Bones no me peretence, todos los personajes son propiedad de Hart Hanson y Kathy Reich
(Si fuese mío Hannah no habría existido, Vincent no habría muerto y Christine Booth sería niño)
- ¡Oh si! ¡Si! ¡Así!-
- ¡Dios! ¡Aprieta, ¡oh si nena! hazlo, Dios!
- ¡No pares! Mmmm- Una de las manos de ella estaba en la espalda de él y subieron hasta su cuello para perderse en su cabello, sus piernas rodeaban la cintura de él y lo empujaban hacia ella, mientras levantaba su pelvis para encontrarlo y facilitarle el acceso
- Eres hermosa- susurró a su oído y sintió como las paredes de ella se cerraban más sobre su miembro que entraba una y otra vez a un ritmo frenético y salvaje, la necesitaba tanto, y la deseaba como nunca había deseado a alguien,sus manos estaban apoyadas a cada lado de la cabeza de ella, sintió como ella arqueaba su cuerpo hacia él, al mismo tiempo que el bajaba la cabeza para besar uno de sus pechos, sin dejar de entrar en ella, eso era el jodido paraíso y si por el fuera nunca saldría de ahí.
- ¡Dios! ¡Oh si! ¡Jack!- y aquello fue más que el paraíso, escuchar su nombre de pila salir de los labios de ella al mismo tiempo que sentía como el cuerpo de ella se estremecía para dar paso a su orgasmo fue un detonante par él, que embistió un par de veces más fuerte de lo que lo hacía, para derrumbarse sobre los pechos de ella y caer agotado, ese era el mejor sexo que había tenido jamás. El entomologo apoyó su peso una vez mas sobre sus brazos y la vio desde arriba besándola dulcemente en los labios sin salir de ella y le sonrío. Ella le devolvió la sonrisa sonrojándose un poco y acariciándole la mejilla.
- Estoy cansada de estar afuera sentada, esperando que el jodido sillón deje de moverse
- ¿Pero que mi...-
- Cierra el pico risistos de oro- Angela Montenegro estaba enojada, tenía cerca de... En realidad había perdido la noción del tiempo, había terminado su almuerzo más rápido de lo normal para terminar de analizar el material que tenía en la computadora, y entregarselo a su jefa lo más pronto posible, sabía que Brennan no tardaría en llamar para solicitar algún avance y sabía que muy seguramente estaría de mal humor dado que estaba en compañía de Booth, había regresado con toda la intención del mundo de ingresar en la oficina y dejar su informe en el escritorio de la forense y justo cuando iba a abrir la puerta se percató de que cierta cabellera risada se movía sobre el sofá de su jefa y ¿Porque no? El sofá se movía con él, eso irritó a la artista, Hodgins teniendo sexo en la oficina de su jefa ¿Es que ya no había respeto? Está bien que ella había utilizado la silla de su jefa con cierto agente del FBI, pero ¿El sofá? Dingrante.- La oficina de tu jefa no es un lugar para fornicar, si ella se ent... ¡OH POR AMOR A CRISTO!-
Y nada la había preparado para descubrir quien estaba debajo del entomologo.
...
..
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- Entonces ¿Eso quieres? Una portada en el periodico y la asociación FBI - Jeffersonian
- Si Booth, eso quiero
La antropologa estaba agotada, luego de esa discusión bajo la SUV en que el agente la había besado, estaba cansada, cansada de él, de ella, de Hannah, de Steve, del mundo, pero sobretodo de toda la situación que llevaba viviendo desde hacía unos meses, no habían hablado desde que el agente subió a la SUV despues de que ella dijera aquello de la asociación FBI-Jeffersonian, la cabeza le dolía a niveles criticos, podría jurar que en cualquier momento le estallaría, y justo cuando el dolor había comenzado a disminuir, el agente había decidido retomar la conversación, no es que ella no quisiera retomarla... Bueno en realidad no queria pero que le iba a hacer, era algo que no podía evitar, tenían que hablar, sobre el trabajo, su vida, ellos, Hannah, el bebé, pero sobretodo de ellos, y eso la jodía, ella no quería ¿Porque Booth no podía simplemente dejarle de hablar o mejor aún ser como al principio? Exclusivamente trabajo, el detalle era que si volvían al proncipio, entonces todo comenzaría de nuevo, las discusiones estupidas y vanales, el coqueteo , la tensión, la provocación mutua, y no es como si la tensión sexual que ambos emanaban pudiese hacerse desaparecer de la nada, por Dios que sería genial que existiera un interruptor para ello, estar cerca de Booth solo hacia que su cuerpo, su piel lo reconociera, y estuviese deseando su toque, sus caricias sus besos, su cuerpo era un maldito traidor.
- ¿Cómo supiste que Hannah está embarazada?
- Soy antropologa forense Booth, ese es mi trabajo- contestó irritada ¿Que parte de me gusta el silencio y quiero ignorarte era tan dificil de comprender por el agente?
- Y yo que pensé que tu trabajo era identificar huesos, no sabía que ibas por el mundo observando los vientres de las mujeres- Y ahí estaba una vez más su cuerpo traicionandola, una sonrisa debil, que intento evitar, con todas sus fuerzas, apareció. ¿Cúal era el problema de Dios con ella? ¿Cual?- Llegaremos en unos minutos más- agregó el agente
¿Cual era el problema de Dios con él? Él que había asistido a misa todos los domingos, que quiso hacer bien las cosas con Parker, que se había casado, que estaba pagandop su penitencia de ser un francotirador y quitarle la vida a personas que si bien no merecían vivir, él no era nadie para arrebatarserlas, ahí estaba a pocos minutos de llegar a una escena del crimen, a lado de la mujer que amaba, en completo silencio, con una tensión que dolía, el ambiente pesado bien podría cortarse con un cuchillo, era obvio que ella no quería hablar, y que no lo haría, ¿Porque no podía entender que la amaba? Pero que el era un idiota y lo había arruinado, que todo lo que él había hecho era por su malita culpa, casarse con Hannah fue culpa de Brennan, engañar a Hannah con Brennan, era culpa de Brennan, que hubiesen discutido, era culpa de Brennan, que él se hubiese tirado a Payton, ¡Era culpa de Brennan!, él nunca había mirado si quiera a Payton, bueno sí, tenía unos pechos del demonio, que eran suaves y firmes a la vez, y una boca con la que ¡Dios! Volvería a hacer aquella estupidez de tirarsela, pero por ¡Dios santisimo que él nunca volteo a verla! él era inocente, estaba necesitado, había tenido una erección por el solo hecho de decir Brennan, su pene era un maldito desgraciado traidor, que se paraba con apenas pronunciar el Br de Brennan, no era culpa de él que su pene tuviese vida propia, el pobre estaba alejado de ella y la necesitaba, y estaba mas sensible que nunca, al pequeño Booth no le bastaba con tirarse a su esposa casi todas las noches, no era igual, Hannah no es a Brennan y por eso, ¡Bueno que ni siquiera lo planeo! La idiota de Payton se había tropezado y él, bueno tenía una erección, tampoco era ulpa suya que una mujer que no fuera ni Hannah ni Temperance se quedasen viendo a su erecto pene durante mas de 1 minuto, ¿Qué podía hacer él? Necesitaba añivio, y lo necesitaba em ese instante, así que bueno, el solo de manera inocente se desabrochó su oantalón y bueno... Payton hacia magia con la boca y sus pechos ¡Dios no merecía tan buen par de pechos! Pero ella no era Brennan, estaba dolido, debía de comprenderlo, no es como si...
- No es como si tu no te hubieses tirado a Steve un par de veces o a alguien qu no fuese Steve cuando estabas necesitada- Y justo entonces se dio cuenta de lo que salió de sus labios
- Orillate - el enojo de Brennan solo aumento estaba preparada para que cualquier cosa saliese de la boca del agente excepto aquello, ¿En verdad pensaba Booth que era porque se metió con Perota? ¿Qué estaba sucediendo con él? - He tenido suficiente de ti, iré por mi cuenta
...
..
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- ¿Pero que mierda sucede contigo?
- Angela, basta soy tu jefa, deja de...
- ¡¿Que cojones estabas pensando al tirarte a tu trabajador en TU oficina?!
- ¡Es mi oficina y hago lo que me de la gana en ella!
- ¡A HODGINS!
- ¡BASTA!
Decir que dentro había una muy roja Camille Saroyan y una muy desesperada Angela Montenegro es quedarse cortos, visto desde fuera bien podría tornarse como una discusión laboral, en la cual la señorita Montenegro exige sus derechos como trabajadora, mientras que la muy maldita jefa Saroyan sobreexplota a la mujer y le habla acerca de lo afortunada que es al tener trabajo, con un salario mediocre, porque otros quisieran su trabajo, eso al menos visto desde fuera; por otra parte la realidad era muy distinta, la forense jefa de la artista, se veía atacada por las preguntas, y expresiones poco profesionales de la artista, mientras trataba de cerrar la discusión de porque ella Camille Saroyan habia tenido relaciones sexuales con Jack Hodgins en el sillón de su oficina, y no podía decirle a la artista que todo había comenzado horas antes cuando ella se encontraba en su hora de almuerzo, y Hodgins había acudido a la oficina de la forense a pedir permiso sobre explotar, triturar, o algo así, tenia que ver con un melón, y de ahí todo había ido de mal a... bastante y por mucho mejor.
- ¿Puedo?- la voz de Hodgins la sacó de sus pensamientos, que se encontraban por mucho lejos del reporte forense que tenía en el monitor de su computador, más bien se encontraba en los ojos azules de cierto entomologo que ahora estaba en la puerta pidiendole su permiso para poder ingresar a la oficina - ¿Camille?
¿Porque decirle Camille y no Cam?¿Que no se daba cuenta de la sonrisa idiota que provocaba en ella al escuchar su nombre en los labios de él?- Adelante, ¿Qué sucede Hodgins?
- Amm, necesitaba tu aprobación para- no podía prestarle verdadera atención a lo que el entomologo decía, estaba bastante perdida recorriendolo con la mirada, detallando como lucía ese día, con la camisa a rayas azules finas color blanca y pantalón de mezclilla oscuro, enfundado en la bata azul marino del laboratorio, misma que llevaba abotonada hasta la mitad, haciendo resaltar su bien estructurada y trabajada figura masculina, como movía delicadamente los labios mientras hablaba, mismos que ya había probado alguna ocasión, y que aquel beso la había hecho anhelar algo más que un segundo y un tercer beso, y no hablar de los penetrantes ojos azules que brillaban con intensidad cuando la miraban; tenía que concentrarse, Hodgins era su compañero de trabajo, aquello no podía darse, y no es como si le gustase... Bien le gustaba, no iba a engañarse a si misma, y despues de todo Brennan la había ayudado a darse cuenta de aquello, ni hablar de la borrachera que juntas se habían puesto hacia unos días, en la cual la antropologa no había mas que constatado un hecho; A Camille Saroyan le gustaba Jack Hodgins y hacía algo mas que gustarle, tal vez lo deseaba, es decir le veia el trasero ¿Qué mas prueba quería de eso? Ademas Brennan y ella habían llegado a la conclusión de que tenía lindo ojos. Un momento ¿Porque Brennan pensaba y decía que tiene lindos ojos?
- Bien- se limita a contestar la forense, no está de humor, porque ¿Qué demonios con Brennan y los ojos lindos de Hodgins?- ¿Algo más?
- Amm, bien ok, entonces... - los ojos del entomologo se clavaron en ella entrecerrandose un poco, mientras observaba como ella dirigía su mirada de nueva cuenta al monitor era obvio que estaba confundido, de pronto se encontraba más a la defensiva incluso parecía molesta, y por absurdo que pareciera le gustaba que él se percatara de ello- Iré por la carta de permiso
- Bien- Fue lo único que la forense dijo, estaba molesta, no tenía idea de porque, en realidad si, el hecho de que Brennan dijera aquello le molestaba a sobremanera- ¿Sabías que la doctora Brennan piensa que tienes lindos ojos? - escupió Saroyan con un tono de voz bastante más elevado de lo que pretendía, ¿Y de donde mierda salió eso? ¿Que sucedía con ella? Definitivamente se había vuelto loca
- Amm si, lo sé- Un muy confundido Jack Hodgins se paró en seco al escuchar a su jefa decir aquello, ¿Cómo sabía Camille aquello? Si, si lo sabía, la misma Brennan se lo dijo, pero a diferencia de lo que muchos podrían suponer, la doctora B. se lo dijo uno de esos días melancolicos, en los que ella le daba animos para no dejarse caer, recordaba su comentario "De nada te sirve tener unos muy lindos ojos, si vas por el mundo como perro con la cola entre las patas", sin embargo eso solo lo sabía él, ademas ¿Que le sucedía a Cam? Ella lo había rechazado, él solo venía por el bendito permiso de explotar melones, ¿Que tenían que ver los melones con sus ojos?- Puedo saber ¿Porque?
- Oh nada- Cam no se esperaba esa respuesta, claro que lo sabía, claro que sí, Brennan se lo debía de haber dicho, ¿No le bastaba tirarse a Booth? No, tambien tenía que tirarse a su entomologo, ¡Wow! Un momento, ¿Su entomologo? Si estaba perdiendo la cabeza, definitivamente- Simplemente me preguntaba cuando lo harían publico- ¿Qué demonios sucedía con ella?
- ¿De que hablas?- Si el pobre entomologo parecía confundido, decir que ahora estaba perdido es quedarse muy corto
- Oh nada, tranquilo, ¿Desde cuando?
- ¿Desde cuando que?
- ¡¿Desde cuando te estas acostando con Brennan?!- Bien su mente irracional hizo aquello, su voz retumbo en la oficina, que gracias al cielo estaba cerrada, no supo cuando ni en que momento pero estaba de pie, con las manos sobre el escritorio haciendole frente a Hodgins
- ¡¿Que cuan... Que?!-
- Lo que escuchaste, y no obstante tienes el maldito descaro, de venir invitarme a salir y besarme ¿Que mierda sucede contigo?
- No, ¿Que mierda sucede contigo Cam?- Un muy rojo Jack Hodgins la miraba profundamente
- ¿Crees que puedes acostarte con Brennan y luego venir y...
- ¡No me acuesto con nadie maldita sea!- El joven entomologo se encontraba a escasos 5 centimetros de distancia de ella, invadiendo su espacio personal, no supo cuando Hodgins había cruzado el espacio que los separaba- La unica mujer con la que me quiero acostar contigo, la unica mujer con la que me acuesto en mi maldita imaginación es contigo, me toco pensando en ti, anhelo tocarte, pero cuando vengo y creo que es suficiente de coqueteos y siento que podría funcionar, tu decides salir corriendo y me rechazas, y luego vienes y me reclamas cosas absurdas como si estuvieses... ¡Como si estuvieses celosa!
Y esa fue precisamente la palabra que hace eco en la mente de los dos, celos... Camille Saroyan estaba ccelosa, sin embargo, no hubo un comentario una respuesta a aquello, Hodgins había dado en el punto que todo hombre debe dar en la vida de una mujer, no recibió una respuesta, un argumento, lo que Jack Hodgins recibió despues fue un agresivo, necesitado y apasionado beso de su jefa, un beso que no tardó en transformarse en suspiros y caricias sobre el escritorio de la forense, donde la ropa había comenzado a desaparecer, para despues pasar a gemidos y algun grito silenciado por los labios del otro sobre el sofa de la oficina de la forense.
...
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- Bien no entiendo porque estoy aquí conduciendo hacia un lugar que no es mi destino-
- Bueno es sencillo, me cansé de que las personas se entrometieran en mi vida privada y recordé que pasarías el día de hoy fuera de D.C lo cual me llevó a...
- A marcarme y decir estoy en tal sitio orillate y pasa por mi
- ¡Exacto! Lo ves, vas entendiendo
- Lo que no me queda muy claro es... ¿Qué tiene que ver Maryland con Virginia?
- ¿No llevaste geografía en el instituto?- una castaña negaba con la cabeza- Y yo que pensé que por ser reportera podrías saber un poco
- Basta Temperance, sabes a lo que me refiero
- Booth no me dejaba en paz respecto a - la antropologa se interrumpió de golpe, no podía decirle la verdad, aunque estaba muy tentada- Steve, quería explicaciones y todo eso
- Entiendo- Fue lo único que Hannah Burley pudo decir, no quería hablar de su esposo, ella se dirigía a Maryland a olvidarse de todo, a pensar con la cabeza fría y saber exactamente que iba a hacer con su matrimio ahora oficialmente adulterado por su esposo, no sabía quien era, no sabía desde cuando su esposo la engañaba con otra, sin embargo iba a averiguarlo, ella tenía que saber quien era la mujer que le había arrebatado de las manos a su marido, sin embargo a diferencia de lo pronosticado se dirigía conduciendo al otro extremo de su destino: Virginia, la razón la llevaba justo a su lado, la doctora Temperance Brennan le había llamado y le había pedido que pasara por ella, que se encontraba a orillas de la carretera y encima de todo la había persuadido de llevarla hacia la escena del crimen, lo que no entendía era el porque, cuando llegó al lugar donde la antropologa se encontraba se encontró con su marido en la SUV y con Brennan debajo, aparentemente acababan de tener una pelea o algo así, parecían un matrimonio con problemas muy fuertes, el agente estaba detrás del volante con la puerta abierta sujetando fuertemente el volante, parecía arrepentido, y Brennan bueno su mirada fría y rostro indiferente lo decían todo, no había que ser un genio para saber que el agente había metido la pata, en cuanto la reportera se orilló y bajó de la camioneta, sucedieron tres cosas, el agente del FBI palideció, Brennan sonrío de una manera bastante satisfecha y triunfal y ella de pronto se sentía a la defensiva e incomoda.
- ¿Te encuentras bien?
- No del todo- la voz de la doctora la sacó de sus pensamientos, estaba embarazada de un hombre que amaba, pero que la había engañado, ella pensaba en salvar a su matrimonio, ella le creyó cuando le dijo que la ama, ella pensó que realmente a partir de ahora todo iría mejor que antes, que solo habían tenido un bache en su relación, sin embargo no era así, ese era el problema que ella creía, y se ilusionó, y ahora, ahora encima de todo estaba esperando un hijo de ese hombre, del hombre que había acabado con su dignidad, que no le dio su lugar como mujer, ¿Que había hecho mal? ¿Enamorarse, entregarse por completyo a su felicidad, dejar de lado sus sueños como corresponsal para instalarse permanentemente? ¿Estaba mal dejar algunos sueños por algo mas importante como el amor? ¿Qué hizo mal? No podía entender porque a ella, porque ella que lo había dado todo por él, quizá no debería amar demasiado ese podía ser el error, ¿Qué estaba mal con ella?
- Lamento desviarte del camino
- En realidad, debería darte las gracias, tal vez me dirija a Virginia es un lugar bastante mas tranquilo que Maryland y mucho mejor para pensar
- El parque Shenandoah es una muy buena opción para pensar- Brennan se removió incomoda en su asiento, el Shenandoah era un lugar que había visitado con Steve y el cual le traía una paz enorme, recordaba ese día en que casi habían tenido relaciones, sin embargo ella no pudo, el recuerdo de cierto agente se había instaldo en su mente y no pudo; era la primera vez que era plenamente consciente de que lo extrañaba, de que extrañaba a Steve, que le hacía falta su paz su tranquilidad, sus ojos, sus abrazos, él la hacía sentir segura, sacaba lo mejor de ella, sin embargo no lo amaba, y eso era el sabor amargo que tenía, que debía amarlo, debía amar a ese hombre que la colmaba de atenciones, que no la presionaba, que nunca le faltó el respeto y que incluso le dijo que quería seguir a su lado aún a pesar de su infidelidad, sin embargo...
- Seeley me engaña- y ahí estaba en voz de la reportera la maldita constante en su vida, Seeley Booth- sé que ya te lo había dicho, sin embargo es un hecho, encontré, encontré un poema en su escritorio, antes de que se fuera de casa - Brennan tragó grueso, Hannah apretó mas el volante. Si las sospechas de Brennan respecto a ese poema, debía ser... - El poema 10 de Neruda
Las sospechas de la antropologa se vieron confirmadas, recordaba ese poema, recordaba donde lo había escuchado, con quien y como lo había escuchado:
Booth sin decir nada se había lanzado a sus labios devorandolos con pasión, desnudandola poco a poco, mientras entre gemidos, besos y delicadas caricias, recitaba aquel poema, haciendola suya, entrando en ella de una manera intensa y a la vez tierna, llegando al climax en la parte final del poema "Siempre, siempre te alejas en las tardes, hacia donde el crepusculo corre borrando estatuas" Habían hecho el... habían tenido sexo, de una manera apasionada, esa para ella era una de las ocasiones mas especiales para ella, era una de las pocas veces que Booth se había entregado por completo a ella, que la había amado, y tocado de una manera sumamente especial, siempre pensó que la reportera se enteraría de la infidelidad de Booth con ella en algún momento, pero nunca con aquel tino, nunca con el principio de aquel engaño; recordaba esa ocasión, era especial si, sin embargo, tambien era la noche de bodas de Seeley Booth con Hannah Burley, aquella era la primera ocasión en que el agente y la antropologa tenían su primer encuentro extramarital, Temperance Brennan palideció.
Hola! En realidad espero que lean la nota de autora, Muchisimas gracias por los 128 reviews, y que aún despues de tanto sigan comentando.
Voy a iniciar disculpandome, por tanto tiempo de espera, sin embargo la vida real me ha jugado de una manera un poco dificil, apenas y puedo respirar, sin embargo aqui está la continuación aunque sea muchisimo tiempo despues, espero que hayan disfrutado de la lectura.
Gracias por llegar hasta aquí!
PD: 50 sombras tambien regresa!
Gracias por sus reviews, el que no los conteste no significa que no los lea, la historia sigue gracias a ustedes!
Gracias por agregarla en alertas, y agregarla a sus favoritos GRACIAS!
Espero les haya gustado!
Nos leemos!
Gracias por leer!
