Bones no me pertenece, todos los personajes son propiedad de Hart Hanson y Kathy Reich.

(si fuese mío Hannah no abría existido, Vincent no hubiese muerto y el bebé Booth-Brennan sería niño y no niña)


Estaba agotada, ya había olvidado lo que era enseñar a un montón de jóvenes adultos que aspiraban a ser grandes investigadores y científicos, se había avocado tanto a resolver casos que había dejado la enseñanza de lado, había olvidado la satisfacción que provocaba enseñar, ser tutora de jóvenes tesistas y de ser profesora de universitarios recién estrenados, que soñaban con algún día ser como ella y que día a día la elogiaban con tal de conseguir unos cuantos puntos extras.

- Hombre alrededor de 30 años, según los ligamentos estaba bien musculado, diría que mas por el trabajo manual que por hacer pesas

- De acuerdo- la doctora Brennan suspiró cansada- ¿Que lo mató?

- Las costillas externas están subluxadas, y la espina dorsal como el esternón indican que fue... ¿Pinchado?

- ¿Pinchado o aplastado?-

- Pinchado, definitivamente. Sofocado en un accidente industrial. Probablemente un accidente de construcción- Se aventuro la joven

- De acuerdo- la doctora tomo su carpeta e hizo anotaciones, posteriormente giró una de las pantallas cercanas- Señorita Audrey, ¿Que estoy observando?

- Un osteoma- la muchacha giró sus pulgares nerviosa- son como huellas dactilares, únicos en cada persona. Es un tipo de espolón óseo que crece dentro del cráneo hacia la cavidad sinuidal.

- En efecto. Puede retirarse señorita Audrey

- ¿Lo hice bien?

- Bueno- la doctora sonrío y se cruzó de brazos- No estoy muy segura de como sea con el resto de sus asignaturas Audrey, pero tal vez sea buena idea dejar de preocuparse al menos por la mía. Que tenga buen día Audrey.

La joven sonrío y descendió las escaleras de la plataforma a paso apresurado, Brennan solo negó con la cabeza y sonrío con cansancio, recogió las carpetas de cada uno de sus alumnos y las acomodó en una pila. Había pasado aproximadamente una semana desde su borrachera con Saroyan y estaba segura de que no volvería a hacerlo nunca, así como también el plazo de sus repentinas vacaciones había terminado, a diferencia de como lo pensó la cosa no estaba tan mal, regresar al laboratorio no le había presentado ningún inconveniente, fue como regresar a casa, y en un impulso se había visto en la oficina de su jefa pidiendo de nuevo el cargo de docente del instituto Jeffersonian. Saroyan no se negó. Sin embargo tal vez el detalle por el cual sentía que era como regresar a casa, era porque su compañero no se había aparecido por ahí. Y no estaba muy segura de querer verlo o hablar con él

- ¿Doctora Brennan?

- Hodgins- la antropologa se volvió y fijó sus ojos en el científico

- Es un placer que este de regreso

- Gracias- la antropologa sonrío sinceramente y abrazo al entomologo- ¿Me he perdido de mucho?

- No en realidad, no hemos tenido casos, al menos no de los grandes, el FBI al no estar usted asumió que somos unos inútiles- el entomologo se encogió ligeramente de hombros- Lo cierto es que al menos en lo que a mi respecta no puedo estar mas agradecido extrañaba esto, la tranquilidad, no tener matones encima, la investigación simple y llana y extrañaba ver a estos jóvenes estresados por aprobar sus asignaturas.

- No lo dices en serio ¿o si?

- Totalmente. ¿Me va a decir que no le gustó de nuevo reprobar a esos inútiles que confunden el fémur con una falange?- Brennan sonrió. Si era sincera consigo misma si le había agradado regresar al inicio, el inicio donde había muchos menos asesinos detrás de ella, y donde irónicamente no había conocido a Booth, en aquel tiempo su vida era mucho mas sencilla, era cierto también era una roca, pero había madurado y cambiado.

- ¿En que piensas?- el entomologo tomó una de las sillas, la volteó y se sentó en ella, apoyando sus manos en el respaldo- si se puede saber claro está

- Bueno- la antropologa se recargó en la mesa y se cruzó de brazos- Me preguntaba si podremos tener eso de vuelta

- ¿El que?¿Nuestro antiguo Jeffersonian en donde los locos del FBI nos respetaban?

- Si algo así- Brennan sonrió

- ¿Y porque no?

- Ya no somos los mismos Hodgins- Brennan entrecerró los ojos y señaló la cabeza del entomologo- Incluso tu haz cambiado, tu cabello está mucho mejor que entonces

- A eso se le llama madurar- el entomologo sonrió,pasando una mano por su cabello- Pero tiene razón, ya no somos los mismos, somos mejores que entonces y si somos mejores que entonces y el pasado nos gusta ¿Porque no mezclarlo con el presente? Solo se trata de tomar lo bueno del pasado y hacerlo aun mejor que nosotros

- Evolucionar

- Exacto, y si evolucionamos nosotros personalmente ¿Porque no evolucionar nuestro entorno también? Piénselo

- No es una mala idea

- No, no lo es, pero tiene que estar segura de hacerlo, y de que eso es lo que quiere, de lo contrario si, es una mala, muy mala idea- Hodgins sonrió- ¿Recuerdas cuando me llamabas la atención por dejar los platos cerca de los cadáveres?

- Si, definitivamente, eso era asqueroso Jack- la doctora puso cara de asco- Incluso yo tengo severos problemas para comer a lado de un cadáver por cierto ¿Que sucedió con la liga de autocontrol?

- Era para controlar la ira- Hodgins sonrió

- Bueno en todo caso, cambiaste la liga por la conspiración

- Si, bueno digamos que me di cuenta, que conspirar es mucho mas sano que tirar de una liga tan fuerte que bien podría cortarte la mano

- Ya lo creo. Llegué a preguntarme si un día me vería investigando acerca de como unir tu muñeca a tu cuerpo de nueva cuenta- Ambos sonrieron, y se enfrascaron en sus pensamientos, el pasado no era tan malo, incluso era mejor que el presente.

Brennan se encontró a si misma añorando un presente parecido a su pasado.

...

..

.

¿Qué había hecho? ¿Por qué lo había hecho? ¿En que estaba pensado? ¿En que se había convertido? ¿En que momento de su vida se había perdido tanto a sí mismo? ¿En que momento había comenzado a ser esa asquerosa persona? Preguntas y más preguntas rondaban en su cabeza, la mayor parte de esa semana se había encontrado solo en casa hasta antes del anochecer, lo cual le daba tiempo a que sus demonios internos lo abrumaran, lo torturaran y lo hicieran sentir el peor hombre sobre la faz de la tierra, no dejaba de pensar en lo que había hecho una y otra vez las imágenes de él con Perotta acudían en su mente, lo excitaban y torturaban a partes iguales. ¿Que había hecho? Bueno eso era obvio, había engañado (una vez más) a su esposa ¿Porque lo había hecho? Sencillo, estaba excitado y necesitaba atención ¿En que estaba pensando? En lo buena que está Perotta... Las respuestas no lo tranquilizaban nada, ni lo más mínimo

Estaba solo en su casa, encerrado en su... se puede decir despacho. Se recargó por completo en su silla reclinable y cerró los ojos, Dios sabía que el no había querido ser una mierda de persona, pero lo era, y para reparar sus errores tanto los pasados como los actuales, había llevado a Hannah a cenar, a un parque de diversiones, a bailar, lo que se supone que una pareja de novios adolescentes enamorados hace, con la diferencia claro de que el no estaba enamorado y ella era su esposa y no era ningún adolescente, pero ni la cena, ni el baile, ni nada lo habían hecho sentir mejor todo lo contrario, lo hacían darse cuenta de que esos errores pesaban cada vez más.

Ella lo amaba, ¿Porque era tan difícil corresponderle? Hubo un tiempo en que él también la amó, o creyó amarla, hubo un tiempo en que lo único que quería era estar entre sus piernas y llevarla al cielo, un tiempo en que la seducía, la atraía, y la deseaba a partes iguales; y eso dejó de ser así cuando en un impulso por conseguir la plenitud y la estabilidad le pidió matrimonio. Y ahí fue cuando entendió que no la amaba, que solo le gustaba como le gustaba el americano, como le gustaba el chocolate. Entendió que solo era un hombre despechado por un rechazo, que solo quería que la mujer que amaba sufriera lo mismo que sufrió él, y equivocó, lo hizo no iba a negarlo a partir de ese momento, después de ese momento en que había dicho "Acepto" decidió ser feliz.

-¿Te acostaste con él? -Déjame ir Booth -Quieta -¿Te acostaste con el? -¿Te molestaría si lo hiciera? -Sí y mucho -¿Por que? -Porque eres mía

Ahí había comenzado su perdición, aceptar que nunca había dejado de amar a Brennan le costó su matrimonio, lo dejó de lado, se olvidó de todo lo que Hannah había hecho por él y se evocó a darle su vida entera a Brennan, no se arrepentía de ello pero él estaba casado, no enamorado pero si casado.

- Maldita sea Seeley ¿Porque fuiste tan idiota?- habló para si mismo el agente, golpeó su escritorio y se fijó en lo que había escrito momentos antes, sonrío cansado, abrumado. Colocó la cabeza entre sus manos, tenía que reparar todo el daño que había hecho, no tenía ninguna noticia de Brennan. Bien. Hasta el momento eso era bueno aunque se muriese por saber donde estaba que hacía, con quien estaba, si Steve la estaba haciendo feliz, pero era bueno no saberlo; hablaría con Perotta a primera hora del día siguiente y se disculparía, y entonces comenzaría de cero nuevamente, a partir del dia siguiente y durante el próximo mes haría feliz a Hannah y se enamoraría de ella una vez más o por primera vez. Y si eso no funcionaba le diría la verdad, y sería realmente felíz con la mujer que amaba. Porque se lo merecía.

- ¿Puedo pasar?- la voz de la reportera lo hizo levantar la vista, se encontró con sus ojos grises azulados, y se dio cuenta de que en realidad nunca había olvidado a Brennan los ojos de Burley se lo constataban. Grises como los de la antropologa- ¿Estás bien?

- Si, por supuesto pasa- Booth salió de sus pensamientos al ver la mirada confundida de su esposa- Esperaba que llegaras mas tarde

- Zack quiso quedarse, así que decidí venir a casa- respondió la rubia mientras rodeaba el escritorio y se sentaba en las piernas del agente- Y no sé, invitarte a cenar, ir al cine, regresar a casa...

- Suena bien- el agente sonrió mientras la reportera dibujaba distraídos círculos en su hombro- Pero preferiría que la parte de regresar a casa- se acercó a Hannah y la besó en los labios, para despues descender lentamente por su cuello- sea primero

- Yo, prefiero que sea primero la cena- la rubia se separó del agente poniendo se en pie, le dio la espalda y suspiró =Tienes que hacerlo Hannah, debe saberlo=

- ¿Sucede algo?- Booth se preocupó, que Hannah suspirara nunca había sido nada bueno, solo era nerviosismo, y el nerviosismo de Hannah era idéntico al de Brennan. Solo acudía a ella cuando la situación estaba mal

- Seeley yo...- Hannah volvió a suspirar y encaró al agente- Yo no quería... Yo no quiero esto, y sé que tu tampoco, al menos no aún...

- Amor ¿Que?

- Seeley, sé que no es un buen momento, sé que en realidad es un pésimo momento, y que... No es algo que pueda cambiar, y me cuesta aún creerlo pero es la verdad, y por algún motivo en el fondo, creo que la idea me gusta, aunque no sea el momento.

- ¿De que hablas? Me estas asustando- Booth se acercó a la reportera ¿Qué quería decir con todo eso? Tomó de la barbilla a la reportera y le alzó el rostro obligandola a mirarlo a los ojos - Hannah ¿Que pasa?

-Estoy embarazada Seeley- Al fin lo había dicho, después de tanto, lo había dicho- Vamos a tener un hijo.

Vamos a tener un hijo las palabras de la reportera entraron en su cerebro lentamente, punzantes, latentes, cargadas de verdad, iban cayendo pesadamente una a subconsciente huyó se escondió detrás de su cerebro, su cerebro había colapsado y se centraba únicamente en esas 5 palabras Vamos a tener un hijo.

Sus ojos seguían fijos en los de ella, sin embargo no la miraban, estaban abstraídos, idos y ella era consciente de eso, veía una a una las emociones que sus palabras provocaban en el agente, era como ver una película en cámara lenta, sorpresa, incredulidad, descolocación, asimilación, comprensión, duda, pánico miedo, enojo, y finalmente desolación, una desolación tan grande y profunda que nunca había visto en esos ojos marrones, una desolación que a ella le provocó miedo, el agente se alejó de ella aún abstraído en si mismo dando pasos hacia atrás, no dijo nada, solo la miraba con negación, gritándole con la mirada que le dijera que eso no era verdad, implorándole porque le dijera que estaba equivocada. Hannah observó como el agente abandonó el despacho huyendo de sus palabras, huyendo de ella. La reportera se quedó ahí estática por unos segundos con un dolor en el pecho, no había dicho nada, y eso era lo que más dolía el silencio, no esperaba que él festejara y saltara de alegría, pero esperaba comprensión, no ese maldito sentimiento de desolación, no el pánico del agente. Escuchó como la puerta principal se cerraba de golpe con fuerza, y ella soltó el aire que inconscientemente había retenido, dirigió su mirada a la puerta del despacho y comprendió que esa noche Booth no llegaría hasta entrada la noche, caminó unos pasos hasta quedar de frente y se apoyó sobre el escritorio, donde momentos antes el agente estaba cabizbajo, echó la cabeza hacia atrás cerrando los ojos y suspiró fuertemente. No lo había planeado así, dirigió su mirada hacia el frente y pasó una de sus manos por su cabello bajó la vista y fue entonces cuando la vió:

"Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tu me conoces.

¿Entonces, dónde estabas?
¿Entre que gentes?
¿Diciendo que palabras?
¿Porque se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas" *

Y ahí estaba la constatación de un hecho. La certeza de sus sospechas. La razón de sus pesadillas. Esas palabras no eran para ella. Esas palabras no estaban escritas para profesarle amor a ella. Ese maldito poema no había sido escogido al azar. Ella nunca había provocado que el agente leyera poesía para ella. Seeley Booth la engañaba, y ahora estaba mas claro que nunca. Sintió asco un asco infinito, un desprecio inmenso, un odio inexorable, por primera vez desde que lo sospechaba sentía coraje y no tristeza, sentía ira y no soledad, no estaba decepcionada estaba asqueada, asqueada de él, asqueada de haber dormido con un hombre que había tenido relaciones sexuales con otra mujer.

La copa que estaba sobre el escritorio del agente voló hasta reventarse en mil pedazos contra la puerta del despacho, resonando en las 4 paredes de la habitación, y después nada. Un silencio abrumador, frío y tenso se instaló en el espacio prediciendo el principio del final.

...

..

.


3 semanas y media atrás

- No puedo seguir con esto

- Bien- fue la única contestación que obtuvo el agente

- ¿No vas a decir nada? ¿Solo bien?

- ¿Que quieres que diga Booth?, ¿Quieres que te ruegue, que te suplique que la dejes?- Brennan se cruzó de brazos mientras se ponía el reloj que estaba en la mesa del living- No te equivoques Booth, tu mismo lo dijiste esto fue... ¿Cómo lo llamaste hace meses? Oh si, sexo, solo es sexo, eres un hombre casado que quiere a su mujer

- No es así y tu lo sabes- Booth pasó una mano por su cabello exasperado y se dirigió a ella acorralándola contra la pared que dividía la cocina del living y tomándola fuertemente por los hombros- Sabes que no es así, sabías que esto no iba a acabar bien, no me quieras culpar, ¡no tengo la culpa!

- Me estas lastimando- Brennan se separó bruscamente y se alejó lo más que la pared se lo permitió- ¿Entonces es mi culpa Booth? ¿Es mi culpa que engañes a tu mujer? ¿Acaso yo te obligué? Fuiste tú quien empezó todo esto, fuiste tú quien decidió irrumpir en mi oficina como un estúpido celoso

- Eso no es..

- Oh claro que lo es- la antropologa lo empujó haciendo que esté retrocediera dando tumbos y ella se dirigió al otro lado del living- Decidimos que después de lo de... Después de lo que pasó en tu noche de bodas, no habría nada más, ¡Y tu! ¡Maldito estúpido no fuiste capaz de dejarme en paz!

- ¡Tu no te negaste!- gritó el agente- ¡Sabias que me había casado!¡Sabias que te amaba! Todo esto es tu culpa sino me hubieses...

- ¿Si no te hubiese que?- la antropologa se acercó a el agente- ¡Anda Booth termina!

- Si no me hubiese rechazado ¡Te pedí una oportunidad y tú me la negaste maldita sea! ¡Tu me obligaste a casarme!¡Tu me obligaste a buscar a alguien más!

- ¡Tu no me entendiste!- Brennan golpeó el pecho del agente- ¡Tu no supiste decirlo! ¿Qué esperabas Booth? ¡¿Que me arrojara a tus brazos y te besara?! ¡¿Que te dijera que yo sentía lo mismo?!, ¡Si es lo que querías enhorabuena Booth te haz llevado el premio al idiota del año!

- ¡Me cansé de esperarte! ¡Me cansé de ver como un estúpido como te largabas a citas con otros hombres! ¡Me cansé de ser tu estúpido amigo que siempre estaba ahí para cuando tu miserable cita dejara de cogerte esperando mi turno! ¡Hasta que llegó!- Y en ese instante Booth recibió en su mejilla el golpe que más le dolió en su vida

- ¿Quieres que te agradezca por la experiencia? - Inquirió Brennan con los ojos brillantes de rabia, de humillación, si en algún momento sintió que el alma le abandonaba el cuerpo, su rostro no lo demostró, ni siquiera sus ojos, que solo relucían con el mas puro odio hacia el agente- No tengo ninguna queja... siempre imagine que serías un buen polvo y no estuve equivocada…

- Tu me amas- El rostro de Booth reflejó miedo, aquellas palabras le sonaron tremendamente a verdad, y la seguridad de Brennan era arrolladora

- No Booth, no te equivoques- Brennan sonrió cinicamente- fuiste un buen polvo, siempre pensé que se sentiría hacerlo contigo, y tu estabas aburrido de Hannah yo necesitaba una experiencia nueva, y aquí estamos, ya para lo que te necesitaba te usé, tuve al gran Seeley Booth rogándome que lo satisficiera

- Eso no es verdad Temperance y tu lo sabes

- Pruebalo Booth- La voz de la antropologa era gélida, firme, y sus ojos eran la muestra clara de indiferencia- Prueba que es verdad, prueba que no te usé, prueba que como tu dices te amo. Demuéstralo Booth- Los ojos del agente estaban fijos en los de la antropologa intentando buscar una debilidad, y no la encontró, retrocedió un par de pasos y pasó exasperado una mano por su cabello- Lo vez, no puedes Booth.

- No puedo, pero lo sé, me amas- el agente la tomó por los hombros una vez mas- Yo soy el jugador ¿Recuerdas? Y sé que me mas, no necesitas decirlo, lo veo en tus ojos y la forma en que me besas

- La definición de locura es hacer la misma cosa una y otra vez y esperar un resultado diferente- la antropologa lo miró fijamente intentando tragar el nudo que se le había formado en la garganta- ¿No es así Booth? Lo haz intentado una y otra vez y esperas un resultado diferente y sin embargo no lo tienes

- Lo tengo, te tengo a ti

- No puedes tener algo que nunca ha sido tuyo, pero tienes un resultado diferente, te acostaste conmigo, cada maldita noche, eso querías esperaste a que mis miserables citas dejaran de cogerme hasta que llegó tu turno y lo lograste

- ¡Nunca te traté como una...! - Y el agente no terminó la frase

- ¡¿Una que Booth?!- La antropologa sintió sus ojos llenarse de agua- Termina Booth, termina de una jodida vez! ¿Una...- Brennan se vio interrumpida por los labios del agente que la besaban violentamente, las manos de el la tomaron por la cintura y la guiaron hasta chocar fuertemente con la pared, Brennan emitió un gemido de dolor y sujetó del cabello al agente tirando de él fuertemente, ambos sabían lo que hacían, no era un beso pasional de esos que los hacía llegar al orgasmo, era un beso de ira, cargado de coraje, intentando hacer daño al otro, intentando ocasionar en el otro una mínima parte del dolor que ambos sentían, Brennan colocó sus manos en el pecho de él y hundió las uñas en él, Booth colocó una mano en la mejilla de ella y la otra en el cuello, presionando, ejerciendo fuerza, mientras ambos continuaban besándose con una fuerza descomunal, el agente una vez mas hizo chocar a la doctora fuertemente contra pared

La antropologa empezó a avanzar hacia el frente retirándose de la pared mordió el labio del agente fuertemente y lo obligó a separarse de ella, vio como el labio de él amenazaba con sangrar mas no lo hizo, Brennan se recargó en la pared y resbaló hacia abajo sentándose en el suelo mientras Booth se dejaba caer en la mesa de noche, ambos sosteniéndose la mirada con dolor, el agente vio los labios hinchados de la antropologa y las marcas rojizas de sus manos una en el cuello y otra en la mejilla, mientras la antropologa observaba pequeños desgarres en la camisa de él, ademas de tener los labios rojizos y el cabello alborotado debido a ella. Por primera vez en muchos años ambos tuvieron miedo de los actos que podría cometer el otro.

-¿Que nos está pasando?- Susurró el agente ¿Que había hecho? Había... Había intentado hacerle daño a la doctora- Y-Yo .. Yo no

- Lárgate- fue lo único que salió de la garganta de la antropologa- Lárgate Seeley

- Temperance yo...- El agente se levantó de su lugar y se arrodillo frente a ella- Mírame

- No me toques- La antropologa alzó el rostro y alejó la mano que el agente había alzado hacia su mejilla, lo miró a los ojos sin emoción alguna, solo había frío en su mirada- Nunca en toda tu miserable vida vuelvas a tocarme. Nunca

- Yo no quería... No fue mi...- El agente se levantó del suelo y exasperado pasó una mano por su cabello- ¡Tu me obligaste!

- ¡Deja de culparme de una maldita vez!- la antropologa se puso de pie- ¡Eres un adulto maldita sea! ¡Asume tus malditos errores de mierda!

El agente se volvió hacia ella enojado, la antropologa se pegó más a la pared observando como el agente se acercaba peligrosamente a ella, cerró los ojos y no pasó nada, solo escuchó el puño del agente impactándose contra la pared su puño estaba a unos centímetros de ella y él tenía su rostro frente al de ella

- Lárgate Seeley. ¡Lárgate de una maldita vez!

- ¡Porque no entiendes que si estoy aquí es porque no quiero perderte!

- ¡El amor no se muestra de ninguna de estas maneras!- el agente se retiró asustado con miedo. Ella tenía razón. Y la antropologa no terminó la frase, el agente se dirigió a la puerta principal como alma que lleva el demonio

- Es cierto, me quedó claro- el agente tragó fuertemente y sus ojos no transmitieron nada al hablar- No me amas. Ni yo a ti. Gracias por el sexo gratis.

- ¡Púdrete en el infierno Seeley Booth!- Fue lo último que escuchó el agente al cerrar la puerta. Mientras adentro un florero se hacia añicos al chocar con la puerta, dejando a una antropologa forense llorando con un dolor que nunca había sentido antes.

...

..

.


El ruido de la cinta cerrando una ultima caja era el único sonido que había dentro de la casa, y que la sacaron de sus recuerdos, la doctora selló la caja y la colocó con el resto que había a lado de la puerta, 5 cajas en su total mas un maletín pequeño donde había cosas personales como fotografías, alguna "novela gráfica" y enseres de higiene personal. 5 cajas que contenían todas y cada una de las cosas de Seeley Booth, desde la más pequeña hasta la más grande, no se quedó con nada que no estuviese antes de que el agente "viviera" con ella, se sentía tranquila, era lo correcto, lo llamaría al amanecer, esa sería la primera vez que hablaría con él, desde... desde que ella se fue a San Francisco después de que ambos llegaron al "acuerdo" de terminar, donde las palabras mas que sobrar hirieron como dagas su alma, era irónico porque las palabras no hieren, no ocasionan ningún dolor físico, no ocasionan sangrado pero dichas por la persona adecuada se clavan en el fondo del alma y provocan heridas invisibles.

Sexo gratis eso era lo que ella había sido para él. Sonrío. Algo en su interior le decía que eso no era cierto, pero no podía evitar dudar, no podía evitar creer que esa era la verdad, y en realidad estaba convencida de que era verdad.

- Bueno no es tan malo- suspiró la antropologa observando las cajas- Después de todo es lo mejor

Y tenía razón, Hannah no se merecía aquello, y ella tampoco, quería una relación si, pero no así, nunca debió permitir que aquello llegará tan lejos, ni siquiera debió de haber permitido que iniciara, pero no pudo evitarlo, amaba a ese hombre, y sabía que si se negaba la oportunidad no la tendría nunca mas, pero nunca se imagino que tan lejos iban a llegar, que tanto daño iban a provocarse, y que tanto dolor se iba a provocar ella misma, ni la humillación y desprecio que ella había sentido en su momento por si misma, porque era realista ella era la otra, la amante, la mujer que lo satisfacía cada noche, estaba a su merced, a lo que él dijera, estaba atada a lo que él dijera, a su tiempo, a sus escapadas nocturnas, a sus excusas estúpidas. Fue feliz no lo iba a negar, tuvieron una relación "estable" y se dio cuenta de lo mucho que ella podía llegar a amar, pero ¿A costa de que? A costa de su compromiso, del matrimonio del agente, a su dignidad como mujer. Pero estaba haciendo las cosas bien desde hace tres semanas, estaba haciendo lo mejor para ella y eso, eso era mucho mas que satisfactorio. El sonido del móvil la sacó de sus pensamientos.

- Brennan- contestó automáticamente sin mirar la pantalla

- ¡Hey! ¡Sorpresa! ¿Como estas?

- ¡Steve!- Una sonrisa se instaló en los labios de la antropologa- Bien, muy bien en realidad ¿Que tal tu viaje?

- Excelente, sé que dije que te llamaría apenas aterrizara pero es que wow, estoy impresionado

- Te dije que era un buen destino, pero no quisiste creerme

- Bueno sucede que"Escocia", no suena exactamente como "New York" o "Las Vegas" ¿Que tal va todo?

- En realidad bien- la antropologa se dirigió a la mesita de noche y tomó su café antes de sentarse en el sofá- Le pedí a Cam que me asignara de nueva cuenta entre el profesorado del Instituto y al parecer Hodgins está de acuerdo

- ¡Wow! Eso es genial - casi pudo ver la sonrisa sincera del geologo, por algún extraño motivo escuchar la voz de su ex prometido le producía un calor cálido en su interior y se sentía bien al escucharlo- Aunque en realidad pobres chicos

- Hey! Que no soy tan mala

- En realidad eres muy buena

- ¡Steve!- la antropologa soltó una carcajada- Eres imposible Y...- No sabía si continuar o no- ¿Como estas?

- Bien- escuchó como su ex prometido suspiraba al otro lado de la línea- O al menos todo lo bien que se puede estar

- Yo no... - la voz de la doctora se quebró, ella realmente no merecía a ese hombre, no merecía nada de él

- Hey, estoy bien, es decir, no estoy bien de wow que bien estoy, pero lo estoy

- Entiendo- Fue lo único que salió de labios de la antropologa

- Claro que lo haces.- el geologo asintió mientras veía como amanecía- ¿Cómo estas tu?

- Bien, no wow que bien estoy, pero lo estoy- el hombre sonrío y suspiró y la antropologa sonrió, un silencio un poco incomodo pero confortable se instaló en la línea- ¿Que hora es allá?

- Las seis de la mañana ? ¿Y allá que hora es?

- Las 12:00 de medianoche

- No quería despertarte

- No lo hiciste, estaba...- la antropologa vaciló no podía decirle que estaba guardando las cosas de Booth para que entregarlas mas tarde, pero tampoco quería mentirle- Estoy tomando una taza de café

- Bueno siendo así... - Otro silencio, de esos donde uno quiere decir todo pero a final de cuentas no dice nada- ¡Oye adivina en donde estoy!

- ¿Escocia? ¿Tal vez?...- la antropologa sonrío

- Muy chistosa Brennan- el geologo negó con la cabeza- Pero seré bueno y te daré una pista

- Soy toda oídos- Brennan sonrío- Pero que no sea muy difícil, detesto que me hagas pensar demasiado

- De eso se trata cariño- Y en ese momento ambos fueron conscientes de lo que estaban haciendo, pero ninguno dijo nada. Su relación había sido así relajada, simple, divertida, pero sobretodo tranquila. El geologo tosió suavemente y continuó como si nada- Castillo de Glanis, Macbeth

- ¡No juegues conmigo ¿De verdad estás ahí?- Brennan dejó su taza en la mesa y sonrío

- No leo mentes a larga distancia Brennan, tal vez si me dijeras donde podría contestarte

- Stonehaven. El castillo de Dunnottar

- Muy bien, aún piensas- El geologo escuchó a Brennan maldecirlo del otro lado de la línea y sonrío- Está amaneciendo, es hermoso.

- Me gustaría estar ahí- Susurró la antropologa en un impulso ¿De donde rayos había salido aquello? Se maldijo interiormente, pensó en voz alta, pero en el fondo sabía que eso era cierto. Le gustaría estar ahí con él lejos de tanta mierda.

- A mi también me gustaría que estuvieras aquí.


Hola! En realidad espero que lean la nota de autora xD! Muchisimas gracias por los 111 reviews el mas genial regalo que he tenido estas navidades!

*Hemos perdido aún. -Poema numero 10 de Pablo Neruda-

Feliz Año! Si soy yo después de ¿Qué? ¿Tres semanas? Me excusaré con el hecho de que no tenía inspiración y con que mi amor y obsesión por Sandra Bullock decidió aparecer de nueva cuenta, y no he hecho otra cosa mas que ver películas de ella, son vacaciones ¡Entiendanme! Eso de pasarla encerrada en la universidad te aísla del mundo. Y en realidad de tanto ver películas de mi amada Sandy una idea surgió... Estaba muy deprimida y cómoda comiendo frituras en la calidez de mi cama, con el pañuelo en la mano viendo nada mas y nada menos que La casa del Lago(solo la veo como mil veces cuando estoy deprimida o aburrida o quiero deprimirme) y dije Booth y Brennan... Dos años de distancia... Un buzón... Cartas... ¡¿Porque no?! Así que mi próxima misión es adaptar La casa del Lago a un fic y en realidad en mi ordenador ya está escrita la primera carta que deja Kate en el buzón, me siento realizada, pero bueno luego vi The Blind Side (nunca la habia visto hasta hace como 3 semanas) y dije wow que mujer! ¡En verdad se merecía ese oscar! Y la historia me conmovió... Despues morí de risa con La propuesta

Pero bueno me dejare de cosas, porque no sé si a alguien de ustedes amé tanto como yo a Sadra Bullock o si minimamente hallan visto una de sus películas ¿A que me lo dejan saber en un review? Es uno de mis propósitos de años nuevo ser un poco mas social (soy torpe para eso así que les dejo mi twitter, podemos charlar o comentar cualquier cosa 92annya aunque varias de ustedes ya me conocen) y establecer un poco mas de contacto con ustedes. Ahora a lo importante este capitulo tiene la discusión completa, ahora ya saben como terminó la relación B/B en realidad no estaba contemplado ponerla en este capitulo pero digamos que es mi regalo de Navidad para ustedes, en lo que a mi respecta es un capitulo que me costo mucho escribir, es un torbellino de emociones en un solo capitulo, y no involucrarse resulta bastante difícil pero salió bien, de hecho me gusta como ha quedado, y el final es algo light y puede que hasta monotono pero creo que es la manera correcta de finalizar el capitulo, ademas de que creo que todas hemos tenido una charla así, al terminar con alguna pareja y sino ¡pues la tendrán! Esa plática que sabe a plenitud, extrañeza y tranquilidad pero que no deja de ser un poco incomoda. Y por ultimo quiero su opinion, el próximo capitulo puede incluir o no Cadgins (Cam y Hodgins) y puede que un intento de leemon pero es su decisión!

Gracias por llegar hasta aquí!

PD: Pronto tendrñan noticias de 50 sombras!

Gracias por sus reviews, el que no los conteste no significa que no los lea, la historia sigue gracias a ustedes!

Gracias por agregarla en alertas, y agregarla a sus favoritos GRACIAS!

Espero les haya gustado!

Nos leemos!

Gracias por leer!