Nota: esto es un extra y como tal, no es necesario leerlo para continuar la historia, tampoco juega un papel relevante dentro de esta (aunque este ubicado dentro del tiempo y línea argumental). Y si solo has venido a leerlo, tampoco es necesario leer toda la historia para entenderle.

#KiriAsuWeek2017

Tema: Amor no correspondido


Extra I: Respuesta amarga a una declaración fallida.

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─ Nee Asuna ¿Cómo conociste al chico amante? ─ La recién nombrada se extrañó ante la pregunta de su amiga, era raro para la pequeña de cabellos oscuros preguntar por su pareja. Además creía que hace rato que se había quedado dormida, así que la pregunta hecha en medio de la penumbra que reinaba en la habitación, la desconcertó.

─ La madre de Kirito-kun y mi papá eran amigos, así que nos hemos conocido de toda la vida.

La chica que preguntó primero hizo un gesto de asco ante la respuesta que le fue dada ─ Asuna eso es como enamorarte de tu hermano o algo así ¡Qué horror!

Por respuesta la mayor solo dio una suave risa, su amiga Yuuki era muy elocuente ─ Yo no lo veo así, desde niños Kirito-kun siempre fue mi caballero oscuro protector.

─ ¿Es así? A mí me da la impresión de que siempre está en otro mundo cuando no estas presente. Y la actitud que tiene contigo me parece desesperante, siempre se cierne sobre ti en todo momento ─ la chica decía eso con un tono de molestia impregnado en su voz.

─ No creo que sea así, si apenas nos tomamos de las manos rara vez. Kirito-kun no se cierne sobre mí ─ mientras hablaba se dispuso a acostarse junto a su amiga en la gran cama, ya era tarde y según lo que le dijo su representante, tenía que madrugar para ir a grabar su voz como seiyuu.

─ No necesita tocarte para cernirse sobre ti. No sé cómo explicarlo, tal vez sea la forma en la que él te ve, pero siempre parece que hay un halo protector suyo alrededor de ti para que nadie se te pueda acercar.

Ante las palabras dichas por su amiga a la idol se le fue el aliento, ella sabía a qué se refería pero creía que nadie más lo había notado.

Al observar el prolongado silencio de su amiga de ojos color miel, la de cabello azabache decidió cambiar el tema de conversación. No poda ver su rostro por la penumbra en la que se encontraban pero suponía que se estaba metiendo en un tema delicado y escabroso, por lo que no quería molestar a su nueva y querida onee-chan.

─ ¿Y cómo se te declaro? Porque tengo la sensación de que él lo hizo primero ─ esa última pregunta por parte de ella hizo que brotaran sentimientos de vergüenza e incomodidad en la interrogada.

─ Mou ¿Por qué todo el mundo piensa qué él lo hizo primero? ─ Antes de permitir que su amiga hiciese más preguntas procedió a explicarse a sí misma ─ Aunque él cree que lo hizo primero, yo intente declarármele una vez, pero no salió bien…

─ ¿Enserio? Me gustaría escuchar esa historia ─ la voz proveniente de la espalda de la más pequeña la asusto, creía que la otra amiga de Asuna estaba dormida, realmente era una persona sigilosa, no había hecho ruido alguno y ya se encontraba sentada poniendo su total atención en la idol de cabellos largos.

─ Ella tiene razón Asuna ¡Cuéntanos como pasó!

─ Bueno… Después de que se los cuente nos iremos a dormir; sucedió hace tres años, unos meses antes de mi debut como idol…

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Se encontraba sentada en su mesa favorita del café, completamente ansiosa, esperando la llegada de su acompañante quien últimamente parecía estar siempre retrasado o demasiado ocupado para estar con ella. No dejaba de retorcer su falda entre sus manos y mover sus piernas de forma frenética debajo de la mesa, su rostro angustiando y arrebolado daba una imagen penosa de ella, completamente sola, esperando por alguien que no daba señales de llegar.

Hace un par de meses se había llegado a dar cuenta de los sentimientos que reinaban en su corazón, no podía definir el momento exacto que dejó de ver a su amigo de la infancia como eso, como un amigo, para verlo de la forma en que lo veía hoy en día. Tal vez ella siempre lo había visto de la misma forma, pero en su tierna mente de niña no pudo identificar los sentimientos que su amigo le despertaba. Ese día había decidido que ya era suficiente de estar guardando esos sentimientos dentro de su corazón, quería liberarlos lo más rápido que pudiese, así que lo único que se le ocurrió fue invitar a su mejor amigo al café que tanto les gustaba ir juntos. Ese era el café en el que se encontraba en ese momento; planeaba tener una conversación agradable, compartir con su amigo el pastel que siempre comían juntos y luego, en un ambiente ameno, confesársele.

Cuando vio la silueta del de mirada plata entrar en el lugar, la sensación de nerviosismo aumentó en ella, se sintió como si estuviese subiendo a una montaña rusa sin posibilidad de bajarse. En cambio, su amigo azabache ingreso al café con toda la parsimonia y tranquilidad que lo caracterizaba, al verla a ella una ligera sonrisa se instauro en sus, normalmente inexpresivas, facciones; eso hizo que sus rodillas temblaran aún más y le dio un poco de más confianza porque ella sabía que no le dedicaba esas sonrisas a nadie más, estaba segura que era la única dueña de ella.

─ Hola Asuna, lamento la tardanza.

─ ¡Kirito-kun! ─ Trató de reír animadamente ante su persona pero la risa de felicidad que ella expresó tuvo un toque de duda, gracias a los nervios que la acongojaban, que no pasó desapercibida para el azabache que la miró extrañado mientras se sentaba en la mesa del café, justo en la silla frente a ella y recargaba su mochila en la silla contigua a él.

─ ¿Qué sucede Asuna? Es inusual que me llames tan repentinamente, normalmente este día estarías en tus clases de canto…

─ Lo siento si interrumpí algo importante que estuvieses haciendo, espero no interrumpir tus clases de kendo, prometo no tardar mucho ─ al ver que él movía su cabeza negativamente continuo hablando ─ Es que; hay algo que he querido decirte desde hace un tiempo y no he sabido cómo hacerlo pero hoy por fin creo que puedo decírtelo.

Por su parte el adolescente, frunció el ceño ante el comportamiento anómalo que ella estaba teniendo; en señal de extrañeza y preocupación. Normalmente su mejor amiga era tan mandona, tan directa con él, esa era una de las cualidades que de forma extraña lo enamoraban más y más de ella. La chica dudosa y nerviosa frente a él no era nada a lo que estaba acostumbrado, esperaba que no fuera algo muy serio.

─ Sabes… yo… ─ Te quiero con todo mi corazón, no solo como mi amigo sino como mi persona más importante. Ella se puso aún más nerviosa ante la perspectiva de declararse de una forma tan directa, estaba asustada de no ser correspondida y no quería arruinar su amistad. Puede que sonara absurdo para una chica de catorce años, pero amaba con gran intensidad a su mejor amigo y, no concebía una vida sin la presencia de él como algo permanente. Con las dudas poblando su mente y la directa mirada plateada taladrándola, opto por cambiar su forma de declarase por algo más indirecto ─ Estoy… enamorada de alguien

En el instante en que esas palabras salieron de su boca, la chica de cabellos largos se sintió tonta y cobarde.

─ ¿Qué? ─ Lo que ella le dijo le resultó tan extraordinario que no pudo hilar bien algo que decir, aunado al hecho de que sintió como algunas de sus neuronas morían dentro de su cabeza por el shock.

La castaña apretó el ruedo de su falda con fuerza, para poder darse valor ─ Porque Kirito-kun y yo somos amigos de la infancia, quiero hablarle de la persona de la que estoy enamorada…

No

El de ojos plata notó con horror como las mejillas de ella se comenzaban a colorear de un bonito tono rosado al tiempo que comenzaba a explicarse.

─ Él es una persona muy gentil conmigo, al igual que un cálido y soleado lugar.

Esto es lo peor

─ Me siento tan tranquila cuando estoy con él.

¿Por qué tengo que estar escuchando a la persona que amo…

─ Gentil y cálido pero a la vez siendo tan fuerte y masculino conmigo, siempre protegiéndome de todo y todos.

hablando de su amor por alguien más?

─ No estoy segura de que él se pueda considerar como alguien sexy pero yo simplemente no puedo quitar mis ojos de él.

El azabache escondió sus manos debajo de la mesa, justo como su amiga las tenía en ese momento; y comenzó a apretar fuertemente sus rodillas de la desesperación que sentía. Estaba cayendo en un pozo de desesperación ante la situación y sentía como un cuchillo le atravesaba el corazón, una y otra vez, con cada palabra que salía de los rosados labios que pertenecían al objeto de su amor.

─ Siempre ha estado a mi lado, así que estos sentimientos no han hecho más que aumentar, probablemente he estado atraída a él desde siempre…

La peor parte es que ese sujeto es totalmente opuesto a mí

─ Oye Asuna ─ no supo de donde saco fuerzas para hablar pero al ver la mirada de ella llena de duda, hizo la pregunta que más le carcomía en su subconsciente, aunque sentía que una vez que obtuviera la respuesta, no le gustaría para nada ─ ¿A ti realmente te gusta ese sujeto?

Al ver como ella le sonreía brillantemente en medio de su duda, con sus mejillas al rojo carmín, casi pudo escuchar a su corazón rompiéndose en pequeños y sangrantes pedazos ─ Yo estoy tan enamorada de él

El azabache inclinó su cabeza para que ella no pudiese ver la mirada amaga que se había instaurado en sus ojos, volvió a tomar su mochila de nueva cuenta mientras se levantaba y, le dijo las palabras más frías que pudo decirle, quería lastimarla, como ella lo estaba lastimando a él.

─ Entonces ve y confiésatele para que puedas salir con él ─ al ver la mirada anonadada y herida de ella, ante su tono frío, no se pudo detener ─ Quiero decir; nada de esto es problema mío porque no tengo ningún interés en la persona en la que puedas estar enamorada. Si continuo escuchando tus tonterías de niñita me pondré enfermo y hastiado.

Ella solo lo observó con sus ojos brillantes y acosos por las lágrimas que estaba reteniendo, mientras él se retiraba sin darle una segunda mirada.

Cuando el ya llevaba un par de pasos lejos de la mesa y le daba totalmente la espalda; dijo una última cosa con la que estaba seguro se ahorraría un segundo trago amargo ─ La próxima vez que quieras hablar de estas estupideces Asuna, consíguete una amiguita igual de tonta que tú.

El chico se apresuró a abandonar el local, iba retrasado a sus odiosas clases de kendo, clases que solo había comenzado a tomar por ella, sentía que si se quedaba ahí comenzaría a llorar y odiaba la perspectiva. Aun así no pudo evitar que una solitaria lágrima se deslizara por su mejilla una vez estuvo en la calle del exterior, lágrima que limpió con furia. Comenzó a correr a toda velocidad del lugar, a un destino incierto; no sabía lo mucho que podía llegar a doler un corazón roto, hasta ese momento.

La chica de ojos miel, por su parte, ofrecía un triste espectáculo dentro de la cafetería; con su cabeza inclinada en la mesa y sus hombros temblando notoriamente, tratando de retener las lágrimas que ya estaban descendiendo por sus mejillas y mojando la superficie de madera ─ Así que te pondrá enfermo y hastiado ¿Eh?...

Leves hipidos comenzaron a salir de su boca y trato de retenerlos con ambas manos, sin levantar su cabeza, no quería ni pensar si alguien la estaba viendo romperse, justo como su corazón acababa de hacerlo ─ Yo estaba hablando de ti… Idiota…

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─ Luego de eso no volvimos a hablarnos durante varios meses; hasta mi debut que fue en la fecha cercana en la que cumpliría quince años ─ la chica de ojos miel frunció el ceño y trató de retener el dolor que el recuerdo lo provocaba ─ Al parecer, el tonto de Kirito-kun correspondía mis sentimientos pero nunca entendió que hablaba de él.

─ Oh Asuna ─ su pequeña amiga de cabellos largos y oscuros la miraba con lágrimas en los ojos ─ El chico amante es un verdadero idiota.

Luego de eso; la pequeña se abalanzó sobre ella, abrazándola fuertemente, de alguna forma eso le supuso un alivio, por aquella época no tenía ninguna amiga por lo tanto no tuvo a quien recurrir cuando su corazón fue roto. Cuando se disponía a corresponder el abrazo, sintió como su silenciosa amiga apoyaba su espalda en la de ella, antes de eso ni siquiera había notado el momento en que se situó detrás de ella; sabía que esa era su extraña forma de confortarla.

Sinonon, Yuuki-chan; son tan cálidas

─ Como lo prometimos, es hora de dormir.

La castaña sonrió con felicidad ante las protestas de la azabache más pequeña tuvo, pero de todos modos la obligó a dormir como si fuese su madre. Olvidándose del trago amargo que tuvo durante su primer intento de declaración de amor.


Notas de autora muy cortas (porque estoy muriendo lentamente): Esto no tiene la corrección de las mil maravillas pero hice mi esfuerzo en hacer algo de calidad, me he perdido los primeros dos días de la #KiriAsuWeek2017 y me pareció inaceptable perderme un tercero, a pesar de que llevo desde el viernes durmiendo dos horas diarias (o menos).

L s quiero y prometo subir otro aporte una vez que haya dormido como dios manda. Y he notado, muy superficialmente, la participación de todas, que felicidad, espero poder tener tiempo de leer algo pronto.

Nos vemos