SHINRAKUGUMI
CAPITULO V
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Cuando Souko se había recuperado del empujón volteo hacia atrás para reclamarle a la persona que le había hecho eso, pero no estaba, misteriosamente había desaparecido.
—Okita Souko —. Sonó una voz atrás de ella, la aludida volteo hacia donde había escuchado esa voz, se le hacía familiar. —Mi niña aquí abajo, yo soy quien te registre, como fuiste seleccionada ahora es mi deber es registrar la división a la que entraras y ser de apoyo en este día. Mi nombre es Hinowa —. La mujer dijo su nombre con una hermosa sonrisa, su cabello negro liso y sedoso, pero estaba postrada en una silla de ruedas. —Ocupo que me sigas, a las novatas se les dará su bienvenida.
Souko siguió a Hinowa entre la multitud de gente y se infiere que las novatas estaban vestidas iguales, al parecer no solo aceptaron a las cuatro que hicieron los exámenes con ella, se infiere que la selección duro tres días y se evaluaron varios grupos en esos días, el caso era que había cuando menos como 30 chicas, Souko estuvo ahí, excluida del grupito hasta que la chica con la primera que había entablado conversación estaba ahí.
—Si lograste pasar, felicidades —dijo la chica. —Creo que no me presente antes soy Matsudaria Kuriko
—Yo soy Okita Sougo. Felicidades a ti también, pondrás orgulloso a tu papá. —"Al final de cuentas si era la hija de Matsudaria"
—Sí, lo malo es que no lo podré volver a ver, pero sé que estará orgulloso de mí.
—Bueno chicas, probando, probando, 1, 2, 3, en unos momentos más se comenzara la bienvenida de los nuevos miembros del Shinrakugumi, vayan tomando sus asientos.
Después de esta orden las mujeres que se encontraban de pie, empezaron a sentarse, mientras hacían esto Souko se pudo percatar que cada grupo de mujeres vestían un color distinto, había unas que vestían rosa, otro morado, otro azul y un último grupo de color amarillo.
—La comandante ha llegado, comencemos el evento. —hablo la misma voz que hace rato. —Les presentamos a la comandante —. Paso una mujer alta, con curvas muy marcadas, pero con una capa encima de ella, se sentó en una mesa donde había cinco lugares, en un piso más alto que las demás mesas. —La capitana de la primera división Shimura Otae —Era una joven de castaña cabellera que vestía un kimono rosado, las chicas que vestían el mismo color le hicieron fiesta, esta solo sonrió y les saludos. — A cargo de la segunda división esta Sarutobi Ayame —. Todo mundo la esperaba desfilar por el pasillo donde habían entrado la comandante y Otae, pero no, de la nada apareció sentada en la mesa, vestía un hermoso kimono morado que le hacía resaltar sus pechos, las chicas de su misma vestimenta le aplaudieron y gritaron. —Capitana de la tercera división del Shinrakugumi Yagyuu Kyuubei. —Era una chica muy seria y fue directo a su lugar, las chicas que vestían el mismo color de ella solo se limitaron a aplaudir ordenadamente. — Y por último pero no menos importante la capitana del cuarto escuadrón Tsukuyo. Ahora las capitanas escogerán a la chica que les parezca adecuada para su división, en caso de que dos capitanas escojan a la misma se llegara a un acuerdo entre ellas. ¡Empezamos!
—Hemos separado a las chicas por su arma escogida, ya que las divisiones tienen armas pre establecidas, la primera y tercera división manejan espadas, la segunda y la cuarta kunais.
— ¿No hay una división que maneje pistolas? —pregunto una chica de las nuevas
—La hay, pero no es un requisito muy indispensable, además de que no cuenta con suficientes miembros por lo tanto no cumple con misiones todavía, además de que las armas de fuego no son muy utilizadas en este país, así quienes escogieron ese equipamiento y les dividió entre esas dos. Bueno empecemos con la integración de las chicas a sus divisiones, empezaremos con Jeni Doa, excelente con la espada, viene de un dojo familiar y tiene 17 años.
Kyuubei alzo la mano.
—La capitana Kyuubei la pide, no hay nadie más, se la lleva. —"Parece una subasta" pensó Souko.
Cuando Jeni bajo del estrado una superior perteneciente a esa división la estaba esperando y le entrego su uniforme azul.
—Bien sigamos, ahora Yurieta Heru, experta en los kunais, antes de ingresar aquí era mercenaria con excelentes técnicas ninja.
—Oh si dénmela a mí, la necesito en mi división, yo la quiero —dijo Sarutobi mientras alzaba la mano alocadamente.
—Felicidades, ahora eres miembro de la segunda división —dijo la presentadora mientras volteaba a ver a Yurieta. Ella solo bajo y fue recibida por otra de su división.
Y así fueron pasando una a una las chicas que fueron seleccionadas este campaña de reclutamiento, hasta el final quedo Souko, muchas chicas se enteraron de la novata que logro soportar un duelo con una capitana. Muchas chicas querían tenerla como compañera, pero solo las capitanas sabían que ella ya estaba "apartada".
—La ultima pero no menos importante, Okita Souko —. Ni bien la presentadora había terminado de decir el nombre de Souko cuando la comandante ya había alzado su mano, las chicas presentes se quedaron sorprendidas ante tal acción, pues sabían que quienes eran seleccionadas por la comandante no duraban tanto porque las agarraba como su costal de boxeo.
Souko bajo del estrado, nadie la recibió no sabía qué hacer, hasta que noto que la comandante le hacía señas que se acercara a ella, se subió a la plataforma donde estaba la mesa de los altos directivos. Todo mundo quedo sorprendido ante tal acción, la comandante le entrego una bolsa negra y le indico que se colocara detrás de ella.
—Una vez que todas las chicas han sido distribuidas en sus divisiones que empiece el banquete, pero antes unas palabras de quien ha hecho posible todo esto.
La comandante se puso de pie, y todos imitaron esta acción, le acercaron un micrófono y empezó a hablar.
—Chicas bienvenidas sean, a esta su nueva casa y familia, el Shinrakugumi. Aquí todas somos como hermanas y debemos velar por la seguridad de la otra, si se encuentran en apuros extiendan su mano para que alguien más las ayude a levantarse, no duden en consultar a sus superiores y si tienen una duda que ni las capitanas puedan resolver pueden buscarme, disfruten los establecimientos que se encuentran aquí, fueron fabricados y construidos pensando en ustedes, esfuércense siempre en sus misiones y regresen con éxito de ellas. Sin otra cosa más que agregar, siéntanse como en familia. Disfruten el banquete en su honor, yo ya me despido, estuve yendo a algunas juntas del gobierno así que ando cansada, no se preocupen por mí. Disfruten, cenen, bailen y rían, sean felices. —La directiva entrego el micrófono, mientras que las demás chicas aplaudían, en eso dio un giro y empezó a hablar solo para Souko. —La bolsa que te entregue es un uniforme de mi división, por así decirlo, ropa casual, y un kimono para eventos especiales como este, si quieres puedes írtelo a poner en tu habitación, yo no estaré presente en el evento, pero trata de convivir con las demás compañeras, ya que como no tienes división, si una capitana lo solicita puedes ir a misiones con ella. Kagura es tu única superior y después me encuentro yo, trátala bien y cualquier duda le preguntas a ella.
Antes de que Souko pudiera hablar algo se desapareció, abrió su bolsa y vio lo que la comandante le había comentado, vio un hermoso kimono rojo, con detalles en dorado y unos en rosa. Fue a su habitación a cambiarse, total estaba en un piso abajo y luego regreso.
Souko no sabía qué hacer, no se llevaba con nadie, no tenía compañeras, la tipa china se le perdió, pensó en ir a buscar a la hija de Matsudairia para pasar tiempo con ella.
Apenas abrió la puerta de la terraza, varias chicas la rodearon haciendo un montón de preguntas.
—¿Es cierto que peleaste con la capitana Yagyuu?
—¿Qué se siente ser seleccionada de la comandante?
—¿Cuáles son tus medidas? —dijo una mientras posaba sus manos en la cintura de Souko e iba subiendo hasta sus pechos, pero fue interrumpida por una chica pelirroja.
—Dejen de acosar a mi subordinada —dijo con voz de mando.
—¡Gran Kagura! —exclamaron las chicas con asombro, poniéndose en posición de firmes.
—No esperaba verla por aquí —empezó a hablar con nerviosismo una chica —. Sabemos que no es muy de su agrado este tipo de eventos.
—Sí, me conocen bien, pero esta noche quiero convivir con mi nueva compañera.
—Está bien —dijeron las chicas algo tristes
—Espero que un día nos la preste para entrenar con ella y saber porque fue seleccionada por la comandante —solicito una chica mientras se retiraba y sonreía maliciosamente.
Poco a poco la bola de mujeres que rodeaba a Souko se fue desvaneciendo, dejando verse a superior y subordinada.
