Una parvada de cuervos sobrevuela el bosque graznando evitando las amenazas hasta llegar a su destino y cumplir con su tarea en avisar a los señores dueños de esas tierras de una terrible tragedia, conforme estos iban llegando los lords se enteraban y como dicen las viejas lenguas, alas negras, palabras negras.

El rey ha muerto, dejando a su cruel hijo en el trono fruto de una relación incestuosa de la reina y su hermano gemelo, al igual que todos los hijos del rey y eso no era lo único, estaban en guerra con la corona. Muchos por temor siguieron siendo leales pero otros pocos se rehusaron como: Robb Stark, hijo del recién ejecutado Eddard Stark por el nuevo rey y Bruce Wayne, al saber el verdadero origen del niño y los hermanos menores del antiguo monarca.

La guerra estaba a solo un guiño de distancia, había que estar preparados. tendrían enemigos viniendo del norte y del sur.
Bruce dio la noticia cuando llego al castillo que se llevaría a la guerra a sus dos hijos mayores: Richard y Jason.

Richard no deseaba separarse de su esposa próxima a dar a luz, sin embargo su padre le dijo que no tenía opción llamarían a los abanderados y se irían justo a la mañana siguiente de la boda de Jason.

Si, por que aunque Jason replicó y casi causo un conflicto por casi romper el tratado al final se casaría, estaba todo listo...

La boda seria mañana. Tim estaba triste por ello, sabiendo que no tendría otra posibilidad para confesarse, tomaría esta como su única oportunidad, lo decidió que aunque su hermano lo rechazara y lo mirará con repudio, de todos modos ¿Qué posibilidad hay en que todos sobrevivirán a esto?

La noche antes de la partida de los mayores, se deslizó al cuarto de su hermano, esperando a que arribara y poder confesarse.

-¿Qué haces aquí Timothy?- Pregunto confundido su hermano mayor al verlo sentado en su cama.

-Yo...hay algo que tengo que decirte Jason y espero que puedas terminar de escucharme- Dice para levantarse y avanzar hasta quedar frente a frente del contrario -Sé que no tiene caso decirlo esto ahora pero... yo te amo Jason, sé que...-pero calló al escuchar una risa sardónica.

-¿A caso es esto una broma? Porque si es así esto no es gracioso Timbo- Cuestiona el anterior Todd claramente no parecía de buen humor y mucho menos divertido.

-¡No, no lo es! ¡Jamás bromearía acerca de eso! ¡Sé que nuestra relación nunca fue la mejor pero como puedes llegar pensar que te jugaría una broma con eso, un tema tan delicado como lo son los sentimientos! Sé que lo que siento, es un sentimiento prohibido por donde quiera que lo mires y te debe de causar repulsión ahora el hecho de que otro hombre este enamorado de ti-

Jason solo escucho en silencio todo lo que su hermano pequeño decía tan consternado, como siempre Timothy estaba sacando conclusiones apresuradas del asunto, ignorante a los pensamientos de Todd, él también estaba cometiendo el mismo pecado, amando también al joven que ahora le abría su corazón, pero era demasiado tarde -Lo siento, pero te odio y aunque tus sentimientos fueran correspondidos iré a la guerra junto a Dick y Bruce, tal vez no regrese- Tal vez fue un poco seco pero esa era la realidad, en este mundo nadie esta absorto de la muerte y nadie sabe cuándo puede tocarte, lo mejor sería no darse esperanzas.

-¿Q-Que?- Esas palabras calaron fuerte en el corazón de el joven, no supo de donde salieron las siguientes palabras que dijo, se sentía ante lleno de un sentimiento desconocido para sí -¡Eres un imbécil! Ve y muere en batalla no sé por qué te dije todo eso, no eres más que una pobre rata muerta de hambre de la que Bruce tuvo lastima-mentira... era mentira pero le dolió escuchar eso y ahora sólo quería causar el mismo daño.

Pero Jason no se quedó de brazos cruzados cuando este le empezó a insultar, lo azotó contra la pared haciendo que soltara un quejido al golpear la dura piedra.

-Escucha muy bien lo que te voy a decir pequeña avecilla- Amenazo cerca de su oído.-No me importa lo quieras creer pero me repugna, me repugna que me digas esas cosas y no metas a nuestro padre en esto. Y francamente pienso que morir en batalla es mejor que seguir escuchando tus parloteos-

Insultos fueron y vinieron por ambas partes, ninguno quería ceder aunque lo único que se provocaban era dolor a ellos mismos hasta que llegaron a un momento donde ya no pudieron más y Jason beso el rostro lloroso de Tim.

-¡Si quieres morir... primero llévate mis recuerdos y muere!-Dijo Tim con los ojos llorosos cubriéndose con una de sus manos.

-Shhhh…silencio lo único que nos hacemos es daño- Repartió otro beso en la frente del contrario calmándolo un poco.

Ambos lo sabían, sabían que es lo siguiente que iba a pasar pero no les importaba lentamente y con el cariño que se negaban a enseñarse anteriormente empezaron a quitarse la ropa quedando tirada en el piso de la habitación.

Esa noche fue inolvidable para ambos y su única y última noche libre de responsabilidades, libres de mentiras, acusaciones y culpas, sólo importarían ellos. Mañana Jason se casaría con una Tyrell y partiría a la Guerra junto a Dick, él se encargaría del castillo además de cuidar a su pequeño hermano y de su cuñada, quiso decir cuñadas. Esa noche solo la luna sería testigo de ese amor.

Porque cuando amanezca y los vea partir saliendo por esas puertas a caballo ondeando el emblema de la casa Wayne con orgullo, las vidas que todos conocíamos desaparecerán así que conservaré esa imagen de nuestra única vez juntos, con esta eterna marca en mí.

-Al llegar la mañana, tan solo seguiré respirando como siempre. No llorare por ti. ¿Por qué habría de llorar?- Se preguntó Tim mirando al techo mientras estaba siendo abrazado posesivamente por un dormido Jason

A la mañana siguiente después de la boda todos se preparaban para marchar, había familias despidiéndose, Bárbara con su prominente vientre poniendo una mano de Dick en su panza sonriendo, Richard se encontraba en su armadura oscura con zafiros formando una especie de ave o murciélago, también vio a Jason con su característico yelmo rojo y su joven esposa así como a Bruce con Alfred.

Cuando todos terminaron de despedirse Bruce dio la orden y todos montaron sus corceles de guerra, alzando el porta estandarte donde colgaba el banderín de la casa Wayne: un murciélago bordado alrededor de plateado/amarillo sobre un campo de bruces negro.

Eso fue lo último que supo de ellos... aunque no lo sabría hasta tiempo después.