la hacían ver más pequeña. ¿Era ese tal vez el hermano mayor del cual todas las chicas Perro hablaban con entusiasmo?

—Tú eres el retrogrado. No me equivoco, hueles como si llegaras de revolcarte con alguien.

Oh, pero si ambos tenia aquella lengua de miel.

— ¿Importa?—Harry respondió tajante.

—No me gustan los chicos, así que seré directo; mi hermano te ha marcado pero no durará mucho tiempo, dale una semana más y tal vez alguien menos considerado ya pueda reclamarte. Si quieres aprender siquiera como controlar tu presencia espérame a la salida a las 4 de la tarde.

Harry parpadeó aturdido. ¿Qué diablos?

—Y chico, no habló de caridad. Te cobraré.

Harry apenas se dio cuenta de la persona que caminaba hacia ellos hasta que una mano pequeña intentó tocar el hombro de Lucius, pero se detuvo antes de terminar su acción.

Un chico de lindo cabello cobrizo y ojos miel carraspeó con fuerza para llamar la atención del hermano de Draco. Por un momento, Harry sintió esos ojos miel refulgir con una pregunta de quién era él.

—La clase empezará pronto, si deseas llegar temprano, te sugiero vengas conmigo— habló el chico diminuto.

Lucius barbulló aburrido.

—Bah, eres una aguafiestas. Ya sabes retrogrado, esta tarde en la salida.

El mayor de los Malfoys le dio una sonrisa tan suspicaz como las de Draco, pero sus dientes no mostraron ningún colmillo si no una lengua bífida que se asomó entre los dientes. Era una serpiente.

Mientras Lucius reanudaba el paso y Harry recuperaba la compostura, el chico de ojos color miel lo miró intrigado. Con sus labios finos pronunció al vacío la palabra "¿Retrogrado?", su confusión plasmada en el rostro.

— ¡Harry!—Hermione gritó desde el otro pasillo— ¡Van a cerrar la biblioteca, apresúrate!

—Te piso los talones, maniática de los libros—gruñó, su intento por alcanzarla y olvidar al Malfoy mayor y el chico pequeño fueron en muchas formas, en vano.

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Hermione no era una chica cualquiera, ella veía y escuchaba cosas… cosas, distintas.

Pero ella también gozaba de poseer una mente aguda, sabía que las cosas que veía no debían ser contadas a la ligera, sabía que tal vez podrían tildarla de loca. Así que Hermione sabía cosas, cosas que no mencionaba.

Estaba consciente de ello desde que era una pequeña y vio diferencias casi inidentificables entre sus compañeros, desde que mientras jugaba con la arena en el parque oía el batir de aves que no estaban allí. Cuando conoció a Harry, nada le pareció diferente en él, era como ella, era…normal.

No así como Ron, o muchos de su clase, con esa aura pesada y las partes borrosas de su personalidad, Hermione los captaba apenas como una señal mal interceptada, había vacíos.

El día en que Harry volvió, su presencia se sentía diferente, Hermione entendió que estaría un poco más sola en el mundo.

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A pesar de su animadversión por Malfoy y de pensarlo por horas. Harry estuvo puntual en la salida a las 4 en punto, se deshizo de Hermione y Ron con alguna excusa rápida sobre ir a estudiar con otros amigos en la casa de alguien que apenas veía y que Ron no podía confirmar sin pasar por uno de sus usuales ataques de tartamudez.

Espero por largo rato hasta que el reloj marcó las 4:23 de la tarde ¿Acaso todos los Malfoys eran así? ¿Era de familia o aquellos dos lo habían aprendido en algún lugar? Eran irritantes. Harry estaba dispuesto a irse cuando al fin Malfoy apareció, lucía un poco más presentable que la última vez, tenía el cabello sujeto en una coleta alta y el uniforme bien puesto, sin embargo, no llevaba mochila.

—Vaya, me esperaste.

Harry quería matarlo, quería saltarle encima y quitarle los ojos. Pero todos sus instintos lo frenaron, ¿Qué haría un gatito contra un sangre fría? ¿Ronronear?

— ¿Qué más debería hacer?—gruñó—Estuve aquí por media hora, maldita sea, debí irme y dejarte aquí. De todos modos ¿Qué es lo que quieres?

Lucius sonrió, sus largos dientes blancos escondían una lengua serpentina.

— ¿Quieres volverte independiente?— le increpó.

— ¿Qué?

—Ya lo dije. ¿Quieres volverte independiente y no necesitar de otro macho, vivir una vida normal?

Harry intentó no hiperventilar, si Malfoy estaba intentando engañarlo y no era verdaderamente lo que le ofrecía, debía asegurarse. Por primera vez ¡Esa era su conciencia hablando! ¡Hacía tanto que Harry no la escuchaba!

— ¿Cómo sé que no es una trampa?—Harry murmuró, listo para correr si la respuesta no era la adecuada— Tu hermano ha estado acechando desde hace semanas para que tenga sus hijos ¿Cómo sabré que no eres igual?

—No me malinterpretes—Lucius embozó una expresión asqueada—Odio a los chicos, no te pondría una garra encima aunque mi especie dependiera de ello; pero no creas tampoco que es una contribución a la comunidad de Londres para no tener una pequeña máquina de feromonas por toda la ciudad, te cobraré por cubrir tu desnudez.

Harry dejó escapar el aire que mantuvo en sus pulmones, lo miró con duda.

— ¿Entonces no me tocarás? ¿No intentarás nada?

Lucius volvió a embozar la desagradable mueca de asco.

Fue suficiente para Harry.

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Una caminata agotadora fue necesaria para llegar la zona residencial donde los hermanos Malfoy vivían. Era un poco más ostentosa de lo que Harry intuía, la altura del edificio y el hecho de que Lucius Malfoy presionó el último botón en el ascensor le hizo pensar cuan opulenta era la familia de esos chicos.

El apartamento era más de lo que la familia de Harry podría costear, tenía vista panorámica y caros sofás ¡¿Con todo aquello y Malfoy no pudo conseguir un maldito taxi?! A pesar de que Harry sentía sus piernas como fideos a Malfoy no pareció afectarle la caminata. Harry los odiaba, con todo su corazón, odiaba a ambos bastardos infelices.

Harry sólo debió dar dos pasos dentro de la sala antes de odiar aún más a toda la familia Malfoy y toda su existencia, Draco Malfoy estaba sentando en el sofá con mirada a la cocina, una sencilla camisa blanca de mangas apenas podía mantener la tensión de los músculos de sus brazos, un pantalón casual y una de sus piernas con un tic nervioso. Esperaba a alguien, lo esperaba a él.

Lucius Malfoy era un hijo de p…

Draco olfateó el aire a su alrededor, sus ojos rasgados voltearon hasta Harry. El chico dio un paso atrás imitando a una presa asustada, estaba tan seguro de que Draco saltaría hacía él en cualquier momento, sus piernas tensas listas para…

—No aquí—Lucius silbó. Se situó junto a Harry sin tocarlo, pero enseguida este sintió su apoyo—No he traído al chico para esto.

—Me engañaste—Harry gruñó—Dijiste que no estaría aquí.

— ¿Eso dijiste?—Draco saltó enseguida ante la afirmación.

Lucius chasqueó la lengua, con aire despreocupado camino hasta un sofá individual donde se sentó con un pie apoyado en su rodilla.

—Muy bien, no te mentí del todo—explicó—Mi hermano no puede tocarte mientras no lo permita. Siéntete libre de merodear; por otro lado, te he traído aquí para que puedas entender y controlar los aspectos más básicos de tu nueva condición.

—Un amigo me ha explicado lo básico—Harry musitó. El inesperado sentimiento de no querer verse tan inexperto frente al tema surgió de la nada.

—Weasley—el desprecio en la voz de Draco era claro, parecía un poco más relajado, pero a juzgar por la manera en que apretada sus rodillas con sus puños estaba utilizando cada gota de su autocontrol.

—Es un oso—Harry balbuceó, no sabía si Draco pasaba por lo mismo. Pero el aroma del jaguar lo volvía loco;hacía semanas que no podía frotarse contra la fuente de ese olor excitante, estaba dividió entre correr y apretujarse en el regazo de Malfoy, o tomar la radical decisión de huir de aquel lugar.

—Oh ¿Un Weasley está en el instituto?—Lucius frunció el ceño—Pensé que era sólo un rumor.

—A juzgar por tu comentario—Harry respondió mordaz—No son los hermanos más unidos.

Una pequeña sonrisita sobresalió en la neutra expresión de Lucius, Draco por otra parte no se atrevió a cambiar su postura o mirar hacía Harry.

—Si sabes lo más básico, vamos a ver, necesitarán un poco de ayuda más avanzada, ¿Sabes cuál es la aura de un hombre bestia o su "forma original"?—Espetó Lucius con completa seriedad en su rostro.

Harry negó.

—Al menos, ¿Tienes conciencia de la seriedad de tu situación?—Lucius suspiró.

—Yo sé… que soy un retrogrado.

—Muy bien. ¿Sabes que les pasa a los retrógrados?—siguió Malfoy.

Harry vaciló.

—Ya veo—Lucius masajeó un poco su nuca. No esperaba que él chico lo supiera, después de todo estar desnudo por todo Londres no era el caso de alguien con conciencia sobre su aura.

—Este idiota—Señalo a su hermano, aún demasiado tenso como para voltear de nuevo hacía Harry—, fue un tipo blando si comparamos tu condición. No solo eres un retrogrado que logró pasar la fase de "el despertar" con completa cordura, tu inestabilidad hace que incluso los Sin mancha se fijen en ti, eres una potencial amenaza. Cualquier macho a fin a ti te hubiese tomado sin preguntar, en cambio, mi hermano te ha cegado, sin embargo los efectos de este método durarán por un poco tiempo y no te aseguro que sigas a salvo para entonces.

Claro, Malfoy blando. Lo encerró en los baños públicos y abuso de él. Si aquello era ser blando, Harry era la persona más ruda de toda Londres.

—Es por ello que debe aparearse conm-

— ¡Ni siquiera lo menciones!—Harry chilló, las mejillas rojas y sus hombros tensos. Draco se encogió de hombros, mosqueado.

Lucius soltó una risita.

—Mi hermano tiene algo de razón. La forma más rápida seria acoplarte y enseñarte lentamente hasta que logres una buena técnica sin necesidad de enmascarar tu esencia. Tu aura es tan intensa que sin siquiera esforzarme puedo verla, no necesito olerte para saber tú tipo de especie, eres fuerte a pesar de ser un peso pluma incluso puedo ver tu forma con un poco de definición.

Harry vaciló, la angustia era todo lo que podía reflejar respecto a la situación.

— ¿Qué puedo hacer?—preguntó después de un largo silencio.

—Si no quieres acoplarte con este—Draco murmuro un "Soy tu hermano" entre dientes—, puedo entrenarte para retener tu aura y controlar tu "forma original" (1*) ¿Tienes un conocimiento básico de ello?

Harry negó.

—Muy bien—Lucius se acomodó en el sofá, casi burlándose de su hermano que apenas retenía sus ansias de atrapar a Harry y del mismo Harry, que estaba incómodo de pie en media habitación. —, la forma original es nuestra forma animal en nuestra máxima expresión es nuestra forma más íntima, a veces la utilizamos para impresionar a nuestros pretendidos o para mejorar nuestros sentidos, pero socialmente es reservada para mostrarla entre la familia y las parejas. El aura, es su estado más liviano, casi indetectable, es parte de nuestra alma como Hombres Con manchas, cuando apenas somos niños aprendemos a regular la influencia de esta Aura, ya que su sobre exposición puede llevar a producir feromonas. En tu caso, puedo ver tu aura y tu posible forma Original solo con verte, no necesito esforzarme y canalizar mi energía u olerte; sólo debo verte. ¿Entiendes la gravedad de tu situación?

Harry asintió con apuro.

—Muy bien, entonces primero deberemos saber tu forma Animal y luego progresaremos con lentitud desde allí, pero será diez libras cada clases.

— ¡Pero es lo que me dan a la semana!—Harry gimió.

—Puedes evitar todo esto tan apresurado si solo te acopl-

— ¡Vuelve a mencionar un sola palabra de ello y te dislocaré la mandíbula! ¡Esta vez no fallaré!—A pesar de que Malfoy frunció el ceño y gruñó con la amenaza, Harry se sintió bien de por fin mirar a los ojos al chico rubio y no sentir sus piernas como espaguetis.

—Vaya, eres una hembra con carácter—siseó Malfoy—, lástima que no me agradan tan masculinas.

— ¿Porque dicen eso? ¿"Hembra"? Soy un hombre—Harry estaba cansado de oírlo de Ron, de Malfoy incluso de las chicas chismosas de los pasillos. Él seguía siendo un hombre, lo había sido siempre—Me desagrada.

—Pregunta adecuada. Tómalo como tu primera lección sobre la sociedad de hombres bestias— Lucius chasqueó los dedos y sonrió— Incluso entre el sexo masculino existen "hembras", son varones por la capacidad de llevar crías sin la necesidad de ungüentos o el desarrollo artificial de un útero. La totalidad de Retrógrados que se han encontrado hasta la fecha son mujeres o, como tú, son hembras escondidas con la apariencia de un hombre. Claro, puedes aparearte con una mujer y criar descendencia, pero por predilección elegirás un macho. Es fácil identificarlos a ustedes, esa pequeña curva en tu cadera es identificable, en parte ello y tu olor hacen imposible que mi hermano, aquí presente, siquiera pueda concentrarte en no-

— ¡Lo entiendo!— Potter alzó los brazos sobre su rostro, queriendo disipar la conversación con ello. No quería escuchar más sobre Malfoy y sexo, no lo soportaría ni un segundo más.

—Buen chico—se burló Lucius con su aristocrática voz seseante—, con eso en mente: vamos a empezar con tu primer ejercicio. Ya que aún eres inestable, te forzaremos a tu forma animal. Jugaremos un poco con tus instintos—Lucius sacó un pequeño rollo de hilos que simulaban ser lana (2*) mientras le encargaba a Draco pasarle una cámara. Harry se sintió incómodo con la sonrisa oscura del hombre mayor.

—Vamos, no creerás que voy a saltar como un gatito ha-

Harry no terminó de replicar para el momento en que Lucius lanzó la gran pelota de hilos rotos. Harry sintió una largo cosquilleo correr por su cuerpo, la imperiosa necesidad de saltar y conseguirla, tomarla entre sus… ¿Patas?

Para cuando se percató que estaba en el aire ya caía sobre las manos de Malfoy, se sentía ligero y pequeño, jugueteó un poco con la bola de hilos antes de ser cegado por el flash de una cámara, sus pupilas se recuperaron justo cuando sintió el estirón en sus músculos de nuevo. .

Estaba apresado entre los brazos protectores de Malfoy y su pecho, Lucius le mostró la Polaroid con algo en su rostro parecido a la burla. No podía reconocerse, era un pequeño gato con una cola que acababa en la punta más similar a la de un pequeño mono, su hocico era un poco más simiesco, pero a simple vista parecía un pequeño gato negro común y corriente. ¿Verdaderamente era él? Harry tomó la foto entre sus manos y la miró con atención, desde algún punto la forma era favorable, parecía incluso tierno. Un largo dedo pálido rozó la Polaroid y la punta de sus dedos, Harry respingó, la mano grande y cálida de Malfoy abarcaba su vientre, la otra sostenía su mano derecha y su cuerpo, grande y confortable lo cubría por completo, sintió la respiración leve rozar contra su mejilla y empapar el vidrio de sus lentes.

El suave olor volvía a envolverlo con esa particular familiaridad, Draco lo estrechó más a su pecho, su rostro la cerca que Harry tuvo sólo que virar para ver esos enigmáticos ojos grises.

Malfoy efectivamente era su tipo…

—Ustedes dos tienen en definitiva compatibilidad—la risita burlona de Lucius interrumpió el pequeño momento de intimidad. Draco lo miró resignado a que Lucius estaba para empeorar su vida. Harry en cambio dio un manotazo a la mano que protegía su vientre y se desenredó de los brazos del jaguar sin mirarlo a la cara.

En realidad no era necesario, estaba tan sonrojado que la suave piel de su cuello lucia irritada.

—Bien—resopló Harry—Si tendremos clases y pagaré por ellas, no quiero que él esté aquí.

—No tienes el derecho de sacarme de mi propia casa— Draco bramó.

—Ni tú de haberme engañado cuando ya tenías novia—Harry exclamó, incluso tan alto, tan decidido, que no se molestó en voltear su cara roja a la vista de Malfoy— ¡Aun así estamos aquí!

—…

El rostro de Draco no podría expresar cuan ofendido estaba, pero Lucius, sin titubear, gesticulo despectivo con una señal para que se marchase.

—Muy bien. Espero que falles, entonces volverás con tu maldito olor de celo. ¡No volverás a contar con una especie tan poderosa como la mía!

Draco salió de la sala con largas zancadas y toda su aura gritando "¡Peligro!"

Harry no prestó mucha atención a eso. Al fin con la guardia baja y creyéndose a salvo, suspiró para liberar toda la tensión que se mantenía en su pecho.

— ¿Cómo empezamos?

Lucius lo miró sin ninguna expresión en su rostro, de vuelta a su neutral cara sin emociones, parecía analizarlo.

—Bien, primero te ilustraremos. Justo ahora y por lo que Draco ha mencionado, eran tan inconsciente de tu aura como para estar "desnudo" en público, estar desnudo no es más que dejar libre tu aura y no ocultar tu apariencia animal, le pasa a menudo a los menos experimentados, ya que fuiste empujado directo desde la ignorancia; incluso ahora y con La ceguera, resaltas como un punto rojo. Quiero que primero te mentalices y aprendas a sentir tu aura.

Harry asintió, decidido. Nada haría que fallara, ya cayó una vez en los brazos de Malfoy, había probado sus labios y la textura de sus manos. No volvería a pasar, estaba dispuesto a volver a tener su vida.

—Por cierto, tendremos cinco lecciones a la semana, así que serán 50 libras a la semana.

— ¡¿Qué?!—gritó, el pequeño gatito crispó sus orejas negras.

Lo repetiría como un mantra.

Odiaba tanto a los Malfoy.


Nota:

Hola, hermosas cosillas de la senda del Slash.

Si lo sé, me tarde. ¿Pero es acaso eso una sorpresa? Subo este Cap feliz porque esta veteado por la señorita Scar, una gran chica a la que no deben halagar porque se esponja. Ok, no háganlo, se esforzó en Betar este cap.

Os invito a mi blog, a la pagina que administro donde shippeamos Drarry y mucho más. También a nuestros festivales, habrá uno en los próximos meses.

¡Besos y gracias por leer!


Aclaraciones:

(1*) Forma original o forma animal y Aura: Enel manga es común que se mencione la forma animal de un personaje como su "alma" o la concentración de toda su aura. Su aura en general se representa como el olor y la impresión que un personaje deja en otros.

(2*) Bola de lana: En el manga incitaban los instintos primarios de Norio (el protagonista) con un pequeño juguete con una pluma en la punta. Creo que a Harry le viene mejor una bola de lana, aunque el prototipo de "bola para gatitos" es de estambre. Pero seamos realistas, ¿Qué harían dos Malfoy apenas adultos con una bola de estambre en casa? En cambio, creo que una bola enredada de muchos hilos diferentes es mucho más probable.


Respuesta anónimos:

Moonclock ( Si, DALE A ESE JAGUAR! Hola Moon. Tus comentarios siempre me sacan una sonrisa. Para que veas que no falló. Nuevo capítulo! :D )