Como saben, estos personajes no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto y simplemente hice esta historia con el afán de entretener a las personas que nos gusta en KakaSaku

Es contenido Kakasaku y si en algo me equivoque, te pido una disculpa y ojala puedas ayudar con un comentario constructivo. Este es mi primer fanfic y espero les guste.

Narración: Hola

Diálogo: -Hola-

Pensamiento: *Hola*

Notas de autor: (Hola)

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ Saltos temporales¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Cambio de escenario

Dialogo especial: Hola

Ya verán de que se trata este dialogo especial. Lo más seguro es que será en el único capitulo en el que se utilice pero pues ya verán XD

Espero les guste, lo prometido es deuda, es el capítulo más largo que he escrito, ojala les guste, siempre leo sus comentarios y se los agradezco, las correcciones las he tomado en cuenta, gracias.

Gracias a todos los que siguen esta historia e incluso a todos los lectores silenciosos que simplemente lo leen, yo era uno de ustedes. Muchas gracias y ojala les guste.

-Hola-suspiró él hombre- al fin los encontré…

La pelirosa se separó al escuchar la voz de otro hombre a su espalda mientras que este le alzaba un ceja y una risa de burla al peligris - Tenzo…

-Woow pareciera que ha cambiado mucho en estos dos meses Kakashi, mira que hasta pelo gris te ha salido- trataba de romper la tensión que se había formado desde que había llegado.

-Tú no has cambiado, parece que sigues siendo el mismo torpe de siempre verdad…-sonrió de forma burlona- yo sé que tengo tres excelentes alumnos, y la más inteligente me ha encontrado, parece que ella me conoce más que tu, amigo- comento mientras soltaba una fuerte risa, sin lograr ver a Haruno que tenía un fuerte sonrojo.

*La más inteligente… ella me conoce más…* retumbaba en la cabeza de la pelirosa.

-Al fin los hemos encontrado- mencionaba el Inuzuka- ha sido un largo recorrido para encontrarlo sensei.

-Si - decía una Yamanaka con una cara enojada, Haruno conocía a su amiga, ella estaba fingiendo, pero no sabía la razón. La rubia se puso a platicar con Kiba. El castaño aprovecho para hablar con el maestro y su alumna en privado.

Sera mejor que descansemos aquí - ordeno el castaño - verán, hay una misión a parte de venirte a buscar-decía un serio castaño.

-De que habla Yamato sensei - comentaba una pelirosa sorprendida por el hecho de esa sorpresiva misión - pensé que solo veníamos por Kakashi sensei.

El castaño rio en su interior – no lo han notado ¿eh?-estuvo a punto de soltar una carcajada.

-Déjate de rodeos Tenzo – se puso nervioso al ver que esa plática tenía una doble intensión – al grano.

Soltó una pequeña risa, no podía aguantar ver la cara de preocupación del Hatake- la misión es juntar a Kiba e Ino, ellos están enamorados.

-¡¿Qué?! – soltaron al unísono.

{{{{{ Flash back }}}}}

-…Tenemos que tener un plan b en reserva- voltearon a ver curiosos al castaño- verán, este es el otro plan- ambos se cuestionaban si lo que se avecinaba era benéfico.

-¿Cuál es ese plan b…? – preguntó dudosa la rubia.

-Ustedes fingirán amarse sin que el otro lo sepa.

-¿Qué?- gritó sonrojada Yamanaka- de que está hablando sensei.

-Tranquila, ustedes solo tendrán que seguir mis órdenes, y si lo hacen, podrán ganar un gran bono que yo les proporcionaré- *claro, me conviene más darles un mes de salarios que vérmelas con la quinta* bufó al ver sus rostros- es una orden.

-Pero…-estaba hecha todo un tomate.

-Por mí no hay problema siempre y cuando recibamos ese dinero extra, verdad Akamaru.

-Woooof- saco la lengua el can.

-De acuerdo, solo por qué es mi amiga de quien hablamos- *al fin, que yo salgo ganando*.

-Excelente, ahora vámonos.

{{{{{ Fin de flash back }}}}}

-Venga Sakura, sé qué hace un tiempo te dijo que le gustaba Sai, pero ambos conocemos como es Sai de raro- sonrió el castaño, la pelirosa se estaba tragando la historia que inventaba, pero dudaba que su amigo le creyera.

-Entiendo esa cuestión, pero por que juntar dos misiones Tenzo- se le acerco el peligris de una manera peligrosa.

-Tiene razón Yamato, Kakashi sensei, será mejor que comencemos a prepararnos para el anochecer- comento Haruno después de reflexionarlo por un rato.

-Claro, no podemos ser tan obvios, pero tendremos que dejarlos a solas y eso. Es por eso que solo trajimos dos casas de campaña dobles, en una dormirán ellos dos y como sé que estás cansado Sempai los dejare a ustedes en la otra, yo por hoy puedo dormir en un árbol.

Hatake sabía que no era una buena opción, en esa tarde se había tocado pensando en ella, no se podía imaginar que podría hacer si ellos estaban tan a solas, por otro lado tampoco podía dejar dormir a Yamato con ella, era su amigo y confiaba en él, pero no lo permitiría, claro que olvidaba sus propias opciones-no te preocupes, yo traje una casa de acampar individual, Sakura tu puedes dormir ahí.

No era que le desanimara tener una casa de acampar para ella, pero quería compartir tantas cosas con su sensei, que la idea de dormir con él no era de su desagrado, además de que en anteriores misiones ya lo habían hecho. Al final del día solo dormían, no era como que intentaran hacer otra cosa más allá de ello-si sensei- tenía un camino largo para llegar a Konoha, el cual no desaprovecharía para ponerse al tanto con su profesor.

Prepararon una fogata, cocinaron unos peces que capturo con facilidad el ninja copy y se pusieron a armar las casas de acampar, estaba la de Kiba e Ino, seguida de la de Kakashi y el castaño y la de Sakura, al final del día parecía que el bono que les daría a los chicos no serviría de nada, después de todo, su Sempai se había encargado de arruinarle su plan.

Era media noche y el peligris no podía dormir, no había platicado con nadie después de discutir con su amigo acerca de lo que pretendía, pero la razón era la más sencilla, ella le pertenecía a otro hombre. Su amigo se dispuso a callar, después de todo, el hecho de notificarle que no hubo boda era de la pelirosa, en ese tema no podía ayudar al peligris.

Al momento de salir notó que el lugar donde se debía encontrar el campamento de la pareja no estaba, pero no le tomo importancia, no había marcas de algo extraño, al contrario, había pisadas de los chicos. También se percató de que la tienda de Haruno estaba abierta, se acercó y noto que estaba acostada de tal manera que su cabeza le permitía ver las estrellas por la entrada de la casa.

-Hola- saludo el peligris con su típico ojo feliz.

-Hola sensei…-le sonrió.

Parecía un sueño, con la luz de la fogata iluminando su rostro y la luz de la luna iluminando sus ojos, parecía un ángel, que por cierto, cabía destacar que su pijama era de un angelito, que en ese mismo instante le quedaba tan bien-deberías de estar descansando.

-No puedo dormir, que le parece si damos una vuelta- se colocó de pie y cerro su tienda.

-Claro, vamos- caminaron casi un kilómetro cuando lograron ver al canino del Inuzuka afuera de su campaña, se sorprendió la pelirosa.

- ¿Qué hace Akamaru afuera? Yo sé que a Ino no le agrada la idea de dormir con él, pero esto no tenía que hacerlo- tomó paso decidido su tienda- me va a escuchar esa Ino puerca.

-Ahhh!-se logró escuchar del otro lado de la delgada tela.

-¿Qué dem…?- fue interrumpida por una frase.

-¡Muévete así nena!- se escuchó la voz del joven-¡Auuuuu!-aulló.

-No…- fue callada por la mano de su mano, tomó su otra mano y la alejo del lugar que se encontraban.

-¡Qué carajos estaba pando ahí Kakashi!- deshaciéndose de su agarre- ¡Por qué dejo a Akamaru afuera! ¡Déjeme ir a hablar con ella!

-Sakura, tranquilízate- paso una mano por su cabellera, ella no se imaginó la situación en la que se encontraban los jóvenes- Yo sé que en este momento no quieres interrumpir.

- ¿De qué está hablando sensei? – tardó un minuto en recordar los gritos y la manera que se escuchaban- me está diciendo que ellos…

- Si Sakurita, ellos estaban teniendo sexo- la pelirosa hizo un gesto de asco el cual le saco una sonrisa al peligris al ver su mueca.

- No se ría sensei…- se maldijo por no haberse dado cuenta antes- mire que Ino y Kiba juntos… ¡Ja! Vaya pareja tan rara.

- Si verdad…- volteo al imaginarse a los dos juntos, de igual manera reaccionaria- ven te mostrare algo- caminaron hasta encontrarse una cascada- la encontré el día de ayer y me parecía que te gustaría verla- volteó y se sorprendió al ver los iluminados ojos de la pelirosa al ver el bello paisaje.

No solo era una cascada, tenía una gran caída, la cual iba abriendo de una manera majestuosa, era la fauna que se veía a su alrededor, había un sector donde habían arboles de cerezo, los cuales sobresalían entre todos estos, tenían una forma en la cual parecía tener un camino que te invitaba a dar un paseo por ellos, se lograban deslumbrar unos ciervos los cuales disfrutaban el hermoso paisaje en el que habitaban.

-Es hermoso Kakashi sensei- lo abrazó, no eran palabras lo que le faltaban después de la separación con el Uchiha, eran esos pequeños detalles que le podían ofrecer, los cuales parecía que solo entendía el peligris, siempre acertando a lo que ella necesitaba.

Que más daba si ella era casada, podía arriésgalo todo por su niña, el siempre daría todo lo que ella merecía, el hecho de que le pagara con un abrazo valía regresar 20 veces a Konoha, todo por su niña. Quedaron así por unos minutos, hasta que la pelirosa se separó para poder verle la cara, posteriormente fijo su vista al paisaje, había silencio, pero no era incomodo, al contrario, era lo que necesitaba, lo único que necesitaba.

-Kakashi sensei quería hablar con usted de algo…- él era el único que no sabía que su compromiso se canceló, se marchó antes y la dejó.

-Dime- sonrió, no mandaría al diablo todo, no arruinaría su matrimonio con el moreno y hacerla infeliz, él podía darle esos toques de alegría, con eso que se tendría que conformar y si su destino era la felicidad, le ayudaría a continuar su vida.

-Es algo muy importante que no le he dicho…-tenia nervios, como nunca los había tenido, no conocía la razón, pero también estaba ansiosa, no podía decirlo así como así.

-Con que no me digas que estas embarazada, todo está bien- trato de relajarla, pero eso la tenso.

-No le veo el inconveniente a eso- aseguro la pelirosa como si de eso se tratara.

*Es mi imaginación o me está diciendo que está embarazada, no, esto no, demonios no* - tienes razón, ese no es mi problema, si decidiste casarte con un hombre que trato de asesinarte y casi al instante te embaraza, claro es genial, lo mejor que he escuchado en mi vida, tengo que descansar- se marchó sin decir nada más.

Estaba impactada, si estuviera o no preñada pensaba que el peligris la apoyaría, no es que lo estuviera, pero él le prometido estar con ella en cualquier circunstancia, en esos dos meses, que más lo necesito, no lo encontró, su vida estaba tomando un mal rumbo y él único hombre que en verdad la podía ayudar simplemente se alejó de ella sin dejar rastro.

Lo trato de seguir hasta llegar al campamento, pero noto que no estaba ahí, sabía que era una buena ninja, pero sus habilidades jamas se compararían a las del peligris, regreso a la cascada, con sus ojos llenos de lágrimas, no podía seguir llorando, pero la persona que siempre le ayudaba en esos caso, era la razón por la que estaba llorando.

Hatake Kakashi, un hombre reconocido a nivel mundial, con técnicas asombrosas, su tutor fue uno de los Kages, prometía ser el próximo líder de su aldea, entreno a la mejor opción para ser el séptimo, un anbu a su juventud, Jōnin a corta edad, estuvo en dos grandes guerras shinobi, teniendo una gran cantidad de misiones con rango S, excelente subordinado. Ella tuvo buenas calificaciones, pero eso fue en el instituto, donde la vida real no aplica, estuvo miles de veces debajo de sus dos compañeros, los cuales han sido y serán de los ninja más poderosos en una gran era, siempre se quedó atrás de los dos grandes talentos, incluso estudió el ninjutsu médico, con su maestra Tsunade, un Sanín, los tres entrenados por uno de ellos, pero jamas había logrado la mitad de ellos, siempre se quedó atrás.

Su camino tal vez no era como ninja, no podría hacer nada que su equipo siempre demandaba, su equipo siempre la supero, de los cuatro integrantes era la que menos podía hacer, lo mejor sería si se hacía una civil, se cambiaba de país, de nombre y comenzaba con una nueva vida, tal vez en eso sería buena idea.

Se quedó dormida mientras se imaginaba su vida en otro tiempo, en otro lugar, otros amigos, otra vida, sin embargo, en cada realidad que se transportó, en cada una, aparecía un peligris siempre a su lado, su realidad era dura, ahora tendría que salir adelante sin él, parecía que ese tiempo en el que le daba su apoyo incondicional había terminado.

Con Yamato

Todo parecía que iba bien, su Sempai había salido y cuando se asomó, él iba caminando con la pelirosa, tenía buen rato de eso, por lo que parecía que todo valdría la pena. La quinta no le arrancaría la cabeza y tendrían su tiempo a solas, estaba seguro de que la ojijade le contaría acerca de su situación, de todo lo que paso después de que se marchó, tal vez su amigo se animaría y de ahí surgiría la salvación de su vida.

Estaba alegre, podía dormir esa noche sin miedo a morir cuando regresaran.

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ A la mañana siguiente¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Ni el peligris ni la pelirosa habían regresado a sus tiendas, la de la rubia y del Inuzuka estaban en su lugar. Así que el castaño comenzó a recoger sus cosas – Hola Sempai, que tal su noche- se le insinuó el castaño al peligris mientras este solo levanto sus cosas.

-Dime una cosa Yamato- este se tensó, pocas veces le llamaba así, si le nombraba de esa manera, solo significaba que estaba molesto, este solo atino en asentir con su cabeza- ¿tú sabias lo de Sakura?

*Venga no puede estar molesto conmigo, solo ha pasado un rato además de que no hemos tenido a solas para contarle acerca de ello* - si Sempai, pero no me correspondía decirle lo que había pasado, esa era labor de Sakura.

Sabía que su amigo tenía razón, pero eso no le quitaba la molestia- lo entiendo, discúlpame Tenzo- salió con todas sus cosas –saldré a pescar- con ello desapareció.

El castaño no entendía muy bien que estaba pasando, no comprendía su molestia del peligris, el hecho de que la pelirosa no estuviera casado con el moreno supondría que era motivo para que su amigo se pusiera feliz.

La pelirosa despertó a lado de la cascada, todo había sido real, su sensei se molestó con ella por un mal entendido, además de que parecía que se resfrió durante la noche, fue lo más rápido posible hacia su campaña, para encontrarse con que sus cosas estaban acomodadas y solo para que se cambiara y guardara su pijama, el peligris lo había hecho, pudo percibir el olor del hombre.

-Gracias Kakashi sensei, se acercó para agradecerle, este solo le tendió la mano con su chaleco- pero…

-Empeoraras, toma- lo recibió, acto seguido quiso hablarle pero este se alejó. El mal entendido que se había producido no sería tan fácil de arreglar, ella jamas espero tal actitud, después de todo él fue el que saco ese tema a flote, además de que no le dejo decir nada más.

Todos desayunaron en silencio, la pareja y el castaño podían sentir la tensión que había entre el maestro y su alumna, sobre todo por el desprecio que él le estaba teniendo. Cada oportunidad que ella tuvo de acercarse, lo intento, pero él simplemente se alejaba más.

En el regreso a la aldea de Gaara se separaron lo más posible, él de ella, caminando en silencio, dándole la espalda a los problemas. Cuando llegaron al lugar, se enteraron de que los chicos no habían llegado a pesar de que su ruta era un día más corta que la de ellos, suponiendo que se tomaran la búsqueda detrás de cada piedra del camino.

-Kanguro- trato de establecer conexión el castaño- Kanguro- solo lograba percibir la estática.

-¿Qué pasa sensei? – pregunto la rubia

-No recibimos respuesta de ellos, tal vez estén en peligro, tenemos que ir a investigar- se dirigieron a la zona en la que ellos tenían que revisar, pero está se dividía en dos- Sempai, Sakura ustedes irán al camino de la izquierda, nosotros iremos al de la derecha- iba a protestar el peligris pero fue interrumpido por el castaño- Bien, no sé qué problema tengan ustedes dos, pero son cuatro ninjas multi talentosos de los que hablamos, además de que nosotros dos fuimos anbu, perfectamente podemos dirigirnos e investigar esto.

Solo recibió una mirada retadora de su amigo- de acuerdo.

-Carajo Kakashi, no sabemos cuándo ocurrió ni la razón por la que hayan desaparecido, deja de ser un niño y vámonos- el peligris estaba sorprendido, jamas le llamo por su nombre, mucho menos le había tirado una grosería para él, siempre le guardo el respeto, pero en esa ocasión se lo había ganado, tenía razón (de nuevo), los otros chicos podrían estar muertos y él se quejaba porque su alumna estaba embarazada, no podían mandar a los tres críos por su cuenta e irse ellos dos, ni tampoco podría ir el solo en su condición actual, además de que tenían trabajo en equipo entre ellos, algo que se vio afectado debido a su inmadurez.

Ambos equipos marcharon a su destino, Sakura estaba triste, pero en esos momentos no se veía afectada por sus sentimientos, estaba en juego la vida de sus amigos, no podía pensar en su vida, después de todo era una regla shinobi. Iba adelante del portador del Sharingan, tenía todos sus sentidos alerta.

-Dame un tiempo para entenderlo, lo lamento Sakura chan- logro escuchar antes de casi tropezar por lo que escucho, entendía su molestia, pero le pedía tiempo para asimilar la situación en la que se encontraban, en ese momento, después de tanto tiempo que ella quiso solucionar el problema, intentó hablar pero se vio interrumpida al ver que un kunai se acercaba a su maestro, por lo que lanzo otro para hacia donde este iba, logro intervenir antes de chocar contra el cuerpo del Hatake, este se sorprendió, en todos sus años de carrera, jamas se había visto sorprendido así por un kunai.

Sakura se dirigió a toda velocidad a la dirección de la que fue lanzada el arma, logro impactar un golpe a su atacante, el cual quedo noqueado por la fuerza sobre humana con la que fue golpeado.

-Kakashi sensei, él es uno de los atacantes- le mostró un pelo que tenía en su calzado, el cual parecía provenir de la ceja de Lee.

-Ven tenemos que seguir el rastro- su descuido por esa niña era enorme, pudo haber perdido la vida, no vio venir ese kunai, ella lo salvo, era curioso, él siempre se había encargado de cuidarla y protegerla, pero parecía que ya no era la niña de 13 años que alguna vez conoció, por algo se enamoró de ella, la única mujer que le robo su corazón.

Lograron contactar al equipo de Tenzo, ambos localizaron al equipo de Kanguro y organizaron una emboscada, entre Yamato y Sakura la dirigieron, él simplemente siguió ordenes, lograron rescatar a los chicos sanos y a salvo, a excepción del grande pelo de la ceja de Lee, todo estaba en orden, parecía que secuestraron al maestro en marionetas, para poder sacar un poco de dinero, pues sabían que su hermano era el Hokage, pero su plan fracaso. Regresaron hacia la aldea del joven y descansaron ahí. Se les brindo una habitación a cada uno en agradecimiento del rescate.

Al día siguiente se dirigió de regreso a la aldea de la hoja, Neji y Lee iban platicando acerca de cómo se les tomó por sorpresa en el ataque, Shino como siempre iba serio caminando junto a Kiba, Ino iba platicando con Yamato acerca de algo que alcanzo escuchar como otra misión y plan b.

Kakashi venia caminando al costado de Sakura, no existía el ambiente tenso de antes, pero tampoco platicaban, simplemente caminaban juntos. Tardaron tres días en llegar a su aldea por el ritmo que llevaban, el castaño trataba de irrumpir el silencio que tenían, pero por más que lo intentaba, su conversación duraba muy poco.

-Tsunade sama aquí estamos con el regreso de mi Sempai- presentó nervioso el Tenzo.

-Buen trabajo- volteo a ver como se veían todos- pueden retirarse, Yamato dame el informe de tu misión

-Hai- se retiraron del lugar dejando al poseedor del jutsu de madera con la kage y Shizune.

-Y bien…- alzó la ceja la Hokage.

-Tuvimos un pequeño problema con Kanguro, pues lo querían secuestrar y…- se rascaba la nuca.

-Sabes que no me refiero a eso tarado- se tronó los dedos- eso ya me lo han informado, me refiero a la verdadera misión- se levantó- he notado que su cercanía no es la de antes- se le acerco- que DEMONIOS HAZ HECHO- se paró enfrente de él.

-No me mate Tsunade sama, no sé qué paso, hubo una noche…- se arrodillo- en la que salieron y pensé que todo iría bien, ya sabe que Kakashi Sempai sabe eso del romance- le abrazo sus rodillas- por favor no me mate que Shizune y yo tendremos un hijo- empezaba a llorar cuando se dio cuenta del error que había cometido- digo…- se alejó un poco.

-No digas nada más Yamato, te mataré de una manera tan lenta y dolorosa que desearas jamas haber vivido…- se acercaba con las llamas de sus ojos encendidas y tronando sus dedos siniestramente.

-No Tsunade sama, por favor, no lo mate, por mí- la detuvo Shizune.

-Además, tengo un plan para compensar mi error con Kakashi y Sakura- chocó con la puerta que estaba justo en su espalda.

-Más te vale que funcione, si no…

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ Una semana después ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

-Me llamo Tsunade sama- se presentó una pelirosa en la oficina de la Hokage

-Así es Sakura, necesito que tú, Kakashi y otros ninjas me ayuden en una misión.

Haruno ni siquiera se percató de la presencia de su sensei, él se encontraba en una silla junto a la ventana.

-De que tratara la misión Hokage sama- se levantó el peligris.

-Bien, recuerdan que Yamato les comento acerca de juntar a Ino y Kiba- los dos asintieron- pues continuaremos con esa misión, los reuniremos y ustedes dos me ayudaran. Sakura, al ser amiga de Ino, puedes citarla en un lugar y ella irá porque eres su amiga y confía en ti, Kakashi, sé que no tienes tanta conexión con Kiba pero les daré una misión falsa en una casa que se encargara de construir Yamato, en el cual tendrán que buscar a un "niño perdido"- haciendo comillas en lo último- y los mandare ustedes porque son rastreadores, el con Akamaru y tú con Pakkun.

-Disculpe Hokage sama, podría preguntarle en ¿por qué se empeña tanto en el amor de estos jóvenes?- cuestiono el peli plata analizando la situación.

-Yo creo que esa respuesta la sabes bien no Kakashi- levanto la ceja y soltó una sonrisa burlona al notar el pequeño sonrojo, aún tenían mucho que aprender aquellos dos.

*¿Kakashi sensei está enamorado? ¿De quién? ¿A qué se refiere Tsunade sama?* se cuestionaba Haruno.

-Entiendo, aunque no creo que sea lo correcto.

-Pues yo soy la Hokage y yo decido aquí-sentenció la rubia- les daré los detalles.

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ Dos días después ¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

-¿A qué dices que vamos a esa casa?- le cuestiono por quinta vez a la pelirosa

- Ya te dije Ino que vamos a ayudar a una amiga que se mudará y necesitamos decorar- le repetía cansada- estamos a punto de llegar, sabes que no puedo hacer eso sola.

-Sé que no tienes sentido para adornar una casa, pero no entiendo de donde salió tu amiga.

-Tu solo ayúdame, te prometo que los recompensare - llegaron, abrieron la puerta y Haruno la condujo a una puerta, en la cual hizo pasar a la rubia y le cerró la puerta, según el plan, tenía que ir en dirección de una habitación para hacer un jutsu de barrera, en el cual le impediría salir a la rubia, entro a la habitación acordada y cerro.

Con Kakashi

-¿Dónde es Kakashi sensei?- preguntaba un efusivo Inuzuka.

-Ahí es- señalo una casa a 500 metros-comenzaron a correr- Vamos a entrar.

-Pero no cree que…

-Es una emergencia Kiba, concéntrate- entraron y comenzaron a revisar- tu checa en esa habitación y yo en esta- le terminó de lanzar la trampa. Existía algo que no le concordaba, tanto la pelirosa como el sabían que los chicos ya estaban juntos, ese día lo comprobaron, estaba seguro que la Hokage también lo sabría, entonces porque quería hacer esa misión *Mierda… mierda… como no me di cuenta… Tsunade sama me tendió una trampa, no solo a mí, también a ella, estúpido*. Miro a su alrededor y se encontró en una clase de habitación de un metro por un metro, todo estaba pintado de negro, trato de abrir la puerta pero no lo consiguió.

Logro abrir una de las paredes que tenían una case de truco con un genjutsu, cuando salió noto que estaba en una habitación, del otro lado había un lugar idéntico al que el terminaba de salir *Me lo imagine*, al instante Sakura salió de la misma manera por la otra esquina.

-¿Qué pasa aquí Kakashi sensei?- le cuestiono Haruno a su maestro

*Así que no se lo imagina, pues más vale que mientras pienso en cómo salir de esto, mantenga esta información oculta* - Parece que Tsunade se ha equivocado en las habitaciones o Yamato al construirlo.

-¿Pero no podemos romper el sello?- comenzaba a arrepentirse de haber hecho un truco tan complicado con su amiga.

-No, recuerda que necesitamos el chakra de la quinta Hokage para deshacernos del jutsu, se supone que vendrá en una hora para supervisar cómo va la misión- rio para sí mismo *Así que por eso fue la dificultad del jutsu*.

-Tendremos que esperar supongo…- jugueteo con sus dedos.

Ambos se sentaron en unas sillas que había en el centro con una mesa, se supone que tendrían una comida romántica si ellos accedían, todo dependía de que aprovecharan esa hora, claro que las cosas con ellos dos eran muy diferentes.

-Sakura, lamento el comportamiento que tuve, me precipite y no sabía cómo tomarlo, sabes, eres mi alumna y te considero una amiga, entonces no supe cómo reaccionar ante ello, creo que si estas embarazada me parece perfecto- la miró directo a los ojos.

Ella soltó unas lágrimas, le había pedido tiempo para asimilarlo, pero ni siquiera le permitió explicar la situación, estuvo más que rota en ese tiempo, aún un poco más que cuando el Uchiha la dejo-yo lo lamento sensei- corrió a sus brazos, él simplemente se sorprendió- no me dejo explicarle, no esperaba su reacción, hace un tiempo usted… - se aferró más a su amarre.

-Lo sé, te prometí siempre estar ahí, no lo estuve, creo que no he cumplido muy bien mi trabajo - le seco unas lágrimas - anda Sakurita, no llores, no pasa nada, aquí estaré.

-Es que usted sensei es un baka- este se sorprendió y se separó un poco de ella para verla a los ojos- jamas estuve embarazada, ni lo estuve, ni lo estoy.

-Estás hablando en serio- ese tiempo se había tratado de mentalizar que su cerezo tendría un ser hermoso que era de un ser ajeno, pero al escuchar eso, su corazón dio un gran bueco- Yo pensé que…

-Eres un gran baka- se abrazaron fuertemente por unos minutos- además no me dejo hablar en ese momento, ni en otro instante.

-Lo sé, lo lamento, soy un tonto de lo peor y espero me perdones - suspiro, suspiro como jamas lo había hecho en su larga vida, sufrió de todo, pero eso que paso en los últimos meses eran cosas casi insuperables, así pensaba antes de escucharla - espera, si no era eso lo que me querías decir, entonces ¿que era?

La pelirosa rio, su profesor podía ser un ninja muy fuerte e inteligente en el campo de batalla, en las relaciones socio humanísticas apestaba - seria lo que menos importa, pero más vale que le diga antes de que salga otro inconveniente ¿no?- soltó una pequeña risa juguetona- no me case con Sasuke.

-¿Qué?- a Hatake casi se le caían los pantalones con todo y mascara de la impresión, decidió que no preguntaría, tal vez seguiría dolida por ese hecho, quería gritar, brincar, bailar pero no era el momento, tenía una oportunidad y la Hokage se la había dado, por eso se empeñaba tanto en juntarlos, porque así tenía que ser- lo lamento.

-Eres un baka Kakashi- rio- no te apures, ya lo he superado, realmente no vale la pena- se separaron y se quedaron hipnotizados, la mirada del otro los estaba atrayendo.

Sonó un horno que estaba a un lado de la puerta por la que salió Haruno, significaba que la comida estaba lista.

-Tienes hambre Sakurita- se levantó el ninja copy mientras se dirigía por un plato.

-Un poco- sonaron sus tripas- bueno se me olvido desayunar.

-De acuerdo sale un especial para Sakura chan - arqueo su ojo. Realmente estaba feliz, era algo que en raras ocasiones había sentido, pero si lograba conquistar a su dulce cerezo, estaba seguro que ese suceso se repetiría prácticamente toda su vida si la tenía a ella.

Soltó una carcajada la pelirosa- jamas te había escuchado decirle a alguien decirle chan sensei- *suena bien, me podría acostumbrar*- no es que me moleste, pero lo dijiste en el tono de Naruto - soltó otra carcajada.

-Bueno Sakurita chan, si tú quieres te puedo decir así - la combinación no era perfecta, pero tendría que enamorarla de alguna manera - pero con una condición.

-¿Cuál?- se cuestionó la pelirosa.

-Que de vez en cuando solo me digas Kakashi, hace mucho no eres mi alumna y actualmente trabajamos codo a codo, entonces somos el mismo rango, entiendo que te costará trabajo, pero si puedes hacer el esfuerzo-puso ojos de perrito.

-Lo intentare, siempre y cuando no vueltas a juntar el Sakurita con el chan por favor - se tocó el estómago que le dolía de tanto reír.

-Bah! Así no vale Sakurita chan- hizo puchero de niño- pero solo porque de mis alumnos, eres mi favorita, lo hare Sakura chan- le guiño un ojo- pero no le digas a Naruto- le dijo en forma de murmullo.

Haruno no escucho más de lo que le decía su maestro en su mente se repetía una y otra vez *Eres mi favorita* y en su mente podía recrear una y otra vez como le guiñaba un ojo.

Se le miró un fuerte sonrojo, Hatake estaba orgulloso, iba por buen camino, aunque podría ser un camino más largo de lo que aparentaba. Le dejo su plato adelanto y volteo a su izquierda, se encontraba una guitarra. Se acercó a ella, tenía una pequeña carta que decía ´aprovecha la oportunidad Hatake´, era la letra de Tsunade, guardo la carta y tomo la guitarra.

-Kakashi sensei…- se sorprendió – ¿saber tocar la guitarra?- Sabia que su profesor era un genio en muchas cosas, pero no podía creer que musicalmente también podría serlo.

-Aunque no lo creas si- sonrió con nostalgia, comenzaba a afinar su guitarra- tengo un amigo que me ayudo a componer la melodía de una composición que hice.

-¿Qué…?- estaba boquiabierta, no solo tocaba la guitarra, también podía llegar a escribir canciones, ese hombre era una verdadera joya en todos los aspectos.

-Sí, ¿quieres escucharla? – sonrió al recordar que eso había pasado 6 meses atrás, después de descubrir sus sentimientos por su alumna, tuvo suerte de que su amigo estuviera de gira en Japón, se vieron un día y su amigo continuo con sus conciertos – la escribí pensando en una chica verdaderamente especial – sonrió, no sabía si la pelirosa sabía a donde iba el peligris, pero de una manera poco usual y tímida para el Hatake, estaba a punto de declararse.

-Adelante sensei- tomo asiento enfrente de él, no podía creer que si quiera escuchara cantar a su sensei, estaba muy impactada.

Él verdaderamente estaba emocionado, ella quería verlo, trataría de hacer su mejor esfuerzo, tal vez de ahí dependiera que ellos estuvieran en una relación.

(ALTO: Antes de seguir con la historia encontré dos versiones en acústica para esta parte, si lo quieren poner a lo mejor entran en el ambiente, les dejo aquí las ligas, en lo personal me gusto más la 1, ojala les guste

watch?v=Ld_nGSDf2Mc watch?v=3ECi633kJrA y la historia continua después de esto)

Comenzó a tocar el primer acorde, temeroso de no recordar tan bien las notas. No se atrevió a levantar la mirada, sabía que si lo hacía antes de empezar la primer frase, no lograría declararse de esa manera.

Cómo quieres ser mi amiga si por ti daría la vida,

Levantó la vista encontrándose con su mirada, ambos estaban conectados.

Si confundo tu sonrisa por camelo si me miras.

Sakura no perdía detalle del como su profesor evitaba voltear a ver la guitarra para mantener la conexión en sus miradas.

Razón y piel, difícil mezcla, agua y sed, serio problema.

Ella no sabía para quien sería dedicada esa canción, pero realmente le estaba agradando la canción.

Cómo quieres ser mi amiga si por ti me perdería,
Por un momento aparento que el peligris le guiño un ojo, no sabía si era así, tenía cubierto el otro ojo, pero perfectamente reconoció ese gesto.

Si confundo tus caricias por camelo si me mimas.
Sakura detalla un poco más a su sensei, el cual se le alcanza apreciar un pequeño color carmín en sus mejillas.

Pasión y ley, difícil mezcla, agua y sed, serio problema…
Se le vio una pequeña señal de dolor al pronunciar la palabra ley, como si ese hecho le molestara.

Cuando uno tiene sed pero el agua no está cerca,
El mundo parecía no molestarlos, ellos estaban rodeados de esas notas musicales, llevándolos de nuevo a esa cascada, pero en esta ocasión rodeados de armonía.

Cuando uno quiere beber pero el agua no está cerca.
Se conectaron de manera magistral que parecía que parpadeaban al mismo tiempo, sin perder detalle el uno del otro.

Qué hacer, tú lo sabes, conservar la distancia, renunciar a lo natural, y dejar que el agua corra.
Sus pieles estaban frías, por la falta de cercanía del otro, necesitaban unirse para que sus pieles ardieran como lo hicieron en el momento de su primera fiebre, solo eso les quitaría el frio.

Cómo vas ser mi amiga cuando esta carta recibas,
Para el peligris no fue solo una canción que pudo vender, fue la canción que describía el sentimiento por la pelirosa, todo lo que se hallaba en su corazón, ese el que había negado entregar por miedo a lo que ahora estaba pasando con ese cerezo.

Un mensaje hay entre líneas,
Hatake decidió ponerse de pie, se le fue acercando lentamente a Haruno.

Cómo quieres ser mi amiga.
Le sonrió manteniendo una distancia de un metro.

Cuando uno tiene sed pero el agua no está cerca,
Se cansó de pensar en la felicidad de la pelirosa, esta vez también pensaría en su felicidad. Sería la de ambos.

Cuando uno quiere beber pero el agua no está cerca.

Se escuchó como termino de tocar el último acorde el peligris.

Bueno hasta aquí se queda el capítulo de hoy, ojala les haya gustado, realmente me tarde un buen rato, he tratado de que no se me vayan tanto los detalles xD

Ojala les haya gustado. Los seguiré leyendo y muchas gracias por los que apoyan la historia.

Y no olviden celebrar que al fin vimos la cara de Kakashi.

Para los que se pregunten como se llama la canción, se llama Agua y es de Jarabe de Palo, espero les haya gustado. Nada más, me despido.