Hola! Muy bien antes de pasar a la acción quiero agradecerlas a todas por sus comentarios que influyen para alegrar mi día un poco mas. Siento la demora pero la universidad me consume por completo, exposiciones, laboratorio, etc Ya quiero que sean vacaciones! lo bueno es que ya falta poco, gracias por sus comentarios en serio que si muchas gracias, no he contestado ninguno no porque no quiera sino que el tiempo me es insuficiente, cuanto daría yo porque el día tuviera 30 horas... afortunadamente el estres me ha abandonado un poco y ha dado paso a este capitulo, un poco flojo pero ya vendrá lo mejor Gracias!
Bueno les dejo la historia! Espero les guste
Bones no me pertenece es propiedad de Hart Hanson y demás...
Hanna Burley no era idiota, era rubia tal vez; pero estaba lejos de ser la típica rubia tonta, era una excelente reportera y como tal tenía los hechos sobre la mesa pero a diferencia de ocasiones anteriores le daba miedo sacarlos a luz, algo pasaba en su matrimonio, y ese algo tenía nombre y apellido, como dije no era idiota, no se tragaba el cuento de "Trabajaré hasta tarde" "Dormiré con Huesos"" No me esperes despierta" bla bla bla, y seguramente ella era tan imbécil como para creerlo, había otra mujer era un hecho, llevaba 8 meses casada... hacia 5 su matrimonio había dejado de ser "perfecto" Seeley Booth había empezado a mentirle y a faltar a su promesa de fidelidad había una mujer Booth y no era precisamente ella, la que por ley lo era, Booth le había hecho creer en el felices por siempre cuando lo conoció en Afganistan, pero después de 7 meses cuando él regresó a Washington y ella lo siguió había conocido a la persona que se encargaría de quitarle el curita sin anestesia, el felices por siempre no existía, una mujer la había traído directo y sin escalas a la realidad, su amorío en Afganistan con Booth no era tan perfecto, y en cuanto conoció a Temperance Brennan se dio cuenta de que ella no era mas que el simple premio de consolación, no podía negar lo obvio, entre esos dos había pasado algo, doloroso probablemente, sus miradas no mentían, se necesitaban y se complementaban a la perfección y ella no era más que alguien que había llegado a ayudar a reparar un corazón herido, y sin embargo se sorprendió cuando su relación con el agente siguió como al principio, existía algo que ella no entendía, ¿Porque su novio estaba tan distante de su mejor amiga? Sin embargo aunque la duda le carcomiera no quería entender, y se sorprendió aun más cuando el agente le pidió que fuera su esposa, claro que su mayor sorpresa era que ella hubiese dicho que si, no era de las que se casaban cierto, pero por Seleey Booth lo haría, amaba a ese hombre y si tenía la oportunidad de compartir su vida con él lo haría, si esa era la parte bonita del cuento, 3 meses y su vida matrimonial era perfecta, aunque obviamente que se esperaba de una pareja de recién casada, aunque lo dudó al principio ella y Booth se entendían bien aunque a lado de la coordinación y entendimiento que el agente tenía con la antropologa era más que un miserable intento de coordinación, a partir del cuarto mes las llegadas tarde, y la casi inexistente presencia del agente en su casa la atormentaban en ocasiones, decidió no darle importancia, después de todo el era agente del FBI y ella tampoco es que se la pasara en casa, era reportera y como tal tenía que buscar la noticia, no podía quejarse su matrimonio aun estaba medianamente bien, el sexo no era problema... no todavía, el quinto mes llegó y a partir de ahí las cosas habían cambiado radicalmente, aunque el agente ya no brillaba por su ausencia, y solo desaparecía de vez en vez las cosas habían cambiado y mucho, Booth normalmente estaba cansado, su apetito sexual había disminuido en gran medida, no servía de nada que ella lo besara intensamente, que se insinuara, ni que utilizara prendas excesivamente provocativas, nada, la reacción del agente era la misma, estaba cansado, simplemente el beso de buenas noches, y si bien le iba salían se divertían llegaban a casa y el desaparecía por largas horas, sobretodo en fines de semana, y regresaba hasta recién culminada la tarde o bastante avanzada la noche; si, Hanna Burley ya no tenía sospechas a partir de la quinta noche del quinto mes sus sospechas dejaron de ser sospechas y fueron hechos, el agente había llegado a casa, especialmente feliz, con un perfume diferente al de él y recién bañado, un perfume perteneciente a una fémina que le sonaba de algún lado, pero que no sabía a ciencia exacta de donde y mucho menos de quien los últimos 5 meses de su matrimonio habían sido un fiasco, ella se empeñaba en mejorar, pero en lugar de lograrlo sentía que retrocedía más, muchas veces la idea del divorcio la había tentado, pero muchas otras quería remediar su relación, y es que ¿Que esposo o esposa se daría por vencido antes si quiera de intentarlo?, ahí estaba Hanna Burley, con sus hechos en la mesa, pruebas y la indesición de publicar el material que tenía, pero había algo en claro, tenía que saber quien era la mujer que le había robado lo que era suyo, no era masoquismo simplemente quería saber con quien había perdido la batalla, ella se retiraría del campo de batalla, pero no sin antes jugar su ultima batalla e intentar ganar la batalla.
El celular de Angela Montenegro irrumpió el silencio sepulcral que se encontraba en la oficina de antropologa, Temperance Brennan le acababa de decir que su actual novio le habia propuesto matrimonio.
- ¿No piensas contestar?- Cuestionó Brennan sumergida en sus pensamientos
-No, me haz dejado de piedra- el móvil seguia timbrando insistentemente
- Dímelo a mi- respondió la antropologa- contesta el maldito teléfono- alegó irritada la antropologa
- Ya de acuerdo no te exaltes- la artista cogió su móvil- Diga... si claro... ¿ahora? ... ya veo... sucede que estoy en medio de un asunto importante... perfecto cuenta con eso... hasta pronto
- ¿Quien era?
-No te interesa- la artista guardo su móvil de nueva cuenta- en realidad ni siquiera quieres saberlo, la pregunta aquí Brennan es ¿Que piensas hacer?
-No lo sé, Steve es un buen hombre, perfecto, y estoy segura de que mi vida a su lado sería bastante buena, en realidad es lo que cualquiera mujer excepto yo busca, esta perfectamente estructurado, me agrada estar a su lado
- Pero..
- Pero no es con quien quiero estar, te das cuenta de lo malditamente difícil que es esto, ¿En que momento me preste a este juego? Sabes tu y Cam creen que es sencillo y no lo es, esta lejos de serlo, muy lejos, no es agradable saber que eres la otra, que estas en medio de un matrimonio, que estás engañando al hombre con que sales, todo esto esta... mal, estoy equivocada y no quiero salir de mi maldito error
- Nadie dijo que fuera fácil cariño, no te comprendo porque no estoy en tu lugar, pero es obvio que la que más sufre aquí es Hanna y que decir de Steve, Hanna no es idiota, Steve tampoco, los únicos dos que se hacen idiotas son Booth y tu,
- Sé mi situacuón, no necesito que me lo repitas cada media hora
- Pareciera que no, te dije que no te metieras en esto, que estabas a tiempo de salir, pero no entendiste Brennan, aceptalo la situación se te salió de las manos, dejaste que se te fuera de las manos y ahora estás entre la espada y la pared
- Ya, disculpame por aceptar que quiero a ese maldito tipo arrogante del FBI que es mi compañero, disculpame por darme cuenta tarde de que no puedo seguir trabajando con ese tipo como si nada por quererlo como lo quiero, ¿Sabes lo difícil que es y fue aceptarlo? Lo entenderías si fueras yo, no es fácil, no tengo el tipo de corazón que tu tienes, o que Booth y Cam tienen, soy diferente, las cosas duelen más mucho más, amas mucho más que ustedes, ¿Haz amado al grado de la demencia?¿Haz si quiera sentido como tu mundo se viene abajo por no aceptar lo evidente?
- No probablemente no te entienda, pero si esto se hubiese arreglado a tiempo esto no estaria pasando
- El hubiera no existe y lo hecho, hecho está!
- ¿Qué está hecho?- una voz bastante conocida intervino en la conversación poniendo nerviosa a la antropologa
- Hablando del rey de roma y el baboso que se asoma- susurró divertida la antropologa mientras la doctora la fulminaba con la mirada
-Tenemos que hablar- fue lo único que logró articular la antropologa
- ¿que sucede?- cuestionó el agente mirando fijamente los ojos de la antropologa- ¿Me perdí de algo?
- De bastante Booth de bastante- intervino la artista
- Es necesario que hablemos algo no va tan bien como debería- contestó la antropologa sin despegar un segundo la mirada de los ojos marrones del ex ranger
-Amor ¿Que sucede me asustas?- el agente se acerco a la antropologa y la tomó por la cintura
- Saben de pronto me siento como mal tercio, yo me iré a ver si ya puso la gallina- hablo la artista-si les importa... claro que no les importa... yo solo... bah me largo tengo cosas que hacer
- Agela- la doctora desvió la mirada hacia la artista
- Nada cielo, nada... Aun tenemos una conversación pendiente simplemente no hagas una estupidez- la artista se dirigió a la puerta- ah y chicos intenten no incendiar el laboratorio- y sin más la artista desapareció
- ¿Y bien?- rompió el silencio Booth. ¿Que sucede?
- ¿A que haz venido?- evadió el tema la doctora
- Tenemos un caso, pero obviamente eso ya no es lo importante ahora, ¿Que sucede Temperance?- interrogó evidentemente preocupado el ex ranger
- Solo ... Sientate- el agente asintió con la cabeza y se sentó en la silla frente el escritorio de la antropologa, mientras esta ocupaba su respectivo lugar tras el mismo
- De acuerdo sueltalo- la antropologa se revolvió en su asiento y comenzó a hablar
Llevaba media hora esperando, era normal que la gente tardase, aunque claro ella había llegado 15 minutos antes de la hora prevista, tenía que prepararse mental y emocionalmente, despues de todo era una profesional y esto no era más que trabajo... un trabajo personal que estaba más que dispuesta a concluir, el lugar no era elegante en si, más bien era agradable, el tipo de lugar donde una charla amena es bastante común, y el tipo de lugar que guarda secretos de toda índole, tal como el que estaba a punto de descubrir
- De acuerdo aquí estoy, no puedo quedarme mucho tiempo hay cosas por hacer en el Jeffersonian, y disculpa la tardanza
- Me alegra que hayas venido- la rubia sonrió- He pedido vino, espero no te moleste
- Gracias- la morena tomo asiento frente a la rubia- Y bien... tu dirás
- Veras... es complicado... - los ojos de la rubia se entristecieron lo cual le llevo la morena a preguntarse si esa tristeza era sincera
- Solo dilo, directo y sin escalas
- No es tan fácil decirlo
- Tampoco es tan fácil callarlo supongo yo, solo dilo, sueltalo- sonrió la morena mientras le daba un sorbo a la copa de vino
- Bueno... Creo que Seeley tiene a alguien más en su vida
- Vaya, pero no comprendo ¿Que tiene que ver eso conmigo?
- Bueno yo- de acuerdo era periodista y no sabía como contraatacar a esa pregunta, era una pelea fácil y ella saldría victoriosa así que se encargaría de ganar la primera guerra- solo quiero un consejo sospecho que Seeley me es infiel y que hay alguien más en su vida
- Un consejo ¿eh?- sabia perfectamente el juego de la rubia, la morena se reclino en su lugar, y sonrió para sus adentros, la periodista no podía estar más cerca de la verdad que ella sabía a la perfección, dos podían jugar el mismo juego- ¿Que clase de consejo quieres?
-Simplemente como decírselo, no puedo negar que he pensado en separarme pero sabes, siento que aun debo luchar
- Si eso sientes entonces hazlo, haz lo que sientes- sonrió la morena
- No se como decírselo, que tal si yo solo...- la rubia trago saliva- ¿que tal si solo es mi imaginación?
- Bien, te diré lo que pienso- la morena bebió más a su copa de vino y miró fijamente a su interlocutora- Booth no es el tipo de hombres que sale corriendo cuando un problema lo ataca, no es el tipo de hombres que va a huir. simplemente dicelo, así tal cual, sé directa, ese es mi consejo
- ¿Que tal si me equivoco?
- Entonces no estás segura- sonrió la morena
- Lo estoy, es solo que- la rubia se removió en su asiento y bebió de su copa se pensó las palabras para no cometer algun error- quiero saber si es solo una aventura o ... perdí todo lo que tenía
- Ya veo- "touché" pensó la morena, después de todo Hanna Burley tenía un punto débil al momento de entrevistar- Quieres saber quien es la mujer con la que te engaña en realidad eso es lo que quieres de mi- la rubia no contestó simplemente entornó los ojos- Te diré que Hanna no lo sé, no sé si Seeley te engaña, no se si hay alguien más en su vida, solo sé que es mi amigo y que evidentemente no es a mi a quien cuenta todo, probablemente lo haga, pero tu y yo sabemos que la persona en la que más confía él es Temperance Brennan
-Yo no pretendo eso Cam simplemente quiero que me aconsejes sobre que hacer, como plantearle a Booth la situación- ¿Que había hecho mal? Camille Saroyan era una excelente forense y estaba segura de que ella sería su pase directo a afirmar el hecho de que Booth la engañaba
- Como amiga de Booth y por ende amiga tuya te diré algo, abre los ojos Hanna- la forense dio un ultimo trago a su copa y se puso de pie- Mira a tu alrededor Hanna, cualquiera de las mujeres que está aquí podría ser la mujer que buscas, en caso claro de que Booth te engañe, abre los ojos y observa, ese es mi consejo, tal vez este más cerca de lo que piensas esa a la que odias tanto, que quizá ni siquiera exista, incluso quizá coma y ria contigo o tal vez nunca la haz visto en la vida si es que realmente existe- y sin más la toxicologa dio la vuelta y avanzó un par de pasos- Gracias por la copa- y sin más se fue.
Si Hanna Burley era una mujer rubia inteligente y sabía jugar con fuego incluso había burlado la muerte en Afganistan, pero Camille Saroyan era una mujer inteligente incluso más que la rubia, y ella no burlaba la muerte, trabaja con ella, Camille Saroyan acababa de hacer algo que ni siquiera una experta periodista como ella podría identificar, le había dado el nombre de la mujer que ella buscaba en bandeja de plata y a la vez se lo había negado todo, porque había que ser sinceras, nadie absolutamente nadie sospecharía jamas de que su amiga Temperance Brennan era en efecto la "otra" mujer de Booth, aunque como la misma Saroyan pensaba, Brennan siempre había sido la unica mujer de Booth, la única que llevaba el apellido y en realidad la única que le gustaba para su amigo, si Hanna Burley sabía jugar; pero Camille Saroyan sabía jugar aun mejor, no era que le tuviera rencor o algo parecido, simplemente Saroyan siempre había pensado que la rubia había llegado a un lugar que no le correspondía, a diferencia de Ángela ella no miraba nada mal la actual situación sino todo lo contrario, y está probablemente sería la parte más dolorosa para Hanna pero mientras Brennan y Booth fueran felices, ella no tenia ningún problema; si Hanna Burley era una de las mejores, Camille Saroyan simplemente era la mejor, después claro de Temperance Brennan.
Por cierto tengo pensado hacer capitulo en primera persona sobre el punto de vista de cada uno (Angela, Brennan, Booth, Hanna y Cam) y me
gustaria saber cual quieren primero espero sus sugerencias
Gracias por leer y creo yo que no les costara mucho darle click al botoncito de abajo y dejarme saber su opinion
Nos leemos!
