Advertencias: Universo Alterno (AU) | Severo Out of Character (OoC) | Aparición de OC (Original Characters) | Violencia Explícita | Lenguaje Vulgar | Contenido Sexual Explícito| Tortura Médica

Disclaimer: Shingeki no Kyojin es propiedad de Hajime Isayama, Kodansha, Wit Studio y Production I.G, a excepción de los OC's de esta historia

AN: HORY SHET! POR FIN! SHOKOROKO HA REGRESADO! *le lanzan confeti o tomates* Ehem, ehem, les recomiendo que se traigan unas palomitas o botanas o sus golosinas, porque este capítulo va a ser LAAARGOOOOO, si, LARGO. Además, nuestra preciada Reader-chan se va a tomar un pequeño descanso en este capítulo, por lo que no aparecerá mucho por aquí, pero descuiden! Tenemos Reader-chan para rato!

Sin nada que perder, nos leemos más abajo uwu


El oscuro cielo nocturno empezaba lentamente a aclararse conforme las horas avanzan, la noche iba finalizando al desaparecer las estrellas que relucían débilmente su destello y la Luna parecía blanquearse hasta parecer como si estuviera camuflada en el cielo celeste del amanecer, algunas personas en el pueblo continuaban durmiendo más otros se levantaban para empezar otro ajetreado día más…

Y para ellos como miembros de la SS, no sería la excepción…

Eren iba acomodando cada parte de su uniforme, dejando relucir aquellos medallones que colgaban de su gabardina, aquello era por sus grandes logros en el campo de batalla como un soldado al servicio del glorioso Tercer Reich, acomodaba su cabello, para al final dejarlo ligeramente despeinado, lo prefería mejor de esa manera; al final colgó la llave de su sótano en el cuello, ocultándola perfectamente entre sus prendas, se miró al espejo por última vez, ya estaba listo y tanto él como su compañera no debían perder más tiempo para partir rumbo a Auschwitz …

¿La razón? Sencilla…

Justamente ha llegado el día de seleccionar a aquellas prisioneras, que, según ellos, ya no eran útiles para seguir trabajando en aquellos campos, de todos modos ¿Qué utilidades aportarían aquellos seres que no eran más que un mísero saco de pellejos y huesos? Nada, por supuesto, por eso, el Tercer Reich debía eliminar a todos aquellos inútiles que constituían una grave amenaza para aquel sueño, todos aquellos debían ser exterminados, sin dejar rastro alguno, para así lograr aquel imperio milenial que anhelaba toda la nación alemana…

Ya después de haberse arreglado, fue hacia aquella habitación donde se hallaba [Nombre] dormida, fue acercándose donde se hallaba de forma cautelosa para mirarla descansar, observaba detenidamente su semblante relajado, como su pequeño pecho parecía subir y bajar con la respiración a través de la tela de aquella camisa que le había puesto, además del cómo se iba acurrucando en la cama. Fue acercándose sigilosamente para plantar un pequeño beso en el borde de aquellos suaves labios y acariciaba la suave piel de su cara, iba separándose para seguir contemplándola por un breve lapso de tiempo, posteriormente se levantó de la cama para retirarse, no sin apreciarla momentáneamente por última vez antes de salir y cerrar la puerta de la habitación para dirigirse a la sala antes de irse, donde su compañera, Mara, se hallaba esperándolo sentada mientras apreciaba el filo de su katana antes de enfundarla

-Vaya, pensé que nunca saldrías- Habló ella, alzando su mirada a Eren-Creía que aún seguías durmiendo

-¿Acaso me estás llamando flojo?- Preguntó Eren arqueando una ceja, a lo que Mara correspondió ahogando una pequeña risa y levantarse de la silla, guardando su arma al costado de su cintura

-Y bien, mira la hora que es ¿Ya nos vamos? A Ymir le enfadará que lleguemos tarde

-Sí, sí, ya lo sé, maldición- Gruñó Eren, tomando la llave y su maleta para salir, no sin antes tomar un revólver y guardarlo en el bolso de su pantalón. Al estar afuera, cerró con llave la casa, esbozando una sonrisa

-"[Nombre]…"- Se decía Eren para sus adentros- "Eres sólo para mí ¿Sabes? Por eso… No te dejaré escapar…"

Aquella puerta delantera era la única que había para entrar y salir, nada de puertas traseras ni cosas por el estilo, además, las ventanas eran demasiado estrechas y bien reforzadas como para que alguien se le ocurriera huir por ahí, de esta forma, Eren tendría a [Nombre] encerrada, sin posibilidad de escapar hasta que él regresara, que sería en esa misma tarde, por lo que no debería tardar demasiado…

Con aquella seguridad, Eren y Mara emprendieron el camino hacia el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, apreciando como el cielo se teñía de colores rosados, amarillos y morados con el paso del amanecer; claro, la tensión y el silencio dieron lugar a que Eren empezara una plática algo "peculiar"…

-Mara ¿Acaso no has decidió usar una falda?- Preguntó Eren al observar que Mara portaba un pantalón en vez de la falda habitual de su uniforme- Si te ven así, los superiores podrían llamarte la atención

-¿Apenas te das cuenta? Llevo usándolo desde hace algunos días, idiota. Los superiores no vieron problema alguno con el cambio ¡Tch!- Masculló- Todo por ese puto incidente

-¿El incidente?

-Mejor olvida…

-¡Oh, cierto!- Exclamó Eren, interrumpiendo a su compañera- Ese día había mucho viento y estabas a cargo de la selección en las barracas de los hombres, accidentalmente se te había subido la falda y en ese momento todos vieron tus-

-¡YA SÉ! ¡YA SÉ!- Gritó Mara molesta, cubriendo su rostro que se hallaba totalmente rojo - No me lo recuerdes, fue muy vergonzoso

-Pero hay que admitir que la ropa interior negra te queda muy bien- Añadió Eren con cierta picardía

-¡YA CÁLLATE, JAEGER!

Eren soltó una risa y Mara solamente quedaba muda de la vergüenza, pensando una sola cosa al bufar totalmente harta

-"Este recorrido va a ser muy largo"

→ … ←

Un leve sollozo femenino se escuchaba en una de las apretujadas koias* de la Barraca 12. La mujer que se lamentaba rozaba su mano por la superficie de su cabeza, ahora sin cabello y con la superficie de la piel llena de recientes heridas por el mal corte, intentando convencerse inútilmente de que solo está soñando y nada de lo que está apreciando a su alrededor es real, que es solamente una retorcida pesadilla…

Pero no…

La señora [Apellido] tenía que aceptar que lo estaba viviendo no era un producto mórbido de su imaginación, aquella pesadilla que estaba viviendo era totalmente real…

-Flashback-

Todo había comenzado días atrás, cuando ella y su esposo habían sido violentamente detenidos sin razón alguna y llevados a unos vagones de tren, como aquellos que se usaban para transportar el ganado y cuál fue su reacción al encontrar multitudes totalmente apretadas en aquel transporte. Hombres, mujeres, niños y ancianos; muchos de ellos se hallaban cansados, enfermos o a punto de morir de hambre, algunos portaban una Estrella de David amarillenta en su ropa, identificándolos claramente como judíos. En todo el camino hacia su destino no cesaban los gimoteos, el llanto o expresiones llenas de dolor y pesar, aún las recordaba

-"¡Agua! ¡Agua, por favor!"

-"¡Mi pequeño hijo está muy enfermo! ¡Necesito ayuda!"

-"¡Alguien por favor ayude a mi madre! ¡Está muriendo!"

-"¡Mis pequeños necesitan comer!"

Expresiones como esa se escuchaban en distintos idiomas; inglés, griego, rumano, español, francés, entre otros más. Unos lloraban, otros temblaban llenos de pánico y algunos peleaban o discutían para ver quienes se quedaban con algunos bienes necesarios. Ella abrazaba a su esposo, recargándose en su regazo al sollozar, sintiendo como si ese fuese el último contacto que tendrían en su vida…

Y, tal vez lo sería…

Al amanecer del día siguiente, el tren finalmente se detuvo al lugar destinado, la mujer apreciaba en la pequeña ventana un bosque de alambres y un barandal electrificado rodeado de púas ¿A qué lugar tan macabro habían ido a parar? Apenas lo descubriría. El vagón fue finalmente abierto y fueron recibidos por la cegadora luz del Sol y por dos personas, un oficial y un intérprete, hablaron a la multitud diciendo que debían seguir sus órdenes si querían vivir, todos asintieron llenos de temor, como si algo les advirtiera del horroroso porvenir, en ese momento, el oficial gritó con voz seca

-¡SALGAN!

Todos fueron llevados afuera de aquel transporte de forma brusca, ya que todos se hallaban apretados como si estuviesen en una lata de sardinas, conforme la multitud iba saliendo, se iba desprendiendo un olor fétido y nauseabundo; eran los cadáveres de personas que habían muerto mucho antes de llegar y que se hallaban en un proceso de descomposición, claramente se apreciaban como las moscas iban posándose en aquellos cuerpos sin vida para deleitarse con la carne putrefacta.

Ahora que la multitud se hallaba afuera con sus equipajes, los oficiales iban separando a los hombres y mujeres y formándolos en diversos grupos, más los niños y ancianos eran separados a la hilera izquierda. Observar aquellas escenas era totalmente desgarrador, ver como madres e hijos eran separados sin consentimiento alguno por parte de los soldados de las SS, sin nada que hacer más que escuchar el penetrante llanto de dolor de aquellos infantes, tan concentrada se hallaba contemplando el fúnebre espectáculo que no se había percatado de que la habían alejado de su esposo, solamente un golpe de un oficial de la SS la devolvió violentamente a la realidad

-¡USTED!- Le gritó un oficial- ¿¡Qué cree que hace ahí parada?! ¡CAMINE!

-Pero… Mi esposo… ¡POR FAVOR! ¡LE SUPLICO QUE ME DEJE IR CON MI ESPOSO! ¡SE LO PIDO, POR FAVOR! ¡QUIERO VERLO, AHORA!

Más aquel ruego no había conmocionado a aquel oficial ni en lo más mínimo, su respuesta fue un certero golpe en el rostro y un jaloneo de cabellos hacia el grupo de mujeres que iban hacia los campamentos, de igual forma asustadas y confundidas. Al estar adentro volteó la mirada y observaba a una mujer que portaba el uniforme de las SS, era alta, morena, con su cabello castaño sujetado por una pinza roja con franjas doradas y su rostro salpicado de pecas en sus mejillas; se hallaba golpeando con furia a un par de prisioneras que se habían interpuesto en su camino, también aprecio a una gran cantidad de mujeres que tenían sus cabezas cubiertas por un pañuelo y portaban ropas andrajosas de rayas, en el pecho de algunas había un triangulo verde o una Estrella de David. Se acercaban a las recién llegadas suplicando agua, pan o ropa para cubrirse del clima abrasador, ellas sólo se alejaban algo extrañadas, sin saber que terminarían de igual forma o peor

Después de haber caminado, fueron recibidas por un pelotón de soldados que las empujaron hacia lo que parecía ser un hangar que media de 8 a 10 metros de ancho por 30 metros de largo aproximadamente, ya cuando todas se hallaban ahí, de entre el grupo de soldados salió uno de ojos ámbar, cabello rubio y algo de barba, se hallaba totalmente ebrio que inundaba el ambiente con el pestilente licor

-¡QUÍTENSE LA ROPA! ¡DEJEN TODA SU ROPA Y POSESIONES Y FORMEN UNA HILERA!- Graznó

Todas se hallaban estupefactas por aquella orden, algunas se indignaron o se avergonzaron, murmurando como podía dictar algo tan incoherente, pensando que había bebido de más

-¡A VER, MONTÓN DE BASURA! ¡SI NO QUIEREN MORIR AHORA, MÁS LE VALE OBEDECERNOS!- Gritó aquel soldado, de nombre Hannes- ¡QUE NO SE LES OLVIDE QUE AHORA ESTÁN BAJO NUESTRO CONTROL! ¡SE HAN VUELTO NUESTRAS PRISIONERAS!

Todas enmudecieron del miedo y acataron la orden, desvistiéndose con pena total, siendo guiadas a lo que parecía ser otra habitación, dándose cuenta de que sus pertenencias y ropas no las volverían a usar nunca más, aquellos soldados se las habían apropiado…

Al llegar, fueron acostadas una por una en una gran mesa metálica, siendo sometidas a exámenes del recto, boca y vagina, justamente donde aumentaba el número de soldados ebrios, todas temían por si alguno se le subía el alcohol a la cabeza y todo terminara en un absoluto desastre. Ya después de aquella revisión, todas habían sido llevadas a unas mesas donde se hallaban diversas personas con tijeras y máquinas listas para rapar y depilar a las nuevas prisioneras, el cabello de las víctimas era un material esencial en diversas producciones de diversas industrias alemanas*, más aquellos "estilistas" dejaban heridas o algún corte irregular, como si planearan dejar aquellos peinados en un estado totalmente ridículo.

Las nuevas prisioneras fueron empujadas hacia la habitación de las duchas, dándoles como tiempo solamente 1 minuto nada más, todas intentaban apresurarse en el baño sin temblar demasiado del frío que les proporcionaba el agua que salía de las regaderas, finalizado el plazo, se les había espolvoreado un polvo, similar al talco, a pesar de que aún no seguían totalmente secas; para finalizar aquello, se les fue entregada su ropa carcelaria, camisas y pantalones de rayas, totalmente sucios y andrajosos, además de unos cuantos míseros harapos como ropa interior. Dando por terminado aquella bienvenida, las habían llevado hacia lo que pareciera un campamento, cuando todas estuvieron adentro, las colosales puertas de hierro detrás de ellas se habían cerrado, dejándolas atrapadas en aquel lugar rodeado por cercas alambradas y con alta tensión eléctrica…

Ahora su antigua vida era dejada atrás, sin retorno alguno…

Ahora se hallaban en el campo de concentración "Auschwitz-Birkenau", en la Barraca 12, donde sería el comienzo de su lento camino hacia la muerte…

-Fin del Flashback-

-Sé que mi hija está a salvo…- Musitaba en voz baja- Sé que mi hija está a salvo…

Ella confiaba ciegamente en [Nombre], su hija, a quien había escondido perfectamente en los sótanos de su hogar junto con sus dos amigos, Mikasa y Armin; confiaba en que ella huiría y pediría un rescate a los Aliados para terminar con tal barbarie, ella confiaba en que se hallaba a salvo…

Sin saber el verdadero paradero de su hija, sobre todo, el cómo se encontraba…

Con aquella seguridad, cerraba sus ojos lentamente, hasta que un sonido violento restalló en toda la barraca, todas las prisioneras se levantaron en ese mismo instante, saliendo disparadas hacia el campo, corriendo y formándose desesperadas, el corazón les palpitaba con velocidad e incertidumbre

-¿Q-Qué ocurre?-Preguntó la señora [Apellido]- ¿Qué pasa?

-¿Qué acaso no lo sabe?-Le respondió una prisionera, totalmente apresurada y temblando- Es hora de la formación, si no nos apresuramos, la Quimera va a…

-¿La Quimera? ¿Quién es la Quimera?

-¡ESO ES LO DE MENOS AHORA!-Gritó otra prisionera, Lynne-¡HAY QUE FORMARNOS O TODAS MORIREMOS!

-Pero… N-No entiendo que ha-

-¡RÁPIDO!- Refutó mientras iban saliendo desesperadas, intentando ser puntuales, pero en ese mismo instante, la puerta era fuertemente azotada, dejando entrar los intensos rayos del alba y el estruendo de una voz furiosa que resonaba en toda la barraca

-¡A FORMARSE DE UNA VEZ, CERDAS PEREZOSAS! ¡A FORMARSE!- Gritó la voz de Mara al entrar y golpear la frágil madera de la puerta con su pie, haciendo temblar a las prisioneras. Quienes iban saliendo para su formación. Al estar a afuera, se encontraba otra de las guardias de la barraca, Ymir Langnar, seguido por Eren Jaeger, el Oberartz del campo, quienes observaban quienes seguirían con vida y quienes serían llevadas al "hospital"

Y por "hospital" se referían a su destino final, donde la muerte les aguardaba

-¡EN FILA! – Seguía gritando la asiática- ¡EN FILA! ¡NO QUIERO NINGÚN DESPERFECTO! ¿¡ESCUCHARON?!

Sin embargo una de las prisioneras, había caído bruscamente debido a que ya no tenía más fuerzas para ponerse en pie. Retenía los sollozos al volver a ponerse de pie mientras intentaba no temblar de miedo.

-¿Qué mierda planeas hacer? Quedarte holgazaneando todo el día ¿¡NO ES ASÍ?!

-¡N-No es así, no es lo que piensa! Y-Yo…

-¡MENTIROSA!

El sonido de la fusta golpeando las pieles frágiles de la joven esclava resonaron junto con sus gritos y sollozos desgarradores de dolor, todas quedaron inmóviles, no podían hacer nada para frenarla. La señora [Apellido] apenas si entendía lo que sucedía, otra prisionera le susurraba de forma sutil lo que sucedía y quienes eran aquellas personas que se hallaban ahí

-No sé si veas a la chica que se acaba de caer- Le dijo en voz casi inaudible- Pero ella, es una aria…

Ella alzó su ceja con desconcierto, su compañera le asintió…

-Así es…- Proseguía murmurando-Ella es Frieda Reiss, alguna vez, ella y su familia estuvieron en las esferas de la alta sociedad alemana, pero lo que cometieron les costó todo lo que poseían... Ellos iban escondiendo judíos y gitanos en su mansión, pero un día, fueron descubiertas por la Gestapo* gracias a espías infiltrados, desde ese momento, fueron degradados terriblemente, la pequeña ojiazul que estaba con ella es su hermana menor, Historia Reiss…

Después de haber terminado de hablar, Frieda ahora se hallaba medio levantaba, con su rostro y su cuerpo chorreando de sangre, en ese mismo momento, otra prisionera, de ojos azules y mucho más pequeña iba separándose de la fila para socorrer a la herida

-¡FRIEDA!

-¡HISTORIA, NO! Regresa a la...

Más un golpe aterrizaba en su estómago, dejando a la pequeña tirada en el suelo retorciéndose de dolor, pero Mara no se inmutaba en lo absoluto, a pesar de poseer aquel interesante temple oriental, carecía totalmente de humanidad al igual que sus compañeros…

-¿Ves a ella?- Añadió la prisionera a la señora [Apellido]- Es Mara Takegawa, pero entre nosotros la llamamos "La Quimera" por su velocidad al golpear a las prisioneras y lo brutal que es. Como notarás, ella no es alemana, es japonesa; llegó desde su país para lograr una alianza entre el Imperio Japonés y el Reich… Y vaya que lo logró

-Ugh… Espectáculos como este me dan náuseas- Escupía Mara con su habitual desprecio- Herr* Oberartz Jaeger ¿Ha hecho ya su elección? Porque yo ya hice la mía…

Soltaba aquella oración al relucir una sonrisa llena de sadismo hacia una hilera de prisioneras, quienes tragaban hondo, sabían que su hora había llegado. Eren también le correspondía con la mirada, dirigiendo sus ojos hacia otras prisioneras cuyas condiciones físicas eran perfectas para que fueran pasadas de una vez a la "panadería"…

O para ser concretos, el crematorio…

-¿Ves al otro? Es Eren Jaeger, el Oberartz del campo… Pero también nosotros lo llamamos de otra forma- Siguió- Lo llamamos "El Ángel de la Muerte" y la razón es que todos los pacientes los trata de tal forma que terminan muertos ¿Escuchaste? Muertos…

La mujer tembló al escuchar la última palabra…

"Muertos…"

Sin embargo, antes de que diera la palabra final, Eren debía asegurarse de que no se había equivocado al hacer su elección, por lo que antes de que las futuras víctimas sean llevadas a su destino final, las lleva a una revista especial, donde se determinaba en definitiva el destino de cada una. Historia, quien también fue elegida, pasaba en la fila y en aquel momento, se topó con Eren, quien le preguntó

-Pequeña ¿De casualidad sabes cómo es el otro lado?

Ella negó con su cabeza, él le correspondió con una sonrisa antes de retirarse

-Descuida- Prosiguió Eren, antes de que Historia fuese llevada con su grupo correspondiente- ¡Lo sabrás muy pronto!

Los orbes azules de la joven que sería asesinada se abrieron instantáneamente y por cada paso que daba, se estremecía. Las palabras que Jaeger había soltado no significaban otra cosa más que solo una, ya no viviría más sino hasta el atardecer…

-¡USTEDES!- Gritó Ymir- ¿¡Qué hacen observando?! ¡VAYAN A TRABAJAR, MONTÓN DE OCIOSAS! ¡AHORA!

Aquella orden que vociferaba era señal de que la selección había terminado y era tiempo de comenzar con las pesadas jornadas laborales de todos los días, las pobres esclavas, aunque quisieran, no podían negar las indicaciones que se les había dado, la rebeldía era castigada con la muerte que acechaba en aquel lugar, pero ¿Acaso eso importaba?

Trabajar, trabajar y trabajar, así eran las cosas. Desde que habían llegado a ese lugar, esa era la norma, no por nada la leyenda que tenía en la entrada decía lo siguiente…

"Arbeit macht frei"*

Más ¿Acaso esa frase tenía sentido en un lugar como es? ¿En un matadero como lo era Auschwitz?

No, por supuesto que no lo tendría, tales eran las cosas en el demente mundo de los nazis…

→ … ←

Muchas de las recluidas en la barraca empezaron a conversar después de que aquel evento trágico hubiese pasado, como si eso nunca hubiera tenido lugar, las que ya tenían cierto tiempo empezaron a hacerles las típicas preguntas a las caras nuevas de aquel infierno

-¿Por qué estás aquí?- Era la pregunta que más resonaba, a lo que daba lugar a diversas respuestas, tales como…

"-Asesinaron a un alemán en mi pueblo"

"-La Gestapo vino y me arrestó junto con mi familia"

"-Me arrestaron al salir de la iglesia, no pude avisarles a mis parientes"

"-Me sacaron del teatro sin decirme por qué"

"-Soy una judía"

"-Soy una gitana"

Pero las más frecuentes eran…

"-No lo sé"

-"No tengo idea"

"-No entiendo por qué estoy aquí"

Mientras la señora [Apellido] se encargaba de la limpieza de los sanitarios, cuyo estado era totalmente deficiente, se le acercaba la misma prisionera con la que se hallaba en la formación, era alta, rubia, con el cabello tan corto que da la apariencia de un hombre

-¿Puedo ayudarla en algo? No se ve muy bien-Le preguntaba con tono apacible- Por cierto, no nos hemos presentado, mi nombre es Nanaba… Nanaba Zakarius…

-Nada… N-No es nada…- Respondió, intentando no quebrarse- M-Me llamo {Nombre} [Apellido]

Y en el instante en el que habló, dejó salir su voz quebrada acompañada del llanto

-¿Sucede algo? ¿Está bien?- Reaccionó Nanaba para consolar a la mujer desesperada

-Mi hija… Mi hija…- Sollozaba

-¿Su hija? ¿Qué es lo que pasa? No será que ella…

-¡NO! ¡ESE NO ES EL PROBLEMA!- Gritó- Ella… Ella no está aquí… N-No está en el campo…

-Entonces ¿Dónde está ella?

La señora [Apellido] se secó las lágrimas para dejar de llorar abruptamente, tragando hondo para hablar a la vez que hacía su labor…

-Mi hija… [Nombre]… Y-Yo la escondí, la escondí en el sótano de nuestro hogar, allá en Varsovia- Decía con cierta nostalgia- Antes de que los nazis nos atraparan a mí y a mí esposo, la dejé a salvo ahí junto con sus dos amigos, de esa forma, los nazis jamás podrían hallarlos

Suspiró

-Yo… Yo estoy aquí por mi marido, Mike- Nanaba tomaba la palabra- Él era judío… Cuando dieron las órdenes de que nos divorciáramos, nos negamos rotundamente. A pesar de las amenazas de muerte, nos opusimos, porque nos amábamos mucho… Cuando llegamos aquí, él fue… él fue…

Nanaba no podía hablar más al recordar como Mike fue asesinado a sangre fría en frente de ella, para defender a su esposa a costo de su propia vida, bastó un fugaz disparo para ver como la vida de su marido era arrancada sin piedad…

Y sin que se diera cuenta, las lágrimas empezaron a salir de sus ojos…

-Lo lamento mucho…- Era la madre de [Nombre] quien ahora la consolaba- Yo… No lo sabía… Debió ser algo duro…

-Descuide…- Se repuso- Ahora debe estar en un lugar mucho mejor que este… Sólo espero que su hija logre seguir a salvo…

-Y lo hará… Los nazis no podrán hallarla jamás…

Lo que no sabían ambas mujeres, es que Mara había escuchado toda la conversación, sobretodo, enfatizándose en la progenitora de [Nombre], quién sabía de lo que había sido de su hija y su verdadero paradero; todo eso le hacía sonreír para marcharse perversamente…

-"Eren definitivamente debe escuchar de esto"- Se decía para sus adentros, yendo rumbo donde se hallaba Eren, quien veía como se retiraba el último de los camiones que llevaban a las víctimas que serían ejecutadas esa misma tarde

-Mara ¿Qué haces aquí? ¿Y por qué esa sonrisa? Verte así da miedo…

Mara reía al mirar a Eren, no podía esperar la reacción que le seguiría

-Eren... Hay algo que debes saber, creo que te fascinará escuchar todo esto…

Y sin perder más tiempo, le contó absolutamente todo lo que escuchó…

→ … ←

-¡USTED!- Gritó una de las guardianas, dirigiéndose a la señora [Apellido]

-Eh… ¿Sí? ¿Me habla a mí?- Preguntaba, algo confusa

-Se le solicita en la oficina de la general Takegawa… ¡AHORA!

Al escuchar aquel apellido, todo el mundo se estremeció, las miradas en ese momento ahora se posaban en aquella mujer, quien estupefacta, no sabía el porqué fue mandada a llamar ¿Acaso con tan pocos días ya tenía problemas? Más no tenía opción que acatar órdenes e ir, o si no le costaría su vida misma

Caminaba y caminaba hasta –finalmente –encontrarse en aquella oficina, hallándose de pie Mara y Eren, quienes analizaban de pies a cabeza a la andrajosa mujer, con una mirada entre los dos bastó para que uno de ellos empezara, ese fue Eren

-Primero que nada, quiero que se presente ¿Quién es usted? ¿De dónde proviene?

-Herr Oberartz Jaeger… Acaso yo…

Eren la interrumpió

-Vamos, sin excusas- Volvió a hablar, ahora cortante- ¿Quién es usted? ¿De dónde proviene?

Le extrañaba que un hombre estuviera interesado sobre su vida personal, más en un lugar como un campo de concentración y sobretodo que ese hombre fuera un nazi al mando….

-{Nombre} [Apellido]… S-Soy de Varsovia, P-Polonia…

-Oh… Interesante- Le respondió Eren con fingido interés- Dígame ¿Acaso usted está casada?

La mujer asintió, nerviosa…

-Oh, si no me equivoco, su matrimonio debe ser algo largo, duradero, supongo. Pero ¿Acaso no se han molestado en tener hijos? Digo, una familia es lo más hermoso que le puede suceder a una feliz pareja de casados ¿No?

-S-Se equivoca, señor-Mentía- N-Nunca hemos pensado en hijos, es más, ni siquiera los tenemos…

-Vaya, es una pena… Usted y su esposo hubieran tenido hijos maravillosos, o más bien un solo hijo

-¿Eh? ¿Uno solo?

-Claro, así no hay demasiadas complicaciones económicas al criar un hijo único, pero ¿No cree mejor que podría ser niña?

-¿Niña?- Ahora la señora se hallaba más confusa ¿A qué era a lo que Eren quería llegar realmente?- ¿De qué habla?

-A lo que quiero llegar es que… ¿No quisiera usted haber tenido la oportunidad de tener una hija? Si, una niña, pero… ¿Qué nombre hubiera decidido ponerle? Sabe, yo le sugeriría uno, [Nombre] suena bien ¿No es así?

-¿Qué?- Exclamaba extrañada ¿Cómo era que Eren había pronunciado tal nombre? Debía ser una coincidencia, si, tal vez podía serlo. Intentaba mostrarse en calma, pero su rostro empezaba a palidecer

-Oh, vaya- Habló Mara, cada vez más sonriente- ¿Qué le pasa? ¿Acaso le comieron la lengua?

No hablaba, se hallaba nerviosa ¿Acaso ellos podrían…

No… Imposible

-[Nombre] ¿N-No?... –Titubeaba-¿[N-Nombre]?

-Sí, Eren ya se lo dijo ¿Está sorda?

Ninguna respuesta volvió a salir de los labios de aquella mujer. En ese momento, otra mirada entre Eren y Mara sólo confirmaba sus sospechas…

No había ninguna duda…

Ella era nada más y nada menos que la madre de [Nombre]…

Bastaba con mirar sus reacciones corporales y las respuestas que ella daba, además de su reacción al escuchar el nombre de su hija, si no era ella ¿Quién más lo sería?

Eren caminaba lentamente hacia la nerviosa mujer, quedando a una distancia nula, sonriendo…

-Creo que ya no tiene que seguir mintiendo ¿No es así?-Le decía

-¿Mentir? ¿De qué está hablando?-Preguntaba estupefacta

-Usted sabe de qué… o de quién estoy hablando…

Ya no tenía sentido ocultarlo, al parecer, él ya lo sabía. Tragó hondo y preguntó, casi al borde de llanto…

-¿Dónde está mi hija?

-¡Oh! Su hija ¿No?- Exclamó Eren- Pero ¿No había dicho usted que jamás había tenido un hijo?

-Sí, sí ¡Lo sé! Pero si… Tengo una hija- Confesó, sin salida-Pero… pero… ella… ella debe estar…

-¿Segura? ¿A salvo? ¿Lejos?- Eren reía levemente- ¿Es acaso lo que usted cree?

-No… No… ¡POR FAVOR! No me diga que ella está…- Reaccionó a borde de la desesperación, temiéndose lo peor

-¡Oh por favor, no se ponga así!- Gruñó-La mocosa de su hija está viva… Pero…

-¿Pero qué?

-Todo dependerá de usted… Si usted se le ocurre o se le pasa por la cabeza pasar por alto nuestras órdenes… Puede que su preciada y adorada hijita no la vuelva a ver… O ¿Quién sabe? Después de todo, su hija… fue…

-Basta…- Musitó la madre, queriendo que el malnacido hombre se callara

-¿Acaso no le he dicho que su hija tiene una cara hermosa? Y no hablemos de esos ojos, claro que no…

-Basta…

-Pero espere ¿Tampoco le he dicho que tiene un lindo cuerpo para la corta edad que tiene? No puedo desaprovechar la oportunidad de poder apreciar su cuerpo por mi cuenta, además, de sentirme tan privilegiado de tomar y sentir cada parte de su ter...

-¡BASTA! ¡BASTA! ¡YA BASTA!- Sin soportar más, gritó desesperada- ¡¿CÓMO PUDO HABERLO HECHO?! ¡¿CÓMO SE ATREVIÓ A…

No finalizó su frase al sentir un doloroso golpe que llegaba a su rostro, era Mara, quien solamente limpiaba su bota que se hallaba sucia de sudor y sangre que le había sacado con severa patada

-¡Ya tuve suficiente con tal escándalo!- Le gruñía- Si no cierra su maldito hocico, juro que le volaré lo sesos, aquí y ahora…

Con una velocidad fugaz, sacó su revólver hasta apuntarlo cerca de su frente, Mara sonreía una vez más al ver a su víctima temblando de miedo

-Así que tienes miedo ¿No es así, jodida cerda?

Nada, solo un golpe más hacia el estómago para rematar a aquella interna y dejarla casi inconsciente

-¡Tch!- Chasqueó la lengua –Maldita puta…

Eren regresaba a su puesto, no sin antes dar una última advertencia

-Así que ya lo sabe, señora [Apellido]- Se dirigía de forma oscura y glacial- Si comete alguna estupidez o nos desobedece a todos nosotros… No tendrá más opción que partir sin ver a su adorada [Nombre] una vez más ¿Entendió?

Ella solo movía su cabeza como si fuera un leve asentir y cayó inconsciente por aquellos golpes…

-"Así que es cierto…"- Se decía a sí misma- "Él es el Ángel de la Muerte…"

→ … ←

Eren conducía el auto de regreso en medio de la penumbra de la noche, sin ninguna distracción en su mente, más que solo una cosa…

[Nombre]…

La había dejado todo el día encerrada en su hogar, confiaba en que seguiría allí, pero ¿Y si no lo estuviera? Si así fuera ¿Que haría afuera, sola, en los campos alemanes?

-Que día ha sido… ¿No lo crees, Eren?- Le decía Mara, con algo de satisfacción- Eren… Eren… ¿Me escuchas?

-¡Ah, sí!- Le respondía repentinamente- Este... ¿Qué me decías?

-Olvídalo- Suspiró ella, resignada- Has estado como idiota desde que salimos de allá ¿Pasa algo?

-Oh, no es nada, sólo es que…

-Déjame adivinar… Es ella ¿No? ¿Qué sucede?

Un silencio de ultratumba se abatió en el vehículo hasta que llegaron, viendo que la puerta estaba abierta, o más bien, que la cerradura había sido volada por algún objeto, seguido de unas huellas de pie que seguían algún trayecto…

No podía ser ¿Acaso ella podría haber…?

-¡Mara!- Eren volteó, inmediatamente su compañera se había bajado del auto repentinamente- ¿Qué haces?

Ella no dijo nada, se dedicaba a analizar la ruta que se había trazado, iba rumbo al bosque más cercano...

-Es por aquí…- Dijo- No pudo haber ido tan lejos…

Eren se bajó, dejando el auto varado en la carretera boscosa, caminando hacia un cierto rumbo, que tal vez, los haría llegar hacia donde ella…

Un suspiro se hizo eco en el bosque, seguido del ruido de las hojas siendo pisados, posteriormente, el llanto enmudecido, no había duda; era ella. Siguiendo el sonido que había resonado, caminaron hacia el frondoso árbol que había a pocos metros, escuchando que las pisadas crujían aún más, en medio de la oscuridad, la encontraron…

Eren la tomó de la muñeca por sorpresa, sin que ella pudiera verla, al voltearse, [Nombre] se encontró con esos oscuros ojos esmeralda que la aniquilaban con la mirada…

-Tú…-Su tono parecía un rugido bestial- ¿Qué mierda creías que estabas haciendo? ¿Escapar?

[Nombre] tembló…

Esta vez no tendría escapatoria…


-Koias: Pequeños espacios de madera donde se hallaban los dormitorios

-Gestapo: Fue la policía secreta de la Alemania Nazi, su función era investigar y combatir "todas las tendencias peligrosas para el estado" Poseía autoridad absoluta para hacerse cargo e investigar casos de traición, espionaje y sabotaje, incluyendo los casos de ataque al Partido Nazi y al estado alemán

-Herr: Señor en alemán

-Arbeit macht frei: "El trabajo libera" Lema que se hallaba en la entrada del campo de concentración Auschwitz-Birkenau


AN: OH GOD! *cae muerta al suelo* Pensé que nunca acabaría, y... NUESTRA READER HA SIDO SORPRENDIDA POR EREN AL TRATAR DE HUIR! QUE PASARÁ? MORIRÁ?LA AZOTARÁN? SUFRIRÁ HASTA EL CANSANCIO? POR QUÉ HAGO TANTAS PREGUNTAS?

Bueno, bueno, ahora procederemos a revisar sus bellos reviews

Tiare: Ahora si a Eren se le va a salir todo el "Yandere Powa!" que tiene ahí dentro, no hay escapatoria! CORRAN POR SUS VIDAS! Okno, saludos y espero que el capítulo te haya gustado! :D

AcosadoraKawaii: Khé? Mariisa? digo, Isabel? Eres tú? D: *confundida* okno. Eren "Vacunas Locas" Jaeger lo ha hecho de nuevo! El hizo el viagra femenino antes de que fuera mainstream (?) Bueno, ya. Los yanderes son vida! Son amor! Pero Yuno no cuenta, es muy... muy... ewww guácala, que asco, fuchi, aléjate :v hahahahahaha xDD Y hablando de Erwin y los aliados, muy pronto sabremos más de ellos! Saludos y espero que el capítulo te haya gustado! :D

AlgoLindo:Los yanderes son la cosa más mortíferamente hermosas en este mundo (Menos Yuno, la dvd), pienso que a nosotras las chicas nos hacen falta más hombres yanderes ¿No lo creen? Hahahahaha, saludos y espero que el capítulo te haya gustado! :3

Apailana:Wow, nunca pensé que alguien leería este fic de golpe *impactada* Bueno, aquí se supone que Eren es como... una especie de soldado/médico nazi con dotes de sadismo (?), o algo así, y Mara definitivamente no va a darle confianza a cualquiera con ese carácter que trae uwú. A este querido fandom hispano necesita más Personajes x Lector como tu dices y espero aportar mucho más :D saludos y espero que el capítulo te haya gustado! :D

Ok, más que nada, quiero pedir disculpas por no actualizar tan rápido (Ni aquí ni en "Scarlet Rhapsody") más que nada tuve problemas con mi computadora en algunos días y luego me han venido demasiadas tareas y proyectos escolares que me han tenido atareada a más no poder... Dude, la preparatoria es complicada :'u

Oh! Por cierto! Hace tiempo me abrí una fanpage en Facebook y ahora que por fin tengo algo de tiempo (?) Procuraré subir más cosas ahí, como notificaciones de actualizaciones e incluso los dibujos de los OC's de Todesengel! El link podrán hallarlo en mi perfil principal de Fanfiction!

No olviden dejar su amable o arenoso reviews, son mi motivación para lograr continuar adelante!

ShokoRoko se despide, nos vemos! CIAO!