Amor de Luna Nueva
Capítulo 6
Fiesta de disfraces
Tras 5 días de estar en España, me sentía tan rara, tan feliz, no sé por qué razón. Hacia tantos días que no me sucedía ninguna barbaridad, ningún sobre pasamiento por mi parte.
Desde que llegamos allí (sin contar los días bruscos), lo único que hacemos es salir a fiestas, hacer el amor (sin ningún problema), estar juntos. Ahora en sus ojos fríos veía calor, veía compresión, y no tanto desprecio. Creo que al haber pasado un poco de tiempo junto a él le ablande su corazón, tipo el Grinch.
La vida en ese momento me había sonreído por 1° vez desde que lo conocí. Pero, desde hace 3 días el fantasma de aquel error me persigue, ese error de haberme acostado con su competencia en los negocios (que no veo desde entonces). Todo esto hasta ahora no me había traído ninguna complicación, por lo menos me sentía feliz, contenta, realizada.
Este 4 día me levante de la cama con una resaca que me partía la cabeza. En vista de cómo había estado los días anteriores, en definición era un dolor de cabeza gigante, parecía que me habían golpeado con mil botellas o con la pata de una silla. En ese momento, su ausencia en el lecho era visible a partir de que el primer rayo de sol surco el horizonte.
Desde que desperté la duda no me recorría tanto por el cuerpo, no me sentía tan culpable, porque sabía que eso también fue una equivocación que pago por otra cometida antes de venir aquí. Para terminar con ese dolor me tome un ibuprofeno con un vaso llenísimo de agua, cuando fui hacia la encimera había una carta, con otra rosa roja, y decía así:
Serena: Me fui temprano para no despertarte, si tienes dolor de cabeza, tomate una pastilla. Hoy tenemos una fiesta de disfraces en la mansión de uno de mis socios españoles. Lamento que no pueda estar aquí mientras te pruebas lo que te compre. Te amo…Darien
Supuse que esto era un chiste, ¿me está comprando con ropa para que este con él?, pero al pensar unos minutos dije que no sería posible, así que creí en mi misma y fui para la habitación, allí había otro cartel, que se expresaba de esta manera:
Querida, te dejo este vestido estilo griego en el armario, espero que sea de tu mayor agrado y que te quede bien. Jajajaja…
¡Tonto! –Mencione en voz baja y un poco feliz-
Cogí el vestido de allí, me saque el pijama y me lo coloque. Este era precioso, tenía encajes dorados, hombreras bajas, era todo al estilo griego, y también había una máscara blanca con una media luna plateada con marcas doradas, era hermoso.
En ese instante mientras me miraba en el espejo, sentía mucho cariño y aprecio por él, pero no era por los regalos, sino por el simple hecho de que se había preocupado porque llevara algo puesto. No piensen que la ropa o las joyas eran algo importante para mí. Lo que me gusta de un hombre es su sinceridad, preocupación, corazón y lealtad, eso era lo único que me importaba de alguien que quería o llegara a querer.
Para no arruinar aquella hermosa prenda, la volví a colocar en su funda, la puse dentro del armario, me acosté de nuevo en aquella cama con sabanas de seda, y me quede profundamente dormida.
Más tarde ese mismo día a las 16:00pm…
-Serena, oye, Serena, despierta –me expresaba despacio y con cariño-
Me moví unos pocos centímetros y….
-¡Ahhh! –Grite al caerme de la cama-, ay, eso sí que dolió…
-¡Ah!, ¿estas bien? –intranquilo-
-Ay, sí, estoy bien, no me paso nada –le hable con tranquilidad y un poco de dolor-
-Bueno ya que estas mejor te voy a decir que en unas 2 hs tenemos que ir a la fiesta, así que prepárate –indicándome-
-¡Ayy! Enserio que bueno. Oye ¿va a haber comida?
-Jajaja –con su risa cálida- si Serena, si va a haber comida…
-¡Perfecto! -estaba muy contenta-
-Eso sí ¿tú, sabes ingles? –Me interrogaba con tranquilidad-
En ese instante se me volvió la mente en blanco, mis palabras no salían de mi boca.
-Mmm –me rasque la nunca en señal de estar enmudecida-, no, no se mucho ingles –hable con vergüenza-
-Bueno –me expreso sin importarle-, aquí tienes a un traductor experto que te podrá ayudar –con egocentrismo-
-Gracias, si eso se le podría decir a alguien como tú –le indique con un poco de celos-
-Pues no tienes porque –replicándome con ternura-
Y se alejo para vestirse, yo en cambio me fui a dar una ducha. Entre al baño, me saque la bata, encendí la regadera, me metí. Al comenzar el aseo, sentía como el agua me caía por todo el cuerpo, sentía como mi ser se fusionaba con cada gota, en ese momento me estaba purificando.
Al finalizar, salí del cuarto de baño, me cambie, me planche el cabello, me arme una trenza al costado de mi cabeza, me coloque los zapatos de tacón blancos, el antifaz. El por el contrario, llevaba un esmoquin negro, antifaz blanco, mocasines negros, guantes blancos, un bastón y una capa negra bien larga.
Más tarde a las 17:00 pm, un coche muy elegante nos estaba esperando en la puerta del hotel, nos subimos rápido. Tardamos como 45 minutos en llegar a la tal mansión, cuando bajamos del auto veía una hermosa casa, llena de adornos, iluminada hasta el tope.
Mientras observaba, Darién me sujeto del brazo, me dio unos carteles miniatura con nombres de quienes éramos según nuestros disfraces, a mi me toco Selene, y a él Endimión (antigua pareja de la mitología griega, Selene diosa de la luna y Endimión un simple príncipe mortal que había sido desterrado de su reino. Al final el murió para que Selene lo visitara todas las noches en sus sueños, a que el se volvía cada vez más viejo por ser alguien no inmortal)…
Mientras pasábamos por el umbral de la puerta, la gente se pegaba muchísimo a nosotros. Pero no, la gente quería más.
-Hello Darien –una voz de hombre muy apacible-
- Hello Philip, How are you? –Le expresaba tan fluidamente-
Este señor era alto, con porte elegante, amable…
-Fine,fine -decia el ingles-And Darien Who is that beautiful woman who accompanies you?
-Oye Darien ¿qué dijo el señor? –le pregunte dudosa rascándome la cabeza con un dedo-
-El dijo y Darien ¿Quién es esa bella mujer que lo acompaña a usted? –Me indico con seriedad-
-This woman is as you say Serena Tsukino –me enunciaba frente al hombre-
-Mmm, pues, hello I'm Serena Tsukino…
-Good,good Serena –Darien hablandome con amor-
-Discúlpenme pero mejor los dejare solos para que hablen de su trabajo. Me iré a la terraza, para no molestar –les mencione eso como para que no se enojaran-
-Ve Serena, ve no te preocupes, yo me quedare a hablar. Si quieres ve a tomar algo –me guio hacia allí como si su vida dependiera de ello-
-Vale, iré a beber...
Salí de esa charla inentendible, agarre un poco de jugo (creo) y me fui a la terraza. Allí la luna se veía como un faro en la oscuridad, iluminaba cada recoveco que sobraba, me quede ahí un motón de tiempo. Mientras miraba aquella hermosa joya, sentí en mi espalda una caricia tan tenue, tan cálida, que se me puso la piel de gallina. Me di la vuelta y era Zafiro, yo no podía creer que él estaba ahí, me quede tan helada y preocupada.
-Hola querida- diciéndome con cariño-
-Za,Za, Zafiro ¿qué haces tú aquí? –estaba muy nerviosa-
-Shhh –me callo con un dedo en mis labios-, no te preocupes, el no nos puede ver, piensa que haremos la próxima vez que nos veamos –con seducción-
-No,no no puedo hacerlo –negando ese sentimiento-, no por favor, no quiero volver a hacer eso –comencé a sollozar-…
Tome rápido mi copa de "jugo", y me sentí tan rara, tan mareada, me había emborrachado de nuevo. Ñaaaa, yo y mis estupideces.
-Veo que tomaste ponche ¿verdad? –Indagándome con la mirada-, bueno no importa, si te tengo para mí en este momento –con afecto hacia mí-, por favor Serena tienes que acepta esta gargantilla de diamantes que era de mi madre, por favor…
-No sé, no sé si pueda hacerlo –le dije inquieta- Además no quiero joyas por tu amor, solamente quiero el cariño no la plata ni el oro…
-Pero –me interrumpía- te doy esto porque te amo –con admiración por mi belleza-
-No, no puedo…-le dije entristecida-
En ese momento lo veía a Darien terminando de hablar y volviéndose hacia donde yo estaba…
-¡Zafiro vete, ya vete! –avisándole atemorizada que él estaba viniendo-
-Acepta por favor Serena –suplicándome inquieto-
-¡Ya te dije que ahora no se! ¡Ahora vete que ya llega!-Le grite con desesperación-
-Bueno Serena me iré, pero no te olvides lo que te propuse, por favor no te olvides de mi regalo –compasivo-
-Si te avisare, ahora ¡VETE DE AQUÍ! –Me saque de mis cabales-
-Bueno, adiós – se despedía contento-
En ese momento que Darien traspasaba el arco sus miradas se cruzaron, y entre ellos sus ojos se intensificaron tanto que fue como si hubiera odio. Gracias a dios que no se dio cuenta quien era, porque si no lo hubiera matado.
-Ay, Serena gracias a dios que sigues aquí –se alegraba al mírame-
-Mmmm… jiji si, te informo que no me fui –con un poco de timidez y nerviosismo me dirigí a él-
-A propósito ¿sabes quién era el hombre que estaba hablando contigo?-dudoso-, porque se me hizo medio conocido…
-Pues –con intranquilidad y una respuesta en la boca-, el era un hombre que me confundió con otra chica, nada más mi amor,-pensando- uff, y se la creyó.
-Perfecto, ¿tomaste algo? –Interrogándome con paciencia-
-Mmm, sí creo que ponche –le dije sin más que una sonrisa un tanto nerviosa-
-Bueno, pues ven adentro y sigamos con la fiesta –feliz y entusiasta-
-Bueno, vamos –le informe-
Volví adentro con él. Durante toda la noche estuve sentada en una mesa comiendo todo lo que servían, tomando jugo de naranja para no emborracharme tanto y hablando con mujeres de alta sociedad, en cambio el tomo como 25 copas de champan. Para cuando nos tuvimos que ir ya estaba muy mal de borrachera. Nos subimos al coche y se quedo dormido.
Al llegar al hotel, lo tuve que despertar, bajamos del auto, nos metimos al edificio, subimos por las escaleras, abrimos la puerta del cuarto, entramos y la cerramos. Lo acompañe al baño para mojarle la cara con agua fría un poco por lo menos para que se le pase el efecto alcohólico que tenia encima.
En ese momento él estaba tan cansado que ni me hablaba, eso me generaba una presión en mi pecho, me sentía un poco culpable, pero que podía hacer, mientras el no supiera de mi secreto estaría a salvo. Lo acompañe hacia la cama, lo recosté, lo tape de esta forma le di un beso en la frente, como él estaba tan mareado y somnoliento no se debe de haber dado cuenta.
Yo, para no molestarlo me puse el pijama y me fui a dormir al sofá. Con la esperanza de que por ahora todo estará bien.
Hello everyone, este es el 6° capítulo de este triangulo que se ha formado, Jajaja es terrible lo que está pasando ¿no?, ustedes que creen ¿Serena aceptara el regalo de Zafiro-San? Digan que esperan que pase, con sus reviews, favs, folows. Espero que les guste. Yoroshiku :D
