Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes no me pertenecen, cualquier modificación y resubida a un sitio diferente será reportada en Support google. Todos los derechos creativos reservados para mi persona y otras involucradas.

Parejas: Levi x Eren [riren, claro está] Evento de Halloween del grupo 'Dictadura Riren' The Pumpking song.

Advertencias: este fic puede contener Gore, un poco de slave doll, muertes, maldiciones. si no te gusta cualquiera de estos temas, puedes cerrar el fic. También habrá diferentes tipos de narrativa. Inspirado en the witch house.

Cantaba mientras ponía sus cosas en su lugar, los frascos que había usado en su aventura y las hojas que había conseguido de su antiguo hogar, porque si, esa casa le pertenecía a pesar de que había sido testigo de muchos sucesos que no le gustaban y otros más que le encantaban.

Se desató el cabello castaño largo que por alguna razón a Elen le gustaba tener, a él le gustaba tenerlo largo pero no tan exagerado como su muerta amiga. Se tomó el tiempo para cepillarlo y dejarlo liso como siempre le decía él que le gustaba, lo extrañaba más que a ninguna otra cosa, pero primero tenía que seguir con el plan si lo quería de regreso.

Todavía recordaba a tantos que había encerrado en su propio hogar, presos de sus mismos deseos obscenos y pudrientes, salvo dos personas. Pero qué más daba, había dado su vida al fin y al cabo, aunque sentía que al final la pequeña e inocente flor no lo había sido, ya que aceptó de buena manera su muerte, como si supiera quién era realmente o tal vez solo estaba afectada por la muerte de su amado, él también había sucumbido, si no fuera porque antes de que pudiera tirar la toalla lo volvió a ver, como si fuera una alucinación, más no lo era y daba gracias que no fuera así.

Una vez arreglado para salir se detuvo en donde estaba su objeto más preciado, lo tomó de la mesita de noche y lo acercó a sus labios para darle un beso, que duró más de unos minutos pero que transmitía todo lo que sentía por el dueño de ese corazón enfrascado.

—Me voy, pero regresare.

Pronunció una vez que sus labios se habían despegado del frío vidrio, mirando con amor el pedazo de carne y nervios que flotaba dentro. Lo dejo en su lugar y tomó la capa que reposaba en un perchero al lado de la puerta de su cuarto, pero antes de siquiera salir, sus ojos pasaron por todo el cuarto recordando la impresión que se llevó al ver que tenía el cuerpo de Elen, rápidamente fue a un espejo y vio lo diferente que era de su cuerpo realmente. Sus manos no estaban llenas de rasguños y sus brazos no dolían al moverlos, los moretones en su pecho y tórax no estaban, tenía piernas que no dolían al estar parado y por primera vez podía andar sin la necesidad de usar su silla de ruedas. Su rostro era un poco diferente pero el color de sus ojos seguía presente, eso lo tranquilizaba, ya que era una de las cosas que le gustaba a su amado. Lo único que le molestaba eran los senos de mujer, pero por todo lo demás le agradecia a su ingenua hermana el cambio.

—Hermana, descansa...no tardará en acompañarte tu amor.

Sonrió de una manera insana, mientras cerraba con llave el cuarto, tomó su canasta donde llevaba todo lo que necesitaba y sin más salió, tenía que entregar las medicinas que siempre repartía a los del pueblo, solo para no levantar sospechas de que ya no estaba Elen, él podía cambiar el color de sus ojos gracias a su magia, así que pasaba inadvertido de todo sin levantar ni una sola sospecha, aunque en varias de las medicinas que entregaban tenían algo más que solo las plantas medicinales, pero eso tomaría su tiempo y dejaría a sus nuevos conejillos de indias listos para cuando la noche llegará al pueblo.

Mientras caminaba hacia su última entrega, sus pensamientos se dejaron llevar por sus recuerdos a esa época, en la que estaba al borde de la muerte, bueno, no era que se iba a morir pero así lo sentía, había pasado una semana que con mucho esfuerzo había podido llegar a la casa de Levi, pero lo que encontró ahí les desgarró el corazón. Todavía recuerda el haberse arrastrado entre el polvo y la sangre seca para llegar a él y abrazarlo mientras lloraba descontroladamente, duró muchos días así y cuando por fin pudo despegar su mirada del cuerpo sin vida se sorprendió al verlo de nuevo, solo que ahora en un gato, lo llamo por si no se estaría volviéndose loco, aparte de ser ya una bruja. Y el minino a pesar de que tenía su torso abierto y con las tripas de fuera, le lamió la mano extendida, haciendo que de la emoción llorara y lo cargara para ponerlo en su regazo, importando menos que sus ropas se pintaran de negro y olieran mal. Desde ese momento ambos comenzaron a tejer su plan para curar tanto a Levi como a él, tomaban a los tontos que se aventuraban en el bosque y los que no eran dignos los convertían a su verdadera forma, formando parte de la seguridad de la casa, por si nuevamente el pueblo quisiera llegar a ellos. Pero el paso del tiempo hizo su trabajo y los fueron olvidando aliviando sus miedos y así estar juntos, pero su cuerpo estaba llegando a un límite al igual que el de Levi, así que tenían que acelerar lo que pensaron del plan, pero la pregunta era ¿cómo?, hasta que Elen se le ocurrio querer conocerle, a él… su hermano abandonado por ser diferente.

Cuando por fin abrió los ojos ya se encontraba en frente de la última puerta en la que entregaría el último paquete que hacía siempre Elen en el pueblo. Toco y con un poco de ruido al otro lado de la puerta le contestaron que ya iban para abrirle. Al abrirse la puerta vio a un hombre alto y el cabello como el oro y ojos de cielo, por un momento pensó en Christa pero la sonrisa que le brindó hizo que su cuerpo se crispara un poco, no era él, porque él había perdido el miedo hace muchos años, era el cuerpo de Elen el que se estremecía por alguna razón, pero el lo ignoro.

—Le traigo su pedido.

—Oh Elen, tanto tiempo sin verte, pensé que ya no ibas a entregarme nada.

—Claro que no, solo fue que tuve que ir al bosque por unas plantas, señor…

—Jum, ya hasta me vuelves a decir señor, Erwin... Elen, así dije que me llamaras.

—Perdón señor Erwin, no me acostumbro aun.

—Y ahí vamos con lo de señor, solo por eso me tendrás que tomar el favor de acompañarme con una taza de té.

—Pues…

—¿Por favor?.

Un poco harto de tanta insistencia tenía planeado cortarle la cabeza, pero pensó en que pudiera haber hecho Elen y conociendola aceptaría, por lo que ocultando que rechinaba los dientes de desprecio aceptaste la invitación, dejando en el perchero de al lado de la puerta tu capa y te acercabas para sentarte para tomar el té, hasta que una mano hizo a un lado la silla en donde deseaba sentarse dándose cuenta que era el rubio el que le hacía el favor, como todo caballero, aunque ya estaba más que fastidiado Eren de la actitud de ese hombre con el.

Tomó asiento mientras veía como el otro se despegaba de él y pasaba una de sus manos por tus hombros descubiertos tan descaradamente que trato de ignorarlo como si no hubiera pasado, solo esperando a que el otro hombre pusiera al fin el té para beberlo y marcharse, sabía que Levi lo buscaría por que ser paciente no era su fuerte.

Después de un tiempo al fin Erwin apareció por el pasillo que conectaba al comedor de su casa con una bandeja, con dos tazas en sus respectivos platitos con bote de azúcar y la tetera humeante. La dejó sobre la mesa y sirvió cada taza con sumo cuidado dejándola en frente del castaño que la acercó hacia él para observar el humo que desprendía este.

Con cuidado llevo el líquido humeante hasta sus labios y bebió con cuidado de este mientras observaba como Erwin tomaba su lugar correspondiente en la mesa sin quitarle la mirada de encima.

—¿Como has estado Elen?

—Bien gracias he tenido mucho trabajo.

—¿Pobre de ti no?... aunque también es bueno para tu negocio, estas repentinas pero inofensivas epidemias que azotan el pueblo.

Tomó otro pequeño sorbo de su taza de té para no contestar más de la cuenta, ya que esas epidemias eran algo que muy bien sabía que él era el culpable, pero no tenía el caso mencionarlo ni mucho menos a un hombre que no le inspiraba confianza.

—Es en estos momentos en el que pienso que seria muy bueno que tuvieras a alguiena tu lado.

—¿Como?.

—En estos tiempos no es bueno que andes de aquí para allá sin alguien que te apoye Elen, y me preguntaba si consideraste lo que te había dicho ya hace mucho tiempo.

—Mi respuesta es la misma.

Dejó la taza sobre la mesa apretando un poco la oreja de esta para retener tu odio, pero por la expresión que tomó aquel hombre entiendas que la respuesta de esa niña había sido negativa y que seguía sin gustarle a Erwin.

—¿En serio?... Yo te podria dar muchas cosas, ademas ya estas en edad para casarte.

—Aunque tenga 15, no estoy pensando en casarme aun.

—Es una lastima, tan linda,trabajadora, frágil, dócil como una delicada flor… eres como la ama de casa perfecta y trabajadora que todo hombre quisiera tener.

—Gra...cias… pero no.

Apartó su taza y se levantó con actitud de irse en ese momento, dando un gracias por la taza de té de aquel hombre, pero antes de que siquiera diera un paso más, una mano atrapó su muñeca e hizo que volteara a ver de nuevo al hombre de ojos azules. Intentó zafarse de su agarre pero una peculiar sensación envolvió a su cuerpo causando que tambaleara y cayera en brazos de Erwin.

—¿Que pasa?.

—Parece que ya olvidaste lo que me entregaste hace unos días y hoy ¿no?.

Con la mirada preguntó a lo que se refería el, alzandolo para cargarlo como si fuera una princesa, lo acomodo en el sofa.

—Calmante y afrodisiaco.

—¿Cómo es que…?

—Simple el calmante me lo diste tú y lo del afrodisiaco hace ya un tiempo que lo había usado, je… hubieras visto la locura del chico cuando se lo pusimos, se retorcía en su silla de ruedas debido a que no podía calmar su calentura, sus brazos estaban heridos tratamos de ayudarlo, pero supongo que sus poderes de bruja lo ayudaron ya que sigue ahí metido en el bosque aun.

Y fue ahí donde lo entendió, él había sido uno de los que le habían hecho sufrir en el pasado y que no había conseguido su castigo como era debido, ahora con más razón su cuerpo irradiaba repulsión hacia ese hombre, pero y qué más daba ese sujeto estaba encariñado con el cuerpo de su hermana no de él y fue en ese momento que se le ocurrió una manera de terminarlo.

—Se..ñor Erwin, no lo haga así…

—No te preocupes me hare responsable de ti, yo se que en el fondo si quieres.

—No..por favor… solo espere…

—Pero ya he esperado muchos años, es momento de que crezcamos y amémonos juntos.

Llevó las manos del castaño a los lados de este, mientras que con una navaja rompía el vestido en la parte de arriba, haciendo que los pechos de éste saliera al descubiertos y a merced del otro que sin perder el tiempo comenzó a acariciar uno de sus senos, mientras pellizcaba el pezón del otro de vez en cuando sin dejar de soltarlo, Eren sabía que no podía mover ni un solo músculo, pues el calmante que le había dado era de una dosis solo para adultos y no para el cuerpo adolescente que tenía, por lo que solo podía mover muy apenas su cabeza, cuando se dio cuenta que cerca de la mesa se encontraba una cuchara y que justamente estaba él observando, con sus ojos azul plateado inyectados del más puro odio causandole un poco de melancolía y alegría al ver esa expresión que sonrió para él, aunque Erwin pensaba que ya te tenía en sus garras después de todas las caricias que le había dado.

Llevo una mano hasta la falda del vestido y al no poder levantarla para ponerse en medio de las piernas de la chica, rompió la tela y se colocó ahí mientras su boca se dirigía a su pecho y lamia todo lo que pudiera de la piel morena de la mujer, mientras oía como un susurro débiles gemidos que escapaban de sus labios. No aguantando lo apretado que se sentían sus pantalones se los quitó todo hasta los calzoncillos que traía dejando libre su erección que se erguía dolorosamente y que frotaba contra la entrepierna del castaño que aún estaba protegida por sus pantis de holanes, mojandose poco a poco con el liquido preseminal del hombre, pero él quería aún más contacto por lo que de un solo movimiento le quito esa prenda que lo separaba de su manjar y viendo la entre pierna descubierta de su cuerpo, metió un dedo en el interior oyendo un quejido de sus labios, despues metio un segundo y ya comenzaba a oírse el sonido húmedo de sus dedos con el interior.

—Ya seras mia.

—Er...win…

—Por fin, ahora que ya no está Rivaille para impedirmelo y que tu no me veas con asco, por fin seras mia.

Colocó su miembro en la apertura listo para adentrarse por fin en Eren cuando ve que su mano es cercenada de su brazo, cayendo a un costado del cuerpo del castaño, asustado y mareado por la pérdida de sangre que no se detenía, retrocedió lo suficiente para caer al suelo mientras observaba como una espesa nube negra rodeaba el cuerpo del otro, poniendo los pelos de punta al mirar como la cara de desprecio tanto de Elen como de ese enano que odiaba se dirigían sólo a el, grito desesperado pidiendo que se detuvieran pero no lo hacían, seguían con lo mismo y más nervioso lo ponían pues era lo que siempre le daba miedo a el.

—Como te atreves asqueroso cerdo de mierda.

Pronunció una voz de ultratumba desde la nube espesa que se hacía cada vez más grande, haciendo que reaccionara el rubio, gritando que no se acercara a él, ocasionando que le costará una pierna, que fue arrancada del cuerpo de este sin aviso alguno, derramando al exterior más sangre del hombre que se retorcía en su propio charco de sangre, ya sin poder decir nada coherente por el dolor agonizante en su sistema nervioso.

—Levi...ya… vamonos.

Escucho Levi detrás, llevando su vista hacia Eren que muy apenas se levantaba del sofá donde lo habían acostado, llevando una de sus filosas manos hasta la otra mano de Erwin, la cortó rápidamente con un poco de su brazo, llevando el pedazo de cuerpo hacia el castaño para que se apoyara en él, ya que era un demonio sin cuerpo fisico no podia tocarlo aun.

—Gracias...me alegra verte.

—¿Magia de movimiento?.

Sonrio calidamente el de ojos esmeralda, levantando su mano temblorosa hacia la mano de Erwin cercenada y levantarse al fin, con un poco de tambaleo por que aun no había pasado el efecto de las plantas.

—Tardaste mucho y te veo con este cerdo.

—Ya me iba a encargar yo...cuando…

Rápidamente llevó su fina mano hasta el cuello del pelinegro revelando que tenía una cuchara que hacia presión en su garganta.

—¿Una cuchara?, ¿en serio?.

—Pueden ser mortales si sabes usarlas bien. ¿Te muestro bombón?.

Asintió el otro para después acercarse los dos a Erwin, que convulsionaba por la falta de sangre, pues ya se estaba poniendo pálido. Eren se arrodillo abruptamente hasta él por un fallo en sus piernas, pero ni se inmuto por el leve golpe que se dio, en cambio tocó la mejilla del rubio y elevó la cuchara volteandola para tomar la parte ovalada en sus dedos y la otra clavarse en uno de los ojos azules provocando un grito, así una y otra vez hasta que el ojo parecía una masa rojiza y blanca en la cuenca del cráneo y el cuerpo de Erwin ya no se movía para nada.

—Eso no causa mucho dolor Eren.

—Si, es cierto...pero por lo menos me daría tiempo para lanzarle un hechizo.

—Me vale una mierda, te estaba tocando.

—Tocaba el cuerpo de Elen, Levi...tú eres el único que toca mi alma.

Levantó una mano para que pudiera acercarle la mano y levantarse del piso.

—Oh ¿es que estabas celoso?.

Rápidamente volteo el rostro el demonio, respondiendo así la pregunta de Eren y causándole un agradable sentimiento en su interior, que hizo que sonriera nuevamente aunque Levi no lo estuviera viendo.

—Levi...no hagas eso, que me enamoro mas de ti.

Dijo dulcemente mientras llevaba una de sus manos hasta la mejilla del otro traspasandola por ser un demonio, pero causando el mismo efecto, que era que el volteara a verlo a los ojos.

—Lo haré las veces que sean necesarias para tenerte a mi lado.

—Levi.

—Tanto como desaparecer a esta mierda de tu presencia.

Chasqueó los dedos y en poco tiempo la barriga del rubio comenzó a agrandarse hasta que reventó, saliendo del hoyo que se le había formado un montón de cucarachas y ratas que rodearon el cuerpo inerte, comenzando a comer de él, dejando caer el miembro del hombre que rodó hasta los pies de ambos que observaban como lo consumían hasta que no quedará más que los huesos.

—Me hubieras dejado revisarlo, a lo mejor servía.

—No necesito nada de ese sujeto.

El castaño llevó sus ojos hasta el pene que se había salvado de las alimañas, tornando su rostro serio y lleno de asco.

—¿Y con esto quería satisfacer a una mujer?. Jum, que buena broma…

Levantó su pie hasta tenerlo arriba del pedazo de carne, para presionarlo con los botines que todavia traia contra el piso un poco.

—Que blasfemia, hasta Rivaille te ganaría...jejeje...que cosas digo...Levi es el mejor.

Terminó presionando el pedazo tantas veces con los tacones de sus botines que ya solo parecía una plasta en el piso desparramada. Ladeo su cabeza hacia el pecho del demonio queriendo apoyarse en este, pero al no sentir nada salvo la misma aura del propio Levi, le entro una nostalgia por ser abrazado por este, haciendo que levantara sus ojos e inflaras un poco los cachetes.

—Levi…¿podrías cargarme?.

Pediste dulcemente a lo que el otro aceptó gustoso mientras levantaba una mano y hacía que la pierna que le había arrancado a Erwin llegara hasta él para tomarla y se arrodillara ante Eren para que pudiera apoyar sus piernas en ella mientras con la mano de Erwin lo sostenía de los hombros para que no cayera cuando lo levantara.

—Gracias.

Dijo el oji esmeralda mientras veía como los cubría a ambos con la capa y salían de la casa de ese hombre, caminando con cuidado para que nadie los viera y llegarán a su casa al fin.

Al estar adentro, Levi dejó a Eren en la cama de su habitación para que se le pasaran los calmantes y pudiera moverse nuevamente, prometiéndole que regresaría pronto ya que quería traerle algo que le sería interesante en sus manos, a lo que él aceptó quedando ahí hasta que pudiera moverse.

Despertó hasta que sintió que ya no podía con el calor, respirando agitadamente se trató de levantar para ver si podía moverse y en efecto ya había recuperado el movimiento, así que no quiso perder más tiempo y fue hasta donde estaba la habitación de su padre, esa en donde sabía que habían dejado todos sus instrumentos médicos y que Elen no había vendido porque pensaba ella usarlos en un futuro. Tomo intravenosas, agujas y tubos de plástico, todo aquello que le ayudará a pasar la sangre y salio de ahí.

Fue hasta el sótano y lo vio ahí, el ataúd donde lo había puesto, adornandolo con la única flor que crecía en el bosque y que le había regalado,mientras la solución medicinal que había preparado seguía conservando su cuerpo en su interior. Retiró la tapa y lo observó pálido y con un montón de suturas que él mismo había hecho para cerrar las heridas, que le había hecho por los trasplantes que había conseguido de sus otras víctimas en ese pueblo inmundo.

Todavía recordaba cómo fue que consiguió cada parte para transplantarlo, los riñones de una madre golpeadora, las costillas de un cocinero, pulmones de un pobre hombre olvidado en la biblioteca y pedazos de pieles de cuatro jóvenes que solo se la pasaban molestando a la demás gente, ahora formaban parte del cuerpo perfecto de Levi que solo le faltaba una cosa para estar de nuevo vivo y cercas de el. Tomó una de sus manos y la beso para llevarla luego a su mejilla sintiendo el frío tacto por la humedad y lo muerto que seguía.

—Levi...dime algo.

Solo había pasado poco tiempo y ya lo extrañaba, solo era cuestión de tiempo. Dejó la mano en su lugar para después levantarse y poniendo de nuevo la tapa en su lugar, levantó una mano sobre el ataúd y sus ojos comenzaron a brillar mientras lo rodeaba una tenue luz a su alrededor, conjuro con palabras extrañas y el ataúd comenzó a moverse hasta llegar arriba cercas de donde estaba Rivaille y enfrente del tocador.

Rápidamente regresó a su cuarto y comenzó a conectar los tubos a las agujas para ponerlas en el cuerpo de Rivaille en todas las venas importante donde bombeaba más la sangre y también hacer lo mismo en el cuerpo del ataúd. Observó la herida que le había hecho y el sangrado había parado por el momento así que todavía estaba vivo, inconsciente pero vivo. Solo al poner la última en su cuerpo noto que este estaba comenzando a despertar de su inconsciencia, dándole un poco de risa haciendo que en su rostro se mostrará una sutil sonrisa, al ver los ojos azules de Rivaille sobre los suyos.

Rivaille sentía sus ojos débiles, pero aún así observó alrededor de sí, hasta detenerse enfrente de la mirada esmeralda que tenía enfrente.

—¿Donde...estoy?.

Preguntó en voz baja, pues aunque quisiera su voz parecía dañada y débil para hablar más alto de lo que quisiera.

—Como se esperaba, no te moriste.

—¿Como?.

Sus palabras lo alertaron de lo que estuviera pasando, dándose una sorpresa que ahora estaba atado al piso y pared con cadenas, mientras que varios tubos drenaban su sangre lentamente mientras la herida en su pecho aún seguía abierta pero no soltando tanta sangre como creía. El castaño se acercó a Rivaille que seguía observando los tubos que se llevaban su sangre a quien sabe que lugar, aplicando presión en la herida causando que un gemido de dolor saliera de sus labios y el forcejeo de querer salir de ahí fuera detenido por las cadenas.

—Tan roja y llena de vida.

Pronunció Eren mientras dos de sus dedos iban a su nariz e inhaló hondo para después rozar sus dedos comprobando la viscosidad de la sangre que manchaba estos.

—¿Que piensas...hacerme?.

—¿Yo?... hahaha… realmente nada Rivaille, pero...todo lo hago por Levi.

—¿Levi?.

—Mi amado, hace años que perdimos todo por culpa de esta gentuza sin cerebro, pero aun así lo recuperaremos y tu querido, serás una gran ayuda.

—No...moveré ni un dedo si es lo que piensas.

—Oh, no te preocupes no necesitas moverte realmente, aunque...ayudaría más.

—No te preocupes...todo...estara bien.

Había llevado una mano hasta la mejilla del chico cuando se dejó caer en su pecho manchando un poco su rostro con la sangre de el, preocupandolo.

—Oí,¿que te pasa?.

—Humm...perdón...maldito Erwin.

—¿Erwin?.

—El idiota quería robarte a tu novia…

—¿Elen?.

—Lastima para el...hmm...que Elen no era la que tenía debajo de él, jejejeje.

—Estás ardiendo ¿o será que yo estoy frío?.

—Le...vi…

Y como si sus palabras fueran una invocación él apareció en la habitación sorprendiendose de ver a su Eren recargado en Rivaille, pero preocupándose al momento de oírlo gemir de dolor su nombre.

—Eren…¿Te duele?.

—Te necesito...Levi...por favor.

—Pero...no puedo.

—Hay...en la habitación de al lado.

Rápidamente fue hasta donde le había dicho Eren, encontrando dos frascos de sangre en la mesa, lo suficiente para darle solidez a su cuerpo para ayudar a Eren, los abrió y se los tragó de una pasada, sintiendo que su cuerpo se volvía sólido, lo comprobó al querer atravesar la puerta y no poder lograrlo, abriendola de una patada para regresar con el castaño que se apegaba más al frío cuerpo de Rivaille, que no comprendía los balbuceos de este ni lo que estaba haciendo. Este volteo al escuchar abrirse la puerta de pronto notando a una persona muy parecida a él, pero con cuernos en la cabeza, manos afiladas como garras y la parte inferior con patas de chivo y desnudo, ya que su miembro estaba al aire. El extraño para Rivaille se acercó a Elen, o mejor dicho a Eren, y lo alejó de su cuerpo frío para rodearlo con sus brazos delicadamente mientras lo llamaba.

—Levi...me estas tocando...hum.

—Cállate mocoso, ahorita aliviaré tu dolor.

Levantó el mentón del castaño y lo beso lentamente para después acomodarlo bien entre sus piernas mientras llegaba y se sentaba en la cama de la habitación, todo lo anterior mientras eran observados por Rivaille que quedaba en shock por lo que veía.

Levi volteo a Eren para que su espalda se apoyara en su pecho mientras no perdían el beso que se daban y que se había tornado salvaje y fogoso por el sonido de los gemidos que soltaba Eren y la humedad de la saliva que comenzaba a escurrir de sus labios. El castaño levantó sus brazos para rodear el cuello del pelinegro mientras abría más las piernas haciendo que la humedad en su entrepierna corriera hasta su ano y lo mojaba también, moviendo un poco sus caderas incitando a su compañero, que llevó sus manos hasta los pechos aún descubiertos del castaño y comenzar a masajearlos descaradamente, jalandondolos y apretando los pezones para después jalarlos haciendo que rompiera el beso y se oyeran los gemidos de su compañero.

—Parece...que te gustan...así…

—Te hare lo mismo cuando estés de regreso y hasta también aprovechando tu "enfermedad".

—Levi...calenturiento.

—tsk, lo mismo digo.

Se volvieron a besar apasionadamente, pero ahora sus lenguas danzaban de vez en cuando fuera de sus bocas para después perderse dentro del beso. Eren seguía moviendo sus caderas provocativamente haciendo que la erección del otro reaccionara y se levantara conforme más se frotaba contra el ano y nalgas del otro.

Rivaille que seguía mirándolos, todavía se preguntaba el por qué el vestido del cuerpo de Elen estaba todo destrozado, por que gemia de esa manera tan alocada como si lo disfrutara y lo peor de todo porque no estaba luchando por que no profanara el cuerpo de ella como estaba viendo que lo hacía, más tan solo al moverse un poco recordó que seguía atado a la pared y eso le hacía hervir la sangre en su interior.

—Maldito...mi Elen.

Susurro enojado haciendo que las cadenas se volvieran a tensar y captará la atención de Levi que no paro de acariciar a Eren en ningún momento, mientras dos de sus dedos ahora jugaban en el interior de este simulando embestidas y estimulando el clítoris.

—¿Parece que te nos quieres unir?.

—Deja de tocar el cuerpo de Elen.

—El es mi Eren, pero ya que tu quieres el cuerpo de tu mocosa.

Se levantó de la cama con Eren cargandolo en la misma posición, para dejarlo caer sobre el cuerpo de Rivaille y posicionarse él encima de ambos, llevando sus labios hasta la oreja de Eren, le susurro unas cuantas palabras a lo que él asintió y se alejó lo suficiente para mirar a Rivaille.

—Toma el cuerpo de tu amada Rivaille, demuestra que eres el mejor.

Comenzó a darle besos en los labios mientras sus manos acariciaban el cuerpo de este y se colaban por debajo de la ropa, llegando a desabrochar el pantalón de Rivaille y comenzar a masajear lentamente y después más rápido el miembro de este, causando que se excitara y comenzara a sudar por ello.

—Elen es mía.

—Adelante… alivia su dolor.

Insinuó Levi al otro mientras veía como se trataba de aguantar venirse por la estimulación que Eren le estaba dando.

—Oh si.. dejame ayudarte.

Tomo las caderas de Eren mientras le decía que se detuviera con la masturbacion de Rivaille, las elevó lo suficiente para que el pene del otro se posicionara en la abertura de la entrepierna del cuerpo de la chica y de un movimiento bajo las caderas haciendo que se adentrará en el cuerpo de Elen mientras Eren hizo un sonido de queja al sentir el cuerpo lleno de repente. El joven encadenado no perdió tiempo y comenzó a moverse dentro, sintiendo como las manos del cuerpo de Elen se apretaban un poco en sus hombros dándole una señal de que estaba haciéndolo bien. El demonio que ahora solo tenía una de sus manos entre las nalgas de ese cuerpo que rebotaba por el otro, los miraba esperando que su magia oscura hiciera una conexión de sensaciones al cuerpo real de Eren para que de verdad gimiera y no esos absurdos gimoteos que salían de su boca. Una vez terminado, sin aviso entró por el ano, enviando una sensación placentera y de dolor al alma de Eren por que ahora su cuerpo real sentía lo que Levi le estaba haciendo en su parte trasera y no estaba preparado para eso.

—Levi...que...hiciste...demonio enano.

—Te volviste blando mocoso, debo prepararte para cuando haga mío tu cuerpo de verdad, sin escapatorias mocoso.

Se dijeron los dos, mientras Rivaille seguía diciendo que era suyo el cuerpo de Elen.

Las cadenas tintineaban y los gemidos de Eren se escuchaban cada vez más altos y sin coherencia mientras Rivaille lo perforaba por enfrente y Levi por detrás a ritmos diferentes, hasta que el joven encadenado comenzó a ver borroso y sentía que ya estaba llegando a su límite, se movió casi tan rápido como lo hacía Levi a Eren por detrás derramando su esencia en el interior del útero del cuerpo de Eren provocando que apretara el pene de Levi y este se viniera poco después llenándolo todo por detrás causando un gran gemido de placer de Eren.

Levi salió del interior de Eren y después observó a Rivaille que se veía mucho más pálido y no se movía para nada. Eren lo observo una vez que se recuperó un poco del orgasmo con Levi, notificandole a este que Rivaille había muerto al fin.

—Morir discutiendo por el cuerpo de tu amada...jejeje...Elen estaría contenta contigo.

Le dio un suave beso y después una mano sobre la frente de este mientras se comenzaba a formar un pequeño humo salir de este hasta hacerse bolita en la palma del castaño, cerrandola y mostrandosela después a Levi que asentía, para acercarsele y darle un beso lento en los labios.

—Ya está listo Levi.

—Bien...te veo en un rato.

—Si.

Eren vio como poco a poco la figura de Levi iba esfumándose para convertirse de nuevo en esa nube espesa negra que se dirigía hasta donde estaba el ataúd con su cuerpo, abriéndose lentamente, dejándose ver un brazo con su mano, se sostuvieron de la orilla del ataúd, revelando así, un hombre de cabello negro rapado de atras y largo de enfrente con una cicatriz con puntos en el cuello por detrás y otras cuantas más ocultas en su pecho, abdomen y más allá que no se podían ver por la blusa color rojo vivo y pantalón negro.

—Hola Eren.

Dijo el hombre mientras abría sus ojos, revelando un color azul grisáceo en ellos, que terminó sacando un suspiro al oji esmeralda que al verlo acercarse no se contuvo más y se echó a sus brazos, ocultando su rostro que lloraba de felicidad.

—Levi...mi Levi.

—No llores Eren, ya estoy aquí y nunca te dejare...no importa en donde estes ahi estare.

—Extrañe todo de ti Levi.

—Yo igual…

Lo despego de su pecho mientras una de sus manos levantaba su mentón para darle un tierno beso y después mirarse por un largo tiempo, para sonreir un poco a Levi y Eren sonreir rebosante de felicidad.

—Hora hay que continuar.

—Si.

—No tengas miedo, lo haremos divertido.

—¿Divertido?.

Asintió el mayor mientras volvía a pegar a Eren a su cuerpo para volverlo a besar, pero esta vez no era un beso tranquilo sino uno demandante y apasionado que le robaba lentamente las fuerzas en las piernas de Eren, haciendo que este lo sostuviera antes de caer.

Lo llevó a la cama, llenándolo de besos por todo el cuerpo provocando hormigueo y sensaciones placenteras al castaño que se retorcía. Llevó su mano hasta la entrepierna del otro y metió sus dedos dentro, provocando que su compañero comenzara a gemir más alto mientras se sostenía de las sabanas de la cama. Su otra mano llegó hasta los pechos y comenzó a acariciarlos y pellizcar sus pezones hasta que Eren pidiera no más por ahí, fue cuando un tercer dedo se adentro y comenzó a simular más fuertes estocadas volviendo loco a Eren por las sensaciones.

El pelinegro se había separado para admirar el como se retorcia Eren bajo su toque y su nuevo corazón palpitaba cada vez más ansioso de la emoción, llevando así una de sus manos al cuello de Eren y tomándolo con fuerza hasta tronarlo de un solo movimiento matando así el cuerpo debajo de él.

—Muy pronto… Eren.

Susurro mientras llevaba el cuerpo sin vida hasta la habitación de los padres de Elen y comenzaba a cortar las piernas de Elen con calma.

NA:¿que les pareció?... sukulento por una parte no? XD jajaja...yo sinceramente me estaba muriendo del enojo cuando estaba escribiendo la parte hards del abuso de Erwin hacia Eren...en serio que quería poner una incoherencia como que se lo llevaron los extraterrestres o yo que sé...pero que parara.

Pero ya se fijaron. Levi llegó al rescate! y Rivaille se nos murió :( .

Bueno no todo es lindo. Pero saben que sería lindo! Que dejaran un rev. que eso siempre dan más ganas de seguir escribiendo!. Así que nos vemos en el sig. Cap.!