Momento

Tan solo una hora de entrenamiento hacía la diferencia, definía quien poseía los movimientos más fluidos, las reacciones más rápidas, el más preciso. Diez repeticiones contra cien, trabajo duro y arduo contra el ocio y lo haragán.

En un aquellas largas horas dedicadas a la practica se ganaba el control necesario a emplear en batalla. Era entonces que llegaba el momento de ponerlo a prueba y descubrir cual era la brecha entre holgazán y el guerrero.

Pero cuando dos oponentes igual de dedicados se enfrentaban, aquellos largos ratos dedicados a la práctica parecían minucias. Tan solo un momento se volvía determinante, el instinto predominaba y la batalla se transformaba en algo más, algo que solo los guerreros eran capaces de percibir.

Fuerza contra agilidad, determinación contra ingenio, puño contra patada.

Eran entre dos oponentes en particular, luchadores formidables, rivales y hermanos; que el fuego de la batalla surgía de forma que en ningún otra ocasión, jamás en la historia una pasión como aquella había surgido entre contrincantes. Ninguno era menos que el otro, ninguno era más que el otro.

En tan solo un momento, katana contra sai.

En tan solo un momento su sensei los tenia en suelo, armas lejos de su dueños y dos hermanos tratando de contener la risa.


NA: Creo que exagere en la pasion... la verdad no sé.