Autor: julieta
Personajes: De JKR
Pareja: Draco-Hermione
Categoría: Drama
Ranking: M
Correctora:
Cap 3
Aceptacion
La situación que vivía le parecía la más ridícula, pero saber que era la realidad, no de cualquiera, sino la SUYA lo ponía más nervioso, estaba pálido y pequeñas gotas de sudor mojaban su rostro mientras que el profesor no parecía extrañado ante sus palabras, era fácil para el decirlo ya que jamás debió pasar por algo así, pero saber que podría quedarse sin su magia el resto de su vida no era tan malo considerando la posibilidad casi segura de que compartiría su ya desgraciada experiencia nada más y nada menos que con Hermione-la-sabelotodo-Granger. La castaña estaba pensando en algo similar, ya que aún le costaba asimilar que volvería a ser una Muggle, que tendría que convivir con su enemigo y que como si eso fuera poco debería ser su guía en el mundo Muggle, su día no había mejorado como ella hubiera deseado, sino que al parecer todo.. Absolutamente todo estaba empeorando.
El rubio recostado en la mesa más cercana miro a Hermione sin creer lo que el profesor les había dicho y ella le devolvió la mirada, ambos estaban nerviosos casi rayando la histeria mientras que Albus Dumbledore parecía entretenido alimentando a su amada mascota. Draco luego de reponerse del estupor dio un paso hasta el anciano y mirándolo decidido dijo.
- antes de precipitarnos... primero vea si no tenemos magia… no puedo ser un simple e inútil Muggle.
Hermione molesta por el comentario del Slytherin, nerviosa por el rumbo que estaban tomando las cosas y cansada por la falta de sueño miro al director para tratar de encontrar una solución posible a su gran problema.
- sí, quizás… solo fue un percance del momento -lo miro suplicante- no me pude haber quedado sin magia...
El viejo director dejando de atender a su fénix volteo a verlos al igual que todos los directores anteriores que observaban expectantes susurrándose unos a otros las posibles soluciones que ellos hubieran planteado en una situación semejante, tratando de hacerse escuchar por sobre los demás para llamar la atención de Dumbledore, el cual solo levanto la mano pidiéndoles silencio. Una vez que su oficina se encontraba en silencio de nuevo miro a sus alumnos, hablando con parsimonia poniendo más nerviosa a Hermione y enfadando más a Draco.
- intenten hacer un lumus… Es un hechizo simple y sencillo que aun con un mísero nivel de magia podrían realizar… de lo contrario no tendré más alternativas que hablar con sus padres y jefes de casa.
Draco tembló al escuchar lo que estaba diciendo el viejo loco, no podía permitir que sus padres superan su situación actual mucho menos en los tiempos que estaban, si su señor se enteraba de lo que había ocurrido no dudaría en tomar represarías y sus padres sufrirían por sus errores, trago en seco y al tomar su varita sintió los vellos de su nuca completamente erizados y el corazón desbocado, cerrando los ojos unos minutos que le parecieron horas dijo con los ojos abiertos y la vos firme el hechizo pero nada salió de su varita, sintiendo que toda su moral y esperanza se destruía ante sus ojos sin que él pudiera hacer nada maldijo por lo bajo.
Luego del intento fallido del chico a su lado respiro hondo estaba asustada, y el hecho de que no saliera nada de la varita del rubio hacia que temiera lo peor, respiro hondo dándose valor sintiendo como sus manos temblaba, tomo su varita con sumo cuidado para que no se le resbalara de los dedos y susurro- lunes –tenía los ojos cerrados, al abrirlos y ver que nada ocurría sus esperanzas se desvanecieron, había perdido su magia.
El los miro preocupado y resignado, sospechaba que los chicos no estaban siendo del todo sinceros con su relato, por lo que dudaba poder hacer algo al respecto, aunque confiaba en tener una respuesta lógica a todo eso
- hablare con Minerva y Severus, ellos deben saber lo que ocurrió… Luego enviare una lechuza a cada uno de sus padres para que sepa lo que ocurrido. En cuanto a ustedes, les pido que no desesperen, seguirán haciendo sus deberes, pero será en un hogar Muggle, partirán mañana a primera hora, mientras tanto pueden tomarse el día libre
Hermione asintió en silencio, aun conmocionada por lo que acababan de descubrir, pero Draco se veía más pálido que antes, sus manos temblaban y mirando fijamente al director le dijo
-No le cuente nada a mis padres, esto no es algo que deban saber… Además no necesito que ellos se preocupen en vano, haga lo que quiera con los padres muggles de Granger pero a los míos ni una palabra.
Al notar la seriedad de sus palabras Dumbledore solo pudo asentir y repartir su penetrante mirada a los dos jóvenes que tenía frente a el
-Respeto su decisión señor Malfoy, no comentare nada a sus padres, pero no podrá negarse a estar en constante supervisión de miembros de la Orden, como sabrá bien Voldemort no desaprovechar esta oportunidad, por lo que debemos estar preparados para todo. Ahora les recomiendo que vayan por una buena opción de tarta de calabaza, está más que deliciosa.
La sonrisa amable del viejo director logro calmar a la chica, que libero el aire contenido que ni ella misma sabía que estaba conteniendo, sabía que la conversación había terminado por lo que luego de despedirse salieron de la peculiar oficina, una vez de vuelta en el pasillo desierto del castillo el rubio saco de su bolsillo el diamante con la luz brillando en su interior.
-Estúpido... no necesito estar sin magia para entenderlo... –lo miro fijamente- ahora quien sabe hasta cuándo estaremos así
- esto es tu culpa, -lo miro molesta- tuya y de ese tonto diamante –suspiro frotando su cien- no puedo creer que tendré que convivir contigo, ¡de todos tú!
-No puedo creer que el diamante nos hiciera esto -lo saco y lo miro- será mejor que digamos la verdad aunque omitiremos detalles innecesarios por lo que solo diremos que lo encontramos lo tocamos pero… no para que sirve
- sí, me parece bien... - lo miro y suspiro- Aunque no puedo creer que estemos en este problema... ¿Cómo se lo diré a mis amigos?
Apretó la varita molesto, se le helaba la sangre de solo imaginar lo que podría ocurrir si ellos se enteraban que estaba desprotegido sin su magia, no quería imaginarse lo mal que lo pasarían sus padres por su problema.
-será poco tiempo... tiene que serlo... –apretó con más fuerza- no soportare estar mucho tiempo a tu lado, de solo imaginar me dan nauseas.
Hermione bufo molesta, sabía que ambos estaban en un gran problema… que a ella tampoco le agradaba la idea de tener que convivir con él, pero no por eso lo insultaba.
Pero no, Draco-soy-el-jodido-rey-del-mundo-Malfoy solo veía el suplicio que era para él, mientras que ella debía aguantarse todo lo que le dijera, aunque estaba comenzando a perder los estribos, fulminándolo con la mirada
- ¿por qué tenías que involucrarme en todo esto?.. Ahora por culpa de esto no tengo magia y tendré que convivir contigo, y si para ti es un suplicio para mi es el doble, porque no eres la persona más agradable del mundo hurón.
-Cállate tu voz es molesta - dijo cansado- esto es una putada -miro el diamante furioso- nuestra magia está dentro de el
- Por lo cual hay que cuidarlo bien -lo miro desconfiada- y sinceramente dudo que tú puedas cuidar algo de gran valor que no sea tu propio ego
-Muy graciosa sangre sucia –dijo fulminándola con sus ojos grises- pero considero que es mejor que tú la tengas... yo siento deseos de romperla - se la entrego mirándola a los ojos- cuídalo bien, porque esto vale mucho más que tu patética existencia Granger
Tomo con cuidado el diamante, rozando por accidente sus dedos, tratando inútilmente de disimular su nerviosismo y ganas de golpear al chico, sustituyéndolo con una pequeña sonrisa nerviosa.
- está bien... Yo la guardo -lo miro con atención- Malfoy, ¿cómo encontraste esta piedra?
- Es... un rumor en la familia Malfoy... y yo intente encontrarla todos estos años, hace un tiempo di con ella y como tiene grabado el logo de mi familia... es mía... me pertenece, soy su legítimo dueño
-No me sorprende -dijo mirando al diamante con odio- algo tan odiosamente problemático no puede pertenecer a otro que no seas tú. –Respiro hondo- ahora la pregunta es... Como podremos revertir esta situación
-Cállate Granger, que solo consigues que mi dolor de cabeza aumente… Maldita piedra- suspiro y se sento revolviendo su cabello- se supone que me ayudaría no que me haría esto, que asco siento un asqueroso Muggle?
- ¡Oye! -dijo molesta- los muggles no son asquerosos... Conozco muchos de ellos que son mil veces mejor que tu -apretó los puños- además, esto es lo que la piedra hará... Te hará ver como un Muggle
- Tu viviste esa vida, no sabes lo que es tener todo lo que la magia conlleva y perderlo... es despedazarte - seguro y miro a otro lado- será muy difícil... esto es una locura
-Lo sé -dijo suspirando- para mi también lo es aunque no lo creas... Pero... Ahora tengo que investigar esta piedra y ver si encuentro alguna solución
-Ve, este viejo se tomara su tiempo... yo lo esperare aquí... -miro a otro lado y apretó su varita-
Hermione comenzó a caminar, hasta que suspirando volteo a verlo, estaba pálido y aun así su rostro parecía imperturbable, la chica debió morderse el labio inferior para no admitir que sentía curiosidad hacia él, suspirando derrotada hablo
- ¿no quieres venir?.. Digo... Tenemos el día libre después de todo
Draco se esperaba todo menos eso, sabía que estaban juntos en el mismo poso, pero no esperaba que ella decidiera hacer un intento por llegar al fondo del asunto juntos. La miro sin creerlo por unos segundos, luego de meditarlo y llegar a la odiada conclusión de que necesitaba su ayuda ahora, que no se podía dar el lujo de despreciar la ayuda de la come-libros se levantó de su asiento, sonriendo de lado mirándola fijamente
-¿crees realmente que no lo busque en la biblioteca?.. ¿En verdad piensas que soy tan tonto como para no hacerlo desde el principio?
- Bueno, puede que sí... Pero quiero buscarlo por mí misma y si es necesario hacerlo hasta en la sección prohibida
-Valla, esta parte de ti Granger no la conocía –sonrió de lado mirándola- vamos directo a esa sección porque te aseguro que no hay nada en la otra
- tu no conoces nada de mi Malfoy... -dijo comenzando a caminar, mientras lo miraba con el ceño fruncido-
-Bueno tú conoces aún menos de mí y así están bien las cosas –la siguió en silencio, tocándose el brazo solo ahora notaba que no dolía como siempre
- claro que así es mejor... -lo miro de costado- Aunque mucho mejor sería no tener que estar contigo -suspiro y miro a todos lados, ahora era una Muggle más, ¿qué haría para que la bibliotecaria no lo notara?-
- Oh mi corazón - dijo tocándose el pecho con dramatismo- no poder dormir esta noche Granger - la miro con desprecio y la adelanto- aun siendo Muggle soy mejor que tu
-Claro Malfoy -lo miro con odio acelerando el paso- ya veremos eso mañana... Cuando tengas que convivir con otros muggles en el mundo Muggle, con tecnología Muggle –sonriendo, sabiéndose victoriosa lo ignoro el resto del camino-
El heredero de la dinastía Malfoy intento no pensar en ello porque le aterraba, pero borro esas ideas de su cabeza, no le daría el gusto a la Gryffindor. Al llegar a la biblioteca, sonrió de lado al notar que podrían lograr su cometido, mirando a la chica.
-que oportuno... la sección prohibida no nos prohibirá pasar, ya que por el nivel de magia que tenemos, la alarma no se activara
La biblioteca estaba prácticamente vacía, ya sea porque el almuerzo estaba cerca o porque estaban en clases. Los pocos alumnos que estaban eran niños de primero que se desesperaban al no encontrar lo que buscaban o sonreían felices mientras hablaban con sus amigos, a lo lejos había un grupo de Slytherin que cursaban su último año en Hogwarts mientras que la recta bibliotecaria se paseaba de una estantería a otra regañando a los que por su lado se cruzaba o sonriendo con malicia cuando algún que otro libro golpeaba a su portador, los chicos llegaron hasta la puerta que separaba la sección prohibida del resto del amplio lugar, la chica miro a ambos lados nerviosa y el rubio solo bufo al verla
-¿y ahora que te pasa Granger?
- tenemos un problema... –dijo mirándolo- madame Prince... -suspiro- debemos distraerla
-Hecho... yo la distraigo, mientras tú aprovechas para entrar, yo iré en un momento
Draco se alejó de ella antes de que la castaña pudiera reclamarle, acercándose a uno de los chicos de 7mo, sin decir nada le dio un puñetazo en la barbilla, el chico golpeado se levantó molesto dándole un golpe de regreso, Hermione al ver que se armaba un gran revuelo y que la madame caminaba hacia ellos furiosa por perturbar el silencio de la biblioteca, al ver que nadie reparaba en su presencia, corrió hacia la sección prohibida entrando rápido y cerrando la puerta tras ella, sintiendo que su corazón latía desaforado, mientras escuchaba la pelea que se estaba desarrollando al otro lado de la puerta, acercándose a la única mesa que tenía una tenue luz, comenzó a buscar algunos libros que podrían llegar a ser útiles. Luego de que la bibliotecaria lograra separarlos y enviarlos a la enfermería de una manera nada agradable, una vez allí logro escabullirse antes de que madame Pomfrey pudiera atenderlo, al volver a la biblioteca vio a la bibliotecaria salir para ir a buscar al director para acusarlo, aprovechando aun el caos del lugar entro a la sección Prohibida y se encontró a la castaña rodeada de libros de gruesa envergadura, suspiro y apretó con más fuerza el pañuelo a su nariz ensangrentada para tratar de detener la hemorragia. Hermione levanto la vista asustada, pensando que la habían descubierto pero al ver que solo era Draco se relajó de nuevo, volviendo a su lectura.
- ¿eres muy sutil lo sabias? -dijo sin mirarlo, cambiando de página el libro manchado de algo similar a la sangre-
-Necesitabas una distracción grande... y lo hizo aunque me rompieron la nariz –dijo acomodando el pañuelo-
- deberías ir a la enfermería… - levanto la vista del libro y frunció el ceño- Yo no puedo solucionarte ese problema
-¡Ha! que graciosa eres come-libros, no dejare que solo tú busques y luego no me digas como revertir el hechizo, no soy tan tonto como la comadreja o san Potter... -se acercó y tomando un libro al azar con la mano libre comenzó a ojear-
-Oh que atento eres Malfoy -dijo con fingida cortesía- pero no me importa buscar sola… y por si no es tanta molestia deja de llamar así a mis amigos –lo miro molesta- ahora ve a la enfermería o llenaras de sangre los libros, y créeme estos no necesitan más sangre de la que ya tiene
- Me da igual Granger... necesito saber cómo revertir esto - comenzó a leer y suspiro cansado por los golpes- y me quedare aquí te guste o no
La castaña llevaba leyendo ya varios libros, había encontrado uno más tenebroso que otro, pero ninguno que hablara del diamante. Suspiro y continuo buscando, sin encontrar nada al respecto maldiciendo su suerte por lo bajo, su cuerpo estaba cansado y la hora del almuerzo ya había pasado, por lo que su estómago estaba haciéndole recordar que no había consumido nada en todo el día. Draco que había notado el cansancio físico y mental de la chica bufa sacando de su bolsillo una rana de chocolate dejándosela a su lado, la chica lo miro sorprendida frunciendo el ceño.
-no me mires así, no haz comido nada y si tienes hambre no me sirves Granger –no levanto la vista en ningún momento, aunque sabía que ella lo estaba mirando, podía sentir sus castaños ojos sobre el
La chica aun dudosa lo tomo, sonriéndole levemente y abriendo el paquete viendo el cromo de Merlín, que le sonreía amigablemente. La chica quedo en silencio un segundo pensando en que hacer, hasta que luego de meditarlo partió la rana a la mitad y se la tendió, a lo que el ojigris solo enarco una ceja.
-no me mires así –dijo usando sus palabras- tu tampoco has comido nada desde el desayuno… y si tienes hambre no podrás concentrarte –el solo tomo la mitad que le ofrecía sin decir nada, ambos comieron en silencio sabiendo que eso era algo que no compartirían con nadie más.
Luego de haber compartido ese momento íntimo, estuvieron allí leyendo y revisando todos los libros que pudieron hasta que la oscuridad les impidió leer algo más.
-nada... no encontré nada que nos sea útil – miro a la chica que tenía los cabellos desordenados esperando su respuesta
-Nada -dijo cansada y molesta- no puedo creer que no exista nada sobre este diamante en toda la biblioteca... -se puso de pie estirando su entumecido cuerpo-
El pañuelo que estaba teñido de su sangre quedo olvidado en la mesa cuando ambos salieron en silencio de la biblioteca, notando que era más tarde de lo que ambos creían y que nadie más a parte de ellos caminaban por el pasillo, deteniéndose en la escalera que debía subir la chica se miraron en silencio un minuto hasta que el chico hablo.
-Mira Granger, aunque odie admitirlo necesitamos trabajar juntos para conseguir salir de esto… por lo que te propongo hacer una tregua mientras esto pase
Hermione pestañeo varias veces sin poder creer que él, le estuviera proponiendo una tregua. Luego de analizarlo bien y meditar los pro y contras suspiro rendida, era la mejor y quizás la única forma de que llegaran a buen puerto, por lo que lo miro asintiendo.
-Está bien, supongo que es la única manera de conseguir algo, por lo que mientras estemos sin magia estaremos en tregua –dijo tendiendo su mano sonriendo levemente cuando el la estrecho-
-ya es tarde, iré a dormir hoy fue un maldito día.
- ni lo menciones... -suspiro y miro su reloj- No sé cómo se lo diré a mis amigos -lo miro entrecerrando los ojos- deberías ir a la enfermería, tu nariz no se ve nada bien
- quien lo diría, la prefecta de Gryffindor... está preocupada por mí una odiosa serpiente - sonrió de medio lago ególatra- que...
-¡Cállate! -dijo interrumpiéndolo y fulminándolo con la mirada- no estoy preocupada por ti ególatra narcisista... Solo estoy siendo lógica y coherente
- Claro acepta que estad loca por mi sabelotodo- se alejó despidiéndose con la mamo camino hacia las mazmorras
-Idiota
Susurro molesta y caminando hacia la torre de Gryffindor tratando de buscar alguna solución lógica a todo eso, pero lo cierto es que desde el momento en que él se acercó a ella pidiéndole algo el mundo se había puesto de cabeza, y lo peor es que tenía el presentimiento de que las cosas se pondrían cada vez peor
