Enojarse es más fácil Capítulo 9

¿Y se supone que es problemático?

*Cuantas veces seguiré soñando con el…

Se sentó sobre la cama esperando conciliar el sueño nuevamente. Desde que había discutido con Yamaguchi no dejaba de tener sueños eróticos con él, estaba perdiendo la cabeza poco a poco.

Veía su hermoso rostro sonriente en los entrenamientos pero estaba tan alejado, se veía tan feliz al lado de aquel pelirrojo del Shiratorizawa. Se podría decir que estaba celoso, odiaba que tomarán sus cosas pero su orgullo se le impedía que le reclamase cualquier cosa.

*Aun así no pudiste abandonarme.

Le miraba dormir en la otra cama, dormía profundamente. Ese puchero tan hermoso que podía ver vagamente desde lejos le hacía sentir esa fuerte sensación en su pecho.

*Todavía mantienes tus encantos mientras duermes…

Sonrió mientras volvía a cubrirse con las sabanas, después de verle toda inquietud se fue de su cuerpo. Le amaba bastante, le era imposible borrar aquella sensación de necesidad hacia él.

….

No era de su agrado verlo tan acaramelado con alguien más, ese chico pelirrojo parecía no captar su clara y constante mirada fulminante. Nishinoya y Tanaka ya le estaban molestando con respecto al tema cosas como; "Yamaguchi te abandono" o "¿Qué se siente ser abandonado?".

A decir verdad esto de su mal humor le hacía bloquear como nunca, le había bloqueado tantas veces a Hinata hasta agotarle, al parecer al rubio su mal humor le iba bastante bien.

- ODIO A TODOS USTEDES LOS ALTOS! – Hinata se tiró literalmente al suelo, estaba bastante sudado.

- No es mi culpa que seas malo jugando – dijo el más alto en su típico tono burlón.

Otra vez esa cara de ardilla con rabia o algo parecido, esa cara era típica en él.

"Hace días que no le veo tras El Rey"

- Acaso ya fuiste abandonado? – le miró con todo sarcasmo encima mientras con su mirada veía a Kageyama entrenar a lo lejos con Akaashi.

- Búrlate todo lo que quieras por lo menos a mí no me cambiaron por otro – sacó su lengua intentando molestarle más, ya con aquel comentario había llenado de rabia a Tsukishima.

Prefirió alejarse del pequeño antes de que terminara desquitando su mal humor en el! Pero joder! Hinata sabía perfectamente cómo ponerle de mal humor.

*Ese...

Volvía a ver a su hermoso pecoso, todo sonriente y… Otra vez ese hijo de p#%* manoseaba a su Tadashi, esta vez no se iba a quedar de brazos cruzados. Dio un par de pasos largos mientras su cara aparentaba cada vez más molesta, aunque la verdad por no fijarse en su entorno uno de los chicos del Nekoma chocó fuertemente contra el haciendo que los dos rodasen por el piso de forma violenta.

Cerró los ojos al notar que el pequeño cuerpo del chico quedo encima de él, respiro un poco y luego los abrió, el chico tenía pequeñas raspaduras en la cara, nada realmente grave. Cuando intento levantarse sintió una pequeña punzada en su pierna, se había raspado la rodilla y estaba sangrando a montones.

La verdad le dio igual e intento irse del lugar pero aquel chico le tomo de la mano y se lo llevo a rastras a la enfermería.

- R-realmente lo siento – dijo entre sollozos y moqueos.

Le miro unos instantes mientras limpiaba sus lentes (gracias a Dios estos no se rompieron).

- Solo es un pequeño corte – le miro sin expresión alguna.

- PENSE QUE IBAS A MORIR – seguía en sus lloriqueos.

Tsukishima rodo los ojos para luego suspirar.

* Esto será más difícil de lo que pensé…


* Otra vez me está mirando…

Tomaba tranquilamente de su jugo en una esquina mientras sentía que lo miraban constantemente, Suga y Hinata no se limitaban cuando se trataba de hablar a escondidas y mirarle una que otra vez; riéndose de vez en cuando.

Aunque no sabía muy bien si sus teorías estaban muy acertadas, esa forma de mirarle de ambos le hacía pasar todo tipo de ideas por la mente.

No sabía si tomar enserio esa declaración de parte de Hinata cuando hace poco unos días estaba muy acaramelado con ese chico del Shiratorizawa, podría jurar que los vio besarse en el pasillo cerca de la enfermería.

Así que el de pelo cenizo le parecía la opción más recomendada, la verdad siempre le ha parecido muy lindo (bastante adorable y más cuando Hinata estaba cerca). En este tipo de situación un trio no le parecía mala idea.

Aun no podía quitarse esa escena de Hinata en los brazos de ese chico, le molestaba más de lo que debería. Justo cuando pensaba en darle una oportunidad lo encontró de esa forma, se sintió algo frustrado al principio pero prefirió dejar de pensar en ello.

Se levantó de su sitio para irse a refrescar un poco al grifo de afuera, por casualidad de la vida el capitán había tenido la misma idea que él. Justo cuando empapo su cara de agua le vino una idea descabellada a su cabeza. ¿Y si le pedía consejo de esto al capitán?

- Capitán? – cerro el grifo.

- Kageyama, necesitas algo? – dijo mientras abría el grifo.

- Alguien se me declaro – Sawamura le miro confundido.

- Ah bueno – no entendía muy bien que pasaba por la mente del pelinegro.

- Es Suga-san – sacudió un poco su pelo – Me escribió una carta – volteo a mirarle.

Daichi cambio su cara a una de sorpresa pero justo cuando le iba a preguntar por la carta Tobio desapareció de su vista.

Hora de empezar su plan.

No lo mal interpreten, solo estaba por mover un poco las piezas y así podría hacer caer las cosas por su propio peso. Acá su pieza secreta era Suga, él lo sabía todo y este recibiría algo muy bueno a cambio de sus labores.

Ese deseo hacia el de pelo anaranjado nunca se iba, prefirió estar en dormitorios separados por esa misma razón. No sabía si era amor o simple deseo sexual pero prefería no descubrirlo, todo por el bien de Shouyou… todo por no lastimarle con sus deseos morbosos. Aunque su orgullo nunca permitiría que apartasen a Hinata de su lado, no le importaría lastimar a otros solo por tenerlo cerca de nuevo.

….

Nuevamente dentro del gimnasio volvió a buscarle con la mirada, siempre en el mismo lugar con aquel chico del Nekoma y el otro del Shiratorizawa. Esto le hizo rechinar un poco los dientes, los celos se lo estaban comiendo vivo.

*Suga…

Busco al mencionado con los ojos por todo el gimnasio y justo este se dirigía hacia donde estaba; buena suerte suponía. Se sentó a su lado y le sonrió un poco para luego comenzar a hablar.

- Si tanto te molestan que estén cerca de él porque no le llamas? – acerco un poco su rostro mirándolo divertido.

- Suga-san, le gustan mucho estos temas? – le miro y tomo su mentón para acercar más su rostro al de él.

- Solo te ayudo – le revolvió el pelo mientras lo apartaba un poco – Sabes que le gustas, porque no le dices que te gusta también? – esto hizo sonrojar un poco al de ojos azules, volteo la mirada hacia otro lugar para que el mayor no lo notase.

- Esto no está ayudando mucho que digamos – frunció el ceño un poco.

- Si te dejo hacer las cosas como quieres de seguro terminaras haciéndolo llorar – este jugueteaba con sus propias manos, tal vez se sentía culpable.

Sugawara busco la mirada de este al no recibir respuesta, justo en ese momento Tobio se inclinó hacia el volviendo a tomarlo del mentón y deposito un pequeño beso sobre la comisura de sus labios.

- Dos pueden jugar al mismo juego – dijo mientras miraba rápidamente hacia Hinata.

* Te tengo…

El de pelo naranja lo había visto todo… y también el capitán.

Como matar dos pájaros de un tiro.

Mientras planeaba su próximo movimiento, Suga seguía en Shock con el rostro muy sonrojado.


Aunque se negara seguiría insistiéndole, para ser tan buen Armador su orgullo arruinaba todo. Raramente hoy no fue ese típico día donde le insultaba un poco (muy infantilmente) y luego el entrenador lo obligaba a colocar para él, hoy acepto a la primera, muy raro si pero esto le daba entender que algo no iba bien.

Sus levantadas eran bestiales, sus saques tenían tanta fuerza que salían volando por todo el gimnasio. No estaba enojado, más bien estaba súper deprimido, esa cara de frustración no era la típica de siempre.

- Toma un poco de agua – le paso una botella de agua – Te estas esforzando bastante hoy – le acaricio la cabeza.

- No quiero oírlo de ti – le fulmino con la mirada – No me mires de esa forma, no estoy enfermo por si preguntas – se sentó en el suelo.

Le miro atentamente para luego hacer lo mismo, se quedó mirándolo en silencio hasta que le sintió suspirar.

- Oikawa… - le miro serio.

- Si lo dices así me harás vomitar Ushiwaka – le saco la lengua – No me trates como si nos llevásemos bien – ladeo su cabeza.

Hubo bastante silencio por muy buen rato, Tooru jugaba ligeramente con su pelo mientras dejaba salir uno que otro suspiro, al parecer si estaba triste. No entendía esta clase de sentimientos, amor y esas cosa; todo una pérdida de tiempo bajo su punto de vista.

- Deja sentir pena por mí, hará que me sienta peor – se levantó y comenzó a caminar – Me retiro, me daré una ducha – dijo sin mirar atrás.

No le entendía para nada pero algo en él le impedía no prestarle atención, se preguntaba un motón de veces de donde sacaba energía para mantener tanto orgullo e inmadurez, no negaría que Oikawa era alguien bastante capaz aunque ese ego no le dejaba progresar. Cuando no podía hacer algo se frustraba como nunca a un punto de sobre esforzarse para mejorar lo más pronto posible.

Ahora que lo pensaba un poco. ¿Dónde estaba ese chico al que siempre Tooru molestaba? Siempre parecía coquetearle de forma tan directa ignorando a todos a su alrededor, esos roces que notaba de parte de Oikawa al otro chico no eran normales entre amigos, o si?

*Tal vez estén saliendo…

Pensó un poco y antes de que comenzara a razonar correctamente ya estaba siguiendo a Oikawa a las duchas.

- Eres alguna clase de acosador? – el armador le miro mientras comenzaba a quitarse la ropa.

Ushijima le miraba fijamente, observando atentamente cada detalle de su agraciado cuerpo. Nunca le había visto con tan poca ropa, algo en el comenzaba a sentirse extraño, su corazón no paraba de latir fuertemente.

- Tentador, no? – Le saco la lengua – Lo siento pero no estoy disponible – entro a una de las duchas, pero justo cuando iba a cerrar la puerta Wakatoshi entro a esta.

Se mantuvo en silencio un rato mientras volvía a observar atentamente el cuerpo de Tooru, sin pensarlo dos veces ya estaba tocando sus caderas, el más bajo al notar esto intento apartarlo pero este se negaba a soltarlo.

- Oikawa… - susurro mientras acercaba su rostro al cuello de Tooru.

- Forzándome no lograras nada – lo empujo – No soy tan fácil como crees – hizo una cara de desagrado y a empujones saco a Ushiwaka de la ducha.

El más alto quedo algo confundido, no terminaba de entender que le pasaba pero Oikawa le hacía perder la cordura y despertaba ese instinto lujurioso que acechaba dentro de él.

Al notar la presencia de alguien más, voltio a mirar y se encontró con una mirada algo enfadada. El chico que tanto acosaba Tooru había visto todo.

Creo que esto será más complicado de lo que había pensado.


*Qué demonios estaba pasando por la cabeza de Kageyama?

Hinata no paraba de llorarme y darme pequeños golpes, me culpaba de haberle robado al "amor de su vida"

- Hinata tranquilo – por más que intentara calmarle seguía llorando a cantaros, ya tenía 2 horas así.

- S-SI LE GUSTA SUGA-SAN NO TENGO NINGUNA O-OPORTUNIDAD – balbuceaba mientras se podía a rodar por el suelo.

- Pero Kageyama no me gusta – intento pararle.

- YO NO SOY COMPETENCIA PARA SUGA-SAN – volvía a hundirse en lágrimas.

Suga suspiro y lo tomo de los brazos para sentarlo en sus piernas. Siempre tenía que asumir un papel de madre cuando se trataba de Hinata.

- Yo ya tengo a alguien que me gusta, así que no te preocupes Hinata – le sonrió, calmando casi al instante a Shouyou – Deberías hablar con el – le acaricio la cabeza.

- E-es que – tartamudeo – SEGURO NO LE GUSTO – comenzó a llorar nuevamente.

Sugawara ya no sabía qué hacer en este punto, aunque creo que lo peor estaba por venir. El capitán también había visto aquello, no quería responder preguntas vergonzosas o que este se empezara a distanciar de él.

Justo cuando iba a volver a hablar entro alguien a la habitación, justo a quien menos quería ver en estos momentos… Daichi.

Koushi y Sawamura hicieron contacto visual por unos segundos, luego el más alto noto lo raro de la situación que se encontraban Hinata y Suga. Parecían madre e Hijo.

- Capitán ignóreme, soy invisible – volvía a aferrarse al de pelo cenizo.

- Hinata creo que ya es hora de que vuelvas a tu dormitorio – le despeino el pelo.

- Suga-san déjeme dormir con usted – le miro.

Se escuchó tan extraño que Sugawara no tardo en mal pensarlo y luego también el Capitán. El de pelo cenizo se sonrojo pero intento no ponerse nervioso.

- Preocuparas a tu compañero de habitación si no vuelves – le apretó la nariz y limpio un poco su cara llena de lágrimas.

Después de esto Hinata no tardo en irse, de verdad no quería preocupar a Kenma (aunque estaba más que seguro que este seguro estaba durmiendo o jugando algún juego en su consola.

Y… llego el momento más incómodo de la vida de Koushi, porque estaba más que seguro que Sawamura le preguntaría al respecto del beso.

- Suga… - al escuchar eso apronto un poco sus puños y voltio a mirarle lentamente.

- Mmm? – temblaba un poco.

- Porque Hinata estaba llorando? – supero un poco, se sintió un poco aliviado porque no había preguntado directamente por el beso.

- Solo tuvo un mal día – dijo algo nervioso.

- Tiene que ver con lo que paso con Kageyama, no? – a Sugawara se le pusieron los pelos de punta, dio justo en el clavo.

- K-Kageyama solo e… - no termino de hablar cuando fue interrumpido por Sawamura.

- También te gusta Kageyama, cierto? – el de pelo cenizo se volteo rápidamente a mirarle.

- N-No, e-espera –tartamudeo nervioso – Y-Yo solo estoy ayudando a Hinata – se sonrojo.

- Besándote con Kageyama? – frunció el ceño.

Este comentario hizo molestar un poco a Suga, rápidamente le miro con algo de rabia.

- Que estas insinuando? – se levantó del suelo – Porque ahora si estas tan interesado en mi vida? – se cruzó de brazos.

Se miraron con rabia por unos instantes y luego simplemente se fueron a dormir. Seguro si seguían hablando empezarían a discutir, aunque realmente se molestó con Daichi por insinuar que era un regalado (o puta).

Al final le costó conciliar el sueño ya que tenía una fuerte sensación de querer llorar a mares, realmente se sentía lastimado. Porque Daichi lo había tratado de tal forma?

*Me odias?

La verdad llorar era lo único que siempre podía hacer, para que enfadarse si él no había tenido la culpa. Luego reprocharía a Kageyama por esto.

*Espero que no estés planeando algo estúpido Kageyama.


Ahora si… Ódienme

Salí de mi Cueva para actualizar (No estaba muerta, solo no tenía inspiración). Este capítulo esta re flojo, seguro se le nota (Por no decir que escribí mucha caca)

Estoy en una crisis existencial donde solo quiero dormir.

Bueno, gracias por leerme de nuevo. De verdad lo agradezco.

Si quieren saber más de mi anden a tirarme piedras a mi Instagram: mizuki_arr (no pregunten el porqué de ese nombre tan caca).

Nos leemos en otro siglo (soy una vaga sin remedio)

Un pequeño Spoiler:

Pos… Pudin