Los gritos de una futura madre se escucharon por todo el recinto los sirvientes traían y llevaban apresurados mantas y agua tibia que hiciera falta listos para recibir al primogenito de Richard Wayne.

Barbara deseaba con todas sus fuerzas que fuera un varón, pero el destino jugó en contra.

-¡Es una Niña!-grito la partera cuando el bebé nació contándole el cordón umbilical pasándose la a una de sus ayudantes para que la limpiara y cubriera con una manta dándosela cuidadosamente a la nueva madre.

Oh cruel destino sellado con el llanto de un bebé-De un nuevo ser en esta tierra maldita-por los Dioses al traer a este mundo a una pequeña e indefensa que tendrá que trabajar muy duro para tener un futuro, que nunca heredará nada. Barbara lloraba al tenerla en brazos con esa piel blanca y suave de un recién nacido, ¿Por qué tenías que ser mujer como Yo? Ella no quería ese futuro para su pequeña.

-¿Que nombre le pondrá mi señora?.-Preguntó el Maestre Penyworth que de acuerdo con su deber debía notificar a los demás con el mismo título que el acerca del nacimiento y el nombre de la criatura.

Barbara pensó mucho al respecto ¿Cual seria un nombre digno de portar el apellido Wayne? Sin embargo el nombre que había escogido con anterioridad era masculino e inadecuado para una mujer. -Nathaly, su nombre será Nathaly Wayne-Contestó por fin dejando al viejo Pennyworth satisfecho al respecto con una sonrisa después de todo era de su primera nieta-adoptiva- de la que estaban hablando , con una sonrisa en su rostro, estaba cansada por el parto.

Estaba tan cansada que parecía que se quedaría dormida en cualquier momento, pero el llanto insaciable y los relámpagos con esa lluvia escandalosa que golpeaba el ventanal dando la sensación de querer entrar y apagar las velas que iluminaba la alcoba. ¿Que estaría haciendo Richard en estos momentos? ¿Seguiría con vida o murió en el campo de batalla?

No, deja de pensar en eso! El volverá prometió que volvería además tiene que volver no a conocido a su hija!-se decía mentalmente tratando de darse seguridad.

Le pidió a uno de los sirvientes amablemente si podían traer a su cuñado Timothy, el también debía de conocer a su sobrina. El cual no tardó en llegar con una cara de preocupación demasiado graciosa causándole reír levemente por eso.

-Creí que estabas en problemas cuando me dijeron que querías verme sabes Babs.-Dice entrando al lugar por completo caminando hasta incarse a un lado de ella.

-Vamos acaso crees que alguien podría contra mi-Le contesto con una sonrisa-Anteriormente era conocida como Bat-girl y bien lo sabes.-Sí, eso era verdad pero habían pasado muchos años desde eso, fue cuando Dick y ella aún eran jóvenes y libres de responsabilidades tan sólo llenos de visión para el mundo arrestando a maleantes que tenían la osadía de causar problemas en sus tierras.

-si, como olvidar esos tiempos y bien para que me has llamado deberias descansar fue un parto difícil según tengo entendido.-Comentó preocupado a la salud de La pelirroja.

-Descansare después por ahora por que no le dices "Hola" a tu pequeña sobrina-la cual se había quedado dormida desde hace rato, la descubrió y Tim pudo jurar que era la cosa más bella y tierna que había visto jamás.

Nathaly poseía la belleza de todo recién nacidos sus ojos cerrados ocultaban su color y una pequeña mata de cabello oscuro casi imperceptible, Tim estaba deslumbrado por su sobrina acercó su mano para acariciar la un poco, suave, es lo primero en lo que pensó.

-¿Puedo cargarla?-Le pregunto temeroso por que la respuesta sea No.

-Asintió levemente extendióle a Nathaly esperando que la tomará.-Claro que puedes después de todo por eso te llamé.

Tan frágil-Pensó, temiendo hacerle daño. Mirando a Barbara que se había quedado profundamente dormida.-Soy uno de tus tíos y espero que tu favorito pequeña, tendrás que ser fuerte en este mundo tan despiadado y cruel nosotros te protegeremos todo lo que podamos pero hay cosas que sólo tu podrás solucionar te instruiremos en todo lo que podamos para que puedas valerte por ti misma se que yo no debería decirte estas cosas si no tu Padre pero lamentablemente el no se encuentra aquí.-Dice con un tono triste.

Habían pasado 3 meses desde que se habían ido a pelear, 3 meses donde no tenían noticia acerca de su familia. Y las batallas no disminuían incluso podía jurar escuchar gritos de agonía en el bosque. 3 meses donde el tiempo se fue volando llevándose con ellos esperanza de algún día volver el sol salir, ya que desde que se fueron el sol se ocultó trayendo muchas lluvias por consecuencia casi podía parecer que el Reino estuviera de luto y las nubes lloraban por consecuencia.

En ese tiempo Damián se había puesto insoportable y preocupado exigiendo ver a Richard y a Bruce pocas veces pedía ver a Jason. No lo culpaba de todo aún era un niño que necesitaba de sus padres y hermanos en la vida pero el no pasaba demasiado tiempo con el pequeño Demonio estaba muy ocupado manteniendo el castillo a flote por consecuencia la mayoria de las veces estaba sólo únicamente acompañado por Alfred y sus mascotas. Adoptando a otros dos hace poco-Una vaca y un pavo- lo cual no le hacía mucha gracia.

Oh, ¿Por qué los Dioses eran tan cruel con su vida? Pero al saber que hace unos meses Kassandra-La esposa de Jason- le comentó con una sonrisa malvada que su hermano la había encamado tantas veces hasta que estuviera preñada con la confirmación de Alfred al mes de su partida.

Ahora una persona odiosa y prepotente llevaba entre sus tripas la semilla de Jason gestándose.

Oh, cruel ironía de la vida se dijo si Richard y Jason junto con Bruce regresaban pronto, la semilla de Jason en caso de nacer varón sucedería al trono. Saltándose a Nathaly ya que ella tendría que irse al hogar de su futuro esposo claro si es que Richard no tenía un varón para asegurar el trono también.

El llanto de la heredera lo saco de sus pensamientos mesiendola por instinto para que se calmara.-Babs, creo que tu hija tiene hambre así que las dejaré a solas.-Silencio, no hubo respuesta alguna.- ¿Babs?-Preguntó preocupado cargando a su sobrina con una mano y con la otra intentar despertarla.

Pero cuando sus manos de tocaron sarandeandola un poco sintio que algo había mal.-¿Barbara? Es hora de despertar.

Más sin embargo no lo hizo aún junto con el intenso llanto de su hija aclamando por su progenitora.

El llanto atrajo la atención de unos sirvientes llegando apresurados.

-¡Por favor! Ayudenme no quiere despertar.-Pidio desesperado.

-Será mejor que salga mi señor.-Le pidió amablemente un sirviente que había ayudado con el parto anteriormente.

Expulsado de la habitación junto con un recién nacido en brazos sólo pudo rezar a los crueles dioses para que todo estuviera bien y sólo fuera una simple paranoia suya.

Pero cuando las puertas se abrieron dejando a la vista una figura tapada con una manta blanca. No, por favor no te la lleves a ella. Sin embargo sus plegarias fueron fueron inutiles.

-Lo siento, fue un parto muy difícil había sangrado demasiado y la fiebte de parto no ayudó.-Dijo sin más para retirarse tristemente de allí.

¿Por que los Dioses le hacían eso a su familia? Ahora Barbara se fue dejando a su pequeña sola.

Ahora Nathaly estaba huérfana de madre.

Y posiblemente de padre también.

-No te preocupes pequeña, tu tío Timothy te cuidara sin importar nada.-Le dijo a la pequeña que aún lloraba clamando por su fallecida madre. Era Casi como si supiera que se había ido.