Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes no me pertenecen, cualquier modificación y resubida a un sitio diferente será reportada en Support google. Todos los derechos creativos reservados para mi persona y otras involucradas.
Parejas: Levi x Eren [riren, claro está] Evento de Halloween del grupo 'Dictadura Riren' The Pumpking song.
Advertencias: este fic puede contener Gore, un poco de slave doll, muertes, maldiciones. si no te gusta cualquiera de estos temas, puedes cerrar el fic. También habrá diferentes tipos de narrativa.
CAPÍTULO 6
Le había tomado un tiempo considerable el preparar el cuerpo de Eren como tenía planeado, se guió con el libro de anatomía que siempre Eren leía cuando pensaba que no lo veía. Corto todo como venia explicado, teniendo aún más cuidado con los nervios de las piernas, pues tenía miedo de que su mocoso no pudiera moverlas como en su otro cuerpo.
Corto trozos del cuerpo de Elen y los puso en el de su chico, todo mientras observaba de vez en cuando el libro y solo cuando realmente pensaba que la había liado usaba la magia para unir los pedazos de músculos, pues al buscar entre los materiales que tenía en la habitación de los padres de la muchacha, se había dado cuenta que se había acabado el hilo con el cual suturaban, por lo que no le quedó de otra que arrancarse un poco de su cabello y usarlo en su lugar.
Al finalizar todo se alejo un poco de su obra de arte, admirando la cintura que se le había formado al quitarle unas cuantas costillas, su redondo trasero que ya poseía, más las piernas largas que le había implantado de su hermana, se veía mucho más hermoso ahora, pero lo único que no le cambiaría a Eren sería su alma, ese niño que lo enamoró con su misterio y soledad que compartían, desapareciendo al momento en el que se hacían compañía, pues el mundo los había abandonado a su suerte.
—Aunque tu exterior cambie yo seguire amando al tú del interior.
Llevo una de sus manos hasta el rostro pálido de su muñeco, para después depositar un casto beso en su mejilla, aunque ya deseaba hacerle muchas cosas más al muchacho que se encontraba en la camilla respirando débilmente debido a su trabajo. Revisaba de vez en cuando su pulso, temeroso de que en un momento a otro el cuerpo de Eren no haya resistido los cambios y comenzará a rechazar los trasplantes; regreso de nuevo hasta él y poso sus manos en las suturas de los brazos y piernas mientras recitaba en una lengua diferente un conjuro mágico para asegurar que las partes siempre regresaran a su cuerpo, una vez terminado se volvió a alejar admirandolo de nuevo hasta sentir un pinchazo en el corazón que lo hizo arrodillarse, apretando sus manos y enterrando sus garras en su pecho, dándose cuenta que el corazón que le había hecho Eren estaba fallando y cayéndose a pedazos por dentro de él.
—Malditos trozos de carne inútil.
Tenía que conectar a Eren a la transfusión de sangre para que se estabilizará y de paso no emocionarse demás, pues su corazón hecho de partes diferentes le fallaria. Lo primero no era difícil, pero lo otro lo veía difícil ya que había esperado mucho tiempo para estar de nuevo juntos.
Conectar las intravenosas en su lugar, alejándose para sentarse y esperar a que la sangre corriera por su cuerpo, dejando que sus ojos se cerraran para tranquilizarse y poder dormir un poco a lado de Eren, mientras una de sus manos se posaba encima de la del otro.
Solo hasta que sintió que la apretaban un poco los dedos, abrió los ojos rápidamente llegando a su lado mientras veía que parpadeaba. Sonrió débilmente mientras al fin Eren podía sentir a Levi a su lado, apretó un poco más la mano que sostenía la suya con tanta alegría que le dio ganas de llorar, pero que no podía.
—Levi.
Dijo con voz temblorosa sin dejar de apretar su mano, queriendo escuchar la voz de él para no sentir que estaba en un sueño.
—Que paso huequitos hermoso.
Bromeo el pelinegro mientras una de sus manos acariciaban su mejilla, escuchando una pequeña risa escapar de los labios caramelo del más chico.
—Se te olvidaron los ojos.
—Bueno no estaba en el libro, como poner ojos, así que supuse que lo harías ya una vez recuperado.
—¿Me veo bonito?
Preguntó de repente Eren, revelando su inseguridad ante el otro, apretó más su mano en un intento de darse fuerzas por si Levi le decía que no, y comenzando a cerrar las cuencas de sus ojos para no darle miedo y apartando la mirada para que no lo viera. Pero la mano del mayor que residia cercas de su mejilla detuvo sus movimientos mientras él se acercaba más a su rostro.
—Eres Perfecto, porque eres tu.
Le dio un beso rápido en los labios para después lamerse los suyos propios pues sentía aun en ellos el sabor dulce de Eren.
El castaño trató de levantarse pero seguía débil causando que cayera de nuevo en la camilla por la falta de energía, solo hasta que Levi le ayudo se pudo sentar nuevamente, dándose cuenta de que estaba desnudo, para cubrirse torpemente, causando un poco de gracia en el hombre mientras lo dejaba un rato para ir hasta un pequeño armario de hierro, donde tenía la ropa que le había escogido a Eren, pasandosela.
—Un vestido.
—Es lo único que pude encontrar.
—Se parece a los de mi casa.
Acarició la tela que era suave al contacto y se dispuso a cambiarse, aunque lo hacía lento le dio tiempo para admirar las suturas en sus brazos y piernas y otras cuantas que se encontraban en su abdomen y un par más en la parte baja de su cuerpo, observando un poco las últimas miro a Levi en busca de respuestas.
—Quite unas costillas para definir tu cintura…
Contesto de inmediato al mirar a su mocoso que sonrojado desvió la mirada, mientras pasaba su cabeza por el cuello del vestido, después poniendo los brazos y mirando el bonito color rojo que tenía la falda del vestido y el corset que tenía que ajustar para que no lo sintiera flojo, llamó a Leví para que le ayudará a ajustarlo a su nueva cintura.
Pero en vez de haber sentido la opresión de la tela sobre él, en su lugar sentía la calidez de las manos de Levi en su piel que jugaban con la parte trasera de su cintura, produciendo una sensación agradable y placentera que hacía que encogiera un poco su cabeza, aprovechándose de eso, el mayor paso su rasposa lengua por el cuello descubierto que le había dejado el cabello del muchacho, escuchando un gemido apagado cuando está toco más extensión de la piel morena del castaño.
—¿Qué crees que haces?.
—¿Qué crees que hago?.
El castaño soltó una leve risa, mientras que su compañero bajaba sus manos hasta sostener sus dos nalgas, estrujandolas con calma y sintiendo como la piel de esa área comenzaba a sonrojarse por la presión. Al elevar su vista, pudo mirar que Eren ya estaba recargando sus dos manos sobre la camilla en donde había estado, con respiración agitada y un bello sonrojo que trataba de ocultar con su cabello.
—Mi Eren, no sabes cuanto te deseo.
—Si...lo se, por eso si se me cae algo tendrás que hacerte responsable.
—Hecho.
Lo jalo hacia él para que quedaran de frente y sin perder el tiempo invadió su boca, con pasión y gula sus lenguas bailaban placenteramente dentro del beso, Eren comenzaba a perderse entre la lujuria que le generaba el beso que irremediablemente perdía control sobre él, más no le molestaba, ya que las caricias sutiles hacia su cuerpo multiplicaban la sensación agradable, paso sus brazos alrededor del cuello del otro para sentirse más cerca del pelinegro, este al sentir la cercanía del otro agarro una de las piernas de su compañero y la levantó lo suficiente para que le rodeara la cintura con ella, pegando más sus cuerpos para frotarse y provocar ese placer que se sostenían con solo mirarse desde su reencuentro.
Levi ya había tomado el control del beso, desde que pudo hacer que Eren sacara su lengua de la boca atrapándola con los labios y succionando de ella para después regresarla de nuevo dentro de su beso mientras sus manos se colaban por detrás de los hilos que tenía el vestido para ajustar el corset del vestido, hasta posicionarse en los pezones del castaño para apresarlos en sus dedos y pellizcarlos con sus garras que habían crecido por su deseo, sacando gemidos de su compañero, aprovechó el castaño para sacarle gruñidos mientras hacía que sus intimidades se juntaran y rozaran sin vergüenza y sus uñas se clavaran en la espalda de este, para después llegar a parar sus dedos hasta el cabello negro profundo.
Repentinamente Levi corto el beso y volteo a Eren para que se recargara en el frío vidrio de la ventana de la habitación para después levantarle la falda del vestido y ver el trasero desnudo del castaño, el cual tembló al contacto con la piel de la mano de Levi.
—No sabes cuanto he querido hacerte mio Eren.
—Y yo queriendo ser tuyo … mucho más.
—Por fin la espera terminó.
—Seremos uno Levi y podré moverme al fin.
—Era eso lo que pensabas ¿cuando te lo dije esa vez?.
El menor trato de ocultar su rostro de su demonio, pero este lo miraba fijamente desde el reflejo del espejo, preocupándose un poco por la reacción de este, pues sus fantasmas no habían desaparecido del todo, todavía había mucho por hacer, pero él se tomaría el tiempo para amarlo y que se le olvidara ese tiempo tanto oscuro como hermoso.
Rodeo su cintura con sus brazos y se pegó más a su cuerpo, volteando su rostro con su mano para que le diera la cara.
—Haremos nuestros sueños, yo lo haré posible...por que soy tuyo.
—Y yo tuyo, Levi..amame, no me dejes.
—No Eren, tu no me dejes, no te hagas menos y sigue como eres.
—Levi…
Lagrimas comenzaban a salir de sus ojos, al escuchar las palabras de Levi, siempre le había cumplido y no le había mentido en lo que llevaban de conocerse y aunque al principio, en aquella casa solitaria donde vivía tenía miedo de que siguiera viniendo a verlo, él nunca se hecho atras, siempre regresaba a él, ya sea para curarlo, para preguntarle cómo se sentía, para saber que hacía; no le importó que al principio le dijera que no necesitaba su ayuda, él había demostrado ser una persona buena, aunque su actitud a veces chocaba con la de él por ser pesimista, le agradecia a quien sea que le había mandado a ese ser que ahora lo tenía apresado entre sus brazos y el vidrio de la ventana de la habitación de medicina que usaban sus padres, los padres de Elen.
Dandole ganas de demostrarle que ya estaba bajo su control, le dio un beso que al principio aunque solo era para transmitir sus sentimientos y que había agarrado de sorpresa a Levi, se torno sensual para decirle de manera directa que por fin lo hiciera completamente suyo de todos los medios posibles.
Ya una vez que ambos se confesaron nuevamente, sus movimientos se volvieron cada vez ansiosos por el otro, Eren movía su trasero contra la entrepierna del pelinegro mientras que este atacaba su cuello con mordidas y chupetones mientras oía de cerca los gemidos incontrolables de Eren.
—¿No crees que...nos vean por estar haciéndolo en la ventana?.
—Yo creo que te excitas más por eso, que por el hecho de que te hare mio en tu cuerpo real.
—Levi, yo no soy un pervertido.
—No...eres mi pervertido bruja.
—Eso no se vale, me estas chantajeando con eso.
—Si te quejas más, romperé la ventana con tu cuerpo cuando lo hagamos y ahí si te veran todos.
—¿Verme?, ¿no que solo me quieres a mi?.
—Que te vean haciendolo conmigo, seria bueno, así se darian cuenta el bombón de esposo que tengo.
—¡¿Esposo?!, jejeje...mi esposo es un demonio pervertido.
—Pero soy tu demonio pervertido.
Lamió su lengua mientras le abría la nalgas y comenzaba a juguetear con un dedo en su entrada, sacándole gemidos ahogados al castaño, que no hacía más que apegarse más al vidrio, tratando de regular su respiración y la montaña de sensaciones que atacaban su cuerpo, hasta que un dedo se adentro en su interior tensandolo y dejando salir una réplica, para después ser callada por un beso fogoso que los hizo volver a jugar con sus lenguas dentro y fuera de sus bocas, pero la sensacion incomoda no desaparecía.
—Levi...me duele.
—Calma mocoso.
Pidió preocupado Levi, por lo que llevo una de sus manos hasta la entrepierna de Eren y comenzó a masturbarlo con parsimonia mientras restregaba su entrepierna, que anteriormente la había liberado porque ya no aguantaba los pantalones. Sintiendo después de un tiempo como el anillo de carne del muchacho ya podía tragar 3 de sus dedos, más no estaba seguro de que sera bueno entrar, así que usando el liquido preseminal que soltaba Eren para lubricar la entrada, escuchando un quejido de inconformidad por dejar de masturbarle. Haciendo reir un poco a Levi por tan linda queja que fue contestada por de nuevo tocarle en esa sona y reemplazarla por gemidos y el sonido húmedo de sus dedos con la esencia de Eren y de el.
—Ya...Levi, metemelo.
Saco de inmediato los dedos y de una sentada embistió a Eren que soltó un grito entre dolor y placentero, pues había traspasado mucho más de lo que pensaba el castaño.
—Levi, estas ...adentro de eso.
—¿Llegue hasta ese lugar?
Asintió aun temblando el castaño, haciendo sonreír a su compañero, dejando a Eren con los ojos abiertos por lo increíblemente guapo que se veía, con esa sonrisa de psicópata y amor. Haciendo que su defecto no fuera tan malo después de todo.
—Dame amor Levi.
El mayor respondio dandole un beso mientras tomaba sus brazos desde sus muñecas para comenzar a embestirlo de manera honda y lenta, comenzando a provocar en el castaño gemidos lastimeros, pues era la primera vez que tenía sexo con su cuerpo real y más aún que había llegado hasta ese lugar muy interno de él, que si no tenían cuidado, podría generarles responsabilidades.
Con el paso del tiempo las embestidas comenzaron a ser más rápidas y cortas entre cada una, el castaño ya había perdido la sensación de dolor y en su lugar gemía sin vergüenza ajena al vidrio que se empañaba por el cálido aliento de este, que dejaba soltar por sus gritos placenteros. Ni el frío tacto del vidrio que tenían los pezones del chico aminoraron las sensaciones calientes y placenteras que viajaban desde su parte baja, hasta la punta de su cabeza y sus pies, ya no pudiendo decir cosas coherentes salvo el nombre de aquel que seguia moviendose con ahínco en su interior. El pelinegro llevo una de sus manos hasta la entrepierna de Eren, que se mecía rápido por los movimientos de ambos, comenzando a masturbarlo rápido, mientras aumentaba más sus penetraciones en la entrada del chico que ya chapoteaba obscenamente por los fluidos de ambos.
Solo basto unas penetraciones más, para sentir como el menor llegaba al máximo placer de todos y apretara al mayor placenteramente dejando liberar su esencia dentro de él y sostenerlo rápidamente antes de que se dejara caer por la sensación pos orgásmica del castaño, que dejó recargada su espalda al pecho del albino mientras este lo sostenía de la cintura, aun sin salir de él.
—Se sintió genial.
—Quiero...más.
—Sera para despues, hay cosas que hacer.
—Tengo hambre Levi, te llevaste toda mi energía.
—Je, ya mocoso solo iremos a comprar nuestra casa.
—¿Regresaremos aquí en poco tiempo?.
—Claro, pero antes… quiero que conserves lo que te he dejado adentro.
—¿Adentro?.
—Exacto.
—Pero Levi, así yo podré...
Callo sus labios con un dedo, mientras aparecía en la visión de Eren un gato cafe con ojos dorados sobre el hombro de Levi, llevando un tapón en el hocico que fue rápidamente tomado por la mano del pelinegro, deslizando su mano con el objeto hasta donde estaba su entrada, aún insertada en el miembro de Levi, deslizándose de a poco hacia afuera, causando un poco de placer e incomodidad a Eren, pues la sensación agradable de sentir el miembro de su compañero fue sustituida por la obstrucción del objeto que ahora tenía insertado en su entrada.
—Date la vuelta, mocoso.
Se alejó de él e hizo que siguiera levantándose el vestido con sus manos, mientras lo observaba descaradamente mientras daba una vuelta sobre su lugar, haciendo que el rostro del muchacho se pusiera rojo como el de un tomate en primavera.
—Se siente incómodo Levi.
—Aguantate, ya despues te la volveré a meter más.
Se sonrojo a un más si podía el chico, causando una pequeña carcajada en Levi mientras se acercaba para estrecharlo entre sus brazos con un abrazo, deseando que de ahora en adelante tuvieran más momentos como ese.
Una vez pasada la vergüenza y las mariposas en su estómago, Eren volvió a vestirse con otro vestido que aun estaba en la casa, el otro lo había dejado manchado tanto por el acto que habían hecho, así que ahora estaba él ahí en frente de la puerta de salida con un vestido de falda con encaje en negro y color verde esmeralda, corset apretado a su figura del mismo color que el encaje y mangas largas, en donde las partes de los codos tenian una linea delgada de color verde esmeralda que terminaba formándose en un moño con listones que caían a los lados, más una capucha negra que salía desde la parte de la espalda del vestido, donde la parte del pecho revelaba el color verde esmeralda que lucía de ese lugar. Aun se sentia incomodo por lo de tener un tapón, pero si pensaba más en otras cosas se le olvidaría ese pequeño detalle en su parte baja. Cuando volteo pudo apreciar a Levi luciendo un traje negro con blusa color vino y un reloj que colgaba desde el cuello hasta el bolsillo, a la altura de su costado y zapatos bien lustrados. Él levantó el brazo para que el otro lo tomara y una vez hecho, ambos se dirigieron al ayuntamiento de la ciudad, dejando atrás la casa que se quemaba, alertando a los vecinos de que era importante apagar las llamas antes de que se propagara, les dio chance a ambas personas de retirarse a paso lento, aprovechando el humo como una cortina que los ocultaba a ellos y a los dos gatos que iban detrás.
El ayuntamiento del pueblo se ubica en el centro del pueblo, su jefe, un hombre de pasado los cuarenta años y unos cuatro trabajadores eran los únicos que frecuentaban ese lugar, pues no era común que en el pueblo se llevase ocasiones especiales como juicios, bodas o simplemente para comprar propiedades que eran ahora mucho más por las pocas personas que habitaban el pueblo, desde los incidentes de los doctores Jeager, algunos se fueron, simplemente por no contar con el servicio médico que otros pueblos, mucho más lejos si tenían aún. El viejo necesitaba que por lo menos otros médicos entrarán de nuevo al pueblo o que llegaran nuevos matrimonios que no pusieran atención a ese detalle, como lo fueron los Jeager en su tiempo.
La puerta fue repentinamente abierta, revelando dos figuras oscuras que casi no se distinguían por lo lejos que se encontraban del pobre hombre. Las dos personas se acercaron hasta él a paso lento, mientras sus pasos resonaban por el lugar casi vacío que era el ayuntamiento, sólo cuando ellos estuvieron lo suficientemente cerca, pudo apreciar bien a la pareja. Un joven vestido de negro y etiqueta acompañado de una hermosa mujer enfundada en un vestido de negro verde esmeralda estaban frente a sus ojos.
—Disculpe sabe a ¿quién debemos ir para comprar una propiedad en este pueblo.?
Dijo el albino hombre mientras apretaba la mano de su acompañante, a pesar de que esta tenía el brazo entrecruzado con el.
—Ha si… Saludos soy el alcalde de este pueblo, ¿les interesa una propiedad?... yo soy el indicado para ello en este momento.
Vio cómo el hombre sonrió y estrechó más el brazo donde tenía el de su pareja para ocupar el otro, para darle un apretón al viejo para presentarse como Levi Ackerman y su compañera que tenía aún la capucha se presentó como Eren, haciendo que el hombre de más edad se preguntara si había oído el nombre en algún lugar, pero ambos le dijeron que venían de muy lejos esperando encontrar un lugar pacífico en donde vivir, considerando que este pueblo sea el indicado.
—Oh claro que este lugar es muy tranquilo, solo somos unos 60 habitantes y esperamos ser más con ustedes si no es que les moleste señor Ackerman y… ¿como me dijo que se apellidaba?.
—Oh.. bueno yo solo soy Eren...Eren de Ackerman soy su esposa. Soy huérfana desde que recuerdo y soy lo que soy ahora gracias a mi esposo.
El hombre viejo se disculpó por haber hecho que la pareja del albino revelara algo tan personal, haciendo que ella se quitara su capucha y le regalara una sonrisa encantadora que dejó hipnotizado por algunos momentos al hombre hasta que el esposo de ella le hablara si estaba bien a lo que contestó que sí, y en seguida los guió hasta su oficina para que pudieran ver en fotos las diferentes propiedades que tenían, más no se pudieron decidir en ese mismo momento ya que necesitaban ver los lugares por ellos mismos, a lo que les dijo que llamaría a una chica para que les mostrara los alrededores además de las propiedades.
—Gracias por la ayuda alcalde.
—No hay de qué señorita Eren, es lo menos que puedo hacer, porque quiero que se queden.
Dejó en claro, causando una pequeña carcajada en la castaña, mientras ella sostenía de nuevo su mano con su esposo.
—Y diganme ¿a que se dedican?.
—Pues mi esposo es doctor y yo lo asisto.
—¿En serio?
—¿Por qué le sorprende?.
—¿Ha? no por nada, de hecho justamente necesitamos un doctor.
Trató de componerse el hombre mayor mientras se secaba con un pañuelo que tenía en en el bolsillo de su pantalón.
—Y por qué necesita un doctor, ¿el pueblo no cuenta con los suyos?
Pregunto el albino mientras una pequeña sonrisa descarada salía traicionera de sus labios, y que solo el castaño se había dado cuenta, poniendo más nervioso al otro hombre.
—Lamentablemente no, nuestro doctor pereció por los años, ya sabes la edad y todas esas cosas.
—Con que es eso, bueno entonces si que tiene suerte.
El otro sonreía muy forzado, tratando de que la pareja no se enterara de que los otros habían muerto en un accidente que no pudieron resolver. Todo se detuvo cuando de repente tocaron a la puerta y el alcalde dio permiso para que entraran revelando a una chica de cabello café y con una patata en la boca, a lo que el alcalde la regaño en seguida por andar comiendo en horario de trabajo. Después de eso la presento como Sasha, la muchacha rápidamente tomo la mano de ambos mientras los saludaba con una sonrisa que era media tapada por una patata en su boca.
—Bien, ella les acompañará por el pueblo, espero que no les cause problemas.
—Haa.. alcalde no diga eso soy muy responsable.
—Claro, Sasha te lo los encargo.
—Ya verá que si.
Se despidieron del alcalde y avanzaron hacia la salida, yendo primero por el mercado y conociendo todo tipo de personas, los lugares en donde se podía comer de lo mejor según la castaña, aprovechando, la pareja de darse a conocer, saludar y de paso ser el centro de atención del pueblo, que ya comenzaba a hablar sobre los nuevos llegados.
En menos de lo que pensaron ya estaba haciéndose de noche y decidieron regresar a la ayuntamiento para darle la noticia de su decisión al alcalde.
—Entonces… ¿decidieron a quedarse?.
—La ciudad es hermosa y conocimos a todo tipo de personas en el pueblo, su pequeño parque es hermoso.
Comenzó a decir el de ojos esmeralda, hinchado de orgullo al alcalde por lo bien que había hecho su trabajo en el pueblo, y aparte de la muchacha que todavía estaba a lado de él y que había sido la guía de esa pareja.
—Estrechamos las manos también con muchas personas, y todas las casas aunque tengan lo básico en muebles, son buenas para solo nosotros dos y puede ser nuestro próximo consultorio también.
—Ohh, eso es una excelente noticia.
—Así que pensamos comprar dos.
El viejo hombre se sorprendió por tan repentina afirmación, haciendo que se sentara en su asiento para calmar su viejo corazón.
—Ohh, digo...excelente dígame cuales les gusto.
—La del consultorio sería la que vimos antes de entrar al mercado, si no le molesta.
—Claro.. que no.
Trato de ser amable con la castaña ya que no era ninguna molestia, pues la pareja iba a gastar en su pueblo y les harían un favor enorme.
—La segunda es la que está en el parque.
Termino por decir el albino mientras se acercaba al escritorio del alcalde y dejaban un maletín con lo que sería el pago.
—Excelente, la casa cerca del mercado, no está tan amueblada como para ser un consultorio, pero podemos ayudarles con eso, ya que nos ayudan.
—Eso seria muy amable de su parte alcalde.
Agradeció el castaño mientras llevaba una de sus manos a sus labios ocultando una sonrisa hipócrita.
—Bien, entonces como ya tienen el pago solo es cuestion de darle los papeles, Sasha.
—¿Sí señor alcalde.?
Corrió la chica por los papeles de las propiedades para que los firmaran, dejandolos solo por unos momentos, ya una vez que regreso firmaron los papeles dando por terminado el trato, entre palabras de agradecimientos por la pareja hacia el alcalde y este diciéndoles que está muy contento que ahora vivirán en el pueblo de ahora en adelante y que podían confiar en él, si es que tenían problemas.
—Los acompañaré hasta su casa.
Dijo Sasha mientras acompañaba a la pareja hasta la salida del ayuntamiento, mientras los tres se despedían del alcalde, en el camino siguieron platicando de cosas triviales como sus planes en el futuro y enterándose aparte que ambos no contaban más que con un poco más de dinero y ahora sus dos nuevas casas, más se había dado la chica que la pareja estaba muy unida y lo material era lo de menos para ellos, dándole ternura por cómo se veían los dos.
—Llegamos, espero poderlos ver nuevamente.
—Nosotros también pensamos lo mismo.
Ambos le dieron la mano y la despidieron antes de entrar en la casa para mirarse cara a cara, ambos por unos segundos largos.
—¿Lo pusiste.?
—En todas las que vimos.
Le guiño un ojo mientras se adentraban a la casa, y el castaño se sentaba en el pequeño sofá de la sala cruzando las piernas y revelando los muslos de sus piernas al no sentarse muy bien.
—¿Viste que te confundió con una mujer?, es un verdadero imbécil.
—Calma Levi, lo importante es que pudimos estar en todo el pueblo y poner el hechizo.
—Una de cal por una de arena, entonces ya podemos comenzar.
—Tan ansioso como siempre mi demonio.
—Pero yo se que quieres, ademas que me gustaría hacerte crecer esa pancita que tienes.
—Me estuviste manoseando con la mirada todo el tiempo.
—No tenía la culpa, movias muy provocativamente ese trasero.
—Es por lo que me pusiste.
—No se queje mocoso o tendré que disciplinarte.
—Mejor me callo.
El pelinegro llevo una de sus manos hasta el mentón del otro acercandolo a el, observando de cerca sus ojos que ya tenían un poco de pasión, haciendo que el sonriera sin esconder nada al otro, que al verlo también lo hizo.
—Entonces empecemos el hechizo.
Susurro en los labios del otro para poseerlos con un beso demandante de su parte, en donde su lengua buscaba la contraria mientras exploraba todo lo que podía y sus cuerpos descendían hasta acostarse ambos en el sofa. El castaño no hacía más que dejarse hacer y poner sus manos sobre el pecho del otro para comenzar a quitarle la ropa al demonio que ya comenzaba a jalar su lengua, pues la había hallado en su boca provocando que su cuerpo comenzará a perder energías por el placer que comenzaba a recorrer su cuerpo, por las manos del demonio que comenzaban a danzar en su piel debajo de su vestido.
—Levi...te amo.
—Y yo a ti Eren… y que el mundo lo sepa.
Sus ojos comenzaron a ponerse de un azul intenso, mientras en el cuerpo de Eren comenzaban a surgir marcas con símbolos de color negro, que empezaron a iluminarse de apoco mientras sus gemidos salían de su boca y comenzaba a decir cosas aún más incoherentes por el placer.
—Más Levi…
Llevo sus manos al cuello de Levi, una vez que había acabado de quitarle toda la ropa de la parte superior, viendo con atención como el pecho bien formado y lleno de cicatrices de Levi subía y bajaba por lo agitado que estaba ya.
—Eren, eres muy erótico.
—Lo mismo digo de ti Levi.
Escucho de nuevo su melodiosa risa, momento en el que aprovechó para quitarle al fin el vestido y dejarlo a su merced, atacando sus pezones a mordidas dejándolos rápidamente rojos y húmedos.
—Vamos Eren sigue el ritmo.
Tomo su mano para llevarla hasta su bulto duro y doloroso aprisionado entre sus pantalones, su compañero al darse cuenta de lo duro que estaba, movió su mano para sacarlo de su prisión y lentamente comenzó a masajear hasta que oyó el sonido de los gemidos contenidos del pelinegro, que lo alentaban a aumentar la velocidad de su mano mientras su cuello era lamido y mordisqueado al gusto de su compañero, solo paró sus movimientos el castaño hasta que sintió que su parte baja, donde se encontraba el tapón era sacado y en su lugar unos dedos comenzaban a jugar dentro de él, haciendo que arqueara la espalda poco tiempo después, al sentir una corriente mucho más grande que las demás atacarlo de repente, dándole la señal a Levi de golpear mucho más veces ese lugar que hacían que el cuerpo de Eren se moviera más de una vez de un lado para el otro, hasta hacerlos caer al piso.
—Ya...Levi, por favor.
—¿Tan ansioso mocoso?.
—Te necesito.
—En serio… haber pídemelo bien.
Se separó el del castaño, dejándolo avergonzado y con la cara roja por el deseo que sentía y por seguir siendo tocado por Levi, tanto por la vergüenza de lo que tenía que decir aun.
Así que junto más valor y separando sus piernas llevo sus manos hasta su entrada y con un poco de lágrimas en los ojos, vio directo a los pares azul intenso que no lo habían dejado de mirar y entrecortadamente dijo.
—Levi metemela...quiero tu pene dentro mio.
—Nada mal mocoso, nada mal.
Se volvió a acercar y coloco su miembro en la entrada del castaño que comenzaba a soltar un poco del semen que le había dejado de su primera vez, y de una embestida se adentro en el, provocando que gruñera por lo excelente que se sentía estar dentro de él, escuchando el gran gemido que provocó en su compañero y también en varias casas cercas de donde estaban.
—NOOO… ¿QUE ES ESTO?, ¿POR QUE ESTOY SINTIENDO ESTO?.
Escucho desde la casa vecina, haciendole gracia por la ignorancia de la persona de ese lugar.
—Está funcionando.
—Levi, Levi…
—Lo se.
Beso de nuevo al castaño para dar la primera embestida, escuchando como moría su gemido en su boca y al mismo tiempo escuchando un grito en las casas vecinas.
Mientras Levi y Eren hacían el amor, el hechizo que habían puesto sobre las personas que habían conocido ese dia estaba surtiendo su efecto, su amor sería transmitido en forma de placer amplificado, claro que las pobres víctimas no sabían el por que estaban sintiendo que estaban teniendo sexo, mientras hacían sus labores diarias por lo que solo se limitaban a estar tiradas en el suelo mientras el placer cobraba su pago en su mente y cuerpo, dejándolo tanto a hombres como mujeres que conocieron a la pareja recién llegada en persona, el poder moverse o decir algo más que gemidos incomprensibles que asustaban a sus propios hijos, por lo menos los que los tenían, volviendolos locos con cada corriente de placer que recorría sus cuerpos, pues se sentía muy bien, pero era anti natural.
Ya había pasado más de medio dia y tanto la bruja como el demonio seguían en su círculo de amor y pasión incontrolable, que ya había cobrado a unas cuantas personas, pues estas habían muerto por tanto placer.
—Levi...eres genial, te amo.
—Eren.
—Me has revuelto todo… está batido por dentro… creo que si quedare preñado rápido.
—Cállate mocoso que me haras querer correrme otra vez dentro.
—Hazlo no importa… Levi.
—Maldición mocoso, eres mi perdición.
—¿Si?...
—Te amo.
—Le...vi.
Eren ya no podía aguantar mucho más, ya había perdido la cuenta de cuantas veces llevaban haciéndolo, pero le gustaba la forma como Levi lo perforaba con su miembro sin compasión, y le gustaba mucho más cuando se venía en su interior, sentía su esencia llenar su parte mucho más escondida de sí, haciendo que se le hinchara un poco más la parte baja de su estómago, parecía que en verdad estaba embarazado ya, pero lo que realmente descontrolaba su cuerpo eran las palabras de amor que le soltaba Levi a el.
—Me vendre.
—Yo tambien… ya no puedo.
Juntaron sus manos mientras el albino aumento la velocidad y los gemidos de Eren se hicieron más cortos y repetidos, mientras sus cuerpos se movían descontroladamente sobre el piso manchado por la esencia de ambos, hasta el último minuto donde soltaron ambos tanto gemido como gruñido de placer. Levi se volvio a venir dentro del castaño mientras este se derramaba sobre el piso nuevamente, dejando que su cuerpo cayera rendido en el suelo aun temblando por el placer, mientras el pelinegro se dejaba caer aun lado para abrazar a Eren por detrás y ambos escuchaban los desgarradores gritos de las casas aledañas a la suya.
—Mortales.
Se burló el castaño, mientras ponía sus manos sobre las de Levi en su cintura y pestañeaba.
—No sabría decir si fue una muerte buena o mala.
—Me conformo con que estén muertos.
—Si, es cierto.
Le dio la razón a Levi mientras besaba su cuello y hacia a un lado el cabello castaño largo de este.
—Ahora los que faltan.
—Si, mi demonio enano.
NA: y vendrán cosas más sukulentas dice la biblia de sora! xD jajaja.
Espero que les haya gustado esta cosa media rara que sigo escribiendo pues ya solo le faltan 2 caps y se termina, pues como verán la venganza de estos dos está casi terminada, ya se echaron a unos cuantos con este sukulento hechizo, así que ya falta menos.
Y mi pregunta seria, ¿ustedes aguantarían el hechizo que lanzaron?.
Bueno ahí me dicen en sus bellísimos comentarios y nos leemos! Que el RIREN y el yaoi estén con ustedes
