HEEEEEEEY, MUCHAS ACTUALIZACIONES HOY. Okokokok, hace rato quería empezar a escribir sobre mis poemas favoritos, les recomiendo totalmente que los lean así sea en español.
Poetry madness #1
i. A Desolation —Allen Gingsberg.
Aquí, en San Francisco, las cosas son distintas.
Aquí, en San Francisco, Timothy puede pensar y respirar el aire sin moho, sin putrefacción.
Aquí, en San Francisco, las familias no huyen de los héroes enmascarados, no debe esconderse en las sombras y esperar el ataque de un monstruo —aunque también hay ataques, aquí, en San Francisco.
Aquí, en San Francisco, Tim no debe preocuparse por ser suficiente, por hacerlos orgullosos, por salvar a Batman, por todos se han ido cuando prometieron que no. Todo es más simple y relajado, lleno de risas y sol que se riegan sobre el cabello dorado de Cassie y rebotan en las cejas de Bart. Las cosas valen la pena cuando Tim está aquí, en San Francisco.
Aquí, en San Francisco, Tim Drake es el único de su clase —humano, murciélago, Robin— y no hay espacio en que encaje de veras, pero se le abre un espacio a sus bordes afilados y terrenos baldíos y todo es bueno, aquí, en San Francisco.
Aquí, en San Francisco, Tim Drake es Tim Drake.
ii. An Eastern Ballad —Allen Gingsberg.
Damian se siente como un estúpido, pero no es algo que vaya a aceptar jamás. Talia envió una carta para él, cuatro palabras que cosquillearon en su estómago y picaron sus costillas hasta hacerle casi llorar.
(En estos días, llorar es imposible.)
Damian duerme con ella abrazada a su pecho y el olor a rosas y cementerios acompañándole después de tantos años.
("Descansa en paz, habibi")
iii. Cosmopolitan Greetings —Allen Gingsberg.
What do we say to ourselves in bed at night, making no sound?
A Dick le gusta pretender.
No, no, más bien, a Dick se le da bien pretender, es un arte perfeccionado desde que era un niño y debía actuar frente al público del circo. Sonrisas, sonrisas, ¡No hay dolor aquí!
Todo es simple y feliz, ¡Es el paraíso, aquí!
iv. Father Death Blues —Allen Gingsberg.
Han pasado años, pero Damian vuelve a casa.
(No a la mansión ajena, llena de fantasmas y nudos en la garganta y sentimientos que abren sus costillas, no.
A casa.)
El desierto le recibe con un golpe de aire seco en la cara y el rugir del viento.
v. Haiku —Allen Gingsberg.
I am unhappy
Longing for the Nameless.
Tim Drake se sienta en el balcón de su departamento y mira al suelo lejano y se imagina cuánto tomaría aprender a volar.
(Piensa en siete imposibilidades, Alicia.)
¡Gracias por leeeeeeeeeeeeeeer!
