III

— ¿Desde cuándo Ishida y tú son novios? —bramó Tai tras dar un portazo al entrar al a casa. Ambos veníamos empapados de pies a cabeza.

¿Ishida? ¿Novios? Estaba tan confundida que no sabía ni qué responder. Tras aquél inesperado beso, mi hermano apareció en escena y me tomó del brazo para sacarme de la casa. Había estado diciendo un montón de cosas en el camino pero mi mente aún estaba clavada en los labios de aquél rubio y lo bien que besaba.

Después un montón de preguntas se amontonaron en mi mente. ¿Por qué me había besado? ¿Por qué había dicho que éramos novios? ¿Había sido todo para defenderme de Joss? ¡Yolei! Ella se había quedado en la fiesta, probablemente sabía algo más. Por ejemplo, ¿quién era Ishida?

Miré a mi hermano quien estaba frente a mí, cruzado de brazos, esperando a que respondiera.

— ¿Tú conoces al chico ese?

— ¿Eh?

— El que me besó.

— ¿Matt? —se rió cínicamente—. Todo mundo lo conoce, Kari. Fuimos juntos a la preparatoria pero nunca nos llevamos muy bien —asentí simplemente—. ¿Quieres decirme ya de dónde lo conoces tú?

— ¿La verdad? No lo conocía hasta ésta noche.

— ¿Qué? ¿Y por qué te besó? —me encogí de hombros—. ¿Y por qué dijo que eran novios! —exclamó levantando el tono de voz.

— ¡No lo sé! No lo sé, Tai. Yo estaba arriba con Yolei y Joss me tiró encima su bebida y luego me corrió de la casa —mi hermano cambió su expresión y relajó los hombros—. Supongo que lo hizo para defenderme cuando me caí.

— Sea como haya sido no quiero volver a verte con él ni con su hermano.

— ¿Su hermano? —Tai asintió.

— Probablemente lo conoces. Takeru, va a la prepa contigo. Muchos lo llaman TK —mi corazón se aceleró así como el flujo sanguíneo en mis venas.

— ¿TK es su hermano? —bueno, eso explicaba el enorme parecido entre ellos—. ¿Y por qué llevan diferente apellido?

— No estoy muy seguro —mi hermano se encaminó a la cocina y yo lo seguí. Cogió una cerveza del refrigerador y la abrió tomándosela como si fuera agua—. Sus padres se separaron cuando eran niños y Matt se quedó con su papá.

— Ahh…

Bueno eso sí que era un misterio. Dado que Takaishi era muy popular y reflejaba perfección con su vida, jamás me habría imaginado que viniera de una familia disfuncional. Era presidente de casi todos los clubs habidos y por haber de la preparatoria, había participado en las olimpiadas de física y matemáticas, sabía artes marciales, tocaba la batería entre otros instrumentos, pertenecía al equipo de básquetbol y… emm… ¿qué más? ¡Ah sí! Era el chico más asediado por el clan femenino de Odaiba sencillamente por sus rasgos franceses.

— ¿Kari? —no había notado que mi hermano llevaba un buen rato hablándome.

— ¿Eh?

— Estás muy distraída. ¿Sigues pensando en Ishida? —lo miré simplemente intentando reprimir una sonrisa. Mis expresiones faciales solían ser muy transparentes y Tai… bueno, él me conocía como la palma de su mano—. Kari… —soltó con un suspiro—. No quiero que te vayas a enamorar de él. Ellos no son personas fiables.

— ¿Por qué lo dices? —Tai soltó un fuerte suspiro y se terminó su cerveza para después abrir otra.

— Matt tiene cierta fama —dijo sin más. Me crucé de brazos y fruncí el ceño incitándolo a continuar. Él me miró como dudando si decirlo o no pero finalmente y tras otro trago a su cerveza pareció armarse de valor—. Le gusta quitarle la virginidad las mujeres enamorándolas y luego las abandona para ir a preguntarle al mundo que lleva una virgen más —mis mejillas ardieron y abrí los ojos como platos sintiéndome tremendamente apenada y no estaba segura si era porque Tai me estaba llamando virgen o por la impresión que sus palabras me causaron—. Sí, lo sé —dijo él.

— ¡Es horrible!

— Terrible.

— ¡Es una canallada!

— Un imbécil.

— Pero… ¿cómo sabes…?

— Ya te lo dije, fuimos juntos a la preparatoria —sin más me acerqué y le arrebaté la botella de cerveza de las manos dándole un buen trago—. ¡Oye! —se quejó intentando quitármela pero me aparté de él—. No conozco a TK pero no dudo que venga de familia. Prométeme que no te acercarás a ellos ni aunque te busquen —asentí simplemente mientras por mi mente pasaban mil ideas e imágenes desagradables.

— Voy a darme un baño.

Fui a mi recámara y abrí la regadera. Mientras dejaba que el agua caliente recorriera de mi cabello a mis pies, algunas lágrimas cayeron por mis mejillas. Me sentía tonta de tan sólo haber disfrutado aquél breve beso. Pero más idiota por vivir día a día ilusionada con Takeru.

No podía imaginármelo como un robador de virginidades.

Terminé de bañarme y al salir miré mi celular que vibraba sobre la cama. Era un mensaje de un número que no tenía registrado en mi agenda:

"Hola, Kari… espero no te haya molestado el beso, intentaba ayudarte con Jossika para que no fuera a humillarte más. Que tengas linda noche. Atte: Matt Ishida. Por cierto! TK me pasó tu número, espero no te moleste."

Mi corazón saltaba mezclado de emoción y nervios mientras mi mente se preguntaba desde cuándo TK tenía mi número de teléfono si jamás habíamos cruzado palabra alguna.

Y entre el ángel diciéndome que me olvidara del asunto y el diablo diciendo que le respondiera… escuché la voz maligna y por inercia le respondí a Matt:

"No te preocupes, no me molesté sólo me tomaste por sorpresa. Sólo espero que Joss olvide todo esto para el lunes. Gracias, Matt. Descansa."


¿Enamorada? Might be... :)