Enojarse es más fácil Capitulo 5
Esto es un poco arriesgado
- Daichiiii! - hizo un puchero mientras intentaba quitarle de las manos su preciada bolsa de papas - Dame mis papas -le golpeaba fuertemente el pecho, habían estado jugueteando todo el rato en sus asientos.
- Esto es malo para Suga - el peligris frunció el ceño y le modio la mano que justamente tenía las papas.
- Deja de decirme gordo! -se había pegado de su mano como si fuese animal a su presa.
- Ahg, no muerdas - intento quitarle estirándole de los cachetes - Piensa en nuestro hijo - mala idea haber dicho aquello, Suga casi le arranca la mano.
- No estoy embarazado, eso es imposible - dijo furioso - Además que si lo estuviese no sería tuyo - se cruzó de brazos mientras volvía a su función de comer y mirar por la ventana.
* No puedo imaginarme con nadie más que contigo.
- Con quien me estas siendo infiel? - le tiro un poco del hombro para que voltease a verle, este le miraba con una cara de terror parecía estar enojado.
* Me estas tomando el pelo?.
- No lo sé, dudo que Hinata me pueda embarazar - cubrió sus propios labios de repente había dicho algo que no debía.
* Estoy jodido
Volteo la mirada para volver a verle, parecía molesto pensó varias veces antes de decir algo.
- Y-yo... Bueno - tembló un poco, no sabía que decir.
-Pff .. Jajaja - rio de repente, Suga ladeo la cabeza confundido - Estoy bromeando tonto no te lo tomes tan enserio - aló sus cachetes para luego pellizcarle la nariz.
Otra vez mala idea el peligris casi le arranca el brazo, este volvió a morderlo de una forma salvaje.
Iban a seguir con sus jugueteos todo el rato hasta llegar al campamento ya que no faltaba tanto para su destino, pero el autobús se detuvo llamando la atención de todos. El capitán movió un poco a Suga para poder mirar por la ventana, esto no podría estar pasando, no de nuevo acá.
- Profesor?! - Daichi se levantó algo alterado de su asiento, que era lo que pasaba afuera.
Miro por la ventana, parpadeo dos veces antes de volver a reaccionar.
* Este lugar de nuevo...
- Sawamura-kun, no tenemos más opciones es el lugar más cercano y económico - hizo varias reverencias mientras intentaba calmar a Daichi.
- No les basto con que le hayan ofrecido follar a Suga dos veces! - grito bastante molesto esto hizo que el vice capitán se levantara de su asiento para intentar calmarlo.
- Daichi por favor - intento tirarle de los hombros pero este le evito - Daichi - entrelazo su mano con la de él, esto le tomó por sorpresa calmándose de inmediato.
- Que crees que pasaría si se sobrepasan contigo!? - frunció el ceño mientras apretaba su mano.
Suga apoyo su cabeza sobre el hombro del capitán, era cierto la última vez que hicieron el campamento en Tokio se habían detenido para comprar de comer en aquel lugar ya que el encargado había oído de sus excelentes precios económicos.
Era una tienda bastante grande tanto como un almacén y no dejaba de entrar y salir personas, pero esto no era solo lo único, en su interior parecía tener ese tipo de empleados Host (acompañantes) que coqueteaban con todo lo que se acercaba. Se podía ver cómo pasado unos minutos uno de ellos desaparecía de los pasillos con una que otra clienta.
Un par de estos chicos fijaron su atención en los que aparentaban ser pasivos del equipo, llegando a un punto donde le apretaron y toquetearon el trasero a Hinata y Nishinoya (aunque este último se molestó bastante) otros se ofrecieron a llevar a Suga, Ennoshita y Yamaguchi al despacho para intimar más (tener sexo, eso está más que claro).
Todos estaban súper alterados cubriendo sus traseros con ambas manos, podrían ser violados por esos depredadores en cualquier momento. El vice capitán intento defenderlos pero varios chicos seguían con aquella propuesta en pie (también le ofrecieron un trío, pero esto otro no se lo contó a Daichi).
Mágicamente aparecieron los otros para salvarlos de aquella situación tan incómoda, si no hubiesen llegado a tiempo ellos seguro estarían que más que violados por orgías de 7 mientras los penetraban doblemente.
Koshi tembló un poco al tener que recordar aquello, no pudo evitar tomarse la cadera imaginado lo que podría pasar si los dejaban solos.
- Tenemos un plan - Ukai se volteo de su asiento mirando de reojo a Takeda quien seguía tembloroso.
- Que propone? - no podrían descuidarse en aquella situación.
- Saldrán en parejas, dudo que se les acerquen si están tomados de las manos el profesor y yo lo comprobamos la última vez - sonrió al ver que el encargado se sonrojaba hasta las orejas e intentaba balbucear algo.
Dicho aquello prosiguieron a salir en parejas tomados de las manos aunque alguien se había negado completamente (Tsukishima), pero aun así Yamaguchi no le dejo ir solo.
- Tu mano esta sudorosa, que asco - se quejaba el pelinegro mientras miraba con molestia a Hinata.
- No es mi culpa, tu mano está caliente - se sonrojo un poco al notar que se estaba poniendo nervioso.
- Hinata idiota - siguió caminando mientras llevaba a rastras a el pelinaranja, este le era imposible seguirle el paso sin empezar a correr, un paso de los de Kageyama eran 20 de los de él.
Este era el momento correcto para hablarle lo de la carta? Tomo varias bocadas de aire antes de intentar hablar.
- Kageyama... Yo, este - comenzó a mirar a todos lados, no sabía cómo empezar a hablarle de aquello.
Volvió a tomar aire e intentó hablar de nuevo pero al ver una cara conocida (para su mala suerte, era uno de esos empleados).
- Oh, pero si eres el chico de la otra vez - se acercó sonriente a ambos uno de los empleados del lugar, Hinata rápidamente se escondió en la espalda de Kageyama sin soltar obviamente su mano.
- Porque no busca algo mejor que hacer - Kageyama le intimido con la mirada para que se alejase.
- De lo que me perdí... Ya tienes novio - frunció el ceño haciendo un puchero - Bueno cuando termines con el sabes dónde buscarme, ardillita - dirigió una mirada coqueta hacia Hinata mientras se lamia los labios.
- Estas buscando pelea!? - Kageyama se acercó al sujeto incitándole que se fuera.
- Si buscas buen sexo, es mejor que busques de un profesional - un tonto descuido del pelinegro, haber soltado al pelinaranja, aquel tipo aprovecho el momento para poder manosearlo en su parte trasera.
Justo cuando el más alto intento volver a gritarle este había desaparecido de su vista, aquel imbécil solo estaba tras el pequeño.
- Porque no le pegaste Hinata idiota - le golpeo en la cabeza mientras volvía a emprender el paso llevándose a rastras al
- Kageyama este... - le tiro un poco de la sudadera - Y-yo... Este- fue interrumpido por nada más y nada menos que "El gran rey".
- Tobio-chaaaaaan - apareció de la nada tomado de manos con su amigo que parecía mirar amenazante a todo el que cruzara.
- Oikawa-san? - alzo una ceja, ahora que quería.
- Han visto por acá a Perro loco-chan y a Yahaba, el chico que estaba con él? -dedico una de esas típicas sonrisas mientras balanceaba su brazo con el de Iwaizumi - Perro loco-chan se enoja con facilidad y más si se trata de Yahaba, no le gusta que se le acerquen - empezó a dar vueltas en círculos logrando molestar a Hajime lo suficiente para dejarlo en el piso un rato.
- En resumen si los ven avísennos - el moreno se despidió de ellos amablemente para luego llevarse arrastrado a Oikawa.
- Perro loco quién es? - pregunto confundido el pelinaranja.
- El chico de las líneas en la cabeza - instintivamente volvió a tomar la mano del pequeño, mientras miraba a su alrededor intentando encontrar a esos dos.
- Lo vi cerca del cajero cuando estábamos buscando las gomitas de oso - levanto un dedo al haber recordado aquello.
Caminaron hasta el área de dulces, el pelinegro fue un poco más considerable con el pequeño y comenzó a caminar despacio mientras Hinata inconscientemente acariciaba su mano con ternura.
Escucharon unas voces algo entrecortadas en una de esas esquinas oscuras del lugar. Los encontraron, estos dos parecían discutir mientras el más bajo se devoraba al castaño.
- Kageyama-kun... - le miro, preguntándole con la mirada si les interrumpían.
- Vámonos, no es buena idea interrumpirlos - un ligero sonrojo se hizo presente en sus mejillas, ese tal Yahaba no parecía contenerse si de gemidos se trataba.
Se levantó mientras el pelinaranja también hacia lo mismo e sigilosamente intentaron alejarse del lugar, pero un sonido muy bajo hizo que ambos volteasen estos dos ya se encontraban en aquello, el rubio le había recostado en uno de esos estantes vacíos para poder penetrarlo más profundo.
Kageyama y Hinata no pudieron moverse de aquel lugar tampoco podían apartar la mirada de aquella escena. Era algo nuevo para ambos nunca habían visto este tipo de cosas, dos hombres teniendo sexo eso no se veía todo los días.
- Con que aquí estaban estos - aparecer de la nada era típico de Toru - Parecen estar muy entretenidos Tobio- chan, Chibi-chan - puso un dedo sobre sus labios mientras les dedicaba una mirada coqueta.
Hinata pego un grito, interrumpiendo a los enamorados. Estos dos nada más acomodaron sus ropas y siguieron caminando por el lugar, no sin antes Kyoutani les dedicara miradas de odio a los tres espectadores.
- Daichi esto es un poco incómodo - alzo un poco la mirada, este lo tenía apegado contra el pasando una mano por su cintura mientras que con la otra sostenía su mano.
- Es mejor así con tal de que esos bastardos no te toquen - en su voz se notaba lo furioso que estaba, desde que entraron los empleados ya le habían puesto el ojo al peligris.
- No te enojes por eso yo estoy bien, además puedo defenderme solo - sonrió mientras picaba ligeramente la cara de Sawamura.
El capitán le dirigió la mirada ya un poco más calmado, se miraron un largo rato mientras caminaban sin rumbo alguno sobre aquel lugar, volvió a sentir como de nuevo le apretaba la mano y pegaba su cuerpo más al de él.
- Suga... - ese tono de voz tan seductor le hizo estremecerse de manera drástica suspirando con pesadez, se fue acercando poco a poco hasta llegar a su oído, su respiración caliente le hizo sonrojar en gravedad - Tus cejas son enormes - rio mientras volvía a alejarse de aquel lugar para empezar a peinarle las cejas con ambos pulgares.
Suga tardo varios minutos en reaccionar y cuando volvió en si le dio un fuerte golpe en el estómago al capitán dejándolo tirado en el suelo, luego de esto decidió seguir por su cuenta por esos lugares tenía rato de querer comprar dos o tres bolsas de papas, esta vez las compraría picantes para que Daichi no se las comiera todas.
Caminaba algo distraído buscando el área donde se encontraban las papas, hasta que sin querer rozo hombros con alguien y se casi se cae al mirar de vuelta se dio cuenta de que se trataba de Kageyama.
- Kageyama... - le llamo, este parecía buscar algo miraba hacia todos los lados posibles - Buscas algo? - camino tras el llamando su atención.
-Suga-san? - le miro frunciendo el ceño - A visto a Hinata?, el idiota se enojó de la nada me pateo y salió corriendo gritando estupideces - movió los dedos de una forma extraña como si estuviese masacrando a alguien.
- Espera, Perdiste a Hinata! - abrió los ojos como platos, sabia claramente que podría pasar en aquel lugar con el pequeño - Porque no lo estás buscando! - lo tomo de la muñeca y empezó a caminar algo desesperado.
Después de recorrer más de 5 pasillos completos y sin nada nuevo que ver el peligris ya empezaba a alterarse empezando a preocuparse de gravedad, acaso estos imbéciles le habían hecho algo a su bebe?
- Suga, llevo rato buscándote - el capitán apareció de uno de los pasillos anteriores, este desvío la mirada notando como Suga evidentemente sostenía la muñeca de Kageyama - Que están haciendo? - pareció molestarse un poco por el contacto de estos dos, evito mirar lo evidente.
- Hinata... Mi niño - se apartó del pelinegro para aferrarse con fuerza a la camiseta del capitán, sus ojos están llorosos en cualquier momento iba a romper en llanto.
- Le paso algo a Hinata? - dijo alterado.
- Hace 30 minutos que se separó de mí y no le encontramos - el más alto dijo con seriedad mientras volvía a emprender el paso para buscarlo.
Así empezaron la búsqueda masiva por todo el lugar, preguntaron a todo el mundo y nadie parecía saber del pequeño, esto los preocupo aún más aunque no se esperaban que Tsukishima también haya perdido de vista a Yamaguchi. Ahora tenían que buscarlos a ambos aunque al rubio no pareció preocuparle mucho dijo algo así como "De seguro está en el baño".
- Oikawa-san! - grito Kageyama a lo lejos llamando su atención.
- Tobio-chan que gusto verte de nuevo, vienes a alabar a tu superior? - puso su mano en la cadera.
- Oikawa, ha visto a Hinata y a Yamaguchi cerca? - pregunto Sawamura tomando un poco de aire, habían estado buscándolos por más de una 1 más o menos.
- Mmmm - puso un dedo sobre sus labios empezando a repasar lo que había visto hoy; todos los hombres a su alrededor coqueteándole y comiéndoselo con la mirada, Iwa-chan muy molesto e intimidando a todo el que se me acercaba, sexo intenso sin preservativo en el baño con Iwa-chan, también vio unos tipos llevando juguetes bastantes sospechosos al... Ya sabía.
- Oikawa-san sabe algo? - al pelinegro le pareció darse cuenta que este sabía dónde estaban.
- Juro que cuando me suelte los voy a patear hasta la muerte - gritaba mientras forcejeaba para poder desatarse, Hinata se encontraba atado a uno de los estantes pesados del despacho.
- Tu turno llegara espera que terminemos aquí ardillita, no seas impaciente - este chico se encontraba encima del pecoso, su ropa estaba desarreglada y toda arrugada.
-Por favor... No - se quejó casi en un susurro. Sus ojos estaban llorosos tenía un dos chicos sobre él, uno sosteniendo sus manos mientras besaba su rostro y le toqueteaba un poco el pecho y el otro estaba entre sus piernas lamiendo sus pezones y desabrochando un poco su pantalón para tocarle.
- Dejen a Yamaguchi en paz! - volvió a gritar, las lágrimas caían de su rostro era horrible para el ver como estaban a punto de violar a su amigo.
- Estas tan impaciente? - aquel chico se levantó dejando que el otro "divertirse" solo con el pecoso - Bueno ya me tienes así... Así que empecemos - se dirigió hacia el pelinaranja y abrió sus piernas ubicándose entre ellas, rozando su evidente erección contra la ropa del pequeño.
- Espera... n- fue callado por la dominante boca de su atacante, este no tardo en empezar a meter su lengua aunque instintivamente fue mordido por Shouyou.
- Que ardillita tan rebelde, tendré que adiestrarte - empezó a quitarle el pantalón, aunque Hinata le pateaba constantemente.
- Suéltame... No quiero esto... - seguía llorando mientras seguía resistiéndose - Yo...Kageyama... Kageyama - balbuceaba sin sentido, estaba asustado.
- Solo piensa que es tu novio el que te está haciendo esto, no notaras la diferencia aunque de seguro soy mejor que en el en este aspecto - el pequeño estaba cansado, sus muñecas estaban rojas de tanto forcejeo hubo un momento en que dejo de resistirse y miro hacia Yamaguchi, su rostro estaba empapado de lágrimas mientras aquel chico ya estaba dispuesto a penetrarlo, ya le había bajado el pantalón hasta la mitad de las rodillas.
* De seguro que todo acabara cuando vuelva a abrir los ojos...
Apretó los ojos y se hizo de oídos sordos, dejo de sentir por un momento de seguro de quedaría tan traumado de esa manera.
Luego escucho un fuerte golpe como si alguien hubiese abierto la puerta con fuerza, ignoro aquello volviendo a su función de volverse de piedra aunque al no sentir la presencia de aquellas manos sobre el instintivamente le incitaron a abrir los ojos.
* Mi salvación...
- Hinata Idiota, que demonios estabas haciendo! - grito Kageyama mientras rápidamente le desataba las muñecas.
- Tu también me gustas Kageyama-kun - con sus muñecas recién desatadas tomo del cuello al pelinegro y le dio un ligero beso - Me gustas, me gustas... - repetía una y otra vez.
- Oye que te pasa tan de repente idiota, estabas a punto de ser violado - frunció el ceño mientras intenta quitárselo de arriba, este ya se había desmayado colgado de él.
- Te encuentras bien Yamaguchi, no te hicieron nada? - el capitán fue a auxiliar a Tadashi que se encontraba tembloroso intentando volver a colocarse la ropa.
El no paraba de llorar tenía tanto miedo, Tsukishima prosiguió a acercase a ayudarlo.
- Mal nacidos - Sugawara volteo la mirada al darse cuenta que los abusadores (hijos de su...) intentaban huir - Daichi sácalos de aquí yo me encargo de estos - lo miro mientras hacía sonar sus puños.
- Sugawara-san con gusto déjeme ayudarlo - se ofreció el más alto.
Sin duda estos tipos terminaron más que muertos, si se trataba de Suga y Tsukishima ya podrían pensar en un homicidio (aunque se sobre pasaron un poco con lo de meterles a ambos todos sus juguetes por donde no les da la luz)
...
No pasaron ni un rato más en aquel lugar decidieron marcharse de inmediato, y así siguieron su camino hacia el campamento.
Ya era de noche por lo que la mayoría estaba durmiendo; Suga y Daichi descansaba casi uno encima de otro, Tsukishima dormía bastante quieto mientras era abrazado dulcemente por Yamaguchi, Asahi tenía descansando sobre el al pequeño Nishinoya, Hinata se aferra muy fuertemente al brazo de Kageyama mientras este descansaba sobre su cabeza.
Este había sido un día muy duro para todos, de seguro ya no se les ocurriría volver a aquel lugar.
Aunque esa declaración no debe ser olvidada.
Hola de nuevo, lamento haber tardado tanto en actualizar enferme de una forma horrible apenas podía comer.
Pero bueno volviendo al capítulo, no sé qué me pasaba en la cabeza pero se me vino está loca idea a la mente (iré al infierno por esto) solo pensar en la carita de Yamaguchi llorando me dan ganas de tirarme de un puente.
Y si… este capítulo se me descontrolo un poco.
También quiero pedirles ayuda en una cosita, las parejas del Shiratorizawa.
Compártanme las que más les gusten.
(A mí en lo personal me encanta el Ushiten y Kawasemi)
Ahora sí, nos leemos para la próxima.
