La miro una vez más antes de salir de la habitación dejándola dormir en mi cama.

Este es el trabajo más fácil que alguna vez me han dado, solo tener que acostarme y decirle cosas cursi a Victoria, era fácil, pero aburrido. Tenía que hacerlo, debía pagarle a Adina de alguna forma traerme a la vida nuevamente, para vengarme de Malia Tate.

La vieja pelirroja no ha llegado aún, no tengo la menor idea porque demora tanto, solo iba visitar al tal Peter a un manicomio, no es para que tardara tanto tiempo.

Voy a la sala de computación, yo ayude a Adina a instalarla y también colocar las cámaras en la casa del lago de la pelirroja, Lydia, necesitábamos vigilar a la manada de inadaptados. En mis labios aún seguía el sabor a fresa de Lydia, es cierto que esa chica sabia besar muy bien.

Pero el beso no hace que olvide los labios de Malia, esa werecoyote que me mato una vez. No me importa que este con el tal Stiles, no me importa que mi hermano también pelee por ella, Malia Tate será mía.

Reviso las cámaras, primero miro a Cora y Adam, ya sabía que esos dos tenían algo, Adina me informo de todo así que no me sorprendo al verlos besándose en el baño. Luego observo a mi hermana, al lado del beta más joven, Liam. Estoy tan enojado y decepcionado de mi hermana, ella era el orgullo de la familia y ahora sale con lo que debería ser una de sus presas más fáciles. Ya me encargare de ella, matare al beta y eso me lo agradecerá más tarde.

Luego de ver otro par de minutos a mi hermana con el beta llego a lo que en realidad estaba interesado en ver, a pequeña Malia. No estaba sola, con el humano, Stiles. Me apoyo sobre el escritorio, más cerca de la pantalla para ver todo sin perder detalle alguno, y le subo el volumen para oír lo que decían.

Stilinski se acercó con seguridad a Malia y la besa, la werecoyote no demora en responder el beso con la misma intensidad que el humano.

Mi sangre hierve al ver eso, esa chica no respondía a mi beso pero si del aburrido humano, él ni siquiera parece competencia contra mí. ¿Por qué ella lo prefiere? ¿Por qué no quiso ser mía? Preguntas como esas llenan mi cabeza, pero no les hago caso en responder, porque me vengare de Malia y ella lamentara el día que confió en Adina Parker.

Tendrás que hablarme de esa promesa.- Susurra el humano luego del beso, él junta su frente con la de Malia.

Me alejo de la pantalla, los extremos de mi boca se alzan en una sonrisa arrogante. De seguro el humano debe estar hablando de la promesa que Malia le hizo a Peter para salvar el pellejo de Stiles. Desde ahora mismo podía sentir el sabor dulce de la venganza en mi boca.

— Estamos en problemas.- Adina entra a la habitación de pronto, estaba tan distraído en mis pensamientos de venganza que no me di cuenta.

Giro sobre la silla y la miro, estaba muy desordenada, parecía salir de una pelea callejera. Con que por eso demoro tanto en llegar.

— ¿Qué te paso?- Pregunto mirando la sangre saliendo de su labio inferior.

Ella desordena aún más su cabello antes de responder. — Nuevos cazadores han venido por mí, he logrado matar a los que me seguían, uno antes de matarlo me confeso que era toda una comunidad de cazadores buscándome.-

Me levanto de la silla y miro preocupado a Adina, si eso es verdad nuestro plan de venganza se complicara de gran grado.

— ¿Sabes algún apellido de los cazadores?- Pregunto, yo conozco algunos cazadores por mi padre y tal vez a estos los podía reconocer, si me conocen puedo llegar a un acuerdo con ellos.

Adina asiente. — Sellers.-

"Jared mira confundido a su padre cuando le pasa la foto de una chica de cabello castaño y grande sonrisa.

— ¿Por qué me la muestras?- Pregunta enarcando una ceja. — No me digas que será nuestra madrasta, joder padre, parece de mi edad.- Bromea con descaro ante su padre.

Ben niega con la cabeza y le da una sonrisa de medio lado. — Ella es Sarah Sellers, vuestra prometida.-"

— No me jodas.- Despotrico entre dientes.

Conozco bien a los Sellers, unos malditos cazadores que siempre han estado en competencia con nosotros, y para hacer la paz nuestro padre se le ocurrió la gran idea de comprometerme con Sarah, una chica pequeña en estatura y tímida, sin mencionar la aburrid y desabrida que era. En este momento estoy feliz de que mis hermanos hayan matado a mi padre.

— No me digas, los conoces.- Habla Adina limpiando su rostro con un paño.

Suspiro irritado conmigo mismo. — La hija de la jefa de esos cazadores es mi prometida.- Como me odie a mí mismo por decir eso.

Adina alza ambas cejas. — Eso me ha dado una idea.- Exclama con una sonrisa. — Ellos confían en ti, si tú le des a alguien que se parezca a mí dejaran de buscarme y se irán.-

— Vamos, ¿Quién puede parecerse a ti?- Hablo con gran burla en mi voz.

Adina me mira ofendida, luego ladea su cabeza y es cuando me doy cuenta a quien quiere usar de cebo. — Victoria.- Susurra, no queriendo que la sirena dormida en mi habitación la oyera.

— Pensé que las necesitabas.- Hablo con incredulidad.

Ella niega con la cabeza. — Solo la necesitaba para que Malia la matara y confiara en mi.- Oh maldita, que ese era un buen plan. — Pero ahora lo importante es mi vida.- Aunque quiera salvar a Victoria por dentro, no tengo otra opción que aceptar el plan de Adina. — Bien, ahora descansa, que mañana será tu gran reencuentro con Malia.-

Su último comentario hace que sonría con malicia al pensar cómo será su rostro al verme de nuevo.

Tu miedo ha regresado Malia.

No podía dormir, sentía que algo andaba mal o algo iba estar mal. Al final decido levantarme de nuevo e ir a la sala de computación a ver que hacia la manada a las 2 de la mañana.

Me quedo mirando a mi hermana, durmiendo, en ese momento parecía inocente, esa pequeña niña a la que mi padre torturaba y que ni Adam ni yo defendíamos por miedo a Ben. Me siento culpable por eso, pero la culpa se va al recordar lo que ella ha estado haciendo con Liam, es un hombre lobo, Carla debió haberlo matado no acostarse con él.

Recojo mi chaqueta de cuero negro y decido darle una visita a mi pequeña hermana.

Llego a la casa del lago justo cuando unos locos con sus caras pintadas de calaveras explotan la puerta del hogar Martin.

No pierdo tiempo en escalar las paredes hasta llegar a la ventana de la habitación donde se hospedaba Carla. Justo cuando llego ella despierta por el gran estruendo en el piso de abajo. Su expresión cambia a desconcierto cuando me mira.

— ¿Jared?- Dice mi nombre con gran incredulidad todo rastro de estar dormida unos segundos atrás ya no estaba.

— Hola.- Es lo único que se me ocurre decir.

— Estoy soñando, sí, eso es seguro.- Habla para ella misma, restregando sus ojos con fuerza, como queriendo despertar de una pesadilla.

— No hagas eso, te harás daño.- Digo apartando sus manos de los ojos. — No estas soñando, estoy vivo.- Acaricio su mejilla.

Carla contiene el aliento y deja caer algunas lágrimas, pensé que me iba a gritar, decirme cosas malas porque ahora está en el equipo de Malia pero en vez de eso me abraza con tanta fuerza que me desconcierta. La abrazo de vuelta, puedo decir que lo único que realmente amaba en este mundo era a mi hermana.

— Te extrañe tanto.- Susurra en mi cuello.

Frunzo el ceño. — ¿En serio?- No puedo evitar que se note lo desconcertado que estaba en este momento.

Carla asiente, pero en ningun momento me suelta. — Aunque seas un loco adicto por asesinar te amo hermano, te amo a ti y a Adam.- Sonaba sincera.

En este momento era imposible estar enojada con ella por estar con el beta. Carla es la única que ha estado a nuestro lado sin nada a cambio, Adam y yo siempre tratábamos de cuidarla aunque ella no necesitaba de nuestro cuidado.

— No sabes todo lo que sufrí cuando Malia te mato.- Ella se separa con brusquedad luego de unos minutos de silencio. — Espera, ¿Cómo es que estas vivo? Nosotros mismo te enterramos meses atrás.-

Iba a responderle una mentira convincente cuando por toda la casa hace eco el sonido de un disparo. Lo primero que me llega a la cabeza con eso es el nombre de Adam, me preocupo por mi hermano menor, pero ahora debía es impedir la locura que mi hermana quería hacer.

Carla corre a la puerta, de seguro dispuesta ayudar a la manada y a nuestro hermano, pero yo la detengo agarrando con fuerza su brazo y la empujo hasta la ventana donde yo llegue.

— ¡Jared!- Me grita ella tratando de soltarse de mi agarre. — ¡Tengo que ayudar a Adam y!... Liam.-

Ahora sostengo su cintura para ponerla frente de mí y mirarla a los ojos furioso. — No debemos ayudar a los betas.-

— Ellos no necesitan ayuda.- Uno de los chicos con su cara pintada de esqueleto entra a la habitación. Paso a mi hermana detrás de mí y saco mi hermana que guardaba en el pantalón con rapidez para apuntar al intruso. — Van a ser mejorados como ustedes dos.-

Tira un pequeño objeto que no alcanza a ninguno de los dos, a primera vista parecía tan inocente e inofensivo, al otro segundo me doy cuenta que era una maldita bomba de humo para dormir, las mismas que usaba mi padre con otras presas.

Carla me mira preocupada, es todo lo que se antes de desmayarme por el humo.

Unos besos en mi cuello me despierta, siento las uñas filosas de Victoria pasar por mi pecho desnudo y eso me despierta por completo. Agarro sus manos y las llevo por arriba de su cabeza, en un movimiento rápido quedo encima de ella.

Victoria ríe. — Me gusta tus reflejos.- Dice en un pequeño susurro.

La miro a sus hermosos ojos azules. Tenían razón al decir que las sirenas son la especie más hermosa de todo lo sobrenatural. Pero la pelirroja debajo de mí no es más que la loca obsesionada con Stiles Stilinski, el humano que me aparta de Malia y al que deseo matar.

— Es peligroso despertar a un cazador.- Comento apretando sus manos sobre la almohada.

— No hay nada peligroso para las sirenas.- Ronronea Victoria con una sonrisa grande en su rostro.

Sintiendo un impulso la beso, al menos una última vez antes de tenerla que traicionar y darla como tributo a los otros cazadores.

Entro a la escuela de la manada de Malia, la pequeña mentirosa nunca quiso hablarnos de su manada cuando la teníamos secuestrada en nuestra cabaña, la que mis hermanos incendiaron.

Observo a la werecoyote conversando con un chico que me parecía conocido en los bloques de su casillero. Creo haberlo visto antes, anoche para ser más específicos, pero donde sea que busque en mi cabeza no logro llegar al recuerdo de su rostro. Agudizo mi oído para poder oír su conversación.

— Lo siento James, pero no tengo ganas de salir contigo.- La sinceridad de la chica podía lastimar a la gente a sus alrededor a veces, pero eso no parece darse cuenta ella.

Entonces el chico se llamaba James, no recuerdo haber oído ese nombre antes, de seguro entonces no conozco al chico, pero su rostro aun me parecía conocido.

— ¿Tienes algo con Stiles?- La voz de James era más gruesa de lo que pensé. Esa voz, yo ya había oído esa voz antes.

Malia da un bufido irritada. — No, él y yo terminamos hace mucho.- El dolor invade su voz. — Solo no quiero salir con otro chico, lo siento James.- Ella lo mira a los ojos apenada.

La werecoyote estaba ocultando algo, es obvio que estaba mintiendo, anoche estaba besándose con Stiles. Acaso, ¿ellos pudieron haber vuelto en secreto? Tendré que investigar más sobre eso después.

El tal James le da una sonrisa a Malia. — No me rendiré Lia.- Que apodo tan estúpido.

Malia rueda sus ojos, y James aprovecha eso para darle un beso en la mejilla, muy cerca de sus labios. Malia se aparta rápido y mira a James un poco enojada. Sonrió al ver que Malia no le hacía caso a ese gran idiota.

— Nos vemos más tarde James.- Malia literalmente escapa del chico.

Veo que este es mi momento para mi reencuentro con ella, la sigo hasta el baño de chicas donde entra sin darse cuenta que Stiles la estaba buscando con gran urgencia, ni siquiera yo sé para qué. Entro al baño detrás de ella, me aseguro de ver que nadie más había en el baño que nosotros dos y cierro la puerta con seguro.

Me acerco a los lavabos, donde Malia buscaba algo en su bolso, me sentía tan seguro de lo que iba a ser ahora.

— Lo creas o no, siempre estuve seguro que nos íbamos a ver de nuevo preciosa.- Vocalizo con despacio la palabra preciosa.

Malia alza su rostro y me mira por el reflejo del espejo, sus manos tiemblan mientras suelta su bolso, podía sentir todo el miedo que radiaba a su alrededor y eso me hacía sentir tan poderos.

— Jared.- Susurra en un suspiro, parecía estar recordando lo que casi le hago antes de matarme.

Me acerco, paso mis manos por sus brazos y siento como temblaba ligeramente. Miro su mano y noto un extraño anillo en ella. — Esto no es un sueño.- Le digo volviéndola a ver a los ojos por su reflejo en el espejo. — En serio he vuelto, para pedirte perdón.- Trato de parecer sincero, como esos chicos buenos en la televisión.

Al siguiente minuto para que ella salió de su trance, me empuja lejos y saca sus garras, colmillos hasta sus ojos brillaban a azul eléctrico ahora.

— Wow, tranquila preciosa.-

— Malia.- Me corrige ella con un gruñido.

— Malia.- Repito con voz monótona. — Estoy aquí para hacer las paces.- Alzo mis manos en seña de paz.

Hago todo lo posible para que mi pulso no se acelerara ante la gran mentira que acabo de decir, debía parecer calmado y sincero para que Malia confiara en mí y entrara en su grupo de inadaptados junto con mis hermanos.

— Tu debes estar muerto ¡Yo te mate!- Grita Malia dando un paso atrás.

— Solo me lastimasteis.- Las mentiras salen con tanta facilidad de mi boca, es un don. — Y hasta ahora tuve la suficiente fuerza como para volver, y vine a disculparme porque lo sé, sé que lo que casi te hago estaba mal, lo lamento.- Lo único que lamentaba en realidad era no haber logrado llegar hasta el final. Malia no estaba nada mal, y ella será mía a como sea.

Malia niega repetidamente con la cabeza. — Lo que dices es imposible.- Tiene el suficiente valor para verme a los ojos mientras habla. — Tu corazón dejo de latir… Y no me importa tus disculpas, yo nunca te perdonaría.- Sus ojos vuelve a la normalidad.

Doy un prolongado y dramático suspiro. — Por favor Malia, solo quiero estar con mis hermanos, ya sé que mataste a mi padre, lo único que me quedan son ellos.- Podría llegar a ganar hasta un Oscar ante gran actuación.

— ¿Esperas que confié en realidad en ti?- Pregunta con incredulidad. Asiento. — ¡Puedes ser humano pero eres el peor monstruo que he visto!- Gruñe con sus grandes colmillos a la vista.

Seguro doy un paso hacia adelante. — ¿Estas segura que yo puedo ser tu peor enemigo?- Adina, eres mi salvadora en muchos sentidos. — Yo no voy hacerte daño, quiero cambiar como mis hermanos, mientras que Victoria Miller si quiere matarte.-

Puedo ver como Malia se relaja un poco. — ¿Qué quieres decir?-

— Puedo ayudarte a matar a Victoria, si ella muere puede que Stiles te recuerde.-

Malia parece que lo piensa. Estoy seguro que he ganado cuando los ojos de Malia se vuelven fríos.

— ¿Qué quieres tu a cambio?- Pregunta.

Me encojo de hombros. — Solo hagamos como si nada hubiera pasado, déjame estar con mis hermanos.-

Alzo mi mano para cerrar el trato, y aunque Malia parece dudar estrecha mi mano luego de desaparecer sus garras.

Vas arrepentirte de esto werecoyote.