Hola! Gracias por leer y comentar xD ¡Lamento la tardanza pero por fin les traigo al mercado el capítulo dos! :))
Capítulo 2: « Bienvenido »
Ya podía divisar los imponentes rostros hokage, lo que indicaba que ya estaba cerca. Sonrió de lado al ver que el rostro de sus mejor amigo ya se encontraba tallado. Se podría decir que lo habían hecho a la perfección. Casi. El único fallo era que el semblante que portaba no era el indicado, no concordaba con el rubio. Quedaría mejor si en vez de esa línea recta hubieran puesto la gran sonrisa que acompañaba siempre al Uzumaki. Y estaba seguro que no era el único que lo pensaba.
Obviamente que jamás lo diría en voz alta, no se arriesgaría a tener que escuchar las estupideces de Naruto.
Tres metros...dos metros...
— ¡Alto, identificate! — grito un shibobi de cabello azul. Hizo un gesto de molestia pero a aún así respondió.
— Uchiha Sasuke.
Los ojos del shinobi se agradaron — ¡Sasuke-san! — casi gritó. — ¡Disculpe, no lo había reconocido! ¡Pase, pase! —
— Hmp.
Sasuke entro algo incómodo por la reacción del ninja. Aún no se acostumbraba a que la gente casi lo alabara. Era raro. perturbante.
Sin más se dispuso a saltar de techo en techo hacia la torre del hokage. Tenia que entregar su reporte de la misión.
— ¡Venga Shikamaru!
— Tks, que fastidio.
Abrió la puerta encontrándose con el Nara cruzado de brazos y el entrecejo fruncido.
— ¿Sasuke? — preguntó Naruto sorprendido. — ¿Qué haces aquí? Pensé que seguirías en la misión.
— Termine antes de lo que pensaba. — dijo aventándole un pergamino, el cual Naruto atrapo fácilmente.
— Uchiha. — saludo Shikamaru, los ojos de Sasuke se posaron en el genio.
— Nara.
Shikamaru sonrió de medio lado. — Bueno, me retiró.
— ¿Eh? ¡Espera, Shikamaru! — lo llamo Naruto pero sólo pudo ver como la puerta se cerraba tras el Nara. — ¡Moooo! Eso no es justo, dattebayo. — se quejo Naruto. — ¡Soy el Hokage! ¡Deberían mostrarme algo de respeto!
— Dobe, no pidas imposibles.
— Que malo eres Sasuke-teme. - lo rodeo una aura de depresión :'v —Sasuke negó con la cabeza, Naruto siempre sera Naruto. — ¿Surgió algo importante en la misión? — pregunto Naruto abriendo el pergamino.
— No, nada nuevo. — Sasuke tomo asiento en la silla frente al escritorio. — Sólo una vieja tribu a las afueras de Kumo, era un conflicto entre los dos herederos de esta que peleaban por el trono. — tomo el vaso de Sake que le ofrecía Naruto. — Pero nada que preocuparse, ya esta resuelto. — Tomo un trago.
— Ya veo.
— ¿Qué tal las cosas por aquí?
— Igual, todo calmado.
Sasuke enarco una ceja— ¿Seguro?— dijo refiriendose a las montañas de papel que se encontraban en el despacho. Naruto bebio lo que le quedaba de sake de un trago.
— Es un infierno, teme... ¡No se como lo hacían la vieja Tsunade y el pervertido de Kakashi-sensei! — tumbo la cabeza en el escritorio— Son admirables dattebayo. — alzo la cabeza— ¡No me he bañado en una semana, una semana! ¡Puedes creerlo!
— Viniendo de ti, si. — dijo asiendo un gesto de asco, Naruto hizo un puchero y se volvió a tumbar.
TOC TOC
Tocaron la puerta— Adelate. — dijo Sasuke. Por la puerta paso una mujer de cabello morado y ojos perla.
— Con per...¡Oh, Sasuke, que gusto verte! — lo saludo la Uzumaki con una sonrisa maternal— ¿Cómo has estado? Sakura y Sarada-chan se alegraran mucho.
— Igual, gracias. — respondió el saludo — Ya sabes, viajando. ¿ Qué haces aquí?
— Le traigo ropa a Naruto-kun— dijo sonriendo — Pero al parecer ya no sera necesario.
— ¿Hmp? — Hinata rió y señalo al escritorio, al parecer Naruto había caido dormido.
— No...ramen...yo quiero...Mi Hinata...
— Naruto-kun se esfuerza — dijo Hinata de pronto. Sasuke vio el amor en los ojos de Hinata al ver al dobe y se sintió mal.
— Los llevo a casa. — Los ojos perla lo miraron.
— Gracias.
Sarada se encontraba alistandoce para salir con Chouchou cuando tocaron la puerta.
— No puedo creer que se le olvidaran las llaves otra ves. — rió, su mamá era muy despistada.
— Mamá, ya te dije que...— no termino la oración, sus ojos se llenaron de lágrimas— ¡Papá!
— Sarada. — la pequeña salto a abrazarlo— Has crecido dos centimetros más— bromeo el Uchiha haciendo reír a su hija.
— jajaja, que malo eres papá. — se separo— Ven, ven, mamá no tarda en llegar.
-— ¿Adonde fue? — pregunto sentandose en el sofá.
— Al hospital, hoy tenia una operación o algo así. — dijo la pequeña acomodandose a su lado, Sasuke se dio cuenta que Sarada lo veía con ilusión, esperando a que le contará sobre su misión.
— Sarad...
— Si, si, ya se. No puedes hablar sobre la misión. — bufo — Sólo quiero saber como es Kumo. Sasuke entrecerro los ojos pero asintio.
— Verás...
La señora Uchiha entro a su casa a la mitad de la noche, la operación que había llevado acabo fue un éxito, pero muy agotadora.
A pasos lentos se dirigió a la pieza de su hija para darle las buenas noches. Después de comprobar que estuviera bien, fue a su cuarto para descansar.
Se tumbo a la cama y suspiro.
— Otro gran día.
— Que bueno que llegaste, Sakura.
El corazón de Sakura latió a mil, mientras se incorporaba, abrió los ojos en grande, Sasuke estaba de vuelta.
— B-Bienvenido, Sasuke...
¡Gracias por leer! :))
