Cap 6:

Luego de la cálida bienvenida que los vecinos le habían dado, incluido alguno que otro regalo, la tarde se había ido dando paso a un atardecer fresco y tranquilo, aunque en la pequeña casa de dos plantas recientemente ocupada en el poblado mágico-muggle más reconocido, como lo era el Valle de Godric la tranquilidad había sido todo un reto conseguir.

Los adolescentes que en ella habitaban, habían tratado por todos los medios que les fue posible mantener su tregua y con ello la paz, por lo que luego de una discusión en torno a la moda muggle que había incluido algunos calificativos nada amables hacia cierta familia pelirroja por parte del chico y unos tantos más a la inteligencia y buen gusto por parte de la joven castaña habían llegado a un acuerdo, evitarse todo lo que fuera posible y no involucrarse en los asuntos del otro. Todo iba en orden, la paz parecía lograda por lo que mientras Hermione se dedicaba a leer y tomar notas de sus gruesos libros para así, terminar con una de las traducciones de runas que le habían solicitado, Draco permaneció en el cuarto, acostado sobre su nada cómoda cama viendo las horas pasar, resistió todo el tiempo que le fue posible hasta que el sol se ocultó por completo y la noche se hizo la dueña de todo el lugar.

Con la oscuridad ocupando cada espacio de la habitación y su estómago comenzando a protestar por alimento el chico se puso de pie estirando sus músculos antes de decidir bajar. Intento tomar aire mientras caminaba hacia la parte baja de la casa, todo estaba siendo un caos y comenzaba a sentirse cansado y desdichado algo poco común en él.

- supongo que sin magia y contigo es imposible que tengamos un elfo, así que espero que sepas cocinar –dijo al llegar hasta el último escalón, pasando una mano por su cabello remarcando así su fastidio

Hermione había tenido, a diferencia del rubio una tarde muy productiva, además de lograr terminar con su traducción de runas pudo avanzar en la lectura de pociones avanzadas ya que no podría practicar en un tiempo no quería descuidar la teoría. Esa sala de estar había resultado ser tan cómoda y silenciosa como lo era la biblioteca y mucho más útil que la sala común de Gryffindor hasta que la voz arrastrada y cansina del Slytherin la saco de sus pensamientos y la obligo a fruncir el ceño.

-He vivido en este mundo toda mi vida- dijo poniéndose de pie luego de cerrar sus libros y apilarlos en un costado del escritorio para continuar en otro momento antes de dirigirse a la cocina- y tuve que aprender a hacerlo si quería sobrevivir al trabajo de mis padres -lo miro de soslayo- pero ahórrate los comentarios al respecto..

-No opinaré hasta probar algo, así que por ahora sólo miraré lo que haces esperando que sepas de ello - le miro y decidió traer una silla del comedor para sentarse cerca de la cocina con los brazos cruzados y el ceño fruncido

La Gryffindor al verlo instalarse cómodamente junto a ella en una clara demostración de que él no pensaba colaborar en la elaboración de la cena bufo molesta y al mismo tiempo incomoda de tenerlo cerca observando sus movimientos, por lo que prefirió ignorarlo, camino hasta la heladera y saco los alimentos que necesitaría, todos ellos regalos de los vecinos, al ver la combinación de vegetales opto por hacer un estofado con carne y luego de lavar las verduras comenzó a cortarlas. Draco aunque fingía no prestar atención no perdía de vista ninguno de los movimientos de la chica, si bien sabía que ella no tenía magia y que tampoco disponía de alguna pócima o veneno no pensaba dejar su vida en sus manos. La mirada gris del rubio resultaba tan intensa que Hermione, termino cortando uno de sus dedos por error, y ya sin resistirlo dejo todo en la mesada y volteo a mirarlo molesta.

-¿no tienes nada mejor que hacer?..

- De hecho no Granger no tengo magia y además quiero asegurarme de que no le pones veneno a esto - se cruzó de brazos mirándola

- Yo también pienso comer, no puedo envenenar mi comida -dijo prendiendo la hornalla- además, estamos en tregua ¿no?

- Bueno si estamos en tregua, deberías ayudarme... Sé que no parezco un muggle y tampoco se mucho de ellos, necesito que me expliques las cosas

- ¿Que necesitas saber?-dijo revolviendo la olla- tu pregunta, yo tratare de responder lo más claro que pueda

- No se casi nada para que sirven las cosas... Supongo que si salimos a comprar me puedes ayudar a conocer cómo viven. .. Porque ahora que no tengo magia lo que siento es que no puedo vivir sin ella - estaba hablando con ella como nunca lo había hecho con tanta sinceridad

Era difícil enseñarle a alguien que no conocía absolutamente nada de ese mundo, ni siquiera lo básico para comenzar una explicación coherente y que lograra aclarar algunas ideas. Por lo que suspiro, sabía que era una tarea titánica, pero no se esperaba que resultara aun más difícil de lo que había pensado por lo que concluyo que lo básico seria enseñarle a usar los elementos de la casa sin la necesidad de una explicación sobre el origen y funcionamiento de la electricidad. Miro a su alrededor y vio los interruptores de la luz y suspiro, eso sería lo primero.

- Mmm podemos empezar por los artefactos de la casa, ¿ves eso que está en la pared? Ese rectángulo es el que prende y apaga las luces de la cocina

- ¿Esto?- se levantó curioso mirando aquello sobresaliente de la pared- ¿debo hacer presión aquí?- la miro a ella inseguro de que le esté tomando el pelo

- Si, apriétalo no va a explotar nada -dijo en forma de broma-

El rubio enarco una ceja volviendo a desconfiar pero lo apretó y se asustó al ver la luz aparecer de la parte superior de la habitación iluminando el lugar que segundos antes había estado más oscuro.

- hey nada de lumus, dijimos que no podríamos hacer magia - miro molesto a Granger

- Si pudiera hacer magia no estaría aquí -dijo molesta- los muggles se las arreglaron para sobrellevar su vida

-¿Esto lo hizo un muggle?- miro la luz quedando aturdido y bufo- parece un lumus... Sorprende para ser algo hecho por un muggle. .. ¿Qué otras cosas tienen?

- Muchísimas cosas más -sonrió mirando la cocina- ¿ves esto? Se llama cocina, se maneja por medio de gas y genera fuego y calor apto para cocinar

- ¿Fuego?- de acercó curioso evidentemente él se imaginaba a los muggles como unos caníbales sin cerebro- ¿utilizan los 4 elementos?

- Manejan mucho más de lo que te imaginas, todo por medio de los avances científicos -dijo limpiando sus manos para ir a la heladera y sacar algunas cosas-

- Ese mueble tiene hielo... Pude sentir una brisa cuando lo abriste - estaba tan pegado a ella para sentir el frío que era evidente su curiosidad algo llamativo después de pensar que él no tenía ningún interés en los no magos

- Si, algo así -lo miro- esto es una heladera, se ocupa de mantener los alimentos frescos

Cuando noto como ella le miraba divertida se apartó enseguida intentando aparentar que no le importaba para nada, así que se alejó y se cruzó de brazos. Si bien odiaba todo lo relacionado con los muggles no podía negar que le causaba intriga como unos seres que eran evidentemente inferiores a ellos lograban hacer cosas que podrían ser comparadas con hechizos como esa bola de luz que colgaba del techo.

-¿tienes que ser tan lenta?

- Esto tiene un tiempo de cocción no puedo hacer nada -dijo preparándose un jugo-

- Quizás no sabes lo que estás haciendo - miraba el fuego bajo la olla con curiosidad- deberías hacerlo más rápido empiezo a sentir hambre

- Si lo hago se podría quemar todo, no queremos esto -dijo seria- no hay muchos víveres

- los muggles no viven como neandertales - Miraba las cosas con curiosidad, tocando el microondas y el refrigerador –

- Por supuesto que no, están muy avanzados en cuanto a conocimientos científicos -lo miro-

- Ciencia... Has usado esa palabra díez veces y aún no entiendo a qué te refieres - se acercó a mirar que era lo que la chica cocinaba

-Conocimientos... No importa, lo que debes saber es que los muggles son muy listos y aprendieron a manejar su entorno

- Parece que debo aprender más de lo que pensé - se alejó y volvió a sentar a esperar con paciencia

- Si, nada es sencillo -lo miro de soslayo- puedes leer mis libros de estudio muggle si quieres

- No es para tanto no pretendo estar tanto tiempo en esta cárcel - su tono de voz cambio al áspero y arrastrado de siempre

- Solo te lo digo para facilitarme la tarea -dijo molesta, definitivamente estar en paz no era lo suyo- al menos podrías ver lo relacionado con los electrodomésticos

- Se me acaban de quitar las ganas y apresuraré tengo hambre - le miro y empezó a hacer ruido con los dedos en la mesa

-Deja de fastidiar -dijo cansada apagando el fuego- cocinar es como preparar una poción, lleva sus procedimientos y tiempo, si no lo respetas terminaras con una explosión... o peor, sin comer.

- ¿Hey y la tregua? Yo no te he tratado mal... De hecho he sido muy cortes

- Bien -tomo un par de platos y cubiertos para colocar la mesa- deberías leer esos libros, van a ayudarte -dijo sirviendo el estofado para el chico-

Miro la comida con miedo, sabía que la castaña no tenía ningún veneno a mano y que él había estado allí, junto a ella todo el tiempo pero no por nada era un Slytherin. Observo su plato en silencio como analizándolo, pero tenía buen olor así que aunque con un poco de desconfianza tomo el cubierto que tenía a su lado y lo lleno para luego llevárselo a la boca; el probo como un catador y aunque noto la mirada de ella desde el principio había decidido ignorarla pero comenzaba a fastidiarlo su insistencia.

-¿qué miras?

- Quiero saber tu opinión -dijo como si fuera obvia su intención-

- Ya pero me miras como si estuviera haciendo algo mal - terminó de probar y la miro unos segundos- parecía buscar las palabras a propiedad - está comestible

- Bueno, eso es más de lo que puedo esperar -suspiro y comenzó a comer-

El silencio se hizo presente en la habitación con violencia el no la miraba mientras comía con sus modales sobresalientes luego de un incómodo silencio sepulcral el agrego

- necesito ropa de muggles...

-Estaba pensando en eso -dijo mirando su plato- pero el oro de gringots no funciona aquí... tendremos que conseguir dinero muggle

-Puedo conseguir un poco pero me lo mandaran por correo mañana lo más seguro...

- podemos acomodarnos bien hoy y mañana temprano salimos a comprar... después de todo ya es tarde...

-sí, tampoco creo que vengan los muggles a verme - como si la ironía en su voz se reflejará la puerta comenzó a sonar en ese momento el miro su vestimenta y luego la de la chica –

- Diablos -susurro- quítate la capa -lo miro- quítatela y esconde eso en el cuarto

- Hey para desvestirse necesito más que un plato de comida - Noto que ella le miraba feo por lo que se quitó la capa y la oculto debajo de los almohadones del sillón en el cual se sentó- no tienes nada de sentido del humor

- Y tú no eres divertido - bufo molesta saliendo de la cocina para ir a atender- ¡ya voy!..

Se cruzó de brazos apoyando las manos en todo el sillón como si fuera de su propiedad, mientras que la castaña se dirigía a la puerta, maldiciendo su suerte y regalándole miradas de odio al rubio que se había instalado a espaldas de ella. Al llegar hasta allí logro ver por la ventana que se trataba de la misma joven que había ido a visitarlos horas antes por lo que respirando hondo para calmar sus nervios abrió la puerta

- hola...

El curioso miro hacia la puerta sonriendo a la chica que no tardó en derretirse como una colegiala e incluso torció la sonrisa cuando ella empezó a tartamudear, Hermione por su parte lo miro molesta y luego a la chica que comenzaba a fastidiarla ya que le hacía recordar a la tonta y molesta Pansy Parkinson.

- ¿que necesitas? –pregunto la prefecta ya casi sin paciencia

-¿Vengo en... un mal momento? -pregunto sonrojada-

-No sabemos ni a que vienes – Dijo el chico rubio mientras se levantaba para ir a ver lo que pasaba en la puerta ya que comenzaba a molestarle la lentitud de Granger - ¿a que debemos tu visita?

En cuanto Draco estuvo en su campo de visión la joven muggle le sonrió coqueta, ignorando casi por completo a la castaña que había abierto la puerta pero cuando esta aclaro su garganta en un claro intento de llamar su atención volteo a mirarla de nuevo.

- como sabrán halloween está cerca... y nos preguntábamos si querrían ir a una fiesta en mi casa

-Bueno somos nuevos para ir a la fiesta de alguien - miro a Hermione buscando saber si eso era normal en los muggles o no

- Por eso mismo, que mejor forma de iniciar una relación con los vecinos que esta... ¡por favor! Sera divertido

- No lo sé - dijo Hermione- no creo que sea lo mejor...

Estaba confuso entre las dos muggles, era obvio que no le interesaba ir a un lugar donde tendría que compartir espacio con muchos más de su especie pero pasar todo el tiempo encerrado en la diminuta casa que les habían asignado en compañía de la sabelotodo no era algo que lo animara en demasía por lo que accedió a la oferta.

- asistiremos aunque no prometo que sea gran parte de la noche

-¿Enserio?-pregunto emocionada la chica- será genial créeme

Hermione no daba crédito a lo que acababa de escuchar, Draco-Odio-a-los-asquerosos-muggles- Malfoy había accedido a ir a una fiesta donde era obvio que estaría repleto de jóvenes adolescentes muggles y por si fuera poco jóvenes adolescentes muggles ebrios. Su vista no se aparto de el por al menos un minuto esperando que el se echara a reír y las insultara a ambas por ser tan ilusas de creer que el iría pero eso no paso, el seguía tan serio como siempre por lo que no le quedo más opciones que creer que eso era real y suspirar rogándole a Merlín que todo saliera bien.

- ¿Es de disfraz?-pregunto fulminando con la mirada al chico

Y mientras ambas hablaban el se regresó a su lugar en el sillón como si fuera el rey de la casa con aquella mirada de inferioridad a las dos chicas

- ¡Sí! Va a ser la mejor fiesta de todas -dijo sin notar el tono molesto de la chica y la mirada del rubio- por favor, di al menos que lo pensaran...

La Gryffindor suspiro mirando a Draco, ¿cómo se comportaría el chico?.. No debía olvidar que se trataba de Malfoy un mago elitista y sangre pura que odiaba a todo lo muggle incluido a ella y aunque si bien estaban en una tregua eso no significaba mucho a la hora de ser grosero. Pero él había accedido a ir, lo que significaba que no tendría muchas opciones, el iría solo si era necesario con el fin de hacerla enojar y si algo llegaba a pasarle no podría con la culpa, además de que la profesora McGonagall se enfadaría por lo que volviendo a suspirar derrotada agrego

-bien -es todo lo que pudo decir- lo pensaremos

-Genial, en verdad espero que puedan ir – le tendió una tarjeta- allí está el horario y mi dirección –sonrió divertida- aunque eso no lo necesitan porque vivo enfrente... en fin, nos vemos

Cuando la visita se fue la castaña se quedo mirando la tarjeta por unos instantes, era el primer Halloween que pasaba sin sus amigos, el sexto año desde que ellos eran amigos luego de que la salvaran de ese horrible troll y el dieciseisavo aniversario de la muerte de los padres de su mejor amigo, y ella allí, alejada de todo lo que amaba, encerrada en una diminuta casa con el ser mas insufrible de todo el planeta pero debía ser fuerte, pronto estaría en Hogwarts y eso sería solo un horrible recuerdo. Cerró los ojos y dejo la tarjeta en la mesa frente al rubio que al parecer llevaba tiempo mirándola porque cuando ella levanto la vista había fingido prestar atención a sus uñas.

-¿Qué sucede?

- no pensé que los muggles celebrarán halloween con el potencial mágico que tiene esta celebración

- Es una celebración... con el fin de pasarla bien más que nada -dijo caminando hasta el cuarto- aunque simbolizan la cacería de brujas... es una festividad muy alegre -se detuvo en la escalera- y se disfrazan de monstruos o cualquier tipo de personajes, los mas pequeños salen en busca de dulces y los mayores hacen fiestas como a la que nos invitaron

- Claro después de todo los muggles celebran que mataron a las brujas - dijo el notoriamente ofendido - como si la muerte de miles de personas fuera algo que celebrar

- Así como los mortifagos el matar muggles y otros magos inocentes -dijo con claro resentimiento en su voz, recordando la muerte de Sirius, Cedric y los acontecimientos ocurridos en el mundial de quidditch de hace dos años atrás-

- Claro ¿y todos los mortifagos son unos sangres fría que matan sin pensar no?- se levanto furioso y subió a su habitación dando un portazo

- No se puede tener una conversación de este tipo con el -dijo molesta también-