Enojarse es más fácil Capitulo 8

Una mirada nada más

-Ya considero salir conmigo, Yaku-san? - dijo mientras se inclinaba hacia el pequeño, este estaba sentado en el suelo, había recibido bastantes pelotas. Vaya que tenía energía hoy.

- Sigue soñando - bebió un poco de agua mientras lo miraba.

- Tal vez si sales conmigo crezcas un poco más - bromeo mientras se inclinaba más para verlo.

- Jodete - puso los ojos en blanco y miro hacia otro lado.

* Es tan lindo...

Lo miro atentamente, noto algo muy peculiar en él, parecía haber llorado recientemente...

- Yaku-san, ha estado llorando? - pregunto el peliblanco, tomando por sorpresa al pelinaranja.

- A ti que te importa - se levantó del piso.

- No hay mucha diferencia de estatura a cuando estabas sentado -cambio drásticamente de tema mientras se burlaba del pequeño nuevamente, recibiendo instantáneamente una patada bastante fuerte en el trasero.

- Vete al infierno - Bufo al mismo tiempo que escucho la voz de Kuroo tras él.

- Yaku - le llamo el pelinegro. Sintió como el más bajo dejo de mirarlo rápidamente mientras buscaba ansioso la mirada del capitán.

* Mmm?

Fue dejado tan rápido, como si no estuviese presente. Podría considerarlo un rechazo de su parte? Esa mirada tan iluminada, sus mejillas un poco sonrojadas, su ligero nerviosismo...

Una pequeña punzada en su pecho, la sintió ligera pero tan constante. Por más que quisiera apartar la mirada... Le era imposible, le dolía pero que podría hacer, sus ojos siempre buscaban a alguien más.

* Parece que nada te hace mirar tú alrededor.

Rio bajo mientras volvía a entrenar, un poco desanimando.

* No perderé contra ti, Kuroo-san


* Pensar en los demás no te haría mal.

Sentado en al lado del armador del Karasuno se encontraba Akaashi, abría y cerraba su mano distraído, no es como si le doliera tanto pero le traía unos recuerdos algo molestos para él.

- Akaashi-san, acaso le duele? - pregunto el pelinegro, llamando su atención.

- No te preocupes, Kageyama-kun. Ya no me duele - le dedico una sonrisa con sus ojos.

No quería pensar mucho aquello pero le molestaba esta actitud estúpida del capitán de su equipo, hace algunos días en medio de un entrenamiento, choco con tanta fuerza contra su cuerpo por haberse equivocado de dirección al rematar. El cuerpo del pelinegro rodó por el suelo un quedando un poco apartado del peliblanco, aunque Bokuto había salido sin ningún rasguño encima Akaashi tardo un poco más en levantarse, este se sintió un poco mareado y un poco ausente de lo que pasaba.

Sintió como su mano se le dormía al mismo tiempo que sentía un líquido bajar por sus labios, claramente le estaba sangrando la nariz aunque esto no evito que se pusiera de pie. Bokuto fue corriendo a ayudarle, creía que se iba a morir o algo, hasta se lo llevo cargado como princesa a la enfermería.

Luego de una gran charla con él, realmente era como si estuviese hablando solo nunca le dejaba hablar. Se disculpó un montón de veces, era como si fuese a llorar, no espero en ningún momento que se fuera a declarar e intentara besarle, lo detuvo con una de sus manos al mismo tiempo que emitía un pequeño quejido de dolor. Su mano derecha se había inflamado un poco más de lo normal.

A partir de ese día el capitán de su equipo lo acosaba a no más poder, no podía bañarse tranquilo siempre se quería meter a la ducha con él, gracias a dios que Kageyama le ayudaba un poco a protegerse. Si hubiera compartido dormitorio con Bokuto ya lo hubiera violado.

* Agradezco no ser virgen

Si se lo dijese tal vez perdería el interés por él? Aunque era más probable que le diera un ataque de celos y empezara a preguntar como maniaco. Lidiar con este tipo de cosas era realmente molesto.

Aclaro un poco su mente volviendo a la realidad, se sentía algo cansado, el constante acoso de parte de Koutarou era insoportable. Miro a su alrededor chocando miradas con alguien en específico... No lo había visto por acá, serán cosas del destino?

Se levantó de aquel lugar rápidamente caminando casi corriendo hacia aquella persona, esta hacia lo mismo. Muchos recuerdos vinieron a su mente volando, pasaban tan rápido, unos meses sin verse fue lo que provoco que Akaashi saltara a sus brazos como si fuese un niño.

- Ke-chan, ha pasado un tiempo - sonrió mientras le devolvía el abrazo.

-Taichi, no creí encontrarte acá - decía mientras se descolgaba de él.

- Si hubiera sabido que estabas acá procuraría haber compartido dormitorio- volvía a ese típico ambiente de que nada le importaba.

- Bueno yo estoy compartiendo dormitorio con uno de mis Senpais - señalo vagamente a un chico de pelo de pelo cenizo un poco más oscuro en las puntas.

Hablaron tanto, ambos no eran personas de muchas palabras. Claramente su amigo de la infancia y el habían tomado la misma mala costumbre, aunque solían entenderse bastante bien.

* Todavía recuerdo esa estúpida apuesta.

Sonrió levemente mientras recordaba cómo había perdido contra el pelinaranja una apuesta el verano del año pasado, como consecuencia tuvo que hacerse una perforación en el pezón derecho y usar un piercing allí.

Claramente ya casi no lo usaba, Taichi no se enterara de eso, ya que solo se veían en vacaciones y en las nacionales. Ojalá no se acordase de aquello, todavía le resultaba bastante vergonzoso. Era bastante incomodo recordar lo que había pasado semanas después, ya no eran niños no podían dormir juntos en una misma cama.

Pequeño roces con sus piernas pasaron a ser pequeñas recorridas con sus dedos, ya cuando fueron a tomarse en cuenta lo que hacían, Akaashi estaba completamente desnudo debajo de Kawanishi.

Unieron sus cuerpos con ese sentimiento de lujuria que crecía cada vez más en ambos, no era que tuvieran ese tipo de relación pero la tensión sexual cuando estaba cerca era bastante.

...

* Es mi imaginación o siento la constante mirada de Bokuto-san.

Cuando dejaría de acosarlo, de seguro se había puesto celoso por esa no muy común escena de parte del pelinegro. Ya le fastidiaba bastante que no lo dejase ir al baño con tranquilidad.

- Bokuto-san, si quiere hablar algo conmigo sería mejor que me lo pidiese - se giró en sus talones cachando a Bokuto tras unas máquinas expendedoras.

- AKAASHEEE! - intento lanzarse a los brazos del más bajo y este lo esquivo, cayendo fuertemente contra el suelo.

- Por favor deje de perseguirme - lo miro serio.

- Pero Akaashi, yo quiero pasar más tiempo contigo - le sacudía.

- Confórmese con solo verme en el entrenamiento - aparto las grandes manos de Koutarou de sus hombros.

- Akaashi nunca dejara de ser tan frío conmigo? - otra vez con lo mismo, volvía su modo emo.

- Yo no puedo corresponderle. - le miro a los ojos - Usted es realmente insoportable, nunca podría salir con alguien como Bokuto-san - se giró nuevamente en sus talones volviendo a seguir su camino hacia el baño.

Algo le detuvo, sintió como ligeramente le tiraron de la manga de su camiseta, miro solo de reojo, ya se le estaba irritando bastante. Parpadeo varias veces al contemplar aquella escena, el mayor estaba llorando?

- B-Bokuto-san?! – tartamudeo un poco alterado, no creía que reaccionaria de esa manera. Se sintió arrepentido por haberle dicho aquellas cosas tan crueles.

No era como si estuviese llorando en sí, solo vio como sus ojos se aguaron y como bajo un poco la mirada. Akaashi no quería lastimarlo de aquella forma.

- No pensaba que te desagradaba tanto estar conmigo – rasco un poco su rostro claramente deprimido, iba a irse de aquel lugar pero el pelinegro le detuvo.

- Lo siento… Lo siento por no poder corresponderle – dijo con una mirada fría.

* No es como si me pudiera enamorar tan fácil.

Ambos siguieron sus caminos, Akaashi por más que se lamentara realmente no sentía nada de dolor, estaba vacío, que se podría hacer. Él nunca había sentido esa clase de sentimiento, todo lo hacía por el simple deseo de hacerlo.

No podría ser como Bokuto, sin preocupaciones, amándole sin limitación alguna. Por qué lo trataba como algo importante, no era más que una simple persona sin nada especial.

Podría decir que le tenía cierto respeto al peliblanco, aunque la mayor parte del tiempo fuese un idiota, era una persona digna de admirar. Su estupidez era la fuente de su fuerza. Recuerdos tontos y vergonzosos vinieron a su mente, no faltaba el día en que intentaba tocarle el trasero, aunque muy pocas veces lo lograba.

* Eres bastante tonto…

Sonrió un poco, caminando nuevamente hacia su dormitorio.

* Luego me disculpare como es debido


- Últimamente estas muy adorable, Ennoshita - dijo Tanaka sin detenerse a pensar en lo que había dicho.

El pelinegro había quedado en las nubes intentando comprender lo que había dicho el más alto, luego de caer en cuenta en aquellas palabras, hundió su cara sobre la almohada sonrojado. Otra vez volvía con esos comentarios vergonzosos.

* Por qué dices eso?

- Que estás diciendo a tales horas de la noche? - se volteo para mirarle - Acaso estas delirando? - se encorvo un poco sobre la cama.

- No sé, de repente estas muy lindo... Como una chica! - casi grito aquello ultimo pero el pelinegro le lanzo una almohada, claramente avergonzado.

- Creo que no tener a Shimizu en cerca te está afectando - se levantó de su cama para ir hacia la cama de Tanaka, en busca de su almohada.

Se apoyó un poco sobre la cama y se extendió intentando tomar su pertenencia, el moreno tomo ventaja sobre esto, acostándose justamente encima de la almohada. Ennoshita frunció el ceño e intento quitársela de abajo, este pesaba tanto, no supo en que momento termino sentado encima de él.

- Oye, ya dame mi almohada - hizo un ligero puchero mientras volvía a intentar quitarle su pertenecía.

- Ya tienes muchas, déjame está a mí - rio, mientras se hundía más sobre el colchón.

Chikara tomo en cuenta rápidamente que estaba en zona prohibida, otra vez hacia cosas por impulso. Intento levantarse se encima de Tanaka pero este le detuvo tirándolo de la cadera, volviéndolo a sentar sobre su pecho.

- Porque no mejor te quedas acá? - lo miro con brillo en sus ojos.

Otra fuerte jugada hacia el corazón de Ennoshita, se sonrojo hasta las orejas aunque volteo la cara rápidamente para que este no lo notase.

- L-lo siento m-me iré a mi cama - tartamudeo intentando volver a escabullirse.

El más alto le volvió a tirar hacia él, quedando justamente cerca de su cara. El pelinegro entro en pánico y se le hizo imposible moverse, su corazón claramente lo había delatado.

- Asombroso, tu corazón late muy rápido - dijo asombrado intentando voltear el rostro. Aunque algo le detuvo... Chikara estaba temblando - Ennoshita te encuentras bien? - se levantó con el encima, sentándose sobre la cama.

- N-no mires - intento cubrirse la cara antes de que lo viese pero este le tomo de ambas manos, apartando las de su rostro.

El rostro del pelinegro estaba totalmente sonrojado, se notaba bastante aunque su rostro estuviese volteado. Volvió a intentar forcejear para quitarse de aquella posición tan vergonzosa.

* Eh?

Sintió como su cuerpo se relajó de repente, parecía haber perdido la cordura... O tal vez Tanaka si le estaba besando. Cayó en cuenta de aquello bastante tarde, ambos se miraban algo confundidos.

- L-lo siento, no queri... - el pelinegro le calló volviendo a besarlo.

Parecían haber perdido la compostura, ambos se devoraban mutuamente. Ennoshita temblaba un poco, era tonto por haber caído tan rápido en la lujuria. Cada beso era más y más húmedo, el moreno no parecía tener experiencia en aquello, iba poco a poco siguiéndole el paso al pelinegro.

Pararon un poco por falta de aire, dudaron unos instantes en mirarse nuevamente. Al parecer Ennoshita no era el único que se moría de vergüenza, Tanaka parecía recitarse mentalmente lo avergonzado que estaba en aquellos momentos. El más bajo no fue tímido al insinuarle que siguiera, acurrucándose fuertemente a su cuerpo.

- Puedes seguir, no me molesta… - dijo casi en un susurro Ennoshita mientras se acomodaba sobre las piernas del de cabeza rapada.

- E-espera, y-yo... - aparto un poco el rostro del menor.

- No quieres?- su tono de voz se escuchó un poco apagado, creía que era la oportunidad perfecta para aprovecharse de lo tonto que solía ser Tanaka.

- Estas cosas deberías hacerlas con alguien que ames... La primera vez es importante - estaba nervioso a no más poder, el rostro de Ennoshita totalmente rojo y suplicante cerca del suyo le hacía dudar bastante.

Chikara de repente comenzó a temblar, bajo rápidamente su mirada. Tardo un poco en volver a moverse volviéndose a aferrar a su cuerpo.

- Pensé que ya te habías dado cuenta - sonrió apenado y tomo la mano de Ryunosuke llevándola a su pecho - Esta latiendo rápido, no? - oculto su rostro en su hombro.

* Te amo...

El de cabeza rapada lo miro de re ojo, no se atrevía a mirarlo nuevamente nunca había notado aquello, tardo bastante en comprender que pasaba, el por qué Ennoshita actuaba de tal manera.

- Me gustas... - susurro de imprevisto tomando de sorpresa al más alto. Este al instante intento sacar al pelinegro de su hombro para mirarle, aunque por más que intentaba este se aferraba aún más, estaba sonrojado hasta el cuello.

- Oye sal de ahí, déjame verte - entre el forcejeo de que este le dejara ver su rostro volvieron a terminar recostados sobre la cama. Tanaka se había colocado encima de este evitando que escapase.

- B-Bájate de encima - le daba pequeñas patadas ligeras, aunque se muriera de la vergüenza no era capaz de apartarlo.

Dejo de sentir movimiento de parte de Ryunosuke así que prosiguió a mirar un poco, movió ligeramente sus manos aunque claramente fue una trampa, el más alto había tomado sus manos y las había puesto por encima de su cabeza.

- Oye, eso no se vale - hizo un puchero frunciendo el ceño. Aunque Tanaka no dejaba de hacer cosas de repente, este lentamente metió una mano dentro de la pijama del más bajo - T-Tanaka?

Comenzó a tocarle lentamente explorando su suave y caliente piel, su cintura era ancha, su ombligo tan pequeño... Sus pezones se llevaban toda la atención, eran bastantes suaves y estaban bastante erectos, bastante fáciles de pellizcar

- AH! No pellizques ahí - el de pelo rapado dejo sus manos libres para que este volviese a besarle, pero este moría de vergüenza todavía.

- Bueno si tú lo dices - iba a apartarse pero Ennoshita volvió a hablar.

- Puedes chuparlos? -se levantó aún más la camiseta y la sostuvo con una de sus manos - Por favor - dijo casi en un susurro.

Comenzó algo torpe lamiendo aquella zona viendo como hacia tiritar un poco el cuerpo del pelinegro, este se aferraba a su cuerpo dejando escapar uno que otro gemido discreto. Aunque este no quiso quedarse atrás aprovecho lo entretenido que estaba el más alto con su pecho y rápidamente metió una de sus manos al pantalón de este.

- E-Enoshita!? - le miro sorprendido.

- Hace rato ha estado chocándose contra mí - hacia pequeños movimientos mientras disfrutaba como Tanaka fruncía el ceño y suspiraba ligeramente - Puedo hacerlo con mi boca si quieres? - bajo lentamente hacia la entrepierna del de cabeza rapada.

- O-oye e-espera - fue demasiado tarde Chikara había sacado su evidente erección de sus pantalones, parecía haberse quedando contemplándola unos instantes para luego metérsela completamente dentro de su boca.

Parecía concentrado en lo que hacía, chupaba lentamente en un principio mientras degustaba un poco el sabor. El más alto le tomo de la cabeza ayudándole un poco a que su entrepierna llegara lo más lejos dentro de su boca, para poder complacerlo, no espero que algo caliente se hiciera presente en su garganta.

- L-Lo siento - dijo casi en un grito, aunque cuando le iba a decir que lo escupiera, este ya se lo había tragado.

Se volvieron a mirar unos momentos, sus suspiros dieron a entender lo mucho que se deseaban, poco a poco volvían a estar uno encima de otro devorándose mutuamente, se deshicieron de toda presencia de ropa sobre ellos quedando totalmente desnudos. Sus roces eran cada vez más, sus besos cada vez profundos.

- Sabes como lo hacen los chicos? - entre muchos suspiros y sudor, Ennoshita había tenido el valor de preguntar aquello.

- Tengo una idea pero realmente no sé qué hacer - volteo la mirada mientras se rascaba el rostro.

- Tenemos que preparar acá - atrajo una de las manos de Tanaka a su entrada - Tengo un poco de crema en mis cosas - gateo sobre la cama intentando ir a buscar aquello, el de cabeza rapada aprovecho para recostar el pecho de Ennoshita sobre la cama dejando una vista bastante buena, sus caderas levantadas dejando ver todo aquel lugar privado.

- Q-Que estás haciendo!? - intento moverse pero la presencia de algo húmedo lamiendo aquel lugar tan sensible le hizo aferrarse a las sabanas - N-no - evito gritar al sentir como aquello le hacía sentir tan vulnerable, más que esa posición le hacía morir de vergüenza.

Poco a poco este le hacía estremecerse de una manera que le costaba respirar, había metido su lengua en aquel lugar y le lamia todo aquel lugar sensible dentro de él. Sus gemidos eran cada vez más constantes, ya no podía pararlos, se estaba volviendo loco poco a poco... Esto era realmente vergonzoso.

Sin pesarlo dos veces Tanaka había a comenzado a meter uno de sus dedos sin dejar de lamer aquella zona, hacia pequeños movimientos ligeros intentando buscar aquel punto, no tardo en introducir un segundo y luego un tercero. Había que preparar aquel lugar bastante bien

Cuando volvió a la realidad ya había dejado de sentir aquel tacto húmedo en su trasero, se volteo buscando la mirada del más alto, que parecía algo nervioso ahora que lo veía.

- Pasa algo Tanaka? - se recostó sobre la cama de espaldas nuevamente y se cruzó de piernas, seguía un poco tímido de que le viera.

- Estas seguro de esto, bueno solo digo... Puede que te arrepientas luego - bajo la mirada.

- Porque lo haría, ya te dije que me gustas. Nunca pareces escucharme - hizo un puchero mientras se acostaba de lado.

La habitación se quedó en silencio unos momentos, Chikara no lo culpaba, aveces era bastante lento para entender las cosas. Y él no lo obligaría a nada.

- Tanaka si quieres lo... Ah! - sin previo aviso el más alto comenzó a penetrarlo, entrando por completo la punta - Oye, no hagas cosas de repente - demasiado tarde para haber dicho aquello, Tanaka le sostuvo de la cadera y entro su miembro poco a poco en él.

- Ennoshita está muy tierno no podía resistirme - le movió para quedar entre sus piernas - Esperare hasta que te acostumbres - dijo mientras se acercaba a besarlo.

* Esto duele bastante, siento que me voy a partir en dos

Chikara se retorcía debajo del cuerpo del más alto, le dolía bastante, aunque el dolor era soportable. Él quería a Ryunosuke le hiciera enloquecer, perder la cabeza por amor no le parecía tan mal idea.

- Puedes moverte - le susurro mientras se aferraba a él con toda su fuerza.

La primera embestida le tomo de sorpresa, dejando salir un gemido bastante fuerte, estaba que moría. A Tanaka parecía haberle hecho gracia e ignoro por completo aquello, siguiendo su labor de darse placer mutuamente.

Comenzaron bastante suave aunque las penetraciones eran profundas, sus pequeños gemidos inundaban la habitación, era uno de esos toques hermosos que hacían aquel momento tan especial.

- Nnnngh - se ahogó en sus propios gemidos al sentir como aumentaban el ritmo, en ese mismo instante no pudo evitar correrse.

- Todavía pereces insatisfecho - la erección del menor no parecía haber reducido, estaba reaccionando bastante bien para ser su primera vez. Había dejado más que claro lo sensible que era.

Otra vez volvían a perder la cabeza, seguían el sonido de aquel movimiento con tan constante, las embestidas eran cada vez más profundas y rápidas. Claramente lo harían hasta el cansancio, el cuerpo de Chikara había recibido bastante bien el cuerpo de Tanaka, eran totalmente compatibles.

- A-ah, nngh - se acercó a la boca del mayor, uniendo sus labios nuevamente.

El pelinegro temblaba debajo de aquel cuerpo, sus piernas apenas se podían mantener aferradas a él. Sus ojos estaban empapados de pequeñas lagrimas que no podía evitar que saliesen. Tener sexo con la persona que amas era realmente exquisito.

- V-voy a correrme - tartamudeo, comenzando a penetrarlo aún más rápido.

-No lo saques, por favor! - dijo suplicante, estaba a punto del clímax.

Dio la última embestida y dejo salir todo su semen dentro. Ennoshita grito un poco otra vez, seguía sin acostumbrarse muy bien a ello, se separaron dejando libre todo ese líquido dentro del pelinegro.

- Que tal? - pregunto el más alto mirando al futuro capitán.

-... Otra vez - susurro muy bajito.

- Eh? - ladeo la cabeza - Que dijiste? - no había escuchado.

- Hagámoslo otra vez - se cubrió la cara avergonzado.

* Parece que me haré adicto a esto...

Se podría decir que lo hicieron hasta el amanecer, sus cuerpos siempre pedían más del otro, era como si no pudieran estar separados. Aunque Tanaka no lo notase el parecía sentirse atraído por Ennoshita, era bastante tonto para darse cuenta de esto solo.


- Oikawa... - miro hacia donde le habían llamado.

Estaba totalmente hundido en su mundo, en su teléfono una foto de él y Iwa-chan. No podía amarle más de lo que lo hacía, aunque la mayor parte del tiempo se la pasaba molestándolo o haciéndolo enojar, no lo podía evitar... Lo amaba demasiado.

- Acaso vienes a aclamarme? - se cruzó de piernas mirándole con malicia.

- Se mi armador - dijo lo más natural y serio.

*...Que?

Le miro un poco confundido para luego volver en sí, no se esperaba eso de parte de nada más y nada menos que de Ushijima Wakatoshi. O para abreviar "El tipo que no soporta".

- Por qué haría eso? - se levantó guardando de nuevo su celular en sus cosas - Soy demasiado bueno para ti - se acercó a él y mientras volvía a mirarle con todo el orgullo encima.

* Crees que seré amable contigo?

Oikawa le miraba con todo el rencor del mundo, no le odiaba pero no le agradaba. Siempre lo trataba de poca cosa... Nunca le perdonaría tales actos.

No esperaba que el entrenador le obligara a ser su armador en el entrenamiento, ya que Iwaizumi no había venido por su culpa (Siempre tenía que hacerlo con Tooru hasta que este estuviera satisfecho, literal se lo pasaban teniendo sexo hasta el amanecer).

Miraba con un poco de desagrado al mismo tiempo que levantaba la pelota para él, intentaba perfeccionarlo lo más que podía, no dejaría que el Ushivaca le sobre estimase... Joder, no mostraría su lado débil a él.

...

- Eres un monstruo - respiraba agitado, aunque estuviese cansado no iba a descansar.

- Descansa - el más alto le tiraba a la cara su toalla a la cara - Estas cansado - le despeino mirándole fijamente.

- No me toques - le quito la mano de su cabeza - No me trates como a alguien de confianza - saco la lengua y estiro el ojo, mientras volvía a quejarse una y otra vez del capitán del Shiratorizawa. Aunque este nunca le tomase en serio y volviese a acariciarle la cabeza.

Luego que termino el entrenamiento intento evitar totalmente encontrarse con Ushijima. Ya que sus dormitorios estaban un poco cerca, a este le habían dado un dormitorio solamente para él, esto era claramente injusticia aunque no le molestase para nada compartir habitación con su amor de la vida Iwaizumi, las camas eran bastante pequeñas y dormían algo incomodos.

...

Llego a su dormitorio y abrió con las llaves, entro rápidamente dejando escapar un gran suspiro agotado. Miro que todo parecía estar a oscuras, Iwa-chan dormía tranquilamente todavía, se acercó a la cama deshaciéndose de sus zapatos y calcetines. Lentamente se infiltro dentro de las sabanas del moreno, enredo sus piernas con las de el al mismo tiempo que le abrazaba y hundía su cabeza en su hombro.

- Iwa-chan es tan pequeño - dijo sonriendo, aunque no espero que este le golpease en la cara con el brazo.

- Oikawa deja de joder - quito las manos del más alto de sus caderas y le dio la espalda.

- Iwa-chan~ - decía entre balbuceos, sentándose sobre la cama - No seas tan frio conmigo - le daba pequeños coquecitos en la espalda.

- Déjame dormir - le empujo tirándole de la cama, Oikawa era bastante insistente cuando quería algo, más si lo quería a él. No tardo en volver a subirse a la cama y meterse de nuevo entre sus sabanas.

- Iwa-chan~ - se aferró a él lo más fuerte que pudo.

- Eres molesto, lo sabias? - le pellizco la nariz al ver como este sonreía.

- Te amo - dijo meloso mientras le daba pequeños besos a Hajime, este no podía resistir a los descarados coqueteos del más alto.

Iwaizumi se colocó encima de este rápidamente, Tooru se mordió un poco los labios al ver como este metía su mano en su camiseta y le retiraba rápidamente sus pantalones.

- Eres insoportable - le pellizco uno de los pezones haciendo al castaño soltar un pequeño gritillo.

Podría jurar que el moreno le comería por completo, no podría parar de querer más de este, su cuerpo era totalmente adictivo (Su miembro aún más). Le tiro hacia su rostro y volvió a besarle, lo hacía algo lento pero siempre le gustaba saborear con paciencia a Iwa-chan.

Su cuerpo era incapaz de olvidar los roces de este, cada vez quería más y más. Tocaba lentamente sus mulos mientras que con la otra mano le masturbaba con paciencia, no podía dejar escapar uno que otro gemido. Iwaizumi le parecía estar más deseoso, mordía y lamia todo su cuello, no sabía si podría mantenerse en sí... Se iba a volver loco, loco de amor?

- Iwa... - balbuceo al sentir como las manos que antes tocaban su erección estaba entrando lentamente uno de sus dedos - No~ - se mordió los labios mientras miraba deseoso a el moreno.

Iwaizumi frunció el ceño a la vez como este se retorcía debajo de él y le miraba excitado, introdujo otro de sus dígitos dentro de este, acariciando lentamente dentro de él. No tardo en encontrar aquel punto que hacia gritar al más alto, este agito sus caderas por la impresión.

Noto como Hajime le miro con lujuria, el castaño no pudo evitar sonrojarse y cubriendo su cara con sus manos. Hoy estaba bastante extraño, había cedido bastante rápido... Acaso ya había aceptado que lo ama?

- Iwa-chan m... Ah! - sintió una fuerte presión en aquel lugar, Iwaizumi había a comenzado a penetrarle lentamente.

Entro algo apurado, Oikawa solo se estremecía bajo su cuerpo, sentía como este temblaba y era incapaz de cerrar su boca ansiosa. Había empezado bastante brusco y rápido, el castaño se aferraba a las sabanas mientras trataba de mantener sus ojos abiertos.

Los gemidos de ambos se escuchaban bastante fuerte tanto como el golpeteo de sus cuerpos chocando entre sí.

- M-Más despa... - no parecía escucharle, intentaba mirarle pero no podía mantener la mirada fija.

Su rostro era un desastre, algunas lágrimas y bastante baba bañaban este. Esperaba ansioso un beso de este, busco ansioso sus manos para entrelazarlas con las de él, necesitaba más de este... Le amaba bastante.

- Nggh - gimió al mismo tiempo que sentía como Hajime le abrazaba mientras volvía las estocadas más profundas y precisas, estaban en un éxtasis de sentimientos y excitación, no tardarían mucho en llegar al clímax.

-... Oikawa - dijo agitado, el castaño se sorprendió bastante, nunca solía decir su nombre mientras lo hacían - Esta será la última vez - no paraba de entra y salir con fuerza.

- A-ah, q-que dices? - no parecía entenderse le bien, Tooru hablaba entre gemidos, no le tomo mucha importancia hasta que escucho aquello.

- Voy a terminar contigo - parecía no dejar hablar al más alto, golpeaba con fuerza en aquel lugar sensible.

- I-Iwa-chan, Ah!... Q-que?! Agh... - intentaba mirarle insistencia... Y lo vio, parecía arrepentido, lo que había dicho era... Sus lágrimas cayeron a cántaros al darse cuenta del significado de aquellas palabras, intento volver a hablar pero las palabras no le salían.

Incontables veces volvió a buscar el contacto de este pero el más bajo volvía a apartarse de él, enfocándose más en darse placer. Ya no sentía todo ese deseo de siempre, lloraba a mares mientras balbuceaba un montón de cosas pero Iwaizumi le ignoraba.

- N-no - el más bajo cambio de posición, poniéndole de espaldas y volviendo a unir sus cuerpos. Oikawa se aferró fuertemente a las sabanas, quería gritar, su rostro estaba totalmente rojo. Cerró los ojos con fuerza al notar que se corría, ensuciando un poco la sabana.

Intento voltearse para mirarle pero justo cuando lo hacía sintió un líquido caliente llenarle en aquel lugar, contuvo aquel gemido fuerte un poco mordiendo las sabanas. Por más que intentaba no caer contra la tentación y reclamarle por lo que había dicho, le era imposible. Si se trataba de Iwa-chan, perdía aún más que la cabeza.

Lo hicieron un par de veces más antes de parar. Tooru estaba más que cansado, sus ojos estaban hinchados y rojos, había llorado tanto mientas lo hacían. Este nunca creyó que el moreno le dejase de tal forma. Acaso ya no le amaba?... No quería pensar en nada, solo quería dormir y que aquello solo haya sido parte de su imaginación.

* Te has casado de mí, no?

Volvió a acurrucarse entre las sabanas, mientras pequeños sollozos silenciosos salían de sus labios. Al parecer todo había terminado, ya no le amaba... Ya no estaría a su lado.


Y aquí les dejo el capítulo más Hard y largo que tendrán (Aunque siempre me arrepiento y termino hacienda otro aún más largo.

Perdónenme la vida que no les traje KageHina ni DaiSuga, estoy planeando algo muy bueno para próximos capítulos. Así que no se, recomienden lo que quieran, yo con gusto tratare de cumplir.

Y ahora me di cuenta que literal no hubo pelea como dije en mi Spoiler, se me paso… Bueno aunque sea les traje a Akaashi y a Bokuto.

Ahora si el Spoiler: Megane en potencia y el Rey hará de las suyas.

Gracias por leer y por sus Review hermosas.