Capítulo 1: Melodía de infancia
~ 10 años antes ~
- Espérame Kazu-nii, no me dejes por favor - gritaba una niña de 6 años de ojos color miel y cabello del mismo color mientras corría apresuradamente detrás de un niño de 7 años de cabellos azabache.
- No lo haré, si no te das prisa te dejaré atrás
- Kazu-nii te lo ruego, espera - en ese momento la pequeña niña resbaló por su rápido andar cayendo de bruces en el campo en el que corría.
Viendo como la pequeña ojimiel caía y comenzaba a llorar fuertemente el niño de cabellos azabache frenó y regreso por el camino que antes había recorrido para ir a ayudar a la niña.
- ¿Estas bien mi pequeña Asuna? - preguntó realmente preocupado mientras la ayudaba a incorporarse.
Sólo pequeños gemidos y sollozos era lo que podía soltar la niña mientras era abrazada por el niño mayor, siendo este correspondido por la pequeña con mucho más fuerza. A lo lejos escucharon una voz de una mujer llamarlos
-Kazuto, Asuna-chan ¿Dónde están?
-Aquí estamos mamá – contesto el pequeño ojigris
Cuando la joven mujer de cabellos y ojos negros como la noche llego junto a los niños se sorprendió al ver la escena que tenía frente a ella, con su hijo abrazando protectoramente a la dulce niña mientras esta se aferraba a él como su tabla de salvación, esta escena solo provocó una sonrisa en la joven madre. Ella y su jefe/amigo Shouzou acertadamente predijeron que se volverían familia tarde o temprano, sabían que sus pequeños hijos terminarían juntos desde el momento en que fueron presentados el uno al otro por los adultos, contrario a lo que creía su marido, que su hijo se terminaría enamorando incestuosamente de la hija de su hermana mayor Midori ¡JA! Ella primero manda a su hijo al otro lado del mundo junto Asuna-chan antes que permitir que su hijo se fije en otra, tenía la firme creencia que Asuna sería la mejor nuera cuando se casara con su hijo. Ella pudo notar como la personalidad protectora, una característica nata de su esposo, surgía en su hijo al mirar a la pequeña Asuna por primera vez, mientras que la pequeña Asuna pasó de estar jugando con tierra a limpiarse inmediatamente al ver a su hijo y actuar como una dama a pesar de los pocos tres años que tenía aunado a esto las mejillas sonrojadas de la joven, se podría apreciar que parecía cualquier princesa siendo presentada a su galante caballero.
- ¿Kazuto que fue lo que sucedió? ¿Por qué Asuna-chan esta toda llena de tierra?
- Asuna se calló mientras corría, mamá – dijo el pequeño pelinegro con una mueca de preocupación, preocupando a su vez a la mujer pelinegra.
- ¿Estás bien Asuna-chan? – la pequeña niña de cabellos color miel solo se limitó a abrazarse más fuerte a su amigo mientras emitía otro sollozo – Asuna-chan ¿Me dejarías revisarte? Anda que no te voy a lastimar, sólo quiero saber si estás bien.
- Estoy bien – se escuchó la voz de la pequeña de forma amortiguada y baja porque esta mantenía la cabeza enterrada en el cuello del pelinegro. – Kazu-nii, va a hacer que me mejore pronto.
- ¿Ah? Así que, si estas lastimada, dime Asuna-chan ¿Dónde es que te va a curar mi pequeño Kirito?
- … en mi rodilla, me duele mucho – Se escuchó de nueva cuenta la voz de la pequeña marcada por sollozos mientras el pelinegro podía sentir como su cuello iba humedeciéndose de nueva cuenta, asustándose por ello apretó más al pequeño cuerpecito que se aferraba a él mientras veía a su madre con una mirada aterrada, gracias al hecho de que él no sabía cómo actuar en una situación así no como curar a Asuna. Aprovechándose de la confianza ciega que su pequeño Kirito le tenía la pelinegra, como no queriendo la cosa, le confió a su hijo un secreto en voz baja casi vocalizando para que la pequeña no lo entendiese, que sabía bien que curaba cualquier herida.
- Kirito, cuando una chica siente dolor el mejor método para curarlo es un beso en la mejilla – cuando su hijo capto las palabras de su madre, se sonrojo a más no poder mientras esta sacaba rápidamente su celular y le tomaba una foto a la carita sonrojada de su hijo.
Kirigaya Kazuto, Kirito como lo llamaba su mamá, no era ningún cobarde y si hacer una cosa así le quitaría el dolor a la ojimiel entonces él lo haría, arriesgándose a morir por el calor que se acumulaba en su cara y si así fuera todo el mundo diría que murió por el bien de alguien más, quedaría marcado como un héroe parecido a los de los cuentos que le leía su papá antes de dormir donde los héroes se sacrificaban por salvar el mundo.
Con esas ideas en su mente el pequeño agarro con sus manitas el rostro de la niña para levantarlo y darle una caricia suave y torpe con sus labios, propia de su edad, en la mejilla de la niña – ¿Ya te ha dejado de doler Asuna?
Con la acción del pelinegro la pequeña se sonrojó de sobremanera, por un momento no supo que decir pero después de eso levanto su mirada hacia el niño, mirándolo con molestia - ¡NO! Kazu-nii eres un tonto – disparando de nueva cuenta su llanto pero ahora negándose a abrazar al aprovechado de su amigo. El niño se quedó desconcertado mientras la escuchaba ver llorar se giró para ver a su madre que sostenía su teléfono mientras reía calladamente lo que lo hizo comprender todo, su madre le había jugado una broma. Mirando de forma indignada hacia ella el niño se haría una promesa mental de que se vengaría cuando volvieran a jugar video juegos.
- Vamos Asuna-chan deja que te cure la rodilla, ya que mi pequeño Kirito no sabe hacerlo.
- Si, Yui-san
- Oh no, Asuna-chan puedes llamarme mamá, algún día serás mi hija política, así que tienes que acostumbrarte a llamarme así – decía la pelinegra mientras tomaba la mano de la pequeña y la dirigía rumbo a la casa de la niña para pedirle a alguno de los criados que le diese material para curar la rodilla raspada.
- ¿Hija podita? ¿Qué es eso? – mientras la niña preguntaba esto, un joven de cabello rubio y ojos del mismo tono miel que los de la niña hacia aparición en el gran jardín de la mansión, cuando la mujer apenas abría la boca para contestar fue detenida por la voz de este.
- No necesitas saberlo hermana, es mejor que lo olvides, la tía Yui a veces dice cosas raras es mejor que no le pongas atención – dijo enfáticamente el joven mientras recibía una mirada burlona de la madre del pelinegro – he venido por ti, papá dice que es hora de irnos, tenemos que llegar con mamá a la reunión familiar de los Yuuki
- Ah que triste… y yo que pensé que Asuna-chan se quedaría un rato más, a jugar con mi pequeño Kirito – pero esta fue monumentalmente ignorada por el joven que llevaba cargando a su pequeña hermana, cuando ninguno de los Yuuki se podía ver en la distancia, la joven madre se giró hacia su hijo para molestarlo un poco. – Kirito no besaste de forma lo suficientemente amorosa a Asuna-chan por eso es que su rodilla siguió doliendo
Por respuesta del pequeño solo recibió una mirada indignada acompañada de mofletes inflados y sonrojados a lo cual la mujer respondió sacando su celular nuevamente para tomar una foto de su dulce hijo.
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~ Tiempo actual ~
Hacía calor, demasiado calor
En el lugar sólo se podían escuchar sus jadeos y gemidos, aunque era natural ya que solo había dos personas en ese lugar y su novia no hacia ruido alguno, se mantenía estática en el piso con la vista hacia arriba viendo hacia él, completamente embelesada suspirando de vez en cuando.
El sudor corría por su piel a raudales, tenía el cabello despeinado y pegado a su frente; estaba ya demasiado cansado por el esfuerzo, Asuna y él tenían más de dos horas ahí, ya debería de parar y regresar pero no podía era como si hubiese una fuerza sobrenatural que lo obligaba a continuar no importa lo cansado que se sintiera. Casi podía sentir la adrenalina corriendo por sus venas, se notaba el acelerado latido de su corazón en su pecho descubierto, estaba a punto de llegar a su límite, ¡Dios! Un poco más, ya casi…
Repentinamente la puerta del lugar fue abierta de golpe y se escuchó una fuerte voz retumbar por todo el lugar – ¡KAZUTO! Amigo ya no puedes seguir entrenando en este Dōjō, la práctica de los principiantes está a punto de comen… – se detuvo abruptamente al ver a una pequeña figura de larga cabellera sentada sobre sus rodillas con un grácil uniforme blanco con detalles rojos propios de la rama artística de la escuela a la que asistían, esta se encontraba mirando fijamente a su amigo sin pestañear, maldito fuese su amigo Kazuto y su maldita buena suerte al tener por novia a esa diosa perfecta.
- Ya lo sé Ryoutarou hace rato que me di cuenta que ya me había pasado de mí hora y media de entrenamiento, estaba a punto de terminar – cuando se acercó a su amigo pelirrojo notó que este no despegaba la vista de su novia que se encontraba sentada en el piso, viéndola de la misma forma que ella lo veía a él mientras entrenaba, por algún extraño impulso levanto su shinai y le dio de lleno en la espalda para despertarlo de su ensoñación haciendo que este se callera de bruces en el piso, el estruendo de la caída hizo que su novia se despertara de su ensoñación y dejara de verlo tan fijamente.
- ¿Kirito ya ha terminado la práctica? El tiempo sí que pasa rápido, tengo la sensación de que acabo de sentarme a verte entrenar kendo – término por decir su novia mientras soltaba una risilla.
- De hecho me he pasado de tiempo, ya pasa de las 4:00pm y se supone que mi tiempo privado en el Dōjō terminaba a las 3:30pm
- ¡Oh no! Se supone que debía estar en el estudio de grabación Karorin a las 4:30pm – dijo la chica de manera preocupada, al ver la mirada desconcertada de su novio prosiguió a explicar – olvide decírtelo, pero hace unos días un representante de Karorin hablo con Kaete-san para ver la posibilidad de que yo fuera seiyuu del nuevo anime que van a producir; hice un par de pruebas y Kaete-san negocio algunas cosas, al final termine siendo seiyuu de la protagonista y voy a cantar el opening, él anime se llama Let's Fall in Love y se supone que es una adaptación del popular manga pero como yo no leo mangas no sé nada de eso, aun así me parece súper emocionante trabajar como seiyuu.
- Te llevaré en mi motocicleta, la tengo afuera de la escuela, deja que me quite el hakama y me bañe, te prometo que llegaremos a tiempo – mientras su novio se fue corriendo a toda velocidad la pelimiel noto a la persona tirada en el piso, aparentemente desmayada - ¿Ryoutarou-san? ¿Te encuentras bien?
- Si, Asuna-san parece que tú eres la única que se acuerda de mí – comento el pelirrojo desde el piso mientras trataba de incorporarse
- No digas eso Ryoutarou-san, de seguro Kirito-kun no te vio, por cierto ¿Cómo llegaste a caerte así? – termino por preguntar ella con cara de desconcertada e inclinado la cabeza un poco, el muchacho se quedó viendo fijamente petrificado en el acto, a la chica preguntándose si ella bromeaba pero al ver que no era así dio un respiro resignado, a veces su mejor amigo era un exagerado, como podía llegar a sentir celos de alguien cuando parece que la Asuna no es capaz de ver a nadie más allá de su novio.
- Estoy listo Asuna, hay que apurarnos – dijo el pelinegro mientras ingresaba al lugar vistiendo el típico uniforme completamente negro de la rama deportista de la escuela, para tomar sus cosas, para dirigirse a toda prisa al estacionamiento de su escuela, tenía que ocuparse de que su novia llegara a tiempo a su cita.
- Adiós Asuna-san, nos vemos Ki-ri-to – dijo su mejor amigo ganándose una mirada de muerte del pelinegro.
Cuando se retiraron del lugar y se dirigían a toda prisa al estacionamiento de la escuela esquivando al alumnado, había demasiada gente en la escuela, la mayoría usaba el uniforme azul con detalles blancos propios de la rama académica de la escuela, unos pocos usaban el uniforme negro de la rama deportiva y, exceptuando a su novia, no se encontraba a nadie con el característico uniforme blanco con rojo de la rama artística aunque eso era obvio la mayoría de ellos salían a sus estudios de grabación o le que sea que hicieran después de clases, era raro ver a alguno de ellos paseando por ahí. Sólo a esa ridícula escuela de niños ricos se le ocurría poner un uniforme distinto según los "talentos" de cada alumno, la única razón por la que él se encontraba estudiando ahí caminaba a toda prisa a su derecha, cuando llegaron al estacionamiento, Kazuto le ofreció el casco más pequeño a la ojimiel, recordando la anterior burla de su tonto amigo se dirigió hacia ella mientras le abrochaba el casco – Asuna te he dicho muchas veces que no me llames Kirito en frente de otras personas.
- Lo siento Kirito-kun te lo juro que no lo hago a propósito simplemente se me escapa, no lo puedo controlar
- Entonces ya no me llames Kirito, simplemente llámame Kazuto después de todo ese es mi nombre.
- Pero… tu sabes bien porque te llamo así y no voy a dejar de hacerlo – termino por decir su novia de forma molesta y digna, como siempre que él decía algo que a ella no le gustaba, estaba acostumbrado así que no le tomo importancia, nunca lo admitiría pero estaba secretamente feliz de que Asuna se negase a llamarlo por su nombre, el hecho de que lo llamase Kirito aliviaba un poco el dolor y lo hacía amarla más.
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~ 9 años antes ~
Un pequeño niño de 8 años de cabellos oscuros se encontraba sentado en un columpio sin balancearse, tenía una mirada vacía y muerta con los ojos rojos y lágrimas corriendo por sus mejillas, sus ropajes negros se notaban a distancia en el claro día.
- Kazu-nii – escucho que lo llamaba una femenina voz que él conocía muy bien con su cabello finamente trenzado y usando ropajes tan negros como los de él, su primer pensamiento fue ignorarla pero luego recordó lo que su madre le dijo "los chicos geniales no lloran frente a las princesas, Asuna-chan es tu princesa así que no llores frente a ella mi Kirito" comenzó a tallarse las lágrimas pero lo que estaba tratando de evitar pensar regreso de golpe a él
Ah, su mamá
Ella… se había ido y ya nunca iba a regresar
Su papá… también se fue y el tampoco nunca regresaría
Sus papás se habían ido al cielo
Sin él
Lo habían dejado atrás, lo habían dejado SÓLO
De repente, sin que él pudiera detenerlo más lagrimas comenzaron a derramarse de sus ojos haciendo preocupar a su pequeña amiga que de inmediato se acercó a él haciendo que el niño retrocediera y se tapara la cara de ella, no quería que lo viese así, le prometió a si mamá que nunca dejaría que Asuna lo viera llorar porque él era un chico genial, aunque se mamá se fue sin él continuaría cumpliendo su promesa – Kazu-nii debemos regresar, los adultos están preocupados por ti, en cualquier momento llegarán
- ¡Vete Asuna, no quiero ver a los adultos!
- Pero Kazu-nii, tu tía Midori parecía muy preocupada por ti, debemos regresar – la ojimiel no supo porque pero sus palabras asustaron al pequeño pelinegro
- No quiero, no quiero ver a la tía Midori, voy a huir para que ella nunca me encuentre
- Pero Kazu-nii eso es tonto – acercándose al pequeño pelinegro y tomando su mano la niña acotó de la forma más firme que pudo a la vez que lo jalaba para regresar a la casa de mamá-Yui – regresemos ahora
- ¡NOOO! Ella quiere borrar a mamá y papá, no lo permitiré, si me voy con ella, querrá quitarme a mis papás por eso voy a huir lejos donde ella no pueda hacerlo – termino por gritar completamente alterado el pequeño tratando de zafarse del agarre de la ojimiel pero parecía imposible soltarse, no entendía porque, Asuna era una debilucha siempre que jugaban, como era posible que lo agarrara con tanta fuerza en este momento.
- ¿A qué te refieres Kazu-nii? – al ver la mirada interrogante de su pequeña amiga, dudo por un segundo si confiar o no en ella pero al final se dijo que era tonto dudar, era Asuna, su mejor amiga y su compañera del alma, según su mamá, sea lo que sea que eso significara.
- Escuche a la tía Midori hablar con el tío Minetaka, dijeron que me llevarían a su casa lejos, también que no se llevarían nada de la casa de mis papas y discutían si la van a vender o no, incluso los escuché decir que me comprarían cosas nuevas. Ellos quieren que me olvide de mi mamá y de mi papá, van a desaparecerlos de mí, que tal si con el tiempo de verdad termino olvidando a mis papás, si eso pasa nunca los volveré a ver y no quiero eso ¡NO QUIERO!
Después de su discurso el pelinegro empezó a llorar con más fuerza preocupando aún más a la ojimiel, sintiéndose desesperada y sin saber qué hacer, de repente se le vino la mejor idea que había tenido en sus siete años, armándose de valor se acercó al ojigris y le tomo de ambas manos, apretando sus manos entre las de ella le dijo de la forma más suave y firme que pudo – Kazu-nii tu nunca vas a olvidar a mamá-Yui ni al tío Satoshi-san, yo te lo prometo, no dejare que lo hagas.
- ¿Cómo vas a hacer algo así?
- mamá-Yui dijo que tú y yo éramos compañeros del alma, entonces siempre lo vamos a ser, no importa el tiempo que pase así siempre recordaremos a mamá Yui, incluso aunque hayamos cumplido veinte años lo seguiremos siendo
-¿Veinte años? Eso es mucho tiempo
-Por su puesto Ka… Kirito-Kun – la forma en que lo llamó la pequeña lo sorprendió un montón por un momento no supo que hacer pero viendo fijamente a su amiga y su seguridad, termino por convencerse, ella no dejaría que olvidara a sus papas, de repente ella puso una mirada de sorpresa como si hubiese recordado algo importante – Ya sé, en la escuela de música me enseñaron una canción hace tiempo, se la canté a mamá Yui pero ella me pidió que te la cantara en tu cumpleaños, lo haré ahora, espérame aquí Kirito-Kun.
Tomando distancia de los columpios en los que se encontraban y subiendo a una resbaladilla que se encontraba cercana a ellos en ese parque la pequeña Asuna se puso a cantar con voz fuerte y clara…
Himo wo toite mieta kokoro no oku
(Desatando las cuerdas puedo ver en lo profundo de tu corazón)
Dareka no tame ni jibun wo kizutsuke
(Por el bien de una persona te hiciste daño a ti mismo)
Chiisana kono te de mamoreru you
(Con estas pequeñas manos yo puedo protegerte)
Tsuyoku tsuyoku negau
(Yo firmemente, firmemente deseo eso)
hoshi no nagareru yoru ni
(En una noche de estrellas fugaces)
Ese día Kazuto Kirigaya aprendió que se podía llorar de felicidad aun cuando se estuviese triste, mientras las lágrimas se derramaban por sus mejillas se prometió internamente que él nunca se separaría de Asuna.
yozora ni suikomareru ikusen no matataki
(Las miles de estrellas que aparecen en el cielo nocturno)
Itsuka anata ni todoke ni yukemasu youni
(Espero algún día poder darte eso)
Kono uta ni noseru ne egao no tane wo
(Esta canción que traerá una sonrisa a alguien)
itsuka anata ga hana wo sakasemasu youni
(Espero que algún día puedas ver las flores florecer)
Yozora ni uta wo nosete chiisana mahou wo kakeru
(Envio mi canción dentro del cielo nocturno, ¿está bien? Con una pequeña magia)
Zutto hitori de kurushimanai de hoshii no
(Yo no quiero estar sufriendo por mí misma para siempre)
Hoshizora wo miagete negai goto wo suru ne
(Miro hacia el cielo estrellado y pido un deseo)
Itsuka mabayui egao sakimasu youni
(Que una sonrisa radiante pueda florecer algún día)
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~ Tiempo Actual ~
- No puedo creer que me hayan pedido que yo componga el opening del anime, ¿No es maravilloso Kirito-kun?
- Sí, claro - contestó el novio de la ojimiel mientras ahogaba un bostezo, era muy tarde, quien diría que grabar conversaciones para un anime se llevara tanto tiempo, además esa gente salió con la sorpresita de que querían que su novia se encargara de componer una canción para el opening, que acaso la tonta representante de su novia no podía ver que ella ya trabajaba demasiado, pero claro ve los ceros del contrato aumentar y se olvida de todo, su novia estaba tan emocionada con esto que no podía ver el exceso de trabajo al que estaba siendo sometida – vamos, te llevó a tu casa
- Oh, Kirito-kun lo lamento tanto, no creí que se llevara tanto tiempo esto y tu mañana tienes exámenes ¿cierto? Debiste de haber regresado a tu casa desde temprano
- No seas tonta, nunca te dejaría ir sola a tu casa – concluyo dándole un golpe en su frente cuando iban a subir a su moto fueron detenidos por un grito a la distancia, el conocía muy bien ese grito, tanto que fue imposible que no se irritara en automático.
-Asuna espera, no puedes regresar a tu casa en esa trampa mortal, yo te llevare en mi auto además necesito hablar contigo de la firma de autógrafos que vas a dar por el éxito de tu tercer sencillo – dijo con una mirada irritada hacia el joven la representante de la muchacha.
- No. Yo la traje, yo la llevo; mi moto no es ninguna trampa mortal – dijo decidido, esa mujer siempre trataba de meterle ideas raras en la cabeza a su novia, sobre como él detenía su crecimiento musical y todas las desventajas de su relación. Sabía que Asuna nunca se doblegaría a la voluntad de su representante pero aun así lo irritaba de sobremanera.
- Esta bien Kaete-san eso lo podemos hablar mañana por la mañana, en nuestra reunión diaria antes de clases, no es tan urgente, me iré a casa con Kirito-kun - dijo la ojimiel adelantándose a una posible pelea entre el objeto de su amor y su representante. Pero al escuchar sus palabras el joven no pudo evitar la mueca burlona que le dedico a la representante de la joven, claro, sin ser visto por la joven – Vamos Kirito-kun
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Una vez frente a la casa, mansión, de la joven los muchachos descendieron de la motocicleta, una vez llegaron hasta la entrada se observaron fijamente acercando sus rostros al otro para fundir sus labios en un beso, la presion de los labios del otro los consumió, los despertó. La boca del otro era lo unico en lo que podian pensar, lo unico en lo que querian pensar. Un maravilloso calor se deslizo por el cuello de de ambos, extendiéndose a través de sus pechos. Se besaron suavemente siguiendo el patrón de los labios del otro, al terminar el beso como si algo estuviese programado en ambos se aferraron al otro. La pelimiel fue la primera en romper la atmosfera que los rodeaba- Hasta mañana Kirito-kun
- Hasta mañana Asuna, vendré a recogerte
- No te preocupes probablemente Kaete-san me llevará a la escuela, nos vemos en el almuerzo.
Maldita sea
Aunque él hubiera ganado la batalla de esta noche se sentía como que la mujer le había tomado ventaja porque sin darse cuenta lo había dejado sin ver a su Asuna hasta la hora del almuerzo del día siguiente, mientras le dedicaba una sonrisa a su novia que ya se encontraba entrando en su mansión él se dirigió a su moto, después de todo tenía que estudiar para mañana.
Había algo, un pequeño malestar en su cuerpo que no lo dejaba estar en paz, como si sintiera que los problemas se avecinaban pero no podía saber el porqué de esto, hasta que repentinamente recordó las palabras de Kaete, "la firma de autógrafos que vas a dar por el éxito de tu tercer sencillo".
¡Rayos! Lo último que necesitaba en épocas de exámenes era eso, pero de seguro su novia no se negaría. No importaba lo que fuera, Asuna nunca se negaba a un trabajo, lo cual era una sorpresa para el que se mantuviera en los primeros lugares del ranking de promedios en la escuela, estaba por encima de muchos de la división académica, a pesar de que pertenecía a la división artística y ahora él tendría que preocuparse de un montón de fanáticos raros, psicóticos y obsesionados con su novia. Aprobar los exámenes a un promedio razonable para que sus tíos no se desilusionaran de él y entrenar más kendo, las preliminares del torneo regional estaban a la vuelta de la esquina y si quería seguir en su elitista escuela tenía que llegar a un lugar razonable. Obtener un destacado lugar no era problema para él, el año pasado quedo como el tercer mejor lugar del país en el torneo nacional de kendo; pero como que ese tercer lugarlo fastidiaba un poco, aunque no le gustase el kendo y solo lo practicaba para estar en la misma escuela que su novia, no toleraba no ser el mejor. Al ver la hora decidió apurarse un poco más, su tía Midori ya podría estar preocupada por su tardanza
Un día de estos me saldrá una ulcera
Continuará…
Se supone que este fic, solo se trataría de humor y romances pastelosos, no entiendo cómo es que todo lo que toco se convierte en drama y cosas tristes. Trataré de mantener el drama al mínimo
La canción que Asuna le cantó a Kazuto se llama "Hoshi no nagareru yoru ni"
Recupere mi vieja cuenta de Tumbrl para subir cosas de este fic, ahí voy a ir cargando todas las canciones que mencione e imágenes referentes a los capítulos, ah y en un rato subo una imagen spoiler del capítulo tres nevereverlandforever. tumblr es mi cuenta, sin los espacios.
Lamento mucho la tardanza pero con el trabajo y la escuela se me hace muy difícil tener una chance para escribir el fic, aunque disfruto mucho haciéndolo. Prometo que la actualización nunca va a tardar más de una semana. Díganme que opinan de este fic y gracias por leer
PD: perdón por la cacografía y los horrores de ortografía, no me gusta releer lo que ya escribí así que probablemente se me vayan una o dos cosas.
