SHINRAKUGUMI

CAPITULO 16

Ambos líderes del Shinsengumi habían regresado de su reunión en el palacio, en su auto patrulla, fueron recibidos por el antiguo comandante.

—Buenas chicos, ¿qué tal su reunión con Shogun sama? —dijo el alegre hombre de tez morena.

—Me iré a mi habitación, me tomaré el día —comentó el vice comandante —. Muere Hijikata —. Y después tomó camino rumbo a su habitación.

—¿Y qué le paso? Usualmente regresa muy animado después de esas reuniones —preguntó preocupado por el menor.

—Kondo san, mejor vayamos a hablar a mi oficina —dijo, con el mismo tono utilizado por su subordinado. Esto alerto al hombre que los salió a recibir y no le quedo de otra más que seguir al actual comandante a su oficina.

Una vez dentro de ese lugar, percatándose de que no hubiera nadie cerca o escuchando su conversación, se sentaron frente a frente.

—Hoy, al fin, conocí a la comandante del Shinrakugumi.

—Toushi querrás decir que conocieron —comento dudoso por lo que su interlocutor le acababa de decir.

—Eso es a lo que voy Kondo san. —Este sacó el teléfono de su saco y busco la foto que le fue enviada con anterioridad por Yamazaki —. La chica pelirroja de aquí es la actual comandante del Shinrakugumi y la castaña es Sougo —dijo con notorio tono de exclamación.

—Vaya, Souko sí que creció mucho en su estancia ahí. —Hizo énfasis en su tórax con movimiento de manos —. Con razón esas dos chicas pudieron solas con un escuadrón del Harusame.

—Sí, yo también por eso no la reconocía. Recuerdo que cuando enfrenté a Sougo por el título de vice comandante me dijo que su comandante era mucho más fuerte que él, así que esa chica ha de ser terriblemente poderosa. Pero hoy, terminando la reunión con el Shogun, la primera en retirase fue ella, entonces Sougo salió rápido, y yo por sospecha de que fuera un espía doble...

—Aun sigues con eso —interrumpió a comunicador.

—Sí, permítame. Lo seguí, y me lo encontré hablando con ella.

—Toushi, no me digas que espiaste su conversación.

—Sí, y déjeme terminar. Me enteré que Sougo estuvo a punto de ser la vice comandante del Shinrakugumi. Pero yo antes de escuchar la conversación de ellos, le pregunte por su vice comandante y me dijo que no soportó una iniciación y murió.

—Así que no le comentó a nadie lo de Sougo como infiltrado.

—Eso es lo que pienso, y que dicha iniciación fue lo que le hizo perder su transformación, además por lo que escuche, iban a liberar a Sougo de algo, que era por eso que no podía hablar con nosotros de todas sus vivencias en el Shinrakugumi.

—Ni se te ocurra ir a preguntar, por como lo oí, imagino que esa platica no termino nada bien.

—No llegué al principio, pero Kagura, así se llama la comandante del Shinrakugumi, se oía muy dolida.

—Oh ya veo, tal vez a Sougo si le afectó. ¿Será que se hayan enamorado?

—¿Sougo enamorado? No me lo creo. —Se empezó a reír, pero por la cara sin expresión del antiguo comandante dejó de hacerlo.

—Bueno ¿y de que trato la reunión?

Hijikata Toushiro le contó todos los detalles del plan para evitar un golpe de estado al Shogun, mientras tanto en otra parte del cuartel del Shinsengumi, en el piso más alto, en su habitación, se encontraba el vice comandante botado en el piso, pensando en su reencuentro con la mandataria del Shinrakugumi y los cambios que experimentó su cuerpo, ya no parecía la niña que se preocupaba por su crecimiento, ya era una mujer en todo el sentido de la palabra.

Él se desvistió, dejando su tórax al descubierto. Se posó frente a un espejo y empezó a observar su cuerpo, ya no quedaban marcas de los piquetes que habían sido marca de su iniciación en el Shinrakugumi, los cuales se presentaron horas después del retorno al cuartel, por eso nadie se percató cuando estuvo en ropa interior. Ya sólo quedaban los resultados de su entrenamiento y del intentar dominar su fuerza, al principio le costaba, no podía sujetar ni unos palillos para comer, porque enseguida los rompía; ahora puede controlarla con tanta facilidad que ni tiene que pensar para ello.

Volvió a su posición inicial, y los recuerdos de su estancia en el cuartel del Shinrakugumi atacaron su mente. Cuando llegó, la pelea con la capitana Yagyuu, Kagura escogiéndola, el tour por las instalaciones, el banquete y baño de bienvenida, su entrenamiento, su misión a lado de Kagura, y lo último que obtuvo de ella, un casto beso en los labios; había intentado no pensar en ella, porque si lo hacía sabía que la había lastimado, y con el encuentro del día de hoy, confirmo sus sospechas. Así como ella mantuvo en secreto lo de su infiltración, él nunca había comentado lo de la alteración genética con sangre Yato, sangre de ella.

Se dio unos cuantos golpees en la cara, él era el sádico y mejor espadachín del Shinsengumi, no era momento para estarse deprimido por una chiquilla, que de chiquilla ya no tiene nada. Se levantó del piso, sacudió su pantalón y se volvió a colocar su camisa y su saco, iría a investigar algo que tenía en mente desde hace mucho tiempo…

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En el cuartel del Shinrakugumi, había unas cuantas mujeres en el doujo de entrenamiento. En el centro una de carmesís cabellos y alrededor de ella como unas veinte mujeres que se habían ofrecido a ser le ayuda en su práctica, después de una rápida pero intensa pelea que dejo al 95% de las participantes en el piso.

—Vaya Kagura, no pensé que tu ida al castillo te regresaría en ese estado —comentó una de las capitanas del Shinrakugumi, Tsukuyo.

—No es suficiente, quiero molerlo a golpes a él, esto no sirve para suprimir mi enojo con él y dejar de pensar esa estúpida rata café —murmuro tan rápido que no fue entendible para ninguna de las presentes, excepto por una robot que iba pasando por ahí, verificando que todo estuviera en orden.

—Kagura sama, ¿todo se encuentra en orden? —preguntó preocupada la robot.

—Tama, justo contigo quería hablar, vamos al cuarto de máquinas, necesito información —dijo mientras abrazaba a la robot. —Tsukky, te encargo a las chicas, con esa fuerza no le harán pelea ni aun samurái con los ojos vendados, debemos de estar listas en menos de una semana —dijo Kagura con determinación, haciendo que la mirada de la rubia se pusiera seria.

—Está bien —respondió con voz fuerte.

—Ok, vamos Tama.

Ambas féminas abandonaron el doujo de entrenamiento e ingresaron al elevador, para dar rumbo al departamento del robot.

—Modo incognito —solicitó Kagura estando ahí, dicho eso, la robot tomo las precauciones necesarias, para que nadie pudiera escuchar lo que estuvieran hablando ahí. —Volví a ver a ese estúpido —soltó tajante llena de resentimiento y enojo.

—¿Al señor Okita? —preguntó si era él de quien alteraba el carácter de su comandante.

—Sí, esa misma rata, sigue tan igual, solo un poco más alto y sus facciones más finas. —Al terminar de decir eso, empezó a gruñir —. Pensé que nunca más lo volvería a ver, porque si no tenía los cuidados necesarios en la iniciación moriría, pero al parecer si los supo controlar y además al Shogun se le ocurre decir que trabajemos en conjunto de Shinsengumi, y ese estúpido es su vicecomandante.

—El Shinsengumi es más antiguo que el Shinrakugumi por unos cinco años más, pero desde que el Shinrakugumi apareció habían sido dejados en el olvido, tal vez su ingreso aquí era para obtener información sobre nuestra forma de trabajar. —Sacó conclusiones Tama —. Pero para que el Shinsengumi sea tomado en cuenta otra vez, debió de haber revelado algo de nosotras, pero lo cual no puede ser, porque lo he estado monitoreando y nunca ha dicho palabra alguna que sea relacionado con nosotros, ni la sangre Yato, e inclusive contigo.

—Hablando de eso —dijo Kagura mientras jugueteaba con sus dedos —le dije que lo liberaría del transmisor.

—¿Estas segura de eso? —preguntó algo dudosa la robot.

—Si puedo hablar conmigo en una sola pieza, después de cinco años de que lo deje ir con vida, y ni la sangre Yato lo mató y no ha revelado nada del Shinrakugumi, no veo más motivos para seguir espiándole.

—Tú eres la comandante, tú decides.

—Libéralo —ordenó Kagura.

—Está bien —respondió y empezó a teclear unas cuantas cosas en su monitor, y en ese instante apareció una foto de él y seguido de la imagen de un candado abriéndose.

—Bueno, también quiero que investigues las fuerzas, vehículos y armas disponibles, para más tardar mañana, debo de ir al cuartel del Shinsengumi para planear lo referente al ataque a la facción Nobunobu y Takasugi.

—Como ordene Kagura sama.

Después de eso la mandataria abandono la habitación y la robot empezó la tarea que le habían encargado.

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En la bodega de documentos, se encontraba el vicecomandante del Shinsengumi buscando información referente a los antiguos guerreros Joushi, había escuchado de ellos.

—Recuerdo que durante un tiempo un tal Katsura y Takasugi eran perseguidos por la ley, pero de un tiempo a otro sus acciones disminuyeron y dejaron de ser buscados, pero yo tengo entendido que eran cuatro antiguos líderes, ¿Qué paso con los otros dos? ¿Uno de ellos era el amigo de la china? —pensó Sougo mientras cerraba el último informe referente a ese tema, pero lo único que había en los documentos es que la última vez que fueron vistos fue hace más de siete años. —¿Pero entonces por qué la facción de Takasugi quiere volver a tomar las armas, después de casi ocho años de inactividad?

Okita salió de esa habitación y en el pasillo se encontró con el actual instructor de cadetes.

—Kondo san —gritó para llamar la atención del aludido.

—Oh Sougo, ¿qué tal estas? —preguntó algo preocupado por su conducta de hace una horas atrás.

—Bien, pero realmente quiero hablar de algo con usted.

—Bueno, vamos a mi habitación —sugirió viendo la seriedad de su subordinado.

Ambos hombres fueron recorriendo el cuartel hasta llegar a su destino. Una vez en la recamara del mayor, se sentaron en el piso.

—¿De qué querías hablar Sougo?

—¿Qué sabe referente a los antiguos líderes Joushi? —Fue directo al grano.

—¿Te refieres a Katsura y Takasugi?

—Sí, pero tengo entendido que eran cuatro, ¿Qué paso con los otros dos? —Uno de ellos ya había muerto y lo sabía por Kagura, pero él quería saber más de esa guerra que libraron ellos contra los amantos.

—Está bien. La leyenda cuenta que eran cuatro reyes celestiales, Katsura Kotarou "El joven noble de la locura", Takasugi Shinsuke "Líder del Kiheitai", Sakamoto Tatsuma "El dragón de Katsurahama" y por ultimo Sakata Gintoki "Shiroyasha".

—¿Todos tenían seudónimos?

—Es algo que te ganas después de luchar tanto, es el nombre que te dan tus enemigos para identificarte, así como Toushi es el "comandante demoniaco" y tú eres el "sádico y mejor espadachín del Shinsengumi", son necesarios en la vida como guerrero. Pero bueno continuemos, los únicos Joushi activos que quedaron después de la rendición del gobierno fueron Takasugi y Katsura, el dragón de Katsurahama ya ni se encontraba aquí cuando finalizo la guerra y en cuanto al Shiroyasha lo dimos por muerto, pero…

—¿Pero?

—Vimos por un pueblo cercano de aquí, a una persona que se le parecía a él físicamente y traía siempre en su cintura una espada de madera, así que Toushi y yo decidimos enviar a Yamazaki a espiarlo pero se dio cuenta que era un vago bueno para nada, que intentaba llevar un negocio propio, no quedaba nada de su antigua gloria en el pasado. Aunque decían que era muy respetado en el barrio donde él vivía, en ese lugar no había sido infestado por los amantos, e investigando más a fondo decían que él no movía su espada más que para proteger a los suyos, así que realmente no mostraba ser un peligro para el gobierno por eso no está en documentación. Y en cuanto al dragón de Katsurahama anda perdido en el espacio sideral, así que tampoco está interesado en golpes de estado al gobierno.

—Pero entonces ¿Por qué Katsura y Takasugi dejaron de planear movimientos terroristas en contra del gobierno? Se me hace raro que después de casi ocho años quieran volver a las andanzas.

—Dicen por ahí que Shiroyasha y Katsura llegaron a intimar con el actual Shogun, y también dicen que Shiroyasha ha muerto, y que por consecuencia Takasugi perdió la motivación ya que era de los únicos que podía hacerle frente, y Katsura por su respeto a su relación con Sakata y el Shogun dejo de interesarse en eso.

—Se me hace raro que por la simple muerte de un colega, ambos hayan abandonado sus ideales.

—A mí también, pero si fue por eso en cierta forma estuvo bien, nos libramos de dos personas algo peligrosas, Takasugi era una facción violenta que en el máximo descuido intentaba ir por la cabeza del Shogun, en cambio la facción de Katsura era algo pacifista y solo hacia ataques para recordarle al gobierno que si se descuidaban él podía derrocarlo.

—Oh ya veo, ninguno cumplió sus objetivos.

—No. ¿Y porque tanto interés en esta historia? —preguntó Kondo.

—Creo que Hijikata ya le comento la misión que nos encargó el Shogun, así que quería investigar algo de contra quienes nos enfrentamos.

—Si, Toushi me dijo que vamos contra la facción de Takasugi y Nobunobu. Bueno espero que esta información te haya servido —dijo con alegría el hombre.

—Muchas gracias Kondo san —dijo el vicecomandante para levantarse y darle una reverencia como agradecimiento.

—De nada muchacho, si tienes alguna otra pregunta no dudes en venir a mi

—Claro —. Después de haber dicho eso, abandono la habitación. La información que su ex comandante le había proporcionado era de utilidad pero a la vez no, él también quería saber sobre su fuerza militar.

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Habían pasado tres días de la reunión y ambas fuerzas se estaban preparando para llevar a cabo esta misión, entrenando a sus oficiales, puliendo espadas, probando pistolas, haciendo los ajustes necesarios a los vehículos.

En el cuartel del Shinsengumi había llegado una peculiar visita, vestía una capa negra y solo en lo que atravesaba la puerta llevaba un parasol morado, una vez adentro del cuartel cerro su parasol y lo coloco en la cintura, eso dejo que se viera un pantalón negro que vestía.

—Busco al vicecomandante Okita —dijo al primero que se le atravesó.

—¿Disculpe tiene cita con él? El vicecomandante suele ser una persona demasiado ocupada. Puede decirme y yo le digo su recado.

—Vengo a hablar con él referente a una misión muy importante y al menos que no quieras perder la cabeza más te vale que me lleves con él —dijo con notorio sadismo en su voz.

—"¿Por qué me pasan estas cosas a mí?" —pensó mientras se le salían unas cuantas lágrimas, y además rezaba por encontrar rápido a su vice comandante. —Kondo san, ¿no ha visto al vicecomandante Okita?

—Yamazaki ¿Qué tal? Sougo está en el doujo de entrenamiento, quiso entrenar él personalmente a los novatos, para ver si estaban listos para la misión.

—Gracias Kondo san —dijo mientras hacia una reverencia exagerada.

Yamazaki iba lo más rápido que podía, mientras era seguido por el encapuchado.

—Vicecomandante Okita —pronuncio desesperado Yamazaki.

—¿Qué quieres Yamazaki? —dijo con notorio tono de molestia.

—Alguien lo busca —dijo penoso mientras dejaba entrar a la persona que lo venía siguiendo.

—Ah dile que luego lo atiendo que estoy ocupado —comento con su monótono.

—Estúpido bastardo, soy yo quien te busca —rompió el silencio esa persona dejando a todos los presentes sorprendidos quien se atrevía a hablarle así a su vicecomandante.

—Que molestia —dijo mientras dejaba su espada recargada en un pared. —Chicos terminamos por hoy, por favor déjenme solo, eso te incluye Yamazaki. Todos los presentes salieron despavoridos. Una vez solos Sougo se sentó en el piso —China ya sé que no puedes olvidarme, pero no me vengas a buscar al trabajo, podría dar otra impresión.

—¿A quién le estas diciendo eso? Yo solo tengo ganas de moler tu cara a golpes —dijo mientras corría para darle un golpe y con esta acción el gorro de su capa le descubría la cabeza.

Poniendo completa atención a como se encontraba Sougo, vio que solo usaba un pants algo flojo, dejando al descubierto su tórax, a Kagura se le subieron los colores al rostro cuando se descubrió con la mirada fija a su abdomen bien contorneado, es cierto que ya lo había visto semidesnudo hace cinco años, pero ahora se notaban que los años no pasan de en balde.

—¿Estas segura que quieres hacer esto aquí? —dijo Sougo mientras esquivaba el ataque de Kagura rodando por el piso y tomando una espada de madera que sus subordinados dejaron en el piso al salir corriendo de ahí.

—Será un placer —exclamo mientras se le iluminaban los ojos y tomaba su paraguas que estaba en su cintura y quitándose la capa, traía sus típicas vestimentas chinas con un pantalón negro y una blusa roja con detalles en dorado.

—Cero balazos por favor, es un piso nuevo.

—Si se rompe es porque es un piso muy frágil que no aguanta nada, pero está bien, puedo ganarte solo utilizando mi fuerza —dijo mientras adaptaba la misma posición de Sougo.

—Cuando quieras.

Una vez finalizada esa oración Kagura corrió en dirección a Sougo, utilizando su paraguas como una espada, el ataque fue detenido por él. Pero con una mano libre de ella le atino un golpe en su tórax.

—Parece que todavía sigues con las malas costumbres de engañar a tus contrincantes con ataques dobles, pero se te olvido algo, yo ya soy más resistente a tus golpes y puedo pelear a la par contigo así que no te limites —exclamo mientras que con su espada daba una estocada al paraguas haciendo que este saliera volando de la mano de Kagura y otra vez utilizaba su arma para darle un golpe en la misma parte del cuerpo que ella le había dado instantes atrás.

—Vaya parece que intentabas deshacerte de mí arma desde un principio, pero te olvidas que los combates cuerpo a cuerpo son mi especialidad —dijo mientras tomaba la espada de su contendiente y la zangoloteaba para que su usuario la soltara y este saliera volando, pegado su espalda contra la pared y ella lanzaba la espada junto a su parasol.

—Yo también he practicado las artes marciales desde que descubrí que estaba muy limitado en eso. —Corrió hacia su oponente y le lanzo un golpe directo a la cara. Ella lo detuvo con una mano y le dio con una patada en la parte baja de su pierna cosa que hizo que perdiera el equilibrio, pero aprovecho para hacer una patada voladora que dio justo en el abdomen de la pelirroja.

Unos cuantos habían aprovechado que los contrincantes estaban demasiado centrados en ellos, que aprovecharon para acomodar uno a uno en la puerta, pera ver el asombro combate, ya que nadie en el Shinsengumi podía permanecer más de dos minutos en combate con su vicecomandante y salir sin todo el cuerpo golpeado.

La pelea en el centro de entrenamiento seguía, con ambos peleadores utilizando sus puños como armas y notoria fatiga en sus rostros.

—¿Por qué hay tanto alboroto aquí? —gritó el comandante del Shinsengumi en el momento que vio a la mayoría de sus subordinados en el pasillo viendo hacia la habitación.

—Lo que pasa es que el vicecomandante Okita está librando una batalla con una mujer que es muy fuerte, llego buscándolo, lo cual se me hizo demasiado extraño ya que él no suele tener visitas —informo Yamazaki.

—No me digas, ¿esa mujer tiene el cabello rojo? —pregunto algo alterado.

—Si.

Como pudo el comandante se abrió paso entre los hombres que estaban tapando la entrada y una vez dentro del campo de batalla, un paraguas y una espada pasaron justo a un lado de él incrustándose en la pared.

—Sougo —grito para captar la atención de su subordinado.

—Oh muere Hijikata —dijo cuándo se dio cuenta que la espada estaba a unos escasos centímetros de su superior y detenía un golpe mientras estaba encima de su oponente.

—¿Sougo que forma es esa de tratar a la comandante del Shinrakugumi? —pregunto alterado, después de eso se oyó un sonoro "¡¿qué?!" hecho por todos los presentes.

—Hola Toushi —saludo infantilmente, mientras alejaba a su adversario con una patada.

—¿Toushi? Desde cuando tantas confianzas. —Pareciera que pronto ese hombre iba a explotar.

—Toushi cálmate —interrumpio en el lugar el antiguo comandante.

Con la llegada de otra persona al lugar ambos luchadores se pusieron de pie, sacudieron el polvo de sus ropas y fueron por sus respectivas armas a la pared donde anteriormente habían aterrizado.

—Sougo, por favor vete a poner ropa más acorde para recibir a nuestra importante visita. Y Toushi guía a la señorita a la sala de reuniones importantes —Dio indicaciones a sus antiguos subordinados.

Una vez todos reunidos se empezaron a tratar los temas referentes a la lucha que en pocos días librarían contra los aliados de Takasugi y NobuNobu.

N/A: FELIZ AÑO NUEVO, que este año sea de bendiciones y éxitos :3 y de mucho Okikagu y Gintama :3

Bueno chicos, mi idea era publicar ayer, ya que una de mis lectoras, no dire quien ;v, me mando una imagen que decía "Si publicas hoy será un año lleno de fics, reviews y fav", espero que todavía aplique para hoy :'v

Les quiero agradecer a todos mis lectores que se toman la molestia de leer mis ocurrencias :3, y a los que me dejan review son más especiales todavía :3. Vamos por otro año aquí en fanfiction y falta menos de seis días para que se estrene el anime, yey, vamos bien y viene lo mejor :D. Bueno procederé a responder reviews :3

TemariAckerman06

Oh, por tu forma de hablar me di cuenta que eres española xD, yo soy mexicana, tacos wey :}v

Bueno, para serte sincera tuve algunos tropezones con el encuentro porque no sabia muy bien como debería hacerlo, si lleno de resentimiento o como si se conocieran de toda la vida, asi que opte por el de lleno de odio xD.

oh shi Shochan :'c, su muerte aun queda gravada en mi memoria, y si se referia a Gintoki, aunque no lo haya especificado –se me paso- Kagura vestía la ropa del inicio de forever Yorozuya, por eso es que con mas razón lo dijo xD.

En cuanto a Kagura y su capa es una relación algo tsundere, le gusta usarla pero a veces no, aunque muy pocos conocen la identidad de Kagura, ya que sus reuniones con el Shogun son top secret, una vez que ya esta en confianza, se expone. Pero como Sougo traiciono su confianza es por eso que se la vuelve a poner.

Digamos que la relación de Soyo y Sougo se debe a que de vez en cuando a él le tocaba ser su seguridad, cuando el Shinsengumi tenía buenas relaciones con el Shogun antes de que el Shinrakugumi apareciera, es ahí de donde saca su sadismo escondido Soyo :v. En cuanto a Kamui, él esta vivo, en capítulos anteriores, cuando Kagura se encuentra al capitan de la tripulación del Harusame, dijo que con él experimento el suero para reducir la fuerza de los Yatos, pero el salio ileso, y su participación en el fic la creo nula.

Nadie, aparte de Tama, conocen la cercana relación de Sougo y Kagura, e Hijikata, Kondo y Yamazaki se dan a la idea pero no saben mucho.

Te daré un poco de spoiler, en el siguiente cap, tal vez casi no haya mucha participación de Kagura, por eso se la quise dar aquí xD, pero bueno ya leeras más adelante como se relacionaran los hechos, porque no es un fic Okikagu mio sin que Kagura y Sougo queden juntos :v, ok creo que ya dije mucho xD.

Bueno espero que también hayas disfrutado este cap, y nos leemos en el siguiente :D Feliz año :3

Al tsukiyomi

Me alegro que te encanten mis caps :3 Los reviews me motivan a escribir más rápido :D

Si Sougo traiciono su confianza, pero en cierta forma fue a fuerzas, aquí entre nos, Sougo ya habia considerado quedarse como vice comandante del Shinrakugumi después de la iniciación, pero como perdió su transformación las cosas tomaron otro rumbo xD

Si, dado que la técnica de la princesa de 13 años era muy mala, e Hijikata de confiado tomo toda la taza de té de un solo trago, por eso es que no tuvo buenos recuerdos de eso xD

¿Clases de qué? Eso no lo entendí xd :$

Bueno espero que este cap te guste y te animes a dejarme otro review :3

A mis demás lectores, espero que se animen a dejar reviews, para asi conocernos un poco y ver su opinión del fic xD

Nos leemos en el siguiente capitulo :3

Disfruten lo que restan de sus vacaciones :D y feliz año nuevo