Advertencia mi perversión subió un 100 % en este capítulo.
Disfruten ( ͡° ͜ʖ ͡°)
Enojarse es más fácil Capitulo 4
Esto será sorpresa?
* Así se siente ser madre soltera?
Se había levantado temprano en la mañana, cuando intento sentarse sobre la cama se encontró con un pequeño Hinata abrazándole con ternura.
Sonrió al recordar lo amoroso que era el pelinaranja con él, quiso volver a dormir con su pequeño "hijo" pero al percatarse de la hora salto de la cama e intento despertar alterado a Hinata.
- Oye Hinata, despierta estamos atrasados - movió un poco el cuerpo del pequeño.
- Suga-san solo 5 minutos más, no mejor 20 - sonrió adormilado cubriéndose por completo con la manta.
Suga se cruzó de brazos frunciendo el ceño, estaba perdiendo demasiado tiempo si no se apresuraban tal vez no alcanzarían el transporte.
- Espero que Kageyama-kun no se sienta muy solo por las noches - esto activo todos los sentidos del pelinaranja despertándose casi seguido de haber dicho aquello.
Recogieron todo lo necesario para el campamento; camisetas, chaquetas, pantalones, ropa interior, abrigos, etc.
Luego para ahorrase tiempo se ducharon juntos (Suga ayudo a Hinata a lavarse la espalda y el pelo). No era la primera vez que lo hacían, para ellos era normal ese tipo de cosas.
- Los pezones de Suga-san son rosaditos e hinchaditos - ese comentario tan vulgar hizo que el peligris cubriera su pecho mientras se sonrojaba.
- Oye, no mires ahí - se volteó de espaldas siguiendo en labor de lavar muy bien su cuerpo.
- Además tienes caderas anchas, hasta más anchas que las mías - hizo un puchero.
- No te fijes en esas cosas - volvió a mirar a Hinata, este estaba en una fase de depresión extraña mientras toqueteaba su esbelto cuerpo - Hinata no te preocupes por tu cuerpo el apenas se está desarrollando, además lo de aquí es lo que cuenta - toco el pecho del pelinaranja mientras le dedicaba una sonrisa.
Luego de su pequeña charla en el baño (y de que Hinata lo haya estado observando con emoción todo el rato), se dirigieron a la habitación para vestirse.
- Es extraño que nos dejen vestir ropa informal para este tipo de cosas - se subió los pantalones mientras se inclinaba hacia el armario buscando una camiseta de su gusto.
- El profesor dijo algo como que era un campamento completo y haríamos varias actividades además de entrenar - detuvo su misión de ponerse los zapatos - Ahora que lo recuerdo dijo que compartiríamos bus con otro instituto - se sentó sobre la cama.
- Solo estaban disponibles los buses grandes, así que se decidió compartir con otro instituto - este seguía inclinado en el armario, pero esta vez buscaba calcetines y zapatos.
- Ojalá no nos toque con el Shiratorizawa - tembló un poco al imaginarse tener que compartir espacio con ellos, después de que perdieron han estado súper rencorosos.
...
Corrieron lo más rápido que pudieron para no llegar tarde, habían acordado estar frente al instituto a las 7:45 y ya eran las 8:03, seguro Daichi se enojaría bastante.
Llegaron apenas con un poco de aire en los pulmones, respiraban agotados y sus ropas estaban mal arregladas. Aunque sea el transporte estaba ahí y afuera los esperaba el capitán con cara de molestia.
Después de que le reclamaran por un millón de cosas, subieron al bus y se pusieron en marcha, Hinata si o si tuvo que sentarse con Tanaka, ya que Ennoshita estaba sentado con Kageyama (bastante extraño a su parecer) y Suga fue obligado por el Capitán a sentarse a su lado ya que seguía preocupado por lo de la última vez.
* Estoy seguro que ni siquiera sientes algo por mí.
Lo maldecía con la mirada (realmente no, estaba babeando por el) su cuerpo se sentía tenso al tener que respirar en el mismo espacio que él, que repentinamente sus hombros chocasen y le mirara para sonreiré.
* Tonto...
Hizo un puchero y volteó la vista hacia la ventana mientras se sostenía ambas manos, estaba temblando demasiado. Volvió a mirar a Daichi y sus miradas se encontraron, Suga se encogió un poco pero aun así él ya lo había notado.
No se esperó que este le tirara suavemente del brazo y tomara su mano dándole pequeños apretones. El peligris ni siquiera puedo mirarle, se había sonrojado hasta las orejas, aunque dudo por un momento decidió dejarse llevar.
Se repente el bus se volvió a detener.
* No me digas que...
- Tobio-chan! - esa vos infantil no se podría confundir nunca - Buenos días! - se le vio entrar "emocionado" mientras estaba sostenido de manos con uno de sus compañeros.
- EL GRAN REY! - grito Hinata desde atrás, mientras se levantaba de su asiento.
- OIKAWA-SAN! - otro grito de parte de Kageyama.
- Chibi-chan también está aquí - se pudo ver como se acercaba al pelinaranja y le revolvía el pelo.
- Oikawa déjate de estupideces y siéntate lo tomo del cuello de la camiseta y lo dirigió a un lugar apartado para los dos.
- Iwa-chan ya está celoso - instintivamente recibió un golpe.
- No digas estupideces - cruzo los brazos.
- Iwa-chan no quedo conforme con lo de esta mañana? Quieres hacerlo cuando lleguemos? - acerco coquetamente su cuerpo al del moreno dejando ver un poco de piel debajo de su camiseta.
Se escuchó fuertemente el golpe hasta los asientos de delante.
Suga volvió a mirar a los otros, podía ver como aquel chico salvaje de la última vez, miraba con odio a todos a su alrededor, aunque sus ojos no eran tontos, pudo percatarse que este iba de manos con un chico alto de pelo castaño con apariencia infantil (no era este el que le había gritado el día que se enfrentaron con ellos).
* Que cosas...
Suspiro al mismo tiempo que cerraba los ojos y se dejaba llevar por el sueño.
- Asahi-san, porque no quiere de mi desayuno? - le tiraba del brazo insistentemente.
* Nunca quiere de lo que preparo.
- Estoy bien Nishinoya, gracias - siempre decía lo mismo.
Haber tomado cursos de cocina con su madre los domingos tendría que haberle servido de algo, su madre no era dueña de un pequeño restaurante en vano.
Al darse cuenta que Asahi no comía adecuadamente su almuerzo, decidió por cuenta propia prepararle el almuerzo todos los días y así hasta ahora. Empezó a prepararle el almuerzo desde que profundizaron su relación como compañeros el año pasado, el pequeño solía decir que si la estrella no está el libero se sentiría muy triste.
Pero últimamente no había querido recibir ninguno de los asombrosos almuerzos de Noya, teniendo que dárselo a Hinata o comérselo todo el.
- Asahi-san, no tiene excusa para no comer, así que abre - como los palillos e intento hacer comer a la fuerza al grandote.
Y si, lo hizo comer y no solo eso también le hizo comer tres raciones más de aquel desayuno delicado. Luego de esto se encargó de darle agua y dejarlo descansar.
*Así está mejor
Sonrió mientras apoyaba y movía los brazos se del castaño para poder dormir cómodamente sobre sus piernas.
- N-Nishinoya e-esto e-es... - balbuceo nervioso mientras intentaba quitarse al libero de encima.
- Asahi-san es muy cómodo, déjame dormir un rato así - se movió un poco para acomodarse – Asahi-san es el mejor - balbuceo quedándose dormido casi al instante.
* Que es este sentimiento de calma?
-Iwa-chan tu cara mientras duermes es bastante graciosa - apunto la cara adormilada de Iwaizumi mientras se carcajeaba fuertemente.
El moreno frunció el ceño con molestia y lo golpeo en la cabeza para callarle, era realmente molesto que fuera tan inmaduro.
* D-duele...
Mientras el castaño se quejaba y frotaba donde había recibido el golpe, Hajime le tiro del pelo levantando su cara para darle un pequeño y corto beso.
- Iwa-chan ya tiene ganas? - ahí volvían sus infantiles burlas.
- Ya cállate imbécil - un ligero sonrojo se hizo evidente en sus mejillas.
- Puede que paren el bus en unas horas para comprar de comer e ir al baño, quieres aprovechar? - su mirada coqueta ponía de nervios a Iwaizumi, de donde sacaba tanta energía para querer hacerlo a toda hora, no lo habían hecho ya en la mañana?
- Ve hacerlo tú solo - desvío la mirada hacia la ventana.
Este hizo un puchero y se encogió de piernas mientras las abrazaba, tan difícil era volverlo a hacer unas 8 veces más con él.
* Iwa-chan...
Le miro, este dormitaba torpemente sobre el cristal de la ventana estaba muerto de sueño aunque esto era más por culpa de él, lo habían hecho ayer al llegar del entrenamiento y también en la mañana.
Sabía que si no iba a su casa se quedaría dormido, aunque esto era más una excusa para verle.
Su madre siempre le dejaba entrar fácilmente ya que le quería como a su propio hijo, tanto tiempo juntos eran como familia.
Subió las escaleras silenciosamente mientras llevaba el desayuno del moreno hacia su habitación, abrió la puerta sin hacer ningún tipo de ruido y dejo la bandeja con el desayuno de una mesita cercana a la cama.
- Iwa-chan, buenos días - no hubo respuesta alguna - Te traje el desayuno - seguía sin responder.
Empezó a agitarle un poco, aunque tenía algo de miedo que este se levantara de mal humor pero que mejor forma de levantar a Iwa-chan que molestándolo.
Se abalanzo encima de este y coquetamente se adentró en la manta evitando despertarlo, lamió sus propios labios y metió sus manos dentro del pantalón de Iwaizumi para tocarle.
Rápidamente le tiraron del brazo y se abalanzaron sobre el dejándolo de espaldas contra la cama.
- Que tratas de hacer tan temprano idiota? - estaba claramente molesto, en cualquier momento le golpearía.
- Iwa-chan no se despertaba y yo... Bueno -se rascaba la cabeza mientras ponía esa típica cara de tonto.
Escucho suspirar a Hajime mientras este se levantaba aunque esto le fue impedido.
- Iwa-chan - dijo en voz coqueta mientras lo abrazaba por la cadera evitando que se levantase - Quiero… - acerco su cara a la su espalda empezando a frotarla contra aquella.
- Idiota lo hicimos ayer, si tanto quieres hacerlo hazlo tú solo - volvió a intentar levantarse.
Oikawa volvió a tirar de él haciendo que se sentase sobre la cama, sin perder tiempo se sentó sobre las piernas del moreno.
- Y que harás con esto? - aquí volvía su tono coqueto descarado, apuntaba a la naciente erección de Iwa-chan.
- Eres un imbécil sabias? - le tiro del pelo acercándolo a él.
- Iwa-chan es el mejor - sus labios rozaron lentamente los del otro y así hasta que profundizaron el beso.
- I-idiota... Mm... Mama esta abajo - dijo intentando quitarse de encima a Toru.
- Ella se iba a trabajar justo cuando llegue, así que... - estiro sus labios hacia Iwaizumi mientras intentaba acercarse, aunque este volvió a apartarle.
- Tenemos que estar a las 7:50 frente al instituto, recuerdas? - tenía una mano sobre la cara del castaño, este pataleaba y movía los brazos intentando volverse a aferrar a él.
- Son las 6 de la mañana, además solo será unos instantes - lloriqueaba de forma estúpida, aunque eso no evito que su mente pervertida se pusiera en marcha empezando a lamer los dedos de este.
- No vale la pena que diga algo, tu siempre tienes lo que quieres - le tiro hacia la cama - Esta vez no te iras sin sufrir las consecuencias - mordió el cuello de Oikawa haciéndole temblar un poco.
Este devoraba hambriento aquel lugar sin compasión alguna dejando algo rojos aquellos lugares donde su lengua pasaba.
El castaño alzo su camiseta para que este prosiguiera con su pecho, primero empezó haciendo círculos en aquellos pezones rosados claramente erectos, luego aproximo su boca a uno de ellos volviendo a su labor de comerse a Oikawa.
- Agh... Ah - gemía mientras sostenía la de este cabeza para mantener el contacto.
Luego de morderlo por todos lados y dejar casi rojos sus pezones, desabrocho el pantalón del castaño y los quito junto con su ropa interior tirándolo por algún lugar de la habitación.
- Idiota levanta tu trasero - Oikawa obedeció subiendo su trasero mientras apoyaba su cara sobre una almohada.
Sintió como las manos de su amado le tocaban masturbándole lentamente mientras jugueteaba con su entrada haciendo pequeño círculos.
Esos movimientos se hicieron cada vez más constantes, no tardo en sentir algo húmedo lamerle aquella zona. Iwaizumi degustaba aquel lugar como fruto de dioses adentrando su lengua y lubricando ese apetitoso lugar.
- I-Iwa-chan d-déjame hacerlo t-también - dijo tartamudeando, Hajime recostó su cuerpo para dejarle libre acceso a su miembro.
No pudo evitar gemir un poco al ver aquella cosa que tanto le gustaba, demonios era enorme! A duras penas ponía entrarla completa en su boca.
Por más que intentara chupar constantemente el miembro de Iwa-chan le era imposible, este se aprovechaba de su debilidad en aquella zona introduciendo sus dedos húmedos y cubiertos de su propio semen.
- I-Iwa... Y-yo... AAHH! - se había vuelto a correr sobre su mano.
No pudo seguir más, estaba cubierto de baba y algo de semen mientras lagrimeaba un poco. Le volteo posicionándose entre sus piernas.
- Voy a meterlo - su voz extasiada le hizo tragar grueso, ya sabía lo que venía.
Respiro profundo, aunque le gustase tanto tenerlo dentro de él, siempre le recordaba a su primera vez, fue tan doloroso, por más que dilataron aquella zona tardaron hasta para entrar la puntita (porque Iwa-chan tuvo que ser superdotado en ese lugar también).
Mientras pensaba todo lo estúpido que fue aquel momento sintió algo rozar su entrada.
- Oye presta atención - de una estocada entro casi a la mitad en él, un gran gemido salió de la boca de Toru - Este lugar es tan infantil como tú, nunca se acostumbra - lo tomo bruscamente de sus caderas y le penetro poco a poco hasta entrar por completo.
- Ah... Ah - Gemía en voz baja, era cierto que nunca se acostumbraba no era tan fácil para el poder aguantar tal tamaño - Ya... Puedes moverte - se agarró de las mantas y almohadas a su alrededor.
Sintió las primeras estocadas algo lentas como acostumbraba a hacer, luego que se acostumbrase nuevamente a él volvían a ese ritmo desenfrenado que acostumbraban.
- Ah! Ah!... ah - sus gemidos se rebotaban en toda la habitación con el constante ruido de la cama moviéndose.
Oikawa estiro sus brazos hacia Iwaizumi, quería besarle, sentía sus labios resecarse por la falta de contacto. Este entendió rápidamente las suplicas del otro volviendo a devorarse mutuamente los labios.
Se habían hundido en el placer de aquel constante movimiento, el castaño le había rodeado con las piernas para hacer las estocadas más fuertes y directas.
- I-Iwa-chan... Ah...AH! ME VENGO! - sentía que pronto iba a explotar.
- Espera solo un poco - apretó el miembro de este evitando que se corriera antes.
- Por favor! Vente adentro! - suplicaba mientras intentaba sostenerse lo más fuerte que pudo dé la espalda del moreno.
- Imbécil - dio un par de estocadas más de que los dos llegaron al clímax,
Saco su miembro de este dejando salir una gran parte de su semen, y se acostó a su lado intentando calmar su agitada respiración.
- Iwa-chan? - volteo para mirarle.
- Ahora que quieres Oikawa - le apretó la nariz dejándola rosadita.
- Hagámoslo otra vez - le abrazo por el cuello mientras intentaba volver a seducirle.
- Si llegamos tarde va a ser por tu culpa, idiota - volvió a encimarse sobre este y entre risas, pataleos y gemidos volvieron a unirse.
Mientras estuviesen juntos todo lo demás se perdía a su alrededor, ojalá todo esto fuese eterno.
Gracias por los review, me siento muy feliz al ver que les gusta una de mis locuras pervertidas.
Bueno el próximo capítulo les tengo una sorpresita.
Les daré una pista.
ESTO SE VA A DESCONTROLAR.
Ok, no.
