SHINRAKUGUMI
CAPITULO XV
Ambos altos mandos del Shinsengumi ya estaban reunidos con el Shogun Shigeshige en su oficina, este solo se encontraba sonriente en su lugar, como si fuera lo más normal del mundo que la o las personas que estaban esperando llegaran tarde.
Sougo volteo a ver su reloj y ya habían pasado cuarenta y cinco minutos desde la hora citada, cuando se empezó a escuchar ruido del otro lado de la puerta.
—Pero, ¿no te vas a poner la capa negra? —preguntó una persona detrás de esa puerta, que los miembros del Shinsengumi reconocieron como la hermana menor del Shogun.
—Soyo chan, eso era cuando era una niña, hip, ahora soy toda una adulta —. Okita se tensó al escuchar la otra voz, se le hacía conocida pero a la vez se escuchaba que estaba borracha. —Sho chaaaaaan, lamento la demora, es que me distraje con Soyo en el camino —dijo la persona al cruzar la puerta corrediza, mientras hacia una pose de pidiendo disculpas muy exagerada.
—Cada vez te pareces más a él —comento el aludido con nostalgia.
Ambos hombres se levantaron de sus lugares donde estaban sentados, para dar el recibimiento adecuado a la persona que acaba de entrar a la oficina. Entonces la otra persona, que era una chica, alzo su cara y sus ojos zafiro se encontraron con lo rubís del vicecomandante de Shinsengumi, y fue ahí donde ambos se reconocieron. En ese instante fue, cuando la otra persona se le había bajado todo el alcohol que traía en la sangre.
—Sabes que no me gusta que me comparen con personas del pasado —respondió con indiferencia, mientras volteaba a ver con mirada de odio a una de las personas ahí presentes. —Además Shogun sama, si iba a ser una reunión formal me hubieras avisado —. La chica tomo la capa de su amiga que le venía ofreciendo y se la puso, dejando otra vez su cuerpo oculto.
—Bueno chicos, ya que estamos completos podemos dar paso a la reunión —dijo alegremente Shigeshige —. Hijikata Toushiro y Okita Sougo son el comandante y vicecomandante del Shinsengumi.
—Mucho gusto —saludó Hijikata mientras extendía su mano a la persona frente a él y a la hermanita menor del Shogun.
—Buenas —. El vicecomandante solo alzó la mano, cosa que molesto a su superior y causo gracia entre Gran general apaciguador de los bárbaros y su hermanita, mientras que la persona desconocida volteo a otro lado para evitar el contacto visual y tronó la boca en señal de molestia.
—Ella es la comandante del Shinrakugumi, Kagura; y creo que si conocen a mi hermanita, Soyo.
—Tiempo sin vernos chicos —saludo alegremente la princesa.
—Buenos días —. Fue lo único que dijo la comandante.
—Serán buenas tardes —dijo con sarcasmo Sougo.
—La puntualidad es la mejor virtud de una persona que no tiene que hacer —respondió Kagura con claro tono de molestia.
—Sougo compórtate —reprendió el comandante del Shinsengumi a su subordinado.
—La razón por la que los llame —el shogun llamó la atención de sus invitados mientras su hermana se colocaba a su lado —, últimamente ha habido mucho movimiento de parte de los Joushi y además se han unido a la facción Hitotsubashi para planear un golpe de estado.
—Zura nunca haría algo así —comentó por lo bajo Kagura, pero logró ser escuchada por su alto mando.
—La facción de Katsura está en contra de la violencia a menos que sea necesaria, es la facción de Takasugi que ha estado en constante movimiento. Así que decidí llamar a los altos funcionarios de las policías más importantes del país para unir fuerzas y proteger la paz de Edo.
—Shogun sama, con todo respeto creo que mi fuerza militar es por mucho la más grande del país y por lo tanto podría sola con un par de revoltosos, no creo que necesitemos ayuda.
—Puede que tengas razón, pero ellos también son muy buenos, además de que el trabajo en equipo siempre es bueno. —El mandatario sonrió y la chica de capa negra solo volteo para otro lado en señal de desagrado. —Les pido por favor me acompañen al salón de guerra para planear la estrategia.
La primera en salir fue la comandante del Shinrakugumi, seguida del Shogun, después Hijikata y por ultimo Sougo con la princesa.
—¿Cómo ha estado Okita san? Desde que se volvió vicecomandante es raro que le toque ser mi guardia y por eso ya no lo veo, las personas que mandan del Shinsengumi son muy aburridas.
—Muy bien princesa, al ser vicecomandante puedo estar más cerca de Hijikata san y puede que pronto sea yo el comandante del Shinsengumi, y sí en cierta forma se toman en serio su papel de guardia cuando les toca venir a trabajar al palacio.
—Ja ja ja —rio con la alegría la princesa —, sigues como siempre. En cierta forma me alegra que algunos no cambien. —Lo último lo dijo con melancolía en su voz.
—¿Por qué lo dice princesa? —preguntó al notar el tono utilizado por su interlocutora ya que ella suele ser muy alegre.
Soyo fijo su vista en las personas frente a ella y luego a los al rededores.
—Hermano, voy a preparar té para hacer más amena tu reunión, seré escoltada por Okita san a la cocina.
—Está bien Soyo, con cuidado, y gracias —. Ambos se respondieron con una sonrisa.
La princesa tomó al oficial de la mano y salió corriendo por un pasillo lateral, acción que no pasó desapercibida por los comandantes de ambas fuerzas policiales. Una vez que Soyo notó que estaban a una distancia segura de las demás personas recupero la compostura.
—Han pasado como seis años de la última vez que fuiste mi seguridad —empezó Soyo con nostalgia —, así que ya no hemos podido platicar a gusto.
—¿Pero no crees que tu hermano me necesite en la reunión? —preguntó con indiferencia Sougo.
—Tanto tú como yo sabemos que no quisieras estar allá.
—Touché princesita ¿Qué es lo que le aflige? —Ambos jóvenes habían llegado a la cocina y Sougo tomo asiento, mientras que la princesa tomaba lo necesario para preparar el té.
—Bueno la persona que es la comandante del Shinrakugumi es mi mejor amiga desde hace unos siete años y medio, durante ese tiempo tuvo pérdidas muy significativas que la han empujado a dejar de ser la persona alegre que conocí.
—¿Cómo es que nunca la había visto?
—Empezó como trabajadora independiente bajo la tutela de un samurái y con la estricta seguridad del castillo rara vez podía entrar, la conocí en una de mis escapadas, inclusive fuiste tú quien me trajo de regreso al castillo. Pero cuando perdió a dos personas importantes para ella, se deprimió bastante, estuvo sin comer y eso que a ella le fascina comer. Una tarde tuvo la idea de formar la fuerza policial, que igual como ustedes crecieron exponencialmente, pero la de ellas fue más rápido ya que se compuso por antiguos miembros del Oniwaban, el Hyakka, que antes era la seguridad de Yoshiwara y el clan Yagyuu, además ella es una poderosa amanto.
—Oh ya veo —dijo Sougo sin mucho interés, esa historia ya la conocía.
—Okita san no estas mostrando tanto interés.
—Lo siento princesa, pero si triunfar quieres, tener información de tu competencia debes tener.
—Pero esta información no se encuentra disponible en ningún lado —comentó Soyo algo confusa.
—Bueno continúe princesa —se siento torpe por dejar exponerse tan fácil con su interlocutora.
—Bueno gracias a la formación del Shinrakugumi, Kagura se superó de su perdida. Pero hubo un tiempo, hace como cinco años que se veía más animada que de costumbre, pensé que había conocido a alguien especial, su sonrisa se veía tan radiante y parecía volver a ser la misma que cuando la conocí, realmente me alegré mucho por ella tenía fe que esto durara mucho, pero duro escasamente menos de un mes y después de eso se volvió más fría que de costumbre, con el paso del tiempo hemos logrado, porque yo en compañía de sus capitanas hemos intentado animarla, sin mucho éxito. Pero platicando en secreto con ellas, me contaron que el nuevo carácter de Kagura se debido a la perdida de una subordinada.
—¿Y esto por qué me interesa a mí? —preguntó sin mucho interés, pero en el fondo sentía algo de culpa. Mientras tomaba una de las galletas que la princesa había colocado en una charola y tomo una taza para después beberla. —Vaya princesa, tu técnica ha mejorado bastante después de ocho años. La de antes parecía que nos querías asesinar, inclusive estuviste más cerca de matar a Hijikata que yo.
—Esto te interesa porque note comportamiento extraño entre los dos cuando Kagura entro a la habitación donde estaban ustedes, una vez que alguien la ve sin capa ya no se preocupa por ponérsela, pero cuando te vio fue diferente e inclusive tú que siempre te muestras antipático, intentaste molestarla para llamar su atención. Y Okita san que malvado, mi intención nunca fue asesinarlos. —Lo último lo dijo en tono de berrinche.
—Oh —Fue el único sonido que hizo.
Lo que le dio más indicios a Soyo de que haría buena pareja, había tratado desde muy chica con ambos jóvenes y se le hacía tan similares.
—Sougo solo te encargo que mi amiga vuelva a sonreír, puede que esta misión en equipos que les tiene planeado mi hermano los una un poco —dijo Soyo con una ilusión en el rostro y cuando el vicecomandante noto que su amiga le había llamado por su nombre es porque esta petición iba en serio.
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—Kagura chan, ¿segura que no quieres quitarte la capa? —Pregunto preocupado el Shogun, cuando notó que hacía calor en la habitación y la vestimenta de la chica era muy pesada y ella no toleraba las altas temperaturas —. Aquí no hay sol, así que no tienes de que preocuparte, además estos hombres son de mi confianza.
Kagura dudo un poco, pero el hombre en cierta forma tenía razón, el calor de la habitación le había empezado a incomodar, así que sin más preámbulo se despojó de esa capa negra. El otro comandante había mantenido su distancia, pero ahorita pudo apreciar mejor a la mujer que estaba en frente de él y de alguna forma recordaba haberla visto en algún lado pero no recuerda bien.
Todos los mandatarios se había sentado en una mesa lo suficientemente grande donde había una maqueta muy bien hecha de todo lo que correspondía al territorio de Edo.
—¿Disculpe? —Toushiro intento llamar la atención de la otra comandante —¿No vamos a esperar a su vicecomandante? —preguntó un poco confundido.
—Oh no se preocupe por eso —empezó a hablar Kagura con un tono suave, en eso llegaron las dos personas faltantes a la reunión, llegaron ambos sonrientes, mientras que Sougo sostenía la charola con las cosas y Soyo las pasaba a una mesa más chica y les sirvió su tasa correspondiente a cada uno de los invitados —. Hace mucho tiempo pareciera que había llegado la candidata ideal, pero no aguanto la iniciación y murió —soltó tajante con clara mirada de odio hacia Sougo mientras este tomaba su lugar y si las miradas pudieran matar el ya estaría muerto desde el momento que esa mujer llegó al encuentro.
—"Así que esa es la versión que cuenta"—pensó Sougo, en cierta forma se sentía aliviado, nunca contó sobre su traición a nadie cercano a ella, lo entendió por la mirada de tristeza de ambos hermanos.
—Bueno —empezó a hablar el Shogun llamando la atención de todos los presentes—, según mis informantes el ejército del Jouishishi está acampando cerca de lo que corresponde al clan Hitotsubashi. —Coloco unas figuritas en la maqueta donde correspondía a esa ubicación.
—Con todo respeto, se me hace algo raro que la facción de Takasugi este en tierra ya que normalmente él es de andar vagando en el espacio, y si fuera así de simple hasta Zura lo hubiera ya encontrado —interrumpió Kagura al general máximo.
—Puede que tengas razón Kagura, pero no crees que si está planeando un golpe de estado, ¿no sería lógico estar cerca de las personas que lo están apoyando? —preguntó el Shogun.
—Puede que tenga razón.
—Además sería una buena estrategia, ya que no están lejos de la capital. —Señalo Sougo la distancia que separaban a las facciones contrarias —. Además de que para llegar a ese lugar hay varios caminos, así que si alguien les da una "visita", tienen varias rutas de evacuación, seis para ser precisos.
—Veo que tiene buen ojo Okita san. La idea es neutralizarlos, evitar la menor baja posible para ambos lados.
—Tan noble como siempre Shogun sama —dijo Kagura con cierto sarcasmo —Pero si ellos vendrían a atacarlo no les importaría para nada las otras personas ni los habitantes, ellos atacarían con todo.
—Sí, pero no somos ellos.
—Con todo respeto Shogun sama —empezó a hablar Hijikata —, concuerdo con la otra comandante, lo mejor sería ir con todo, tanto por seguridad como para evitar otros posibles golpes con las personas que quedaran, y creo que Sougo lo sabe de sobra.
—Siempre intentan hacer venganza cuando sus planes no salen como ellos quieren —dijo sin mucho ánimo el joven de cabellos castaños, mientras jugaba con las figuritas que el Shogun había colocado —. Lo mejor sería ir con todo, e intentar capturar algunos cuantos, para sacarles información.
—Puede que eso funcione, además el Shinrakugumi cuenta con excelentes cárceles que hemos mantenido a raya a algunos de los más peligros criminales.
—Me parece buena idea, solo que traten de que inocentes no se vean implicados en fuego cruzado —comentó preocupado el Shogun.
—Creo que somos lo altamente capaz para no confundir entre enemigos y aliados —comentaron los tres mandatarios de las fuerzas policiales al unísono.
—Me alegro que estén tan animados, ¿y bueno que estrategia de ataque sugieren? —preguntó el Shogun.
—Creo que lo mejor sería bloquear todos los caminos — dijo Hijikata colocando otras figuritas de diferente color en la maqueta, a los seis caminos que había señalado su subordinado con anterioridad.
—También hay que tener algún escuadrón de reserva en una nave por si quieren escapar por el cielo, ya que Takasugi también tienen naves aéreas —dijo Kagura mientras señalaba el cielo, y colocaba otra figurita atrás de una montaña que estaba cerca del lugar.
—¿Cómo sabes todo eso jovencita? —preguntó Hijikata con cierto interés, el Shinsengumi es más antiguo que el Shinrakugumi y siempre han buscado pistas de los antiguos guerreros Jouishishi para ponerlos tras las rejas y ella hablaba con una familiaridad de ellos.
—Internet —respondió sin mucho ánimo.
—Eso no es una información que puedas conseguir en internet —le reprendió el hombre de cabellos azabaches.
—Bueno, ¿alguna otra sugerencia? —habló el shogun para detener el interrogatorio hacia la comandante del Shinrakugumi, era de su conocimiento que ella tenía lazos muy fuertes con tres de los cuatro antiguos Jouishishi.
—Que usted, la princesa y el personal de su confianza se resguarden en un lugar seguro, no sabemos si tienen algún otro lugar donde se estén escondiendo —comentó Sougo sin mucho ánimo.
—Sí, sería buena idea en algún pueblo lejano de estos lugares —comento Kagura señalando en la maqueta las ubicaciones en cuestión.
—Ok, tomaré su consejo en cuenta. ¿Cómo se dividirán el trabajo entre ambas fuerzas?
—¿Mitad y mitad? —preguntó Hijikata.
—No, el Shinrakugumi nos dobla en cantidad de elementos activos —respondió Sougo.
—Tengo seis mil fuerzas de combate, más el personal administrativo y de salud —comentó con altanería Kagura.
—Me imagine, nos doblas en fuerzas. ¿Combinamos o por separado?
—Separado, mis chicas ya saben como trabajar entre ellas.
—Cierto, si los combinamos nos retrasaríamos planeando estrategia?
—¿Qué sean tres y tres caminos?
—Si no es mucha carga, ustedes cuatro y nosotros dos, tú tienes más personal activo, además que una de tus chicas vale como por cinco de mis chicos.
—Tienes razón, además conseguiré apoyo extra para el ataque aéreo en caso de que sea necesario.
—Ok, ¿vehículos?
—Tengo unos cuantos, ¿ustedes?
—No muchos.
—Bueno, hacemos cuentas de los vehículos que tenemos y así dividirnos equitativamente.
—Me parece bien. Además no podemos dejar la capital y al shogun sin seguridad.
—El personal administrativo también está capacitado para luchar, sería una guardia discreta.
—Bueno, podría dejar también unos de mis chicos.
—Me parece bien, servirían de cebo —dijo Kagura con una alegre sonrisa.
—Ja, había pensado en algo similar —respondió, correspondiéndole el gesto.
Un silencio empezó a reinar la sala, el resto de los presentes estaban sorprendidos con lo que acaban de ver, ellos dos idearon el plan de ataque como si se tratara de lo más simple del mundo.
—¿Algo más que agregar? —preguntó el Shogun rompiendo la atmosfera entre esos dos jóvenes.
—Creo que no, solo hay que ver lo de los vehículos y los caminos que va a bloquear cada fuerza —respondió Kagura, recuperando su tono de seriedad.
—¿Cuándo creen que estén listo para efectuar el ataque?
—Una semana —expresaron ambos.
—Me parece bien, ¿en caso de algún imprevisto como se mantendrán en comunicación?
—Yo puedo visitar el Shinrakugumi —sugirió Sougo con tono altanero, ambos comandantes lo miraron con odio.
—Lo mejor sería que yo fuera al Shinsengumi.
—Me parece bien —respondió Hijikata —Pero podrías llevar tu capa, no suele haber muchas mujeres en el cuartel.
—Bueno.
—¿Y cómo nos avisaras que llegaras? Sabes somos unas personas muy ocupadas, no tenemos descansos después de alguna misión importante, aunque tengas todos los huesos rotos se tiene que trabajar.
—Yo veré la forma de avisarles —manifestó tajante —¿Es todo Shogun sama?
—Si — respondió el Gran general apaciguador de los bárbaros
—Bueno me retiro —dijo para después colocarse su capa y salir de la habitación.
—Yo en un momento vuelvo —exclamó Sougo a los escasos dos minutos que la chica había abandonado la sala.
—Está bien —dio la autorización el general máximo y el joven de castaños cabellos abandono el lugar.
—Shogun sama si no es mucha molestia…
—Si ve —autorizó con una sonrisa.
El comandante del Shinsengumi dio una reverencia y salió del lugar.
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Cuando salió por la puerta, busco con la mirada el posible camino que pudo haber tomado aquella chica, cuando a su derecha logro ver escasamente una parte de la capa de ella. Salió corriendo con todas sus fuerzas para alcanzarla.
—China —gritó cuando estaba cerca de ella.
—Hace como cinco años que ya no escuchaba ese molesto apodo —respondió tajante, al momento para encarar a quien le había osado llamarla así.
—Lo siento comandante —dijo con notorio sarcasmo.
—¿Qué se le ofrece vicecomandante del Shinsengumi?
—Me alegra saber que estas bien —confesó Sougo.
—Espero que la información que hayas obtenido le haya servido a tu amada fuerza.
—Sabes que no he dicho nada, y el que pueda hablar contigo en una sola pieza lo prueba.
—Lo sé, si es por tu libertad, le diré hoy a Tama que te desactive el rastreador, has demostrado ser precavido, te lo mereces.
—¿Podrías dejar de ser tan fría?, es la primera vez que nos vemos después de cinco años y te comportas así.
—Oh y ¿Cómo quieres que te trate Souko? A no, tu verdadero nombre es Sougo, tuviste el descaro de venir a mí y solo cambiar una letra de tu nombre. ¿Cómo quieres que trate a la persona que le di toda mi confianza, tanto que pensé en convertirla en mi vicecomandante, para que resulte ser un espía de una fuerza contraria? ¿Cómo?
—Lo siento —comentó Sougo.
—Retírate por favor, después de esto no quiero volver a ver tu cara nunca —exclamó Kagura para después salir corriendo.
Sougo se quedó estático en ese lugar, sabía que lo que había hecho la había marcado.
El joven de castaños cabellos empezó a caminar en dirección contraria a la comandante del Shinrakugumi se notaba cierto pesar en su andar.
Pero ninguno de los dos se habría imaginado que su conversación había sido escuchada por el comandante del Shinsengumi.
N/A: Se que anduve desaparecida muchos días pero bueeeeeeeno, aquí esta el cap, espero que les haya gustado :3 Mi ausencia se debió al final de semestre y mi complique en algunas partes la narrativa, tuve que recurrir a unas amigas para que me ayudaran, asi que este cap va con todo para ellas ElaRodriguez y I love Okikagu :3 gracias chicas son mis musas :3
¿Fue un final sad? Creo que un poquito, pero bueno Sougo le rompió el cora a nuestra pequeña Kagura.
Ahora a responder reviews x3
I love Okikagu: Me alegra que te haya gustado el capitulo pasado x3, muchas gracias a ti por leer y dejar tu sensual review 7u7, estaré esperando con ansias tu opinión sobre este x3
Mi chan La espera fue larga pero llego x3, me emociona mucho que te haya gustado el cap, espero que este también te guste :D
Okita Kagura creo que la mayoría se lo imaginaba desde un principio :v
TemariAckerman06 Sabes amo tus reviews *3* tus reviews me dan fuerzas para continuar :3, y cada vez que me siento en un bloqueo mental leo tus reviews y me animan a seguir :3. En venganza a tu retraso yo también me retrase, ok no :'v. Sip, tengo muchas cosas preparadas unas buenas y unas no tanto :v
Fijate que tenia duda en ponerlo como flash back, pero vi que era la manera más fácil de narrarlo, es que con el carácter de mi gori, siento que seria un buen instructor x3, aunque algunos se querran pasar de listos, pero para eso estan Sougo y Toushi xD
El chiste de una escritora es sorprender a sus lectores 7u7, yo igual amo la legalidad de Kagura x3, pero en este tiempo me imagino más a Sougo como el del mini arco de los granos, me encanta más ese Sougo que el de forever Yorozuya xD.
De hecho en la cafetería pregunta por las dos solo para no levantar sospechas xD. Y solo entrena con los novatos para recalcar su sadismo xD, porque bien sabemos que con fuerza yato y su habilidad con la espada no hay nadie que le haga frente x3 Sabes que Kagura esta muy ocupada por sus deberes del Shinrakugumi, además en este cap se noto dolida por lo que Sougo le hizo, por eso no quería ir para recordar malas experiencias.
Okihiji es una de mis ships crack favoritas, aunque casi no hay fanfic de ellos *corazón roto*
Gracias a ti por comentar :3, además responderte también me alegra a mi :D.
Espero que este cap también supere tus expectativas, y será un gran placer leer otro de tus reviews, nos leemos luego.
