Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes no me pertenecen, cualquier modificación y resubida a un sitio diferente será reportada en Support google. Todos los derechos creativos reservados para mi persona y otras involucradas.

Parejas: Levi x Eren [riren, claro está] Evento de Halloween del grupo 'Dictadura Riren' The Pumpking song.

Advertencias: este fic puede contener Gore, muertes, maldiciones, sexo gay. Si no te gusta cualquiera de estos temas, puedes cerrar el fic. También habrá diferentes tipos de narrativa e inspirado por the witch house.

Capítulo 8

El tiempo había hecho su trabajo y todos en el pueblo ya no recordaban nada de lo que había sido del anterior alcalde, o se puede decir que la magia negra de Levi ayudo tambien.

El pelinegro rápidamente se había propuesto como el nuevo alcalde del lugar una vez que llego las elecciones del pueblo y no se encontraba ese hombre para proponerse. Todos pensando que era bueno tener un médico que los guíe no preguntaron y aceptaron la propuesta. Después de todo, ya eran muy ignorantes por culpa de ese otro hombre.

—Bien, ahora ¿como se dice Eren?.

—¿En verdad tengo que hacerlo?.

Reprochaba Eren a su esposo mientras lo veía sentado en el sofá enfrente de el, esperando pacientemente su petición.

—Soy un demonio y tu esposo, obedece amor.

—Pero esto es más que sólo ropa.

—Puedo oler tu inseguridad y me gusta.

—Eres un viejo pervertido, ¡demonio!.

—Pero soy tuyo, así lo dice el contrato. Y nuestra unión.

El castaño hizo un puchero por la verdad tras las palabras del mayor, haciéndolo adorable a los ojos del otro, el pelinegro levantó su mano para que su compañero la tomara, jalandolo hacia él y pegar su frente en el abultado vientre del muchacho, escuchando así los pequeños corazones de sus pequeños.

Aun recordaba la dicha que sintió cuando el castaño le dijo que esperaría un hijo de él y también recordaba el dolor que había sido el perderlo, casi de la misma manera en la que había recibido la noticia, todo fue sorpresivo y amargamente pasajero. Fue así como ya no quiso separarse de ese muchacho con una sonrisa única y que llenaba su corazón, cosa que ni su madre había podido llenar de ese sentimiento cálido llamado amor.

Estaba ilusionado ahora con sus retoños que aún estaban en el vientre de su ángel de cabello castaño. Deseaba en el fondo que se parecieran mucho más a Eren que a él, pues tenía cierto temor por sus rasgos mágicos de demonio, que podía heredarles.

Levi acarició la barriga de su mocoso con delicadeza, que para Eren pareciera que estaba acariciando aquella zona como si tuviera doble sentido, él estaba ansioso, pues hoy tocaba comida para Levi y Eren tenía que encargarse de ese asunto, si es que no querían que todos en la aldea los descubrieran, no podía permitir que Levi comiera de los demás, no por esta vez.

Las manos del pelinegro comenzaban a subir por su pecho mientras sentía como sus pezones eran pellizcados por esas manos que tanto exploraban su cuerpo desde hace tiempo, más la sensación de sus retoños removiéndose dentro de él lo sacó de su sueño de placer, haciendo que soltara un pequeño gemido mezclado entre dolor y placer.

Levi al darse cuenta de esto, volvió a posar su mano en el vientre de su amado mientras lo miraba detenidamente.

—Mocosos.

Dijo con un tono claro y simple, el castaño rápidamente sintió que sus retoños se había detenido abruptamente, por lo que miro a su esposo justo en el momento en el que él dirijia su mirada ahora a él.

—Se detuvieron.

—Mejor, así le dejaran el trabajo a papá, para hacer sentir bien a mamá.

Al escuchar eso, no pudo evitar sonrojarse, estaba siendo más dulce de lo normal Levi, y eso estaba haciendo que su pobre corazón recién implantado se agitara más de la cuenta.

-Mi Levi.

Rio un poco, por el nerviosismo y el poco sentido de humor que aún perduraba en el pelinegro, pero eso no aminoraba el amor que le tenía. Más bien era todo lo contrario, cada dia lo amaba más.

Llevó de nuevo Levi sus manos a los pezones de Eren para volver a acariciarlos solo con las manos, pero se estaba dificultando debido a que se encontraba sentado en el sofá de la sala, el castaño se dio cuenta de que era lo que deseaba, por lo que se subió encima para poder sentarse entre las piernas del mayor, haciendo que quedara con las piernas abiertas y su vientre se pegara al del otro con mucha facilidad.

—Buen mocoso.

Dijo con sarcasmo mientras llevaba su boca a los pezones de este y los lamia por encima de la ropa en un principio hasta tenerlos rebosantes de su saliva, luego la retiró y fue cuando se dedicó a chupar directamente de ellos, percibiendo que su saliva antes dejada estaba mezclada con algún líquido extra que no venía de él.

—Parece que ya estás listo para nuestros mocosos.

El castaño se rio por eso, pero dentro de él sentía un poco de miedo por los cambios tan abruptos de su cuerpo. Por su parte Levi trataba de que esos cambios en el no le afectaran demasiado, podía verlo en su mirada, estaba teniendo miedo al cambio, pero por sus acciones haría que dejara de tener miedo.

—Sentiré celos, cuando sean ellos los que chupen ahí.

—Levi, serán solo bebes. No puedes tener celos de un infante.

—Si se trata de ti, es seguro que los tenga. ¿Eren no se te ha olvidado o si?.

Fue en ese momento en el que entendió que se estaba preocupando por él, causándole ternura de nuevo. Sí definitivamente amaba más a Levi, aún si se volvía un monstruo feo o un fenómeno.

—No Levi, no se me olvida ya.

Cerró los ojos y dejo que las sensaciones de las caricias de su compañero lo dejasen llevar, cuando de repente sus pezones fueron dejados y sintió cómo devoraba sus labios. Levi estaba comenzando un beso salvaje en donde no podía hacer otra cosa más que tratar de responderlo con la misma intensidad, en un tiempo ya se encontraban ambos con la boca abierta mientras sus lenguas se enredaban en un beso más húmedo, dejando salir los suspiros del castaño que además recibe tiernas caricias sobre sus hombros, seguido de su espalda y deteniéndose en su trasero, para sentir como lo apretujaba y abría, haciéndolo temblar y desear cada vez más que Levi terminara ese juego caliente y placentero para que al fin se lo comiera.

El pelinegro soltó un bufido divertido al darse cuenta de que Eren se mecía sobre el, le parecía lindo ya que no podía frotarse por su abultado vientre, aun así eso no quitaba el hecho de que se sintiera excitado por su esposo, saber que lo deseaba lo ponía.

Con un poco de apuro, sin que lo notara Levi llevó sus dedos hasta la entrada del castaño que se encontraba caliente y un poco húmeda. Sintiendo como sus dedos fríos comenzaban a adquirir la temperatura tibia debido a que estaban dentro de las entrañas del castaño; no perdió tiempo y los movió de adentro hacia afuera, todo ello acompañado de los bajitos gemidos de Eren, que había cerrado los ojos y se encontraba temblando y mordiéndose la mano para acallar sus ruidos.

—Vamos Eren, dejame oir tu dulce voz.

Aclamo Levi a su amado mientras insertaba aún más profundo los dedos en el chico, haciendo que se le saliera un gran gemido y de paso el pecho de ambos se ensuciara por la esencia del castaño.

—Vaya, eso fue rápido.

Dijo Levi mientras llevaba su mano de nuevo al miembro de Eren y comenzaba a masturbarlo oyendo de parte del peli castaño que se detuviera, más no hizo caso y en poco tiempo vio que de nuevo estaba duro el chico, se veía tan apetitoso con esa mancha de su propia esencia en la parte baja de su vientre, la saliva saliendo por sus labios melón brillantes y sus ojos hechizantes brillantes que no pudo contener el movimiento de su lengua sobre sus propios labios y tragar duro. Ahora estaba más que dispuesto a comerse al muchacho.

—Voy a comerte Eren.

Le anuncio y de un solo movimiento se clavó en su interior mientras que Eren clavaba sus manos en los hombros de su esposo y apretaba los dientes para no venirse de nuevo. Pues el miembro de Levi había tocado aún más directo su próstata debido a que estaba embarazado, su interior era más cerrado que nunca y los gruñidos de Levi al clavarse se lo confirmaban.

—Rayos… estas asquerosamente apretado Eren, que no creo poder contener mis ganas de follarte ya.

—Pues follame ya. Ha...comeme como siempre lo haces mi amado Levi.

Solo basto el escuchar las primeras palabras y el pelinegro comenzó a moverse, causando más gemidos en su pareja y un sutil rechinido que provenía de sus movimiento en el mueble de la sala.

Ambos adultos estaban perdidos en su propio placer que no habían oído el toque de la puerta, esta fue abierta dejando entrar a un jovencito de ojos azules y cabello rubio, este al ver a ambos adultos en pleno acto no se inmuto y pasó de largo hasta la cocina no sin antes decirles el correspondiente buenos días a ambos.

—Oi mocoso, ven aquí.

Demandó Levi al niño, este al escucharlo cerró fuertemente los ojos, sintiendo que se había metido en problemas. Así que dejo lo que estaba a punto de hacer en la cocina y fue hasta donde estaban sus padres.

—¿Si. Levi?.

—Oi.

Lo fulmino con la mirada y rápidamente entendió que había hecho mal en hablarle así y más enfrente de mamá.

—Digo. ¿Si papa? ¿Qué necesita de mí?.

—Quien fue.

—¿He?.

—¿nada de he?... ¿quién fue el que te ha molestado?.

—Yo. No es que me hayan molestado padre. Es solo que yo...no pude hacer nada para remediar que no molestaran a alguien.

El chico estaba apretando sus manos en sus ropas, se veía que estaba muy dolido consigo mismo de no ser fuerte. Levi lo entendía, así que le daría un consejo, como el buen padre sustituto que podría ser.

—Si tanto te molesta y no quieres que yo intervenga, entonces sigue estudiando hijo, hasta hacerte fuerte, no importa si no es pronto. Con ello tendrás el poder más temible de todos, el "poder de la palabra".

—Levi… Levi… haa.

Gimió más alto el castaño debido a una estocada que había entrado más profundo que las demás. Así Levi tomó las piernas de Eren y las abrió mucho más mientras el castaño llevaba sus brazos a las piernas de su esposo para apoyarse en ese lugar, sin dejar de dar saltos sobre el miembro de este.

—¿El "poder de la palabra"?.

Pregunto confundido el niño mientras pestañeaba por no saber el significado de las palabras de su padre.

—Solo unos pocos lo tiene y creeme ese poder es peor que cualquier arma que puedas clavar a alguien.

El niño rápidamente entendió las palabras de su padre y no pudo evitar sentirse conmovido por el consejo que él le estaba dando, frunció un poco los labios tratando de ocultar su sonrisa, debido a la pena que sentía de mostrar sus emociones, si, inconscientemente él también quería ser como su padre. Esa persona que lo había salvado junto a su mamá, les debía bastante y aunque a veces hacía cosas que los enojaba a los dos, terminaban el día haciendo las paces y aprendiendo sobre ello. Definitivamente eran unos buenos padres, no como aquellos que le habían dado la espalda solo por ser diferente, en cambio ahora, no importaba que a veces tuviera gusto por vestirse como mamá, no le decían nada malo por ser diferente, sino al contrario lo aconsejaba mamá y le decían que considerara todos los ángulos posibles para no meterse en problema con ello. Aun existe gente mala en el pueblo que ni mamá ni papá sabían, y que él no había dicho, por el hecho de darles una oportunidad de que cambiaran, solo esperaba no haberse equivocado en ello.

—LEVI!.de...ten...te.

Grito de placer Eren, captado la atención de Levi que paró de pronto viendo como el castaño tragaba duro y trataba de dejar de temblar un poco. Cuando lo logró abrió los ojos y miró a su niño que aún estaba enfrente de ellos, levantó su mano para llamar a su niño y cuando lo tuvo lo suficientemente cerca depositó un beso en su cabeza.

—No te preocupes mi niño...tu eres muy...fuerte.

Dijo Eren mientras acariciaba su cabeza y el rubio arrugaba aún más sus labios ahora por la pena de ser mimado enfrente de su padre.

—Gra...cias...Mamá.

El castaño sonrió al escucharlo y volvió a darle un beso en su cabeza así como un par de caricias más, levantandole el animo más al pequeño Armin que al fin mostraba una sonrisa a sus padres adoptivos.

—Voy a ir a ver a jean. ¿Puedo ir?.

Pidió el niño, causando una pequeña risa en Eren y un ligero tic en Levi, el castaño sabía de los sentimientos que estaba generando esa nueva amistad en su niño, por lo que persuadiría a su esposo para que lo dejara, tener alguien que quieras ver era algo bueno para su niño. Se acercó al pelinegro un poco más y le susurro al oído, causando que este abriera un poco más los ojos y un pequeño brillo se apodera de ellos para después cerrarlos tan rápido como los había abierto y esquivaba la mirada de los otros dos sobre el.

—Bien, pero te quiero antes de la cena.

Fue su sentencia final, causando una gran sonrisa en los labios de ambos y un beso en la mejilla por parte de su amado castaño.

Así pues Armin fue a su cuarto y cogió un libro que había tomado de la biblioteca, teniendo la idea de que su amigo lo acompañara y tuvieran un momento tranquilo, así podría despejarse y olvidarse un poco de ese sentimiento que tenía por no haber podido ayudar a ese pobre chico. Se despidió de sus padres desde la puerta y cerró con llave para que nadie más los interrumpiera en sus cariños.

—Bien ahora cumple mocoso.

—Aun esta cerca tu hijo y ¿ya quieres que lo cumpla?. Recuerda que no puedo moverme mucho por nuestros hijos, no tardan en nacer.

—Bien, ahora acércate sólo un poco para que pueda hacerlo yo mismo.

Dijo fastidiado el pelinegro al recordar ese pequeño detalle de que tenía que ser un poco más delicado con Eren y no exigirle mucho.

—Levi.

Escucho que lo llamaba Eren, que tenía una sonrisa de esas que tanto le gustan, quitando un poco lo molesto que estaba, como es que podía hacer eso con su sonrisa, aún era misterioso para el demonio, pero le daba igual, era Eren después de todo.

—Ya puedes servirte.

Dijo con voz suave el castaño mientras terminaba de girarse y recargarse sobre el pecho de Levi, descansando su cabeza en el hueco de su hombro. Sintiendo como este se sentaba en una posición más cómoda para ambos en el sofá y lo acomodaba bien entre sus piernas sin siquiera separarse, causando risa al castaño, por lo bueno que había sido Levi al moverse y no salir de su interior.

—Gracias por la invitación.

Agradeció el pelinegro mientras comenzaba a moverlo de arriba a abajo lentamente, sintiendo como el cuerpo del castaño temblaba con cada embestida lenta que recibía de Levi, que no perdía tiempo para acariciar un poco la piel del muchacho mientras abría un poco más sus piernas para poder entrar más en él, casi podía asegurar que podía llegar ya hasta donde estaban sus retoños, pero los gemidos de su marido lo distraían de cualquier otra idea, pues comenzaba apresarlo y no podía negarlo, le gustaba cuando pasaba. Solo faltaba algo que deseaba más que estar entrando y saliendo de su amado y esos eran los labios de su Eren.

Sin decirle nada a Eren detuvo sus embestidas y lo volvió a colocar enfrente de él, muy a pesar de que tuvo que salir por un tiempo de él y escuchar sus quejidos al ser dejado vacío, cuando al fin lo tuvo cerca pudo buscar sus labios y comenzar un beso necesitado que silencio todo sonido que pudiera generar su castaño cuando en medio del beso volvió a penetrarlo sin aviso y sujetarlo con una mano su cadera y con la otra un brazo.

Acercándose lo suficiente para plantarle un beso lento y lleno de amor, mientras ponía el brazo del castaño en su cuello y acomodaba con la otra sus piernas, acariciando a su paso la piel de la cadera y parte de su muslo mientras la movía, comenzando de nuevo a moverse pero a un ritmo lento, disfrutando ambos del roce y calor que se brindaban hasta que el pelinegro rompió el beso y junto su frente con la de su compañero.

—Te amo.

Le susurro en los labios y Eren no pudo evitar sonrojarse y sonreirle, acercando sus rostros nuevamente para besarse, no podían acercar más sus cuerpos por los pequeños dentro de Eren, pero el decirse esas palabras eran mucho más cerca que cualquier contacto físico que había tenido, después de todo, habían permanecido mucho tiempo separados.

—¿Puedo tomar?.

Preguntó de repente Levi, descolocando un poco a Eren por tan repentina pregunta mientras sentía como las manos de este se posaban en su pecho un poco inflamado y sensible por sus niños.

—Recuerda dejarle algo a tus hijos mi pequeño demonio.

—Si,si…

Volvió a reírse el de ojos aguamarina mientras su pecho era asaltado por la caliente lengua de su esposo y se detenía en sus pezones comenzando a sentir como marcaba círculos sobre ellos, erectandose cada vez más, provocando unas ansias de que Levi se moviera nuevamente como antes. Solo basto con que el pelinegro mordiera un poco más fuerte para que de sus tiernos pezones comenzará a salir un poco de leche de ellos, haciendo temblar todo el cuerpo de Eren provocando que gimiera alto por la sensación en su pecho.

Más el pelinegro no le dio tiempo a recuperarse comenzando a embestirlo con un movimiento constante y que con el paso del tiempo aumentaba, haciendo que el cuerpo tembloroso del castaño rebotara un poco entre el mueble y las estocadas de Levi. Eren para ese momento ya no pronunciaba nada coherente por el placer que recorría su cuerpo, muy apenas podía cerrar sus manos en la suave tela del sofá y sus piernas en la cadera de Levi, ya no tardaba mucho en terminar, por lo que con un par de quejido trataba de decirle a su esposo de que ya llegaría su orgasmo muy pronto.

Levi lo entendió rápidamente, el tambien estaba llegando a su límite también, desde hace un tiempo Eren lo apretaba tanto que se sorprendía de que no se haya venido antes con semejante placer y energía que le daba, sin lugar a dudas comerse a Eren le daba más que energías, se enamoraba cada vez más de ese chico que ahora muy apenas podía aferrarse a el y el sofa.

Solo duraron un poco más entre la pasión de hacer el amor cuando ambos gimen de placer para venirse por causa de llegar al orgasmo, cayendo en el sofá los dos exhaustos. Levi se había asegurado de no caer encima de Eren y se acomodó al lado de él para poder atraerlo en un abrazo.

Llevó su mano a la frente de Eren moviendo el cabello mojado por el sudor y poder admirar bien sus ojos cerrados y su boca que exhalaba aún un cálido aliento por lo de antes. No fue hasta que el castaño abrió sus ojos y le sonrió, que Levi se acomodo mejor de lado y lo atraía a su pecho para que se acostara. Eren frotó su mejilla en el ahora cálido pecho de Levi, aun tratando de recuperarse.

—Durmamos un poco.

Sugirió Levi, viendo que Eren asentía a su propuesta. Acercó su rostro al del otro y le dio un delicado beso en su frente junto un "descansa amor", sintiendo como relajaba su cuerpo y quedaba en poco tiempo dormido en sus brazos.

Mientras tanto el "hijo" de ambos Armin, se dirigió apresurado al lugar que siempre lo encontraba, a su nuevo amigo Jean, un chico que hace unos meses atrás se había mudado con su madre, una mujer que casi no había visto, pero en las pocas ocasiones se había dado cuenta que era de cuidado, esa mujer había sido la responsable de algunas heridas, lo había visto, pero si Jean no comentaba sobre ello, él no le preguntaría, no quería incomodar y deseaba que no ocurriera más.

—Hola, Jean...¿como has estado?

Preguntó Armin al llegar a su lado justo en el momento en el que el salia de la panadería, este le saludo con una mano muy apenas ya que no solo llevaba la bolsa del pan recién hecho que había comprado sino también otra con todo lo que necesitaba para preparar la comida que su madre necesitaba.

—Estoy bien Armin, de hecho iba a mi casa, ¿se te ofrecía algo?.

El pequeño Armin se entristeció un poco al saber que su amigo estaba ocupado y sus planes de poder leer un poco juntos se habían arruinado, por lo que escondío el libro detrás de su espalda y negó a la pregunta de Jean, este por su parte no estaba seguro de esa respuesta e iba a replicar si su amigo de verdad no tenía planes para ambos, él siempre los tenía, se lo había demostrado desde que lo había conocido.

—¡Ha ya se!.

Dijo de repente Armin mientras llevaba una de sus manos a su boca y la cubría un poco mientras la abría de la sorpresa, Jean rápidamente preguntó qué era lo que pasaba, estaba confundido por tan repentina sorpresa.

—Te ayudare con la comida y así podremos hacer esto.

Rápidamente le reveló el libro que llevaba con él a Jean, pero este por su parte se negó a la ayuda del rubio, excusándose de que era su responsabilidad y no la de Armin, cosas de familia, según el. Aun así Armin no se dio por vencido, no podía regresar a su casa de seguro sus padres aun estaban dándose cariñitos y el en verdad quería pasar tiempo con Jean, si lo del libro y ahora el ayudarle eran un poco en parte una excusa para estar con él, pero no lo hacía con malas intenciones, se preocupaba por él y quería saber más cómo vivía su amigo, no lo había invitado nunca a su casa y esa podría ser su oportunidad.

—Sigo pensando que no está bien Armin.

—Vamos Jean, será más rápido y podremos salir rápido.

Jean se lo pensó un poco más y como dudaba que su madre se despertara mucho antes de la hora de la comida, si la hacían rápido él podría irse de ahí y perder el tiempo de mejor forma que siendo esclavo de esa mujer.

Acepto al final las palabras del rubio y ambos, con Armin por delante corrieron tomados de la mano a la casa de Jean a preparar todo para poder ir a jugar y leer.

La casa de Jean no era la gran cosa, considerando de que solo vivían con su madre, contaba con lo más indispensable para que ambos vivieran. Armin rápidamente entró a la cocina a lavarse las manos para comenzar a preparar la comida mientras el de cabello cenizas ponía lo que había comprado en la mesa y tenerlo a la mano para preparar todo.

Los chicos hicieron todo con calma y pasaron tiempo de calidad hablando entre ellos, conociéndose así mucho más, hasta que se escuchó el sonido de un vaso estrellándose contra el suelo fue cuando ambos dejaron lo que estaban haciendo y voltearon a ver a la madre de Jean que se encontraba en la entrada a la cocina, su cara de shock solo hizo que los nervios de Jean se alterarán y se pusiera en frente de Armin que no entendía el por qué el rostro de la bonachona mujer estaba asi, ellos no habían hecho nada malo.

—¿Pero que está haciendo ese aqui?

—Nada mamá, regresa ya esta casi la comida, no tardo.

—¿No está el cocinando contigo verdad?.

—No te preocupes mamá.

—¡Jean!. Contesta.

Ambos chicos temblaron por el fuerte grito de la mujer que se acercaba a paso lento sin importarle pasar por encima del vaso de cristal y que unos cuantos cristales se incrustaran en sus pies aun cuando tenía unos desgastados zapatos de piso.

—¿Tiene algo de malo que le ayude a Jean?.

Preguntó de repente Armin tomando un poco de valor hacia la mujer que ahora lo apuñalaba con su mirada.

—¿Que haz dicho?.

contestó ella, a lo que hizo un poco enojar a Armin por ser ignorado y no tener respuesta.

—Dije, ¡¿que porque es malo que le ayude a Jean?!

Alzó un poco más la voz esperando que así pudiera oírlo, pero lo único que escuchó fue una risa nerviosa por unos minutos hasta que repentinamente se cayó.

—Eso es fácil mugriento, porque ese es el puto trabajo de ese inutil. Ya tengo bastante con dejar que viva. como para que traiga más alimañas como el a mi casa.

—Pero…

—Pero nada, largo de aqui… y tu engendro, ¿parece que debo volver a poner las cosas en claro no?.

—No.

Grito el rubio mientras era ahora el que se ponía en frente de Jean. Todo su cuerpo temblaba a veces y su ceño estaba ligeramente fruncido, no por enojo sino por miedo. La mujer lo volvía a mirar con asco y enojo, se acerco a el y antes de que el de ojos azules dijera algo un golpe en la mejilla recibió, haciendo que su cuerpo cayera de sentón al piso maltrecho de madera del lugar. Jean se enojó inmediatamente y para cuando la mujer quería dar otro golpe más al rubio fue ahora Jean el que lo recibió mientras veía a su "madre" con odio contenido.

—De nuevo esa mirada...esa mirada… igual a ese idiota.

—"Mamá", ya dejalo, solo soy yo el culpable entendiste.

—Jum, siempre tienes algo que decirme, no. Pero los niños siempre deben de aprender y qué mejor manera que golpearlos.

—Eso no es cierto.

Dijo un dolorido rubio que ayudándose de las piernas del de ojos avellana se levantaba muy apenas del dolor punzante en su mejilla, la mujer lo había hecho con el puño cerrado.

—Si lo hablara sería mejor, así Jean… Jean entendería por qué lo trata así.

—Me importa una mierda si el entiende, siempre sera su culpa.

—Entonces usted no tiene la razón para hacer lo que hace, solo es odio injustificado señora.

—Pero… ¿que?.

—Lo que escuchó, lo odia por algo que él no hizo, se nota a kilometros, usted esta loca por echarle la culpa a otro y no a usted misma.

—Armin…

pronunció Jean conmovido por las palabras de su amigo rubio, movió su mano para poder tocar el brazo de Armin, pero el repentino movimiento de la mujer paró sus acciones así como el corazón bombeando a mil por horas y al del rubio.

—Infelices...si eso es lo que son… unos infelices, como te atreves a echarme la culpa, él hizo que me dejara, él y su "no soy yo… eres tu", nunca estuve equivocada, me haces la vida horrenda.

Decía sin mirar a los jóvenes la señora mientras se movía lento y tambaleante lejos de los chicos y se sostenía un poco sobre la mesa donde estaba la comida y demás trastes para preparar la comida aun.

—Debo eliminarte… si, jajaja eso es lo que debo hacer, sin ti la comida no estará puerca, mi vida será más limpia, más sin ese bastardo.

Comenzó a decir un poco más claro la mujer, pero solo eran palabras sin sentido a ambos chicos que seguían mirándola esperando que les mirara, pero estaba perdida en sus propios pensamientos mientras hablaba sola como una demente y de repente mostraba que había tomado un cuchillo de cocina de la mesa donde ellos habian trabajado, el horror tomo sus rostros y por reflejo se alejaron de la "madre" de Jean mientras veían que ella se acercaba a ellos de nuevo mirando al suelo.

—Desaparecer… desaparece mi engendro… jajaja… desaparece!.

Grito a todo pulmón mientras elevaba el cuchillo sobre su cabeza y se preparaba para atacar, ambos niños reaccionaron ante ello gritando y cerrando los ojos, poniéndose enfrente de Armin el de pelo ceniza, esperando su final.

Continuara…

N.A: ¿A que no se esperaban eso!?

Hola gente aquí Sora con este capítulo de" wow haz actualizado!".

Ya mero llegamos al final de esta historia, aunque en el siguiente cap. No creo que sea en si el final para Levi y Eren, no contare con lo mismo de los nenes que vienen en camino, pero puedo decirles que tienen muy buena vida junto a ellos. ¿Eso se puede decir que es spoiler? Jajaja. Bueno nos veremos muy pronto y recuerden que el Riren y el yaoi estén con ustedes.