SHINRAKUGUMI

CAPITULO XII


—Kagura, Ka gu ra —escuchaba la pelirroja a la distancia mientras dormía —China, diablos despierta —después de lograr oír eso sintió un golpe.

—Auch, ¿por qué haces eso? —despertó Kagura de malas, pero cuando cayó en la realidad que estaba atada encerrada en una habitación oscura con otras chicas más. —Souko ¿dónde estamos?

—Oh estamos en la suite presidencial de un glamuroso hotel de cinco estrellas.

—Souko deja el sarcasmo.

—Pues creó que se nota que estamos encerradas y atadas. Además dormiste mucho, parecías una linda bebé que no se preocupaba por nada. Cuando vi el gas salir del ducto de ventilación me hice la dormida, pero tal parece que alguien si lo respiro.

—¿No lo respiraste? ¿Cómo le hiciste? Yo cuando me había dado cuenta que era gas somnífero caí dormida.

—Al principio empezó a oler raro y supuse que nos harían algo, cuando el humo purpura empezó a salir de la ventila rápido me tire al piso y deje de respirar.

—Oh

—Además de que pude observar el camino de donde estábamos hacia aquí. También deje unos localizadores para que cuando los active vengan refuerzos.

—Oh

—¿Qué? Ningún comentario positivo o un "Gracias gran señorita Souko por idear un plan". —Kagura se quedó muda, lo que su subordinada hizo por ella sola, dio a entender como si hubiera estado ya en misiones de infiltración y sea una experta —. Me imagine, pero no lo hago por ti, lo hago por el trabajo. Además ya hablé con las demás chicas aquí y dicen que están dispuestas a apoyarnos, también ya encontré a Marine, está sana y salva. Me comentaron que viene uno de los altos mandos a ver la "mercancía" nueva, sugiero que aprovechemos ahí para escapar.

—Souko ¿cómo le hiciste para desatarte? —Kagura interrumpió la explicación de su compañera cuando notó que movía sus manos con total libertad para explicar su plan.

—Estos nudos son de principiante, como sádica, soy una experta en nudos, liberarme se vio como un juego de niños; incluso ya remplace los de las demás mujeres aquí por unos que sean removibles en caso de cualquier hecho puedan escapar.

Kagura estaba más que sorprendida, su subordina ha conservado muy bien la calma a pesar de estar en ese tipo de situación e inclusive ya planteo un plan de escape y ella lo único que ha hecho ha sido dormir.

—Ahí vienen —exclamo una mujer que estaba cerca de la puerta.

—Chicas por favor conserven la calma y sigan las órdenes que les indique dependiendo de la situación —ordenó Souko —. Kagura pon atención en lo que hagas.

A la habitación entraron dos amantos de piel verde, altos y robustos; uno de ellos vestía el traje rojo característico de los altos mandos del Harusame.

—Oh pero cuantas bellezas tenemos aquí —empezó hablar el que tenía mayor rango. Kagura al escuchar esa voz bajo la mirada y empezó a temblar, Souko noto esto lo cual se le hacía demasiado raro tratándose de su temeraria superior.

—No debes bajar la mirada cuando estas en presencia del Teniente —hablo el otro Amanto refiriéndose a Kagura y esta de mala gana alzo la cabeza.

—Oh pero que tenemos aquí —dijo el otro con un tono de sorpresa y sarcasmo. —Una de las cinco fundadoras del Shinrakugumi. ¿A que le debo su presencia en mi humilde establecimiento? Gran Kagura.

Souko quedó sorprendía por lo que había comentado ese Amanto, ha estado interactuando con una de las cinco fundadoras del Shinrakugumi la gran fuerza policial que gano popularidad y la confianza del Shogun en poco tiempo, además de que se conocían.

—Déjame adivinar, estas aquí porque quieres salvarlas —exclamo mientras señalaba a las demás mujeres —. Está bien te cumpliré ese capricho. Alx libera a todas estas mujeres, menos a ella.

Tanto el Amanto nombrado, como Souko se quedaron sorprendidos. Mientras que Kagura y el Teniente se dedicaban miradas de odio.

—Alx te di una orden

—Está bien. —Y una a una fue soltando a las mujeres. Souko y Kagura se dedicaron una última mirada y la castaña entendió que debía salir con las demás en caso de cualquier emergencia.

Alx cuando había terminado de liberar a las mujeres abrió la puerta de la habitación y cada una empezó a salir con orden, cosa que dejó sorprendidos a ambos amantos. Cuando la última mujer salió cerraron la puerta dejando a Kagura sola con esos dos hombres.

—Espero las chicas por las que arriesgaste tu vida puedan escapar. —El teniente hizo una pausa dramática —. De la masacre de mis chicos.

—¡NO! —gritó Kagura pero Alx la noqueó.

—Teniente, ¿qué hacemos con ella y las demás chicas? ¿El capitán no se enojará?

—No te preocupes Alx, la mujer que tienes en el hombro vale más que todas ellas, en cuanto a las demás dile a los chicos que se pueden divertir con las invitadas, incluido tú solo déjame a esa.

—Oh teniente es muy generoso —dijo Alx muy sonriente cuando abandonaba la habitación.

(…)

Mientras tanto el grupo de mujeres secuestradas estaban siendo dirigidas por Souko.

—Bueno mujeres, para poder salir de aquí necesitamos de trabajo en equipo. ¿Alguien sabe manejar la pistola o la espada o alguna arma?

—Nosotras sabemos manejar las pistolas —dijo una mujer que sobresalía del grupo junto con otras chicas más.

—Excelente —sonrió Souko sádicamente —. ¿Hay alguien enferma? —Todas se voltearon a ver entre ellas y negaron con la cabeza —. Me están poniendo muy fáciles las cosas.

En lo que las mujeres se ponían de acuerdo un Amanto con características felinas las vio e iba a su ataque. Pero Souko sintió la aura sedienta de sangre y lo logro detener obteniendo sus armas —Una pistola de plasma y una espada— y dejándolo noqueado.

—Ya que tú hablaste vas a ser la primera en portar arma. —Le lanzo la pistola —. Por el momento la formación será tú por atrás, yo por delante debemos de formarnos en círculo y no correr por doquier, si consiguen un arma intenten aprender a utilizarla y posiciónense al rededor del circulo para proteger a las demás. ¿Entendido?

—Si — respondieron las mujeres al unísono.

Souko iba al frente ya que recordaba el camino y lo iba despejando de los enemigos que se encontraba, le resulto de gran ayuda que el primer Amanto que noqueo portara una espada. Uno tras otro los enemigos fueron cayendo y mientras avanzaban las mujeres iban despojándolos de sus armas y su vestimenta protectora para ponérselas ellas. Poco a poco se fueron armando y quitándole un poco de carga a Souko y su posición de círculo protector se convirtió en una barrera ofensiva.

Quienes tenían buena vista se doraron de armas de largo alcance e iban derribando a los enemigos desde la distancia y los que lograban quedar vivos eran acribillados por las demás. De ser mujeres secuestradas pasaron a ser un batallón.

Faltaba un pasillo para lograr llegar a su preciada libertad pero un grupo grande de amantos le tapaban el paso. Las mujeres se voltearon a ver entre ellas, tomaron sus pistolas y empezaron a disparar sin discreción mientras avanzaban, Souko también había cogido una pistola y se unió al tiroteó. A ningún Amanto le dio tiempo de reaccionar y todos fueron acribillados.

Cuando las chicas se encontraban fuera del edificio, botaron las armas, se abrazaron y dieron gritos de felicidad.

—Chicas, chicas es muy pronto para animarse, Marine por favor guía a las chicas a la cafetería y resguárdense ahí, no salgan hasta que las autoridades hayan determinado que sea aseguro, lleven se sus armas de mientras.

—Tomoko ¿y tú que harás? —preguntó Marine preocupada.

—Tengo que ir por Rakuko —respondió con determinación mientras regresaba al edificio.

—Cuídate —dijo Marine pero ya fue dicho al aire, Souko ya no estaba —. Chicas síganme —ordeno y todas las mujeres se fueron alejando de ese horrible lugar.

(...)

Souko iba avanzando sigilosamente a través de los pasillos por donde había pasado minutos atrás con el pelotón de mujeres. Para su sorpresa no había nadie más que los cadáveres resultantes.

Poco a poco se fue acercando a la habitación donde minutos atrás había estado prisionera. Pero ya no había nadie, en eso escucho unos pasos aproximándose y se escondió detrás de la puerta.

—Oye ¿qué pasará con las mujeres que escaparon?

—Dice el teniente que no importa, pero que nos reunamos todos los que quedan en el salón principal.

—¿El salón principal? Ese solo es ocupado para grandes eventos.

—Según hay rumores de que fue capturada alguien de los altos mandos policiales del gobierno.

—¿Alguien tan importante? ¿Cómo llego a manos del teniente?

—Al aparecer venía con la mercancía recién capturada.

—Oh el alto mando es una mujer, sería interesante conocerla.

—Vámonos que si no empezaran sin nosotros.

Souko puso atención a la plática de esos dos amantos y con sigilo los empezó a seguir.

Ya en el salón principal se veía varios amantos sentados en unas gradas y en el estrado estaban otros dos con Kagura esposada con sus manos tras la espalda y sentada en el piso.

—Hace dos años la décimo tercera división del Harusame sufrió una aniquilación casi total, digo casi porque su capitán y su servidor logramos sobrevivir. Y pensar que solo tres personas lograron hacerlo, pero ellos también tuvieron bajas. De esas tres personas que llevaron a cabo la aniquilación solo una sobrevivió. Compañeros venguemos a nuestros hermanos caídos, Matemos a una de las cinco fundadoras del Shinrakugumi y después las aniquilamos.

—¡Siiiii! —Se oyó un grito entusiasmado por parte de la audiencia.

Mientras el teniente daba su discurso emotivo, Souko logró infiltrarse detrás del estrado.

—Oh que pena —dijo el teniente refiriéndose a Kagura, que no lo volteaba a ver —. Viniste a salvar a unas muchachas, que por el momento mis muchachos se han de estar divirtiendo con ellas.

—No, no es cierto —gritaba con desesperación Kagura.

—Y no puedes hacer nada por ayudarlas —. En la mente de Kagura veía a Souko, Marine y las demás mujeres siendo cortadas por los amantos —. No pudiste salvar a esos hombres, tampoco a las mujeres y mucho menos podrás salvarte a ti.

—Cállate. —La mirada de Kagura de volvió sombría —. No menciones a Gin ni a Pachi.

—Oh con que así se llaman los hombres que maté.

Kagura sentía como le hervía la sangre, poco a poco fue perdiendo la cordura y la pupila de sus ojos se empezó a hacer más grande. Intento romper las esposas que le sujetaba las manos por la espalda pero eso le resultó inútil.

—Oh querida, ¿a poco crees que sería tan tonto de volver a luchar con la misma bestia sin prevenirme? Las esposas que tienes en tu muñeca inyectan un virus anulando la transformación de bestia salvaje sedienta de sangre como se les conoce.

—¿Qué? —preguntó Kagura sorprendida.

—Digamos que durante estos años también me tuve que enfrentar varias veces a otro Yato, que era idéntico a ti pero en hombre y realmente fue un gran dolor de trasero, pero gracias a él pude perfeccionar ese experimento.

—¿Qué le hiciste a Kamui? —Kagura estaba preocupada, de por sí ya había perdido a dos seres queridos a manos de ese hombre, perder a su hermano también le resultaba desgarrador.

—Ese salvaje logro escapar de ellas. Me preguntó si tú también serás capaz de hacerlo. —El teniente hizo como si le hablaran por un intercomunicador en su oreja —. Oh me informan que tus chicas han sido aniquiladas. Solo faltas tú.

Kagura bajo la mirada ya no tenía ganas de luchar, siendo derrotada dos veces por el mismo tipo.

—Creo que deberías limpiarte bien esas orejas, los aniquilados fueron tus hombres. —Apareció heroicamente Souko, Kagura mentiría si dijera que no estaba feliz de verla. De una estocada rompió las esposas que detenían a su superior y con otra atacó al capitán que estaba sentado sin hacer nada —. Creo que tienes asuntos con él te lo dejo —. Le entrego la pistola que traía.

—Gracias Souko.

—No te pongas sentimental, luego nos tomamos un tiempo juntas en las termas, así que más te vale salir ilesa.

Souko empezó a caminar hacia la multitud de amantos que estaban en las gradas. Mientras que Kagura iba atrás del teniente, pero este iba cobardemente huyendo, escondiéndose detrás de sus subordinados. Pero ella mataba con su pistola a quien se interponía en su camino.

Ya lo tenía arrinconado, iba a dispararle pero para su sorpresa se había quedado sin balas.

—Parece que la suerte esta de mi lado —dijo sonriente el hombre mientras tomaba una tubería rota, resultante de la pelea de sus subordinados con la mujer castaña y tenía planeado utilizarla como espada e iba en camino hacia Kagura, esta se defiende con sus habilidades de artes marciales, y le da en el brazo. Para su sorpresa este le causo mucho dolor —. Oh ¿no te dije? El virus tiene su efecto aunque las esposas hayan sido removidas, eso te hace una mujer común y corriente sin tu monstruosa fuerza.

Kagura empezó a correr en camino hacia Souko, pero el teniente fue más rápido que ella y le dio con el tubo en las piernas haciendo que esta se cayera. Souko logró escuchar el quejido de su superior, pero no podía llegar a su auxilio inmediato ella estaba rodeada por diez grandes amantos.

Se libró de ellos lo más rápido que pudo y corrió en auxilio de Kagura, pero para mala suerte de su superior esta ya había sido apaleada varias veces, dejando rastros morados y rojos en su blanca piel, el teniente estaba a punto de darle la última estocada, pero Souko se interpuso entre su superior y el tubo, llevándose ella el golpe.

El único Amanto en pie se estaba a riendo a carcajadas.

—Creo que es muy pronto para festejar, para tu mala suerte yo soy un hueso duro de roer —después de eso lo atravesó con su espada directo al corazón, cayendo al instante —. Misión cumplida —dijo Souko para después toser sangre y caer inconsciente.


Hola, aquí estoy yo con otro capítulo de nuestro sádico favorito convertido en mujer. Me imagino que este capítulo las dejo sorprendidas y llenas de feels. Esa era la idea muajajaja :D.

Este capitulo esta dedicado para I love Okikagu ya que ella me ayudo en la trama de este

Muchas gracias a todos quienes siguen el fic, me han hecho muy feliz ya que pasamos las 1000 visitas y pronto llegaremos a los cien reviews.

Si tienen alguna duda respecto a la trama con gusto se las responderé, siempre y cuando no sea spoiler :v

Aprovecho para responder la duda de Okita Kagura que si este fanfic era yuri, y le digo que no, porque Souko en el fondo es Sougo y él es hombre :v

Nos leemos luego n.n

GRACIAS POR LEER