Cap 7:

Un nuevo día se asomaba en el Valle de Godric, poco a poco el vecindario cobraba vida y los habitantes salían a cumplir con sus obligaciones diarias mientras que en una pequeña y acogedora casa dos jóvenes magos aun permanecían dormidos luego de haber pasado ambos por situaciones sumamente complejas en tan poco tiempo.

Al cabo de una hora, y luego de que el sol se adueñara de la habitación por completo Draco comenzó a despertar, por un momento pensó que se encontraba en su cómoda habitación dentro de su fría y acogedora sala común pero la inusual luz solar lo descoloco trayéndolo de golpe a la realidad en la encontraba por lo que maldijo por lo bajo mientras apartaba las mantas verde y plata para ponerse de pie e iniciar otro horrible día. Por su parte la joven castaña que descansaba en la cama contigua no daba señales de estar pronta a despertar ya que solo se podía ver algunos rizos castaños que sobresalían del cobertor rojo y dorado.

Luego de salir del baño bajo lentamente las escaleras desperezándose aunque lo ponía de mal humor que la chica no despertara aun ya que tenía hambre y el no pensaba preparar algo, aun tenía una reputación que mantener. Espero por al menos media hora y como ella no aparecía salió dispuesto a despertarla y obligarla a salir de la cama si era necesario, pero al llegar a la puerta del pequeño comedor vio a la chica bajar tratando de acomodar su cabello

-ya era hora, ¿es que acaso deseabas que muriera de inanición? –dijo mirándola molesto-

-Merlín, ¿una no puede si quiera dormir un poco más en esta casa? –Cubrió con sus manos su boca mientras bostezaba- además, ya te lo dije no soy tu empleada...

El molesto sólo salió de la casa con su túnica puesta, vestido como un mago y decidió caminar hasta encontrar algo que lo alimentara

- Malfoy! -corrió tras el molesta- ¡ven aquí! ¿Que se supone que estás haciendo?

- Buscando algo para comer ya que tu no me vas a alimentar - las personas en la calle comenzaban a mirarlos además el seguía caminando vestido raro y ella tras él en pantuflas

- ¡Vuelve aquí en este preciso momento!-dijo molesta- ¡ya pensaba preparar el desayuno! -Bufo- ¡bien! ¡Vete y si puedes piérdete!

Se volteo y se acercó a ella

-¿me vas a dar comida o tendré todos los días que pedirla?- las mujeres empezaron a hablar mal de ella incluso la vestimenta del chico pasó a segundo plano

- Y si esperas a que al menos termine de bajar de la escalera si -dijo mirándolo seria-

Se acercó hasta estar frente a ella y se acercó a su oreja- por cierto, hermoso pijama infantil - río y entro a la casa dejándola allí con todos mirándole

- ¿He?- frunció el ceño y pestañeo varias veces hasta bajar la vista y ver su pijama. Al levantarla nuevamente vio a sus vecinos con las mejillas totalmente rojas- hola... No paso... creo que será mejor que vaya a preparar el desayuno -corrió hacia la casa de nuevo-

Cuando la vio entrar corriendo empezó a reír a carcajadas - enserio gracias por el maravilloso espectáculo

- ¡Eres un idiota! Debería dejarte sin comer por toda la semana -bufo y se encerró en la cocina-

Draco, por su parte se estaba divirtiendo bastante con la situación, no solo había logrado que la castaña accediera a preparar su desayuno sino que también logro que la chica pasara vergüenza frente a todo el vecindario. Porque una cosa era estar en tregua y otra muy diferente no disfrutar con alguna que otra broma pero mientras la seguía poco a poco fue dejando de reír al notar que ella no dejaba de fulminarlo con la mirada.

-espero que puedas volver a salir sin terminar como un tomate - se sentó mirándola en la cocina

-No me hables si no quieres tener alguna sustancia rara en tu desayuno -murmuro molesta-

- ¿hoy es la fiesta de halloween no? - sonrió de medio lado mientras la miraba

- ¿Y esperas que salga después de todo lo que paso?-volteo a mirarlo- ni lo sueñes

- Oh vamos sólo es gracioso porque te lo tomas así, creo que la gente hasta te vio adorable salir detrás de mí así

Cuando termino de preparar el desayuno y se acomodo el cabello suspirando, no entendía como ese odioso hurón narcisista había logrado hacerle pasar vergüenza frente a todos por lo que suspiro pasándole su taza de té junto con unas tostadas.

- vuelves a hacer eso y dejo que te pierdas

Espero a que ella se sentara para comenzar a comer y al terminar el retiro los platos dejándolos en el lavadero.

-Esto es tan raro -susurro poniéndose de pie- ¿en verdad quieres ir a esa fiesta?

-Si... Supongo que debemos distraernos después de todo el caos que pasamos estos días...

-En ese caso, debemos buscar disfraces... aunque viendo tus túnicas ellos ya piensan que estas disfrazado –dijo levantándose para ir a lavar los platos

-Quiero ver disfraces para ver si alguno me gusta

-Tendremos que tratar de conseguir dinero -dijo lavando los platos- yo puedo pedirle algo a mis padres... pero no sé cuando pueda llegar... De momento podemos usar mis ahorros

-Ahora sólo tengo dinero mágico, ¿con tu dinero nos alcanzará para algo?- alzó una ceja con molestia

-No hay una forma de cambiar algo de galeons por dinero muggle? -lo miro- si bien yo tengo bastante no se cuanto pueda costar unos disfraces

- Dímelo tú eres la que sabe donde estamos - bufo y miro la casa - no puedo creer aun que tenga que compartir el mismo lugar que tu... De todas las personas del mundo tu...

-Por si no lo recuerdas paso la mayor parte del tiempo en Hogwarts -lo miro molesta-

- Bueno se supone que en vacaciones tienes una vida, pero que digo si probablemente no tienes ni amigos y te la pasas encerrada en casa estudiando

- Lo que haga o no en vacaciones no es de tu incumbencia, el tema aquí esta que en halloween estoy en Hogwarts y por ende ¡no compro disfraces!

Mientras ellos discutían seis lechuzas ingresaron por la chimenea de la casa dejando el correo sobre la mesa más cercana mientras esperaban su bocadillo. Draco, al escuchar ruidos en la sala fue a ver que ocurría mientras una de las lechuzas lo picaba en el dedo.

-estúpida ave –dijo mirando su dedo dañado antes de llevarlo a la boca para limpiar la sangre- deberían sacrificarte

-¿qué es todo ese escándalo? –Pregunto la castaña secando sus manos mientras entraba a la sala- oh llego el correo, maravilloso – se acerco a tomar sus paquetes acariciando a las lechuzas con cariño-

Dos de las lechuzas traían un ejemplar del profeta cada una, dos más llegaban con los deberes del día y mientras que una de las lechuzas tan negra como la noche le entregaba la pata al rubio de manera solemne la ultima, en contraste con la anterior era totalmente blanca y de igual forma entregaba su pata casi de manera ceremonial a la Gryffindor.

-¡Hedwin! Qué bueno es verte–dijo sonriendo al tomar la carta, una de su pico que estaba firmada con la caligrafía de su mejor amigo- es una carta de Harry – sonrió aunque esta se evaporo al ver el color del sobre que contenía la carta de Ron. Suspirando y dudosa de abrirla o no la tomo sabiendo que si no lo hacía era mucho peor; cerrando los ojos espero las palabras de su querido amigo Ronald.

Draco, por su parte tomo sus cartas luego de pagar al ave y tomar el sobre que enviaba su madre, al abrirlo se encontró con muchos billetes. El rubio miraba el dinero muggle sin saber la gran cantidad que era

- ¿será que esto es suficiente? – volteo a mirar a la castaña que se encontraba abriendo la carta y en ese instante la voz de weasley se escucho en toda la casa

-¡Hermione Jean Granger! ¿Dónde demonios estas? ¿Cómo es posible que no nos avises que es lo que pasa? Estoy tan furioso que... ¡Harry dile algo! –La voz del pelinegro se escucho también- cuídate Herms... –el pelirrojo volvió a hablar- ¿solo eso vas a decir? ¡Maldición Hermione! No vas a salir de esto tan fácil, ¿me escuchaste? –una suave voz femenina se escucho de fondo- ya déjala en paz Ron... –momento después la carta se destruyó a sí misma.

- Mi primer contacto con el mundo mágico y es una carta vociferadora de Ron -suspiro mirando el resto de la carta, por lo que decidió tomar los sobres del colegio, su diario y la carta de Harry-

- Bueno podemos dejar de hablar y ver un disfraz –dijo el rubio con una sonrisa burlona en los labios-

- Deja de fastidiar -dijo subiendo las escaleras- voy a cambiarme no te atrevas a volver a salir así

La sonrisa se le borro y bufo al escucharla. Espero abajo echado en el sillón maldiciendo e intentando controlar su carácter porque ya empezaba a sentir ganas de matarla. Ella bajo ya cambiada, llevaba unas botas, un jean, un suéter de color crema, un tapado rojo y su característica bufanda de Gryffindor

- bien, ¿vamos?

-¿Estas enterada de lo mal que te vistes incluso para ser muggle?- se quitó sólo la capa para no parecer un demente aunque debajo iba de traje negro

- ¿He pedido alguna opinión? Porque si mal no recuerdo a mi no me van a mirar como a una loca -cerro su cartera y lo miro- quítate la corbata

-¿Por qué?- le miro molesto y ordenó su cabello lucía incluso dos o tres años mayor y demasiado ordenado –

- Porque como ya te dije ayer, los jóvenes no visten así -bufo- y despéinate por favor, no debes estar tan correcto

-¿así está mejor? – pregunto luego de bufar y desabrochar sólo el primer botón de su camisa aflojando un poco la corbata

- Ya te dije lo que debes hacer, se supone que debo ayudarte pero si no piensas escucharme esto va a ser imposible -lo miro ceñuda-

-está bien... Haz lo que quieras para que parezca un asqueroso muggle – dijo acercándose a ella para tomar su mano dejándola en su propio pecho

- ¿Que... qué crees que haces?-dijo sonrojada tratando de soltarse- ¡no es necesario que te acerques tanto!

- Es para que me cambies la ropa o que se yo... El cabello - suspiro y le miro a los ojos - intento adaptarme

- Bien -bufo y le quito la corbata y sonrojada, mirándolo desafiante poso una mano en su cabeza para desacomodar un poco el cabello del chico

-¿Ahora si parezco un muggle? - la miro y un silencio incomodo se hizo entre ellos- ¿vamos? Las tiendas deben cerrar

- Si... aunque está fresco, ¿no tienes una bufanda?-lo miro alejándose de el-

- No es necesario soy de piel caliente...- le miro a los ojos

- Bien... Como quieras -dijo acomodando su bufanda para alejarse de él y caminar hasta la salida-

La miro por unos momentos, esa situación era incómoda para los dos y si él seguía siendo un niño no lograría nada más que terminar de pelear o como mucho en una ley de hielo que no lo beneficiaria en nada por lo que suspiro

- necesito... Que hagamos una tregua

- Pensé que estábamos en una -dijo tomando las llaves para mirarlo-

- La verdad es que no la he tomado en cuenta... Creo que disfruto tanto molestándote

- bueno, es algo normal... Después de todo es el único tipo de relación que existe entre nosotros, pero ahora eso nos dificulta las cosas...

- Intento que la armonía nos dé una calma pero empiezo a desesperarme sin mí magia, para ti es normal viviste sin ella por años pero yo... La tengo desde siempre

Hermione podía entenderlo, sabia lo duro que era adaptarse a un mundo que te era completamente ajeno, por lo que suspiro y lo miro fijo y en silencio por unos minutos. Era casi como verse a si misma en primer año, cuando todo era nuevo y a la vez extraño

-se que vamos a recuperar nuestra magia... Es solo cuestión de tiempo... El profesor Dumbledore va a encontrar la solución estoy segura

- ¿Y si no lo hace? De seguro tu podrás adaptarte ¿pero y yo?

- Lo hará -dijo con la mirada nublada de preocupación- se que lo va a hacer -lo miro de nuevo- y... si no lo consigue... te ayudare a adaptarte, después de todo nos guste o no... Estamos juntos en esto

- No hablemos de eso ahora... Si soy honesto me deprime - suspiro y miro a otro lado

- Bien, vamos por esos tontos disfraces -dijo abriendo la puerta- y por favor, no te pongas a insultar a cuanta persona se te cruce...

- Esta bien - bufo mientras la seguía, no dijo nada en todo el viaje hasta mirar la tienda con una ceja alzada

- En verdad vamos a hacer esto... se ve interesante - susurro nerviosa-

- No sé si sea adecuado... ¿pero es la mejor manera de no llamar la atención de la gente no?

- Si, no es normal que dos adolescentes se nieguen a ir a una fiesta -volteo a mirarlo - no te alejes mucho, aquí puede haber mucha gente

Se acercó y camino a su lado cuando entro, pero la gente empezó a empujarlos y por instinto de supervivencia entre la masa terminaron el agarrando el costado de la camiseta de ella y ella agarrando su brazo

- No me imagine que este tan concurrido -murmuro agarrándolo mas fuerte

- Pues más te vale que compremos algo ya - gruñó el molesto al sentir tanta cercanía con todo el mundo - siento que ya no tengo espacio personal

Lo miro y sonrió de lado, era raro ver al rey de las serpientes tan incomodo, pero no pudo continuar burlándose internamente de él debido a que uno de los hombres que estaban cerca había chocado con ella.

-Bien, veamos que encontramos... aunque siendo sincera, tendremos que conformarnos con cualquier cosa -comenzó a avanzar casi a paso de tortuga

- Puedes sólo agarrar cualquier cosa y largarnos - cuando lo empujaron acercó a la chica escondiéndola entre sus brazos y bufo - ¿enserio? ¡¿No saben lo que es el espacio personal?!- la gente empezó a reír porque en la oferta que tenía esa tienda era imposible pedir algo así.

- Mejor nos apuramos-miro a su alrededor- no quiero que nos sigan empujando, ya es suficientemente incomodo ir tomada de tu brazo... Aunque tampoco me gustaría conformarme con cualquier cosa

Avanzaban ella adelante, el detrás en una actitud protectora que la chica no hubiera esperado, cuando al fin llegaron a la zona de disfraces el ya estaba furioso

- odio esto –dijo empujando, casi de forma poco disimulada a los que tenía a su alrededor

- Yo igual, ni los pasillos del colegio están tan concurridos -bufo y suspiro notando que había una larga fila en los vestidores- bueno, podemos escoger alguno y solo si es necesario vamos a probarnos

- Sólo agarra cualquier cosa y larguémonos de aquí - gruñó ya molesto

- ¡No! Ya me tome la molestia de venir hasta aquí, ya soporte el mar de gente voy a escoger algo que me guste -bufo y comenzó a mirar los disfraces colgados-

El refunfuño pero le encontró la razón, por lo que decidió hacer lo mismo.

- dime ¿qué crees que me vendría bien?

-La verdad es que nunca lo pensé... -lo miro de soslayo- ¿vampiro?

- Lo que quieras sólo agarra lo que sea y salgamos de aquí por favor, de hecho te espero afuera si quiero eso

Draco se largo dejándola y sólo entonces Hermione noto lo protectora que era su presencia ya que ahora sentía la presión de la gente. Suspirando trato de apresurarse, para salir de allí cuanto antes con algo que valiera la pena. Recorrió el lugar hasta que vio la sección de hombres, tomo un disfraz de vampiro y se demoro en búsqueda del suyo. Jamás había ido a una fiesta de ese calibre y por primera vez se daba cuenta de que no sabía que elegir, era consciente que no era una belleza y que aunque se pusiera el mejor disfraz no luciría esplendida, así que tomo uno de Cleopatra que encontró mas cercano y fue a pagar.

Cuando ella salió el ya lucía más tranquilo

- no quiero pensar como estaba la fila para pagar, enserio ¿tienen todo el mes para comprar y todos los muggles compran el último día?- comenzó a caminar a la casa ya prácticamente era medio día y aun no habían almorzado.

- Digamos que si... -dijo tendiéndole su bolsa- ¿podemos pasar a una tienda para comprar algunos víveres? No tenemos muchos suministros y no quiero salir a las disparadas más tarde

- Esta bien pero espero no esté como esa tienda- suspiro y la siguió cargando la bolsa - sentí que estaban tocando todo mi cuerpo

- Creo que por primera vez estamos de acuerdo -dijo cerrando mejor su tapado

Al llegar el supermercado estaba casi igual de lleno pero al menos eso solo era en la parte de la caja, por lo que dejaron sus compras en un pequeño casillero y guardaron la llave en el bolso de manos de la chica antes de ponerse en marcha.

- ¿Que vas a querer de cenar?-dijo tomando un carro para cargar sus mercaderías-

- Lo que sea, la verdad es que yo no sé cocinar así que no puedo quejarme tampoco se de platos muggles

- Bien... aunque la comida de Hogwarts no es muy diferente a la comida muggle

- Entonces intenta hacer cosas similares a las que comemos en Hogwarts - empezó a empujar el carro como el resto de la gente y una sonrisa se le escapó –

- Es tan raro esto -murmuro caminando a su lado-

-Así que esta cosa cumple la función de cargar tus cosas sin que tengas que llevar su peso... Interesante, ¿cómo se llama?

- Carrito de compras -dijo sonriendo divertida- ¿no crees que es extraño vernos así?

- ¿Así como?- noto la mirada de la gente mientras la chica metía cosas a su carrito y el iba empujándolo- ¿porque nos miran así?

- Quizás... piensan que nosotros -susurro completamente roja- aunque es estúpido pensarlo, ¡jamás! Ni en un millón de años

- Ellos lo piensan porque no nos conocen - suspiro y miro el carro- ¿tenemos dinero suficiente para esto? ¿Por qué no vamos ya a pagar? Se está haciendo tarde

- Si... mejor salgamos de aquí -dijo notoriamente molesta-

Cuando terminaron de pagar Draco comenzó a reclamar que había pagado así que el carrito era suyo hasta que Hermione logró explicarle que eso era sólo prestado, luego de caminar cargando las bolsas y quejándose en todo momento lograron llegar a casa

- odio esto porque no tengo mi magia

- Creo que eso es muy obvio -dijo molesta dejando las bolsas en la mesa- yo también odio esto

- no dijiste nada de que te doliera... –comento al notar que las manos de ella estaban rojas- Podría haber cargado una o dos más - miro a otro lado por el incómodo silencio

- Estoy acostumbrada a llevar mucho peso... no es como si Harry o Ron se ofrecieran a llevar mis libros

- Bien, tampoco necesito que me cuentes todos tus dramas, estaré arriba llámame cuando todo esté listo -Subió los escalones de dos en dos algo en cómo se estaban hablando no le gustaba

- Bien -dijo tomando las bolsas para dirigirse a la cocina, se sentía incomoda por el tipo de relación civilizada que estaban manteniendo

Al terminar de preparar el almuerzo llamo al rubio el cual bajo y se instalo frente a ella. Como si fuera un trato de mutuo acuerdo ambos comieron en silencio, cada quien absorto en sus pensamientos y al finalizar el rubio se puso de pie listo para volver al cuarto.

-oye, Malfoy no pensaras dejar tus servicios allí, ¿verdad?... porque si no lo sabías, no soy ni un elfo ni mucho menos tu sirvienta

-¿esperas que lo haga yo? – Dijo incrédulo-

-no es tanto esfuerzo lavar tus cosas –dijo molesta- además yo siempre lo hago todo, ¿no te parece que debemos comenzar a distribuir las tareas?

-Obviamente que no me parece Granger, yo no nací para lavar los platos... para eso están los elfos

-eres tan odioso como siempre –bufo alejándose de la cocina sin levantar la mesa

-¡Ni pienses que yo lo voy a hacer Granger! –le grito mientras se encaminaba al sillón

En cuanto llego a la sala y se dejo caer en su lugar del sillón la televisión se encendió logrando sorprender al chico que se acerco un poco más al aparato cuadrado con el ceño fruncido sin notar que la castaña lo observaba desde las escaleras.

- hey donde estaban estúpidos del cuadro - se molesto al ver que lo ignoraban - que tipo de cuadros son estos

- en verdad necesitas leer los libros de estudios muggles – dijo retrocediendo sobre sus pasos para tomar el control que estaba junto al chico- esto es un control remoto, con el puedes encender, apagar y cambiar de canal esto -dijo señalando la tv- que es una televisión

- Creo que ese nombre me suena a algo muggle pero nunca entendí su finalidad, ¿cuál es? – miro a la chica con interés

- Mmm es básicamente para entretener -coloco un dedo en su mentón pensando en la mejor manera de explicarle- es como una radio mágica... sirve para mantener informado a las personas... pero también hay programas de entretenimiento... Aunque a diferencia de las radios aquí puedes verlos

- ¿Y esa gente está allí encerrada como en los cuadros mágicos?- la miro intentando entender

- No... Solo es una proyección de ellos por medio de una cámara -dijo tratando de ser clara-

- ¿Cámara? ¿Otro aparato muggle? sabes eres la alumna más aventajada pero eres horrible explicando lo más mínimo Granger

- Es que es difícil cuando no tienes idea de lo que te digo -bufo- con Ron esto era mucho más sencillo - se acerco al estante y tomo un libro sobre estudios muggles- mira, esto es un televisor, funciona con electricidad y permite ver una proyección de personas ya sea en vivo o no... Aunque también existen otro tipo de programas como los dibujos animados...

El la miro mientras ella estaba intentando que el entendiera lo básico y eso le había gustado pero cuando lo había comparado con la comadreja se sintió furioso, es que era obvio y bastante evidente de que él era más listo que la comadreja y aun así ella insistía en compararlo con ese.

- no soy un pobretón que tenga la necesidad de relacionarse con muggles

- ¿De qué hablas?-dijo molesta- ¿qué tiene eso que ver con lo que estoy explicándote? ¡Presta atención!

- ¡Me compraste! Es lo peor que puedes hacer, mira que ponerme al nivel de ese pobretón - se cruzó de brazos - ya no necesito ni deseo saber nada mas de este mugroso aparato.

- No me digas que te estás comportando como un niño solo porque dije que con Ron fue más sencillo porque su padre tiene esos aparatos en su casa...

-¡Me comparas con el idiota que copia los deberes y lo hace mal Granger!

- ¡No estaba comparándote! Y deja de insultar a Ron por favor -suspiro- ¡solo fue un comentario!

- No he dicho nada que no sea real... Pobretón y estúpido... No sé cómo alguien con tu inteligencia se enamora de alguien sin cerebro

Se sonrojo intensamente y dio un paso atrás- yo... ¡Eso no es de tu incumbencia hurón!-dejo el libro molesta- me voy a dormir, ayer tuve un día duro y la noche será larga

-¿Cómo se apaga está porquería? - bufo y miro el libro de reojo quizás lo leería más tarde odiaba sentirse ignorante

- ¡Descúbrelo por ti mismo!-dijo subiendo la escalera con prisa, había tenido suficiente de Malfoy por ese día

Presto atención a él aparato y empezó a entender cómo funcionaba y hasta encontró divertido un programa que estaba siendo emitido. Hermione mientras tanto entro al cuarto y busco sus cosas para el baño, necesitaba darse una ducha y despejar su mente antes de ir a dormir. Una vez que termino salió ya cambiada, su pijama era un simple pantalón a rayas y una blusa de gatitos, el mismo con el que había pasado la vergüenza de su vida esa mañana pero era extremadamente cómodo para dormir. Camino despacio, tratando de no llamar la atención del chico, deseaba dormir sin pelear

-¡Carajo!- grito cuando la película de terror se puso demasiado escalofriante y tenía el cojín sujetado con fuerza - corre maldito muggle

- ¿qué? ¿Qué paso? – dijo sobresaltándose ya que estaba recostada a punto de dormirse cuando escucho el grito del chico

El mordió la almohada para no volver a gritar y sabiendo que Granger bajaría y lo golpearía por lo que intento tener compostura, pero esa película era en verdad escalofriante que no tuvo más opción que hablarle.

- ¡Granger! Apaga está mierda no sé cómo hacerlo

-Demonios... ¿no puedes solamente apretar el botón rojo?-dijo cansada abrazando su almohada

- No sabía cómo hacerlo – dijo luego de haber logrado apagar el aparato- pero este tonto artefacto no era tan difícil de usar...

Cuando la noche llego la castaña despertó, el cuarto se encontraba a oscuras y la casa en silencio por bajo de prisa, es que temía que el rubio hubiera escapado o muerto, pero al llegar a la mitad de la escalera lo vio reposando en el sillón con un libro abierto en el regazo y profundamente dormido por lo que suspiro y termino de bajar tranquila dirigiéndose a la cocina para preparar la cena, cuando casi estaba lista Draco ingreso al pequeño recinto sorprendiéndola.

-tengo hambre y la gente está empezando a pasar por las casas

- ¡Los dulces!-dijo apagando el fuego mientras ignoraba al rubio para tomar un tazón y llenarlo de caramelos- por cierto, ya está la cena

-Lo que sea comamos y vamos a esa cosa de una vez este día se me ha hecho eterno

-No pido que me agradezcas, pero al menos puedes ahorrarte los comentarios molestos -dijo pasándole su plato para sentarse frente a él- por cierto tu disfraz sigue en la sala, ¿vas a cambiarte primero?

- Prefiero comer tengo mucha hambre - se avergonzó cuando su estómago rugió y comenzó a comer –

- Bien, pero más te vale no demorar porque voy a necesitar el cuarto

El chico solo asintió en silencio y cuando terminó levantó su plato y lo dejó en el fregadero un paso para alguien acostumbrado a que había gente para limpiar y subió a cambiarse ropa

Termino de recoger la mesa y fue a lavar los platos con una extraña sensación de confort…