Yuri! on Ice no me pertenece.
Pareja: Yuuri KatsukixYuri Plisetsky.
Edades: Yuuri K. 29 años/Yuri P. 16 años.
… …
At your side*
… …
—Auch.
Yuri se quejaba mientras retiraba con cuidado la curita de uno de sus lastimados pezones procediendo a cambiarla por una nueva para sí poder hacer lo mismo con el otro.
Tener que soportar ir a la escuela después de varios días de descanso que se auto-impuso, sin importarle las muchas quejas de Yuuri sobre eso fue cómico a su manera, su cerdito estaba de acuerdo con el lunes que se había faltado, o también el martes donde le tocaba educación física; pero no aprobaba los siguientes tres días que se no había asistido.
Veía como algo innecesario ir el viernes a la escuela si bien podía hacerlo el lunes, pero prefirió ahorrarse otro sermón de Yuuri con duración a una hora mínimo; por lo que ese día asistió contra su voluntad.
Soportar los malos chistes de Viktor sobre el porqué ahora llevaba su camisa bien abotonada y no con algunos botones abiertos como siempre fue una jodida odisea. La copia barata de princesa Disney se la iba a cobrar caro cuando Otabek no estuviera para defenderlo. El interrogatorio de algunos de sus maestros sobre el motivo de sus faltas, algunas tareas atrasadas que tenía por presentar la próxima semana… en resumen, odio ese día.
Aunque el odio se duplico cuando leyó el mensaje de que Yuuri llegaría tarde ese día.
Por lo que ahora solo debía de concentrarse en cambiar esas curas de sus pezones por unas nuevas; maldición que dolía cuando la retiraba de su cuerpo gracias al adhesivo que las mantenían pegadas a su cuerpo. Maldijo a Yuuri por apañarse con ellos, se maldijo a el por dejar que el cerdo tuviera un fetiche con ellos, maldijo que le gustara tanto la forma en que Yuuri se había embobado con esa parte en específico, maldijo a la puerta con la que se golpeó al entrar al cuarto.
Una vez acabado todo, se colocó una camiseta para ir a prepararse su cena solo, otra cosa más por maldecir. Dejo la comida de Vicchan en una porción de más por ser tan buen cachorrita, mientras que a Misha solo le sirvió lo normal; ganándose un maullido molesto de parte de la gata.
—En otra aprende a no mirar lo que no debes, gata curiosa.
La reprendió molesto por lo de anoche en la sala, no entendía porqué a su gata le encantaba estar presente cuando Yuuri y el hacían… eso. Vicchan no lo hacía.
En la alacena habían muchas cosas que podría cocinar, los víveres variaban en infinidad de cosas las cuales dejaban un menú variado para su paladar; opto por agarrar una sopa instantánea para así ahorrarse el trabajo de cortar las verduras o la carne. Llevo la caldera a hervir, colocando música en su celular mientras se movía de un lado a otro en busca de algún dulce escondido para degustar en su espera por agua hervida. Masticando un chocolate que encontró el refrigerador contemplo con orgullo su cena antes de llevarla a la sala. Se sirvió un vaso de jugo, saco un tenedor de los cubiertos sin tomarse la molestia de mirar los platos; no se sentía con ánimos de lavar nada ese día. Encendió el televisor, cambiando a una película de terror para honrar los viernes por la noche como debe de ser. Sin embargo para su mala suerte ninguno de los canales pasaba un solo programa relacionado con algo de terror, si lo era, solo era sangre en exageración a lo que un verdadero humano podría tener, nada interesante a su opinión. Debido a eso recurrió al recurso del DVD, colocando una de sus películas favoritas en el reproductor aunque no fuera de terror con exactitud.
A mitad de sus fideos su celular comenzó a vibrar indicando notificaciones de mensajes, opto por ignorarlos pensando que era Viktor con alguna de sus tonterías, aunque luego de pensarlo por unos momentos… ¿y si a lo mejor era Yuuri que quería conversar con él un rato…?
Tentador… pero no, ni aun así despegaría su atención de su película.
—Lo siento cerdo, sweeney todd, es sweeney todd. — Susurro mirando la televisión.
Después de media hora su celular de nuevo empezó a vibrar, pero ya no como mensajes sino como cuando llamaban; rodo los ojos bajando el volumen del aparato antes de mirar el codificador.
Su rostro palideció cuando vio el nombre escrito en la llamada, tomando aire toco el táctil de color verde esperando respuesta en la línea.
—Yuratchka. ¿Por qué tardas tanto en responder?
Haciendo una mueca ante el tono molesto de Lilia, intento modular su voz para que no suene con el nerviosismo que estaba sintiendo en esos momentos.
—Estaba mirando una película, y mi celular lo deje en mi dormitorio. ¿Qué sucede?
—… ¿Y Yuuri?
Cuestiono ignorando su pregunta.
—Esta en el trabajo.
—¿Te está dejando solo hasta estas horas? Tal vez tenga que hablar sobre esto con…
—Lilia. — La interrumpió con rapidez. — Tu misma le dijiste que se encargue de cada cosa que pase en la empresa y te lo notifique cuanto antes, él suele estar siempre a esta hora por lo regular. ¿No crees que sería mejor darle vacaciones?
—No seas impertinente, Yuratchka. Sabes muy bien que el deber de Katsuki es velar por tu seguridad y de los movimientos que se realizan en la empresa.
—Y lo hace. — Respondió recostándose en el sofá. — No tienes que preocuparte por eso, debo de suponer además que te llega un informe de lo que sucede cada semana. ¿No es cierto?
Ante el silencio en la línea no le quedo de otra que suspirar, no entendía el motivo de la llamada todavía.
— ¿Puedo seguir viendo mi película?
—¿Cómo está yendo tu avance?
Ah… era por eso.
Observo hacia el techo, presionando sus labios en una fina línea pensando en su respuesta.
—Bien, estamos en las lecciones intermedias todavía; dentro un mes avanzaremos a las avanzadas.
—Eso es mucho tiempo…
—No lo sé en realidad, ha estado ocupado con lo del trabajo… — Decidió seguir insistiendo con sutileza sobre lo que quería. — Repito que deberías pensar de verdad en darle vacaciones.
—Lo conversare con Nikolai, pero no ahora Yuratchka.
Ante la mención de su abuelo sintió una opresión en su pecho.
— ¿Cómo está mi…?
—Te volveré a llamar dentro de unos días, Yuratchka. Adiós.
Despego el celular de su oreja con un semblante triste, dejando el aparato en la mesa de café junto a su basura, apago la televisión con el reproductor; decidió que mejor iría a dormir por más temprano que sea.
Era increíble como una sola llamada podía drenar todas sus emociones por completo hasta el punto de convertirlas en una simple sombra de lo que eran.
… …
… …
Con cuidado abrió la puerta de su habitación, Yuuri estaba agotando tanto física como mentalmente, el trabajo se le había acumulado en un solo día que se tomó libre para estar al lado de Yuri. No culpaba al menor en absoluto, tampoco podía decir que su día libre lo desperdicio ya que estaría diciendo una vil mentira.
Expulsando parte del aire contenido en sus pulmones en un sonoro suspiro, apretó el interruptor de la luz encendiéndola; el bulto enroscado en las frazadas de su cama lo hicieron sonreír con ternura a pesar del cansancio. A pasos lentos se acercó a la esquina de la cama, quitándose su estorbosa corbata junto a sus zapatos se lanzó en lado libre del lecho de barriga; metió sus manos por debajo de las frazadas hasta que sus manos hicieron contacto con el torso del rubio, atrayéndolo en un abrazo que el moreno deseaba en todo el día. Con el ceño un poco fruncido quito la parte del cobertor que le impedía ver el rostro de Yuri.
Fue grande su sorpresa al ver los ojos esmeralda enrojecidos, delatando que había estado llorando hasta hace poco; preocupado sostuvo el rostro del menor con ambas manos, observándolo con preocupación, miedo e angustia ¿qué podía haberle pasado para que Yuri se encontrara en ese estado? Todos sus pensamientos se detuvieron al sentir los finos dedos del rubio sobre su pecho aun por encima de la tela.
—Lilia llamó, hace unas horas.
Respondió a su pregunta silenciosa desviando sus orbes al frente, sin mirarlo a los ojos.
Yuuri abrió los parpados por completo, entendiendo entonces lo que el menor necesitaba más en esos momentos volvió a envolverlo entre sus brazos, apoyando su mentón en la coronilla de su cabeza.
— ¿Qué fue lo que dijo? — Pregunto en tono suave, sintiendo los dedos de Yuri piquetear su pecho.
—Lo mismo de siempre, está preocupada por las lecciones.
Cerró los ojos disfrutando el olor que emanaban las hebras doradas.
— ¿Volverás a retomarlas? — Se atrevió a preguntar con una leve sonrisa elevando las esquinas de sus labios. — Dijiste que eran una pérdida de tiempo.
—Cállate cerdo molesto, se lo que dije. — El tono irritado en que dijo eso le pareció divertido. — La próxima semana volveré a pasarlas… — Yuri apretó la tela de la camisa con sus manos, abriendo al instante los ojos del mayor ante eso. — Además… dijo que el abuelo estaba bien, y solo colgó después eso.
Acabando esa frase Yuuri lo separo de su pecho para observar sus facciones, Yuri no lo miraba, estaba concentrado en estrujar la tela de la camisa entre sus dedos. Katsuki sabía que eso era solo una forma para no llorar en su delante; Yuri no era alguien que se mostrara débil frente a otros, por más que fuera él.
—También dijo que llamaría dentro de unos días para…
Interrumpió sus palabras juntando sus labios, acaricio sus labios con suavidad, tratando de hacer que la mente de Yuri dejara de meterse en un embrollo de pensamientos negativos; no le gustaba verlo de esa forma, repartió ligeros besos en su labio inferior colocando con sutileza una mano bajo su nuca antes de separarse, dejando un último roce entre ellos apoyo su frente contra la de Yuri. Mordió el interior de sus mejillas viendo la falta de brillo en los orbes del rubio gracias a la melancolía que podía apreciar en estos. Arrastro su mano derecha de la nuca del menor a su mejilla izquierda, acariciándola con su dedo pulgar en forma de abanico.
Comprendiendo gran parte de lo que Yuri sentía en aquellos momentos; opto por facilitarle la información que muchos se negaban a darle del estado de su abuelo, ya que eso sería infligir las órdenes directas de Nikolai Plisetsky. Ordenes que dictaban que Yuratchka no debía saber más de lo necesario con lo relacionado a su salud, debido a que esa falla conllevaría a la preocupación de su nieto. Ya Nikolai tenía suficiente con tener que cortar las comunicaciones con el rubio por todos esos años para arruinarlo de esa forma, solo por revelar su verdadero estado actual de salud. Pero sin con eso Katsuki tendría que aguantar la opresión en su pecho junto con el vacío en la boca de su estómago al observar como aquel silencio destrozaba a Yuri… no lo haría; no develaría todo ya que al final también esa orden iba para el, solo develaría lo que más le preocupara a su pequeño.
—Nikolai está bien, Yuri. — La mirada sorprendida de los ojos esmeralda se juntó con la achocolatada del mayor. — Él no quiere que te preocupes, los médicos de la casa cuidan su tratamiento… la anterior semana hable con él. — Comento sonriendo ante el asombro del menor. — Quiere saber del avance en tus notas, y las lecciones también. Te extraña mucho.
Plisetsky desvió su mirada suspirando, al parecer no tenía muchas opciones con referente a las clases privadas. Tenía sabido que Yuuri no podía hablar nada de lo que le estaba diciendo, así que para no hacerlo creer que estaba en la obligación de develar algo coloco un dedo sobre sus labios, acallándolos, alejando las manos de su tutor de su rostro.
—Gracias. — Musito en tono bajo volviendo colocar su cabeza en el pecho de su tutor, se acomodó de forma que podría escuchar los tranquilos latidos de su corazón. Casi relajándose al instante a un nuevo silencio que se formó en el ambiente.
Yuuri solo cerró los ojos volviendo a abrazar la espalda del menor, entendía a la perfección a que se debían las gracias que le daba. Acariciando con tranquilidad de arriba abajo la espalda de Yuri para reconfortarlo. El tranquilo mutismo los envolvió, de forma relajante. Quedándose por un largo rato de esa forma.
… …
… …
At your side:A tu lado.
… …
… …
En el anterior capitulo nos invadió Eros, ahora que nos invada el Ágape melancólico; ambas partes de lo que son las personalidades de Yuuri y Yuri.
Bien, ¡Por fin empezaremos a la parte que quería llegar! :D Este capítulo, junto con el principio del anterior son una forma de entrada al pasado de Yuri. Sí, no es por obra y gracia de los fanfics que a Yuuri se le encargo protegerlo xD Todo tiene una razón, un motivo junto a su explicación.
¿Por qué creían que en la categoría tenia drama incluido, nenes?
See ya~
