Feel the song #4

Affection —Cigarettes after sex.

Gotham huele pútrido a través de las cortinas. Una vista gastada de edificios recortados contra un cielo más oscuro que las calles, es lo único que el apartamento de Jason ofrece. La botella de Jack Daniel's opina que debe dejar las estupideces y terminar su momento de conmiseración.

Jason no va a escuchar a una botella, no está tan ebrio —aún.

No es que él mismo tenga más qué ofrecer. Por eso le gusta aquí, en el callejón del crímen, en los estrechos de Gotham, donde lo peor de lo peor no va a poder juzgarlo porque una bala en la frente hace más ruido que las calaveras. En este apartamento destartalado que se asemeja mucho a su psique después del Pozo.

Jason piensa tonterías cuando está ebrio, como en lo mucho que su interior arde con emociones.

(Le echa la culpa a los libros, le hacen sensible.)

Arde con ira que le ciega y mancha el universo de verde-Risas y rojo-Robin y negro-Gotham.

No, es más un agrio disgusto —decepción, anhelo, papápapápapápapá— hacia la vida misma, que está esperando bajo su piel a que baje la guardia. Y Jason se lo permite, a veces. El sofá de la sala, viejo y feo, siendo su único confident-

Tic-tic.

Bien. El sonido de su seguridad siendo desmantelada y el suave desliz de la ventana sobre el marco son suficientes para avisarle de quién está en casa. La ira de repente burbujea en su garganta y en su estómago —pero eso es diferente y Jason no va a pensar en ello— y hace que le cosquilleen los pies.

—Reemplazo. —escupe. Red Robin, de pie junto a la horrible vista del ventanal, sonríe.

Third Eye —Florence + The Machine.

Hay cosas que nadie entiende sobre su naturaleza. Por ejemplo, su forma de expresar los sentimientos sin vergüenza, de esperar siempre la sinceridad y decepcionarse una y otra y otra vez. Kori empieza a acostumbrarse —no puede amar a un mentiroso y esperar la verdad, no es sano.

Kori trasciende y rompe barreras, un extraño entre extraños que pone los pelos de punta con su aguerrido… Todo.

Y es sólo normal que una persona así, una supernova, encuentre a alguien que quiebre sus propios esquemas.

Dick Grayson hace lo mismo, de otras formas. A simple vista —y esto duele— es el amante abierto y sensual que Kori espera. Es un sueño y muchos más, porque Robin siempre fue Robin y Nightwing es demasiado y Dick Grayson es la utopía. Kori no sabe si tiene sentido —lo tiene, lo tiene, Dick es… Dick es— pero todo duele de la misma forma.

Debajo de todo, hay un niño gritando en medio del circo. Enojado y vicioso y enmarañador. Y Kori lo ama.

(Y duele, duele, duele.)

Es, tal vez, la razón por la que están juntos y por la que van a separarse:

Cada caricia es un "Te conozco" y un "Estoy cambiando" y un "Te estoy dejando ir, con este amor, te estoy dejando ir".

Heavy in your arms —Florence + The Machine.

Tim no es el mismo que Stephanie Brown, hija, madre, vigilante, dejó atrás hace seis meses. Y, para ser honesta, ella no es la misma niña que se fue.

Tim la mira como si fuera una extraña y, a veces, acusa a sus espaldas lo mucho que ambos han cambiado. Pero está bien, Steph piensa, ambos lo hacen. Hay cosas pesadas colgando en medio y ahora es peor tiempo que antes para pensar en el chico lindo del tejado, en el novio invisible y estúpido. En las promesas y las fantasías de hijos y casas junto a la playa y "Nomás Robin, no más Spoiler, no más Gotham" y príncipes con barcos piratas y princesas con armadura.

Eso no mejora su situación.

La burbuja de ira hacia Bruce y Tim y papáporquétodoestuculpatodotodotodotodo no hace más que crecer junto a la tensión de trabajar juntos y querer golpear a Tim cada vez que la mira con tristeza, porque Steph sabe lo que está recordando. Y no tiene ningún derecho a idealizar ese tiempo —no como Steph, no—, a pensar que estaba bien con ladrillos y embarazos y charlas a media noche y-

No. Nunca hubieran funcionado y nunca funcionaran y Steph también lo ama, pero no.

(Y es falso. Porque era idílico, antes.)

Queen of peace — Florence + The Machine.

Tim Drake está muerto.

Damian no sabe qué sentir —claro que , porque Drake era su enemigo, su contrario, su hermano y ¿qué hace la luz sin una sombra excepto consumir?.

Padre olvidó su cumpleaños por esto y estaría bienestábienestábienestábien— de no ser porque ha pasado antes y Damian quiere convencerse de que es por la muerte de Drake pero-

No importa.

Richard lo olvidó también.

No importa.

—No importa. —repite, fuera de su mente, vuelve el eco real, colapsa su bō, no piensa en el resto.

What kind of man —Florence + The Machine.

Pasó una vez.

No importa.

Jason se lo repite como un mantra —un ruego, un rezo, una plegaria, una tortura.

Pasó una vez y no lo ha vuelto a ver y ¿Quién lo diría? Jason ha sido usado, es una gran novedad.

Tim Drake es un hijo de puta.

El hijo de puta estaría de acuerdo, Jason sabe, Janet Drake era todo menos buena madre. Jason se odia por saber ese tipo de cosas personales de un chico que le besó como si muriera de sed y Jason fuese agua y luego desapareció para ir con-

Con un demente.

Y Jason, Jason, a la vez no puede evitar la chispa de risas y aprecio y orgullo cuando piensa que Timmy irá a vencer a Ra's Al Ghul desde adentro.

(Es un estúpido pensamiento, porque previene que volverá y es algo que Jason no sabe, duda, le revuelve las entrañas en noches-días.)

What the water gave me —Florence + The Machine.

—¿Y esto es todo? Tanto trabajo, tanto sacrificio, para ser reemplazado por un error. Esperaba más, detective. Espero, aún. A mi lado, tal atrocidad sería… Bueno, todo está en ti.

Ra's deja la conversación disolverse en las típicas medias verdades-medias inferencias.

Tim entiende. Y le llena de furia explosiva que le hace quedarse muy quieto y apretar los dientes para mantenerlo todo adentro hasta que duela tanto que le deje temblando en su cama.

(Damian es Robin.)