Amigo
La criatura extraña había merodeado cerca de la aldea por días, si era sincero, admitía que le asustaba. Era algo extraño y nuevo, nunca antes habían visto algo así y eso era lo que le asustaba, no sabía que esperar. Había notado que todos los demás se sentían igual, todos huían cuando el ser de cabello chistoso y extraño cuerpo se acerba a ellos, el rey era el único que parecía no verse afectado, pero era el rey por una razón.
La criatura era extraña, pensó mientras se movía por el bosque. Traía más ropa que nadie y recogía varas y semillas. Nadie quería las semillas, saben mal, pero él había visto al extraño ser comerlas.
Escuchó el quejido de arañas a lo lejos y se preguntó que podría ser. Se acercó con cuidado, la criatura se enfrentaba a un grupo de cinco arañas. Le pareció valiente que lo hiciera el sólo, cuando se dispuso a seguir su camino hoyo a dos arañas lanzar quejidos agonizantes, al darse la vuelta vio dos cuerpos tirados en el piso. Ahora que lo notaba la criatura parecía estar bastante bien, estaba cubierta en madera por algún motivo y una lanza, con la que la mataba a las tres arañas restantes. Vio el final del combate y el botín en el piso, dio unos pasos para acercarse, quería un poco de comida y probablemente si luchaba con el extraño ahora, saldría victorioso, después de todo acaba de luchar contra las arañas.
La criatura pareció notar sus intenciones pues rápidamente tomo los restos de carne y telaraña del suelo. Bajo la cabeza triste, ya no obtendría comida. El extraño lo miro por un rato, cuando habló lo hizo levantando una ceja.
- ¿No vas a huir?
Lo miró y se dio cuenta que estaba a tan solo unos pasos de él, tal vez debería volver a la aldea, ahora estaba seguro que sería la próxima presa. Sin embargo antes de pudiera correr o decirle que se alejará, el extraño le tendió una pieza de carne de monstruo. Tras asegurarse que no fuera una trampa lo tomó.
- Mmm, delicioso. ¡Tú bueno, tú amigo!
Corrió y lo abraso, la criatura se tensó ante el gesto y él se alejó. Tal vez lo había asustado. La criatura era extraña, podía matar arañas, pero lo asustaban lo abrazos. Bueno, mientras le diera comida él le haría compañía. Mientras hubiera comida siempre podían ser amigos.
