El grito de Lydia llega a mis oídos con facilidad aun con la música alta. Detengo mi búsqueda de Kira, no la había visto en toda la fiesta y no voy a negar que estoy preocupado por ella, ahora más con el grito de Lydia.

Corro en dirección del grito tratando de no tocar a los adolescentes borrachos en el camino. Llego hasta el lago, hay estaba Lydia, sus ojos muy abiertos y un poco de sudor pasando por su frente, a su lado Parrish revisando lo que parece es un chico muerto, tenía sangre por todos lados.

Me acerco a Lydia, no me sorprende mucho lo que sucedía, encontrar muertos ya no era nuevo para nosotros, pero aun parece que a Lydia le sigue afectando un poco.

— ¿Están bien?- Pregunto, y tanto como Lydia y Parrish me miran luego de un sobresalto de su parte.

Lydia da un largo suspiro. — Si, pero encontramos… eso.- Dice señalando el cuerpo que tenía una gran abertura en su pecho donde salía más sangre, y donde debe estar su corazón pero ahora está vacío.

Es una escena asquerosa, sin duda alguna.

Abrazo a Lydia que temblaba ligeramente, seguía un poco agitada por su grito. Acaricio su brazo para que se calmara un poco.

— Sera mejor que saquemos a todos y llamemos al papá de Stiles.- Comento.

Lydia asiente.

Lydia detiene la música y grita por todos los rincones de la casa que ya tenían que irse, que la fiesta había acabado. Parrish se encargó de esconder el cuerpo hasta que el sheriff llegara, Parrish fue quien lo llamo puesto que Stiles no estaba cerca.

Un chico tropieza conmigo cuando iba hablar con Lydia. — Lo siento hermano.- Se disculpa el chico.

— No importa.- Respondo distante, porque en mi cabeza solo estaba Kira en este momento.

La extraño, he notado como nos alejamos, peor no sé qué hacer para que no nos alejemos más, estoy demasiado ocupado manteniéndome cuerdo, despierto, como para también pensar en cómo mantener a Kira a mi lado.

— Hey, ¿has visto a Carla?- Habla el chico.

Lo miro, no recuerdo verlo visto alguna vez con Carla o Adam, ellos son parte de mi manada ahora, debo cuidarlos también.

— No.- Respondo.

El ceño del chico se frunce en una mueca de tristeza. — La he buscado por todos lados.- El sigue hablando, no parece darse cuenta que no tengo ganas de hablar ahora, ¿acaso no oyó a Lydia gritando que debían irse ya? — Solo quería felicitarla por su cumpleaños.-

— ¿Eres un amigo de ella?- Enarco una ceja.

Él sonríe de medio lado con petulancia. — Algo más importante que eso.- El mira un punto específico atrás de mí, algo que hace que se tense. — Bueno, ya es hora de irse.- Habla el chico justo cuando iba ver detrás de mí en busca de lo que el miraba. — Nos vemos Scott.-

Quedo desconcertado cuando él dice mi nombre, estoy seguro que en nuestra pequeña conversación nunca mencione mi nombre, ni él menciono el suyo.

— ¿Estas bien Scott?- Lydia hace que salga de mis pensamientos.

La miro y asiento con la cabeza. — Si, ¿sabes dónde están todos?- Pregunto cambiando de tema.

Últimamente no quiero hablar de mí, porque sé que terminare diciendo sobre mis pesadillas.

— Malia esta con Stiles.- Lydia toce un poco. — Liam con Carla que se emborracho tanto que tuvo que irse pronto. Y Cora con Adam en el baño…- Ella parece pensar unos minutos antes de seguir hablando. — Oí algo interesante que Cora le dijo a Adam.-

Frunzo el ceño. — ¿Qué?- No sabía que puede ser interesante en una práctica entre esos dos, que parece que se odian hasta la muerte.

— Que Adam olía a sal.-

Recuerdo oler sal antes, cuando Victoria estaba y usaba a Stiles, mi mejor amigo olía a sal por su culpa… ¿Eso significa acaso que Victoria Miller volvió?

Imposible, los villanos inteligentes no vuelven nos veces, o al menos eso creía hasta que Peter trato una vez más de matarme. Me pregunto cómo estará en Echo House.

— El sheriff llegara pronto.- Parrish entra a la casa, con su celular en las manos, mantenía una mirada seria hacia Lydia.

Quería preguntar qué había pasado, pero creo que eso no es bueno, que sea el alfa no quiere decir que debo meterme en la vida de mi manada.

Detrás de Lydia, Kira entra, parecía distante y metida en sus propios pensamientos. Dejo a Parrish y Lydia solos, voy por Kira que cuando me mira se asusta pasa una mano por su pecho, luego parece decepcionada o triste, eso me lastimo.

— Scott.- Dice ella, y puedo sentir sus acelerados latidos del corazón.

— Kira, te estaba buscando.- Digo acercándome, pero ella da un paso atrás.

¿No se supone que somos novios? ¿Por qué ella anda tan fría conmigo? Y justo ahora, cuando más la necesito.

— ¿Sucede algo malo?- Pregunta mirándome por primera vez a los ojos en la noche.

La miro serio, para que no se notara que me siento dolido por su actitud fría. — Lydia hablaba con Parrish, ambos vieron algo inquietamente.- Frunze el ceño. — Encontraron un cuerpo cerca del lago, a un chico que le faltaba el corazón.- Doy un paso atrás y miro a Lydia y a Parrish que hablaban entre ellos.

Su boca se abre levemente. — ¿Una sirena?- Dice y puedo oler el miedo salir de ella.

Yo solo asiento — Eso cree Lydia, y Cora dice que olio a mar salado en Adam.- Me mira confundida. — Estaba preocupado por ti.- Trato, enserio trato de salvar lo nuestro, quería besar su frente pero ella se aleja, entonces me doy cuenta que ya no tenemos nada.

— Voy a ver como esta Lydia.- Dice sin más antes de caminar en dirección de la banshee.

Restriego mi frente, calmo mis pensamientos y trato de tener paciencia, tal vez Kira no estaba de humor o no estaba en su mejor momento, como yo, pero aun así me duele verla tan seca conmigo, y lo peor, parece que a ella no le importa cómo nos volvemos unos desconocidos.

Lydia me llama, ella le ordena a Kira que valla por Liam y Carla, a Parrish le dice que espere aquí al sheriff, y a mí me ordena que valla por Stiles y Malia para tener una reunión de manada luego de tanto tiempo. Lydia tenía que ir por Adam y Cora.

Toco la puerta con mis nudillos, a los pocos minutos Stiles responde a mi llamado.

— ¡¿Qué?!- Grita, parecía enojado.

— Soy yo, Scott, chicos es importante que vallan abajo.- Digo un poco apenado, de seguro interrumpí algo de ellos.

Por un momento lo pensé mejor al darme cuenta de algo. Ellos están solos, en una habitación, luego de tanto tiempo, ¿acaso han vuelto ya? O ¿Stiles recordó algo?

Oigo un suspiro por parte de Malia.

— Ya vamos.- Responde de nuevo Stiles.

— Esta bien.- Digo antes de correr escaleras abajo.

Abajo ya estaba Kira, Parrish, Liam, el ultimo tenía una sonrisa tonta que se borró con rapidez cuando Kira le conto lo que estaba sucediendo.

— ¿Dónde está Carla?- Pregunto haciéndome al lado de mi beta.

— Ella está durmiendo.- Dice el mirándome. — Y no quería despertarla.-

Asiento, lo entendía, no le podíamos pedir mucho a Carla porque de seguro ella debe tener resaca ahora, mañana le contaremos todo, supongo que debemos hacerlo.

Malia y Stiles no demoran en bajar, y Kira en contarles todo, yo no tenía ganas de hablar ahora, en mi cabeza solo estaba que mi relación con Kira se rompió, como alguna vez mi relación con Allison también, tal vez no soy un buen novio, tal vez Kira y yo en realidad no somos compatibles.

Imposible.

Kira y yo éramos únicos juntos, no dejare que nuestra relación termine con tanta facilidad.

— Es tarde.- Dice Stiles restregando sus ojos. Malia a su lado lo mira extrañada. — Lo que menos quiero ver ahora es a un chico sin corazón, literalmente.- Dice con su típico tono de sarcasmo. — Aun no he borrado de mi memoria a ese chico partido por la mitad en el bosque.-

Malia frunce el ceño, al igual que yo. Eso no paso hace tanto tiempo, de hecho paso cuando Malia estaba siendo amenazada por los cazadores.

— Stiles.- Habla con delicadeza Malia. — ¿Has recordado?- Puedo notar su tono lleno de esperanza.

Todos esperamos atentos a la repuesta de Stiles, sería bueno que Stiles recordara de una vez por todas.

Stiles la mira confundido. — ¿Recordar que?-

No se oye la respuesta de alguno de nosotros si no la explosión que rompe la puerta de la casa de Lydia. Instintivamente todos nos ponemos en posición de ataque, mientras Kira salta hacia el sofá de Lydia donde saca su katana, la había escondido hay.

Unos hombres entran luego de la explosión, sus caras pintadas con pintura que brilla en la oscuridad en forma de calaveras humanas, sonreían, excepto el que entro de primero que estaba serio y no miraba a ninguno de nosotros en realidad.

Malia se pone delante de Stiles para protegerlo, y no pasa mucho tiempo antes que nos encontramos en una batalla contra esos hombres que no decían alguna palabra ni explicaban porque nos atacaban.

— ¿Quién eres?- Repito más fuerte esta vez, aunque por dentro no sentía que tuviera fuerza alguna.

El anciano me mira. — Soy el titiritero.- Alza sus manos mostrándonos sus muñecos de porcelana, cada uno tenía nuestro rostros pero con ropa anticuada. — Y puedo ayudarlos.- Susurra con seguridad.

Me levanto por fin y enfrento al anciano. — No necesitamos ayuda.- Ese hombre no me inspiraba confianza, algo en sus ojos me decía que solo nos traerá problemas.

— ¿Por qué esos muñecos tiene nuestros rostros?- Pregunta Lydia, olía a miedo.

Al otro lado podía oler un fuerte sentimiento de rabia saliendo de Malia, pero sus ojos demostraban dolor. ¿Tiene eso que ver acaso con el nombre Jared?

— Vosotros tenis reputación en el mundo de lo sobrenatural niños.- Habla el anciano como si fuera nuestro abuelo. — Lograron derrotar a un alfa cuando apenas aprendían a caminar.- Su sonrisa se vuelve más grande, casi parecía al del gato de Alicia en el país de las maravillas. — También pudieron con un kanima, un loco viejo cazador y sin mencionar a la werejuagar y la sirena.-

Quedo sorprendido, él en serio parecía que sabía sobre nosotros. ¿Puede ser cierto que tenemos una reputación? O ¿el viejo es un acosador? Porque esa también puede ser una razón, el hombre parecía estar loco con esos grandes ojos azules tan abiertos y sosteniendo a esos muñecos.

— ¿Eso que tiene que ver con los muñecos?- Pregunta enojado Adam.

El hombre ríe. — Ya llegaremos a eso niños, no deberías ser tan impacientes.- Truena sus dedos y dos de sus hombres se acercan a él, olían a aserrín y por más que buscaba no encontraba los latidos de sus corazones. — Agarráis a la werecoyote.- Ordena a sus hombres.

Apenas esos hombres ponen sus manos sobre Malia, Stiles grita en un rotundo No y trata de zafarse del hombre que lo sostenía, pero él no es lo suficiente fuerte para cometer lo que quería. Malia no lucha mientras esos extraños la alzan del suelo, uno de ellos golpea a Liam alejándolo de Malia.

— ¡Déjenla!- Grito dando un paso adelante.

El anciano pone un dedo en su boca, haciendo el ademan de silencio. — Vosotros preguntáis sobre los muñecos, ahora sabrán para que son.- Se acerca a Malia, que parecía estar en otro mundo, no se movía ni trataba de alejarse o protegerse.

Otro de los hombres le pasa un cuchillo al titiritero. El instinto de proteger a mi manada aparece, pero no puedo hacer nada cuando un dolor insoportable recorre mi cuerpo.

— Ustedes me ayudaran a matar al hada.- Dice el anciano mirándome, su mano ya sostenían el cuchillo.

— No conocemos ninguna hada.- Hablo con dificultad, el dolor apenas y me dejaba hablar.

— Las hadas no existen.- Dice Lydia, mostrándose fuerte.

— Lo dice la chica que es una hada maligna.- El titiritero ríe, Lydia gruñe, aun no le gusta que le digan así.

Mientras, el anciano sostiene la mano de Malia y corta un poco haciendo una fina línea de sangre salir de la werecoyote. Ahora el titiritero agarra la muñeca que tenía el rostro de Malia, abre la boca del muñeco y hace que absorbe la sangre de Malia.

La habitación se llena de desconcierto por parte de mi manada. Lo que había hecho el anciano era más extraño que todo lo que ya habíamos visto.

El titiritero se voltea para vernos. — Pensaran que estoy loco por esto.- Si, estoy seguro que es un loco, un loco que nos derroto con facilidad y tiene a Malia sumisa. — Pero pueden confiar que no les hare daño.- Su corazón se mantiene tranquilo, estaba diciendo la verdad.

Pero nada tenía sentido aun así. ¿Por qué tenía muñecos con nuestros rostros? ¿Por qué hace que nos chupen la sangre? Y lo más importante ¿de qué hada habla y porque dice que nosotros lo ayudaremos? Él debe saber que mi manada no mata a nadie.

Pocos minutos después el hombre había hecho con nosotros lo mismo que hizo con Malia, en ningun momento pude moverme o hablar para que no lo hicieran, que me dejaran a mí y a mi manada, no tenía fuerza, y lo único que podía pensar en ese momento es que necesito más entrenamiento como alfa para mantener a mi manada a salvo.

Si un anciano con locos pintados de calaveras nos derrota tan fácil es porque algo estoy haciendo mal.

— Gracias por vuestra colaboración.- Dice el titiritero luego de tener todos sus muñecos con nuestras sangre. Sonríe de lado, uno de sus hombres le da lo que parece una bomba pero no logro moverme para impedir que la tire, lo que sale de ella es un humo azul que llena toda la habitación y a los pocos segundos de respirar me siento soñoliento. — Dulces sueños.- Oigo muy en el fondo la voz del anciano titiritero.

Todo lo que podía ver era negro. La oscuridad me rodeaba por completo. La escena cambia cuando una especie de reflector alúmina solo un poco el lugar, pero todo seguía siendo negro.

Sigo la luz, pensando que estar en ella va a quitar el miedo que recorría mi cuerpo. Mientras la luz se hacía más fuerte, mi corazón latía más, sentía que quería salir de mi pecho. Cuando llego a la luz veo el cuerpo sin vida de Allison sobre mis brazos.

Era un recuerdo.

El Scott de mi recuerdo lloraba mientras le susurraba algo a Allison que moría. Mi corazón se estrujo de dolor al recordar esa escena de nuevo. No importa cuánto tiempo pase, seguía siendo dolorosa para mí.

— Esta bien Scott, está bien.- Susurra Allison con un poco de sangre saliendo de su boca. — Estoy contigo, con mi primer amor.- Trata de sonreír, tanto el Scott de mi recuerdo como yo estábamos llorando en este momento. — Te amo Scott McCall.- Su voz cada vez era más suave mientras su vida abandonaba su cuerpo.

La escena cambia en un pestañeo, ahora todo estaba oscuro de nuevo, pero mi mano sostenía una linterna pequeña que iluminaba apenas un poco enfrente de mí. No había nada a mí alrededor de nuevo y entonces el miedo vino de golpe una vez más.

— Tienes que despertar.- Dice una voz que reconozco al instante.

— ¿Allison?- Pregunto moviendo la linterna buscándola, esperanzando de poder hablar con ella al menos una última vez.

Cuando volteo hay estaba, me sobresalto por el susto pero cuando logro reconocerla trato de acercarme pero lo que parece ser un escudo invisible me lo impide.

— ¡Allison!- Grito de nuevo. Ella alza la mirada, sus ojos se encuentran con los míos. Tenía la misma ropa llena de sangre que portaba cuando murió. — ¡Allison!- Grito golpeando el escudo invisible con mi mano libre, mientras la otra mano aun sostenía la linterna en dirección de la cazadora.

— ¡Despierta Scott!- Grita ella, la miro confundido ¿ah que se refería con eso? — ¡Tienes que despertar ahora!- Su grito me deja sin aliento.

Con un sobresalto despierto quedando sentado sobre la cama. Pasó una mano por mis ojos, tenía un poco de sudor recorriendo mi frente, y mis músculos estaban tensos. Respiro hondo y miro la habitación en la que estaba. No era mi habitación, es la que Lydia me dio para dormir en su casa del lago.

Todo parecía estar normal, nada fuera de lugar.

¿Cómo había llegado hasta aquí?

Todo lo que logro recordar es a un anciano con muñecos de porcelana ¿o eran de madera? No recuerdo con claridad, pero se sintió tan realista, de hecho puedo sentir mi cuerpo adolorido por la batalla de anoche, pero todo estaba tan tranquilo y no había rastro de sangre para decir que en realidad un anciano robo parte de nuestras sangres para sus muñecos.

Mi mano despeina mi cabello, y cuando me siento preparado me levanto de la cama y salgo de la habitación. Abajo todo estaba normal, no había nada roto y la puerta no estaba destrozada.

Eso era todo lo que necesitaba saber.

Todo lo que paso con ese anciano titiritero solo fue una pesadilla, una de las muchas que he tenido últimamente.