Melissa le da una vuelta más al vendaje de Stiles en su tobillo antes de retirarse. La enfermare madre de Scott estaba seria y parecía estar enojada con algo, aun así no hablaba nada más que para dar instrucciones.
— En serio deberías dejar todo esto chicos, me estoy quedando sin primeros auxilios.- Ella se acerca a mí y acaricia con suavidad mi mejilla. — ¿Te sientes mejor cariño?- Usa una voz tan suave y delicada que me hace sentir cómoda ante su muestra de afecto.
Asiento. — Yo estoy bien pero a Carla sigue doliéndole la cabeza.-
— Eso es normal, se dio un gran golpe, lo bueno es que no tuvo más daños que solo un pequeño sangrado.- Comenta la enfermera guardando sus vendas en el maletín de primeros auxilios que siempre tenía cerca desde que Scott se volvió un hombre lobo y Stiles continúo siendo humano sin auto-curación.
Ella abandona la habitación sin decir nada más, ya podía respirar sin el oler de tristeza de ella. No sé lo que sucedía, no tengo la menor idea porque el sheriff y Melissa andaban tan serios y hasta parecían más agotados que nunca, pero no quería preguntar porque de todos modos eso a mí no me importaba, ellos son los adultos y ellos deben saber cómo salir de lo que sea que están.
Mi cabeza estaba ocupada pensando sobre lo que había sucedido hace unas horas, la camioneta de Adam había explotado enfrente de nosotros, eso había sido tan extraño y loco también rápido, no entendía con seguridad como fue que paso y como es que Stiles llego a salvarnos. Si, sabía que Lydia lo llamo avisándole, ella había llegado unos minutos luego que todo sucedió, pero no entendía porque llamo a Stiles ¿no debía llamar a Scott? Él es el alfa, no a Stiles, es peligroso para él y yo no quiero que nada le pase, por eso hago todo lo posible de mantenerlos a salvo.
Por eso me alejo de él, Peter me hizo prometerle que no estaré de nuevo con Stiles si no quería que le pasara algún accidente, y aunque odie admitirlo acepte porque Peter me da algo de miedo.
¿Es normal tenerle miedo a tu padre?
De todas formas no lo considero como uno.
— ¿Qué piensas?- Me pregunta Stiles.
Giro a verlo, él estaba en el sofá grande de Scott, su pierna en alto y su pie debajo de un cojín con flores que hacia juego con la decoración de la casa McCall. Stiles siempre quería saber qué es lo que pensaba y aunque casi siempre soy sincera con el últimamente no, tengo tantos secretos que me hacían querer estallar.
Odio los secretos y en especial ocultar cosas a Stiles, pero después de todo era solo para protegerlo, por su propio bien.
No podía decirle que estaba pensando en Jared Donovan que quería ayudarme a matar a Victoria, una molesta punzada pasa por mi pecho cuando pienso en matar a la sirena, es extraño, es como si mis instintos me dijeran que no la matara, pero ella se lo merecía, por su culpa Stiles no me recuerda, no me ama y todas las noches me siento tan fría al estar separada de él.
Si Victoria muere Stiles regresa a mí.
Me siento más erguida en el sofá apartada de Stiles. — En todo lo que paso.- Miento, una mentira más para la lista. — Aun no entiendo porque había una bomba en la camioneta de Adam.- Y eso último no era por completo mentira.
Stiles se remueve incomodo en el sofá, él tuvo que dar declaraciones a la policía junto con su padre, en realidad los oficiales no se sorprendieron al vernos una vez más en una catástrofe como esa, en sus documentos ya estaban muchas veces nuestros nombres en diferentes casos que ellos nunca entenderían y por falta de pruebas nunca nos pueden culpar de algo.
Stiles invento algo sobre que el motor del auto fallo y simplemente exploto cuando salimos del auto para ver porque no andaba, parece haber sido una buena excusa porque no preguntaron más o probablemente vieron que perderían el tiempo al investigar algo sobre los chicos extraños del pueblo.
— Scott y Lydia piensa que el atentado fue para los hermanos Donovan.- Lo miro curiosa por sus últimas palabras.
— ¿Por qué piensan esos?- Ahora pregunto con gran interés.
El humanos se encoje de hombros y mira su pie vendado. — La bomba estaba en su auto, y ellos en realidad tienen muchos enemigos.-
La palabra enemigo solo me hace pensar en una persona; Jared Donovan, pero el no puedo hacer eso, no creo que quisiera matar a sus hermanos porque como el mismo dijo, es todo lo que le queda en esta vida. Pensar en eso me hace llegar a otra pregunta ¿Debía decirle a Carla y Adam que su hermano está vivo? Cuando me entere que estaba vivo no puedo negar, me hizo sentir libre sí, porque esa muerte ya no estaba pesando sobre mis hombros, pero también me dio miedo, Jared aun me da miedo y odio ese sentimientos, antes solo tenía miedo que algún león de montaña pudiera comerme y ahora mi día a día está rodeado de miedo.
Miro a Stiles una vez más. — ¿Te sientes mejor?- Pregunto para cambiar de conversación, los hermanos Donovan aun es como tabú para mí así como lo es Victoria.
Él también me mira, sus ojos calman mi acelerado corazón ¿Por qué últimamente estoy tan nerviosa? Porque siento que algo muy malo pasara.
— Solo fue un tobillo torcido, Malia.- Dice con una leve sonrisa. — Me ha pasado muchas veces desde mi niñez.- Sus ojos demuestran que estaba diciendo la verdad, no se siente tan mal como yo pensaba.
Le doy una sonrisa tímida porque así me sentía ahora mismo, tímida al no saber que más decir o hacer. Es obvio que aún no se muchas cosas humanas y eso sigue frustrándome de gran manera.
Gracias a Dios el silencio es interrumpido por Lydia bajando las escaleras su rostro demostraba que estaba enojada. — Carla te necesita Malia, la chica no deja de quejarse que le duele la cabeza y estoy que la golpeo si no calla sus lloriqueos.- Nunca había visto a Lydia tan enojada, la entiendo a la perfección, Carla también hace que me enoje muy seguido y hubo una que otra vez que casi arranco su cabeza.
Hace unas semanas que Carla estaba diferente e incluso yo podía oler algo extraño en ella, pero no sabía que es y si Scott o Liam e incluso Cora no comentan nada es porque no debía ser algo con importancia.
Me pongo en pie y voy a la habitación de Scott, dejo a Stiles y Lydia solos abajo. Carla estaba en la cama de Scott haciendo berrinches a su hermano diciendo que le dolía todo el cuerpo, cuando la bomba explotó Carla cayó mal al suelo y se había hecho una contusión en la cabeza, Melissa dijo que estaba bien pero la cazadora decía diciendo que en serio le dolía y el sedante que la enfermera le dio no servía de nada.
Liam no había podido venir al ver a su novia porque sus padres no le iban a dar permiso, todos entendemos, él es aún menor y sus padres se preocupan por el como un niño de brazos aun.
Scott estaba en la cocina con su madre y Kira, ambos seguían distantes y no estoy segura si es que terminaron pero ahora estaban trabajando juntos haciendo chocolate caliente para la manada que no podía dormir, los entiendo, yo tampoco quiero dormir por las horribles pesadillas que vienen por mí al cerrar los ojos. En ellas estoy matando a Stiles con mis propias manos y el sueño parece tan realista que me es difícil despertar y cuando lo hago me siento culpable al ver a Stiles y con miedo a que ese sueño se haga realidad.
Melissa era tan amable de tenernos a todos en su casa cuando ya es tan tarde, ella nos cuida como si fuéramos sus hijos, todos, hasta a Carla y Adam los trata con cuidado y cariño.
El sheriff Stilinski estaba en la estación de policías, viendo que podía hacer con el informe sobre la bomba en la camioneta junto con Parrish.
Luego estaba Cora, lo único que se de ella es que esta en el jardín viendo el cielo y las estrellas brillantes. Creo que está deprimida por algo, o alguien.
En poco tiempo consumo el dolor de Carla, tenía razón, en realidad estaba sintiendo mucho dolor la cazadora.
Al día siguiente tuvimos que ir a la escuela, todos nos miraban como bichos raros en un circo, me hacía sentir extraña tener tantas miradas puestas en mí y oír los mormullos sobre que trataron de asesinarnos, eran adolescentes, obviamente no habían creído la mentira sobre que el motor exploto solo.
Stiles estaba mejor de su tobillo, solo cojea un poco, el resto de la manada estaba distante y silenciosa, todo estaba tan tranquilo que parecía imposible pensar que somos nosotros mismo.
Parecíamos títeres entrando y saliendo de nuestras clases en silencio y en completo orden. No éramos nosotros, podía sentir, he incluso mi cuerpo se movía a veces solo. Pero no podía decir nada, me creerían loca, lo sé.
En clase de ciencias, la única que comparto con todas las chicas de la manada, Carla alza la mano y pide permiso para ir al baño, se lo concede la profesora. Nada parecía extraño a primera vista, pero yo podía oler miedo saliendo de Carla cuando esta corre al baño, también había otra cosa, se había vuelto una rutina para Carla ir al baño a esta hora, siempre, durante una semana ha sido igual y como buena werecoyote curiosa que soy alzo mi mano pidiendo permiso y la maestra me lo concede.
Recojo mi mochila, antes de salir Lydia me da una mirada extraña que yo ignoro como casi siempre.
Llego al baño de las chicas, todo parecía en calma al principio hasta que oigo a Carla en una de las cabinas vomitando. No pido permiso, abro la puerta de la cabina de Carla y ella no parece sorprendida al verme mientras se detiene de vomitar.
— ¿Nunca te dijeron que primero se toca?- Gruñe recostándose en la pared de la cabina.
Estaba pálida y tenía sudor en su frente, también olía a desastre. Pasa una mano por su vientre y da un largo suspiro, ¿esto podía ser una consecuencia por el golpe que se dio anoche? Lo dudo, porque desde hace dos semanas que tenía esta rutina.
— ¿Qué te sucede?- Pregunto directamente, me siento a un lado de ella.
Carla abre sus ojos y me observa, sentía un poco de lastima por ella, no parecía estar bien. — No quiero saber que me sucede.- Confiesa con un eje de tristeza en su voz. — No ahora que estoy con Liam, no ahora que pensaba que podía ser feliz y no tenía ninguna maldición.- Ella esconde su rostro en sus manos un sollozo sale de su boca y ahora todo lo que olía a miedo.
No entiendo su actitud ni porque estaba así, de seguro solo estaba enferma no era para tanto, ahora no sabía qué hacer, que decirle para que se sienta mejor, no debí seguirla, esto era trabajo de Lydia o Kira, no yo, la chica que no sabe nada sobre humanos y sus sentimientos complicados.
— ¿Por qué piensas que estar enferma arruinara tu relación con Liam?- Frunzo el ceño confundida.
Carla suspira y se levanta, va a los lavabos y lava su cara para eliminar las lágrimas. Voy a su lado, espero su respuesta pero ella se mantenía callada.
— Tengo un atraso, Malia.- Dice como si eso lo explicara todo.
Yo sigo sin entender.
— ¡¿Qué?!- El grito de Lydia se oye por todo el baño.
Tanto como Carla y yo giramos para ver a la banshee entrando al baño. No me había dado cuenta cuando llego pero ella sí parece entender lo que dijo Carla.
— ¡No me jodas Carla, Liam solo tiene 16 años para ser padre!- Lydia se enfrenta a Carla
Cuando Lydia grita la palabra padre me giro a ver a Carla como si fuera un fenómeno. ¿Liam va ser papá? ¿Cómo? Estoy muy perdida en esta conversación.
— ¿Le darás cachorros a Liam?- Pregunto con mi cabeza dando vueltas.
¿Carla está embarazada? ¿Eso es lo que significa un "atraso"?
La cazadora golpea su frente con la palma de su mano desesperada. — ¡No!- Grita para luego mirarnos. — Primero; no es seguro, aun no sé si estoy embarazada.- Ella vuelve a suspirar. — Segundo; si estoy embarazada no es de Liam.-
— ¿Lo engañaste con otro chico?- Pregunta con frialdad Lydia.
— Perra.-
— ¡Malia!- Me regaña Lydia mirándome sorprendida.
— Lo siento.- Me disculpo bajando el rostro, en realidad no lo sentía, le dije así a Carla porque sabía lo que significaba sus palabras.
Carla rueda sus ojos. — Antes de conocer a Liam… fui a muchas fiestas antes de venir a Beacon Hills de nuevo.-
Recuerdo todas las noches donde Carla no llegaba hasta el día siguiente.
Lydia estaba verdaderamente sorprendida. — ¿Estás diciendo que no sabes quién es el padre de tu hijo?-
Wow, al fin pude entender todo. Carla puede estar embarazada por eso tiene un atraso y sus náuseas y las ganas de comer tanto, ella está segura que no es de Liam pero tampoco sabe quién es el padre y por eso dijo que saber lo que tenía podía arruinar su relación con el beta.
Y Lydia me regaño por decirle perra.
— ¿Pueden dejar de hablar como si tuviera un bebé por favor?- Los ojos de Carla estaban llenos de lágrimas, de nuevo solo pude sentir lastima por ella.
— Pero puede ser que si tengas un bebé.- Digo ahora entrando en la conversación.
Todo se queda unos minutos en silencio antes que la banshee vuelve hablar. — Tienes que salir de la duda, no puedes esperar hasta que estés a punto de dar a luz para confirmar que estas embarazada.- Usa su voz de sabelotodo.
Y aunque Carla protestas y gruñe porque no quiere saber no tiene más opciones, Lydia es siempre la que ordena y tenemos que hacer lo que ella dice, principalmente porque siempre tiene buenas ideas.
El plan era fácil, Kira compraría la puebla de embarazo, Cora le ordenaría a Adam que llevara a Scott, Liam y Stiles lejos para que ninguno de los chicos se enterara de lo que estaba pasando con Carla por ahora, y luego solo iríamos a la casa de Lydia donde haríamos como si fuera una noche de chicas.
Todo parecía tan fácil, ninguna de nosotras pensó que todo se complicaría tanto.
