Mi mano recorre mi cuello, me dolía demasiado, lo cual era extraño, no había hecho nada que no fuera pequeñas patrullas en barrios aburridos como para que me doliera el cuerpo como si hubiera peleado contra alguien.
Anoche fue la fiesta en la casa de Lydia, no recuerdo mucho lo que paso en esa fiesta, probablemente porque bebí, pero no recuerdo haber bebido ni una sola gota de alcohol. Jade se enojó conmigo, dijo que la deje sola en la fiesta y otras cosas estúpidas, yo solo recuerdo de eso que quería apartar a Lydia de todos esos chico con hormonas alborotadas que miraban demasiado a Lydia.
Eso sonó como celos, pero no lo estoy, Lydia es como una hermana menor que quiero cuidar… No puedo engañar a nadie con eso, ni siquiera a mí mismo, no veo a Lydia como una hermana, la veo como algo más, pero no puedo olvidar que soy mayor que ella. Lydia ira a la universidad apenas, yo tengo un trabajo, aunque quiere no puedo olvidar la diferencia grande de edades. Ambos queremos cosas diferentes en nuestras vidas, por eso ella y yo nunca tendremos nada.
— ¿Parrish?-
Alzo mi rostro de los papeles que sostenían en mi mano sobre un caso de unos chicos que manejaban estando ebrios y que en realidad no estaba leyendo, para ver al sheriff que salía de su oficina y me miraba extrañado.
— ¿Si sheriff?-
— ¿Te encuentras bien?- Me pregunta con una mirada persistente.
Le doy una sonrisa y asiento. — Si sheriff, solo estoy un poco cansado por lo de anoche.- Digo sonando convincente, no como si no recordara cuando el llego con agentes por el cuerpo que encontré anoche junto con Lydia.
Esta mañana, cuando llegue a la estación de policías, el sheriff me pregunto cómo estoy luego de todos esos agentes preguntándome por el cuerpo sin corazón que encontramos, yo trate de parecer que recordaba eso, pero en realidad no lo hacía. No recuerdo una sesión de interrogatorios o ambulancias recogiendo el cuerpo, ni siquiera puedo recordar cuando fue que el sheriff llego.
Todo lo que si recuerdo es a un anciano tirando humo azul y luego de eso, nada.
¿Puede ser que me esté volviendo loco?
— De acuerdo.- Habla de nuevo el sheriff. — Tráeme el expediente del chico sin corazón que encontraron anoche por favor.-
Asiento y sin más el sheriff entra de nuevo a su oficina. Suspiro, esto de no recordar no es lo que puede decir divertido.
Recojo los papeles de mi escritorio y los guardo, después voy a la computadora, donde estaba el expediente que el sheriff necesitaba que tomara fotocopias. El chico que fue asesinado anoche se llamaba Luke, tenían tan solo 16 años. Esto era lo difícil de este trabajo a veces, ver toda esa gente muerta tan injustamente, el chico aún era un niño, un niño que no tuvo la elección de seguir con su vida.
Lydia aun piensa que pudo haber sido una sirena, y sé que en fondo tiene miedo de que esa sirena pueda ser Victoria.
En otro documento estaba las imágenes que tomo la cámara de seguridad de la casa de Lydia. Creo que aun nadie ha visto estos videos. Estiro el cuello y veo al sheriff dentro de su oficina en una llamada que parecía ser importante. Aprovecho la oportunidad para abrir el video.
Ahogo un grito de exclamación al darme cuenta quien fue quien mato al chico. Adina Parker, la profesora de los chicos. ¡Ellos están en peligro! Y el sentimiento de preocupación crece más al ver quien es quien la arranca el corazón al pobre niño. Victoria Miller.
La chica sirena había vuelto y no estaba sola.
Yo pensaba que la profesora Adina estaba con nosotros, que era una de los buenos, pero nos equivocamos todos.
Cierro el video, estaba preparado para mostrárselo al sheriff, pero justo en ese momento no podía controlar mi cuerpo.
— ¿Qué demonios?- Susurro para mí.
Mi mano se mueve por ella misma, me sentía como un títere, sensación que había sentido antes cuando Victoria me había utilizado para hacerle daño a Lydia. Entonces sucede, elimino el video donde mostraban a las asesinas del chico, ahora no había prueba alguna encontrar de Adina Parker.
— ¿Te encuentras bien?-
Giro mi cabeza para ver a Jade, habíamos quedado almorzar juntos como disculpa por haberla abandonado en la fiesta de anoche. No me había dado cuenta cuando llego.
— Si claro.- Habla irritado, era la segunda vez que me preguntaban eso en el día.
Volteo para ver la computadora, por un momento se me olvida que era lo que buscaba en ella, pero luego recuerdo, darle un documento al sheriff.
— ¿Ya nos vamos?- Pregunta de nuevo Jade, pasando sus brazos por el pecho y haciendo sonar su pie contra el suelo, demostrando lo impaciente que estaba.
La miro de nuevo. Ya no portaba su uniforme de policía, ahora usaba un vestido verde que la hace ver femenina luego que en todo el día no lo parece, es ruda. Ella es mi compañera, es nueva, no hace mucho que llego y supongo que por eso nos hemos acercado, ambos seguimos siendo nuevos en Beacon Hills en algunos sentidos.
— Claro, solo déjame darle esto al sheriff.- Digo y Jade asiente con una sonrisa.
Miro de nuevo el documento y siento que algo no anda bien, pero no recuerdo nada. Escondo esos pensamientos negativos en el fondo de mi cabeza y saco la fotocopia del documento que el sheriff necesitaba.
Toco la puerta de su oficina y él dice que podía pasar, dejo el documento en su escritorio y cuando iba a salir el vuelve hablar.
— ¿Te gusta Jade?- Pregunta con gran curiosidad.
Lo miro a los ojos, seguro de mi repuesta. — Si.-
El sheriff aprieta sus labios y asiente. — Esta bien Parrish, es lo mejor, sabes que estar con alguien menor es peligroso.- No me había dado cuenta cuando fue que el sheriff Stilinski se había dado cuenta de mi gran cercanía con Lydia, el mismo me pidió que me alejara de Lydia, y lo estoy haciendo, aunque no sea fácil.
Hago un ademan de despedida con mi cabeza, salgo de la oficina y veo a Jade esperándome ansiosa. Con un suspiro voy con ella.
