"Trata de incorporarse pero era inútil, él es simplemente humano, no tiene demasiada fuerza, puede derrumbarse cuando él quiera con esa excusa.

Pero ahora no.

Hace un último esfuerzo y levanta la cabeza, observa a Malia enfrente hablando animadamente con Peter, la manada a su lado, en el suelo con sus respiraciones agitadas y sus cuerpos no pudiendo hacer nada más que estará en el suelo esperando su final.

Los ojos de Malia se encuentran con los de él, le da una sonrisa y luego mira a Peter, la sonrisa desaparece de sus labios.

— Acaba con ellos Malia.- Susurra Peter como una serpiente venenosa.

— Pero ellos son mis amigos. Ellos son... mi manada. Ellos son mi familia.- Responde Malia, cabizbaja.

Stiles no sabe que decir o que hacer, solo se queda mirando como Peter se mete en la cabeza de Malia.

— Pero ¿qué han hecho por ti, Malia? ¿Mentido durante meses? ¿Arriesgar tu vida una y otra vez, para alcanzar sus propios objetivos? Nunca he hecho eso.-

Malia mira entre la manada y a Peter por un largo momento, ella da un paso hacia Peter, el lobo sonríe victorioso.

— Malia no lo hagas.- Stiles prácticamente suplica.

— Yo soy tu familia, nunca te he traicionado.- Peter aun trata de convencerla.

Peter le ofrece su mano, Malia respira hondo, parece que ya llego a su decisión. Ella toma la mano de Peter.

— Malia.- Susurra Stiles, sintiendo sus ojos llenándose de lágrimas al ver a la werecoyote alejándose.

Peter da unos golpecitos en la cabeza de Malia. — Buena chica.-

En un rápido movimiento Malia saca sus garras y rasga la garganta de Peter quien cae al suelo en un sonido sordo.

— Yo sé quién es mi verdadera familia.- Dice antes de volverse hacia la manada con una sonrisa.

Stiles no puede hacer nada mientras ve como Peter se pone en pie, sus ojos brillaban a un terrible rojo intenso. Malia no hace sonido alguno mientras cae al suelo.

— No quería llegar a esto, me has obligado, Malia.- Peter besa la frente de su hija muerta en el suelo, luego desaparece de la vista de la manada.

Stiles es rápido, se levanta antes que cualquier otro del suelo para ver a Malia, mucha sangre saliendo de su cuello, se deja caer de rodillas a su lado, y recoge su cuerpo dejándolo en su regazo, deja caer todas las lágrimas que había contenido al ver el cuerpo sin vida de la chica.

— No Malia, no te vayas, no me dejes, te amo.- Suplica viendo al rostros. — Nunca logre decir que te amo.-"

— ¿Y murió?- Pregunta Scott empujando su mochila detrás del hombro.

Asiento con la cabeza, subo los escalones de la escuela con rapidez, estoy ansioso por ver a Malia, quería saber si estaba bien.

— Si amigo, esa pesadilla fue horrible.- Miro hacia todos los lados en busca del cabello rubio-castaño claro de Malia. — Fue duro ver sus ojos sin vida.-

— Entonces, te preocupas por ella, sueñas con ella, pero no quieres nada con ella.- Scott enarca una ceja ante la confusión.

Abro mis ojos y lo miro como si lo que dijera fuera por completo falso y una locura, pero por un lado si tiene razón. Me preocupo por Malia, pero aun no logro recordar nada sobre ella, ni tampoco logro sentir lo que sea que antes había sentido por ella.

— No es que no quiera estar con ella… es complicado Scott.-

Mi mejor amigo da un profundo suspiro. — Desde hace un mes todo es complicado.-

Lo miro preocupado. — ¿Siguen las pesadillas?-

Scott pasa una mano por su cabello. — No han parado, y es difícil para mí, cada vez son peores, Allison habla y me dice una y otra vez porque no la salve.- El alfa vuelve a suspirar. — Es duro.-

En realidad la estaba pasando mal, se notaba en su rostro, grandes bolsas debajo de sus ojos los cuales ya no tenían brillo. Mi mejor amigo la estaba pasando peor que yo con Malia. Y la verdad no sé qué decirle, aun me siento culpable por lo que paso a Allison, ella seguiría viva si no hubiera ido a salvarme, salvarme en una batalla que solo era mía.

— A veces me pregunto qué hubiera pasado si la mordía.-

Miro sorprendido al alfa. — ¿Hablas de convertirla en hombre lobo?- Scott asiente cabizbajo. — Imposible amigo, ellos tienen un código ¿recuerdas? La mamá de Allison se mató por eso.-

Scott abre la boca para hablar pero ningun sonido sale de ella porque es interrumpido por el grito de Carla.

— ¡Es mi cumpleaños, es mi cumpleaños!- La chica cazadora se acerca a nosotros con grandes saltos, es sorprendente que no se caiga. — ¿Adivinen que día es hoy, chicos?- Carla sonríe y nos mira con un extraño brillo en sus ojos.

Scott y yo nos miramos antes de responder ambos a la vez. — ¿Tu cumpleaños?-

Carla chasquea la lengua, ladea la cabeza y su sonrisa se agranda. — ¡Sí!- Da palmadita con sus manos, es la primera vez que la veía que se comportaba como una niña. Ah que debe emocionarle mucho su cumpleaños.

Malia, Kira y Adam llegan detrás de ella. No confió en el cazador, y si, eso es principalmente porque pasa mucho tiempo con Malia.

— Le emociona su cumpleaños siempre.- Dice Adam mirando a su hermana con una sonrisa.

— No lo notamos.- Digo con gran sarcasmo.

Adam me da una mirada molesta, si, tampoco nos llevamos bien, y luego mira a Malia, se lame el labio inferior y señala a Malia luego a el mismo diciendo con eso que Malia era suya. Parece que nadie se da cuenta de lo que hizo el desgraciado de Adam, quería arrancarle la cabeza.

— Carla ha obligado a Lydia para que le hiciera su fiesta de cumpleaños en su casa del lago.- Comenta Kira luego que nadie decía nada y Malia y yo nos mirábamos incómodamente.

— No la obligue.- Carla rueda los ojos con indiferencia. — Solo le mande un mansaje donde decía que tenía a Prada secuestrada y si quería volver a verla debía hacer mi fiesta en la casa del lago.- Mira sus uñas con cierto tono de inocencia en sus ojos.

— ¿Su perra?- Pregunta Scott confundido.

— No, su ropa.- La cazadora pone los ojos en blanco. — Claro que su perra.-

El alfa suspira. — Ya hablamos de esto Carla, secuestrar y mandar mansajes de amenazas es malo.- Scott ha tenido problemas con Carla y sus particulares formas para conseguir lo que quiere, mientras Adam se ha adaptado bien en eso, ya no amenaza ni tiene ganas de matar. No creo eso.

— No me regañes Scotty, es mi cumpleaños.- Carla da una sonrisa inocente.

— Es difícil controlarla.- Al fin habla Malia, la miro por un largo rato, hasta que estoy convencido que ella enserio está bien, que todo fue una pesadilla, que ella nunca morirá. — ¿Irán a la fiesta?- Pregunta mirándome.

Quedo hipnotizado unos segundos por sus hermosos ojos chocolates, son tan perfectos, luego asiento sonriendo. Claro que iba a ir, y no solo para controlar que Adam no se acerque a ella.

Camino con paso veloz, estaba muriendo de hambre y quería llegar rápido a la cafetería a comer algo. A mi visión llega algo que definitivamente podía vivir sin ver. Malia, la chica que no logro recordar, estaba abrazada de un chico rubio que nunca en mi vida había visto, y daba vueltas con Malia en sus brazo mientras ella reía.

Era como una maldita escena de película donde dos amores se vuelven a encontrar luego de mil años.

¿Sería muy egoísta de mi parte partirla la cara a ese chico por tocar a Malia?

¡Oh claro que sí! Debo parecer normal, no puedo estar celoso porque Malia y yo no somos nada, ¡ni siquiera la recuerdo!

— Cierra la boca, te entrara moscas.- Carla se hace a mi lado, comiendo un paquete de patatas fritas.

Cierro la boca y pongo mis ojos en alto, dejando de mirar a Malia y a ese chico, y esa chica rubia que estaba al lado de ellos que hasta ahora noto.

— ¿Quiénes son?- Pregunta frunciendo el ceño.

Entonces no solo yo nunca los había visto por aquí. Pensé que también los había olvidado.

Pestañeo y luego miro a Carla serio. — No lo sé.- Tal vez soné más rudo de lo que quería parecer.

Eso no parecer molestarle a Carla.

Lydia llega a nosotros con grandes pasos. — Son James y Candy Lu, los nuevos y al parecer son primos, no tengo la menor idea como parecen que conocen a Malia.-

Miro a la pelirroja. — ¿Cómo es que sabes sus nombres?- Estoy seguro que no los sabe por sus poderes banshee, aunque eso sería bueno porque significaría que son malos y tendremos que alejarlos de Malia.

La banshee se encoje de hombros. —Simplemente me informo Stiles.-

¿Cómo conocen a Malia? Ella casi no conoce a nadie porque no socializa con los humanos, y ahora vienen estos, le sonríen como si fuera un recuentro, el imbécil chico pasa su brazo alrededor de la cintura de mi Malia… de Malia.

Sacudo mi cabeza para controlar mis pensamientos, ya me estaba volviendo paranoico y debía calmarme antes que hiciera una locura la cual me arrepentiré después.

— Oh Dios, me aburre vuestra conversación.- Carla tira el paquete de patatas en la canasta de basura. — ¡Hey Malia!- Grita antes de acercarse a ellos.

Me quedo paralizado cuando los ojos de Malia se encuentran con los míos, su sonrisa se borra y eso hace que me sienta culpable de no sé qué. Lydia toma mi mano y me jala hasta estar enfrente de ellos. ¿Por qué tengo que estar aquí? Yo solo quería ir a comer algo.

Mala suerte, Stilinski.

— ¿No vas a presentarnos tus amigos?- Lydia enarca una ceja.

¡No! Grito por dentro.

Malia frunce el ceño. — No son mis…-

La chica la corta. — Soy Candy Lu, y sí, soy tan dulce como mi nombre.- Exclama la rubia.

Y no tienes mucho cerebro ¿cierto?

— Soy la mejor amiga de Malia, desde que tenemos pañales.- Candy ríe moviendo su mano derecha. — Y él es James Lu, mi primo.- Se acerca hacia nosotros, como queriendo contar un secreto. — El amor platónico de Malia.-

— ¡Candy!- Exclama Malia sonrojada.

¡Sonrojada! ¡Ella no debería sonrojarse! Maldición, parecer normal cada vez se vuelve más difícil. No quiero que Malia sonría o se sonrojo por otro chico, y me siento mal al pensar eso, me estoy volviendo egoísta.

Miramos a Malia, esperando una explicación sobre todo lo que dijo la chica rubia. ¿Desde cuando ella tenía amigos de la infancia? Lo más importante ¿desde cuándo tiene un amor platónico? ¡Tenía ocho años cuando se volvió un coyote!

— Estoy tan confundida como ustedes chicos.- Dice Malia tratando de parecer tranquila. — No los recuerdo por completo, solo pequeños flashback de jugando de pequeña con mi hermana y Candy y otro recuerdo pequeño de James.-

Me pregunto porque no cuenta su recuerdo con James.

El chico, James, toma la palabra. — Creemos que es normal, después de todo tuvo un accidente y vivió por el bosque como…-

— 8 años.- Termino por él, Malia me mira sin mostrar sentimiento alguno en sus ojos

James asiente, Candy me mira arriba y abajo me da una sonrisa mientras su cuerpo se abalanza un poco hacia adelante.

— ¿Quiénes son ustedes?- La voz de James sube un grado, volviéndose más gruesa.

Agradezco que al fin suelte la cintura de Malia.

— Lydia Martin, Stiles Stilinski y la asombrosa de Carla Donovan.- La cazadora nos señala a cada uno mientras dice nuestros nombres. — Los actuales mejores amigos de Malia.- En su voz se notó algo de celos. Eso era extraño.

James y Candy miran interrogando a Malia.