Lo veo de lejos todos los días, no parecía feliz, no parecía contento y creo saber porque, cuando mira a Malia todo tiene sentido. El sigue amándola aunque no la recuerde.
Todo lo que hice, todo lo que sacrifique por él fue por nada, Stiles nunca me amara, él nunca me mirara como a Malia. Eso me deja vacía de buenos sentimientos, ahora solo estoy llena de venganza, quiero matar a Malia, quiero matar a Stiles, quiero matar a todos.
Pero no tengo la suficiente fuerza para eso, luego que las amigas de Malia recuperara a los chicos ellos me dejaron de alimentar de amor, ahora estoy en la oscuridad, observando a Stiles y la maldita de Malia Hale.
Arreglo mi cabello, ya no brillaba como antes, ya no soy tan hermosa como antes desde que Stiles dejo de amarme, o salió de mi hechizo, como sea. No tengo una manada porque me han expulsado, se enteraron lo que hice con Stiles, creen que fue demasiado cruel, y no sirvió de nada, principalmente porque no me comí su corazón. Ahora soy una sirena solitaria sin familia.
Solo me queda Stiles.
Debo conseguirlo de nuevo.
Stiles está en busca de Malia en toda la aburrida fiesta. Me desespera tanto que solo vea a Malia, y no pude acercarme ni un poco, Scott estaba detrás de el en todo tiempo, y cuando el alfa lo dejo Stiles discutió con el cazador humano, Adam Donovan.
Vi mi oportunidad cuando Adam lo dejo molesto, Stiles le seguía tratando de detenerlo pero el cazador fue más rápido y se acercó a Malia, ambos hablaron algo, no me importa que, solo veía el rostro enojado de Stiles y eso me emocionada. Estaba enojado con Malia. Entonces sé que tenía que hacer, solo un pequeño empujón y ambos se alejaran más de lo que ya están.
Alzo mi mano y sonrió ante mi cometido bien hecho. Adam besa a Malia. Lo siguiente que veo es a un furioso Stiles alejándose para no ver la escena. Lo sigo de cerca, en un rápido movimiento me adelanto y giro sobre mis talones, Stiles tropieza conmigo pero él ni siquiera toma la molestia para verme.
— Lo siento.- Se disculpa con la cabeza baja y alejando sus manos que sostuvieron mis codos cuando tropezamos.
Su voz hace latir de emoción mi corazón. — No importa Stiles.- Me alejo rápido al darme cuenta de mi error, no debí llamarlo por su nombre, debe parecer que lo acabo de conocer.
Bueno, más tarde tendré otra oportunidad de acércame a él.
Llego al lago, y estoy lista de saltar para convertirme en sirena, ya era hora de volver al agua, pero una loca me lo impidió, agarro mi brazo con fuerza y me empujo lejos de mi hogar, el agua.
La miro enojada, pero la reconocí luego de unos segundos. Ella es la maestra del instituto, y también estuvo con Malia arruinando mi plan un mes atrás.
— Al fin nos vemos.- La maestra Parker sonríe. — Y esta vez no escaparas.- Dice ahora seria.
Me suelto de su agarre, estaba preparada para arrancarle la cabeza, pero no tengo fuerzas para eso solo puedo darle un susto para que me deje tranquila.
— No quiero hacerte daño, mejor vete.- Saco mis garras tratando de parecer amenazante.
Adina ríe. — Vamos, ambas sabemos que no tienes fuerzas para hacer "daño".- Hace comillas con sus dedos. — Mejor cállate sirena, tengo un trato que a ambas nos conviene.-
Con inseguridad y desconfianza guardo mis garras, estoy sorprendida que ella supiera que no tengo poder como para hacerle un gran daño. Tal vez es poderosa, no puedo pelear con alguien poderoso ahora.
Como oído a Malia por eso.
— ¿Qué clase de trato?- Doy un paso alejada de Adina, no confía para nada en ella, puedo ver oscuridad y maldad a su alrededor, como un aura negro.
La mujer me mira de arriba y abajo, y eso me intimida. — Tú quieres al chico Stilinski, yo a mi hija, Malia.- Saco mis colmillos y le gruño a Adina, no sabía que era la madre de Malia, ahora eso la convertía en mi enemiga. — Calma, calma.- Adina pone sus ojos en blanco aburrida. Guardo mis colmillos, pero aún me quedo en posición de ataque. — Como estaba diciendo, necesito que te lleves lejos a Stiles de Malia.-
Frunzo el ceño. — Eso trate de hacer, pero tu hija lo arruino todo.- Hablo con obviedad.
Adina suspira. — El amor hace que cometas estupideces. Tú y Malia hicieron muchas tonterías por el humano. Y no me importa, solo quiero que él este muy lejos de Malia.-
Me relajo un poco y arreglo mi vestido. — Creo no poder ayudarte con tu plan, tu misma lo dijiste, no tengo fuerzas para hacer nada, ni para hacer que Stiles me ame de nuevo.- Digo triste.
La mujer niega con la cabeza. — No vas hacer los mismo que antes no, esta vez tienes que arrancarle el corazón si quieres que este contigo toda la vida.-
— ¿Qué?- Pregunto, no entendía a que se refería, yo no quiero matar a Stiles.
— Mira, aquí no es el mejor lugar para hablar.- Mira alrededor que estaba por completo vacío, solo estábamos nosotras dos. — El plan te lo contare luego, por ahora voy a darte poder.-
— Solo el amor me puede dar poder.-
Adina sonríe. — Lo se sirena. Tengo a un chico que te dará todo ese amor y poder, además, puedo darte comida.- Alza su mano en busca de la mía. — ¿Trato?-
Ella parecía ser inteligente, tal vez si me ayude a tener a mi Stiles de vuelta, al menos tenía un plan, yo no. Puede darme poder y comida, con tan solo alejar a Stiles de la werecoyote.
Parece un trato que no se puede desaprovechar.
Estrecho mi mano con la suya.
— Trato.-
Adina me llevo a su casa luego que me dio a un chico para comer su corazón, al final Adina tiro el cuerpo al lago con rapidez al oír pasos acercándose. Una buena cena. La casa era una pequeña cabaña en el bosque, por dentro era aún más pequeña que por fuera.
— Ponte cómoda querida, este será tu nuevo hogar.- Adina tira su chaqueta en el suelo sin importarle el desorden.
El lugar es un desastre, ropa tirada por los mueves, en la cocina había muchos platos desechables sucios por todos lados y dudo que ella cocinara algo bueno.
— Pensé que las de tu especie eran más organizada, ya sabes, como en los cuentos.- Hablo mirando con asco el lugar.
Descubrí que Adina no es un mujer lobo o una werecoyote como Malia, ella es otra extraña especie como la mía, pero se supone que ellas, lo que es Adina, deben ser tiernas y adorables y pequeñas voladoras repartiendo amor.
Adina es muy diferente.
— Y en los cuentos las sirenas no matan. ¿Nunca viste Ariel?- Adina se quita sus zapatos. Ruedo los ojos, ese cuento de Disney arruino la reputación de las sirenas. — ¡Jared, llegamos!- Grita Adina en dirección a las escaleras.
— ¿Quién es Jared?- Pregunto mirándola.
Adina sonríe de medio lado. — El chico que te dará el poder, o amor, como quieras decirle.-
Un chico baja las escaleras con mucho ruido, no tenía camisa solo unos jean negros desgastados. Me quedo muda, en realidad es muy guapo. Cuando el chico me mira me da una sonrisa arrogante, entonces el encanto de verlo se va.
— Jared, ella es Victoria, la sirena que te he hablado. Vic, él es Jared, un gran cazador.- Nos presenta Adina. Estrechamos nuestras manos solo por educación. — Yo los dejo, tengo que ir a ver a Peter, ustedes hagan sus cosas, ya sabes, consigue poder Victoria.- Adina me guiña un ojo.
Que señora tan extraña.
Cuando Adina se va todo queda en un incómodo silencio. Jared me miraba, al parecer él estaba de acuerdo en usarlo como cargador de batería. Yo en realidad no sabía qué hacer, nunca antes un humano me daba poder porque él quería.
— Entonces.- Habla Jared mirándome, demasiado. — ¿Cómo es esto? ¿Vas a chupar mi sangre o algo?- Su tono de voz detonaba burla.
Enarco una ceja, cruzo mis brazos sobre el pecho. — Solo debes besarme, agarrar mi mano cosas como esas, idiota.-
— Oh la gatita tiene garras.- Jared sonríe de medio lado.
Ese tono de voz, esa arrogancia y esas palabras, era como un pequeño déjá vu, y Jared tenia parecido con Carla Donovan. ¿Pueden ser familiares?
— Mira.- Habla de nuevo Jared. — Solo hago esto porque también me quiero vengar de Malia.- Lo miro sorprendida. — Y estoy seguro que tú y yo vamos hacer buen equipo.- El chico es tan rápido, antes de parpadear él ya había agarrado mi cintura y estampado sus labios con los míos en un beso muy apasionado que me deja sin aliento.
Vamos hacer un excelente equipo.
