Vaya… Como pasa el tiempo, creo que tiene bastante que no subo actualización, pero la universidad, que se me había mojado mi laptop, unos problemas familiares y eso. Además del fic que tengo en mente aún tengo planeado realizarlo, pero como me llevará más tiempo el hacer que tenga coherencia tardaré en sacarlo.

Por lo mientras, además de este fic, estoy realizando otro y tengo otros en mente. Trataré de ponerme ya las pilas y muchas gracias por seguir leyendo. Espero les guste y hay algo seguro, lo concluiré!

Narración: Hola

Diálogo: -Hola-

Pensamiento: *Hola*

Notas de autor: (Hola)

Saltos temporales

Cambio de escenario

Disfruten el capítulo…

La inclinó un poco, lo cual había provocado que sus rostros quedaran a centímetros, siendo tentados a romper esa barrera que tenían.

Comenzaron los aplausos de la gente que se había quedado impactada con el hermoso baile que tenían. Ambos agradecieron y el peligris la sacó de ese lugar sin soltar su amarre.

Sakura sentía que era un sueño…

Un sueño…

Ahora que lo pensaba, no recordaba haber despertado *No me digas que esto es un sueño, de pronto, todo se comenzó a tornar obscuro, a lo que Sakura despertó de golpe.

-Sólo fue un sueño- menciono triste, volteó a ver la hora y vio que parecía que la fiesta ya había comenzado- bien, ese sueño se hará realidad- decidida fue al baño, se tomó una ducha, la más rápida de su vida, en verdad estaba decidida, se vistió tal cual lo soñó, comió un emparedado y se terminó de arreglar.

Se trasladó tan rápido como pudo, tratando de no perder el estilo, iba dos horas tarde, pero sabía que las fiestas de Ino llegaban a durar mucho más que eso, aun tenia oportunidad de que realmente pasaran cosas con el Hatake, además, él jamás había sido la persona más puntual.

Mientras tanto, en la fiesta de Ino

-Oye Kakashi- saludó el castaño al peligris.

A lo que despego la vista de la puerta sólo para ver a Yamato- Mmm eres tú- se hizo el desinteresado y volteo a ver la pista de baile.

-Sí, soy yo, uno de tus mejores amigos por cierto- puso cara de perrito regañado.

-Sabes a lo que me refiero- soltó un gran suspiro- lo siento.

El peligris no era de aquellos que tomaban esas bromas de manera tan enserio, pero parecía que el estar esperando a la pelirosa le tomaba toda su atención- ya se tardó, no lo crees- se sentó a su lado.

-Sí, talvez no quiso asistir- se había tomado el tiempo de seguir a Sakura y conseguir una corbata de los colores que ella había comprado el vestido, sabía que se veía ridículo con una mochila, pero tenía que ocultar todo lo que traía, se mantuvo alejado de todo el ambiente para poderse poner su corbata y su pañuelo acorde al color que tuviera la pelirosa en cuanto esta cruzara por la puerta- creo que tengo que ir a preparar el entrenamiento de la próxima semana.

Su amigo se sentía muy mal, pocas veces eran aquellas en las que el poseedor del Sharingan llegaba temprano *ahora que lo pienso, nunca lo he visto ser puntual, mucho menos el portar tan bien el traje como ese día, normalmente no se tomaba ese tipo de eventos con tanta seriedad –venga Sempai- le coloco su mano en el hombro de su amigo – deberías de darle un poco más de tiempo.

El peligris volteo a ver su reloj- sabes que ella es muy puntual Yamato- el castaño se sorprendió, en verdad se sentía terrible, su amigo jamas respeto su nombre de pila, por lo que era raro escucharlo decir esa clase se cosas- tengo que irme.

Sabía que no podía decirle nada que lo detuviera, por lo que solo dejo que su amigo comenzara a dar pasos a la puerta.

A mitad de su camino comenzó una tonada muy particular.

Amiga déjame decirte todo lo que siento

Vaya que era una locura el haberse enamorado de su alumna.

Que yo no puedo más vivir con este amor secreto.

Salió de la fiesta, suspiró, miro hacia el cielo, habia una luna hermosa, decidió el ir a dar unas vueltas al parque.

Amiga muero sin tener el beso de tu boca soñando el roce de tu piel amor

Amiga yo le siento celos hasta el propio viento conmigo es un amor voraz que crece como el fuego.

Sakura iba dando una vuelta en la esquina, del lado opuesto por donde se había ido el Hatake.

Si creo que antes de nacer te estaba amando y ahora tengo que morir de sed

Había llegado la pelirosa a la fiesta, volteo a la dirección opuesta por la que había llegado, pero no se veía nadie.

Que locura enamorarme yo de ti

*Esa es la canción que bailamos Kakashi sensei y yo en mi sueño, entró de inmediato, lo trató de buscar por todas partes.

Que locura fue fijarme justo en ti

Lo trató de buscar hasta que termino la canción, *después de todo* sintió un gran dolor en el lado izquierdo de su pecho * sólo fue un sueño* soltó una pequeña lagrima.

-Hola frente de…- se quedó callada la rubia al notar la tristeza que tenía Sakura en su rostro- ¿te encuentras bien?

Más allá de todo lo que sentía por el peligris, no podía permitir arruinarle la fiesta a su amiga, se tragó toda esa tristeza- sí, es que me dio mucha tristeza el haber llegado tan tarde a la fiesta de mi mejor amiga, es sólo eso- su amiga sabía que se trataba de algo más, pero si ella no estaba lista para decirle en ese momento, ella lo entendía.

-No te preocupes, lo bueno está por comenzar, debemos de celebrar, mira que la década de los veintes se van muy rápido, ven- tomo a su amiga del brazo- vamos con las chicas.

Sabía que llegó casi tres horas tarde, pero su profesor tampoco era el hombre más puntual, así que esperaría a que pasaran un poco más de tiempo, trataría de disfrutar con sus amigas.

Dos horas después

Bien, una cosa era llegar tarde y otra es demorarse cinco horas para llegar a una fiesta *es un hecho que no llegará, pero sabía que si quería tomar la iniciativa, tendría que buscarlo. Así que fue con paso decidido a donde se encontraba uno de sus mejores amigos.

-Hola Sakura- brincó entusiasmado el pupilo más cejudo de todo Konoha.

-Hola- se detuvo de repente.

-Que tal la llama de la juventud- Pregunto el hombre mayor de mayas verdes.

- Etto… bien- realmente le extrañaba que Tenzo se juntara con ellos- solo vine a preguntarle algo a Yamato sensei.

-Ya veo, si ese es el caso- volteó- Yamato, debes atender a tu alumna, ya que Kakashi no está aquí.

El mencionado se acercó lo más rápido posible- gracias Sakura, en verdad te debo una- la mencionada se extrañó- ah es que iba de regreso del baño y me intersectaron, es un alivio tener tan buenos alumnos como tú- suspiro de alivio que sintió- pero dime, que necesitas.

Ella se sentía muy rara por la situación que estaba ocurriendo con los mayores.

Pero eso no simplificaba su tarea de preguntarle donde se encontraba su recién descubierto amor, *¡demonios! No había pensado en una razón por la cual preguntar por Kakashi sensei* se sonrojo de pensar solo en él. Sacudió la cabeza.

El castaño se pudo percatar por donde podía ir la cosa, así que le daría una pequeña ayuda- dime ¿no te encontraste con el Sempai en camino hacia acá?- sabía que no, porque de ser así, él se encontraría ahí, obligado por su alumna.

La pelirosa se sorprendió al sacar a su profesor en la conversación *Sera que él sabrá que… no lo creo… porque eso implicaría que Kakashi sensei o sabría… o no…* desecho todos sus pensamientos, ya que si no, realmente se daría cuenta de lo que sentía por su amigo- no, yo creo que es el colmo- fingió cara de molestia- no ir a la fiesta que hace rato acordamos en venir- *acordamos en venir, suena lindo considerando que la frase junta a Kakashi y a mi* soltó un pequeño suspiro *en que estás pensando, concéntrate*.

-Es que él sí vino- Haruno se sorprendió- solo que se fue hace como dos horas aproximadamente.

-¿De verdad?- *entonces realmente pudo haber pasado, pero por no haber llegado a tiempo* y de nuevo apareció su pesar.

-Sí, se fue con la excusa de que tenía que preparar el entrenamiento de la próxima semana- suspiro *si tan solo supiera el Sempai que estas preguntando por el* - talvez se sentía cansado, han sido meses difíciles para él.

-Sí, con todo lo de su misión y eso- se sonrojo al recordar la manera de encontrarlo- bueno, yo solo quería preguntarle si el día de mañana habrá entrenamiento.

-Ah era eso- soltó una pequeña sonrisa, siempre tuvo sus sospechas que ella sentía algo más por su amigo, pero por respeto a la privacidad de ambos, él no podía intervenir- no, recuerda que habíamos platicado de ello el día de hoy antes de comenzar el entrenamiento.

-Ah es cierto- si bien, sabía que no tendrían entrenamiento, era mejor que creyera que se distrajo a estar enamorada de su amigo- bueno, muchas gracias Yamato sensei.

-Sí, no hay de que, oye y si lo ves- sonrió- deberías besarlo- soltó una carcajada al ver su reacción.

-¿¡¿¡QUÉ!?!? –se sonrojo de una sobre manera, tenía que esconder su sorpresa, pero le tomo desprevenida.

-Es solo una broma, salúdalo por mí.

La pelirosa solo fue a la barra de manera inmediata por una margarita.

-Oye Yamato, aún no hemos terminado de platicar- decía Gai con una mano haciéndole referencia a que se acercara *Demonios, creí que ya me había salvado de ellos*.

Termino de darle su último trago a su bebida, el chiste del castaño le podría dar pistas con lo que estaba pasando *entonces él si vino* se lamentó el haberse quedado dormida *de ser así, no debo perder más mi tiempo* se puso de pie *tendré que irle a buscar* volteo a ver un reloj que indicaba que era la una de la mañana *aunque dudo encontrarlo despierto, debo de planear como lograr algo, si no, me ocurrirá algo semejante que hace rato*.

Salió de la fiesta y se dirigió al parque, iba viendo el suelo, pensando en lo que podría hacer para conquistarle. Esa era su decisión, poder llegar a formar algo con Kakashi.

Se sentó en un banco, aun mirando al suelo.

Sonrió al recordar su viaje en el barco después de la cuarta guerra, la inocencia con la que se sentó en su pierna, todo ese tiempo que pasó, no había recordado ese momento en particular, *unos minutos después se levantó de una manera inusual y se preocupó porque yo me sentara* se quedó pensando, *pero pareciera que la actitud de Kakashi cambió hacia mi después de ese incidente, levanto la mirada * no me quiero hacer de ilusiones, pero eso podrían ser buenas noticias*.

Se levantó con paso decidido a su casa del peligris, realmente las palabras eran las que iban a sobrar en el momento adecuado.

En el momento de que llegó a la salida, quedo impactada, lo deslumbro ahí parado, recargado en un poste de luz, con su traje, *es mucho mejor que en mi sueño, tal cual como en su sueño, parecían estar coordinados.

Sonrió, había pasado dos horas recostado en un árbol pensando en un movimiento que pudiera hacer con su amada alumna, cuando cambio de postura, para poder sentarse, observó a la pelirosa entrar mientras miraba al suelo, se arregló su traje, se acomodó la corbata y acomodo su pañuelo en el bolsillo, bajó, sacó algo de su mochila y lo oculto en su pantalón, se recargó en el poste de tal forma que ocultara el regalo.

Con media sonrisa debajo de la máscara le dijo- buena madrugada señorita- comenzó a caminar hacia ella- es una hora inusual para que una mujer tan bella como usted este aquí sola- *si voy a arriesgarme, lo hare de la mejor manera posible*.

Ella quedó impactada *no sé si sea el alcohol que me está haciendo escuchar cosas, que me haga alucinar o peor, aún sigo dormida… si, ha de ser eso* cerro de manera brusca los ojos esperando despertar.

Hatake estaba muy divertido con los gestos que estaba haciendo, aprovechó la oportunidad y se bajó la máscara *aún si me rechaza, olvidare por un segundo ser un caballero para hacer esto*.

Repentinamente se acercó a sus labios, *estos hermosos labios que tantas ansias me han provocado, quedando a solo un centímetro, la pelirosa aun con los ojos cerrados- Sakura- ella abrió los ojos encontrándose con su mirada, sin que ella pudiera reaccionar- te amo- termino de acortar la distancia, con una mano tomó su cintura, de cierta manera aferrándose a ella y la otra acariciando su mejilla.

No sabía en qué clase de sueño se encontraba, pero aprovecharía la situación, paso sus brazos a través del torso del peligris para poder abrazarlo y profundizar el beso.

El peligris sintió un escalofrío al sentir las manos de la pelirosa recorrer su cuerpo de manera tan suave, delicada, era mucho mejor de lo que ambos podían imaginar.

Pasaron unos minutos de esa manera, hasta que se les acabo el aliento, Haruno seguía con los ojos cerrados, con miedo a que fuera otra broma de su mente, cuando los abrió, se encontró con el peligris recargado en una rodilla.

-Sabes que soy el peor con las palabras, pero tengo que decirte que te amo y que no sería el momento adecuado de pedir matrimonio debido a que no hemos tenido un noviazgo- se rió- por no mencionar que no sé si tan si quiera te gusto, pero quiero que sepas que eres el amor de mi vida y que obtengas este anillo que representa una pequeña parte de todo el amor que te tengo, una pequeña representación de mí, para tener el simple honor de estar cerca de ti en todo momento, aunque sea de manera representativa.

La ojijade no lo podía creer, *él, él se me está declarando*. Su impacto de la declaración fue tan grande que no fue consciente de que no llevaba la máscara. Se llevó las manos a la cara.

Pasaron unos minutos- bueno, al menos sé que lo intente- con un poco de decepción de la nula respuesta de la pelirosa, se puso de pie y antes de que pudiera subirse la máscara, su alumna lo abrazó y rápidamente lo volvió a besar.

Lo que tomó al portador del Sharingan desprevenido *esto significara un si… o que soy un buen besador… bueno, por ahora disfrutare de esto*

Aun quedando cerca, juntaron sus frentes- Hatake Kakashi- rió para sí misma, jamas lo había llamado de esa manera- acepto ser tu novia antes de ser tu prometida- él era un hombre que pocas veces había llorado, pero en ese momento tenía ganas de hacerlo por la felicidad que emanaba, un brillo especial se formó en su mirada bicolor.

-Sakura Haruno- le dio un pequeño beso- haz echo a este pobre diablo, el hombre más feliz- se volvieron a besar.

Pasaron un tiempo dando pequeños y largo besos.

-Oye Kakashi sensei- se sintió rara.

-Dime solo Kakashi- rio, se acercó a su oreja- aun te puedo enseñar MUCHAS cosas, pero solo cuando llegue el momento. A lo que solo se sonrojó, bajo la mirada y vio sus labios, lo que provocó que se diera una pequeña mordida al labio inferior- si deseas, puedes besarlos cuando quieras- volvió a reírse.

Se sonrojó mucho más, pero se balanceo a volverlo a besar, tomando ahora al peligris por sorpresa- pero no era lo que iba a hacer- subió su mano hasta llegar a su mejilla dándole una pequeña caricia, a lo que el hijo de Sakumo sólo cerro los ojos para poder disfrutar su movimiento gentil. *vaya hombre* -quería preguntar algo.

El Hatake abrió los ojos, teniendo en cuenta que si se concentraba más en su caricia, tendría un pequeño/gran problema- adelante- ahora él quien acariciaba su mejilla de ella.

-Porque si eres tan guapo- bajo la mirada para poder ocultar su pena- ocultas tu rostro.

-Ah eso- se rasco la nuca, veras es una pequeña historia que te contare, pero debemos de ir en camino a tu casa- miró su reloj y se sorprendió al observar que eran las tres de la mañana.

Se subió la máscara para poder ocultar el rostro al resto de la población- se desabrochó los botones de su saco y se lo colocó en sus hombros- hace un poco de frío.

-Etto gracias- bajo la mirada y agradeció que los chinos le cubrieran un poco las mejillas.

Dio un paso en falso a lo que el peligris pudo agarrarla, sin considerar que la estaba tomando de la pompa de forma descarada.

-Te encuentras bien- le ayudo a pararse por si sola.

-Si- volteo hacia abajo- perfecto- suspiro- se rompió un tacón.

Acto seguido la cargo- segura que no estamos comprometidos- a lo que ella se sonrojo a lo más posible- digo, este pobre viejo de pelo gris no se ha casado.

-No eres viejo- le planto un pequeño beso en la mejilla, a lo que sólo sonrió por acto tan inocente.

Le contó la historia de su papá camino a la casa de la muchacha y la razón por la que decidió en su tiempo portar la máscara- en la actualidad, no es que me de vergüenza, simplemente es una manera de rendirle tributo- miró hacia el cielo.

-Sé que tuvo al mejor hijo y estoy segura de que él entendió la presión que te dejo y la acción que tomaste- se quedaron viendo a los ojos y el peligris continuó el camino.

Se detuvo- oye me gustaría que vivieras en mi casa- le sorprendió con el repentino comentario -para poder verte aún más tiempo- suspiro- en fin.

-Podría mudarme- bajo la vista, ahora el sorprendido era él- pero por hoy, puedes quedarte en mi casa, si quieres.

Estaba perplejo, lo había dicho como un comentario cualquiera- Saku, claro que te puedes mudar en el momento en el que gustes, pero debemos llevar la relación con calma, para que pueda durar una vida, eres mi felicidad, pero quiero hacer las cosas bien y es por ello que debemos hacer esto de manera cuidadosa- le depositó un pequeño beso en su cachete- te prometo que vendré mañana, tú dime la hora y estaré aquí.

-Bueno, tienes razón, te parece a las 9:30 para que podamos almorzar juntos- *él y yo… solo nosotros… en verdad espero que no sea un sueño ni una broma de mal gusto*.

-Perfecto, aquí estaré a esa hora.

-Aunque tal vez para ti sean las 12, pero te esperaré- sonrió, sabía que él era una de las personas más impuntuales, pero tuvo varios años para acostumbrarse.

-Ya veremos pequeña princesa- le dio un beso en la mejilla. No lo podía creer que todo eso fuera real, tenía planeado ir a la fiesta, tomar unos tragos y tal vez bailar una canción con ella, pero en definitiva fue mucho mejor el haberse salido de la fiesta.

-Entonces creo que me quedo aquí- comentó con un poco de tristeza.

-Sí, sólo que debes darme tus llaves- dijo el peligris con un tono pervertido.

-¿Qué…?- *digo, no es que no tuviera ganas desde que lo vi en la cueva, pero después del discurso del tiempo…*

-Sí, recuerda que tu tacón está roto, así que te llevare a la cama- *y además te voy a ayudar a entrar, digo…*

-Ahhh…- *Era solo eso*. Sacó el objeto de su bolso y se lo entregó.

Entro con mucho cuidado de no golpearle ninguna parte del cuerpo con el marco de la puerta, parecía que era una muñeca delicada que con cualquier rose se quebraría.

El peligris había tenido la oportunidad de estar un par de ocasiones en su casa, por unas fiestas que ella había organizado, incluso en alguna ocasión le prepararon una fiesta sorpresa ahí por su cumpleaños, pero jamas tuvo la oportunidad de entrar a su alcoba, así que lo aprovecharía.

Entraron a su habitación, era increíble el entrar ahí, el mural principal (el de la cama) tenía pintado un paisaje con algunos brotes de flores de cerezo, mientras que el resto tenía en la parte inferior un tinte rosa pastel, y en la parte superior de color blanco, un tocador con unos cosméticos, perfume; un ropero con un espejo ovalado a su costado; un escritorio con un librero casi repleto; un pequeño mueble, con unas fotos en parte de encima, una foto con sus padres, ellos había fallecido en la cuarta guerra ninja, ella realmente necesito apoyo y él fue parte de las personas que se refujio después de ese hecho, junto con Tsunade, Ino y por su puesto, Naruto, el gran "novio ejemplar que amaba a Hinata.

Otra que era del antiguo equipo 7, cuando aun eran unas crías, y la misma foto que el siempre portaba y disimulaba el amor por la pelirosa y un pequeño porta retrato en su cama. No se podía distinguir de quien o que era la foto.

Prosiguió a recostar a la pelirosa delicadamente, acto seguido tomó la foto sin darle una pista a la pelirosa.

Esta se sonrojó al recordar que la foto estaba en su cama, se trataba de una sesión de fotos suyas con su sensei, un día en la feria, a la semana después de su viaje en el barco, ella lo invitó con todos los chicos de su generación, después de lo que habían vivido en el viaje una semana atrás, él no estaba tan decidido, pero ella lo convenció con su sonrisa, esa sonrisa que después se convertiría en su martirio y su felicidad.

Ino los había obligado a meterse en una cabina fotográfica después de que ella entrará con Sai para unas fotos 'amistosas', ellos aceptaron porque se habían convertido en seres muy cercanos.

Fotos las cuales no sólo se quedó Haruno, si no que también las había enmarcado y puesto encima de su cama.

-Me preguntaba que habías hecho con estas fotos- sonrió pícaramente- me satisface mucho que estás haciendo un buen uso de ellas- le insinuó.

A lo que ella le respondió con un mayor sonrojo y desvío de mirada.

-Bueno, será mejor que me vaya- mencionó mientras colocaba la foto en el tocador.

-No te vayas- lo jaló y el portador del Sharingan quedó casi recostado encima de ella.

-No es como si esto me molestara, pero…- fue interrumpido por un beso de su ahora novia encima de la máscara, a lo que él decidió acortar la distancia y quitar ese pedazo de tela que interferia entre ellos.

Llevaban minutos sin separarse y ambos sentían que les comenzaba a faltar la respiración, además de que el peliplata sentía que no debía estar un minuto más sobre ella, sino, la gran kakashicondria haría su espectacular audición y no era el momento, al menos no para Sakura, él debía esperarla.

-Se recostó a su lado- perdón- trató de recuperar el aliento – pero sería inapropiado pasar un segundo más así.

La pelirosa trago hueso al recordar el día que ella lo encontró- no entiendo la razón 'sensei' – dijo con un toque de picardía e inocencia.

Él sabía perfectamente que ella conocía de qué estaba hablando -mmm.

-Kakashi…- le mencionó sin voltear lo a ver.

-si...?- estaba intrigado, usualmente ella volteaba a ver a las personas cuando iba a decir algo importante, pero ahora hasta mostraba cierta inseguridad.

- Recuerda el día de la cueva- se sonrojó un poco.

- Ajá…- *que si no lo recuerdo, casi me atrapas con las manos en la masa,aunque no me hubiera molestado, para que vieras un poco de lo que provocas en mi…*

-Bueno, recuerda que me viste cuando estabas recostado leyendo tu icha icha…- se sonrojó más.

Tragó hueso 'que me viste cuando…' * eso quiere decir que…*

-De hecho llegué antes, cuando- lo volteó a ver a los ojos con su cara tan roja como un tomate- cuando se estaba masturbando.

Estaba muy impactado, no era común que él bajará la guardia, pero al tener la necesidad de recordar a su niña se descuidó, tanto que jamás pensó en que ella hubiera llegado antes… * pero eso quiere decir que se quedó mirando…* sonrió pícaramente -vaya – aumentó su sonrisa- quien diría que la gran Sakura Haruno se quedará visualizando como se manoseada su pervertido profesor.

Ella sólo desvío la mirada, le dio un pequeño golpe en su hombro y trató de disimular (lo que era inútil) su gran sonrojo.

-Y dime- estaba muy atento al espectáculo que estaba mirando- te gustó lo que viste?

-Claro que…- se percató que lo estaba admitiendo sin un poco de disimulo- es algo que no me molesto ver- y trato de cubrir aquellas mejillas rojas con su pelo.

-bueno- sonrió, jamás había esperado eso, pero ya que andaba con esas confesiones, él daría la suya- debo de admitir que- la miró a los ojos, le acarició su brazo y rozó 'accidentalmente' su pecho- a mi también me encantaba verte cada que tenías calor y en lugar de ir por el helado, también te masturbabas.

Y bueno hasta aquí el capítulo de hoy. Debo de disculparme, no esperaba tardarme tanto en actualizar, pero con eso de que en las últimas vacaciones se me mojó la laptop, fue un relajo.

Quedan pocos capítulos, tal vez dos, ya los escribiré pronto, no sé preocupen.

Estoy trabajando en otros dos fic's que tengo en mente, uno que me comprometí en escribir con el grupo de Facebook KakaSaku Spanish y otro que será un one-shot, de hecho puede que antes del próximo capítulo saque primero el one shot…

Y eso se debe a que me sentí un poco atorada con lo que sigue en la historia y para despejar la mente, comencé el otro.

En fin, me despido, espero les haya gustado y siempre pueden estar seguros que volveré.

En este año xD