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Capítulo 4: Melodía de matrimonio
─ Asuna ¿Qué te parece esta tienda? ─ pronunció una adolescente de cabellos castaño oscuro, casi negro y de gafas mientras movía su mano, apuntando con su dedo el lugar que quería indicar.
Al escuchar la pregunta proveniente de su acompañante la chica giró la vista hacia donde señalaba su mano, encontrándose con unos aparadores llenos de ropa adecuada a su gusto, juntó sus manos y dedicó una candorosa sonrisa a su amiga.
─ Ese lugar es maravilloso, excelente vista Sinonon ─ la recién nombrada sonrió por inercia al escuchar el apodo que no había escuchado desde su niñez, antes de que su vida fuese un caos, el apodo favorito de su padre. Fue repentinamente tomada de su mano derecha por la chica que estaba a ese lado de su cuerpo, se dispuso a avanzar hacia el lugar siendo arrastrada de forma perezosa por su amiga
Que cálida es esa palabra
Al entrar al lugar, la chica de cabellos largos no pudo evitar señalar ─ Parece que aquí venden pijamas también, busquemos unas nuevas para esta noche.
A la castaña le impresionó el poder del contacto humano, solamente había tomado unos segundos para que el calor que poseía esa pequeña y delicada mano que tomaba la suya, le transmitiese una cantidad inmensa de calor; que viajó rápidamente por su brazo hasta su siempre congelado corazón derritiéndolo con una rapidez casi mágica, o tal vez no era el contacto humano, si no la calidez que esa chica lograba transmitirle con tan solo dedicarle una mirada. La fuerza de la mirada ambarina era el ideal que ella buscaba, esperaba algún día ser tan fuerte como ella.
Ambas adolescentes pasearon alrededor de la tienda escogiendo modelos de ropa de diferentes tipos, era una tienda grande y surtida, y la chica de ojos miel parecía muy motivada arrastrando a su acompañante de un lado a otro, encontrado nula resistencia por parte de la chica de cabellos cortos. Entre risas discretas, sonrisas y muto entendimiento sin palabras las chicas pasaron la mayor parte de su tarde escogiendo y probándose ropa. Una vez que estuvieron satisfechas, se dirigieron a pagar a la caja cada conjunto que habían adquirido tomadas de las manos, en toda la tarde apenas y habían soltado sus manos, manteniéndolas juntas la mayor parte del tiempo. Poco antes de llegar frente a la caja, la chica de lentes vio la cantidad inmensa de ropa que los trabajadores empacaban para ellas con sorpresa, no llegó a darse cuenta en que momento habían adquirido tantas prendas, iba a expresar su sorpresa a su acompañante cuando notó que ya no estaba junto a ella, la mayor había soltado su mano y separado de ella en el momento en que se quedó ensimismada en la ropa.
Giró sobre su propio eje buscándola por toda la tienda, encontrándola relativamente cerca de ella, en la zona de la ropa interior; al parecer había visto algo de su agrado, en cuanto se acercó a ella por la espalda de la forma sigilosa propia de ella, quiso ver que era lo que había llamado su atención pero solo pudo ver enormes bragas blancas con borreguitos frente a ella, no podía creer que eso era lo que le había llamado la atención así que palmeó suavemente su hombro para llamar su atención, sobresaltándola en el proceso.
─ Asuna ¿Algo ha llamado tu atención?
Por respuesta la persona en cuestión adopto un rojo furioso en su rostro de forma repentina acompañado de una expresión mortificada.
─ ¿Qu-e-que sucede? ─ La reacción de la ojos miel provocó cierta timidez en su persona que logró cohibirla ligeramente preguntándose si había hecho algo incorrecto, a la vez que encontraba adorable la reacción angustiada de la otra.
Pareciendo más angustiada por su pregunta, como si hubiese sido pillada in fraganti en medio de un delito, la chica solo se agachó ocultando su rostro entre sus piernas y abrazándolas fuertemente, estaba demasiado avergonzada como para ver la cara de su amiga. Shino comenzó a preocuparse seriamente por ella, así que decidió agacharse a su altura y tomar una de sus manos sin decirle nada, ella no era buena expresándose y esperaba poder transmitir sentimientos de apoyo hacia la persona que más le transmitía sentimientos a sí misma. Después de un rato de esa forma pudo escuchar la voz apagada de la chica de ojos miel
─ Sinonon creo… creo que yo… soy una pervertida
─ ¡! ─ Qué extraña aseveración ─ Bueno como sea, es hora de irnos Asuna, a menos que quieras escoger algo más.
Fijo su vista en la vasta ropa interior frente a ella, que a su impresión parecía la sección de ropa para niñas pequeñas.
─ ¡No! Ya retirémonos de esta tienda Sinonon ─ para acentuar su punto la chica jaló la mano de la otra y a paso apresurado se dirigió a la caja del lugar a pagar todo lo que, probablemente, ya les habían empacado ─ Además, hay un lugar al que quiero ir antes de dirigirnos a casa.
─ Está bien
Nuevamente la chica de lentes se encontró a si misma siendo arrastrada por su compañera, solo que esta vez sus manos se encontraban parcialmente llenas de bolsas de compra; a pesar de que ninguna era precisamente adepta a las compras, para ambas, estaba bien hacer ese tipo de cosas de vez en cuando.
Ambas se detuvieron en frente de una pequeña tienda, en una zona ligeramente apartada del lugar. Al ver el frente; la chica de cabellos cortos se congeló en el acto, quiso soltarse con rapidez de la mano que la tomaba y huir, pero inesperadamente, la pequeña mano la apretó con una fuerza descomunal. Ambas estaban frente a una pequeña tienda de armas, armas principalmente usadas en los juegos de supervivencia, eran armas de juguete. Aun así su cuerpo comenzó a temblar; el latido de su corazón se aceleró, el zumbido en sus oídos provocó que todos los otros sonidos desaparecieran. Empezó a respirar fuertemente y una sensación helada comenzó a subir por sus dedos.
No obstante; una fuerte y cálida mano se mantenía aferrada a ella; mano que al ver su reacción se movió para tomar ambas manos de ella para después frotarlas entre las propias como forma de infundirle calor.
─ Desde que Kirito-kun va a pasar estas semanas en el campamento de preparación intensiva para las regionales he decidido ayudarlo con algunos pendientes; entre ellos, noté que todas las municiones y armas se le estropearon en su último juego de supervivencia así que estaba pensando en reponérselas ─ por un momento la chica de cabellos claros titubeo pero decidió continuar con lo que estaba diciendo ─ Pensé… tan solo pensé que a Sinonon se le habrían acabado sus municiones, por eso he traído a Sinonon, si Sinonon no cree adecuando entrar entonces yo regresaré en otro momento sola.
Kazuto debió haberle dicho que era él quien me surtía, al no poder ni tolerar las imágenes de las tiendas en internet.
La más joven sabía que su acompañante se lo estaba poniendo fácil, le estaba dando una salida para poder huir. Sabía que le podría decir que no y la otra simplemente sonreiría arrastrándola a otro lugar apartado de esa tienda para continuar como si no hubiese pasado nada. En su fuero interno ella sabía que no podía hacer algo así, sino la sensación de derrota e inferioridad al no poder hacer algo tan simple, como entrar a una tienda de armas de juguete, podría acompañarla durante días.
Apartando sus manos de las de la otra chica, dio un paso hacia delante de forma patética y temblorosa hacia la tienda; seguido de otro y otro, entre más daba, la sensación era más opresiva pero sus pasos se hacían más firmes. Al llegar a la entrada de la tienda sentía que estaba a punto de vomitar y leves temblores recorrían su cuerpo, pero como la última vez, antes de que las brumas oscuras llenaran su mente la mitad de su cuerpo fue envuelta en una cálida sensación al tiempo que sentía como Asuna se abrazaba a su brazo izquierdo y avanzaba a su paso ─ Vamos Sinonon, aún tenemos que ir por Yuuki-chan y quiero comprar algunas cosas que me faltan en la tienda de repostería.
Si era honesta consigo misma Shino no podría describir que fue lo que compraron, ni cuánto tiempo pasaron dentro de la tienda, todo el tiempo se la pasó peleando con las ganas de vomitar y querer huir corriendo de ese lugar, en cambio Asuna tomó con naturalidad todos los objetos que necesitaba de los estantes sin soltar el apretado agarre que mantenía en el brazo de ella. Llegó un punto en el que casi le pareció macabra la forma en la que la retenía ahí, pero muy en el fondo sabía que lo hacía por su bien, además esa fue la primera vez que se la paso tan cerca de armas y no sucedió su habitual ataque de pánico. Solamente hasta que salieron de la tienda pudo realmente respirar de forma normal; siendo una ayuda que Asuna pidiera expresamente al encargado de la tienda que envolviera bien las armas, municiones y otras cosas en bolsas de papel obscuro, tomándolas ella entre sus manos sin dejar que ella tocara nada.
Una vez afuera de la tienda Asuna rodeó su cuerpo en el abrazo más fuerte que alguna vez haya sentido y hundió su delicado rostro de muñeca en su cuello, así lo había mantenido largos minutos en los que su fuerza no mermaba ni un poco; las personas que ocasionalmente pasaban comenzaban a quedárseles viendo fijamente, le daba la impresión de que ambas estaban protagonizando una escena típica de unos amantes y las personas no tardarían en notar a la siempre famosa "Asuna-chan"; con cada minuto que pasaba su habitual capa de frialdad se estaba derrumbando, aunado a la situación difícil que acaba de pasar podía sentir que el calor que se acumulaba en su cabeza gracias a la muestra de afecto de Asuna, las orejas le estaban ardiendo intensamente ─ A…Asuna
─ Sinonon es la más fuerte de todas, es tan genial
─ ¿Eh?
Esas palabras, como es que ella siempre sabe que decir
─ Bueno ─ dando dos pequeñas palmadas la de cabellos largos decidió zanjar el asunto ─ Vamos por los materiales de repostería rápidamente o se nos hará tarde para ir por Yuuki-chan
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El agua corría por su desnuda piel, relajando los músculos desgastados por su largo entrenamiento, duro prácticamente desde el alba hasta el anochecer ejercitando sus músculos y practicando diferentes técnicas con la espada. Se sentía molido y tenía la sospecha de que se había desgarrado un par de músculos, pero no estaba dispuesto a ir con la enfermera del campamento, la mujer parecía tomarse ciertas libertades con las que él no estaba del todo cómodo, claramente podía imaginar la cara de demonio disimulado que pondría su novia si viese como esa enfermera suele agarrarle el trasero en cada oportunidad y no tenía los ánimos ni la fortaleza de estar en guardia.
Hablando de Asuna
Se supone que su novia le marcaría cerca de la hora en la que se encontraba y, a pesar de que se encontraba en el baño del hostal donde se hospedaba, aún no recibía noticias suyas. Ella expresamente le presionó para que encontrara una hora en que podría atender su llamada; encontrando solo ese momento disponible ya que después tendría que ponerse a estudiar, no le agradaba del todo esa baja nota que había obtenido al final del semestre y quería mejorar su promedio en el último semestre antes de graduarse, no es que lo necesitara, al fin y al cabo él no rendiría los exámenes para la universidad, así que su promedio no representaba ningún problema pero aun así era algo que no se podía sacar de la cabeza. Tomando el celular de la pequeña repisa donde lo tenía, se dirigió de forma perezosa al pequeño estanque de aguas termales, hundirse en él fue todo lo que necesitó para recuperar algo de vida. Dejó el celular en una firme roca cercana y se hundió totalmente en el agua, duró poco tiempo puesto que el tono de llamada de su novia interrumpió su silencio. Fue una suerte que él se quedara entrenando tiempo extra después de que todos se fueron, cuando hablaba con Asuna surgía un lado de sí mismo que lo avergonzaría si los demás miembros del equipo lo notaran, en especial el tonto de su capitán. Tomó una toalla cercana para secarse el agua que corría de su cabeza y de su mano con el fin de evitar mojar su celular, contestando a toda prisa antes de que su novia colgara, espero como siempre un efusivo saludo por parte de ella.
─ ¡Kirito-kun hola! ─ Ella realmente no lo defraudó con el efusivo saludo ─ ¿Cómo va el campamento?
─ Está yendo bien, es prácticamente el mismo entrenamiento que hacía en casa ─ eso era una mentira colosal pero no quería preocuparla ─ Me parece una tontería habernos traído hasta acá
─ No seas tan gruñón Kirito-kun, aprovecha estas semanas para relacionarte mejor con tus compañeros
─ Pero yo preferiría… ─ mejor no la altero ─ No, nada
─ ¿Qué sucede Kirito-kun? ─ Por su tono incisivo e interrogante él sabía que sería imposible escapar de su pregunta ─ Ya sabes que a mí no me gusta que cortes las frases antes de terminar de decir lo que quieres.
─ Bueno… yo preferiría relacionarme mejor contigo ─ como se lo esperaba un grito de "Kya!" resonó por la bocina de su celular seguido de una letanía de insultos menores como "pervertido", "aprovechado", etc. De todas maneras la dejó ser, había algo muy relajante en escuchar la voz de la chica de ojos amielados aún si se trataba de su histeria, él tomaría lo que fuera de buena gana.
Después de que ella sacara todo lo que tenía que decirle, él trato de iniciar una plática más amena para calmar la leve molestia de ella ─ ¿Qué haces en este momento? Se supone hoy estarías en una pijamada con Shino y la pequeña.
─ En realidad si estoy en una, solo que me he separado un momento de ellas para hablar contigo ─ aprovechó la información que ella le estaba dando para molestarla, solo un poco se dijo a sí mismo.
─ ¿Eh~? Así que la ojou-sama está cometiendo la descortesía de dejar a sus invitadas solas solo para hablar con su novio, que mala educación está demostrando Asuna-ojou
─ ¡Basta grosero! No he dejado a Yuuki-chan y a Sinonon solas, solamente nos separamos un poco para darnos un baño; tuvimos una pelea de almohadas y sudamos bastante, así que sugerí que lo mejor era que todas tomáramos una ducha.
─… ─ ¿Acaso ella? ─ Asuna; solo para confirmar ¿Estas tomando un baño?
─ Si lo estoy haciendo ─ la respuesta de ella fue lenta, demasiado lenta, además de que podía escuchar el gran recelo que había en su voz.
─ Ahh… que interesante. Yo también estoy tomando uno ¿Qué tal si-
─ Ki-ri-to-kun no sé porque pero tengo la sensación de que vas a decir algo que me hará enojar; si lo haces termino la llamada ahora mismo. Tú realmente no me quieres hacer enojar ¿verdad? ─ Lo dicho por su novia fue hecho en un tono suave pero mortalmente helado, como si no dejase oportunidad para replicas, sobresaltándolo en el proceso y desanimándolo de cualquier cosa que quisiese sugerir.
Que fría, puedo sentir el frio hasta en mis entrañas
─ Bueno, no importa ─ hizo un esfuerzo sobrehumano para que el nerviosismo no se notara en su voz pero tenía la sensación de que Asuna fue capaz de percibirlo ─ ¿Cómo te está yendo con las chicas?
─ ¡Muy bien! Sinonon resultó congeniar muy bien con Yuuki-chan, creo que me preocupé innecesariamente. Nos estamos divirtiendo mucho y eso que la noche apenas ha empezado
─ Me alegro
─ ¿Ya sabes la fecha y el lugar exacto de las regionales de Kendo? ¡Quiero ir a apoyarte! ─ pudo escuchar un leve sonido del chapoteo del agua por el teléfono, probablemente fue generado gracias a la exaltación de Asuna pero ese sonido le trajo ciertas imágenes mentales que tenía que evitar sobre todas las cosas en ese momento. A su mente llegó el pensamiento de que su novia era realmente un ser torturador y cruel cuando quería. Casi lo hace olvidar el escabroso tema que no quería tocar.
─ Las regionales son dentro de 2 semanas a partir de hoy; el sábado 17 ─ pudo escuchar como su novia contenía el aliento, probablemente se estaba llenando la cabeza de ideas tontas y extrañas por la fecha.
─ Pe-pero ese día… es el día uno de mis conciertos de verano; yo-yo no sé ─ ella estaba dando tartamudeos incoherentes; como había supuesto se estaba preocupando innecesariamente.
─ Tranquilízate Asuna; ya he visto el tiempo y el lugar, si todo sale bien estaré a tiempo en tu concierto para darte un beso apenas comience.
─ ¡Pero así yo no podré ir a apoyarte! Siempre hay que hacer pruebas de sonido y ensayos generales antes de cada concierto que duran todo el día, no lograría llegar a las regionales. Yo quiero estar ahí contigo ¡Quiero apoyarte! ─ sintiéndose más relajado ante la ferviente declaración de ella y liberado de una tensión que ni siquiera había notado que tenía, trató de transmitirle la misma calma.
─ Está bien de esta forma. Lo que haces es más que suficiente ─ Los fervientes sentimientos de la chica al otro lado del teléfono eran realmente más que suficiente para él ─ Prometo que definitivamente ganaré y llegaré a tiempo antes de que inicie el concierto de Asuna.
─ Mi héroe ─ una pequeña risita se coló por el altavoz, lo que lo hizo sonrojarse un poco ─ No importa que pase, Kirito-kun siempre cumple sus promesas conmigo. Eres definitivamente mi héroe, ahora y para siempre.
Esa etiqueta… esa etiqueta es demasiado grande para mí
─ Yo soy todo menos tu héroe Asuna, pero trabajaré para convertirme en él ─ pudo escuchar el sonido de disconformidad que su novia emitió, claramente ambos no estaban de acuerdo en ese punto pero no discutirían por ello.
─ Te amo Kirito-kun ─ si antes se encontraba ligeramente sonrojado ahora lo estaba francamente, pero no lo admitiría ante nadie, culparía al calor generado por las aguas termales.
─ ¿A qué viene eso? Tan repentinamente…
─ Solamente quería decírtelo ─su voz sonaba totalmente feliz pero repentinamente se quedó seria para después preguntar con un cierto tono de duda ─ ¿Acaso te molesta?
La forma tan trémula con la que pregunto tal cosa tan ilógica hizo que le dieran unas tremendas ganas de besarla y sintió molestia al no poder hacerlo, dado que se encontraban a miles de kilómetros de distancia. Parecían antinaturales las ganas que le deba de mimarla cada vez que Asuna adoptaba esa actitud insegura, era realmente extraño que su guerrera novia mostrara tal actitud, pensaba que tal vez por ello era que él también respondiera con una extraña actitud.
─ Tonta, no digas cosas sin sentido ─ si hubiera estado frente a su novia hubiese notado el color rosado que pobló sus mejillas y la bella sonrisa que pintaba en su rostro ante el tono tan dulce que usó. Cuando estaban juntos y solos realmente afloraba un lado de ambos que nadie más conocía, lo que los hacia secretamente dichosos, como si compartieran un secreto mutuo y solo ellos eran los únicos virtuosos de saberlo.
─ Entonces yo también le haré una promesa a Kirito-kun. Yo lograré ir a las nacionales de kendo a apoyar a Kirito-kun y cuando te declaren campeón correré hacia ti y te daré un enorme beso de la victoria.
La animosa declaración saco una pequeña risa involuntaria de él ─ ¿Eh? ¿Enfrente de todas esas personas? Que novia tan atrevida tengo. Además aún no sabemos si llegaré a las nacionales.
─ Lo harás, si se trata de Kirito-kun definitivamente lo logrará ─ era como un bálsamo para él la fe ciega que Asuna le mantenía, era tan fuerte, tan inquebrantable ─ Es por eso que yo me prepararé para estar ahí.
─ Entonces yo también tendré que dar todo de mí para llegar a tener ese beso ─ después trató de quitar el tono de broma y decir de la forma más suave lo que pudiese la siguiente frase ─ Asuna tu… ¿Podrás llevar durante toda tu gira a la pequeña?
Ella inmediatamente identifico a quien se refería. Por alguna extraña razón que ella no podía entender su novio llamaba "la pequeña" a su amiga Yuuki-chan, no percibía ningún tono de molestia en él al hablar de ella, así como los había visto congeniar bien en el poco tiempo que ellos habían hablado; durante los últimas semanas en que se había vuelto inseparable de ella. Aun así no entendía porque no la llamaba por su nombre, al pensarlo una triste alternativa se coló por su mente pero inmediatamente la despacho al no querer creer en ella. ─ Si, nos dirigiremos mañana temprano al primer lugar para las firmas de autógrafos y convivencias cotidianas que tengo en los días anteriores al concierto, al día siguiente me acompañará en el ensayo general todo el día.
─ ¿Y… su salud? ─ podía notar el tono de preocupación e incomodidad en la voz de su novio, claramente se sentía incómodo al preguntar por ello pero lo creía necesario, el siempre tan preocupado por ella.
─ No te preocupes Kirito-kun, el Dr. Kurahashi está haciéndole revisiones periódicas y Yuuki-chan está siendo tan estricta con su tratamiento, estamos preparadas para cualquier eventualidad.
¿Y tu corazón Asuna? ¿Él también está preparado para cualquier eventualidad?
─ Lo único ─ Asuna mantuvo un tenso silencio por unos segundos ─ lo único que me preocupa es que llevo semanas sin poder hablar con Rika-chan, por más que le marco y envió mensajes simplemente no he podido hablar con ella. Estoy preocupada.
─ Tal vez está muy ocupada con el trabajo, tú misma sabes lo atareado que se puede poner a veces ─ el joven trató de amortiguar la punzada de culpa que sentía. Recordaba cómo había amenazado a Sasaki para que se alejara de su novia, en ese momento creyó que hacia lo correcto, aún había una parte de él que lo creía, pero no podía evitar que la tristeza que inundaba a la chica de ojos miel lo afectara, haciéndole cuestionar sus decisiones.
Ella es tóxica para ti Asuna, olvídate de ella. Eso era lo que le hubiera gustado contestar pero decidió callar y esperar que el trabajo hiciese que su novia se olvidara del tema.
Repentinamente un jadeo se escuchó al otro lado del teléfono, lo que lo hizo preocuparse aún más pero el grito de su novia no le dio oportunidad de decir nada ─ ¡Mira la hora que es! Hemos estado hablando por mucho tiempo, de seguro Yuuki-chan y Sinonon deben estar preocupadas. ¡Por eso sentía el agua fría! Debo irme, te quiero Kirito-kun y te veo pasado mañana en mi concierto de inicio de gira.
─ Está bien, no será ningún problema para mi escaparme por un par de horas de este campamento, te veré en el estadio.
Después de aquello la línea quedó envuelta en el silencio propio que anunciaba que su llamada estaba terminada, de forma perezosa el chico se levantó de las aguas termales dispuesto a ir a su habitación, necesitaba repasar algunas cosas antes de dormir y planear su salida furtiva del campamento, sabia lo mucho que la idol necesitaba un beso antes de cantar frente al público, a ella le molestaba esa debilidad pero él estaba complacido con la idea de que ella siempre dependiera de él, se sentía una escoria por pensar de esa forma pero simplemente no podía evitarlo.
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Un bostezo poco femenino se escuchó dentro del automóvil en el que viajaba
─ Asuna se supone que eres una dama, no debes hacer cosas tan poco femeninas como bostezar de forma tan exagerada.
¿Se supone?
─ Lo siento Kaete-san es solo que es demasiado temprano y tengo mucho sueño, no puedo creer que el estudio Karorin nos hablara en el último momento para grabar algo que faltó.
─ Deberías estar agradecida de que alcancemos a ir antes de trasladarnos a Hokkaidō para tu primer concierto, si se hubiesen dado cuenta después habría sido más difícil acudir a grabar.
─ A pesar de ello sigo creyendo que es demasiado temprano, sigo somnolienta.
─ En primer lugar es tu culpa, te pedí que descansaras apropiadamente y en su lugar decidiste tener una fiesta con tus amiguitas. Ese comportamiento es inaceptable ─ la más joven dentro del auto comenzó a sentir irritación. Últimamente su representante comenzaba a parecerse a su madre; siempre desaprobando todo lo que hacía, siempre juzgándola. Ya tenía más que suficiente con su madre para tener que agregarle a su representante, a quien siempre había tenido en mayor estima al solo recibir indiferencia y reclamos de su verdadera progenitora, su manager parecía más su madre que la original.
─ Yo ya había hecho planes con mis amigas, ni siquiera considere cancelar mis planes por una llamada de trabajo de último minuto ─ trató de calmarse y le respondió de la forma más suave que pudo, después de todo una parte de ella comprendía que su representante solo lo hacía por su bien y el de su carrera
─ Puedes reunirte con tus amigas cualquier otro día, dejar una buena impresión en tu primer trabajo como seiyuu es más importante, especialmente si quieres recibir ofertas futuras. Además una de esas amiguitas tuyas nos acompañará durante toda la gira.
¿Cómo podría cualquier otro día si has llenado mi agenda para todas las vacaciones de verano y más?
Ni siquiera voy a tener oportunidad de ver a Kirito-kun fuera de los conciertos
La adolescente prefirió callar y ahorrarse una pelea innecesaria, se perdió en sus pensamientos mientras miraba de forma distraída por la ventana del automóvil el panorama que la ciudad mostraba. No podía descartar la intranquilidad que invadía su corazón al pensar en su amiga mayor que ella, la noche anterior le había llamado un par de veces siendo enviada directo al buzón para después ver como sus mensajes eran ignorados, tenía un mal presentimiento sobre ello y hasta que no hablara directamente con su amiga no podría estar en paz. Antes de que se diese cuenta el automóvil ya había estacionado enfrente del estudio y su representante ya estaba bajando de este, se apuró a imitar sus acciones antes de que esta encontrara algo malo en ella y la interrogara. Caminaron a prisa por la entrada y se dirigían hacia la cabina donde ella grababa cuando vio una silueta que le pareció familiar, demasiado familiar, a punto de abandonar las instalaciones por una dirección distinta a la que ella había entrado.
Corrió lo más veloz que sus tacones le permitieron, en ese momento traía uno de los pomposos vestidos que usaba cuando se presentaba como idol, el moverse le parecía difícil pero contaba con la determinación para alcanzar a esa persona. Pudo escuchar a su representante llamarla de forma exaltada pero no le prestó atención y siguió avanzando. En su carrera logró llegar al estacionamiento, al sentir que estaba a punto de perder a esa persona decidió gritar su nombre ─ ¡Rika-chan!
La recién nombrada dio media vuelta, localizando a la voz que la había llamado, encontrando a la exaltada y jadeante idol haciendo un esfuerzo por alcanzarla. Una expresión amarga cubrió su rostro, era a la última persona que quería ver puesto que no la podría enfrentar, aun no podía hacerlo. Conociendo el espíritu terco de la chica de cabellos largo se apuró a llegar a ella y tratar de logar una corta y escueta platica para alejar a la más famosa de las dos de forma más rápida posible, puso la sonrisa más grande que podía hacer en ese momento, sintiendo su cara tiesa y frívola por lo que estaba haciendo ─ ¡Hola Asuna!
Al alcanzar su objetivo la chica se apresuró a hablar a pesar de sus jadeos ─ ¡Rika-chan, te he estado buscando! ¿Acaso no has visto mis mensajes ni llamadas?
─ Si los vi Asuna, pero creo que para este punto debiste de haberte dado cuenta de que estoy demasiado ocupada para contestarte ─ la chica sintió una leve punzada de culpa al ver la mueca de dolor de la recién nombrada, una parte de ella solo quería ir a abrazarla y consolarla pero la otra parte, la chica herida, no podía ni soportar verle la cara porque hacía que su corazón doliera, sus heridas estaban demasiado grandes y demasiado frescas ─ Si no tienes nada más que decir, me retiro. Tengo cosas que hacer.
─ Espera Rika-chan, no hemos podido hablar desde el concierto ─ como repentinamente no supiese que decir, las palabras salieron a borbotones de su boca ─ Quiero que me digas lo que sucedió en nuestro último dúo ¡Estoy preocupada por ti!
Por favor Rika-chan dime lo que te está pasando, quiero ayudarte.
─ No está pasando nada Asuna, ese solo fue un accidente muy desafortunado ─ a pesar del nudo en su garganta la chica de cabellos cortos continuo hablando con una voz plana y carente de emoción ─ No volverá a suceder, no te preocupes.
─ ¡Claro que me preocupo! Me has estado evitando desde entonces, no trates de negarlo ─ acercándose a ella más, lo suficiente como para tocarla continuo hablando ─ Yo solo quiero apoyarte Rika-chan
Antes de poder tocarla una ancha y obscura espalda se interpuso en su campo de visión, incapacitando su vista, y su avance hacia quien consideraba una de sus mejores amigas. Necesitaba hablar con ella, aclarar las cosas. Tenía una idea de lo que sucedía y no podía evitar sentirse culpable por ello, fue su estupidez lo que forzó la situación hasta ese punto y estaba aterrada de los resultados, aunque no podía confirmar realmente lo que sucedía hasta que no hablara con su amiga.
─ Lizbeth-ojou tenemos que ir a su siguiente reunión rápidamente ─ una voz profunda y espesa se interpuso entre su plática, era la voz de la persona que se interpuso entre ellas y quien acompañaba a la recién nombrada
¿Lizbeth? Pero si ella odia que la llamen por su nombre artístico
─ Sí, lo siento, adiós Asuna ─ la de cabellos color claro vio como la otra chica y el hombre se apuraron a subir a su auto, siendo la primera escoltada muy de cerca por el mayor y cuando le abrió la puerta para que ingresara este casi estaba encima de ella, invadiendo su espacio personal.
Vagamente recordó cuando su amiga le presento su tranquilo y calmado representante, esa persona intrusiva no se parecía nada a él, ni siquiera supo en que momento ella llego a cambiar de representante, al ver la figura de esa persona ingresar por el asiento del piloto noto con sorpresa su mirada fija en ella misma, la veía con una intensidad casi alarmante lo que la puso a temblar en ipso facto. Mientras veía como el coche salía del estacionamiento no pudo evitar abrazarse a sí misma y temblar, ese hombre le recordó a su primer representante, le daba la misma sensación asquerosa y repulsiva que le dio cuando fue presentada a su representante hace dos años, aún podía recordar vívidamente el día que lo conoció.
─ Puesto que te las has arreglado para pasar esa audición tuya y conseguir un contrato, tu madre cumplirá su parte del trato y te apoyará
─ ¿Entonces eso significa…? ─ no podía creer que su seria madre por fin aceptara su sueño de convertirse en una idol, estaba increíblemente feliz ante la idea de obtener el apoyo y aceptación de su madre.
─ Eso significa que te he conseguido un buen representante; él es un conocido de tus padres y tiene un impecable expediente como productor en el mundo de la música, además de que viene de una familia de alta alcurnia como nosotros. Él te ayudará lo que dure tu pequeño e inútil sueño de ser idol y priorizará tus estudios, así cuando elijas una carrera de verdad tendrás un expediente impecable al entrar a la universidad ─ la adolescente sintió como su burbuja de felicidad fácilmente se reventaba ante el discurso dicho por su madre, eso significaba que seguía sin aceptar sus sueños.
─ Pero madre…
─ Apúrate Asuna, debemos presentarte y es de mala educación hacer esperar a alguien ─ una vez caminaron hasta la recepción de su casa se encontró a su padre charlando animadamente con una persona que se mantenía de espaldas a ella, vestía un costoso e impecable traje, probablemente se trataba del conocido del que su madre hablaba ─ Buenas noches Nobuyuki-kun, me alegra que vinieras a pesar de lo apresurado del llamado
Ante las palabras de su madre, la persona que se mantenía dándoles la espalda se giró rápidamente y les dedico una sonrisa falsa a ambas, pero al parecer ella fue la única que lo notó ─ Para nada Yuuki-sama, es un placer para mi conocer a la pequeña futura promesa del mundo de la música.
Una vez la mirada del hombre se concentró de lleno en ella pudo sentir como la repasó por completo mientras se acercaba a ella, esa mirada le dio mala espina pero tenía sus modales tan arraigados a ella que en lugar de quejarse solo hizo una inclinación cortes a modo de saludo. Ya que se encontraron frente a frente pudo observar como el hombre la miraba de forma burlona, casi maligna mientras se relamía los labios, para ella quien no había tenido ninguna interacción con el sexo masculino exceptuando a su amigo de la infancia y a su hermano, el comportamiento de ese hombre la hizo temblar imperceptiblemente. Antes de que pudiera decir algo el hombre atrevidamente tomo su mano y beso su dorso, lo que la hizo sentirse invadida e incómoda instantáneamente.
─ Es un placer conocerte Asuna, yo soy Sugou Nobuyuki, tu representante de ahora en adelante ─ ella por respuesta apartó su mano rápidamente y dio un discreto paso hacia atrás, pudo notar como los ojos del hombre refulgían de ira, por su poco educado actuar, a través de sus gafas pero no le importaba. Era la primera vez en su vida que se sentía así de invadida y no quería a ese hombre cerca de ella. Al observar a sus padres pudo notar como ambos se habían sumergido en cosas del trabajo ignorando a los otros dos integrantes de la habitación.
Era inaudito que se sintiese así de indefensa a pesar de encontrarse en la misma habitación que sus padres, la persona frente a ella notó su vulnerabilidad porque le mostró una mueca macabra y miserable, parecía que hacia un esfuerzo descomunal por no soltar una carcajada en pos de la situación. No sabía porque pero la mirada de ese hombre la asustaba mucho, tenía que informárselo a Kirito-kun, su mejor amigo, él era el único en quien confiaba.
Al final por su propia debilidad, por no querer verse débil ante la persona que amaba no pudo revelar su inquietud hacia ese hombre. Cada vez que se acordaba de ese encuentro no podía evitar reclamarse a sí misma y a su estupidez; si hubiera hablado desde el inicio se hubiera ahorrado tanto… dolor, propio y de la persona a la que más amaba. Una mano en su hombro la sacó de sus cavilaciones, jalándola un poco. Al girar pudo notar el molesto rostro de su actual representante a lo cual ella solo pudo responder con una sonrisa incomoda y nerviosa.
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Otra vez se encontraba al borde del colapso nervioso. Su adorado novio le había prometido que llegaría a tiempo para darle su beso de buena suerte y aún no llegaba; estaba comenzando a temblar y no se atrevía a pasar la puerta del camerino. No quería ver a nadie, no hasta que su Kirito la besase. En el fondo lo sabía, esa situación no era algo normal ni se podía sostener por mucho tiempo; no conocía a ninguna otra idol que necesitase de otra persona para poder cantar, había quienes tenían sus hábitos extraños, pero ninguna como ella.
Tengo que avanzar.
Tengo que salir a cantar sin el beso de Kirito-kun.
Repentinamente unas grandes ganas de vomitar se instauraron en su ser. Ahora estaba sola; Yuuki-chan se había ido al hotel porque no se sentía del todo bien y estaba más que claro que su novio no llegaría a tiempo, se puso a pensar que ella no tenía ningún derecho de exigir tal cosa, después de todo, ella no había asistido a las competencias de kendo regionales que se celebraron más temprano por estar en el ensayo del concierto, aunque el azabache le repitió fervientemente que era algo sin importancia y no pasaba nada si ella faltaba, pudo ver la pequeña oscuridad que se instauró en sus ojos plata ante la decepción por la pantalla del teléfono, cuando hablaron más temprano para desearse buena suerte.
Aguantando las náuseas que la invadían, dio temblorosos pasos hacia la puerta del camerino, una vez apoyó su mano en el pomo, intentó abrir la puerta pero gracias al sudor que se había generado en su mano tuvo que hacer unos cuantos intentos patéticos antes de poder girarlo. Una vez lo pudo girar se le hacía imposible abrir la puerta pero era su obligación y deber hacerlo y salir a cantar aún sin el beso de su persona más importante. Iba tarde hacia el escenario y su representante ya había ido a presionarla un par de veces. Antes de que pudiese abrir la puerta por si misma, ésta repentinamente fue empujada hacia adentro, la sorpresa y el impacto de la recién apertura provoco que ella cayera de glúteos en el piso, con las piernas abiertas dando una descarada imagen a la persona que recién había entrado en su camerino.
─ ¡Asuna! Lamento la tardanza… ─ al enfocar su vista en la recién nombrada en el piso, un discreto sonrojo se adueñó de las mejillas del azabache ante la imagen que ella daba ─ Bien, esto de que me muestres tus bragas antes de cada concierto se está volviendo alguna especie de tradición porque estoy perdi… ¡Ugh!
Al parecer la inocente broma del de ojos plata saco a relucir el carácter malhumorado de la chica que por respuesta le dio una fuerte patada en una de sus pantorrillas, enterrándole el tacón que usaba en el proceso. No era algo que realmente lo lastimara mucho pero si le causaba cierto grado de dolor que por la mueca molesta y satisfecha que ella mostraba, al parecer, se lo tenía bien merecido; ese era el tipo de expresión que insinuaba en el rostro de la idol.
─ ¡Idiota! Estaba preocupada por ti ─ la chica comenzó a levantarse del piso con la ayuda del chico presente. Una vez de pie frente a él, comenzó a darle leves golpecitos en su pecho mientas mantenía una expresión que decía que estaba a punto de ponerse a llorar ─ Idiota, te odio, idiota, te odio mucho.
─ Si…si… soy un idiota ─ abrazó el trémulo cuerpo de la chica mientras ella le daba esos leves golpecitos, estaba muy preocupado ante la idea de no llegar a tiempo, era una alivio para él tenerla reclamándole entre sus brazos. Unos contundentes golpes sonaron en la puerta a su espalda, sabía quién era, la representante de su novia lo había visto llegar y ella prácticamente lo arrastró hasta el camerino advirtiéndole que solo tenía cinco minutos, aunque esa mujer mostrara desagrado por él, en realidad, ella se preocupaba mucho por Asuna. Era hora de que su novia saliera a cantar, sus cinco minutos habían pasado entre los reclamos de ella y su abrazo. Tomando el molesto rostro de la chica entre sus manos, le dio un beso en su frente a fin de que ella deshiciera la mueca irritada que mantenía. Por respuesta un delicado color rojo cereza se adueñó de los pómulos de ella, su rostro había adoptado una expresión desconcertada, aunado a los lagrimones que mantenía en la comisura de sus ojos daban una estampa por demás adorable, él rápidamente se apresuró a besar cada uno de ellos con el fin de desaparecerlos ─ Hora de ir a cantar, Asuna.
Antes de que ella pudiera decir algo él selló su boca con la propia, como siempre el contacto le produjo una sensación electrizante que viajó desde sus labios hasta la punta de sus dedos, comenzó a moverlos de forma tranquila, no quería iniciar cosas que no podría terminar. Después de unos segundos de inactividad, la chica de ojos miel comenzó a tener una participación más activa en el beso, moviendo sus labios a la par de los de él y poniendo sus manos encima de las de él que se mantenían aferradas a su rostro de muñeca.
Una vez se separaron, ambos suspiraron en la boca del otro y se sonrieron de forma automática, él abrió la puerta del camerino y ambos caminaron tomados de las manos hasta la entrada lateral del escenario a paso apresurado. Una vez ella se preparó para iniciar el show él la jaló y le dijo unas últimas palabras al oído que la pusieron instantáneamente feliz y le dieron el coraje para salir a cantar con todo de ella.
Nee, Watashi wa dare?
(Y ¿Quién soy yo?)
Kimi ga yasashiku hohoemu
(Me sonreíste gentilmente)
Kotae nado nakutemo ii to omoeta
(Entonces decidí que no necesitaba una respuesta)
Bonyari to shita
(Estaba aturdida)
Shiwase no tezawari fuwari
(Envuelta en la felicidad de tu tierno abrazo)
Asu no kokoronokori hitotsu
(Mis arrepentimientos sobre el futuro)
Sora ni ukande kieta
(Flotaron y desaparecieron en el cielo)
Sukitooru kokoro wa itoshisa wo shiri
(Mi corazón se estaba desvaneciendo, entonces conoció el amor)
…
…
…
Mezameta kokoro ha hashiridashita mirai wo egaku tame
(Mi corazón despertado empieza a dibujar el futuro donde huiré)
Muzukashii michi de tachidomattemo
(Incluso si estoy parada en un camino difícil)
Sora ha kireina aosa de itsumo mattetekureru
(El cielo siempre estará esperándome con su bello color azul)
Dakara kowakunai
(Así que no tengo nada que temer)
Mou nani ga attemo kujikenai
(Por ahora, no importa que pase, no seré derrotada)
Zutto ashita matte
(Siempre esperaré al futuro)
─ MUCHAS GRACIAS POR HABER ASISTIDO HOY, MUCHAS GRACIAS A TODOS ─ se podía escuchar la voz de su novia despidiéndose de todos, era mejor que se acercara al lateral por el cual ella ingresaría tras bambalinas para felicitarla por otro buen concierto. Sabía que se tardaría un poco más en su despedida, las personas siempre le pedirían animosamente por más y ella era lo más cortés que podía al indicarles que el concierto ya había terminado, por ello caminó lenta y tranquilamente al lugar donde la encontraría, ya había hechos los chequeos generales que hacía en cada concierto para asegurarse de que ningún rarito se colara por ahí, lo único que restaba era esperar a que ella saliera del escenario y le hiciera la misma pregunta que le hacía en cada concierto.
Una vez se posicionó en la entrada lateral pudo apreciar a su novia que iba hacia él corriendo lo más rápido que podía y una vez llegando frente a él se lanzó a sus brazos haciéndole la pregunta que ya esperaba ─ Kirito-kun, Kirito-kun ¿Te gustó el concierto?
- Por supuesto, lo hiciste muy bien – decía mientras le daba palmaditas en la cabeza una vez que se separaron de su apretado abrazo. Se miraron fijamente demostrándose con los ojos lo mucho que se querían y acercando sus bocas cada vez más para unirlas en un necesitado beso fueron interrumpidos por un carraspeo, volteando rápidamente hacia el lugar del carraspeo ambos adolecentes pudieron notar la mirada molesta y llena de reproches de la representante de la chica.
─ Asuna tienes que retirarte rápidamente del lugar ─ al ver la cara de confusión que se generó en ambos rostros, como si ambos adolescentes la desesperaran, dio una precisa explicación del porqué de su mandato ─ Recuerda que mañana temprano tenemos que tomar un vuelo al siguiente lugar, tu agenda está muy apretada gracias al atraso de tres semanas que tuvimos al iniciar la gira. Prácticamente correremos de un lugar a otro promocionándote antes del siguiente concierto y para eso te necesito descansada, regresa al hotel a dormir.
Como si se imaginara escenarios negativos, dijo la última palabra de forma incisiva mirando con intensión al chico que se mantenía cerca de la idol, tomando su mano.
─ Yo me quedaré un rato más aquí así que he preparado un coche que te llevará directo al h…
─ Yo la llevaré ─ fue la impetuosa respuesta que provino del chico de mirada acerada, sin dejar que la mujer terminara su frase. Después de ello un silencio violento se apodero del lugar, parecía que había una cruenta batalla desarrollándose entre la mujer mayor y el adolescente y ninguno de los dos tenía intenciones de ceder al otro. Pasados los minutos, mientras la tensión en el ambiente se hacía más pesada al punto de ser palpable, la representante de la chica desvió la vista y dio un suspiro de rendición que al chico le supo a victoria.
─ Está bien, llévala. Pero recuerda que mañana tiene que madrugar para su ajetreado día ─ parecía estar acusándolo de algo que él aún no había hecho ─ Será mejor que se apuren, parece que está a punto de llover y yo no confió en la poca seguridad de ese armatoste tuyo.
─ Es una motocicleta y es más rápida que un automóvil ─ al parecer estaban a punto de enfrascarse en otra batalla cuando la chica de ojos del color de la miel decidió interferir, no quería que se formara una guerra entre ellos dos.
─ ¡Bien! Entonces debemos apurarnos Kirito-kun o nos atrapará la lluvia.
Antes de que alguno de ellos tuviese oportunidad de replicar, la última en hablar tomó la mano de su novio y lo arrastró hacia su camerino donde tenía sus cosas para poder retirarse, tan rápido como su representante le había indicado. Una vez afuera de la locación del concierto, él había puesto la pequeña maleta de ella dentro del compartimento de la motocicleta y ambos se apuraron a subir con prontitud. La mujer hablaba enserio cuando les advirtió de la posible lluvia que se avecinaba, los nubarrones negros y espesos ya estaban presentes, no querían que los alcanzara la lluvia antes de llegar al hotel.
Lamentablemente las cosas no fueron como ellos querían, para cuando llegaron al hotel donde la idol se estaba quedando, ambos ya se encontraban completamente empapados por la lluvia. Una vez bajaron del vehículo él se apresuró a despedirse de ella, tenía un largo camino que recorrer hasta el lugar donde estaba su campamento y ahora tendría que tomar precauciones extras por la lluvia y atrasaría su llegada.
─ Espera Kirito-kun, no quiero que te vayas así ─ el preocupado y mojado rostro de la idol lo miraba fijamente mientras sostenía una de sus mangas de su chaqueta, a modo de aferrarse a él.
─ Tengo que irme Asuna, no puedo llegar por la mañana ─ dándole una mirada con toda intensión en su cuerpo húmedo y con las ropas adheridas, continuo ─ Además ya escuchaste a tu representante, hay que ser el modelo de buena conducta.
Ella se sonrojo por su actuar pero dándole una mirada decidida comenzó a caminar al interior del hotel jalando el brazo de forma fuerte, sin darle oportunidad a negarse ─ Vamos a ser el modelo de la buena conducta. Llegaremos a mi habitación y ambos tomaremos una ducha caliente, por separado. Después vestiremos los pijamas proporcionados por el hotel y dejaremos que se encarguen de nuestra ropa empapada, cenaremos algo ligero y luego…
La chica detuvo sus órdenes cuando las puertas del elevador se abrieron frente a ellos, dentro de este se encontraba una mujer mayor que al verlos mostró una cara perpleja, no supo si fue porque reconoció a la cantante o por el extraño cuadro que daban dos adolescentes empapados ingresando tomados de las manos, juntos y solos a un hotel de renombre, como era ese en el que se encontraban. La persona de la tercera edad solo aplanó su boca y les dirigió una mirada de desaprobación que confirmaba que los estaba juzgando y no había reconocido a la idol. Una vez esa mujer bajó en un piso antes de que llegaran al suyo, su novia pareció retomar sus mandatos de antes de ingresar al elevador.
─ Luego de la cena iremos a la cama, me vas a abrazar y nos quedaremos dormidos en ese instante. En la mañana madrugarás, te vestirás con tu ropa ya seca y limpia; al final te irás a tu campamento antes de que Kaete-san llegue a despertarme ¿Te ha quedado alguna duda?
─ ¿Así que te tengo que abrazar y quedarme dormido inmediatamente? ─ no pudo evitar el tono risueño que se filtró por su voz.
─ Es absolutamente necesario ─ a él le daba mucha gracia que su novia dijese cosas de ese tipo con una expresión y tono totalmente solemne, como si lo que ella mandara fuera algo completamente necesario y vital.
─ De acuerdo mi comandante, seguiré sus órdenes al pie de la letra ─ por respuesta ella solo le dio un escueto asentimiento de cabeza que casi provoca una carcajada en él. Pero la siguió a través del pasillo del hotel y luego de la habitación cumpliendo sus órdenes tal como ella las indico.
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─ Asuna ¿De verdad esto está bien? ─ la mirada dudosa de su pequeña amiga despertó un tierno sentimiento en ella que la hizo sonreír automáticamente.
─ Por supuesto Yuuki-chan ¿No crees que es emocionante el modelar juntas? ─ trataba de imprimir la mayor nota de felicidad que tuviera en su voz para que la menor no se arrepintiera de su decisión.
─ Si lo creo, pero yo tengo cero experiencia en el modelaje ─ a pesar de sus reticentes palabras la chica se mantenía dando vueltas para ver como los volantes de su bonito vestido se movían a la par de sus vueltas.
Tomando la mano de la chica para dirigirse al estudio en el que las esperaban, comenzó a caminar arrastrándola con ella ─ No te preocupes Yuuki-chan, no es tan difícil. Solo te tienes que mantener sonriendo a la cámara cada vez que te lo indiquen. ¡Además te ves preciosa!
La idol de verdad creía que se veía soñada con su pequeño vestido a juego con el de ella, parecían un par de hermanas, fue una suerte que la modelo novata que trabajaría con ella escapara a último minuto por culpa de los nervios; así podría hacer un trabajo junto a su amiga y nadie pondría objeción porque desde el inicio la modelo era una novata. En su fuero interno una parte de ella se sintió mal por la otra modelo y deseo que le fuera bien en su próximo trabajo.
Una vez llegaron al estudio notaron que ya todo el mundo estaba listo, así que apretó la mano de su pequeña amiga como forma de infundirle confianza en la sesión de fotos que estaban a punto de realizar. Al ver el sonriente rostro de la menor las dos se lanzaron a correr hacia el camarógrafo y saltar como se les había indicado, puesto que las fotos eran para una revista de moda adolescente y el tema era la diversión del verano, los organizadores creyeron que ese tipo de fotos frescas eran las apropiadas. En medio de risas y verdadera diversión ambas amigas pasaron toda su tarde posando para un fotógrafo.
Al final después de horas de fotografías y varios cambios de trajes modernos y cómodos, una masculina voz se alzó en medio del lugar ─ Entonces ya solo nos faltan las fotos pedidas por fans
─ ¿Eh? ─ la chica estuvo desconcertada al escuchar la última frase del organizador del evento, creía que ya habían terminado con las fotos. Al escucharlo se giró para ver hacia su representante, que en ese momento parecía muy concentrada en su Tablet, al sentir la mirada miel de su empleadora, la mujer contestó como si supiera que le iba a preguntar antes de que lo hiciera.
─ La revista lanzó una encuesta para ver en qué tipo de ropas les gustaría a los fans verte, dejaron que durante dos meses los lectores de la revista dieran sus opciones de qué tipo de ropas les gustaría que tu vistieras o que votaran por una opción ya hecha por otro lector. Al parecer el resultado, por mayoría de votos, fue algo realmente inesperado ─ la mujer dio toda su explicación sin despegar la mirada de la Tablet pero al terminar su frase un pequeño ceño fruncido se hizo presente lo que preocupó a la chica; no podía pensar qué clase de vestido le harían usar pero tenía un mal presentimiento por la reacción de su representante.
Al escuchar como la llamaban para prepararlas a ella y a su amiga, pudo enfocar su vista en los inesperados trajes que, al parecer, sus fanáticos habían pedido; lo que la hizo abrir sus ojos enormemente ante la sorpresa de ver aquellos ropajes.
…
…
…
─ Asuna esto no tiene sentido, además de que esto es súper incomodo ─ mientras la vestían y la preparaban ella también había pensado que no tenía sentido que ese tipo de atuendo fuera lo más pedido por los fans, aún más, al caminar para ver a su amiga notó que era realmente incómodo.
─ No te preocupes Yuuki-chan solo lo usaremos por media hora, a lo mucho.
─ ¡Chicas es hora de salir! ─ Al ver a la idol en su atuendo, la representante que en ese momento iba entrando a prisa al lugar de preparación, no pudo evitar congelarse. Se veía majestuosa en su blanco vestido de novia que casi le robó el aliento.
─ Ya vamos Kaete-san ─ las chicas avanzaron por el pasillo con sus enormes y pomposos vestidos de novia. Todo el que veía a la idol se congelaba por lo hermosa y etérea que se veía en él, como si se tratase de una princesa pura; al verla todos en el staff se dieron cuenta de que la idea de que eso era lo más votado por los fans ya no era tan descabellada, realmente le favorecía ese vestido blanco más el plus de la peluca azul que en ese momento usaba, peluca que se había vuelto increíblemente popular desde la batalla de idols.
─ Bien, por favor colóquense en este lado y extiendan sus ramos frente a ustedes, como si caminaran hacia el altar
Mientras las chicas estaban distraídas siguiendo las indicaciones del fotógrafo, la mujer que era encargada de representar a la idol tomó con su celular una foto de forma disimulada, sin que nadie más lo notara y lo envió como formato de mensaje eficientemente para después continuar con su trabajo como si nada hubiera sucedido mientras murmuraba entre dientes: ─ Esta es la única recompensa que alguna vez obtendrás de mí, mocoso.
─ Excelente, con esas fotos terminamos esta sesión. Excelente esfuerzo, todo el mundo ─ las chicas se dirigieron con prontitud a obtener un poco de agua, sonreír frente a una cámara era algo cansado después de estar toda una tarde haciéndolo.
─ Este vestido es realmente incomodo pero valió la pena ¡Yuuki-chan se ve divina! ─ la primera en hablar fue la idol.
─ Para nada Asuna, tú te ves mil veces mejor, todo el mundo se perdía en su nube una vez te veía ─ picoteándola con su codo decidió molestar a la mayor ─ Lo único que me hubiera puesto aún más feliz es que ese chico amante estuviera aquí, de seguro se le hubieran muerto un par de neuronas al verte y se le hubieran muerto mucho más al ver cómo te miraban los demás.
─ ¡Yu-Yuuki-chan! ─ con su rostro escarlata y su mirada azorada trató de refrenar a su amiga que tenía por afán molestarla siempre que podía. Recobrando su compostura como hermana mayor, fingió que su última expresión de emociones no había sucedido ─ Vamos a cambiarnos, saliendo de aquí podemos ir a comer lo que tú quieras.
─ ¿Tenemos que quitarnos estos vestidos ya?
─ ¿Por qué lo preguntas? ¿Acaso no te incomoda el vestido?
Ante la última pregunta hecha la menor dio un asentimiento con la cabeza ─ Definitivamente es incómodo pero es bonito, además de que esta probablemente sea la única vez en la que pueda usar un vestido de novia.
Entendiendo las implicaciones de lo que la chica del cabello purpura quería decir, la mayor se apresuró a abrazarla ─ Eso no es cierto Yuuki-chan, aún no lo sabes. Tal vez en el futuro conozcas a alguien con quien quieras compartir tu vida.
Por respuesta, la recién nombrada solo adopto una expresión melancólica y resignada al tiempo que recibía el cálido abrazo de buena gana.
─ Asuna, sabes que eso es algo muy difícil, mi "futuro" es más corto que el de la mayoría
─ No digas eso ─ la chica comenzó a temblar ligeramente dentro del apretado abrazo que mantenía ─ Si ningún chico ve lo maravillosa que es Yuuki-chan, entonces yo me convertiré en pareja de Yuuki-chan.
─ ¿? ─ Repentinamente una estruendosa carcajada resonó por la habitación, provenía de la pequeña boca de Yuuki, quien no paraba de reír ante lo dicho por su amiga ─ Entonces Asuna será mi novio para que yo me pueda vestir de blanco.
A pesar de la estruendosa risa de ella, la otra mantenía un rostro firme y serio ─ De ser necesario ¡Claro que sí!
─ ¿Y el chico amante Asuna?
─ Pues se convertirá en eso, en un amante
─ JAJAJA ─ por más que tratara de calmarse no podía dejar de reír, el serio rostro de su amiga solo le agregaba más diversión al asunto ─ Espera un minuto, entonces yo pasaría a llamarme Yuuki Yuuki. No quiero, es un terrible nombre.
─ No te puedes negar, Yuuki-chan es mía ─ la idol trato de sonar lo más masculina que pudo, probablemente estaba imitando alguna declaración que su novio le haya hecho anteriormente, pero ella no tenía forma de saberlo aun así un sentimiento cálido broto de su corazón, Asuna realmente era la mejor amiga.
─ Vamos a cambiarnos entonces, tengo hambre y quiero comer hamburguesas.
─ ¡Sí! ─ Cuando caminaban de vuelta el celular de la idol comenzó a sonar insistentemente, ella inmediatamente reconoció a quien pertenecía la llamada. Dándole una mirada apenada a su pequeña amiga le hizo un gesto con la mano para que se adelantara a cambiarse.
Al contestar la llamada, habló de inmediato por el celular ─ Hola
─ Será mejor que te estés probando vestidos de novia para mi
─ ¿Dónde están tus modales Kirito-kun? Iniciar una conversación sin saludar es algo tan grosero ─ a ella le divirtió el tono molesto con el que hizo su reproche pero no lo dejaría salirse con la suya.
─ No bromees conmigo Asuna ¿Por qué estas usando un vestido de novia?
─ Fue para una sesión de fotos de una revista, relájate. En todo caso no creo estar probándome vestidos de novia para ti, ahora que vas a ser mi simple amante
─ ¡¿Qué?! ─ A ella le dio aún más gracia el grito alterado y confuso que su novio dio a través del teléfono.
─ Me acabo de comprometer con Yuuki-chan, voy a ser el novio, así que a ti te toca ser el amante del novio. Por supuesto en tu calidad de amante, no estas invitado a la boda.
─ ¡Asun…
─ Nos vemos en mi próximo concierto ¡Bye Kirito-kun! ─ ella terminó la llamada antes de que el pudiese reclamarle, riendo por lo que había hecho se apuró a alcanzar a su amiga para poder retirarse del lugar, ella también tenía muchas ganas de comer hamburguesas.
Ambas amigas vivían su gira tan animada y felizmente, al mismo tiempo que un chico de cabello azabache entrenaba lo más duro que podía para cumplir su promesa y una chica de cabellos cortos y gafas veía positivamente cada nuevo día. Todo el mundo estaba tan feliz que no pudieron haber predicho la tormenta que estaba a punto de pasar en sus vidas.
Continuará…
Próximo capítulo; Extra I: Respuesta amarga a una declaración fallida
Notas de Autora:
Lamento lo mucho que me tardo en actualizar, prometo que trataré de que el siguiente capítulo venga más rápido que este.
La canción con la que Asuna abrió el concierto es FROM by TRUE y con la que lo cerró es Connect by ClariS
Un saludo especial y agradecimiento a Sumi que se encargó de betatestear este capítulo. Gracias sumi, sin ti esta publicación no sería posible, por lo menos no hoy.
Agradezco mucho el apoyo que recibe esta historia ¡Nos leemos luego!
Fin de las notas de Autora.
