Excepto que no va. Lo intenta, de verdad. Se despide de Sasuke con un beso en los labios y espera a que el menor se vaya, asegurándose que él se irá horas más tarde, pues su tren no sale hasta bastante tarde. Pero no. Las horas pasan, y él está allí en el sillón, con su mirada perdida, concentrándose en el tick-tack que no parece detenerse nunca. Ve como la hora en la que debería irse se acerca lentamente, palpitando en el reloj como si fuese de un color brillante, y no se mueve. La maleta está cuidadosamente colocada detrás de la puerta de la habitación de Sasuke, donde ha estado durmiendo últimamente -en realidad, haciendo todo en la habitación de Sasuke, pues pasan allí la mayor parte del día-, y le es imposible levantarse a por ella.

Así que de alguna manera, se queda dormido en el sillón, asegurándose a sí mismo que simplemente atrasará los billetes de tren para el día siguiente y que saldrá tan temprano como pueda.

En cambio, para no perder el tiempo, se asegura, coge el ordenador de la maleta, junto con el cargador y el disco duro portable, y se pone a buscar un posible regalo para su padre. Empieza a descender en la búsqueda por varias páginas, Amazon es la principal, pues allí hay de todo y tiene que haber algo que su padre desee. ¿Verdad? Debería ser fácil, al fin y al cabo, es su hijo. Un hijo debe conocer a su padre. Un hijo debe saber qué puede llegar a querer su padre, que quiere de regalo.

Mas lo que su padre quiere, él no puede dárselo: Volver a retomar los estudios en serio, dejar el programa de radio, dejar a Sasuke.

Niega con la cabeza, negándose a dejarse llevar por ese tipo de pensamientos, y sigue vagando por la página.

(...)

Horas más tarde, está frustrado y condenado. Sus palabras solo suenan como insultos y sus manos están en puños. Literalmente lleva casi 5 horas en búsqueda de un estúpido regalo para su padre, pero nada parece ser adecuado. Encontró una cartera color marrón de piel, y parecía genial. Pero entonces Naruto se pregunta si su padre le daría alguna utilidad, así que la descarta. Encontró una pequeña pipa que le encantó, pero luego se acordó de que ese sería un mejor regalo para el papá de Sasuke, que adoraba fumar en pipa.

¿Cómo podría haber encontrado un regalo para el papá de Sasuke antes que para el suyo propio?

Sin pensárselo demasiado, pulsa la opción de 'poner en el carro', y se asegura que de alguna manera, está bien comprarle algo al padre de su novio, pues al fin y al cabo, siempre es cariñoso con él y lo trata con verdadero cariño.

(...)

Son las cuatro de la mañana y ni siquiera ha encontrado nada que sea medianamente factible. Su tren sale dentro de otras cuatro horas y él quiere golpearse contra la pared por no haber conseguido nada, a pesar de haberse quedado despierto casi toda la noche.

¿En serio es tan idiota?

Oh, por el contrario, ¿en serio tienen una relación tan fría?

De verdad que no quiere darle importancia a eso, pero es todo lo que zumba en su mente. Es como si tuviese un reproductor con pensamientos negativos que por más que trate, no hay manera de que cambien.

Ahueca su cabeza en un cojín y gruñe de mera frustración.

Está bien. Solo necesito más tiempo. Solo necesita ser un regalo perfecto. Un regalo que sea suficiente.

Y esta vez, logra ignorar la voz en su cabeza que le dice que nunca será suficiente. Igual que él no es suficiente para su padre. Nunca lo será.

(...)

A las seis y media de la mañana desiste, porque en verdad apenas le queda tiempo. Su tren sale dentro de una hora y media y él no puede más. Ha estado toda la noche despierto, y si eso no es dedicación, él no conoce ora forma de describirlo.

Así que va a la barra de buscador y escribe "tarjeta del día del padre", y aunque le parece infantil y ridículo, es la única solución factible.

Ve varios diseños, algunos demasiado cursis, otros demasiado oscuros y otros que... simplemente no irían acorde con su padre. Hasta que en la quinta página, encuentra uno lo suficiente serio, pero que en alguna parte está algo como "Feliz día del padre#1", y para él tiene sentido.

Pero ahora está la otra parte difícil. El texto. El maldito texto.

Hay para escribir acerca de 500 palabras, y él solo ha escrito cuatro. "Feliz día del padre"; bueno, 5 si contamos con su nombre. 495 caracteres restantes y a él no se le ocurre nada. Teclea rápidamente, y lo cambia por un "Espero que tengas un gran día del padre. Naruto." 491 caracteres. ¡¿Quién podría escribir tanto en una maldita tarjeta?! ¡Nadie!

Está bien. Es lo suficientemente bueno. Nadie podría rellenar 500 caracteres de todas formas. Nadie.

Aunque Sasuke rellenaría más de la mitad. Y tú por el padre de Sasuke.

Sacude su cabeza y vuelve a teclear. Esta vez no hay marcha atrás.

"Feliz día del padre. Espero que tengas un gran día. Naruto."

Y eso es todo. No hay más.

Y cuando se da cuenta de que ni siquiera puede escribir un 'Te quiero', el frío lo golpea, dejándolo estático en el borde del sillón. Y entonces se pregunta cuando fue la última vez que su padre le dijo alguna palabra cariñosa que no fuese una mala mirada o un gruñido.

Toma una respiración profunda y se vuelve a la cama sin ni siquiera mirar la hora. No le importa.

Quizás vaya mañana a casa de sus padres, pues por ahora, solo necesita descansar y taparse debajo de las sábanas y mantas de la cama de Sasuke.

Se está muriendo de frío.