Perdón por la tardanza. Finales y todo eso :P Este capitulo es corto, mas que nada porque me voy de vacaciones mas tarde. Nos vemos a mitad de enero ;D
Capitulo 6: Pequeños problemas (Parte 1)
La familia Pines estaba mirando la televisión en la sala principal. Hoy era un día libre, así que decidieron pasar el rato mirando Pato-tective. Dipper miraba con atención la televisión, pero su miraba se desviaba momentáneamente a un miembro en especifico de su familia, Caroline, quien estaba sentada en el suelo ya que no tenia un asiento. Pasaron un par de días desde que el y Mabel viajaron al pasado y se encontraron con ella en un estado de shock y hablando en clave. Varias preguntas flotan en su cabeza, principalmente si ella los recuerda y también que fue lo que le paso. ¿Quien o que le causo esas heridas? ¿Que vio en el bosque? ¿Que esta escondiendo? Dipper quería saberlo porque le preocupaba su bienestar. Claro, fue hace años lo que paso y ya debe haberlo superado, pero quien sabe. Si Dipper quería respuestas, debía encontrar el momento indicado para hablar con ella. La segunda opción es simple, buscar en su lado de la habitación por pistas. El no quería tener que usar la segunda opción, se sentiría muy mal. Caroline noto que Dipper la estaba mirando y se volteo a verlo. Dipper dejo de verla y sus ojos se sumergieron en el televisor rápidamente. Alguien toco la puerta de la casa, Stan se levanto de su sillón y abrió la puerta.
-¡Sea Bienvenido a un mundo de Misterios! -Dijo Stan pensando que era un turista. El hombre delante de el parecía ser un hombre de negocios por su traje y postura recta.
-¿Stan Pines? -Pregunto el hombre. Stan dio un paso atrás al escuchar su nombre y salto a una conclusión.
-¡El cobrador de impuestos! ¡Me han encontrado! -Stan grito y tiro una bomba de humo para distraer al sujeto. Entonces corrió a la sala principal y saco una bolsa llena de dinero de la pared. Dipper y Mabel no sabían como reaccionar. Caroline se levanto del suelo y Stan le tiro la bolsa-. ¡Caroline, corre hacia la puerta secreta!
-¿Teníamos una puerta secreta? -Caroline entro en pánico. El hombre entro a la sala y todos se quedaron quietos.
-Señor Pines. Soy del concurso de ahorradores de cupones Winninghouse, y usted es ¡nuestro ganador! -El hombre dijo con entusiasmo y entro un hombre con una cámara de vídeo y dos mujeres sosteniendo un cheque gigante con la enorme cifra de 10 millones de dolares.
-Mi único y deseado sueño de ser millonario... ¡Se cumplió! -Grito Stan con alegría.
-¡Somos ricos! ¡Quiero un Delorean como el de volver al futuro! -Dijo Caroline
-Yo quiero un mayordomo -Dijo Dipper
-Y yo tendré un caballo parlante -Dijo Mabel.
-¡Firme y el dinero sera suyo! -El presentador del concurso le dio un contrato a Stan. El firmo inmediatamente. Todo parecía ir bien y de la nada Gideon aparece por detrás del cheque y lo rompe.
-¡Stanford, que torpe eres! Acabas de cederle la Cabaña del Misterio a este pequeñín -Gideon le quito los papeles y comenzó a bailar como si fuera el día mas feliz de su vida. Los gemelos se asustaron y Caroline se cruzo de brazos. Stan no parecía afectado.
-¿Porque no le echas un vistazo? -Dijo Stan. Gideon leyó en voz alta.
-La Cabaña del Misterio es cedida por la presente... ¿¡Chupa un limón, Pequeño!? -Gideon grito. Stan estaba diez paso delante de el a todo momento. Stan se rió en su cara al igual que todos los presentes, incluso el hombre que era parte de su plan. Gideon rompió el contrato-. ¿Como te atreves? ¡Soy una amenaza que no tomaran a la ligera!
-No podemos tomarte a la ligera, Niño. Estas gordo. -Dijo Caroline y soltó una carcajada
-¡Ya verán! ¡Vendré por ti, Stanford Pines! ¡Vendré por todos y cada uno de ustedes! -Gideon salio corriendo de la Cabaña. Hubo un pequeño silencio incomodo por un momento.
-¿Quieren seguir viendo televisión? -Pregunto Stan. Los gemelos aceptaron.
-Ustedes sigan. Yo saldré por un momento -Dijo Caroline
-Como quieras. -Stan se volvió a sentar en su sillón y Caroline fue a la puerta. Dipper la siguió con los ojos hasta que ella cerro la puerta y desapareció de su vista.
-Tio Stan, ¿no te preocupa a donde valla Caroline? -Pregunto Dipper
-Ella demostró que puede cuidarse sola, Dipper. Ademas, ella tiene 18. Si ella no pudiera cuidarse sola, le estaría prohibiendo poner un pie fuera de la casa -Dijo Stan mientras se acomodaba en el sillón-. Me gustaría que no se quede trabajando aquí para siempre.
-¿Ella ya termino la secundaria? -Pregunto Mabel.
-Si, termino el año pasado. Es una de las pocas personas que termina a los 17 años. Después de eso me dijo que no sabia a que universidad ir y que tampoco sabia que estudiar y se termino quedando aquí. Si fuera ella me iría a trabajar a otro lugar, uno mejor.
-¿Si ella fuera a la universidad, la pagarías?
-¿Tengo cara de banco, Mabel? Si ella va a estudiar, sera todo de su bolsillo. -Dijo Stan. Dipper y Mabel pensaron lo mismo. Stan era demasiado tacaño.
Mas tarde ese día, Dipper estaba jugando una partida de Ajedrez con Caroline en la tienda de regalos, mientras Mabel miraba y Soos ordenaba la tienda. Dipper le gano a Mabel mas de lo que podía contar, incluso tenia anotado en una libreta todas sus victorias. Caroline no estaba prestando atención al juego, su atención estaba puesta en el techo, como si fuera algo que debería apreciarse. Dipper ideo su jugada y movió a la reina antes de tiempo, convencido de que Caroline no estaba prestando atención al juego. En el momento que Dipper le cedió el turno a Caroline, ella mueve su alfil, escondió tras los peones y se come a la reina. Dipper pensó haberlo tenido todo calculado, pero no vio el alfil y se confió de que Caroline no parecía estar prestando atención.
-¿Vas a mover, Dipper? -Pregunto Caroline sin animo alguno-. Pense que dijiste que iba a ser un reto para mi ¿Que paso con esa confianza? -Era como si Caroline se estuviera burlando de Dipper
-Me confié demasiado, Caroline. Espera y veras -Dipper movió la única torre que le quedaba en un intento desesperado por proteger al Rey. Caroline movió su reina para comer la torre, Dipper estaba en Jaque. Dipper miro el tablero detenidamente, solo le quedaba el rey, 2 alfiles, un caballo y 4 peones. Mientras que Caroline tenia una torre, dos caballos, un alfil, la reina, el rey y 5 peones. Dipper se dio por vencido y movió su caballo hacia el rey de Caroline, dejando el suyo desprotegido. El se confió y en una jugada, Caroline lo acorralo.
-Jaque Mate -Caroline agarro su reina y tiro la pieza del rey con ella-. Lo mas triste es que no estaba prestando atención en lo absoluto.
-Si, me di cuenta. Me confié por eso -Dipper empezó a guardar el tablero de ajedrez-. ¿Te pasa algo?
-No en realidad. Hoy estoy aburrida. Es uno de esos días en los que te despiertas y no le ves el sentido levantarse de la cama. ¿Sabes de lo que hablo?
-No, yo nunca me sentí así -Respondió Dipper.
-Yo tampoco -Dijo Mabel
-A mi me pasa de vez en cuando. Generalmente el chocolate me anima el día -Dijo Soos y saco una barra de chocolate de su bolsillo. Caroline suspiro.
-Creo que iré a dar una vuelta. -Caroline se levanto de su silla y fue a la puerta-. Vuelvo en uno rato, Soos -Soos asintió y Caroline salio de la tienda.
-Notaron que últimamente Caroline sale mucho. El otro día salio a la mañana y volvió a las 10 de la noche. -Dijo Dipper-. ¿Que crees que haga Soos?
-No se, le preguntaría pero seguramente evadiría mi pregunta. -Soos siguió trabajando.
-Yo creo que tiene novio. -Dijo Mabel y Dipper solo miro giro los ojos.
-Si, claro. -Dipper guardo todas las piezas del ajedrez en la caja y la puso en un estante-. No creo que esa sea razón para volver tan tarde. Ella esta en algo.
-No creo que sea algo de lo que debamos preocuparnos -Dijo Soos-. Cambiando de tema. Mabel, ¿puedes pasarme el cerebro que esta en ese estante? El de mujer. -Soos apunto al frasco con un cerebro dentro (obviamente falso) y una peluca de mujer en la tapa.
-Yo lo hago, Soos. -Dipper se ofreció.
-Gracia, pero Mabel es mas alta. -Dijo Soos. Dipper se sorprendió al escuchar eso.
-No es cierto. Somos iguales, siempre fue así.
-Mira otra vez, Amigo. -Soos tomo una cinta métrica de su bolsillo. Junto a los gemelos y los midió-. Sip, ella tiene justo un milímetro mas que tu
-¡¿Que?!
Habia pasado casi media hora desde que ella salio de la cabaña. Caroline estaba caminando por las calles del pueblo, sin rumbo aparente. Ella solo estaba deambulando. Dentro de su mente había una pila de cosas por hacer, ella estaba pensando en todo eso al mismo tiempo y la estaba volviendo loca. Su trabajo en la cabaña, lo que hará el resto del dia con los gemelos, pero lo mas importante, su proyecto secreto. Algo que no le puede revelar a su familia, ni amigos. Es mas, a nadie se lo puede decir. Ella lo juro. Caroline llego a la calle principal y se sentó en una banca, mirando al cielo. Ella quería ir a un lugar mas tranquilo, pero esto era suficiente. Ella se sentía agotada, sin energía. Caroline quería olvidarse de todo por un momento y tener al menos un solo día de tranquilidad, pero le era imposible.
-Esto es una mierda. -Dijo en voz baja para que nadie la escuche. Caroline cerro los ojos por un momento, pero los volvió a abrir rápidamente cuando escucho la voz de alguien irritante a su lado. Ella miro a su izquierda, solo para ver a Gideon sentado a su lado-. Mas te vale salir de mi vista, Albóndiga con patas.
-Vaya, Caroline, parece que estas de mal humor. Puedes contarme todos tus problemas. -Dijo Gideon con una voz dulce. Hay gente a su alrededor, el debía fingir ternura frente a ellos.
-Tu eres uno de mis problemas. Pero el mas diminuto. Comparado con todo lo demás, tu eres solo un grano de arena y si quisiera, podría aplastarte aquí y ahora si no hubiera ningún testigo ocular. -Caroline amenazo a Gideon y se levanto del asiento-. Ahora si me disculpas, tengo que hacer algo realmente importante. No puedo perder el tiempo con un enano como tu.
-¡No me llames enano! -Grito Gideon.
-Aww, ¿el pequeño enano se enojo? Eres algo adorable cuando te enojas. -Caroline se alejo de Gideon
-¡No te atrevas a escapar de mi! ¡Se tu secreto, Pines! -Gideon grito. Caroline se detuvo enseguida y giro para ver a Gideon-. Si, lo se, Caroline Pines.
-¿Tu que sabes?
-Se que escondes un libro en particular en la Cabaña. También te he visto dando vueltas por el bosque, buscando algo y de ves en cuando... Un Fuego azul te acompañaba. ¿Que escondes exactamente?
-Estas delirando, Gideon. Deja los dulces. -Caroline se dispuso a abandonar el lugar. Fingiendo que no sabia de lo que Gideon hablaba.
-Lo haré, pero primero déjame decirte que tengo pruebas en vídeo. -Dijo Gideon alegremente mientras sacaba un celular de su bolsillo. Caroline en un abrir y cerrar de ojos agarro a Gideon y se lo llevo al callejón. Todo paso tan rápido que Gideon no pudo procesar lo que acababa de pasar. Caroline le saco el celular de las manos y vio la grabación. Era ella en el bosque de noche, Caroline movió la mano hacia el cielo y creo una llama azul que comenzó a flotar en el aire y la seguía a donde quiera que iba. Caroline aplasto el celular con sus propias manos-. ¡Oye, eso no era barato! -Gideon grito y Caroline lo agarro de la ropa y lo levanto mientras lo aplastaba contra la pared.
-No estas en posición de quejarte, Pequeño Demonio. Esto es lo que va a pasar, vas a volver a tu casa, encerrarte allí y no salir hasta que yo te diga cuando, no saldrás ni para ir al baño. Si te veo cerca de mi, de la Cabaña o de los Gemelos, te arrancare los ojos y reemplazare tus orificios oculares con Bolas Numero 8, y tus ojos los usare para jugar al Pool. ¿Te quedo claro? ¿O necesito repetirlo? Si tengo que repetirlo, tal vez tenga que romperte un brazo -Gideon asintió rápidamente. Caroline lo soltó y Gideon salio corriendo lo mas rápido que pudo. Caroline golpeo la pared y la agrieto-. Pude haberlo amenazado mas... Pero el sabe que estoy buscando algo... Lo no debe saber lo que estoy haciendo.
