Enojarse es más fácil Capitulo 6
Corazón que calla
- Bueno aquí estamos - dijo Ukai mientras bajaba del autobús, era un lugar extenso, al parecer el entrenador del Shiratorizawa tenía buenos contactos ya que conseguir unos dormitorios enormes y un gimnasio inmenso para entrenar, no era tarea fácil.
- Waaaaa, es enorme! - grito Hinata siendo acompañado de Tanaka y Nishinoya, estos saltaban de emoción con todo lo que veían.
- Y donde están los demás equipo? - Suga bajaba del transporte mientras era acompañado de Daichi.
- De seguro ya están adentro, deben estar asignando los dormitorios - comento Takeda mientras se acomodaba los lentes.
...
Al entrar se encontraron con las demás academias adentro haciendo cualquier cosa al azar, unos dormían tanto como en sillas como en el suelo y otros perdían el tiempo en cualquier otra cosa.
- HEY HEY HEY! - se escuchó gritar a alguien seguido de un "Tch" de parte de Tsukishima - Tsukki, cuanto tiempo sin vernos - puso una mano sobre el hombro del rubio dándole unas sacudidas.
- Bokuto-san, parece estar molestando a Tsukishima - menciono el pelinegro mientras aparecía a sus espaldas.
- Akaashi?! - Volteo de repente - Dónde estabas?! - grito mientras intentaba tomar de los hombros al armador de su equipo.
- Tsukishima me alegra verte -hizo una pequeña sonrisa muy ligera y el rubio respondió con una reverencia algo disimulada.
- Akaasheeee, me estas ignorando?! - el mencionado le miro unos instantes.
- No voy a compartir dormitorio con usted, Bokuto-san... - siguió su función de volver a perder el tiempo por ahí.
- Akaasheeeeeee!? - grito mientras empezaba a perseguirle.
Todos se miraron extrañados, que cosas le esperarían de este lugar.
- Kageyama-kun... - el pelinaranja miro hacia el mientras jugaba con sus propios de dedos.
- No voy a compartir dormitorio contigo, idiota - le miro de reojo.
- Oye ni siquiera me dejaste terminar! - se quejo
- Eres un desastre, sería un problema estar junto a ti - frunció el ceño.
Estos siguieron peleando hasta que hicieron enojar a Daichi.
...
Todos estaban reunidos en la reacción de los dormitorios, muchos estaban a medio dormir, otros (como Akaashi) estaban caminado por el lugar (o escapando de Bokuto). Ya estaban todos reunidos, así que el entrenador del Shiratorizawa se hizo presente para hablar.
- Buenas tardes, estudiantes - todos hicieron silencio - Como ven, estamos reunidos aquí para celebrar la graduación de los de tercero. No lo tomen como una despedida, si no como una muestra de amabilidad de parte de nosotros sus entrenadores - dijo mientras miraba a los mencionados.
- Las habitaciones tienen dos camas, así que tendrán que compartir habitación con alguien - recordó Takeda.
- No se peleen por estas cosas, si su compañero de cuarto no les agrada pueden cambiar con alguien más, mientras pidan nuestra autorización - el entrenador del Nekoma miro con seriedad a todos.
- Busquen su compañeros, les doy 5 minutos - resalto Ukai.
Rápidamente todos se reunieron en pareja, bueno Kuroo fue abandonado por Kenma (había escogido a Hinata como compañero) y Bokuto estaba igual (Kageyama le ofreció compartir habitación a Akaashi, y este no lo pensó dos veces). Kuroo y Bokuto se miraron unos instantes, y si… Terminaron compartiendo habitación.
- Después que me declare evita todo tipo de contacto conmigo - decía entre lamentos el peliblanco, el pelinegro solo se burlaba de él.
- No parece interesado en ese tipo de cosas, le ofrecí dormir conmigo en el anterior campamento y ni siquiera me miro - rio al ver como Bokuto le dirigía miradas de odio.
- Oye!? No se supone que somos mejores amigos?! - seguía gritoneando el de ojos amarillos.
- Tiene buen cuerpo, no se puede evitar - sonrió malicioso.
- No te atrevas a quitarme a mi Akaashi - esta vez estaba lloriqueando, este chico no tenía remedio.
- Dudo que se fije en alguno de nosotros - dijo en forma de burla, haciendo entrar a Bokuto en su modo emo.
Siguió burlándose de su amigo mientras le pegaba.
- Oye y no que estabas saliendo con el enano de tu equipo? - hizo pucheros mientras fruncía el ceño.
Se escuchó a Tetsurou suspirar para luego volver esa típica cara maliciosa.
- Yaku? No, terminamos hace un año - se recostó en su cama - Tenemos sexo de vez en cuando, así que se podría decir que todavía conservamos eso - dijo mientras se quitaba la camiseta para poder dormir más cómodo.
- No puedo creer que le hayas puesto los cuernos con Konaha - le lanzo una almohada - Acaso no te conformas con nada? - la misma almohada que había lanzado le dio en la cara, Kuroo la había lanzado bastante fuerte.
- No me vengas con tus virginidades del amor verdadero - decía mientras se burlaba de su mejor amigo, este seguía siendo virgen por alguna extraña razón - Konaha parece estar muy ofrecido a ti, porque no le preguntas? - se sentó para mirar a Bokuto.
- Oye no escuchaste que me gusta Akaashi?! - frunció el ceño - No creo que pueda hacerlo con alguien que no me gusta - volteo la mirada avergonzándose un poco por lo que dijo.
- Mientras tu cuerpo sea compatible con el de tu compañero, todo está bien - su cara se puso seria - El cuerpo de Yaku se adapta perfectamente al mío, a veces lo hacemos hasta 4 veces más de lo normal - sonrió al recordar cómo se enojaba este al día después.
Bokuto le miro extrañado, desde cuando su amigo se había vuelto tan... Puto, sería la palabra perfecta?
- Creí que te gustaba el rarito de tu armador - ladeo la cabeza.
Hubo un pequeño silencio algo sospechoso, el pelinegro pasó una mano por su cara y prosiguió a seguir hablando.
- Gustar dices? Estas bromeando, cierto?... Solo es mi amigo de la infancia, es normal que hable del de vez en cuando - por fin una sonrisa sincera, y no esas burlonas.
No hubo más conversación luego de esto, Bokuto rápidamente había caído dormido y Kuroo perdía el tiempo mensajeándose con Yaku.
(Teléfono)
{9:45}
K [ Que haces, Yaku?]
Y [Estoy durmiendo!... Que quieres, idiota?!]
K [Estoy aburrido]
Y [No jodas...]
K [Voy a tu cuarto, espérame]
Y [ Quien dijo que podías venir!?...Estoy ya en la cama!? ]
K [No te estoy preguntado :)]
Y [Jodete...]
K [Espérame en la puerta '3']
Dejo a un lado el celular y prosiguió a levantarse lo más silenciosamente posible, evitando despertar a su mejor amigo. Se puso su camiseta y rápidamente busco entre sus cosas un par de cositas que iba a utilizar.
Camino lo más callado que pudo, al doblar camino derecho llegando así a la habitación de Yaku (el cual compartía con Shibayama). Y justo cuando iba a tocar la puerta, el pelinaranja salió por ella.
- Pareces impaciente, tanto me deseas? - se acercó lo más que pudo al pequeño, acorralando lo contra la pared.
- Eres un idiota, lo sabias? - volteo el rostro justamente al notar que el pelinegro quería besarle.
- Acaso no quieres hacerlo?- sonrió mientras le levantaba una pierna, sosteniéndola con su cuerpo.
- ...Te odio - le abrazo del cuello, apoyando su barbilla en su hombro.
Se podía ver a lo lejos como estos dos de escabullían rápidamente entre los pasillos llegando en si a el cuarto de duchas, percatándose primero que no hubiera nadie. Empezaron intensos, Yaku tenía las piernas enredadas en la cintura de Kuroo mientras este se encargaba de quitarle la camiseta.
- Si nos descubren va a ser tu culpa - frunció el ceño viendo como este cerraba con pestillo la puerta de la ducha a la que entraron.
El pelinegro devoraba su cuerpo sin piedad, ya se había apropiado de sus pezones, moviéndolos y saboreándolos. Era imposible para el pelinaranja no soltar un par de gemidos, no podía negar que Kuroo era bastante bueno en el sexo.
- Ah, espera... Me estas rozando contra ti... - se retorció un poco al sentir como la erección muy evidente del más alto rozaba contra su trasero.
- Pareces muy deseoso - mordió uno de sus pezones, acto seguido dirigió peligrosamente su mano al pantalón de Morisuke comenzando a tocarle.
- N-no... No toques - intentando no gemir mordió en el hombro del pelinegro y se aferró fuertemente a su espalda.
- Deja que te quite esto tan molesto - bajo a el pequeño de encima de él y algo apresurado le quito el pantalón junto con su ropa interior.
Yaku volvió a encimarse en el pelinegro, mientras este volvía a masturbarle lentamente, no tardó mucho en hacer venir al pelinaranja.
- A-ah... - gimió un poco al sentir como Tetsurou hacia círculos en su entrada -I-imbécil... N-no, Kuroo - volvió a gimotear.
Escuchar como el más bajo se quejaba le hizo sonreír con lujuria, e introdujo el primer dedo. Un gemido bastante fuerte salió de la boca de Yaku, este no sabía controlarse con respecto a ese punto, más si se trataba de Kuroo.
Sus ojos miraban al pelinegro, llenos de deseo. Rápidamente Kuroo se percató de aquello y le beso, algo suave al principio luego profundizaron más el beso, esto se había vuelto un duelo de quien devoraba a quien.
Poco a poco abrió paso para el segundo dedo, sin separar sus bocas ni un segundo. Aunque no hubiera el amor que se esperaba, se sentía ese sabor tan dulce pero a la vez tan vacío y sin emoción.
El tercero dedo entro con tanta facilidad que ni siquiera pudo sentirlo, el menor ya se había sumergido en la lujuria esperando ser uno con el más alto.
- Puedes... Meterlo - dijo al separar sus bocas, paso sus brazos por el cuello de Kuroo volviendo a besarle.
- Como pida, mi princesa - sonrió, para luego ser pateado por una de las piernas que rodeaban su cadera.
Saco sus dedos del interior de Yaku y prosiguió a sacar su miembro del pantalón, busco el punto correcto mientras se ponía un condón para evitar los accidentes (no quería que Yaku le pareara a muerte por haberlo llenado de su esencia).
Empezó a entrar lentamente, sintió como Yaku temblaba y se aferraba a su cuerpo, este siempre que lo hacía, buscaba lo más posible el contacto de Kuroo, sentía que si tal vez lo abrazaba con más fuerza no se iría de su lado.
Al estar completamente dentro se quedó quieto unos instantes y luego empezó a moverse algo lento de lo regular.
- Kuroo... M-más rápido – le mordió el labio inferior.
Esto acabo con todo el autocontrol del más alto, empezó a entrar y la salir a tal velocidad que Yaku tuvo que separar sus labios porque no podía contener sus gritos.
-K- Kuroo... ah, ah - su mente estaba en blanco, no podía pensar en nada más. El más alto lo había sumergido en un placer exquisito.
Iban subiendo cada vez la velocidad al mismo tiempo que se perdía en aquellos movimientos tan constantes. El pelinegro le había bajado de encima de el para ponerlo contra la pared de la ducha, volviendo a unir sus cuerpos.
Pasaron varios minutos, el pelinaranja estaba al borde del clímax pero le era incapaz de hablar en este tipo de situación, de su boca solo salían gemidos en abundancia.
- K-Kuroo, Yo... - sintió como el pelinegro volvía a tocar ese punto sensible, soltó un fuerte gemido al mismo tiempo que se corría.
Mientras tanto Kuroo prosiguió a terminar, subiendo el ritmo del vaivén de sus cuerpos. Sostuvo la cadera de Yaku para luego dejar salir su esencia.
Lo hicieron un par de veces más antes de salir del cuarto de ducha, intentando hacer la menor cantidad de ruido posible, volvieron a doblar por las mismas esquinas llegando así a la habitación de Yaku.
- Ah, olvide decirte... Lev se me declaro hace algunos días - dijo mientras volvía a voltearse hacia Kuroo.
- Porque no sales con él? - sonrió burlón, ganándose una patada del pequeño - No te preocupes por lo nuestro, podemos seguir haciéndolo. Por mí no hay ningún problema - le guiño un ojo, el pelinaranja le fulmino con la mirada.
- Deberías dejar de ser tan cobarde y declararte - cruzo los brazos, y volvió a voltearse - Eres la única persona que Kozume necesita - abrió la puerta y entro a su cuarto.
Tetsurou bajo un poco la mirada, su cara parecía frustrada. Nunca espero que el más bajo se percatara de aquello.
- Odio que tengas razón - susurro mientras empezaba a caminar a su habitación.
* Todo sea por no lastimarlo...
- Te dije que no vistieras de esa forma, acaso te gusta que te acosen o te miren de esa forma - dijo molesto Tsukishima, lo había acorralado contra la cama justo después de que terminaron de llegar a la habitación.
- Me gusta cómo me queda, no me importa lo que pienses - hizo un puchero mientras volteaba el rostro.
- Me estas escuchando!? - le agarra de la cara intentando que mirase hacia él.
- Tsukki es molesto... - dijo con mientras volvía a mirarle - Ni siquiera somos pareja - intento quitárselo de encima, pero este le apreso llevando las manos del pecoso por encima de su cabeza.
- Que demonios estas diciendo?! - grito molesto.
- Solo me usas como se te plazca, ni siquiera piensas en mí, como yo pienso en ti - intento deshacer el agarre - No soy tu puta, sabias!? - su voz se escuchó ronca, le dolía tener que decir esas cosas.
* Deja de parecer que te importo...
En un descuido el de pelo olivo le pateo en el estómago liberándose de su agarre, rápidamente se aproximó a la puerta.
- Tu, pequeño... - dolorosamente se levantó de e intento acercarse.
- No finjas que te gusto, deja de pensar en ti y piensa en cómo me siento, Idiota... - sus ojos se llenaron de lágrimas, y antes de que Tsukishima pudiese decir algo, salió corriendo lo más rápido que pudo.
Corrió y corrió hasta que no sintió las piernas, le importaba muy poco que fueran las 11 de la noche o que salir de los dormitorios a esa hora podía ser un poco peligroso. Olvido todo aquello que le causaba temor, simplemente llego al Gimnasio de voleibol y entro en al cuarto de almacenamiento, y se tiro en todas las colchonetas que habían, a llorar como siempre acostumbraba.
- Te odio - dijo mientras se revoloteaba infantilmente sobre aquellas superficies tan incomodas.
* Aun así, le amo...
- AH!? - grito al darse cuenta como sus pensamientos le contradecían.
Se escuchó como la puerta se abrió de repente, volteo casi por instinto.
- Con que estabas aquí? - un chico de pelo rojo se hizo presente en el lugar - Te vi corriendo por el pasillo, te pasa algo? -se acercó y empezó a analizarlo de un lado a otro.
- Eres el del Shiratorizawa... - seco sus lágrimas mientras se sentaba sobre los colchones.
- T-E-N-D-O-U S-A-T-O-R-I - deletreo su nombre con tanta felicidad.
- Yamaguchi Tadashi, mucho gusto - se sonó la nariz.
- Tada-chan... Y porque llora? - se acercó al menor sentándose a su lado.
Lo dudo un poco antes de hablar, pero en la cara del pelirrojo se notaba toda la inocencia posible.
Bajo la cabeza y prosiguió a contarle todo lo que le había pasado, de cómo se sentía utilizado. Lloro bastante, pero esta vez tuvo un hombro donde recargarse y dejarlo salir todo.
* Creo que por fin, no tendré que llevarlo todo por mi cuenta...
Salí de mi tumba, por fin termino el capítulo.
Odio tener exámenes, mátenme por favor.
Bueno hablemos del capítulo antes de que alguien me apuñale, me encanta ver a Kuroo como un chico malote (lo amo demasiado) aunque es bastante sensible por dentro. Creo que el que está sufriendo aquí es Yaku, se por qué se los digo.
Ya puedo ser feliz, mis dos amores Bokuto y Akaashi por fin hicieron su aparición salvaje
Suficiente por hoy
Pequeño spoiler: Que tal si se juntan las futuras estrellas?
