Yuri! on Ice no me pertenece.

Pareja: Yuuri KatsukixYuri Plisetsky.

Edades: Yuuri K. 29 años/Yuri P. 16 años.


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You are mine*

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Odiaba las visitas.

Las odiaba mucho más si estas acaparaban toda la atención de Yuuri.

No es que el japonés lo ignorara, sino que su enfoque ya no iba dirigido solamente a él en específico.

Frustrado, el rubio se encerró en su habitación. A él no le interesaba saber la encuesta de luz que le estaban haciendo al nipón.

Agarro el peluche de tigre bebe que Yuuri le obsequio en una feria cuando tenía diez años, lo abrazo en contra su pecho sintiendo un retortijón de molestia en la boca de su estómago. Inflo sus mejillas en señal de molestia para luego suspirar derrotado.

Pensaba en los múltiples factores que podía realizar para que el moreno dejara a un lado los prejuicios de 'tutor-protegido' y correspondiera a sus sentimientos con la misma intensidad que el los tenia.

Otra cosa que odiaba era cuando Yuuri lo trataba como si aún fuera un niño.

El japonés seguramente creía que su declaración de amor fue cosa de la adolescencia, un impulso, algo sin importancia. No era así. Yuri Plisetsky nunca había mentido o dudado en aquello.

En un principio el moreno no le había agradado en nada. Pero era algo obvio en ese entonces, su abuelo lo había mandado a vivir con un completo desconocido a la edad de ocho años para protegerlo de su familia, por supuesto que él no había confiado en el moreno en absoluto, es mas, le había hecho la vida a cuadros el primer año de su estadía con él. Tardo un año entero en agarrarle confianza al japonés, dos en formar un lazo de complicidad, tres en considerarlo como amigo, cuatro en comenzar a sentir cosas raras cuando el nipón estaba cerca de su alrededor, y cinco en aceptar que había caído completamente enamorado de Yuuri Katsuki.

De su tutor.

No podía enamorarse de él, eso le importo una mierda.

Su relación estaba prohibida, a el no le interesaba.

El tenía que dejar al japonés al cumplir la mayoría de edad, por eso aprovecharía cada momento que tuviera a su lado.

Yuuri lo valía, eso y mucho más para el. Si tenía que seducirlo lo haría, jugaría sucio con tal de conseguir el amor del japonés.

¿Yuuri sentiría lo mismo por el en algún momento?

Dudaba mucho de eso, el nipón solo denotaba cariño fraternal por él.

¿Entonces por qué casi cae ante el en el baile?

Buena pregunta, esa pequeña acción del moreno detono una bomba en Yuri. Le dio esperanzas al pequeño de que tal vez, solo tal vez, si sea correspondido.

Rio juguetón mientras rodaba por la cama con el peluche entre sus manos.

—No te soy del todo indiferente, ¿eh cerdito? — Murmuro despacio deteniendo sus vueltas. Miro a su tigre un segundo antes de abrazarlo con fuerza. — Hare que me ames Yuuri, aunque tenga que hacerte perder tu intachable autocontrol… eres mío, cerdito.

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Despidió a la oficial de luz con una amable sonrisa, que al cerrar la puerta desapareció con un cansado suspiro.

Desordeno sus cabellos entrando a la casa, Misha estaba jugando sobre el lomo de una dormida Vicchan en la camita cerca de la ventana que da a la sala, no estaba Yuri por algún lado, por lo que supuso que estaría en su habitación. Sonrió negando con la cabeza tomando dirección a la cocina.

Se sirvió un vaso de agua fría que tomo de golpe al recordar lo acontecido recién con Yuri.

Tal vez lo había asustado y por eso no estaba rondando por alguna habitación de la casa.

Tenerlo entre sus brazos, sentir su cuerpo estrechado con el suyo… tan cerca de probar aquellos labios carnosos que lo enloquecían, su calor, su mirada...

Bufo echando la cabeza hacia atrás.

Ese niño iba a ser su perdición.

Se sirvió otro vaso con agua tratando de desviar los lascivos recuerdos de sueños anteriores con el rubio. Estaba seguro que Nikolai, que en paz descanse ahora, no hubiera dudado en apuntar una pistola directo a su cráneo al siquiera detectar la mínima atracción hacia su pequeño Yuratchka.

El abuelo de Yuri fue quien dejo al rubio a su cuidado, él le debía mucho al señor. Por lo que cuando el necesito de un favor de vida o muerte, él o dudo en aceptar.

Tratar con el rubio había sido una odisea en todos los sentidos. El pequeño en un principio era terco, orgulloso, mal hablado, tosco y le gustaba mucho burlarse de su infinidad de defectos. Pero conforme pasaba el tiempo, el moreno presenció en persona facetas nunca antes vistas de Yuri, faceta que solo él las conocía.

Su lado tierno, avergonzado, amable, preocupado, todas las había conocido. Aunque Yuri no era muy bueno demostrando sus emociones, el conocía esa parte oculta en el rubio.

Su pecho se oprimió al recordar como ignoro la confesión del rubio. Quizás Yuri se olvidara de lo que dijo, él conocería a otra persona, daría su cariño a otra persona, brindaría sus sonrisas a alguien mas, abrazaría alguien mas…

Alguien que no sea él.

No se dio cuenta de la presión que ejerció en el vaso de vidrio sino hasta que este comenzó a agrietarse, asustado, dejo el vaso en la isla de la cocina con las manos temblando.

Abrió los parpados horrorizados al darse cuenta de lo había hecho. De nuevo comenzó a tener ese tipo de pensamientos posesivos para con el rubio.

No, debía controlarse.

No podía dejar que el rubio se diera cuenta de eso.

Seguro Yuri se asquearía y se alejaría al saber esa clase de sentimientos para con él.

Tenía suficiente con que el rubio se alejaría de su vida dentro de unos años, que no iba a acelerar ese destino.

Callaría, controlaría e incluso reprimiría sus emociones con tal de no espantar a Yuri.

Pensar en perderlo lo ponía mal, lo enfermaba, lo molestaba. Él amaba al menor tanto, que ocultaría esa parte de el en lo más profundo de su cuerpo.

Mantendría el secreto de su deseo de querer estar con él, por el bien de Yuri y el suyo propio.

Al final… estaba seguro que Yuri se olvidaría de el.

Por más que aceptar eso lo atravesara como si un cuchillo caliente traspasara su carne.

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"Tontos, tontos ambos.

Ingenuos estas dos personas ilusas.

Que compartiendo un mismo deseo.

Los dos caerán al final."


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You are mine: Tú eres mío.

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Mi prosa es un asco x.x

Lo siento si el cap es corto pero no pude evitar ponerle algo de drama a esto Xd

Tenía que, además creo que los deje con alguna duda… y si es así, háganmelo saber en un comentario para que la pueda resolver(¿?)

Además de como podrán ver, Yuuri y Yuri son unos tontos por igual xD El gatito ya empezara a hacer su jugada.

En el próximo capítulo habrá algo hard, así que voy avisando para que no me culpen si les sorprende.

Próximo capítulo:Yielding to desire.

See ya.