[3. Pintura]

-Entonces…- Comenzó Xiang mirando de reojo el retrovisor- Un humano.

-Yep- Contestó Emil observando la ventana.

-Eso explica porque Mei nos obligó a preparar comida y le pidió a Yao que alguien te cuidara.

-No soy un humano inútil- Dijo Emil pateando el asiento de Xiang.

-O sea ¿el tipo Steilsson dejó a un humano a cargo de la Agencia?

-¿Y?

-Espera- Dijo Sadiq girando para ver a Emil- Dijiste que no tiene mucho que llegaste a Hetalia.

-Ajá- Dijo Emil antes de suspirar- Yo estaba estudiando en el extranjero, cuando me entere de la muerte de mi tío regresé a casa.

-Creo que el murió hace un año- Comentó Xiang.

-Lo se, pero no entiendo entonces quien envio la carta para que yo volviera o quien pagó mis gastos de la universidad todo ese tiempo.

-Bueno eso… es raro- Dijo Heracles- ¿Y por qué no… vendes el edificio?

-Porque es mi casa- Contestó como si fuera obvio.

"Él quería que yo me quedara ¿sabes? El realmente no quería que me fuera, pero comenzaron a sospechar que talvez yo no era un vampiro." Pensó Emil sabiendo que Heracles lo escuchaba.

"Casi parece que nos referimos a dos personas distintas" Le contestó Heracles.

-Se supone que era por aquí ¿no?- Dijo Xiang girando hacia un callejón.

-Supongo- Dijo Sadiq bajando la ventana. En las afueras del carro no había personas en las calles y el ambiente estaba tranquilo y silencioso.

-Alfred cambia de vivienda cada 6 años- Dijo Emil- Lo raro es que siempre llamaba a mi tío para hacerle saber dónde encontraba.

-Alfred también llama a Yao- Dijo Xiang.

-También es conocido en la Zona- Dijo Sadiq- Cada vez que cambia de casa abre una cafetería.

-Allí está- Dijo Emil apuntando con el dedo.

-Tal vez debamos esperar un poco…- Dijo Heracles olfateando el aire- Hay lobos cerca… y son de la Zona…

-Estaciónate en la otra calle, así estaremos lejos pero cerca- Dijo Sadiq.

-Eso no tiene ningún sentido.

-Bueno no eres la mejor persona para decir eso, Emil- Dijo Xiang sonriéndole por el retrovisor.


-Lukas ¿Crees que Emil sabe dónde está?

-Es lo más probable Mathias.

Estaban los tres sentados en una terraza. La casa que compartían era de tres pisos con una bonita terraza donde solían reunirse a hablar cuando Lukas no estaba emocionalmente estable. Como mitad elfo y mitad hechicero sus poderes actuaban con su estado de ánimo haciéndole difícil mantenerlos bajo control en momentos críticos. Ya que alrededor de su casa solo hay un enorme bosque con unas cuantas ninfas buscando refugio en los árboles, Lukas podía relajarse y poner en libertad sus dones. Así que actualmente el terreno estaba cubierto de nieve con un ligero viento, el piso de la terraza estaba apenas cubierto de nieve.

-Tino decía que le agradaba hablar con Emil- Dijo Berwald.

-¿Entonces porque no recordó el nombre de Tino?- Preguntó Mathias encendiendo un cigarro.

-Tal vez estaba fingiendo.

-No creo- Dijo Lukas.

-¿Por qué? ¿Pudiste ver a través de él?- Preguntó Mathias.

Lukas suspiró. Eso era extraño, una habilidad que se encargó de pulir a lo largo de los años fue la que es propia de los elfos; Manipular. Mirando directamente a los ojos de alguien pueden no solo manipular a su antojo a su víctima, pueden leer algunos pensamientos, saber si miente o no, obtener información de otras personas e implantar recuerdos o modificarlos. Aunque requería de mucho tiempo y entrenamiento hacer cualquiera de los anteriores.

La pregunta que molestaba a Lukas era ¿Por qué no tuvo efecto en Emil? Siendo un humano (cosa que le sorprendió) debería haber sido más fácil, a menos que el llevara puesto algún amuleto como el que le colocó a su amigo.

-A Tino le gusta ver la nieve caer- Dijo Berwald- Él siempre quería jugar fuera cuando pasaba.

Mathias lo miró con tristeza. 11 años. ¿Qué sería de él si hubiera perdido a Lukas durante 11 años?

-Volverá a casa- Dijo Lukas haciendo que copos cayeran del cielo- Lo traeremos de vuelta con o sin Emil.

Mathias apagó su cigarro.


-Así que…- Comenzó Xiang- ¿De qué color son tus ojos originalmente?

-Marrón- Respondió Emil fingiendo jugar en su celular.

-Danos una pista- Dijo Sadiq vigilando la cafetería por la ventana.

-No- Dijo Emil. Sadiq y Xiang miraron a Heracles.

-No lo sé… está siendo cuidadoso… con sus pensamientos…

-¿Qué tiene de malo que nos digas?- Preguntó Xiang cruzando los brazos.

Emil suspiró- Mi tío y yo no confiábamos fácilmente en las personas.

-Somos tus protectores, cualquiera de nosotros daría la vida por ti. Imagina que llegan a asesinarnos y morimos con el pendiente de saber cuál es tu color de ojos natural- Dijo Sadiq. Xiang sonrió.

-No puedes ser tan cruel ¿O sí?- Dijo Xiang.

-Chicos, fui criado por Steilsoon ¿De verdad creen que me van a chantajear con eso?

-¿Por favor?- Pidió Heracles tomando su mano con suavidad "O le diré a Xiang que piensas que es guapo" Dijo en la cabeza de Emil "Idiota" contestó Emil.

-Amatista- Dijo finalmente.

-¿Eh? ¿Eso no es una piedra?- Dijo Sadiq.

-Sí, mis ojos son de color de la piedra- Dijo Emil.

-Eso no es posible en un humano- Dijo Xiang girando para ver a Emil directamente.

-También soy raro entre los humanos- Dijo Emil- Usaba los lentes de contacto también en la universidad.

-¿Duermes con ellos?-Preguntó Sadiq sorprendido.

-A veces- Dijo Emil quitándole importancia- Se me olvida quitármelos.

-Tu cabello blanco… tu piel pálida… tus ojos amatistas…- Dijo Heracles pensando- ¿De dónde vienes?

-Ni idea, fui recogido en la calle. Mi tío me encontró.

La puerta de la cafetería se abrió y salieron dos hombres vestidos de negro, casi de dos metros de altos, con grandes músculos y con la cabeza afeitada. Poseían tatuajes de una luna llena partida a la mitad por una guadaña. Subieron a su camioneta y partieron.

-He visto ese tatuaje- Dijo Emil intentando recordar.

-Yo también pero no estoy seguro de donde- Dijo Xiang.

-Vamos a hablar con Alfred- Dijo Sadiq saliendo del auto.

La cafetería estaba vacía pero podía escucharse una canción de moda sonando levemente.

-¡Alfred!- Gritó Sadiq cuando llego al mostrador.

-Vamos a la parte de atrás- Dijo Emil.

-Iremos primero, puedo oler la sangre desde aquí- Dijo Xiang empujando a Emil detrás de él.

-¿Sangre?- Dijo Emil empujando a Xiang para que avanzara más rápido.

"Wow, tiene una espalda fuerte" Pensó Emil "No te preocupes solo yo lo escuche" Dijo Heracles en su cabeza.

-Deja de hacer eso- Reclamó Emil.

-Es tu culpa por no ignorarlo- Dijo Xiang.

Emil giró los ojos y continuaron avanzando a través de la cafetería. Llegaron a una puerta hecha de roble y la abrieron lentamente, en el centro de la habitación estaba un joven rubio sentado sobre una silla y atado de manos y pies. De su frente caía sangre y su boca estaba cubierta con un trapo.

-¿Alfred?

El joven movió lentamente la cabeza y abrió los ojos.

-No te ves nada cool- Dijo Xiang quitándole el trapo de la boca. Alfred sonrió.

-Xiang, eso es grosero- Dijo Emil cortando con su cuchillo las cuerdas de los pies del rubio.

-Nah, más grosera es esa pintura sobre el escritorio.

Emil giró los ojos- ¿Cómo te encuentras? ¿Crees poder cambiar?- Le preguntó a Alfred.

-No tiene sentido curarme si después van a golpearme.

-No venimos a eso- Dijo Sadiq revisando la herida de la frente.

Alfred los miró fijamente- ¿Emil? ¡Oh my good! ¿Cuándo llegaste?

-No hace mucho. Estoy a cargo de la agencia ahora.

-¡Amaizing!

-Y necesito tu ayuda- Dijo mientras Heracles y Sadiq movían a Alfred a uno de sus sillones.

-De acuerdo pero sabes que todo tiene un precio ¿no?

-Excepto esa pintura, o sea nadie compraría eso- Dijo Xiang.

-Lo sé- Dijo Emil ignorando a Xiang- El trato sigue en pie.

-¿Cuál trato?- Dijo Sadiq parándose a lado de Xiang a admirar la pintura.

-Tú me das información y yo le oculto tu ubicación a Arthur Kirkland.

-Está bien ¿Quieren algo de beber?- Dijo Alfred intentando pararse, todos negaron con la cabeza- Entonces dame los nombres.

-Lily Zwingli.

-Hermana de Vash, beta de una manada ubicada al este de la zona, es cerca del aquelarre de Roderich Eldenstein. Lily fue secuestrada hace 10 meses. Pocos testigos.

-¿Uh? Creí que no había ningún testigo- Dijo Sadiq sin dejar de ver la pintura.

-No los hay, están muertos- Dijo Alfred- Fueron asesinados horas después en diferentes lugares, las cintas de seguridad fueron robadas y no se encontró nada útil.

-¿Y los compradores de esclavos?

-No he sabido nada acerca de una Zwingli, pero preguntare por allí.

-¿Alguna idea de donde este o quien la tenga?

-Nope. Pero tengo una suposición acerca del motivo- Alfred se enderezó- Se rumorea que los Zwingli son cercanos a los Beilschmidt y a Eldenstein.

-¿Beilschmidt? ¿Los dragones?- Dijo Heracles sorprendido.

-Sip, Lily era un blanco fácil, para manipular a los Beilschmidt y Eldenstein.

-No tiene sentido- Dijo Xiang- No ha ocurrido una llamada para el rescate.

-Eso es lo raro.

Se quedaron en silencio analizando la nueva información.

-Los tipos que vinieron antes me preguntaron por Lily.

-Ya veo.

-¿Alguien de la zona buscado a una niña desaparecida hace un año?- Preguntó Emil.

-Lily cumple este año los 16, en algunos territorios sería lo suficientemente mayor para contraer matrimonio.

-¡Maldición!- Dijo Sadiq.

Emil suspiró- ¿Qué sabes de Tino Väinämöinen?

-¿Tino? Desapareció hace 11 años, es mitad-mitad, elfo y zorro.

-Qué extraña… combinación- Dijo Heracles.

-Peligrosa combinación, parece inofensivo en su forma de zorro pero un elfo es alguien de quien cuidarse-Dijo Xiang.

"Los zorros pueden correr en la nieve, es divertido. Luke y yo jugábamos juntos".

Emil parpadeo "Otro recuerdo" Pensó.

-Era un chico baste guapo según cuentan, si lo estás buscando tengo que decirte que hay pocas probabilidades de que lo encuentres con vida.

-Lo sé, ya son 11 años- Dijo Emil.

-Si… bueno hay otra cosa acerca de él- Alfred tomó la mano de Emil- Había rumores de que tu tío lo tenía como un aprendiz.

Emil parpadeo confundido. Sabía que las personas tenían un montón de ideas acerca de su tío. ¿Aprendices? De ningún modo, durante su tiempo con él nunca hubo otros niños.

"¿Por qué hay habitaciones libres si esto no era un hotel?"

Emil jadeó- Imposible, mi tío no secuestraría a un niño.

Alfred se encogió de hombros.- Eso es todo lo que hay, sus amigos han estado buscándolo desde que desapareció.

-La pintura…- Comenzó Heracles observando como Sadiq y Xiang seguían parados frente a ella- ¿Quién… la hizo?

Alfred sonrió- Arthur Kirkland.

-¿Qué hechizo tiene?- Dijo Emil.

-Bueno la pintura se llama atrapar la mirada, ya te imaginaras de que se trata.

Emil se rio, tomó el brazo de Xiang y lo jalo levemente haciendo que fijara sus ojos en él. Xiang parpadeó confundido. Heracles tomó el brazo de Sadiq.

-O sea que raro.

-Oye Emil ¿Sabes algo de Antonio Fernández Carriedo?- Preguntó Alfred cerrando sus ojos.

-No, ¿Por qué?

-Interesante. Si sabes algo de él házmelo saber, su hermano está muy preocupado.

-Entiendo.

Alfred asintió antes de que la habitación se iluminara brevemente. Ante ellos apareció una enorme águila calva.

-Es mi primera vez viendo un águila- Dijo Xiang.

-Dejemos que sanen sus heridas- Dijo Emil- Gracias Alfred, estaremos en contacto.


Heracles conducía de regreso mientras los demás dormían. Había sido un día intenso, la casa de Alfred se encontraba a 4 horas de camino. La carretera estaba despejada y la noche era tranquila, respiró el aire y suspiró levemente, comenzaba a sentir la necesidad de sangre así que pronto tendría que salir a cazar. Miró por el retrovisor a Emil recostado sobre la puerta y en sus piernas la cabeza de Sadiq.

-¿Celoso?- Preguntó de repente Xiang.

-Creí que dormías- Susurró.

-No tiene mucho que desperté, siempre hay que estar alerta- Dijo observando el camino.

-¿Entonces?- Preguntó Heracles.

-¿Entonces qué?- Respondió Xiang.

-¿Qué te mostró la pintura?

-¿Cómo sabes que me mostro algo?

-Porque se bloquearon tus pensamientos.

-No tiene importancia- Dijo cerrando sus ojos. "Solo despiértame cuando lleguemos"

No podía decirle que al ver la pintura observó unos ojos color amatista brillando con intensidad.

"¿Por qué finges dormir Emil?"

"Sal de mi cabeza"


El edificio de la agencia de Detectives se encontraba inmerso en la oscuridad en la noche que poco a poco se iba despejando, los tres huéspedes de Emil yacían dormidos profundamente en sus respectivas habitaciones. Emil estaba sentado sobre su cama, con las ventanas abiertas dejando que el aire frio acariciara su piel mientras contemplaba una de las pinturas que había hecho cuando era más joven. En ella se plasmaba un campo de nieve con un pequeño zorro ártico justo en medio y sobre una piedra sin forma definida, era una pintura bastante simple pero realizada con mucha habilidad para un niño de 12 años.

-¿Por qué nunca le habré puesto nombre?- Susurro para sí mismo, a veces le gustaba tocar la textura de la pintura hasta que le dada sueño y regresaba a su cama. Cuando estuvo en el extranjero evito llevárselo por miedo a que le ocurriera algo así que prefirió dejarlo en casa.

Justo por debajo se encontraba un pequeño librero, donde estaban sus apuntes de todo lo que su tío le enseñó a lo largo de los años. Pero en la esquinas de cada nivel se encontraba un libro con forro rojo, esos eran sus diarios… o los que pudo rescatar después del pequeño incendio donde curiosamente lo único que se quemó fueron sus diarios y algunas pinturas (para ser exactos, retratos). Uno de ellos se cayó al suelo provocando que Emil diera un respingo.

-Ya entendí, iré a dormir- Dijo cubriéndose con sus mantas- ¿Podrías cerrar la ventana? No quiero levantarme.

Las ventanas se cerraron suavemente, Emil sonrió y cerró sus ojos ya sin los lentes de contacto.- Gracias, Suomi.

-De nada, Emil- Susurró suavemente una voz masculina- Mañana tienes mucho trabajo.


En las memorias

-Tío, no entiendo porque tienes que encerrarme cada vez que llega alguien.

-Ya te dije que es por tu seguridad pero si te quieres morir adelante haz lo que quieras

Emil suspiro mientras observaba como con una jeringa su tío le sacaba sangre… de nuevo. Esto era cotidiano, cada tanto su tío extraía cerca de 10 mL y se iba a su laboratorio durante horas, ese tiempo lo aprovechaba para leer, pintar o comer. En los días más ocupados él se encargaba de ser su asistente, no es que le agradara mucho realmente pero tampoco podía quejarse.

-¿Por qué hay tantas habitaciones aquí?- Dijo Emil cuando terminó la extracción.

-Esto era antes una pensión de huéspedes, era de unas brujas así que cuando las asesiné nadie replicó nada.

Emil asintió.-Siempre cambias la respuesta.

Te tengo una sorpresa- Dijo su tío de repente, sacando una caja de su espalda.

-¿Son cuchillos?- Dijo Emil emocionado.

-¿Quieres más? Creí que ya tenías suficientes, por cierto vi tus tiros y vas mejorando en tu puntería.- Dijo entregándole la caja.

-¿Lentes de contacto?- Dijo Emil al abrirlo, con decepción en su voz.

-No seas mal agradecido- Dijo golpeando "suavemente" su brazo.

-Gracias- Dijo con una sonrisa falsa- ¿Por fin podré salir a la calle?

-Contrate Internet a cambio de que dejarás de insistir con salir a la calle ¿no?- Le recordó su tío sentándose en la cama. –Tendremos un inquilino nuevo y será mejor que los coloques.

-¿Eso no es peligroso?- Dijo Emil.

-Nah, él no te hará nada, además ya casi tengo listo el spray que disfrazará tu olor.

-Que emoción, no puedo esperar para conocer a mi nuevo amigo- Dijo con evidente sarcasmo en la voz.

-Sigue así y dejaré de comprar regaliz.