Disclaimer: Los personajes de Fire Emblem Awakening no son de mi pertenencia


Desperté sudando y respirando agitadamente, la cabeza me dolía y no dejaba de temblar. Lana cometió esto, me lo confirmó durante mi sueño… ¿Por qué? ¿Qué le hice yo? ¿Algo en el pasado? Pero no lo recordaba, ¿Qué podía hacer para hacerlo?

Miré a mí alrededor de donde me encontraba. La habitación estaba completamente vacía, sólo yo en aquella cama destendida.

- ¡¿Morgan?!

No… ¿Acaso lo que hice ayer, fue un sueño? No podía serlo, no era posible llegar a la locura por esto, pero llegaría a ella si esto no se aclaraba pronto de una u otra forma.

- ¡Morgan! – Grité de nuevo esperanzada a que me escuchara levantándose de la cama

- ¿Lucina?

La escena de hace dos días se repetía de nuevo. ¿Y si era Inigo detrás de la puerta? Aunque la voz se diferencia por algún tono, no dejaba de temer.
La puerta se abrió dejando ver a Morgan con una bandeja de comida y calmándome un poco más.

- Morgan… - Solté un suspiro de alivio

- ¿Estás bien? – Preguntó acercándose y dejando la bandeja en una mesita al lado de la cama – Te ves pálida

- Sí… No es nada

Eso pareció no convencerlo.

- Aquí hay algo que preparé yo. Mi madre me envió una carta donde me dijo que llegó a Plegia esta madrugada y que me esperará en Ferox lo más pronto posible. Así que, puedes quedarte y lo que necesites es-

- Voy contigo – Lo interrumpí

-… … ¡¿Qué?! ¿Irás conmigo a Ferox?

- Ayer me salvaste la vida y es lo menos que puedo hacer… Por favor

Su cara mostraba confusión y eso me lo demostró con sus movimientos de negación

- ¿Qué? – Pregunté

- Es que… - Torció la boca – Quiero negarme, pero si te dejo sola, me preocuparé más

- Por eso no tienes opción más que llevarme

Se rascó la mejilla derecha con el dedo índice mientras soltaba un suspiro de resignación.

- En ese caso, ya debes desayunar

- Claro

Tal vez, mi hermano había heredado el color de cabello de mi padre y algo de su habilidad en esgrima, pero en inteligencia, carisma, distracción y buen sazón, lo había heredado todo de mi madre.

- Por cierto – Hablé desatando las riendas de Altea del tronco - ¿Por qué debes ir a Ferox?

- Mi madre tuvo un extraño sueño – Comenzó a relatarme metiendo agua y comida en una mochila – Dice que había una chica, una especie de sacerdotisa oscura que irrumpía nuestra paz.

-…

- Y que llegaba otra chica… Una princesa. Rodeada de, a quien mi madre llamó "Héroes Míticos" que lograban derrotar a la Sacerdotisa y regresar todo a la normalidad

- ¿Cómo que todo a la normalidad? – Seguí mientras le ponía a Altea la montura que Morgan me prestó

- No lo sé – Alzó los hombros mientras recogía la mochila – Pero ella me dijo que tenía que ver con los dos. Te llamó "Pronosticadora" y a mi "Regalo lejano". Por eso te aceptó ayer, más que por tu acción

- Ya veo…

- Iremos a Ferox porque mi madre dice que allí, te explicará el asunto mejor

- Pudo habérmelo dicho aquí

Subí a mi yegua y le ofrecí mi mano

- Vamos

- ¡¿Q-Qué?! – Comenzó a tartamudear mientras su rostro se cubría de rojo – P-Pero y-y-yo…

- No será la primera vez – Lo interrumpí tomándolo de la mano y jalándolo – Solo así llegamos más rápido

- E-Está bien

Subió detrás de mí y se aseguró de no caer mientras yo tomaba las riendas con seguridad y fuerza.

- L-Listo

- Bien… - Me dirigí a Altea – Vamos, linda. Llévanos a Ferox

Ella relinchó en forma de afirmación. Comenzó a trotar con lentitud y mientras cruzábamos la ciudad, varios niños miraban admirados y sorprendidos.
Una vez fuera de la ciudad, aumentó la velocidad hasta que el trote se convirtió en galope. Sentía que Morgan apretaba el lugar donde se sostenía con nerviosismo y miedo, tal vez, por el pensamiento de que llegase a caer durante el viaje.

- Lo siento – Dijo en voz baja – Es la primera vez que viajo a caballo

- Está bien

Le ordené a Altea que bajara la velocidad para que Morgan se tranquilizara.
Llegamos a la planicie del este de Ylisstol y varios recuerdos me inundaron. Detuve a Altea y bajé.

- ¿Lucina…?

Caminé casi sin rumbo, pero llegué a una zona. Una gran piedra dónde, le salvé la vida a Lissa y volví a ver a mi padre aún sin ser yo, donde oculté mi miedo y tristeza debajo de una máscara.

- ¿Lucina? – Preguntó Morgan con tono preocupado - ¿Pasa algo?

Pero también, dónde perdí a Morgan y lo dejé sólo en aquellas ruinas y que gracias a mí, perdió sus recuerdos más preciados, su vida.

- ¿Lu…? ¿En serio estás bien?

- Sí… - Sonreí – Vamos

- ¡AAHH!

Ese grito nos detuvo antes de subir a Altea. ¿Quién era…? Parecía estar en problemas.

- ¡Lucina! – Gritó mi nombre

Reconocí la voz en segundos, pero creyendo que no era verdad que el dueño de la voz estuviese tan cerca.

- ¿Eh? ¡¿Inigo?!

Miré a mi alrededor buscando la voz de quien creía, era Inigo, pero no lo encontraba, posiblemente era mi gran imaginación. Le indiqué a Morgan seguir con nuestro viaje, acomodé la montura para volver a montar, pero la voz seguía gritándome.

- ¡Lucina!

- Lucina, mira

Dirigí mi mirada hacia donde Morgan señalaba, y comencé a temer. ¡Realmente era él! ¡¿Cómo era eso posible?! ¿Por qué estaba solo aquí?

- ¡Inigo!

Saqué mi espada y corrí a él al verlo rodeado de…

- ¿Qué es un "Risen"? – Preguntó Morgan

Creí que eso sólo era obra de Validar, Aversa e incluso Grima… Pero…. Esta es otra historia, ellos no conocen la magia de este tipo. La única capaz de hacerlo… Era Lana

- Es… algo complicado… ¿Conoces los tipos de magia, no?

Comencé a relatarle qué era un Risen y quienes, sin señalar a alguien, los podían invocar.

-…Oh…

No creí que me entendiera. De su mochila, sacó un tomo de magia Elfire y lo abrió.

- No me dijiste que sabías magia – Comenté

- Mi madre me enseñó – Sonrió apenado – Ahora lo sabes

Morgan pronunció el hechizo inicial provocando una gran bola de fuego que lanzo y acertó en la espalda del Risen que había alzado su garra al rostro de Inigo.

- ¡Lucina! – Expresó maravillado y sorprendido

- Tranquilo, Inigo – Hablé con voz reconfortante mientras terminaba de clavarle mi espada a uno de ellos – Ya llegué

Su rostro era de admiración total; Me recordaba a mí cuando veía a mi padre, o a Morgan al ver a mi madre.

Y sin querer, la batalla contra estos seres comenzó. Las ruinas de los fuertes nos proporcionaban seguridad, un gran esquive aunque éstas caían a las garras de los monstruos.

Los árboles también eran demasiado útiles, aunque un poco a decir verdad.

- ¡¿No traes una espada contigo?! – Le grité a Inigo mientras sacaba mi espada atorada en un tronco - ¿Qué tonto sale de viaje sin una arma?

- ¡Lo siento! – Me gritó agachándose ante el ataque de un risen - ¡No creí que cosas como estás aparecerían!

- Toma la mía

Morgan le pasó su espada de acero dejando a Inigo sorprendido.

- Pero…

- Tengo un tomo conmigo – Lo alzó mostrándoselo - ¿Lo ves? ¿O acaso no sabes ocupar una espada?

Inigo se levantó con decisión y atravesó la cabeza sin esqueleto de un Risen que se abalanzó contra Morgan.

- Mi padre me enseño, ¿Ves?

- Nadie supera las habilidades de m i madre al enseñarme

Y así…. Los pocos Risen que quedaban, terminaron desvaneciéndose. No era para defensa, era por competencia.

- ¡¿Lo ves?! ¡Te gané! – Rió Morgan haciendo una pose de victoria alzando su tomo

- ¡Ni lo creas! – Lo imitó Inigo alzando su espada, ambos sobre una gran roca - ¡Yo derroté a más que tú!

- Eso no importa – Hablé guardando mi espada y acercándome - ¿Qué haces aquí, Inigo?

- La carta llegó hace unas horas – Explicó mientras le regresaba su espada a Morgan – Padre me ha mandado por ti en cuanto se enteró.

- ¿Padre? – Preguntó Morgan - ¿Quién es su padre?

- ¡Nuestro padre! – Se señaló a él y a mí mientras alzaba la voz - ¡El Rey de Ylisstol! ¡Chrom!

Solté un suspiro ante la mirada de Morgan. Intentó hablar, pero nada salía de su boca.

- ¿Te has quedado maravillado de nuestro poder?

- No – Soltó – Tú no pareces de la realeza, Lucina sí. Tú parece un payaso

Tuve que cubrirme la boca para no soltar una gran carcajada ante la cara de indignación de Inigo.

- Oye, niño…

- Como sea – Interrumpí – Ya dije que iría a Ferox con Morgan

- ¿Morgan? – Preguntó señalándolo - ¿Así te llamas?

- ¿Algún problema? – Frunció el ceño

- No, no… - Me miró – Este niño… ¿Es quién dices tu hermano menor?

- ¿Tu hermano menor? ¿El hermano de Luci? Oh, eso me halaga

- Mejor regresa a casa – Cambié la conversación regresando hacia donde dejamos a Altea

- ¡No! – Se abrazó a mi brazo - ¡¿Y si esas cosas vuelven a aparecer?! ¡Estás loca al dejarme ir solo!

Parece ser que Morgan se había cansado de la situación, quería irse ya.

- Ve, Lucina. Puedo ir solo

Y comenzó a caminar lejos de nosotros, incluso ignoró a Altea quien se interpuso en su camino. Con la cara que le hice, Inigo me soltó

- ¿Eres un niño o qué? – Lo regañé

Comencé a ir tras Morgan, hasta que lo alcancé

- Espera, Morgan-

- ¿Ese es tu hermano? – Se detuvo cruzándose de brazos - Si yo fuera tu hermano como él dijo, te dejaría ir para que ayudes a otros y no dependería mucho de ti

- Lo sé – Le revolví el cabello mientras sonreía – Por eso lo eres

- ¿Soy qué…?

- Eh… El chico que acompañaré. Mi padre se enojará, pero…

- ¡Lucina!

Ambos nos giramos y miramos sorprendidos. Mi hermano, en este lado de la historia, estaba frunciéndome el ceño mientras se cruzaba de brazos, parecía resignado a algo, quizás, una decisión que le costó aceptar.

- Iré con ustedes

No tuve más remedio que aceptar.


Sé que es día de los inocentes, sólo si lees esto el 28 de Diciembre o el día en que realmente se realicen las bromas, pero lo que yo diré no es una. Dejaré Fanfiction y los únicos fics que se seguirán subiendo y que dejaré son:
- Futuro Erróneo/Future Past/Ajedrez. (Fire Emblem)
- So Close (Fire Emblem)
- What if?/If
(Fire Emblem)
- The Hero's Shade
(The Legend of Zelda)
- Mi sueño (The Legend of Zelda)

Las demás se cancelarán y posiblemente borrarán. Si alguno quiere la culminación de alguna de las historias, se las haré llegar personalmente, tal es el caso de "The Land of our memories" con un conocido mío.

Realmente no es una broma, así que los veo después.

¡Hasta el próximo!